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Las nubes y claros del PSOE

Escrito por Domingos Sampedro
9 de Febrero de 2010 a las 12:16h

El Parlamento gallego acaba de elegir en sintonía con el PP y el BNG a sus 72 representantes en las asambleas de las cajas gallegas (40 en Caixa Galicia y 32 en Caixanova) y lo hizo además con la participación activa del PSOE, partido que designó a 24 de esos representantes, pese a que desde el Gobierno central tomó medidas igual de activas para recurrir la ley de cajas gallega para dejar sin efecto la votación que acaba de realizar.

Lo anterior se enreda todavía un poco más con el hecho de que, mientras el PSdeG-PSOE elige por la mañana a sus representantes en las cajas, por la noche convoca una manifestación en Vigo en contra de la ley que le permite elegirlos.

Es meritorio el voluntarismo que le puso el portavoz parlamentario, Xaquín Fernández Leiceaga, cuando esta mañana intentó definir la rocambolesca posición de los socialistas con la expresión de “claros y nubes”, en alusión a la democratización del proceso de elección (los claros), pero sin perder de vista la amenaza del recurso de inconstitucionalidad contra Galicia (las nubes).

Pero el PSOE posiblemente va a necesitar algo más que voluntarismo para que los gallegos perciban claramente en qué congregación está rezando. En la de Madrid o en la de Galicia. En la de aquí o en la de allá. Porque la estrategia de “a dios rezando y con el mazo dando” puede tener, como diría la vicepresidenta Elena Salgado, mucha penosidad.

Los sindicatos se divorcian del PSdeG

Escrito por Domingos Sampedro
7 de Febrero de 2010 a las 8:00h

UGT y CC.OO. desairan a Pachi Vázquez con su postura sobre las cajas, al firmar el manifiesto promovido por el PP y el BNG

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El secretario general de UGT-Galicia, José Antonio Gómez, y el líder del PSdeG, Pachi Vázquez, tienen en común que son ourensanos. Ambos ganaron un congreso en la primavera pasada para tomar las riendas en las organizaciones hermanas que fundó Pablo Iglesias hace más de un siglo. Vázquez estrenaba cargo y Gómez lo revalidaba otro mandato. El debate sobre las cajas de ahorros, no obstante, distanció a los dos dirigentes y provocó el primer gran divorcio gallego de los socialistas con su universo sindical.

El punto de inflexión en las excelentes relaciones que mantenían la UGT y el PSdeG se produjo el pasado 3 de diciembre. Aquel día, el máximo órgano de la central sindical se pronunciaba a favor de la fusión entre Caixanova y Caixa Galicia. El propio José Antonio Gómez siguió al dedillo este mandato y a finales de ese mismo mes, tras una entrevista con Feijoo, llegó a descalificar como un «experimento» la fusión virtual o SIP que proponía el líder del PSdeG. A Pachi Vázquez le disgustó aquel desmarque de manera soberana.

Las diferencias que se iban dirimiendo entre bastidores en la familia socialista quedaron plasmadas este viernes en una foto para la historia, la que se hicieron en la sala del Estatuto del Parlamento los dirigentes del PP y el BNG con la patronal y los tres mayores sindicatos (UGT, CC.OO. y CIG) para reaccionar contra el «aldraxe» del recurso de inconstitucionalidad presentado por Madrid. El PSOE se quedó fuera de la foto, pero no Pablo Iglesias, que estaba allí dentro no solo a través de UGT, sino también a través del deseo confeso del 60% del grupo parlamentario socialista, que se colaría en la imagen si tuviera libertad de acción.

Este divorcio con los sindicatos fue especialmente difícil para Vázquez, que desde que se puso al frente del PSdeG intentó privilegiar la relación con la UGT. Primero, contando en el núcleo duro de dirección con el ex conselleiro Ricardo Varela, que fue secretario nacional de la ejecutiva de UGT-Galicia. Después, poniendo al frente del aparato del partido a Pablo García, muy fogueado en los camarotes de Unións Agrarias, la sección de UGT para el campo.

Con estas decisiones, Vázquez expresaba su voluntad a tener de mano a una central sindical con más de 60.000 afiliados, cinco veces más que el PSdeG, lo que la convierte también una fuerza tractora para cualquier partido con aspiraciones de gobernar.

Está por ver todavía si este divorcio se deteriora aún más a cuenta de las cajas. Pero el hecho de que tanto CC.OO. como UGT enviaran a la firma del manifiesto a sus números dos, y no a los secretarios generales, como sí hizo la CIG, fue un guiño al líder del PSdeG para no hacerlo sufrir más de lo necesario.

En todo caso, quien sale beneficiado con la foto de la unidad sindical es Feijoo, y Vázquez solo logrará recuperar terreno si el presidente le da un trato preferente en la renegociación de la ley de cajas, algo que el Bloque no va a permitir alegremente.

Mociones que valen una Diputación

Escrito por Domingos Sampedro
1 de Febrero de 2010 a las 19:25h

porrino_1Foto: M.Moralejo

Algo más de un centenar de votos, procedentes del recuento del municipio de Cerdedo, le dieron en el 2007 a Rafael Louzán la presidencia de la Diputación de Pontevedra, cuando el actual delegado del Gobierno en Galicia, Antón Louro, ya había recibido en los camarotes del PSdeG alguna que otra felicitación de quienes lo veían presidente antes de tiempo.

Louzán revalidó su puesto por los pelos y casi en la prórroga, y en ese contexto de equilibrio de fuerzas entre la derecha y la izquierda en la provincia hay que enmarcar algunas las mociones de censura, como la celebrada hoy mismo en O Porriño, donde el alcalde nacionalista Raúl Francés fue desbancado de su asiento, y no sin tumulto entre los vecinos (como muestra la foto) por el independiente Nelson Santos, que obtuvo el respaldo del PP.

En el caso de O Porriño, no existen tránsfugas. Por tanto, la moción es impecable desde el punto de vista de la ética política. Impecable, pero no inocente. De hecho, tras la de Mos, se trata de la segunda moción de censura en la partido judicial del Baixo Miño, que elige dos escaños en la Diputación (1 PP y 1 PSOE), pero que tiene posibilidades de que su representación aumente  a tres en los comicios del 2011.

Los populares son conscientes que en Vigo, donde en el 2007 ganaron a mayores un escaño, pueden irle no demasiabo bien las cosas por la polémica generada con las cajas de ahorro. Así que la llave de la Diputación hay que buscarla en demarcaciones con empuje demográfico, como el Baixo Miño, al que pertenecen también localidades como Tomiño y Tui, donde el PP ya desplegó sus artes de seducción con los grupos independientes por si tiene que ganar de antemano el escaño que puede elegir a mayores.

El PSOE intenta acorralar a Feijoo

Escrito por Domingos Sampedro
31 de Enero de 2010 a las 10:00h

Madrid empuja a la Xunta a entablar una negociación sobre las cajas, pero acentúa el sucursalismo del socialismo gallego

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Durante cinco años, el PSOE estuvo agarrado al compromiso de que el AVE uniría Galicia con Madrid en el año 2012. El PPdeG nunca se creyó la fecha, ni tampoco algunos socialistas. El protocolo firmado en el Obradoiro por Núñez Feijoo y José Blanco, a modo de gran acuerdo institucional entre los dos grandes partidos, puso fin a la fantasía y retrasó en tres años el calendario ferroviario gallego: 2015. Una negociación de este calibre, que evite señalar a los derrotados, es uno de los escenarios que está intentando buscar el Gobierno de Zapatero al blandir la amenaza del recurso de inconstitucionalidad (todavía no se sabe por qué motivos) contra la ley gallega de cajas.

Solo en este contexto tiene sentido la decisión adoptada por el Consejo de Ministros de trasladarle al Consejo de Estado la posibilidad de recurrir, una maniobra que incluso los adversarios del PSOE en Galicia creen «inteligente» y tras la cual ven la mano de Blanco. El Ejecutivo central -y así se desprende del artículo 161 de la Constitución- tenía la opción de presentar el recurso sin pedirle permiso a nadie, pero eso empujaría a Feijoo a cabalgar contra Madrid con el estandarte galleguista, dejaría a Pachi Vázquez a los pies de los caballos y podría arruinar electoralmente al PSdeG durante años.

Interés de Estado

Al cubrirse las espaldas con el dictamen del Consejo de Estado, el PSOE intenta disfrazar con un supuesto «interés de Estado» lo que es una decisión política, al tiempo que le da satisfacción a quienes, como la cúpula de Caixanova, Abel Caballero, parte de la CECA y algún banco deseoso de ganar terreno, quieren que fracase la fusión gallega.

El debate sobre el futuro de las cajas acaba de entrar en una fase nueva, a la cual la Xunta llega con la pólvora mojada, toda vez que el Gobierno central se niega a señalar cuáles son los «indicios» de inconstitucionalidad, privando con ello a Galicia de la capacidad de defender su posición con argumentos. «Lo que hacen es indecente», señala un dirigente del PPdeG, en línea con lo expuesto día atrás por el conselleiro Alfonso Rueda, quien se quejó de que Madrid no pidiera ninguna aclaración sobre la ley antes de blandir la amenaza del recurso.

Pero el giro dado a los acontecimientos desde Madrid no está tampoco exento de riesgos para el PSOE. De un lado, le permite al BNG extender en el tiempo su alianza estratégica con el PP gallego en materia de cajas y llevar a Madrid el discurso que apunta hacia los socialistas como los «agresores do autogoberno galego», recado que ya lanzó ayer el portavoz nacional del Bloque, Guillerme Vázquez.

De otro lado, si se impone la solución negociada, con un PP y un PSOE repartiéndose la dirección de las cajas renovadas a expensas del cupo que se le reservaría al BNG, quien va a pilotar este diálogo -al igual que ocurrió con el AVE- es Madrid, al ritmo que dicte José Blanco. Y eso acentuaría mucho más el sucursalismo del PSdeG y dejaría a su líder gallego fuera de escena. Eso ya sucedió con el pacto del Obradoiro.

El gallego reactiva la oposición a Feijoo

Escrito por Domingos Sampedro
24 de Enero de 2010 a las 8:51h

BNG y PSOE recuperan el espíritu de Nunca Máis, pero repiten sus debilidades

g24p15f1 El espíritu de Nunca Máis, que envolvió desde el 2002 a la izquierda gallega que intentaba vencer al fraguismo, fue resucitado el jueves en la manifestación contra el decreto plurilingüe del Gobierno de Feijoo. Ocurrió de forma espontánea. Primero decenas, y después miles de personas, empezaron a corear la consigna surgida tras el desastre del Prestige , en medio del desconcierto de algunos responsables de la organización. El movimiento de defensa del gallego se ha convertido ya en principal nexo de unión política del PSdeG y el BNG que, además, les permite reconciliarse con las fuerzas sociales y con el electorado que le dio la espalda al bipartito de Touriño y Quintana.

En las autonómicas del año pasado, los socialistas perdieron 31.000 votantes, y los nacionalistas, otros 41.000. En total, fueron 72.000 los electores que abandonaron a estos partidos tras su experiencia en la Xunta, propiciando el retorno del PP. Muchos de aquellos abstencionistas o desafectos al bipartito emprenden ahora el camino de vuelta con las pancartas de defensa del gallego, generando el primer gran movimiento contestatario contra el Ejecutivo de Feijoo.

Pero el músculo que exhibe la oposición con el gallego no está exento de debilidades. El movimiento está falto de cabecillas, pues sorprende al BNG y al PSOE con líderes de transición, que aún no son visualizados como verdaderas alternativas a Feijoo. Además, la contestación adolece de algunas de las debilidades de Nunca Máis, del que se acabó descolgando el PSOE por el excesivo protagonismo del nacionalismo. La plataforma Queremos Galego fue impulsada por la Unión do Povo Galego (UPG) para canalizar el rechazo a Feijoo con un movimiento amplio y plural. Pero el liderazgo nacionalista y las tácticas organizativas de encerrar en la cola a PSOE, CC.?OO., IU o UGT, mientras al portavoz nacional del BNG, Guillerme Vázquez, es invitado a llevar la pancarta en cabeza y subir al palco, abren incógnitas sobre la unidad futura de esta ola opositora.

El PP es consciente de estas debilidades y por eso está decidido a aguantar el pulso, mientras resalta el extremismo de Queremos Galego para que el PSOE se sienta incómodo dentro. A la par, los populares están dispuestos a hacer cambios en su propuesta, que consistirían en recuperar el bilingüismo tradicional y en limitar la capacidad de decisión de los padres, pues es directamente proporcional al descontento de los profesores, a quienes la Xunta necesita poner de su parte.

Los cambios no van a ser apoyados por la oposición, que entiende que lo que haga Feijoo en política lingüística «siempre va a ser sospechoso de ser contrario el gallego», asegura un diputado socialista. No obstante, si la unidad de la protesta del gallego empieza a minarse, Feijoo y su Gobierno no tendrán demasiados motivos para preocuparse.

Quintana irrita a la dirección del BNG

Escrito por Domingos Sampedro
17 de Enero de 2010 a las 8:00h

El ex portavoz nacional promueve un informe contra la línea oficial que su organización mantiene sobre las cajas

g17p13f1 En vísperas de que el Parlamento gallego aprobara la ley de cajas con el respaldo del PP y el BNG, el ex portavoz nacional del Bloque, Anxo Quintana, el productor Antón Reixa y algunos colaboradores se reunieron en privado con el presidente de Caixanova, Julio Fernández Gayoso, en lo que fue un intento por actuar como lobby y hacer movimientos dirigidos a modificar la posición del Bloque sobre las cajas, especialmente para torpedear cualquier perspectiva de fusión entre las dos entidades financieras.

En dicha reunión cobró fuerza la idea de que el IGEA (Instituto Galego de Estudos Europeos e Autonómicos), esa especie de Fundación FAES en la que se parapetó Quintana tras perder los galones en el BNG, realizara un informe sobre las cajas recogiendo las prioridades del presidente de Caixanova. La decisión de recurrir al think tank del quintanismo no es casual, pues Caixanova se gasta sus cuartos en financiar dicho instituto, al tiempo que es, junto a la constructora San José, accionista de Filmanova, la productora que preside Reixa. Este último se ha convertido en uno de los más estrechos colaboradores de Quintana en el BNG al tiempo que es miembro del consejo asesor y científico del IGEA, el órgano que promovió el documento presentado ayer.

El informe contradice abiertamente la línea oficial del BNG, pues concluye que la fusión entre Caixanova y Caixa Galicia haría una entidad «vulnerable á hora de poder facer fronte a posibles operacións» y llega a aconsejar como la opción menos mala una unión con entidades foráneas, que podría abocar a Galicia a perder el control sobre sus entidades financieras.

Recelos hacia el «Ikea»

En la cúpula del BNG, especialmente en el entorno de su partido hegemónico, la Unión do Povo Galego (UPG), eran conscientes del riesgo que tenía para la organización el impulso del IGEA por el contrapoder que podría intentar hacer Quintana frente a la línea oficial marcada por una ejecutiva en la que el ex portavoz nacional no tiene asiento. De ahí que el Bloque se desmarcara del informe, mientras buena parte de la dirección no duda en desacreditar al IGEA, al que rebautizaron irónicamente como Ikea, en honor a la multinacional sueca del mueble, quizás por eso de que es una estructura sencilla, que se monta o desmonta fácilmente y que lo puede hacer uno mismo.

En todo caso, la dirección nacionalista cree que el caso del informe de las cajas, que roza la deslealtad con la organización, es «unha máis» en los movimientos auspiciados por Quintana para mantener vivas sus aspiraciones de volver algún día a tomar el timón del BNG.

Esta misma semana, el anterior líder nacionalista se empleó a fondo en dinamitar la línea oficial de su organización al impulsar en el Parlamento, conjuntamente con Carlos Aymerich, pero con el pleno desconocimiento del resto del grupo y de la dirección del partido, una iniciativa en la que pide que la Xunta elimine cualquier convenio con los medios de comunicación. La petición contrasta con la praxis de Quintana en el Gobierno bipartito, donde no hizo sino alentar este tipo de protocolos y tejer su propia «rede mediática», como denunció el propio ex presidente Touriño recientemente, entretanto algún miembro de su equipo incluso se atrevía a dictar los titulares a los periodistas.

Otros episodios, como la decisión de hacerse colaborador de la emisora de los obispos o la operación que le llevó al Bloque a perder su representación en el Consello de Contas, debido al interés de Quintana por ser miembro de la Mesa del Parlamento -que le permite cobrar hasta 9.000 euros al mes, el doble que un diputado corriente, y moverse en coche oficial- hicieron del anterior portavoz nacional un sujeto cada vez más incómodo, no solo para la dirección del Bloque, controlada por la U , sino también para la corriente Máis BNG que alentó, pero que ahora intenta desembarazarse de su sombra.

Volantazo del PP, traspiés del PSOE

Escrito por Domingos Sampedro
24 de Noviembre de 2009 a las 17:50h

Feijoo ha demostrado hoy tener ciertos reflejos en el manejo de la política parlamentaria y bastante habilidad para anteponer los intereses gallegos a los que pueda tener su grupo político. Solo así se entiende que el día que el presidente de la Xunta se reúne con los responsables de las dos cajas de ahorro gallegas le dé instrucciones al PP para que apoye (casi en paralelo) la toma en consideración de un proyecto del BNG dirigido a reformar la ley de cajas para reforzar el protectorado de la Xunta sobre estas entidades.

Con este gesto, Feijoo y el PP lanzan un mensaje claro a Gayoso y a Méndez, advirtiéndoles de que la Xunta peleará por la “galeguidade” de las entidades financieras. Al PSdeG este debate lo sorprendió el pie cambiado, pues antes de que el portavoz de Economía del PPdeG, Pedro Puy, anunciara su respaldo a la propuesta nacionalista, el portavoz de los socialistas, Fernández Leiceaga, le acaba de sugerir al Bloque que retirara su proyecto de ley de la mesa para facilitar el consenso por temor a que el PSOE quedara fuera de juego.

No obstante, el don de la oportunidad de la iniciativa del BNG fue la que propició el consenso en el momento apropiado, merced, eso sí, al volantazo del PP, apoyando contra todo pronóstico una iniciativa nacionalista, y al traspiés socialista, grupo que acabó respaldando lo que pretendía retirar de la mesa.

Sin duda, el interés gallego prevaleció en una votación que tiene sabor histórico y que permitirá que en el plazo de dos meses haya una nueva ley para blindar el poder del pueblo gallego sobre sus cajas.

Cui prodest?, se pregunta Suárez Canal

Escrito por Domingos Sampedro
14 de Octubre de 2009 a las 12:35h

Abegondo, Calvos de Randín, Pobra de Trives, Santa Comba, Gondomar, Mos, Silleda, Láncara, O Courel… Son municipios gallegos en que los se han registrado mociones de censura desde las elecciones del 2007 para derrocar por la puerta trasera a alcaldes investidos democráticamente en su día. Pero “cui  prodest?”, a quién benefician esas mociones, como se preguntó hoy en el Parlamento el diputado nacionalista Alfredo Suárez Canal, que en medio de los aplausos del PSOE y el BNG respondía él mismo: el Partido Popular.

Con su intervención ante el pleno, Suárez Canal se convirtió en el pilar de la oposición parlamentaria, en el punto de unión entre socialistas y nacionalistas, capaz de conducirlos en la misma dirección y hacia un objetivo común, cumpliendo el mismo papel que tantas veces desempeñó en el seno del bipartito. No es de extrañar, por tanto, que Suárez Canal fuera aplaudido hasta en tres ocasiones por los diputados del PSOE con igual o más vehemencia que por los de su grupo.

Pese al cruce de reproches entre Gobierno y oposición, al final el debate concluyó en acuerdo y tanto el PP, como el PSOE y el BNG acordaron crear una lista de concejales tránsfugas para velar que, con el cambio de chaqueta, no recojan las plusvalías del disidente. Pero el acuerdo no es tan preciso a la hora de prohibir que estos concejales reversibles formen parten de las listas electorales.

Cinco meses para una reforma urgente

Escrito por Domingos Sampedro
13 de Octubre de 2009 a las 16:27h

El Gobierno de Alberto Núñez Feijoo acaba de descubrir que la burocracia en Galicia es lenta, posiblemente más de lo deseado, pues para aprobar una de sus reformas fiscales estrella, comprometida en el debate de investidura para estimular el mercado inmobiliario, ha necesitado nada más y nada menos que cinco meses, y eso que la reforma se tramitó en el Parlamento gallego por el procedimiento de urgencia.

En todo caso, la reforma que rebaja a la mitad los impuestos que gravan la compra de vivienda usada o las transmisiones de negocios familiares, aprobada en primera instancia por el Consello de la Xunta el pasado 21 de mayo, acaba de recibir la aprobación definitiva en la Cámara de O Hórreo casi cinco meses después con los votos a favor del PPdeG, la abstención del PSdeG y el rechazo del BNG. El único consuelo que le queda a quienes esperaban por esta reforma para adquirir una vivienda y ahorrarse entre 6.000 y 8.000 euros en la tasa de transmisiones y actos jurídicos documentados es que la aplicación de la medida tendrá carácter retroactivo desde el 1 de julio pasado, es decir, que si liquidaron el impuesto y cumplen los requisitos, tendrán derecho a la devolución correspondiente.

E “cheghou” o novo Hernández

Escrito por Domingos Sampedro
13 de Octubre de 2009 a las 11:14h

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   Hai poucos meses, o conselleiro de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras, Agustín Hernández, nado en Madrid aínda que vencellado a Galicia desde principios dos anos noventa, era deses políticos que desgraciaba a língua galega empregando tempos verbais compostos ou cambiándolle o xénero aos sustantivos, como acostuman a facer non poucas personalidades públicas.

   Pero iso mudou. Hernández (na foto, á esquerda, sentado xunto a Alfonso Rueda) aproveitou hoxe a súa intervención ante o Parlamento para exhibir dende a tribuna os seus notables progresos coa língua adoptada, producto _segundo contan no seu equipo_ da determinación persoal de mellorar a súa expresividade na língua propia da comunidade onde goberna, pois nin sequera ten tempo de tomar unhas clases particulares, como sí fixo no seu momento o anterior conselleiro de Economía, José Ramón Fernández Antonio. Tampouco se limitou Hernández a aprender ese galego frío de telexornal, senón que se lanzou a soltar algunha expresión viva, con gheada e algún seseo, como ese “cheghou” con “j” que se escoitar en case calqueira punto da costa galega.

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