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Archivo para Septiembre, 2014

Rencor

Domingo, Septiembre 21st, 2014

Comunicar una habitación con otra implica abrir una puerta o derribar un muro. En el primer caso, se libera el acceso, se facilita el intercambio. En el segundo, se integra en un solo espacio. Comunicar significa siempre eso: unir, integrar, hacer que los diversos se conozcan y comprendan mediante la creación o el subrayado de ámbitos comunes. De modo que no puede llamarse comunicación al conjunto de acciones destinadas a desunir, enfrentar, odiar. Sin embargo, pese a disponer de medios más potentes y accesibles que nunca, la incomunicación se ha asentado en nuestras sociedades supuestamente hipercomunicadas.

En los periódicos, en las radios, en las televisiones y en las redes sociales -con esta gradación ascendente-, se palpa una cultura del rencor al comentar los sucesos internacionales, los nacionales e incluso las menudencias locales. El diccionario define ‘rencor’ como «resentimiento arraigado y tenaz». Sin duda, se trata de un vicio poco inteligente, como mínimo. En los conflictos nacionalistas, por ejemplo, los dos lados tienden a alentar el rencor, hasta que se enquista y termina en la toma de rehenes: pase lo que pase, como en el referendo escocés, siempre queda un montón de gente atrapada y se eleva unos grados el nivel de resentimiento. El problema escocés no se ha zanjado.

Con Cataluña, se produzca o no la consulta, ocurrirá lo mismo. Ya es demasiado tarde. Las estrategias de incomunicación funcionaron a toda máquina alimentadas por el fuel del resentimiento. El daño está consumado. Medrará el rencor. Una parte se sentirá inevitablemente atrapada, porque se ha incumplido el primer fin de la comunicación: compartir, poner en común, hacer comunidad.

Publicado en La Voz de Galicia, 20.septiembre.2014

Fargo

Sábado, Septiembre 13th, 2014

Este verano el periódico se ha llenado de héroes. Ayer mismo recogía el relato, conmovido desde ambas partes, de cómo Antonio y Saray Pena, padre e hija, salvaron de una muerte segura a Nicanor González. «Pasamos mucho miedo y aún no hemos sido capaces de dormir bien», dicen. Por eso son héroes: porque no tuvieron miedo al miedo y arriesgaron su vida, no por divertimento o por buscar la fama, sino por otra persona. Pensaron que estaban obligados a intentarlo, pese a las posibles consecuencias. El heroísmo verdadero nada tiene que ver con la temeridad, sino con la convicción de deberse a los demás. Y por eso resulta tan necesario para la política.

La política muere cuando desaparece esa convicción en la gente corriente, cuando trabajamos y nos divertimos, cuando vivimos solo para nosotros mismos. Una sociedad sin héroes de lo cotidiano no se sustenta, no llega a formar una verdadera comunidad, integrada y con capacidad de salir adelante. Una sociedad así se diluye o se convierte en mera masa y, como decía muy bien ayer El Roto, «cuando los hombres se hacen masa, los demagogos los hornean». Genial.

Atravesamos un tiempo de falta de confianza en la política, un tiempo inestable en el que parecen mandar poderes oscuros, diabólicos y ocultos, que someten a nuestros gobernantes y manejan a su antojo los medios de comunicación. Una etapa de fácil desconcierto, pronta a la desesperanza y a la inquietud, porque a veces no se entiende nada y no se sabe qué pensar, cómo reaccionar, qué hacer para enderezar este ambiente corrupto y desintegrador. La clave radica en el heroísmo de la gente corriente, en el suyo y en el mío. Lo cuenta muy bien Fargo. Excelente serie.

Publicado en La Voz de Galicia, 13.septiembre.2014

 

A salvo

Sábado, Septiembre 6th, 2014

Ayer hice recuento. Los números asustan. Resumiendo mucho, en los últimos cuatro meses se están vendiendo más cazas, tanques y misiles que en los años anteriores. Unos deciden armar a terceros y otros con presupuestos de armamento habitualmente bajos -los países nórdicos, por ejemplo- deciden que su área se ha vuelto peligrosa e incrementan sus gastos militares. Las noticias de esta índole son casi diarias. Se prevé un buen año para la industria armamentística. Lo necesitaba.

En el 2012 su facturación cayó por primera vez, pese al fuerte rearme chino en el que se excusan ahora los japoneses para incrementar también sus compras. Los datos del 2013 no habrán sido mejores. Causantes: la retirada americana de Irak y la crisis económica europea. Una y otra supusieron un notable recorte en el gasto militar a ambos lados del Atlántico. Con el agravante de que, en el comercio legal, Europa y Estados Unidos trabajan con severas restricciones a la exportación, de modo que unos son los principales clientes de los otros y viceversa. Por eso en estos dos últimos años se están revisando los criterios para las ventas internacionales de este tipo de equipos. Revisarlos significa, claro, flexibilizarlos. Lo pide a su Gobierno el sector alemán y los sindicatos -cien mil empleos directos-, por ejemplo. Y Obama se lo ha prometido a los suyos, con el pretexto de que tienen que mantener la capacidad innovadora y la base consolidada ejército/industria/ciencia.

Ya estarán todos tranquilos: el Estado Islámico les permite armar a los kurdos y a quien haga falta y Rusia les ha hecho el trabajo con los países nórdicos y con los de su frontera. Enhorabuena a todos. El cuatro por ciento del PIB mundial sigue a salvo.

La Voz de Galicia, 6.septiembre.2014