La Voz de Galicia lavozdegalicia.es - blogs | Inmobiliaria | Empleo | Mercadillo

Entradas etiquetadas como ‘Farmacia’

Credibilidad

sábado, octubre 1st, 2011

El periodismo tiene semanas aciagas en las que se deja jirones de credibilidad. Esta comenzó con el falso trader que le colaron a la BBC y terminó con la publicación ayer en casi toda la prensa española de un sospechoso informe sobre el uso de la píldora del día después. Como del primer caso y de sus nefastas consecuencias ya se ha hablado bastante, me ocuparé del segundo.
Se trata, en realidad, de una simple encuesta telefónica promovida por la Sociedad Española de Contracepción (SEC) y patrocinada –como muy bien puede verse en el resumen ejecutivo– por la farmacéutica Chiesi, que es la comercializadora en España de “NorLevo”, la principal marca de píldoras del día después y también la más agresiva.  Supongo que los lectores tienen derecho a saber quién paga el estudio y a qué se dedica, pero las noticias lo omitieron. Como tampoco recordó nadie que este equipo SEC/Chiesi ya había sido acusado de publicidad engañosa a favor del “NorLevo” hace apenas ocho meses. En ese momento la Organización Médica Colegial quiso dejar sentado que “un médico no puede participar en campañas promocionales de medicamentos con ánimo de lucro, salvo que esa sea su profesión y se sepa claramente que trabaja para la industria farmacéutica”.
También hubiera sido conveniente que las noticias incluyeran la ficha técnica de la encuesta. O que indagaran por qué en el caso de esta píldora se impide  la lógica farmacovigilancia que se aplica a otros medicamentos y que proporcionaría datos fiables sin necesidad de encuestas telefónicas repletas  de preguntas íntimas. A Chiesi le ha salido gratis la campaña y a los lectores, cara.

Nota al margen: insisto, la crisis de los medios no es tecnológica, sino de periodismo.

Hoy recomiendo

jueves, abril 14th, 2011

Aunque es de hace unos días, no lo había visto hasta hoy:

Ramón Salaverría: Sobre crisis y periodismo

Empieza así:

En 2009, año en que la crisis económica sacudió con especial dureza a los países occidentales, no todos se quedaron con los bolsillos vacíos. Algunas empresas se hicieron de oro. Y lo consiguieron, entre otras razones, gracias a la inestimable colaboración de los medios.

Me refiero, por supuesto, a las empresas farmacéuticas comercializadoras de vacunas contra la gripe A. Ya saben, aquella que fue calificada como “primera pandemia del siglo XXI”, la nueva peste que prometía llevarse por delante a todo parroquiano no vacunado. A través de sus múltiples tentáculos, las farmacéuticas alimentaron una alarma sanitaria que los medios –también la OMS y los gobernantes, sí– se tragaron sin pestañear. Cuando las farmacéuticas colmaron las alforjas, tras haber vendido a doblón sus bálsamos de Fierabrás, la gripe se esfumó igual que vino, como desaparecen todas las gripes.

Sobre el gasto farmacéutico y los genéricos

jueves, febrero 10th, 2011

Artículo del psiquiatra Manuel Fernández Blanco en La Voz de Galicia de hoy, a proósito del debate en torno a los medicamentos genéricos y el gasto farmacéutico. Termina así:

Los datos publicados recientemente en la revista Atención Primaria resultan impactantes: en España, el 24% de las mujeres toman antidepresivos, y más del 30%, ansiolíticos. Vemos cómo se ha transformado la tristeza en depresión y se promueven medicamentos para problemas que no siempre son médicos. Galicia, con 1,01 unidades de antidepresivos por persona y 1,50 de tranquilizantes, supera la media nacional y es la segunda comunidad autónoma con mayor consumo, solo superada por Asturias. En los últimos tres años el consumo de estos psicofármacos ha aumentado un 10%. Los ansiolíticos son los fármacos más recetados en Galicia.

¿Perciben ustedes que el mayor gasto farmacéutico se destina a medicamentos para tratar problemas que tienen mucho que ver con el estilo de vida que conlleva la sociedad de consumo, y con el tratamiento farmacológico de las dificultades existenciales?

Asistimos a una tendencia a convertir problemas en enfermedades, para ampliar el mercado farmacéutico. Así, la calvicie debe tratarse y los niños inquietos, o malos estudiantes, deben ser medicados con psicoestimulantes por la generalización abusiva del diagnóstico de déficit de atención e hiperactividad. Además, conviene saber que no siempre los nuevos fármacos, habitualmente más caros, tienen por qué ser mejores que los ya existentes. La ley obliga, para autorizar la comercialización de un nuevo fármaco, a compararlo con un placebo (es decir, con nada), pero no a demostrar que mejora a los ya existentes.

(más en “No solo es cuestión de genéricos”, La Voz de Galicia)

Terminó

sábado, agosto 21st, 2010

La Organización Mundial de la Salud ha dado por terminada la epidemia de la gripe A. Probablemente, ya habrán leído el saldo: muchísimos menos muertos que en la gripe estacional —ni comparación— y, según ellos, un buen trabajo de prevención. Los gobiernos que la secundaron tienden a explicar de la misma manera el derroche de millones de euros en vacunas que ahora hay que destruir. Según algunos, solo la acción de la clase médica y sanitaria —que no quiso vacunarse y se resistió a recetar retrovirales innecesarios— evitó más efectos negativos de esa medicación superflua. Los medios han recogido la noticia y algunos han publicado editoriales en los que reclaman una aclaración de las responsabilidades políticas y penales de la OMS, premiada en España con el Príncipe de Asturias por su gestión de esta supuesta crisis.  Se trata de aclarar la connivencia entre los responsables de la OMS y cierta industria farmacéutica.
A pesar de que esto —la creación artificial de alarmismos sanitarios— no ocurre por primera vez ni por segunda, a pesar de que el origen de tales desinformaciones globales cuyas consecuencias, no sólo ni principalmente económicas, son terribles, a pesar de que su origen tiende ser siempre el mismo, incluso geográficamente, resulta fácil vaticinar que no pasará nada: ni a esa parte de la industria ni a la OMS ni a los gobiernos ni a los medios que no han sabido proteger con profesionalidad a sus audiencias. Ciertamente, tanto los gobiernos como los medios tenían alguna disculpa: ¿y si hay algo de verdad?, ¿y si ocurre una catástrofe y no estamos preparados?
Así que me conformaría con que nos replanteáramos el estatuto de la OMS y sus prerrogativas para dirigir la salud mundial. Le pasa lo mismo que a las demás agencias de la ONU: no responden ante nadie y esto las hace vulnerables a todo tipo de codicias y perversiones.

La vacuna de la gripe A

sábado, octubre 10th, 2009

Me llegó hace unas semanas por correo electrónica la carta que una médica dirigía a la Ministra de Sanidad sobre la vacuna de la gripe A:

Carta de una médico a Trinidad Jiménez

“9 de septiembre de 2009.- Señora ministra, le propongo que sea usted la primera española que se vacune contra la gripe A (…)
Señora ministra, yo no me voy a vacunar. El virus no ha acabado de mutar y a partir de la última mutación deberían pasar seis u ocho meses para elaborar susodicha vacuna. Es decir, la vacuna que nos proponen no puede ser efectiva.
En cuanto a su seguridad, ya tenemos la experiencia de vacunas para la gripe fabricadas con prisas; se usan adyuvantes peligrosos para poder poner menor cantidad de virus. Francamente, yo prefiero tener mocos tres días que sufrir un Guillain-Barré.
Señora ministra, a mí no me gusta ser un conejo de indias. El Centro de Prevención y Control de Enfermedades de la UE “espera a saber cuáles son los efectos de la vacuna en los adultos sanos para detectar posibles consecuencias adversas”. Mire usted, casi que no (…).
Señora ministra, se les está marchando el asunto de las manos. Está ya más que claro que este virus, aunque muy contagioso, es muy poco agresivo y más del 95% de los casos cursa de manera leve. Se espera un máximo de 500 fallecimientos frente a los 1500 a 3000 que provoca la gripe tradicional. Mientras tanto, usted está permitiendo un despilfarro de recursos inaceptable. Muchos hospitales en el país están siendo objeto de cambios arquitectónicos absurdos e innecesarios para prepararse para una hecatombe que ya sabemos no va a ocurrir. Se han gastado ustedes 333 millones de euros en esta pandemia de color y fantasía. La letalidad del virus es del 0.018%, francamente irrisoria.
Señora ministra, déjeme que le recuerde que la gripe A ha matado de momento a 23 personas y que tiene una tasa de incidencia de 40-50 casos por semana y 100.000 habitantes. Sin embargo, el tabaco produce en España 40.000 muertes al año y 6.000 por tabaquismo pasivo. Eso sí que es una pandemia, pero usted prefiere ignorarla. Es un tema menos atractivo y que le crearía multitud de enemigos.
De los 447 muertos en las carreteras españolas en 2008, ni hablamos, que no es de su cartera. Señora ministra, explíqueme por qué tiene usted el Tamiflú bajo custodia del ejército. La eficacia de los antivirales en esta gripe es dudosa y de cualquier manera lo único que hace es reducir en un ratito la duración de los síntomas y con efectos secundarios no despreciables.
Cualquiera diría que guarda usted bajo siete llaves la cura contra el cáncer o la peste bubónica. Ponga el fármaco en las farmacias que es donde debe estar y déjese de fantasías más propias de Hollywood. Alternativamente, haga algo sobre la patente del osetalmivir y permita que lo fabriquen otras compañías farmacéuticas, así no hay agobios de restricciones.
Señora ministra, las previsiones de la Organización Mundial de la Salud ya han patinado en ocasiones anteriores. Cuando la gripe aviar, predijeron 150 millones de muertos que al final quedaron en 262 fallecimientos. Se han vuelto a equivocar, no importa. Lo importante es parar la locura en la que estamos montados y esa, señora Jiménez, es responsabilidad suya.
Señora ministra, aquí una es una cínica por naturaleza. Demasiada gente se lleva tajada en este asunto. No sólo los fabricantes de las vacunas y los antivirus, sino los que hacen las mascarillas, los de la vitamina C, los del bífidus activo, los fabricantes de ventiladores artificiales y pulsioxímetros, los de los pañuelos desechables, los productos de desinfección de manos, hasta los presos con enfermedades incurables que quieren aprovechar para marcharse a casa (…)”.

* Mónica Laranda: Ha pasado los últimos 16 años en Inglaterra, la mayoría como médico de urgencias de Leeds (West Yorkshire). En  la actualidad trabaja en la unidad de urgencias del Hospital General de Segovia, participa en varias publicaciones inglesas y también ilustra libros y revistas con viñetas médicas.

Hoy veo la noticia de Teresa Forcades, médica y religiosa benedcitina, que ha iniciado una campaña contra la misma vacuna:

En el blog de Teresa Forcades se pueda bajar el documento en castellano con su análisis y su propuesta.

Tantos meses después

miércoles, septiembre 2nd, 2009

org-medica

 

Pero hombre, pero hombre…

lunes, junio 15th, 2009
Farmacia

“La venta de la vacuna de la gripe A impulsará nuestros ingresos”

La OMS, Príncipe de Asturias

miércoles, mayo 27th, 2009

Realmente, la OMS se lo merece. Apunto solo un par de testimonios sobre tan benemérito organismo:

-Esta serie de reportajes de denuncia del Seatlle Times. El resumen, según ellos mismos es:

The Times found that:

• Pharmaceutical firms have commandeered the process by which diseases are defined. Many decision makers at the World Health Organization, the U.S. National Institutes of Health and some of America’s most prestigious medical societies take money from the drug companies and then promote the industry’s agenda.

• Some diseases have been radically redefined without a strong basis in medical evidence.

• The drug industry has bolstered its position by marketing directly to the health-conscious consumer, leading younger and healthier people to consider themselves at risk and to start taking medications.

(traducción de la negrita: “Muchos dirigentes de la Organización Mundial de la Salud, de la U. S. National Institutes of Health y de algunas de las asociaaciones médicas americanas más prestigiosas reciben dinero de las farmaceúticas y apoyan sus planes de acción”)

-De una entrevista a Manuel Patarroyo, que descubrió una vacuna contra la malaria, regaló la patente a la OMS y… (leerla entera asusta un poco):

-“Entonces, ¿qué es lo que ha impedido la generalización de la vacuna?

-No lo sé y no he querido entrar a analizarlo, porque la doné. En mi país se dice que a caballo regalado no se le mira el colmillo. Nosotros la donamos, no vamos a entrar a cuestionar nada; allá ellos con sus conciencias. Se donó, no hicieron lo que debía hacerse, allá ellos. Mientras tanto, nosotros trabajamos en el desarrollo de una vacuna mejor, con una eficacia mayor. Estoy buscando una vacuna mejor y ésta no se donará a la Organización Mundial de la Salud, sino a la humanidad, que fue donde estuvo mi confusión. Pensé que la OMS representaba bien a la humanidad y es mentira, representa una serie de intereses privados. Allá ellos, me tiene sin cuidado”.

Claro que lo de la malaria, por lo visto, lo arreglarán en un momento Bill Gates y Zapatero (con algunos ordenadores y sistemas operativos de por medio, por supuesto)

¿Quién gana?

sábado, mayo 16th, 2009

La ministra Trinidad Jiménez considera que el constante incremento de las cifras de abortos en nuestro país es «un grave problema» que necesita «soluciones de urgencia». Estoy completamente de acuerdo. Eso sí, encuentro algo raras las «soluciones» que ha puesto en marcha esta misma semana con la liberalización del aborto y la libre distribución de la píldora del día después en las farmacias, sin receta médica e incluso a menores.
En el caso de la píldora, aduce la ministra que servirá para frenar la sangría de abortos, en contra de los datos fácilmente contrastables de nuestra propia experiencia (desde el 2001 hemos quintuplicado el consumo de píldoras del día después hasta las 540.000 y el aborto ha seguido creciendo, también entre las más jóvenes) y la de nuestros vecinos ingleses y franceses (En Francia se dispensa la píldora en las farmacias desde 1999) .
En el caso del aborto libre en las 14 primeras semanas, lógicamente, no argumenta Trinidad Jiménez que servirá para reducir el número de abortos —aunque con la lógica que se gasta, bien podría haberlo dicho—, sino que aduce en primer lugar que se trata de un derecho de la mujer. Dejémoslo estar. Debate inútil.
Si el aborto es un problema grave y parece obvio que ninguna de las dos medidas sirve para frenarlo, ¿quién se beneficia? Aparte del Gobierno, que ha utilizado ambos debates para disfrazar controversias más urgentes, dos industrias se frotan las manos: la abortista y la farmacéutica (siempre apoyada por la santa OMS, que ha incluido la píldora de marras en su lista de ¡medicamentos básicos!). Parece que el progresismo consiste en eso: en que ya no dicten la moral los grandes pensadores y humanistas, sino los departamentos de márketing de la industria del medicamento, secundados por el abrumador papanatismo científico que tanto conviene a sus cuentas de resultados.

Santa OMS

sábado, mayo 9th, 2009

La tormenta de la gripe amaina, los nubarrones se desflecan y terminan en lo de siempre: la culpa es de los medios de comunicación, que lo exageran todo, que buscan siempre el lado alarmista de cualquier noticia. Nadie ha salido a defenderlos. Sin embargo, las pocas voces que se han atrevido a insinuar una actuación inadecuada de la Organización Mundial de la Salud (OMS) están recibiendo ya cordiales y contundentes respuestas —en medios y espacios relevantes— que, curiosamente, amparan tanto a la OMS como a la industria farmacéutica. ¿Será que los medios podían silenciar las declaraciones de la Directora de la OMS y de otros funcionarios de su Organización? Claro que no. ¿Fue el periodismo el que hirió gravemente a México, el que acabó con la cabaña porcina de Egipto y empobreció más a los cristianos de ese país, el que facilitó la excusa a Rusia para limitar las importaciones de porcino procedentes de España, el que aconsejó a los gobiernos proveerse de millones de retrovirales y el que anuncia un rebrote para septiembre y recomienda una vacunación masiva, porque justo en ese plazo estarán listos los fármacos?
No fue el periodismo, fue y sigue siendo la OMS, que no responde ante nadie, y que, precisamente por eso, en su ya dilatada historia ha dado síntomas de una permeabilidad más que sospechosa a ciertos grupos de presión. ¿Por qué recomienda prevenir la improbable expansión de la epidemia a los países más pobres, donde la gente muere  a chorros ahora y de otras cosas, de las de siempre? ¿Por qué somos tan eficaces a la hora de colocar en el tercer mundo armas, anticonceptivos y condones caducados, y no somos capaces de dejarles producir fármacos genéricos ni de hacerles llegar alimentos de nuestros brutales excedentes? ¿Queremos que vivan o que mueran? De esto, quizá, sí tenga algo de culpa el periodismo.