La Voz de Galicia lavozdegalicia.es - blogs | Inmobiliaria | Empleo | Mercadillo

Archivo para Agosto, 2012

El precio de la diferencia

Sábado, Agosto 25th, 2012

La sentencia del Tribunal Supremo sobre los conciertos económicos con colegios de enseñanza diferenciada (solo para chicos o solo para chicas) ha abierto un nuevo debate ideológico típicamente español: sin datos y acumulando clichés y prejuicios. El Supremo se ha limitado, supongo, a interpretar la ley socialista del 2006. Nada dice contra la enseñanza diferenciada y, por supuesto, no la llama sexista ni franquista, como tampoco lo hacen los americanos, los alemanes o los ingleses, que disponen de oferta solo para chicos o solo para chicas incluso en el sistema público. En el fondo, el verdadero debate es otro, relacionado con la democracia misma.
La idea que subyace a la ley de 2006 responde al criterio, defendido ayer mismo en su columna por Roberto Blanco Valdés, que admite la existencia de la enseñanza diferenciada, la considera necesaria para el pluralismo, pero rechaza que se financie con dinero público. Es decir, si usted puede pagar dos veces la educación, adelante, elija lo que le plazca. Si usted prefiere para sus hijos la diferenciada, pero es pobre y no puede pagarla, aguántese: la ley rechaza su legítima opción plural, no porque resulte más cara (sería falso), sino porque la considera sospechosa o inadecuada. Usted mismo parece sospechoso por planteársela y precisa de tutela, pobre bobo, hasta que tenga dinero para ejercer su libertad.
La supremacía moral típica de los planteamientos ideologizados da lugar a leyes como esta, con una triste anemia democrática en su ADN: esa mentalidad por la que un gobierno le convierte en sospechoso y le obliga a pagar muy alto el precio de pensar diferente.
Publicado en La Voz de Galicia, 25.agosto.2012

Consumidos

Sábado, Agosto 18th, 2012

A Lee Kuan Yew le llaman en Singapur el padre de la patria, tiene 88 años y fue primer ministro desde 1959 hasta 1990, es decir, mientras quiso. Hay quien le considera uno de los grandes estadistas del siglo pasado, como artífice de la independencia y del despegue económico del país hasta alcanzar una de las rentas per capita más altas del mundo. Sin embargo, hace justo siete días, se dirigió a la nación con un mensaje desesperado y en un tono dolorido, para decirles algo que aquí nos suena.

“Si seguimos así, tendremos que cerrar, porque no quedarán ciudadanos nativos que  conformen la mayoría y no estamos consiguiendo nuevos ciudadanos para establecer nuestro ethos social, nuestro espíritu, nuestras normas”. Singapur padece la tasa de natalidad más baja del mundo: 0,78 y el porcentaje de población inmigrante es muy alto. Kuan Yew continúa: “Tenemos que convencer a la gente de que casarse es importante, tener hijos es importante”.

Curiosamente, la culpa de esa situación, difícil de revertir como ocurre aquí, la tiene él, que en los años sesenta y setenta implantó medidas férreas de control de natalidad, promovió la esterilización y el no pasar de dos hijos, bajo riesgo de sanciones económicas. Hace tiempo que revisaron esas políticas para volverse a las contrarias: incentivos destinados a las familias y los nuevos hijos. Pero parece que llegan tarde: la sociedad se ha acostumbrado a otras cosas, y aunque sea uno de los países más ricos del mundo, el dinero no funciona como el medio más idóneo para cambiar una mentalidad consumista, que siempre termina por consumirse a sí misma. Hasta la extinción.

Publicado en La Voz de Galicia, 18.agosto.2012

Dolor moral

Sábado, Agosto 11th, 2012

No escribí sobre la reforma del aborto que anuncia Gallardón, porque me pareció una jugada política hábil, sin más: si resiste como Aído, se pondrá una medalla ante los suyos y dejará las cosas como están, porque la reforma afecta solo al 1,44 por ciento de los casos que, además, fácilmente pueden acogerse a otros supuestos-coladero.
Pero está en juego un principio y, aunque de hecho nada práctico suceda, los abortistas no quieren ceder una milésima. Suele definirse como “ideología” un conjunto rígido de ideas simplificadas, en las que se subraya sobre todo una que sirve de guía para la acción. Implica casi siempre un sentimiento de superioridad moral, de modo que quien disienta será tomado por inferior o deshonesto. Por eso, si defiende la reforma, se le acusará de insensible. “A nadie le gusta abortar”, le dirán, como si ese disgusto santificara la cosa y la convirtiera en heroica, como si quien opta por dar a luz fuera cobarde o insensata. O de retrógrado, porque priva a las mujeres del “derecho a decidir sobre su maternidad”, que nadie niega, sino el derecho a decidir sobre la vida de otros. Entonces será machista: “Es un embrión o un feto”, dirán. Pero un ser vivo humano al que se mata, en cualquier caso.
Sin embargo no les parece insensible hablar de “monstruos”, como hizo Rosa Regás. La verdadera monstruosidad es la del alma. La que lleva a identificar sufrimiento físico con infelicidad, algo tan falso. El dolor físico lo paliamos bien. Lo que la medicina aun no cura es el dolor moral que se oculta tras debates tramposos como este.

Publicado en La Voz de Galicia, 11.agosto.2012

Cinco días

Sábado, Agosto 4th, 2012

Todos los días te transforman, siquiera un poco. Vengo de pasar casi cinco en un curso de la UIMP con cuarenta de los mejores expedientes gallegos que llegan este año a la Universidad y no sé cuánto me han transformado. Pero el balance obvio e inmediato es que salgo más optimista. En contra de lo que suele imaginarse, no son chavales mucho más inteligentes que la media, sino más trabajadores, más constantes y, a menudo, más escuchadores y más sonrientes, llenos como todos de dudas y de miedos, pero fuertes y decididos. Estar con ellos me obligó a repensar muchas cosas. En la cena del segundo día, de pronto, una de las chicas, saliéndose de la conversación de la mesa y como si no aguantara más, dijo: “¡Qué bien me lo estoy pasando!”. Y luego explicó que no imaginaba que podría disfrutar tanto con un plan así, en el que gastábamos casi todo el día escuchando ponencias y discutiendo. “Hablando de estudios”, dijo literalmente. Y eso que la mayor parte de los asuntos tratados nada tenían que ver con su orientación profesional. Después escuché comentarios similares a otros. Según uno de los ponentes, la diferencia entre Holanda y España estriba en que ellos contratan ingenieros y exportan futbolistas y nosotros contratamos futbolistas y exportamos ingenieros. La ministra de Fomento reconoció unas horas después que Brasil le había pedido trescientos. Cuando esto ocurre, no podemos echar la culpa a los más jóvenes ni, propiamente, al sistema educativo. Si somos capaces de generar talento y no conseguimos retenerlo, nos comportamos insensatamente, como locos que se desangran entre carcajadas, mientras gastan en juego su futuro.

Publicado en La Voz de Galicia, 4.agosto.2012

Relacionados:

Clausura,

Jorge Mira, Suiza: medalla de oro