La Voz de Galicia lavozdegalicia.es - blogs - tevagustar.es: Motor | Inmobiliaria | Empleo | Mercadillo

Como lle din, como se chama…

Escrito por Domingos Sampedro
5 de Febrero de 2009 a las 13:56h

Logo de que os actores de Air Galicia prepararan un video no que meten a Quintana na pel de Espartaco (que a falta doutras ideas é o que máis se aplaude a parroquia nos mítines do Bloque), agora ao candidato nacionalista nácelle un Reggaetón para emular a Obama, que tamén se valeu deste meneo para facerse popular entre os latinos.

O dito, aí vai… ‘Como lle din?, como se chama?… Quintana, Quintana’

YouTube Preview Image

Antroidada de debate

Escrito por Domingos Sampedro
4 de Febrero de 2009 a las 11:26h

1.- Feijoo sueña con 3 debates a dos bandas, dejando a Quintana al margen.

2.- A Touriño le sobra con un debate para romper con el pasado, siempre y cuando no sea a solas con Feijoo.

3.- Quintana quiere debatir con todos los demás, una vez, dos, cuantas más, mejor.

4.- Touriño y Quintana citan a Feijoo para el día 20 en la TVG.

5.- Y los de Feijoo lanzan un órdago: o con Touriño a solas, o nada.

debate3.jpg
Ante la Antroidada montada en torno al debate televisivo, estas podrían ser Tres Puntadas para el futuro desenlace:

-¿Será capaz el PP de mantener su posición hasta el final, dándole plantón al debate a tres?

-¿Tendremos los gallegos que ver un debate solo entre los socios del bipartito?

-¿Es posible que Feijoo, Touriño y Quintana pactaran sin sonrojo un debate televisivo en generales cuando no eran candidatos (como se ve en la foto), y en cambio jueguen a las escaramuzas cuando realmente se espera su cara a cara?

201.316 parados

Escrito por Domingos Sampedro
3 de Febrero de 2009 a las 19:31h

El desempleo vuelve al nivel de hace 20 años y sacude la precampaña

g20e9058.jpg

El número de los 201.316 parados gallegos que había registrados a finales del mes de enero sacudió ayer la precampaña electoral, dándole de paso una bofetada a los líderes políticos que por una vez tuvieron dificultades para mirar a otro lado. Galicia supera así los niveles de desempleo de que se registraban hace 20 años, cuando la huelga general del 14-D de 1988 y la cifra de los 179.482 parados que dejó González Laxe en diciembre de 1989 al cederle la presidencia de la Xunta a Manuel Fraga.

Imágenes como la que se muestra aquí (tomada por Michael Kopa en la oficina del paro de Monelos, A Coruña) empiezan a ser cada vez más habituales, y ante ello el PPdeG se limita a hablar de la “insolvencia” del bipartito, el PSOE a decir que estamos “mellor que en España”, mientras el BNG se entretiene echándole la cuenta a lo que costaría pagarle un subsidio a quienes no lo están cobrando. ¡Verdaderamente lamentable!. Porque de recetas para crear empleo, nada de nada.

Dura visión francesa sobre Zapatero, España y el “fin de la fiesta”

Escrito por Domingos Sampedro
2 de Febrero de 2009 a las 13:51h

monde.jpg
El cronista económico Pierre-Antonie Delhommais publicó recientemente en el diario Le Monde un artículo muy recomendable, duro con la situación económica de España y con la “altivez” de los gobernantes, que lleva por título La déroute de l’Invincible Armada (La derrota de la Armada Invencible). Puede consultarse en el enlace anterior en francés. También acompaño una traducción express al castellano para que nadie se pierda esa visión un tanto chauvinista y revanchista que tiene al norte de los Pirineos de los españoles por creerse que podían volar alto.

La derrota de la Armada Invencible

Pierre-Antoine Delhommais (Le Monde)

En tanto que aclara los hechos, por veces los ilumina, no nos cansamos de repetir la máxima del financiero norteamericano Warren Buffett: “cuando el mar se retira, vemos a los que se bañaban desnudos”. Las empresas que manipulaban sus cuentas, los bancos que tomaban riesgos desmesurados, los gerentes que estafaban a sus clientes, las autoridades de control que no controlaban nada en absoluto. Todos esos países, en definitiva, y sus realizaciones milagrosas. Entre ellos, y solo por limitarse a Europa, estaba la pequeña Islandia, situada a la cabeza de las clasificaciones en materia de desarrollo humano, que la crisis del subprimes hizo retroceder una veintena de años atrás. Estaban las tres repúblicas bálticas, de las cuáles no sabíamos mucho más, en esa carrera hacia la excelencia por la cual cabía felicitarlas. Las protestas estallaron esta semana en Riga, y sus dos vecinos temen correr la misma suerte.

Dentro mismo de la zona euro, dos países suscitaban una admiración desbordante y recibían elogios sin matices: Irlanda y España. El tigre celta está herido, tan gravemente, que circulan rumores sobre la asistencia del FMI.

En España, la fiesta se ha acabado. Un millón de parados suplementarios han sido registrados en 2008, su déficit público podría alcanzar el 6% del PIB en 2009 y la agencia Stándar and Poor’s puso “bajo vigilancia negativa” la deuda del país. Es decir, su solvencia financiera comienza a ser un problema. Una bofetada para el alumno modelo de la clase europea, que cosechaba los accésits, recompensas -nos explicaban-, tanto por su política económica virtuosa como por los cumplidos esfuerzos de su gente.

¡Que las estadísticas españolas eran buenas! Nos machacaban los oídos. Tasas de crecimiento casi a la china, que habían elevado el PIB por habitante hasta el de Italia. Que habían hecho un descenso histórico del paro, con un índice dividido por tres (del 24% en 1994 al 8% en 2007). Que, enfin, habían permitido al país generar confortables excedentes presupuestarios. Además, las finanzas públicas saneadas constituían, en Madrid, el mayor motivo de orgullo. Como una especie de revancha, de la Nueva Europa sobre la Vieja Europa, de la movida sobre el inmovilismo.

Y también con una buena dosis de altivez. José Luis Rodríguez Zapatero exigía que “se reconsiderara el papel internacional” de su país, y recordaba “la legitimidad de España a entrar en el G8”. Sin olvidar las lecciones de virtud presupuestaria que Madrid daba de buena gana a sus socios, particulamente a los alemanes, que desdeñosamente la colocaron, antes de la creación del euro, en la categoría de los países del Club Med.

A sus realizaciones macroeconómicas pasmosas, España añadía el dinamismo de sus empresas, de sus conquistadores, lanzados al asalto del mundo. No sólo España tenía una de las economías más vigorosas del planeta, sino que tenía también los bancos más sólidos, los más provechosos, los mejor gestionados. Con una pequeña joya, Banco Santander, que se presentaba, sin demasiada humildad, en sus campañas de publicidad, como “the best bank in the world”, presidido por Emilio Botin, famoso por su olfato y su prudencia. Pero he aquí que Bernie (Madoff) jugó con “don Emilio”: el Santander colocó unos 2.300 millones de euros en los fondos administrados por el estafador americano, un récord mundial. Un símbolo, también, del fin de un mito de una Armada Invencible económica.

El mar, pues, se retiró y España se encuentra totalmente desnuda. Descubrimos que el milagro dependía del espejismo, construido de desenfrenada y consumismo frenético. Y sobre todo de la histeria inmobiliaria, alimentada por un flujo de mano de obra inmigrante barata y entretenida por el credo de la propiedad (el 83% de españoles son propietarios de su vivienda). La mitad del cemento europeo se consumió al otro lado de Pirineos, España edificaba cada año tantas casas como Alemania, Reino Unido y Francia juntos. Hemos construido muchísimo en España desde hace quince años. Pero, de hecho, no edificamos nada. Nada sólido para el futuro. La productividad es de las más débiles de Europa, la educación es una de las menos eficaces, con una tasa de abandono escolar hasta los 16 años de casi el 30%, un récord entre los países industrializados.

Su mercado del trabajo es todavía más rígido que el de Francia, según la OCDE, lo que, en la boca de la Organización, no es poco decir. Su retraso tecnológico es inmenso, con gastos en I+D que sobrepasan ajustamente el 1% de su PIB, frente al 2,5% en Alemania y el 3,9 % en Suecia. En defintiva, su falta de competitividad se traduce en un déficit corriente cercano al 10%: otras veces, semejante desequilibrio habría sido sancionado con una devaluación de la peseta. Pero, protegida por la moneda única, España ha podido escapar del desastre monetario.

A Zapatero le gusta repetir que su país “está mejor armado que otros” para resistir a la crisis. Estamos mucho menos seguros de eso que él. Pero es sobre todo después de crisis que se debe inquietarr. Cuando Alemania empezará de nuevo a vender sus máquinas y herramienta a los chinos y a crecer, España no tendrá más dinero para cementar y tampoco nada que exportar. Condenada al estancamiento, posiblemente no para la eternidad, pero de forma duradera, por no haberse modernizado y por no poder -políticamente- renunciar al euro. Es a Berlín a donde habrá que ir para sacarle partido a la movida, no a Madrid.

El bipartito teme a la alta abstención

Escrito por Domingos Sampedro
1 de Febrero de 2009 a las 11:25h

La caída en la participación que auguran las encuestas insufla aire al PPdeG

vineta-31-ene.jpg  De los 2.616.793 gallegos que fueron convocados a las urnas en las autonómicas del 2005, un total de 756.562 (el 28% del censo) votaron al PP, el 21,2% al PSOE y un 11,9% al Bloque. Pero hay otro partido en liza que sería el ganador, el de abstención, al que se agarraron más de 900.000 electores y que, dependiendo de su margen que obtenga, puede alterar fácilmente el resultado de las urnas. La desmovilización también concurre el 1-M y entre los socios del bipartito se han encendido las alarmas para combatirla, pues son conscientes de que la baja participación es un aliado tradicional de la derecha.

  Salvo que el debate político se caliente y gane “tensión”, que diría Rodríguez Zapatero, lo cierto es que todos los datos indican que el 1-M la participación va a ser inferior a la de los comicios que le abrieron al PSdeG y al BNG las puertas de las Xunta. Encuestas como la de Sondaxe, que publicó La Voz la semana pasada, vaticinan que la abstención crecerá en al menos dos puntos, castigando a todas las fuerzas, aunque de forma más incisiva a los socios del Ejecutivo autónomo.

Sembrar dudas 

  “La baja participación siempre nos favoreció y ahora puede darnos un puntito más”, destacó a modo de reflexión un dirigente del PP muy involucrado en el desarrollo de la campaña electoral, en sintonía con lo expuesto en las generales del 2008 por Gabriel Elorriaga, entonces secretario de Comunicación del PP, que le confesó a un diario británico que la estrategia de su partido pasada por sembrar “dudas” en el electorado de la izquierda con asuntos como la mala situación de la economía para fomentar la abstención.

   El movimiento social creado en Galicia tras la catástrofe del Prestige con aquel lema de Hai que botalos, unido a un fraguismo que vivía ya su fin de ciclo, propiciaron la primera victoria autonómica de las fuerzas de la izquierda, que ahora necesitarán de un nivel de movilización similar para asegurar su continuidad en la Xunta.

Pero la situación no es la misma. El desánimo social sembrado por la crisis y el paro puede hacer mella en el PSOE, del mismo modo que al Bloque le puede pasar factura el desencanto que tiene inmovilizada a su propia militancia, especialmente a los sectores críticos. Quizás juegue en favor del bipartito que el PP gallego también tenga flancos débiles, pues la criba hecha en la confección de las candidaturas, unido al docudrama del espionaje que describen por entregas los periodistas de Madrid siembra el desconcierto en su propio electorado.

Así que en los próximos días lo más probable es que apelación a la participación y al voto sean mucho más enérgicas en la izquierda. Porque es mucho lo que el vendaval de la abstención puede llevarse por delante.

EL APUNTE

Otra catástrofe en elecciones. Los gallegos parecen condenados a acudir a las urnas con los ecos de alguna catástrofe natural. La marea negra del 2002 perduró en las retinas hasta las autonómicas del 2005, y esta vez lo que estará fresco en la memoria es esta TCA o “tempestade ciclónica atípica”, como denomina Touriño al temporal que visita estos lares, y que ha generado un estilo bipartito en la gestión de los elementos.

Cuatro horas de almuerzo

Escrito por Domingos Sampedro
29 de Enero de 2009 a las 22:54h

Mientras en 4.276 hogares de la zona de Ortegal y en otros 2.300 de la Mariña lucense vivían el pasado miércoles con desesperación su quinto día a oscuras debido al fuerte temporal, el conselleiro de Presidencia, José Luis Méndez Romeu, responsable entre otras cosas de las emergencias, el 112 y el servicio gallego de protección civil, remitía a todas las redacciones una nota de prensa en la decía confiar que a lo largo de esa tarde quedase totalmente restablecido el suministro eléctrico en Galicia.p019genn001_1.jpg

Y después, o a la par, se marchó a comer a Cambre, a Casa Celia, donde permaneció durante más de cuatro horas (de las 14.20h a las 18.45h) tomándole el pulso a la actualidad en una reunión oficiosa del Partido Socialista, a la que acudieron (como inmortalizó la foto publicada por El Ideal Gallego) el diputado Francisco Cerviño o el presidente de la Diputación y directivo de Caixa Galicia, Fernández Moreda.

Ajenos al peculiar gabinete de crisis del conselleiro, los alcaldes del PP de la zona norte de Galicia se concentraban casi a la par en Santiago para denunciar públicamente que la Xunta dejó solos a sus concellos ante el temporal. Méndez le replicaba bastantes horas después, tras el prolongado almuerzo, tachándolos poco menos que de desleales, por entregarse a “un exercicio irresponsable e escandaloso de ignorancia, de frivolidade e de demagoxia pola proximidade das eleccións”.

La actitud de Méndez recuerda en algunos aspectos a otras vividas durante el Prestige o la crisis de los incendios del 2006 y la hecho acreedor ya de algún reproche del inquilino de Monte Pío, que metido ya en campaña poñe empeño en no cometer errores y en reducir al máximo las chanzas al adversario.

Invitaciones con pasaporte

Escrito por Domingos Sampedro
27 de Enero de 2009 a las 22:13h

fe3.JPG

Decíamos aquí hace unos días que muy pronto veríamos en Argentina o Uruguay algún que otro festejo electoral, con pinchitos de por medio, instrumentalizado por algún desvergonzado para intentar sacarle a los emigrantes una fotocopia de su pasaporte y así “canalizar” debidamente su voto en las próximas autonómicas.

Pues bien, ya se ha dado un caso. El de un concejal del PP en Banbe (Ourense) que invita a un mitin de Núñez Feijoo en Buenos Aires (en la foto, de Jorge Navós, Feijoo baila con una mujer en el Centro Galicia de Buenos Aires al término de un mitin ofrecido en octubre pasado) que tendrá lugar en febrero. En un e-mail interceptado a dicho edil, que hoy difunde La Voz, dice que para retirar las invitaciones para acudir al mitin, y de paso tomarse un pincho y un vino, hay que presentar una copia del pasaporte.

Llegado a este punto, sobra ya cualquier comentario. O quizás sí conviene hacer uno: si Feijoo desea alguna credibilidad regeneradora para su propuesta, aprobada ya por la Junta Electoral Central, de exigirle a los emigrantes copias del pasaporte o del DNI para validar sus votos, lo primero que debería hacer es desautorizar al concejal de su partido que lo único que hace es dinamitar la dignidad de la emigración gallega.

Este es el contenido del e-mail interceptado a Enríquez Badás:

Queridos amigos:

Queremos invitarlos a concurrir el domingo 8 de febrero a las 16,30hs. a un evento gratuito que se realizará en Costa Salguero, donde asistirá el candidato a Presidente de la Xunta de Galicia, Don Alberto Nuñez Feijoó, quien va a exhibir sus propuestas de gobierno.
Luego de presentar su discurso habrá shows musicales, y finalizaremos con un lunch con pinchos y bebidas para todos los invitados.
Las entradas están disponibles en LA CASA DE OURENSE, Uruguay 750 Pta. Baja. Deberán confirmar asistencia con anticipación a los teléfonos 4372-3591/3583/2297/2683 y 4371-7887.
El horario para retirar las entradas es de 13,00hs a 18,00hs. con pasaporte, hasta el 5 de febrero inclusive.

Esperamos contar con su presencia.
Un cordial saludo.

Alfredo Enríquez Badas
Concejal PP

Sobre esos “ciudadanos de segunda”

Escrito por Domingos Sampedro
27 de Enero de 2009 a las 0:10h

0.jpg

No deja de hacer chiste que el PSOE, a través de su vicesecretario general, José Blanco, diga que se “restringen los derechos” de los emigrantes porque a las autoridades electorales se les antojó que, para considerar válidos sus votos, es necesario que acrediten su identidad con un DNI, un pasaporte o un certificado de nacionalidad española.

Lo verdaderamente escalofriante sería continuar alegremente con un modelo que permitía que los 335.000 gallegos del extranjero puedan votar de forma opaca, sin exhibir nunca un documento (ya quisiéramos aquí), y con el único filtro de estar inscrito en un censo, el CERA, que se dedica a acumular electores sin saber si están vivos, muertos o desactualizados.

Es cierto que las nuevas reglas dificultarán el voto de en torno a un 30% de emigrantes que no tienen papeles. Pero es que así debe ser, porque para que no sean “ciudadanos de segunda”, como teme el PSOE, tampoco pueden disponer de ciertas ventajas frente a los gallegos residentes en Galicia. Así que, si los socialistas quieren hacerle algún favor a los gallegos de la diáspora, casi lo mejor va a ser que implanten de una vez el voto en urna, porque es realmente lo que pide la colectividad. Y sino, lo que pueden hacer en su defecto es reforzar los servicios consulares para que expidan pasaportes y certificados de nacionalidad a todos esos emigrantes que no quiera quedarse sin votar.

Un reflexo da desmotivación

Escrito por Domingos Sampedro
26 de Enero de 2009 a las 20:08h

Acabo de botarlle unha ollada ao blog de Nacho Mirás (rabudo.com) e atopei unha interesante reflexión sobre o abstencionismo, que é toda unha expresión de apatía e cabreo cara a clase política. Aínda que non comparto o fin último da reflexión (eu teño pensado votar), recomendo a lectura. Ahí vai…

Otra tema: tengo un borrador escrito, durísimo, en el que argumento mi decisión de no votar en las próximas autonómicas, decisión que he meditado mucho, pero que he tomado libremente. No, que nadie intente convencerme, y menos con vídeos para estúpidos, porque voy para los cuarenta y ya estoy mayor para chuparme el dedo. Con tres años, mis padres me llevaban al parque de Castrelos y yo volvía a casa convencido de que Gorgorito era un personaje real. AHora, los títeres son para mi hija, que es fácilmente impresionable y levanta sus dos bracitos sin pensar si le dices de repente: “¡Manos arriba! “. Pero yo ya he dejado de hacer cosas porque alguien lo diga. Tengo clarísimo que no voy a votar a ninguno de los tres pretendientes que mendigan apoyos prometiendo imposibles, esta vez no; ni al que me desconcierta subiéndose a un pedestal desde el que ve a la gente con las gafas de lejos; ni a Espartaco -eu non son Espartaco, nin falta que me fai-; ni, mucho menos, a 009, cuyos números distan años luz de las medidas de mis caderas. Y no tanto por ellos, por los líderes, sino por quienes están a su alrededor, por los papistas, -en las tres fuerzas los hay-, esa tropa de intrigantes que van tres pueblos por delante del Papa; ideólgos, rasputines, propagandistas, titiriteros… ¿Alguien me puede explicar dónde está la Galicia del cambio? Debo de ser daltónico, porque sigo viendo en la tele a los mismos fulanos contra los que tanto despotricaban desde la oposición; escucho los mismos pasodobles pintureros con la tercera edad, solo que, ahora, el maestro de ceremonias es más alto y más joven; diviso una mole de hormigón a lo lejos, que se come mi dinero y el tuyo; asisto atónito a la colocación de primeras piedras, alguna con nombre de mujer; escucho que prometen para 2012 un tren fantasma que sólo circulará en las mentes de vía estrecha para ese año; veo cómo aquellos que iban de adalides de la libertad les ponen palos en las ruedas a los periodistas, compañeros, que intentan hacer su trabajo: preguntar; me sobresalto con la paranoia que les entra a algunos con lo que escribamos o dejemos de escribir en los medios de comunicación -ahí puedo repartir ejemplos en todo el abanico parlamentario, no se salva ninguno pero, curiosamente, los más obsesionados son los nacionalistas-; observo a unos tipos que hacen exactamente lo que criticaban de sus antecesores y que, encima, se jactan de ello. Unos con “C” y los otros con “Z”. Y lo que es peor ¡Los papistas intentan hacerme ver lo mucho que han mudado el país en el que mi padre cobra una pensión que, más que mantenerlo, lo insulta cada mes! Y escucho a Pepe Blanco pidiendo que los emigrantes puedan votar sin DNI -cosa que yo no puedo hacer, ni tú, ni nadie en España- y, entonces, toco fondo y me bajo del autobús en marcha, antes de que acelere más. Así las cosas, yo a mis letras, a mis Vespas, a mis clases y mi familia. YO NO VOTARÉ EL 1 DE MARZO. Ya soy miembro del Comité Abstencionista de Ciudadanos Asqueados (bajo las siglas CACA). No con mi voto, no me creo nada. Y que nadie se engañe; no participar también es democrático.

¿Quién es ese tal Fernández?

Escrito por Domingos Sampedro
26 de Enero de 2009 a las 15:31h

fernandez.jpg

Es cierto que apellidos como Fernández, Vázquez, o Sánchez no ayudan demasiado a un politico para que sea popular. En eso tienen un poco más suerte los Solbes, Beiras o Cacharro, bastante menos frecuentes, que por algo a Touriño no se llama “señor Pérez” ni Zapatero “señor Rodríguez”, como correspondería ordinalmente.

Pero esa no puede ser la única explicación para que a Fernández Antonio, conselleiro de Economía (en la foto tomada por Paco Rodríguez), no lo conozca ni su vecino, algo que también le ocurre a Sánchez Piñón, responsable de Educación, o a Manuel Vázquez, el de Medio Ambiente, que seguro que ya está arrepentido de no haberse cambiado su nombre oficial por el de Pachi. Según la encuesta de Sondaxe, a cuatro de cada cinco gallegos no les suena la inmensa mayoría de los miembros del Gobierno de la Xunta; y en caso de que los conozcan, van y los suspenden.

Suárez Canal y Fernández Blanco, ambos del BNG, son la excepción porque llegan al aprobado, aunque solo un tercio de la población sabe su nombre. Para colmo, la única que es verdaderamente popular es Ánxela Bugallo, también del Bloque y reconocible por el 44%, aunque en su caso la popularidad solo le ha servido para que la despachen del bipartito con cajas destempladas.

Para los que mandan en la Xunta debería ser preocupante este desinterés social que hay hacia los gobernantes, que en muchos casos fueron incluidos en las listas electorales por su supuesto tirón electoral. En fin, pero si para alguien debe ser inquietante el sondeo es para ese tal señor Fernández, que pilota la economía gallega, al que son capaces de ponerle cara el 12,9% de la población.

ojd