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Archivo para Abril, 2013

Ejemplares

Sábado, Abril 27th, 2013

Una persona ejemplar era aquella cuyo comportamiento merecía admiración y, como consecuencia, se consideraba digna de ser imitada. A los personajes públicos se les exigía -y aún se les exige- una mínima ejemplaridad: es decir, que si no merecen imitación, tampoco merezcan censura. La ejemplaridad suponía, en el primer caso, ciertas cotas de dignidad o incluso de heroísmo, y por eso se proponía como ejemplo. De los personajes públicos se daba por supuesto que serían imitados, al menos por los más jóvenes, y por eso se les exigía una especial responsabilidad que se pagaba con un respeto también especial. Cuando los personajes públicos no se respetan entre ellos difícilmente pueden esperar respeto, como cuando no respetan las leyes. Algo que, por añadidura, produce un efecto disolvente en la moral pública: la deprime y desespera, la corrompe. Tanto más, cuanto más arriba se sitúe la institución a la que pertenece el personaje o cuanto mayor sea su proyección. De ahí que las faltas de ejemplaridad graves merezcan castigos también ejemplares que sirvan de escarmiento general. Pero, con tan ominosa falta de ejemplaridad como la que contemplamos por aquí, no hay castigos ejemplares y a menudo ni siquiera hay castigos. Hasta Isabel Pantoja sonríe cuando le cantan la sentencia.

Al menos, el mal ejemplo todavía se señala. Y la gente ve que, con el tiempo, los envidiados por su posición o fortuna dejan de circular como ejemplares y se convierten en proscritos, aunque ningún juez los condene. Quizá pronto no baste cualquier fama, como ocurre ahora con la Hormigos (no me acuerdo cómo se llama y no quiero mirarlo en Google por si me sale cualquier cosa).

Publicado en La Voz de Galicia, 27.abril.2013

Audiencia EGM España y Galicia abril 2013

Lunes, Abril 22nd, 2013

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Debatir el aborto

Sábado, Abril 20th, 2013

No sé si en este país hay debates imposibles o si es imposible que haya debates. Debates de verdad, quiero decir, discusiones serias. Desde luego, en cuanto se plantean determinados asuntos, el diálogo se torna bronco, amargo, ofensivo e incluso amenazante. Ocurre, por ejemplo, cuando aparece en el horizonte el amago de un esbozo de un posible proyecto para modificar, quizá, una ley de educación. Y ocurre, por supuesto, con el aborto. Supongo que tiene que ver con nuestro gritón carácter celtibérico -aunque se ve que en esto de no debatir en serio nos están saliendo imitadores por todas partes-, con nuestra historia, con la configuración ideológica de la representación política, en fin… con mil cosas.

El mejor modo de hacer imposible un debate consiste, precisamente, en lo que hizo el PSOE en la anterior reforma de la ley del aborto. Había encuestas abrumadoramente contrarias, sobre todo en lo referente al consentimiento familiar para las adolescentes, pero eso no impidió que rechazaran cualquier modificación del proyecto y que lo aprobaran tal cual. Recurrieron a una táctica sencillísima: el silencio. Que la gente hable, diga, se manifieste y ya aprobaremos lo que nos pete, porque para eso tenemos mayoría. Y después, a silbar.

El PP podría recurrir ahora a la misma estratagema, al ni caso. Y a la vista de los antecedentes, resultaría difícil reprochárselo: ¿les acusaríamos de parecerse al PSOE o de qué? Sobre todo, si los argumentos que esgrime la parte contraria suenan tan peregrinos como la amenaza de denunciar los acuerdos con la Santa Sede. A ver si el aborto ahora es culpa del papa Francisco. En fin…

Publicado en La Voz de Galicia, 20.abril.2013

Catequesis especial

Sábado, Abril 20th, 2013

Última columna en Nuestro Tiempo

Solete

Sábado, Abril 13th, 2013

Me entró la risa al ver que el periódico del jueves noticiaba en primera página y con cierto destaque: «El sábado habrá sol», como si nos vieran ya desesperados de tanta lluvia, necesitados de cielos azules. El mismo titular añadía que «el martes llegará una miniprimavera de cuatro días». Así que mentían quienes bromeaban con tanta insistencia sobre que este año la primavera caería en viernes. De entrada ya tenemos cinco días, como mínimo.

En cuanto sale medio rayo de sol o la lluvia da una tregua, la gente se lanza a la calle, ávida de luz, y llena los parques y paseos. Se eleva el tono vital e incluso la voz. Alguien a quien descubrí triste me decía ayer: «Son estos días tan feos, tanta lluvia…». Tanta que habrá quien prefiera una buena sequía, con sus racionamientos de agua y sus montes ardiendo antes que seguir quemados por la lluvia. Yo no, pero también estoy harto de tanta agua, y eso que me gusta la lluvia incluso cuando me moja.

Se cumplió el refrán de la Candelaria y su sentencia: «Cando a Candelaria ri, o inverno está por vir», pero convendría que se nos redujese algo la pena, porque bastante apenados estamos ya con la ausencia del sol, tan necesario para despejar nuestras mentes y para desencharcar nuestros campos. En años así se entiende mejor por qué las civilizaciones antiguas endiosaban el sol. Ya basta de lluvia con crisis. Por eso no hablaré de políticos con pájaros en la cabeza (Maduro, por ejemplo) ni de escraches, corrupción, pobreza o muerte. Me atengo a la esperanza. Al menos, del sol prometido para hoy.

Mujeres

Sábado, Abril 6th, 2013

Al leer comentarios sobre el nuevo papa y la Iglesia y el papel de la mujer, me vino a la cabeza un artículo del escritor italiano Cesare Pavese que arranca con una afirmación atrevida: «Todos, lamentablemente, hemos leído», y continúa: «Así como a menudo los pequeños burgueses se aferran al falso decoro y a los prejuicios de clase mucho más que los desenvueltos aventureros del gran mundo, así el ignorante que ha leído algo se aferra ciegamente al gusto, a la trivialidad, al prejuicio que allí ha sorbido y, a partir de entonces, si le sucede volver a leer, todo lo juzga y condena según aquel rasero. Es muy fácil aceptar la perspectiva más trivial e instalarse en ella, al calor del consenso de la mayoría. Es muy cómodo suponer que se han acabado los esfuerzos y que ya conocemos la belleza, la verdad y la justicia. Es cómodo y cobarde». Quisiera prolongar la cita, porque habla de humildad y respeto, pero es demasiado larga ya para una columna tan pequeña.

No leer, leer poco o leer mal: tres maneras de volverse vulnerable a la manipulación, tres maneras de renunciar al control de la propia vida para cederlo a la opinión dominante, la establecida… no se sabe por quién, ni sobre qué insistencias o silencios.

Más del 90 por ciento de los 81.000 japoneses adoptados el año pasado eran varones y pasaban de los veinte o los treinta años: los adoptan los padres de sus mujeres, casi siempre hijas únicas. ¿Imaginan por qué? ¿Y ese rechazo a las hijas en China o su sometimiento en el islam?, ¿culpa de la Iglesia por no estar allí?

Publicado en La Voz de Galicia, 6.abril.2013