Imparare Roma

Una de las cosas que más nos repite la gente que ya ha pasado por aquí, por Roma, es que aquí no sólo venimos a estudiar la carrera que nos toque. Que aquí venimos también a imparare Roma, es decir, a “aprender Roma”. Y es que aquí hay mucho que aprender. Ya os hablé en alguna ocasión del montón de carismas y estilos distintos que se dan cita aquí. Y hacerse a ellos, beber de ellos, aprender de ellos también es parte de nuestra formación aquí. En las cosas más lujosas o en las cosas más míseras, en todo hay mucho que aprender.
Porque la formación de un sacerdote no sólo es una formación intelectual. Hace mucha falta esta formación, pero no es ni de lejos la dimensión más importante. La formación espiritual y humana es seguramente más importante. Y la posibilidad de aprender de un ambiente tan universal, tan diverso, que varía tanto con sólo girar una calle o, incluso, con cambiar de interlocutor con el que hablar, es un medio que favorece mucho ese crecimiento. Porque en nuestro ministerio no vamos a ser profesores, sino que vamos a ser “maestros”, “guías”, “compañeros”… y para eso no hay que conocer cosas, que sí, sino, sobre todo, conocer a las personas, los caracteres, el mundo…
A eso también venimos a Roma.











7 respuestas a “Imparare Roma”
diciembre 1st, 2011 a las 19:39
Por lo que veo son demasiadas cosas las que hay que imparar… para ti cuales son las 5 más importantes?
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diciembre 1st, 2011 a las 23:32
(Tiene narices que me lo preguntes tú que vives tres habitaciones más allá)
Ver mundo y vivir en una gran ciudad. Eso yo creo que es importantísimo a nivel humano. Aunque uno viva y prefiera vivir en un sitio pequeño, nunca viene bien la amplitud de horizontes que a uno le proporciona la oportunidad de residir en un sitio como Roma (o Madrid o Barcelona o cualquier otra gran ciudad). Quizás además, en un sitio como este, con toda su historia esta experiencia es aún más intensa. Porque no sólo se está abierto a todo el mundo, sino a casi 2800 años de historia, y eso impone mucho si se piensa.
Se respira la diversidad cultural de la Iglesia. Es otra forma distinta de ampliar horizontes. Por ejemplo: en mi clase somos muy pocos alumnos europeos. Es más, soy el único europeo de un país “tradicionalmente católico”, junto con dos compañeros polacos. Las experiencias que uno puede poner en común enriquecen mucho a la hora de poder comprender cómo se puede vivir la fe y la pertenencia a la Iglesia desde distintas circunstancias
Se respira, también, la diversidad de carismas. Aquí sales a la calle y ves, junto a la marea de gente normal (y canis, chonis y poligoneros) curas con o sin clergyman, con sotana, monjos y monjas, frailes y frailas con hábitos de todas las formas y colores… Y, lo mejor de todo, tienes la oportunidad de contactar y de conocerles muy a fondo. Porque son tus compañeros de clases, porque abren las puertas de sus casas para darse a conocer… Otra forma de ampliar horizontes.
Roma es la “capital” de lo católico. Y, como tal, aquí se dan cita de una forma especial muchos de los grandes eventos centrales. Se tiene la oportunidad de vivir “a pie de calle” cosas tan interesantes como pueden ser desde una audiencia del Papa a un cónclave (si uno está en el momento preciso). No sólo eso, se tiene la oportunidad de asistir a congresos y a encuentros en los que se dan cita muchas de las realidades antes mencionadas. El último ejemplo podría ser el Congreso sobre Nueva Evangelización que se celebró en Octubre.
Al mismo tiempo, como Roma es la capital de lo católico, aquí se dan también todas las grandezas, pero también todas las miserias (o muchas de las miserias) de la Iglesia. Es como la Iglesia Universal concentrada en una ciudad. Y eso también ayuda a conseguir perspectiva, a saber encontrarle el lugar justo a cada cosa.
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diciembre 2nd, 2011 a las 10:11
INTERESANTE!
lo completamos tomando un café? jeje.
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diciembre 2nd, 2011 a las 13:21
Interesante.
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diciembre 3rd, 2011 a las 16:57
En que sepamos encontrarle, pero a todo, el lugar justo a cada detalle, a cada cosa y a cada concepto, pero siempre dentro de la verdad que,a cada una de esas cosas les pertenecen, que PODAMOS SER CONSCIENTES Y TESTIGOS SI FUERA NECESARIO,DE ESAS PEQUENAS MISERIAS QUE A TODOS NOS AFECTAN.
Un saludo junto con mis mejores deseos para las fiestas que se avecinan, para usted,su familia y amigos.
Eduardo
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diciembre 3rd, 2011 a las 17:28
Creo que es un detalle importantísimo ese, y una de las cosas que más aprecio de esta experiencia que tengo la oportunidad de vivir: la oportunidad de conocer tantas realidades, buenas y malas, grandezas y miserias, que pueda adquirir una amplitud de miras tal que sea capaz de poner cada cosa en su lugar.
Felices fiestas a usted también
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diciembre 4th, 2011 a las 0:19
No puedes imaginarte cuantas anecdotas guardo en mi memoria que me gustaria contartelas un dia, pero no podria hacerlo por este medio, porque a muchisima gente les pareceria ridiculo, tambien por el espacio que estas pudieran ocupar. El dia que te interese escucharlas no tienes nada mas que decirme que te las comunique y lo hare con muchisimo gusto. Es muy posible que te dejen perplejo pero al mismo tiempo pueden servirte como prueba de algo muy importante que a todos por igual nos rodea, aunque no todos tengamos el mismo privilegio de disfrutarlas.
Un abrazo. Salud, paz y armonia entre todos aquellas personas bien nacidas y con sentimientos humanos.
Eduardo
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