La Voz de Galicia lavozdegalicia.es - blogs | Inmobiliaria | Empleo | Mercadillo

Rabo preso

Escrito por Paco Sánchez
31 de marzo de 2012 a las 6:18h

Los brasileños se sirven de una locución muy expresiva para indicar que una persona no puede hablar sobre determinados asuntos o actuar en algunos ámbitos cuando su pasado o los intereses personales le impiden hacerlo. Fulano “fica de rabo preso”, dicen, y la imagen evoca inmediatamente al perro atrapado que permanece constreñido al radio de acción que marca la distancia entre su cola y el hocico. Más allá no puede morder. A menudo lo aplican a políticos. Supuestos líderes que no se atreven a hablar de derechos humanos cuando negocian con China, para evitar represalias sobre las empresas de sus países. O aquellos que reciben o visitan a Chávez, Kirchner o Correa y no se atreven a mencionar los atentados salvajes contra la libertad de expresión, no vaya a ser que les nacionalicen otro banco u otra petrolera. Les pasa a los presidentes americanos con Israel, que ha hecho rehenes en una parte clave y bien adinerada del electorado estadounidense.

En ese panorama sorprende la voz de Benedicto XVI que, cuando viaja a un país, pone siempre el dedo en la llaga, siguiendo a Juan Pablo II, que no calló ante Jaruzelski, Marcos, Pinochet, Ortega y tantos otros, incluido el propio Fidel Castro. Sin embargo, el papa también tiene rehenes: la minoría católica cubana, gentes relegadas por el régimen, pisoteadas, y a las que desea ahorrar sufrimientos mayores. Sus discursos en Cuba, más duros y directos que los de cualquier otro dirigente internacional, han parecido insuficientes a algunos despistados. Y eso que sus rehenes no son grandes corporaciones vaticanas ni intereses nacionales, sino gente común cubana. Hay quien no advierte la diferencia.

Temas Relacionados

  • No hay temas relacionados

8 respuestas a “Rabo preso”

  1. Xoán dice:

    Paco estou de acordo contigo mais tamén hai que facer matices:
    Os xefes e gobernantes dos estados son máis portavoces de grandes multinacionais e fondos de inversión que representantes da poboación de cada país.
    A Igrexa tamén ten grupos de presión internos que dependendo do poder de cada un deles en cada momento así é a súa
    política.
    Defender aos católicos e defender a liberdade relixiosa na maioría dos casos e vai ter máis apoios que criticas, porque defender dereitos está ben. Polo que a postura do Papa non é comprometida é a esperada.

    [Reply]

  2. Imaginação desenfreada dice:

    “Juan Pablo II, que no calló ante Jaruzelski, Marcos, Pinochet, Ortega y tantos otros…”. Tiene que hacer algo con su imaginación desbocada: http://www.youtube.com/watch?v=hM5FjJCdpRQ.

    [Reply]

  3. Paco Sánchez dice:

    No he entendido muy bien en qué consiste tu discrepancia, Xoán, porque más bien refuerzas, al menos a primera vista, lo que digo. Perdona el retraso. He estado desconectado.
    En cuanto al comentario anónimo, dos cosas: utilizo la imaginación para el futuro o para el presente ininteligible. Para el pasado, también es útil, pero mejor con alguna documentación. El reconocimiento de que Juan Pablo II tuvo una intervención decisiva en la retirada de Pinochet es unánime. Siento no poder enlazar un amplio ensayo de The Economist, que ahora no encuentro porque es de hace años, o un reportaje también amplio de El Mercurio de Chile -no se puede acceder sin suscripción-, pero te dejo un resumen de este último recogido en un blog de allá: http://pospost.blogspot.com.es/2007/04/el-encuentro-secreto-entre-pinochet-y.html

    [Reply]

    Xoán Reply:

    Paco non discrepo, pero no caso do Papa a opinión publica vai a favor e ademais non se xoga nada e moito pero co respaldo internacional as súas re vindicacións. Mentres que os políticos sempre xogan a favor das multinacionais e os dereitos deixa nos para o escaparate. Concretando o Papa teno máis doado neste caso.

    [Reply]

  4. Imaginação desenfreada dice:

    Permítame discrepar de esa unanimidad. Si el encuentro fue privado -genial el pie de foto haciendo mención a ello con la ventana abierta- habrá que dar por sentado que JPII no calló… en privado, que no en público, como sí hizo con “tantos otros”.

    [Reply]

    Steps Ahead Reply:

    Quizá JPII debería haber mostrado tanta firmeza con los dictadores como, por ejemplo, nuestro expresidente ZP ante Mohamed VI, Hugo Chávez, el castrismo o ante Gadafi (hasta que Sarkozy le pidió que dejara de vender armas al sátrapa de Trípoli y enviara F18 españoles a bombardear Libia).

    Hay que ser un ferviente y acrítico lector de las crónicas de Juan Arias en El País y libelos semejantes para poner en duda el incuestionable compromiso de JPII con los derechos humanos. Ni siquiera hace falta entrar en la cuestión de si Pinochet engañó o no al Pontífice haciéndole aparecer junto a él en el balcón del Palacio Presidencial. Solo con leer declaraciones que se hicieron cuando falleció Juan Pablo II es evidente que pocos líderes del siglo XX estuvieron más comprometidos con el respeto a los derechos humanos que él (como sostuvo el agnóstico Timothy Garton Ash ):

    Ricardo Lagos (expresidente de Chile y activísimo opositor a Pinochet cuando era peligroso serlo): «Nuestra memoria recuerda también con especial agradecimiento su visita pastoral efectuada en abril de 1987 que tanto bien hizo a nuestra patria».
    Gerhard Schröder: «Ha influido en la integración pacífica de Europa de muchas formas. Por sus esfuerzos y por su impresionante personalidad, ha cambiado nuestro mundo».
    Kofi Annan: «Aparte de su papel como guía espiritual de más de 1.000 millones de hombres, mujeres y niños, ha sido un incansable defensor de la paz».
    Durão Barroso: «Los europeos nunca olvidarán su lucha por la paz y la dignidad humana».
    Fidel Castro: «La humanidad guardará un emotivo recuerdo de la incansable labor de Su Santidad Juan Pablo II a favor de la paz, la justicia y la solidaridad entre los pueblos».
    Mahmud Abbas: «Lo echaremos de menos como una distinguida personalidad religiosa, que dedicó su vida a defender los valores de la paz, la libertad y la igualdad».
    A. P. J. Abdul Kalam: «La suya era una voz entrañable de la razón contra todas las formas de intolerancia, inhumanidad e injusticia. Sus incesantes esfuerzos para defender la causa de los valores humanos serán siempre recordados como una faro de esperanza contra los desafíos desalentadores del mundo de hoy».
    Lula da Silva: «Brasil se siente afligido por la pérdida de uno de los hombres que han marcado positivamente el curso de la historia contemporánea».
    Etcétera, etcétera, etcétera.

    Lleva su tiempo leer todos los testimonios que acreditan la lucha del anterior Pontífice para que la dignidad de todos los seres humanos fuera reconocida jurídica y fácticamente. Cuando toca, es sano discrepar; pero antes conviene documentarse un poco para no hacer el ridículo.

    [Reply]

  5. Imaginação desenfreada dice:

    Me hubiera bastado con una declaración del propio JPII criticando a Pinochet, pero, por lo visto, con el tiempo que lleva leer dichos comentarios no ha podido encontrarla. Por cierto, lo mismo afirma que JPII “debería haber mostrado tanta firmeza con los dictadores como, por ejemplo, nuestro expresidente ZP ante Mohamed VI, Hugo Chávez, el castrismo…” como que no le importa citar a Fidel Castro. Hágaselo mirar, aunque preferiría que encontrara dicha alusión crítica de JPII a Pinochet, pero usted es libre de hacer (y pensar) lo que quiera.

    [Reply]

    Steps Ahead Reply:

    Pues tendrá que conformarse con la declaración de Ricardo Lagos, que es bastante más elocuente que cualquier crítica. Cuando alguien que fue perseguido y encarcelado por la policía del régimen de Pinochet, que estuvo a punto de morir asesinado a causa de su oposición a la dictadura, que lideró los impulsos para la democratización de Chile, que presidió el país durante seis años y es agnóstico, agradece ante su pueblo y ante la Historia la visita de Juan Pablo II a Chile que «tanto bien» hizo a su patria, no cabe la menor duda de que el Pontífice no favoreció ni lo más mínimo a la dictadura, más bien al contrario.

    Podía haber citado también a Bush, a Clinton, a Shimon Peres, etc. pero viene muy al caso citar a Castro porque es sencillamente imposible que el dictador cubano elogie así a Juan Pablo II si tuviera la más mínima sospecha de que el Papa polaco respaldó por acción u omisión al régimen de Pinochet.

    Hágaselo mirar usted, porque es obvio que Ricardo Lagos y Fidel Castro saben muy de primera mano qué hizo la diplomacia vaticana por Chile. Y disculpe que, dadas las circunstancias, conceda más crédito a las declaraciones de ambos que a lo que usted nos muestra en Youtube.

    [Reply]

Deja tu comentario

ojd