La Voz de Galicia lavozdegalicia.es - blogs | Inmobiliaria | Empleo | Mercadillo

Archivo para Junio, 2011

EGM junio 2011 en Galicia y España

Jueves, Junio 30th, 2011

Los datos del Estudio General de Medios (EGM) que mide la audiencia (número de lectores) de los diarios son los que pego a continuación.

Corresponden a la segunda oleada del 2011, difundida hoy.

Mañana algunos de esos datos no aparecerán y otros serán contextualizados de la manera más favorable para quien los publica.

Año 11 ( 1ª Ola acum ) Año 11 ( 2ª Ola acum )
UNIVERSO  GALLEGO Absol. Absol. %
La Voz de Galicia 577.000 604.000 4,7%
Faro 268.000 272.000 1,5%
Pais 126.000 132.000 4,8%
Progreso 92.000 90.000 -2,2%
Correo 82.000 81.000 -1,2%
Region 81.000 79.000 -2,5%
Mundo 61.000 58.000 -4,9%
Dº Pontevedra 45.000 50.000 11,1%
La Opinión 43.000 46.000 7,0%
Ideal 26.000 26.000 0,0%
ABC 26.000 26.000 0,0%
Diario de Ferrol 25.000 25.000 0,0%
Atlantico 16.000 17.000 6,3%
Diario de Arousa 13.000 15.000 15,4%
Público 8.000 8.000 0,0%
La Razón 9.000 7.000 -22,2%
La Gaceta 4.000 5.000 25,0%
Marca 249.000 248.000 -0,4%
As 85.000 87.000 2,4%
Sport 48.000 48.000 0,0%
Mundo Deportivo 18.000 15.000 -16,7%
Deporte Campeón 9.000 10.000 11,1%
UNIVERSO  NACIONAL
Pais 1.997.000 1.961.000 -1,8%
Mundo 1.245.000 1.205.000 -3,2%
Vanguardia 798.000 846.000 6,0%
Periodico 782.000 770.000 -1,5%
ABC 733.000 698.000 -4,8%

La Voz de Galicia 579.000 606.000 4,7%
El Correo 483.000 459.000 -5,0%
Nueva España 366.000 367.000 0,3%
La Razón 348.000 321.000 -7,8%
Público 280.000 285.000 1,8%
Diario Vasco 263.000 250.000 -4,9%
La Gaceta 200.000 216.000 8,0%
Marca 2.911.000 2.973.000 2,1%
As 1.440.000 1.443.000 0,2%
Sport 725.000 718.000 -1,0%
Mundo Deportivo 706.000 711.000 0,7%


Bochorno

Sábado, Junio 25th, 2011

Hay dos sentidos que caracterizan al buen gobernante: sentido común y sentido moral. No bastan por sí solos para garantizar una buena dirección, pero sin ellos cualquier liderazgo está abocado a la desgracia de gobernantes y gobernados. Sin sentido común, la acción directiva se convierte en algo disparatado, arbitrario, imprevisible, sin relación alguna –o solo accidental, por casualidad– con los objetivos que se pretenden conseguir. Sin sentido moral, se afrenta el bien más preciado, que es el bien común, el de todos, para someterlo a las necesidades de un único fin: retener el poder.
Algunas veces, para desventura de una sociedad, una empresa o un país entero, se juntan en el gobernante los dos sinsentidos: la falta de sentido común y la falta de sentido moral. Las  sociedades más avanzadas han instalado un detector rápido de este último: la sinceridad. No consienten a sus gobernantes la menor mentira y la castigan inmediatamente con una dureza que en otros lares asombra. Leía estos días las memorias de Ted Kennedy. A propósito de la deshonrosa salida de Nixon, recuerda la contundencia del castigo al presidente falsario y la vergüenza con la que se ejecutaba: a la alegría por el buen funcionamiento del sistema se unía el bochorno de un pueblo que se sentía deshonrado en sus instituciones.
Pensaba en este país, en este gobierno que, aunque se sabe rechazado, prolonga su agonía y la nuestra a la espera de no se sabe qué, y en que otros la aprovechan sin decoro ni sentido común, se ríen, y nadie hace nada ni se avergüenza de una deshonra, que no es del gobierno, sino sobre todo nuestra.

Confidencial

Sábado, Junio 18th, 2011

Ya se sabe que en Internet abundan las noticias inseguras, por no llamarlas falsas. Por eso la red carece de la credibilidad de otros soportes noticiosos y la gente tiende a refugiarse en las marcas convencionales, las ediciones digitales de los periódicos, que garantizan un mínimo de seriedad. En la red proliferan, por ejemplo, confidenciales y blogs supuestamente informativos que, con excepciones, se leen poco y a los que se cree aun menos. Salvo en un caso que da que pensar: el de los confidenciales y blogs que se presentan como expertos en el mundo del periodismo. Hay más cada día y, en contra de lo que ocurre con los otros, son seguidos y creídos, pese a que sus destinarios, teóricamente, responden al perfil más incrédulo de occidente: nosotros, los periodistas.
Por raro que parezca, muchos de esos confidenciales y blogs publican abundante información completamente falsa. El tiempo termina demostrándolo, pero que recuerde, ninguno rectifica jamás ni nadie se lo echa en cara, pese a que su audiencia, insisto, está compuesta sobre todo por periodistas. Se saltan de manera habitual las reglas de esta profesión y hacen papiroflexia con su deontología: calumnias sobre comportamientos personales, rumores sin fundamento que llevan el nerviosismo a cientos o miles de familias, datos y cifras escuchados en tabernas y mal memorizados envueltos en una prosa moralizante y de autoridad impostada.
Esta descripción también sirve a veces para los medios convencionales, pero solo a veces, porque los lectores terminarían por no comprarlos. Algo falla en la educación de los periodistas –y me siento responsable– si nos hemos vuelto más crédulos que nuestros propios lectores.

Disculpas

Sábado, Junio 11th, 2011

Me escribió ayer una enfermera para afearme algo que escribí en el artículo del sábado pasado. Ella lo extracta así: “Tanto los que trabajan con un alto nivel de abstracción como los que APENAS SIN FORMACION, se desenvuelven gracias a su habilidad física… (manipuladores de alimentos, camareros, auxiliares de enfermería, celadores y ENFERMEROS)”.  Después me explica muy amablemente que los enfermeros deben cursar tres años de carrera que, con el nuevo plan Bolonia, se convertirán en cuatro “como para el resto de los universitarios, periodistas incluidos”. Añade: “Si a esto lo llama trabajar sin apenas formación…”
Se ve que me expliqué mal y me duele, porque la enfermería –como he demostrado en otras ocasiones y en este mismo espacio– es una de las profesiones que más admiro. Lejos de discutir su formación, alabo el criterio de los expertos que cifran parte del remedio a la crisis de nuestro sistema de salud en que estos profesionales asuman algunas tareas para las que están perfectamente capacitados y que se reservaban hasta ahora solo a los médicos.
En la columna anterior no quería decir lo que se me atribuye y lamento mucho que mi corresponsal y otros profesionales de la enfermería se hayan sentido heridos. Basta con volver al texto para comprobarlo: la lista que daba correspondía a los empleos que serán más demandados en Estados Unidos en los próximos años, no a trabajos de gente sin formación. Entre ellos figuraban varios que no requieren formación teórica y algunos que precisan grandes habilidades en la atención de personas. La enfermería, obviamente, pertenece solo al segundo grupo, de la misma manera que otros pertenecen solo al primero.

Sobre empleo

Sábado, Junio 4th, 2011

Coincidieron anteayer dos noticias: el descenso del paro –aunque en la misma medida que en mayo del 2010– y la ruptura de las negociaciones entre patronal y sindicatos en torno a la flexibilización del mercado laboral español, tan necesaria para que las crisis no se ajusten siempre por el mismo lado, el del empleo, con las terribles secuelas sociales que eso supone.
A la vez, leo un artículo de Alfredo Pastor, profesor del IESE, en el que advierte que las medidas clásicas no bastan para una buena política de empleo. Indica que se agudiza la polarización: el empleo y el salario aumentan en los dos extremos de la escala profesional. La razón parece simple: tanto los que trabajan con un alto nivel de abstracción y análisis como los que, sin apenas formación, se desenvuelven gracias a su habilidad física o su capacidad para atender a los demás son insustituibles, porque sus quehaceres no son rutinarios y resulta imposible automatizarlos o deslocalizarlos: “Manipuladores de alimentos y camareros, atención al cliente, conductores de grandes camiones, auxiliares de enfermería y celadores, recepcionistas, guardias de seguridad, albañiles, paisajistas, asistentes del hogar y enfermeros” serán los trabajos más demandados en Estados Unidos los próximos años. Sin embargo, los empleos medios –“administrativos, contables, operarios de máquinas, etc.”- se pueden automatizar con mayor facilidad y compiten con los salarios bajos de los países emergentes.
Quizá eso explique que, pese a su mítica flexibilidad laboral, Estados Unidos padezca ahora una tasa de paro elevada. El manido ramillete I+D, flexibilidad y formación profesional constituyen, desde luego, parte de la solución. Pero el problema parece mucho más complejo y requiere soluciones imaginativas.

Relacionados:  Otro mito de las políticas de empleo en discusión:  ¿Funciona vincular salarios y productividad? La experiencia USA