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Archivo para marzo 14th, 2008

Prohibido perros y niños

Viernes, marzo 14th, 2008

Comer fuera con los críos se está conviertiendo en una yincana. Tienes tantos obstáculos que casi siempre terminas por desistir o conformándote con la clásica pizza. ¿Hay vida además de la pasta? Por lo que llega a mis oídos la cosa está complicada. Los padres sensatos suelen escoger el perfil del establecimiento y acudir a los restaurantes de comida, digamos, normal a horas tempranas, así no molestan al personal ni se sienten presionados por camareros y comensales. Ya bastante presión suelen recibir entre bocado y bocado («Siéntate bien, cariño», «Apoya con el pan, cielo», «No te levantes», «No cojas el cuchillo que te puedes hacer daño», etcétera) y no hay cucharada que les entre caliente en el estómago. Además se necesita escoger un restaurante con cierta amplitud para que entren sin problema la sillas y el avituallamiento necesario. Hay que contar que, si uno de los niños es menor de dos años, puede hacerse sus necesidades por él mismo y se requeriría al menos un local acondicionado para poder cambiarlo (cosa inusual, por otra parte), así que es posible que se recurra al propio suelo del baño, a la sillita, o a la repisa del lavabo si es amplia. Comer fuera es complicado para unos padres con hijos pequeños, pero hay además hosteleros que no están por la labor. Ni siquiera por la labor de que los niños entren en su local. El otro día en un establecimiento con cafetería y comedor trasero, unos clientes que disfrutaban de la mesa le recriminaron al dueño que un niño pequeño estuviese gritando porque los molestaba. El dueño acudió veloz a rogarles a los padres (que se estaban tomando un aperitivo en la parte de la cafetería) que por favor cogiesen a su hijo porque se estaban quejando en el comedor. Rápidamente, los padres decidieron pagar la cuenta y marcharse del local, abochornados por tal afrenta. Ahora además de comer, tampoco se puede entrar a tomar un vino con los niños. Aprovecho desde aquí para que esos hosteleros pongan un cartel que diga: prohibido perros y niños. Eso sí, la televisión tenía el volumen a tope.

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