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Archivo para febrero, 2011

Más sobre los 110

lunes, febrero 28th, 2011

De Malaprensa:

Gracias a un comentario me entero de que existe un informe de la Agencia Internacional de la Energía, que se titula “Ahorrar petróleo con prisas” (Saving Oil in a Hurry), y que trata, precisamente, del impacto de diferentes posibles medidas rápidas, o de choque, para ahorrar petróleo en el sector del transporte (y que se supone que los técnicos gubernamentales han de conocer). A partir de la página 96 se incluye un estudio sobre el impacto de la reducción de la velocidad máxima permitida en autovías y autopistas. Su conclusión, para Europa, es que una bajada de 20 km/h daría lugar a una reducción del consumo de combustibles para transporte por carretera del 2,9 por ciento. Si la reducción es sólo de 10 km/h, como la que se propone en España…

Revolucionarios

sábado, febrero 26th, 2011

Los análisis casi diarios de Miguel Anxo Murado sobre las crisis sucesivas en el mundo árabe han diferenciado otra vez a este periódico por su profundidad histórica, política y periodística. Los sigo con avidez y los recomiendo casi con pasión. En uno de ellos discutía dos afirmaciones que se han convertido en moneda corriente estos días: que las revoluciones en aquellos países se debieran a las redes sociales (Facebook y Twitter, principalmente) y que fueran cosa de jóvenes. Sobre los jóvenes, en realidad, decía que no entendía tanto asombro, porque las revoluciones –y daba abundantes ejemplos– han sido siempre cosa de jóvenes.

Ya lo había advertido M.  Gladwell en The New Yorker hace unos meses a propósito de Irán: las grandes movilizaciones nacieron del compromiso, la organización y la jerarquía, justo lo contrario de lo que significan las redes sociales, donde los lazos entre los miembros son débiles, el compromiso apenas afecta a la llamada “identidad digital” que cada uno construya con sus comentarios, donde resulta fácil apuntarse a cualquier cosa siempre que no haya que dar un duro, donde la organización y la jerarquía son meras metáforas. Gladwell concluía que las redes sociales son más apropiadas para mantener el statu quo que para ir contra él.
Quizá por eso nos extrañamos tanto en estos pagos de las movilizaciones de jóvenes que arriesgan sus vidas en la calle y no parapetados detrás de un ordenador. Como escribió con mucha gracia Alberto Moyano, a un español que viera sin información previa el espectáculo de la plaza Tahrir, lo único que se le ocurriría pensar es que Egipto había ganado la Copa del Mundo.

110

viernes, febrero 25th, 2011

De las muchas chanzas, enfados y disparates que he leído en el poco tiempo que ha pasado desde que se anunció el nuevo límite de velocidad que impone el gobierno en las autopistas y el momento en el que escribo, un tuit de mi admirado Alberto Moyano me parece el resumen más ingenioso: “Lo que hubiéramos ahorrado si hubiésemos seguido con la carretera de toda la vida, en lugar de arruinarnos en autopistas para ir despacio”. Genial.
Las otras razones que se aducen son, sin duda, interesantes. Que es una medida provisional y, sin embargo, se va a cambiar la señalización, y que en eso se nos irá todo el ahorro. Vigilen, vienen a decir, al adjudicatario. Bien, tiene sentido. Que es una medida para recaudar más, porque crecerá el número de infracciones por exceso de velocidad. También tiene sentido y parece una sospecha más que justificada: con los coches actuales y en autopista/autovía, hay que estar muy atentos para mantenerse en los 110, especialmente en las cuestas abajo. No sabría decir si aciertan o no, porque no tengo ni idea, quienes discuten el margen del 10-15% de ahorro que el gobierno atribuye a esos 10 kilómetros por hora de menos. Ya han salido a la palestra especialistas que lo desmienten. Pero en fin, puede ser.
La crítica de Moyano, pese a los fundamentos que tienen las demás, me parece la más acertada, porque apunta al rasgo más característico de este gobierno, la contradicción: gastarse un dineral en autopistas y autovías para luego ir despacio, y después de incentivar durante meses la compra de coches. En vivo y en directo, nuevo desconcierto de ZP.

Actualización: Me dice Juan Varela por Twitter: “Suma desconcierto: alarma de medida no tomada con petróleo a $200 y presumir de menos víctimas y bajarlas en las vías + seguras”. De acuerdo.

Por error mío, esta entrada ha salido como columna en la edición impresa del sábado, en vez de “Revolucionarios”, que era la prevista, por eso le he cambiado la categoría.

Dura observancia

sábado, febrero 19th, 2011

Se recrudeció ayer el debate sobre el anteproyecto de ley de familia que prepara la Xunta. Adelanto que lo conozco solo a través de los retazos que salen por aquí y por allá en los medios. Sí conozco casi entero el dictamen negativo que, sobre este anteproyecto, elevó el Consejo Económico y Social, aparte de las declaraciones de algunos portavoces de la izquierda y las de la Conselleira Mato.
Sorprende la batalla terminológica. Ni el Consello Social ni la izquierda quieren que se hable de “familia” (en la ley de familia, imaginen), sino de “núcleo de convivencia”, porque esta expresión les parece “menos excluyente”. También les molesta que se diga “ámbito natural”, porque eso significa que habría ámbitos no naturales o menos naturales, “ánomalos o irregulares”.
Según el Consello, el anteproyecto pretende “conseguir desde los poderes públicos que las mujeres no ejerzan su derecho a decidir libre e informadamente sobre su maternidad”. Es decir, les parece que protege a las embarazadas. ¿No estábamos convencidos de que había que rebajar la brutal cifra de abortos? Por lo visto, la ley también responde a una política natalista y, a la vez, protege demasiado a la mujer, de modo que la devuelve a su “rol tradicional”, siempre según el Consello, para evitar gastos en dependencia, guarderías y demás. Lo de las guarderías debió de ser un reflejo condicionado (el feminismo radical adora las guarderías), porque con más nacimientos crecerían.
El dictamen del Consello responde a la más dura observancia de la ideología de género, algo nada extraño en la izquierda, pero muy raro en un órgano que debería ser representativo.

11022011

sábado, febrero 12th, 2011

Será un capicúa difícil de olvidar para los egipcios: 11022011. Escribo con el sonido de la plaza Tahrir de fondo transmitido por Al Jazeera: un gran rugido de felicidad y de esperanza, porque hace treinta minutos que se ha anunciado la dimisión de Mubarak. La plaza, como todos estos días, está llena de jóvenes que ahora ríen y lloran, cantan, gritan y entre todos componen ese rugido libre: “Felicidad, euforía, como si reviviera”, dice uno de los manifestantes para explicar sus sentimientos, pero termina llorando al referirse a la sangre, a los muertos que han tenido que pagar para llegar a este final que, en realidad, solo es un principio. “Sacrificio”, quizá sea la palabra más repetida, junto con “futuro” e “histórico”.  Alguien dice una gran verdad: nadie, absolutamente nadie pensaba que pudiera lograrse esto.
Los periódicos se llenarán hoy de esperanzas y dudas. Esperanza por lo ya alcanzado, dudas sobre su durabilidad y, quizá, sobre el ejército y el fundamentalismo musulmán. Que el país quede en manos de los militares durante un tiempo indefinido, inquieta. Que Hamás se haya apresurado a manifestar su contento, también, al igual que la aprensión de la minoría cristiana, que  estaba muy maltratada, y teme tiempos aun peores.
Veremos. Pero me parece que esta revolución joven, muy apoyada en los medios de comunicación y en las redes, no se dejará someter fácilmente. Tampoco ayudará a los radicales un ejército formado a la americana, supongo, ni la peculiar naturaleza de su principal fuente de ingresos, el turismo.  Les resultaría difícil construir una sociedad cerrada con 13 millones de visitantes extranjeros pululando por el país.

Sobre el gasto farmacéutico y los genéricos

jueves, febrero 10th, 2011

Artículo del psiquiatra Manuel Fernández Blanco en La Voz de Galicia de hoy, a proósito del debate en torno a los medicamentos genéricos y el gasto farmacéutico. Termina así:

Los datos publicados recientemente en la revista Atención Primaria resultan impactantes: en España, el 24% de las mujeres toman antidepresivos, y más del 30%, ansiolíticos. Vemos cómo se ha transformado la tristeza en depresión y se promueven medicamentos para problemas que no siempre son médicos. Galicia, con 1,01 unidades de antidepresivos por persona y 1,50 de tranquilizantes, supera la media nacional y es la segunda comunidad autónoma con mayor consumo, solo superada por Asturias. En los últimos tres años el consumo de estos psicofármacos ha aumentado un 10%. Los ansiolíticos son los fármacos más recetados en Galicia.

¿Perciben ustedes que el mayor gasto farmacéutico se destina a medicamentos para tratar problemas que tienen mucho que ver con el estilo de vida que conlleva la sociedad de consumo, y con el tratamiento farmacológico de las dificultades existenciales?

Asistimos a una tendencia a convertir problemas en enfermedades, para ampliar el mercado farmacéutico. Así, la calvicie debe tratarse y los niños inquietos, o malos estudiantes, deben ser medicados con psicoestimulantes por la generalización abusiva del diagnóstico de déficit de atención e hiperactividad. Además, conviene saber que no siempre los nuevos fármacos, habitualmente más caros, tienen por qué ser mejores que los ya existentes. La ley obliga, para autorizar la comercialización de un nuevo fármaco, a compararlo con un placebo (es decir, con nada), pero no a demostrar que mejora a los ya existentes.

(más en “No solo es cuestión de genéricos”, La Voz de Galicia)

Hipocresía

sábado, febrero 5th, 2011

Había al principio algunas dudas sobre qué le había dicho Cristiano Ronaldo a Pandiani en el altercado que se montó al terminar el primer tiempo del Osasuna-Madrid. Por lo que veo, y según parece deducirse también de los vídeos, el modo que encontró Cristiano para disminuir al uruguayo fue preguntarle “¿tú, cuánto cobras?”, al tiempo que con los dedos hacía el gesto de frotar la pasta. Verosímil. Ya le había pasado con Pedrito en el Camp Nou: le dijo, “¿tú quién eres?”. No sé si Pedrito le contestó que un campeón del mundo o nada. La respuesta de Pandiani fue más prolija y terminó en diferido con la acusación de que “a Cristiano le falta un tornillo”. En fin, lo de la sartén y el cazo.
La actitud de Ronaldo ejemplifica con claridad qué valores entendemos y compartimos. También significa algo tremendo: estamos empezando a perder hasta la hipocresía, que como decían es el homenaje que el vicio rinde a la virtud. Ronaldo no es hipócrita. Piensa lo mismo que casi todos nosotros: que vales lo que ganas, o sea, que vales lo que puedes comprar. Ronaldo viene a decir que tu capacidad adquisitiva define tu dignidad. Por lo tanto, si ganas menos que yo no deberías ni hablarme. Este modo de pensar es viejo, pero se disimulaba porque contravenía groseramente un valor dominante. Por eso me asusta tanto que Ronaldo ni siquiera necesite ser hipócrita.
La misma actitud advierto en muchos niños. Los hemos formado así. No perciben ya la confrontación con ningún valor: ni agradecen ni piden, exigen. Y no son hipócritas cuando le dicen al otro, quizá por la marca de zapatillas, “¿y tu padre cuánto gana?”

La crisis portuguesa en una canción

viernes, febrero 4th, 2011

Vale la pena escuchar esta canción de Deolinda y ver el vídeo y sus comentarios en Youtube. Como explica Visao, “Parva que sou” se ha convertido en un himno que ha invadido las redes sociales.  Transcribo la letra:

Sou da geração sem-remuneração
e nem me incomoda esta condição…
Que parva que eu sou…

Porque isto está mau e vai continuar
já é uma sorte eu poder estagiar
Que parva que eu sou….

e fico a pensar
que mundo tão parvo
onde para ser escravo
é preciso estudar…

Sou da geração casinha-dos-pais
Se já tenho tudo, pra quê querer mais?
Que parva que eu sou…

Filhos, marido, estou sempre a adiar
e ainda me falta o carro pagar
Que parva que eu sou…

e fico a pensar
que mundo tão parvo
onde para ser escravo
é preciso estudar…

Sou da geração vou-queixar-me-pra-quê?
Há alguém bem pior do que eu na TV
Que parva que eu sou…

Sou da geração eu-já-não-posso-mais-Que-esta-situação-d

­ura-há-tempo-de-mais!
e parva eu não sou!!!

e fico a pensar
que mundo tão parvo
onde para ser escravo
é preciso estudar…

Imagen de previsualización de YouTube

La especialización en periodismo

jueves, febrero 3rd, 2011

Muy de acuerdo con este párrafo de Arcadi Espada en su columna de hoy:

La única especialización razonable del oficio es la especialización en el relato. Da igual que se trate de política o de fútbol: la especialización del periodista es contar. Para contar necesita las palabras de todos. O sea, no las palabras de los frailes ni de los políticos ni de los esteticistas. Las palabras de todos: un territorio inteligible y común. Los gremios, desde los cazadores de mariposas hasta los oncólogos, presionan cada vez con mayor impertinencia sobre ese terreno común. Que lo reserven para sus blogs monoparentales, ahora que pueden; pero el periódico no es la suma de todas las filias y fobias gremiales, El periódico es el lugar donde todas ellas desaparecen. Un espacio público.

IVA libre de impuestos

miércoles, febrero 2nd, 2011

Columna en la última página de Nuestro Tiempo, publicada hace unas semanas. Empieza así:

Hace unas semanas tuve que acompañar a mi padre, que oye poco, a una entrevista con un maderero. Se trataba de cerrar la venta de una partida de eucaliptos que mi padre plantó hace veinte años en un monte heredado. El asunto me preocupaba porque él se toma estas cosas muy a pecho y la última vez que vendió madera tuvo que pasar por el hospital. Encontramos al hombre en un restaurante de carretera. Esperaba ya cuando llegamos. Tenía aspecto de viejo indiano en blanco y negro: cabeza rectangular y pálida, pelo abundante y cano peinado hacia atrás, gafas de pasta negra, ojos pequeños y vivos, camisa blanca, corbata estrecha jaspeada en granates muy apagados  y un abrigo gris marengo que no se quitó. Andaría por los setenta. Se levantó para saludarnos, muy amable, lanzó todo tipo de galanterías en un gallego perfecto, pero casi desprovisto de acento, pidió unos cafés y volvió a sentarse. Nos miraba muy sonriente, de un modo que me ponía nervioso. Evidentemente, estaba acostumbrado a tratar a los demás como inferiores, pero de un modo condescendiente, casi paternal.

(más en Nuestro Tiempo)