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Archivo para noviembre, 2012

Otro golazo

domingo, noviembre 25th, 2012

Un geniecillo del márketing debe de estar muriéndose de risa en algún despacho. Su estrategia para el lanzamiento del libro del Papa se ha convertido en un éxito brutal. Probablemente pensó que, para un país como el nuestro, la mejor publicidad consiste en el barullo. Y lo montó. La noche del jueves escuché cómo un conocido columnista madrileño, después de declararse no creyente, se escandalizaba de que «ahora Jesús naciera en Nazareth y no en un pesebre» y otro le secundaba quejándose de que el papa se ocupara de tal asunto en «un libro susceptible de convertirse en encíclica». Además de no haber leído el libro, ambos demostraban una ignorancia desoladora. Como la del cronista de otro gran diario, que llegó a escribir que el Papa refuta los evangelios.

El libro se lee en un santiamén, porque es breve, interesante y fácil. Pero el noticiero nacional, sin leerlo, volvió a tragarse el caramelo envenenado de los publicistas y arrastró a las redes sociales, que siguen manifestando una dependencia ciega del periodismo, especialmente del peor. Enseguida caló la idea-escándalo de que el Papa había desterrado la mula y el buey del belén.

Supongo que en Planeta se frotarán de codicia, aunque en el fondo se han equivocado. Si no, al tiempo. Pero me duele que el periodismo, una vez más y por pereza e ignorancia, haya permitido la intoxicación. Bastaba con ir a la página 76 del libro, donde el Papa explica la presencia del asno y el buey, que termina así: «La iconografía cristiana captó muy pronto este motivo. Ninguna representación del nacimiento renunciará al buey y al asno». En fin.

Publicado en La Voz de Galicia, 24.noviembre.2012

El espejo

sábado, noviembre 17th, 2012

Acabo de leer la sentencia sobre el matrimonio homosexual así como los votos particulares, y lo primero que se me ha ocurrido es recomendar su lectura a todo el mundo y, muy especialmente, a dos gremios: el jurídico y el periodístico. Pese a tramos farragosos, resulta interesantísima desde muchos puntos de vista y, también por múltiples razones, debe considerarse histórica.

Sobre todo, porque convierte la Constitución en un espejo en el que se refleja lo que los jueces en cada momento creen que piensa la gente, tenga o no que ver con lo que en su día declararon quienes redactaron la Constitución y quienes la votaron en referendo. Se ampara para ello en la metáfora del Derecho como «un árbol vivo» que debe interpretarse evolutivamente. Tal concepción, imagino, dará mucho que hablar entre los profesionales, porque equivale a decir que la Constitución es una pantalla en blanco y que los jueces, cuando la interpretan, se limitan a dar una opinión de oportunidad con independencia de qué diga el texto. Aunque, por desgracia, esa idea del tribunal estaba ya asentada en la sociedad, ahora el mismo Constitucional la asume.

Me parece también relevante para el periodismo, porque tanto la sentencia como los votos particulares recogen con cierta profundidad un debate que se ha hurtado a la sociedad española. El tratamiento de este asunto en las controversias políticas y mediáticas se simplificó hasta límites que dañan el buen sentido y la cordura. Leyendo la sentencia y los votos particulares, cualquier persona puede hacerse cargo con una cierta hondura de los términos del problema, algo que debería esperarse también de los medios. Y no parece.

Publicado en La Voz de Galicia, 17.novimebre.2012

Relacionados:

Sentencia del Tribunal Constirucional sobre el matrimonio homosexual.

Voto de Andrés Ollero Tassara

Voto de Ramón Rodríguez Arribas

Voto de Juan José González Rivas

Voto de Manuel Aragón Reyes

 

«Navy Seals»

sábado, noviembre 10th, 2012

La noticia corría ayer desbocada por las ediciones electrónicas de los periódicos en medio mundo y, como consecuencia, por las redes sociales: siete Navy Seals han sido acusados de revelar secretos militares para un videojuego en cuyo desarrollo participaron como consultores. Para más alegría de la marca que lo comercializa, y todos los medios la citan sin reparo, uno de ellos, según parece, formaba parte del comando que acabó con Bin Laden. Imaginen el valor añadido que semejante publicidad significa para el videojuego y, en general, para todos los videojuegos de esa empresa. Ciertamente, no les sale gratis: tienen que pagar a los Navy Seals que, a su vez, han sido castigados con un mes de sueldo. No tengo ninguna duda de que habrá salido sobradamente rentable a las dos partes: a los comandos y a la empresa, que nunca hubiera podido costear tanta ni tan cualificada publicidad. Comprendo perfectamente la estrategia y me parece hábil. No son los únicos que recurren a ella: hay muchas marcas que presumen de no hacer publicidad y, sin embargo, están todos los días en los medios. Gratis. Con la ventaja enorme de aparecer como información, no como contenido comercial. Y los medios parecen no advertirlo o incluso celebrarlo -piensen en la fiesta mediática que se organiza con el lanzamiento de cualquier nuevo producto de la factoría Apple-, mientras se lamentan del vertiginoso descenso de la inversión publicitaria que ellos mismos están propiciando. Las empresas de comunicación pueden seguir escudándose tanto como quieran en el cambio de modelo tecnológico. Pero el problema es de visión. Ni siquiera parecen capaces de organizar un elemental perímetro defensivo.

Publicado en La Voz de Galicia, 10.noviembre.2012

Ser de aquí

lunes, noviembre 5th, 2012

Hacía frío el día de Todos los Santos. Recogí a mi madre y a mi hermano para ir al cementerio de Curtis, donde está enterrado mi padre. Por el camino, bajo la lluvia, mi madre nos preguntó si recordábamos que ese día, de pequeños, hacíamos rosarios de castañas cocidas. Le dije que recordaba muy bien aquellas castañas preparadas con anís. Se quedó un poco perpleja y me aclaró que había tomado por anís el fiúncho y que pensaba buscar un poco en Recareu para condimentar las castañas el sábado: «Na Coruña non hai». Recogimos a mi hermana y llegamos ante la tumba tan querida. Mi hermana la había cubierto de claveles amarillos unas horas antes. Con los ojos enrojecidos, mi madre pidió que rezáramos en voz alta. Muchas familias a nuestro alrededor andaban ajetreadas en menesteres parecidos. Hubo un silencio y luego nos fuimos a la misa de Curtis.

Entramos con la iglesia casi vacía, pero se abarrotó en pocos minutos. En esas situaciones, me gusta ver las caras, reconocer el aire de familia que tiene todo el pueblo. De hecho, en aquellos bancos había muchos parientes a los que saludamos después. El cura predicó sobre el sentido de la vida y el de la muerte, que es el mismo: ser para los demás como manera mejor de agradar a Dios. Esa idea ha forjado un arte excelso y unas costumbres alejadas de otras que apenas han producido películas serie b, repletas de monstruos baratos.

Fuimos a comer, muy contentos. Mi cuñado nos había preparado un festín que terminaba en castañas. De regreso, me descubrí feliz, con esa alegría íntima de pertenencia, de saber de dónde soy.

Publicado en La Voz de Galicia, 3.noviembre.2012