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Archivo para Mayo, 2011

Lunes, Mayo 30th, 2011

Sectarismo ideológico

“La escuela diferenciada es la primera pieza que estos sectarios pretenden cobrarse, después vendrá la escuela concertada católica, no importa que sea m

Básicos

Sábado, Mayo 28th, 2011

El Consejo de Ministros aprobó ayer el proyecto de ley de igualdad de trato en el que se recoge, finalmente y pese a las reticencias del Consejo Fiscal, la prohibición de otorgar subvenciones públicas a los colegios que ofrezcan enseñanza diferenciada: es decir, aquellos que atienden solo a niños o solo a niñas. Parece que se ofrece un único argumento: la exclusión de los chicos en los de chicas, y la exclusión de las chicas en los de chicos. Varios tribunales han señalado ya que eso no puede considerarse por sí mismo discriminación. Pero a Leire Pajín y al gobierno del que forma parte no les importa. Supongo que lo siguiente serán las peluquerías, las tiendas de ropa masculina o femenina, el deporte, en fin…
La gravedad de la medida radica en una nueva reducción de las libertades: en este caso, la libertad de elección de las familias. La arbitrariedad se agranda al comprobar que afecta a unas ocho mil, que son muchas y pocas a la vez: muchas, porque restringir la libertad de uno sin motivo fundado ya es mucho –sobre todo cuando las leyes no prohíben ni prohibirán tal tipo de colegios– y pocos, porque ni siquiera cabe presentarlo como un ahorro en el conjunto total de familias atendidas por la enseñanza concertada.
Podrían haber aducido razones técnicas o pedagógicas, pero resulta que esos colegios tienen un porcentaje de fracaso escolar muy inferior a la media. Así que en esto, como en otras cosas, habrá que aguantar un nuevo “trágala” de quienes presumen día y noche de su supuesta tolerancia –originariamente, una práctica al servicio de las sociedades pluralistas– y se manifiestan, sin embargo, como intolerantes básicos.

Señoriño

Martes, Mayo 24th, 2011

La columna en el último número de Nuestro Tiempo. Empieza así:

A la iglesia de Santa Lucía, una de las pocas con torre y campanas que quedan en el centro de La Coruña, se accede por una escalera breve, seis o siete peldaños, en la que suelen alinearse a izquierda y derecha los mendigos. Hasta hace poco eran mendigos locales que fueron desalojados con amenazas por un grupo de mendigas extranjeras y profesionalizadas. Por lo visto, la ubicación de cada quién tiene su relevancia y su prestigio, aunque no he conseguido saber si estar a la derecha o a la izquierda, más arriba o más abajo en las escaleras es mejor o peor. Los feligreses suben regateándolos, también dialécticamente, porque dicen de todo con argumentos que varían no ya de semana en semana, sino incluso de un minuto para el siguiente. Prefieren a los mayores por razones obvias: basta con ponerse delante de ellos para bloquearlos y evitar que avancen. Se sienten, entonces, más indefensos y propenden a salir de la situación con una limosna rápida, que nunca es rápida: entre que encuentran la cartera, la abren, buscan el dinero y se lo entregan, da tiempo a que alguien se ocupe de otras pertenencias suyas más expuestas. (+)

¡Ay, lo nuevo!

Sábado, Mayo 21st, 2011

Estos días he pasado mucho por donde acampan en número creciente los indignados. Me paré varias veces, escuché sus discursos, comprobé cómo cambiaba el paisaje humano según las horas del día, en fin, intenté hacerme una idea. Sin éxito. La noche del jueves al viernes pasé algo después de la una de la madrugada: estaban menos, de tertulia, algunos de pie, otros tumbados por el suelo. Gente joven de pinta muy variada, también en cuanto a los años. “Prefiero estos”, pensé. Porque un poco más allá, en los jardines, se oía el runrún, esa noche menos intenso, del botellón oficial.
Adelanto que no estoy a favor ni en contra de los indignados que han crecido estos últimos diez días en el centro de las ciudades. Pero les comprendo. Quizá no se trate de un movimiento tan espontáneo como ellos dicen, quizá estén movidos por hilos invisibles que se manejan desde una de las cloacas habituales, quizá todavía no tengan discurso o el que pronuncian resulte incoherente, quizá deberían haber emergido antes o después de la campaña electoral, pero quizá no en ella. Quizá. Pero entiendo que estén indignados, porque también yo lo estoy. Y sobre todo, entiendo que se rebelen, que para eso están los jóvenes, y ya iba tocando que salieran del aborregamiento del botellón, para mostrar lo propio de su edad: ideales. Aunque sean confusos, contradictorios o simplemente equivocados.
Lo relevante, me parece, es que contemplamos los albores de una nueva política, que como ocurre en otros ámbitos, poco tendrá que ver con la anterior. Y los de la anterior, como siempre ocurre, no quieren o no saben darse cuenta.

Lunes, Mayo 16th, 2011

¿Este chorreo de millones va a parar alguna vez?

Pánico a que Europa acabe siendo el mayor fraude piramidal de la historia

Desconectar

Sábado, Mayo 14th, 2011

Hace treinta o cuarenta años, los gurús de entonces pronosticaban que íbamos hacia una sociedad del ocio: es decir, hacia un tiempo en el que se achicarían las jornadas laborales y se agrandarían como días de verano nuestros tiempos de descanso. Es lo que tienen los gurús, de eso viven, de equivocarse de palabra y por escrito intentando adivinar el futuro siempre impenetrable. Como cierto tipo de intelectuales, los gurús proliferan en nuestros días porque viven de la credulidad, ahora creciente, y de las crisis: de pronosticar crisis, de inventarlas o, en el mejor de los casos, de explicarlas. Pero salvo en unas pocas cosas obvias –si continúan impidiendo que nazcan niñas, efectivamente, los chinos tendrán un problema para casarse dentro de pocos años, como alguien ha escrito esta misma semana–, salvo esas relaciones de causa-efecto que muchas veces no se perciben o no se quieren percibir, salvo esas cosas, digo, el futuro continúa impenetrable y así debe ser.
De modo que todas aquellas teorías sobre la sociedad del ocio se han convertido ahora en teorías sobre la adicción al trabajo –allí donde lo hay– o sobre el mejor modo de desconectar, porque las nuevas tecnologías, con tantas ventajas, nos han traído también ese inconveniente: que ya no hay hora de salida del trabajo. Ni siquiera hay hora de entrada.  Uno está disponible y alcanzable en cualquier momento y lugar, salvo en los aviones, en días laborables y festivos, sobre todo cuando no coinciden con los de otras comunidades autónomas.
Así que si tienen puente y pueden, olviden el móvil sin querer en algún sitio o apáguenlo. Un poco, al menos.

Recomendaciones (10.05.11)

Martes, Mayo 10th, 2011

Carlos Abella, antiguo Embajador de España cerca de la Sante Sede:

Recordaba yo hace poco la presentación de mis “cartas credenciales” y comentaba que me había sorprendido cuando tras las corteses palabras de rigor Juan Pablo II, en forma directa e insistente me preguntó por las causas del paro en España.Era enero de 1997 y creo recordar que entonces nuestra tasa de paro estaba alrededor del 11%, que ya entonces se consideraba abrumadora.Yo le ofrecí algunas explicaciones: el ingreso en el euro y la necesidad de llevar a cabo los famosos “deberes”, que incluían la privatización de empresas estatales, la reorganización del gasto publico y reducción drástica del déficit, el necesario ahorro, la congelación entonces de los salarios, etc.El papa me oyó atentamente y me respondió: “El paro supone la dislocación de la sociedad, la disgregación de la familia, y sobre todo en los jóvenes la desesperanza, la probable marginación y hasta la posible caída en la droga”. Y me replicó: “Dígale a su gobierno que su primera obligación es combatir el paro”.Así lo transmití y así se hizo entonces.
Al salir de aquel primer encuentro, yo comprendí que lo que mas interesaba al papa era el hombre mismo.
Por eso creo que desde este 1º de Mayo el hombre cuenta con un nuevo y eficaz mediador en las alturas.Con alguien que se preocupará allí arriba por el empleo, por la vida, por la familia, por los jóvenes.
El beato Juan Pablo II será nuestro mediador, intercediendo por el hombre y su trabajo.Conviene rezarle en la actual coyuntura.¡Loado sea!

(artículo completo)

Principios y fines

Sábado, Mayo 7th, 2011

El lunes volvía de viaje y quise, por excepción, ver el telediario de la noche. En taxis y aeropuertos había seguido la secuencia informativa: primero, que habían matado a Bin Laden, después dónde, las primeras versiones del cómo, el destino del cadáver, etcétera. No sé qué esperaba del telediario, pero lo vi y empecé a desesperarme: la información nueva era poca, irrelevante o desagradable, como las manifestaciones llenas de alegría delante de la Casa Blanca y al grito de “¡USA!, ¡USA!”. Pero entonces entró en escena Gema García y trajo a la pantalla el testimonio refrescante de dos chicas españolas que estaban de paso en Nueva York y tenían cara de miedo o de susto. Quizá era solo respeto por la cámara. Una de ellas dijo en el tono justo, casi tímido, la frase que introdujo una sensatez consoladora en aquel informativo descabellado: “Alegrarse por la muerte de alguien no está bien, pero supongo que les producirá alivio”.
En la primera parte de su respuesta enunció un principio insuficientemente repetido esta semana: el Vaticano se quedó casi solo en la reprobación de las celebraciones. La segunda parte implica un intento de comprensión, de hacerse cargo. De alguna manera, aquella chica hizo lo contrario que Obama. El presidente se saltó los principios, quizá porque no le quedaba otro remedio o no supo encontrar mejor solución. En eso consiste exactamente el pragmatismo: en reconocer los principios y no aplicarlos, sin embargo, al caso concreto, o aplicarlos solo a los nuestros.
La chica actuó al revés: reconoció los principios, los subrayó –es indigno alegrarse de la muerte de alguien- y luego intentó comprender sin justificar. Pues eso.