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Archivo para Octubre, 2014

Profesores

Sábado, Octubre 25th, 2014

No recuerdo bien qué dijo la profesora, pero su frase terminaba con algo parecido a «y si no me sale, me pongo a vender pescado». Uno de los casi ciento cincuenta colegas que la escuchaban el pasado martes comentó en voz baja al de al lado: «Pues como se ponga a vender pescado, esta monta otra Pescanova». Estábamos en el encuentro Inspiratics, convocado por las fundaciones Amancio Ortega y Santiago Rey Fernández-Latorre para promover la innovación educativa, y tenía la palabra la ganadora del premio. Explicaba, como los demás finalistas, en qué consistía su proyecto. Había mucha pasión en lo que decía: hacia sus compañeros, hacia sus alumnos, hacia su profesión. Sin embargo, me conmovió más otra cosa: la gigantesca generosidad en tiempo y esfuerzos que suponía aquel proyecto.

Y en eso, en la generosidad, se parecía muchísimo a todos los finalistas y a todos los presentes: profesores que bregan sin medios, pero con imaginación y ganas, driblando los atrancos que les opone el sistema. Gente que se arremanga para no dejar ningún niño atrás, para que todos lleguen adonde pueden a costa del tiempo libre de la profesora o del profesor, de sus horas de sueño.

Fue una sesión larga, interesantísima y, según la encuesta, el cien por ciento de los presentes quiere repetirla. Bien. Pero me gustaría transmitir de algún modo el optimismo renovado que me inspiraron. Caí en la cuenta de que conozco a muchísimos profesores y de que casi todos responden a este perfil luchador. El desinterés y la entrega, por alguna razón quizá vocacional, parecen más frecuentes entre ellos. Un verdadero antídoto contra la inanidad que posibilita y hace grandes a los pequeños Nicolás.

La Voz de Galicia, 25.octubre.2014

(H)Ay África

Lunes, Octubre 20th, 2014

He seguido desde fuera de España la crisis del ébola de estos días. Sentí mucha vergüenza y aún la siento. Se percibía un país histérico sin nada que lo justificara: seguimos sin un solo muerto contagiado aquí. Desde luego, el periodismo ha tenido mucho que ver con todo el disparate de primeras páginas y horas de televisión, amplificadas luego en las redes sociales. Pero como en casos anteriores, la responsabilidad de las profesiones sanitarias y sus representantes y, de modo especial, de la Organización Mundial de la Salud (OMS) debe subrayarse. ¿Por qué alientan el alboroto aquí cuando han desatendido durante meses las llamadas de auxilio que se lanzaban desde África? Allí sí que había y hay un problema. Desde principios de año. Allí sí que morían a chorros, atendidos solo por un puñado de valientes con miedos y sin medios. ¿Alguien pensó que, para hacer algo, se necesitaba inquietar a quienes pueden permitirse el precio? Ya sé, dije hace semanas que no hablaría del ébola.

También ha fallado el periodismo en la cobertura del Sínodo. Se nota la ausencia de profesionales que conozcan lo ocurrido en las deliberaciones del Vaticano II, el proceso previo a la encíclica Humanae Vitae o el recentísimo Vatileaks, por ejemplo. La fullería eclesiástica existe y mantiene características bastante rancias, y por eso mismo, repetitivas. De ese modo han llegado a titulares supuestos cambios en la doctrina que causan mucho dolor a las personas: en unas porque alientan expectativas imposibles, en otras porque se asustan ante un aparente derrumbe de las convicciones por las que, como en el caso de los africanos -¡África otra vez!-, se han dejado literalmente la vida.

Publicado en La Voz de Galicia, 18.octubre.2014

Telenovela electoral

Domingo, Octubre 12th, 2014

Brasil se la juega. O insiste en la deriva de Lula con consecuencias similares a las de Venezuela, Bolivia y Argentina -pobreza progresiva y marginalidad internacional- o decide seguir siendo Brasil. Cuando parecía que la actual presidenta se llevaría la elección, la muerte del candidato socialista cambió todo. Le sustituyó Marina Silva, antigua militante del PT, partido de Dilma Rousseff, y enseguida se disparó en las encuestas. Nadie pensaba siquiera en el candidato conservador, hundido en porcentajes residuales. Dilma y la maquinaria del PT, con zafiedad salvaje, volvieron toda su artillería contra Marina. Terminaron enredándola y el domingo, el antes descartado Aecio Neves adelantó a la carismática Marina y disputará la presidencia con Dilma en la segunda vuelta.

Neves, que también parece salido de una telenovela, ya va delante en las encuestas. Le apoya el partido de Marina y todo un sentimiento de hartazgo del PT: de su clientelismo, de su corrupción. El último escándalo, el de la Petrobras, dejará pequeño cualquier otro sabido o imaginado. Me decía una periodista conocida: «Siempre he votado PT, pero esto necesita una limpieza». También lo dice la gente en la calle. Al PT le queda el Norte y el Nordeste, deprimidos y subvencionados, y poco más: en el estado de São Paulo, por ejemplo, solo ganaron en un municipio de 645.

Lula llegó a decir, con desvergonzada arrogancia, que conseguiría que saliera elegido por el PT hasta un poste. Todo un continente está atento, temeroso. Pero por mucha fuerza que exhiba la maquinaria de Lula, Brasil no es Venezuela ni Bolivia. Ni siquiera Argentina. Su sociedad es fuerte y sus instituciones funcionan.

La Voz de Galicia, 11.septiembre.2014

Don Álvaro

Domingo, Octubre 12th, 2014

Vi por primera vez a Álvaro del Portillo en la Semana Santa de 1979, no recuerdo exactamente qué día, pero quedaron grabados en mi memoria la expresión casi ensoñadora de su rostro y su tono conmovido cuando contestó a un chaval que le preguntó, no sé si literalmente, qué esperaba para el año 2000. «Pax Christi in Regno Christi», respondió, con una emoción que difería completamente de sus demás intervenciones en aquella tertulia con universitarios. Y en efecto, se fue a gozar de la Paz de Cristo en el Reino de Cristo el 23 de marzo de 1994.

Ocho años antes de esta fecha, pude pasar con él casi una semana cerca de Segovia. Probablemente, fueron los días más felices de mi vida, el tiempo en que me sentí más cerca del cielo, porque Álvaro del Portillo, con su sola presencia, avecinaba a Dios. Se me hicieron muy cortos y, al terminar, me sorprendí preguntándome por qué no quería irme, por qué estaba tan a gusto allí y deseaba que durara siempre. Cuando alguien me pidió una impresión rápida de esos días, le dije que no sabría resumirlos. Un título como «Vivir para los demás» serviría, pero poco, porque lo decisivo fue que salí con una idea infinitamente más amable y grande de Dios. Algo que me parecía imposible, porque pensaba que no podía crecer lo que ya era infinito.

La Iglesia, por deseo expreso del papa Francisco, desea proponer su vida como ejemplo, por eso hoy le beatifican en Madrid, donde nació. Supo dejarse querer por Dios y, olvidado de si mismo, corresponderle en los demás, con una siembra de paz y de alegría, de comprensión, que se desborda en cientos de miles de personas del mundo entero y da vida a una multitud creciente de iniciativas sociales.

La Voz de Galicia, 27.septiembre.2014