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Archivo para abril, 2010

Sobre “Baby sicarios”: lo que realmente no encaja

viernes, abril 30th, 2010

Se han difundido hoy algunas informaciones que pretenden poner en entredicho el reportaje de David Beriain “Baby sicarios”,  emitido por Cuatro el viernes pasado.

Las sospechas proceden de una periodista, Ángela María Villegas,  de la ciudad de Pereira, en Colombia, donde fueron grabados buena parte de los testimonios.

Aduce que tres de los niños sicarios  entrevistados por Beriain (precisamente, los únicos internados en un reformatorio) no lo son en realidad y lo demuestra volviendo a entrevistarlos. Los niños dicen ahora que David o su equipo les prometieron trabajo en España a cambio de las declaraciones y sostienen que inventaron las historias.

Lo que realmente no encaja es:

1. Que se pongan en duda, precisamente, los testimonios de los chicos que fueron entrevistados en un correccional, con el conocimiento y aprobación de la directora, y en presencia de un responsable del centro.

2. Que se les vuelva a entrevistar con el alcalde de Pereira delante.

3. Que se atribuya semejantes prácticas a un periodista sobradamente conocido en los ámbitos profesionales por su arrojo, inteligencia y honestidad.

Parece demasiado fácil. Un centro gubernamental, un alcalde, una periodista local, unos niños encerrados fáciles de presionar. ¿Por qué no se empezó a cuestionar el reportaje por cualquiera de los otros chavales, los que andan por ahí? ¿Eran más difíciles de encontrar? ¿Había prisa por responder al reportaje? Porque, sin duda, también resultaría sencillo “convencer” a los otros niños sicarios para que dijeran lo contrario de lo que contaron a David Beriain y para que le acusaran de sobornarlos.

Tiene todo pinta de contrapropaganda barata: un intento de dulcificar o esconder la realidad. Conozco bien y desde hace muchos años a David Beriain y pongo la mano en el fuego para defender su honestidad.

Cuatro ha salido en defensa del equipo de reporteros y niega que hayan pagado o prometido nada a los niños.

Actualización: el vídeo de “Baby sicarios” en La Huella Digital

La cuestión del velo

miércoles, abril 28th, 2010

Escribí hace tres años una columna vacilante sobre el uso del velo en Europa: en la calle y en la escuela.

Seguía sin tenerlo claro hasta hoy.

Ahora me ha convencido este artículo de María Elósegui: El velo y la mochila.

Una muestra de lo que dice:

Lo importante, a mi juicio, es que las niñas musulmanas sean escolarizadas y evitar el absentismo escolar. Por ejemplo, esto es algo que se ha realizado con éxito en la Comunidad Autónoma aragonesa, como hemos comprobado a raíz de una investigación.

La igualdad de derechos se logrará si reciben formación académica y profesional, si se insertan en el mercado laboral, si logran la independencia económica. Y si conocen las leyes españolas para exigir sus derechos, si se les protege a través de la aplicación del Código Civil y del derecho de familia, y si usan sus derechos sustantivos como ciudadanas españolas, ya que en su mayoría la segunda generación probablemente obtenga la nacionalidad española.

Un buen caso de periodismo integrado sin integración de redacciones

martes, abril 27th, 2010

Curitiba, Estado de Paraná, sur de Brasil. Abib Miguel, José Ary Nassiff e Cláudio Marques da Silva, tres ex-diretores de la Asamblea, el Poder Legislativo del Estado de Paraná, fueron detenidos el sábado pasado. El Grupo de Atuação Especial de Combate ao Crime Organizado detuvo también a otras siete personas relacionadas con la Asamblea Paranaense, dos de ellas quedaron más tarde en libertad.

En la casa de Cláudio Marques da Silva la polícia se incautó de seis armas, munición de uso restringido,  coches y dinero de los directivos de la Asamblea considerados sospechosos de formación de banda armada, blanqueo de dinero, falsificación de documentos y malversación .

El viernes el Ministerio Público había pedido a la Justicia el bloqueo de unos 12 millones de euros en bienes de esos tres ex-directores, que habían sido apartados de sus cargos inmediatamente después del inicio de la serie de reportajes “Diarios Secretos”, lanzada el día 15 de marzo por la RPC TV y, el 16,  por el diario Gazeta do Povo. Tanto la emisora de televisión como el periódico pertenecen a la Rede Paranaense de Comunicaçao, el grupo más importante del estado de Paraná.

El trabajo conjunto de ambos medios ocupó casi dos años y a varios periodistas, especialmente a Karlos Kohlbach, Katia Brembatti, James Alberti y Gabriel Tabatcheik. Descubrieron una trama sorprendente de corrupción: decenas de personas que figuraban en la nómina de la Asamblea nunca habían trabajado en ella. En ocasiones, ni siquieran sabían que figuraban como empleados y, por supuesto, no recibían los salarios correspondientes, que quedaban en manos de los directores o de algún diputado.

Para hacer la investigación, consultaron más de 700 diarios oficiales publicados entre 1998 y 31 de marzo de 2009, fecha en la que  el Legislativo divulgó la lista de sus empleados. Tuvieron que obtener los diarios oficiales por medio de una fuente de la Asamblea, puesto que, sorprendentemente, ¡no son públicos! y la dirección se negó en varias ocasiones a facilitar el acceso de los periodistas a los documentos. La mera lectura de los diarios ya ofrecía un panorama suficientemente sombrío, pero descubrieron, además, otros diarios oficiales, que denominaban “sueltos” (“avulsos”, en portugués), y que estaban elaborados por encargo y sin numeración, a menudo para exonerar con fecha atrasada a los responsables de algún nombramiento confuso o criticado por la prensa. Por este sistema oculto al público, los diputados pudieron nombrar un número exageradísimo de funcionarios, con frecuencia ligados a ellos por lazos de parentesco.

La serie de reportajes, cuya publicación aún continúa, ganó aún más impulso con la base de datos montada por la emisora de televisión y por el periódico, que puede ser consultada por toda la población. Muchas nuevas denuncias de funcionarios fantasmas y de otros desvíos del dinero público surgieron de las consultas de los lectores a la base de datos alojada en el site de Gazeta do Povo.

Las explicaciones del New York Times y un resumen

domingo, abril 25th, 2010

Se esperaba desde hace semanas que The New York Times respondiera a las muchas críticas, de sus lectores y de otros medios, sobre su cobertura de los casos de pederastia en la Iglesia Católica.

Finalmente, hoy lo hace el “Public Editor”  (una especie de defensor del lector del NYT), Clark Hoyt, en un artículo titulado “Questioning the Pope”, muy interesante  porque:

1. Carece de la gracia y la convicción habituales en Hoyt. Escribe como quien tiene que ocuparse de un “marrón”.

2. Se queja de que el Times ha estado casi solo en esta cobertura (en España, le acompañaron El País, Público y algunas cadenas de televisión y radio).

3. Apenas responde a las críticas (algunas, como el caso de Munich, simplemente las ignora), pero deja claro que han sido muchísimas y de calidad.

Para quienes estén interesados, copio un detallado resumen de lo que ha ocurrido hasta ahora (los cargos, la respuesta de Benedicto XVI y  las consecuencias), perfectamente documentado con enlaces a las fuentes:

La crisis de la pederastia en la Iglesia en 1001 palabras.

Los cargos

New York Times (NYT) publica (12/3/10) que en 1980 la archidiócesis de Múnich y Freising, siendo Joseph Ratzinger obispo, acogió y finalmente reincorporó a un sacerdote acusado de abusar sexualmente de niños. El cura perpetró más tarde nuevos abusos y fue procesado. Como se ha demostrado después, quien tomó la decisión de readmisión no fue Ratzinger sino el vicario general: la reasignación tuvo lugar en septiembre de 1982, cuando Ratzinger ya estaba en Roma .

Por las mismas fechas (5/03/10) se intenta implicar al hermano de Ratzinger, pero la acusación no se sostiene.

La respuesta de Benedicto XVI

Benedicto XVI (19/03/10) escribe una carta a los católicos de Irlanda [inglés, castellano] sobre los abusos a niños y jóvenes por parte de clérigos, destapados por los informes Murphy (julio 2009) y Ryan (mayo 2009). Irlanda es el segundo país tras Estados Unidos donde se investiga a fondo.

En la misiva, Benedicto XVI apunta 8 causas de este desastre: 1) inadecuada respuesta a la secularización, 2) descuido de prácticas sacramentales y devocionales (confesión frecuente, oración diaria y retiros anuales), 3) tendencia a adoptar formas de pensamiento y juicio sin referencia suficiente al Evangelio; 4) tendencia a evitar enfoques penales de las situaciones canónicamente irregulares; 5) procedimientos inadecuados para determinar la idoneidad de los candidatos al sacerdocio y a la vida religiosa; 6) insuficiente formación humana, moral, intelectual y espiritual en los seminarios y noviciados; 7) tendencia social a favorecer el clero y otras figuras de autoridad y 8 ) preocupación fuera de lugar por el buen nombre de la Iglesia y para evitar escándalos.

A las víctimas dice: “Habéis sufrido inmensamente y eso me apesadumbra en verdad. Sé que nada puede borrar el mal que habéis soportado. (…)  Es comprensible que os resulte difícil perdonar o reconciliaros con la Iglesia. En su nombre, expreso abiertamente la vergüenza y el remordimiento que sentimos todos. Al mismo tiempo, os pido que no perdáis la esperanza”. A los sacerdotes y religiosos que han abusado de niños: “Debéis responder de ello ante Dios todopoderoso y ante los tribunales debidamente constituidos”. A los obispos: ”No se puede negar que algunos de vosotros y de vuestros predecesores habéis fallado, a veces gravemente, a la hora de aplicar las normas, codificadas desde hace largo tiempo, del derecho canónico sobre los delitos de abusos de niños. Se han cometido graves errores en la respuesta a las acusaciones”.

Benedicto XVI propone cinco medidas: 1) un año de penitencia, 2) redescubrir el sacramento de la Reconciliación (la confesión), 3) fomentar la adoración eucarística; 4) una Visita Apostólica (una inspección) en algunas diócesis, seminarios y congregaciones religiosas; 5) una misión para todos los obispos, sacerdotes y religiosos. En otras palabras: hacer limpieza.

Más cargos aún

El 24/03/10, NYT apunta directamente a Benedicto XVI como responsable de un caso, cuando era todavía cardenal: el de Lawrence Murphy, que abusó de niños sordos en los 70 en Milwaukee y no fue condenado ni por la justicia ordinaria ni por el arzobispado. Como se ha visto después, la falta de diligencia en el castigo del malhechor fue culpa del propio arzobispado local: el caso no llegó al Vaticano hasta los 90. El sesgo de la noticia periodística puede explicarse por errores de traducción y porque el artículo bebe de dos fuentes: los abogados que han denunciado al Arzobispado (uno de ellos, Jeffrey Anderson, tiene litigio abierto contra la Santa Sede) y el arzobispo retirado de Milwaukee Rembert Weakland, en activo cuando sucedió todo.

El 2/2/10 Associated Press lanzó otra acusación contra Benedicto XVI, cuya pruebas se demostraron falsas. El 9/4/10 volvió a la carga NYT con más acusaciones, con igual suerte.

En resumen, las acusaciones contra la Iglesia son tres: 1) algunos sacerdotes católicos abusaron de niños, 2) muchos obispos lo ocultaron, y 3) Benedicto XVI es personalmente responsable. Con datos en la mano, el n. 1 es lamentablemente cierto en una ínfima minoría del colectivo; n. 2 se afirma en determinados prelados y n. 3 es rotundamente falso.

Las consecuencias

Algunos piden juzgar al Papa por encubrimiento, y aprovechan para suspender al catolicismo en su conjunto. Otros de funesto recuerdo ya habían intentado, tiempo atrás usar los delitos de unos pocos para desacreditar a toda la institución. Algunos abogados intentan sacar provecho. No han faltado voces amigas del Papa desde el judaísmo, desde el agnosticismo y, en general, desde ambientes intelectuales.

El Vaticano ha puesto sobre la mesa la información que tiene. Tal ejercicio de transparencia ha llegado al extremo de que el fiscal del Vaticano hable sobre los casos de abusos en una documentada entrevista. La Santa Sede ha publicado los reglamentos por los cuales se juzgan estos casos y abundante documentación.

Dentro de la Iglesia, ha habido partidarios de la ruptura y partidarios de la renovación. Ruptura: 1) algunas voces reclaman una revisión del celibato y de la moral católica, aunque expertos y opinadores incluso no católicos han denunciado con datos la inexistencia de tal vinculación causa-efecto. 2) exponentes antirromanos de cierta edad han reclamado la dimisión del Papa o una reforma.

Renovación: muchos han aplaudido el posicionamiento de Benedicto XVI de tolerancia cero, petición de perdón y penitencia y conversión. Muchos católicos han salido de la perplejidad buscando la verdad de los hechos. La operación limpieza iniciada años atrás ha retomado impulso: desde la carta a Irlanda han dimitido dos obispos irlandeses, un americano, un alemán, un noruego y un belga. El liderazgo interno de Benedicto XVI es mayor ahora: se percibe Benedicto XVI como parte de la solución, y no parte del problema.

Además de la Iglesia, pocos han priorizado la protección de las víctimas y las medidas para acabar con la pederastia. Es una lástima, tanto más cuando se constata que es un problema transversal: afecta más gravemente a muchos otros colectivos sociales. Países como Alemania, ya lo afrontan globalmente. Algunos articulistas han apuntado a la culpa que en la extensión del fenómeno haya podido tener la revolución sexual de los sesenta y su simpatía declarada hacia la pedofilia.

Marc Argemí

http://www.facebook.com/marcargemi

Sin comisiones

sábado, abril 24th, 2010

Esta semana he vivido de cerca una historia que ni siquiera sirve para ser contada: produce vergüenza, rabia y resulta, además, humillante para todos. El principal afectado es un empresario puntero con el que he hablado mucho estos días. Decían los sabios griegos que una de las tres cosas más difíciles de la vida es soportar la injusticia. Duele tanto que se necesita hablar para conseguir asimilarla. En esos momentos se dicen cosas muy duras, como es lógico. Mi amigo, por ejemplo, se preguntaba: «Después de esto, ¿crees que puedo seguir yendo por ahí a repetir que la ética es rentable?». Le dije que la ética le había sido rentable hasta aquí, que le va bien y que le seguirá yendo bien, que…
Pero después de colgar, me quedé pensando. Si alguien puede formularse esta pregunta entonces la corrupción es mucho más brutal de lo que imaginamos: no se acaba en este partido o en aquel, ni en tal tipo de empresarios, sino que se ha hincado en nuestra piel social como una garrapata. Serán insuficientes, por tanto, las medidas políticas. Es preciso abordar este problema como una crisis cultural.
Volví a llamar a mi amigo y le dije que tenía que pensarlo un poco más, pero que quizá podría añadir una certificación a las muchas que ya garantizan sus productos: la de que están libres de corrupción. Una etiqueta, una marca que diga a los ciudadanos que esos productos han sido negociados y facturados sin que el fabricante le haya pagado comisión alguna a nadie. Hacerlo así, podría facilitar la transparencia entre votantes, administraciones e industria. Le dije que se podría organizar un movimiento con empresarios de todo el país que trabajan con administraciones públicas y están hartos de someterse a las vejaciones de políticos y funcionarios. No es una idea fácil de articular, pero ya sabemos cómo encender la mecha. Ojalá muchos se atrevan.

Steve Jobs: “Si quieres porno, compra Android”

jueves, abril 22nd, 2010

Copio de El confidencial, donde se puede leer la noticia completa:

Steve Jobs (..) ha tomado recientemente por costumbre responder de forma aleatoria a algunos de los correos que llegan a su cuenta (posiblemente la dirección de e-mail más conocida del mundo) sjobs@apple.com. El último que se sabe que contestó el carismático líder preguntaba abiertamente sobre la autoridad moral de Apple censurando las aplicaciones que se comercializan en la tienda para el iPhone. La respuesta, muy al estilo de Jobs, fue tajante y resolutiva: “Si quieres porno, compra Android“.

(…) Con el asunto del porno, Apple no es tan condescendiente: se estima que el fabricante ha censurado cerca de 6.000 aplicaciones con contenido, siempre bajo su prisma, de carácter erótico. El propio Jobs respondió a una de las preguntas planteadas en la presentación de iPhone OS 4.0, que Apple pretendía mantener el contenido pornográfico lejos de los niños, y aprovechó la ocasión para lanzar un dardo envenenado a su enemigo del alma (ya no es Microsoft, como antaño): “Hay una tienda porno para Android (sistema operativo móvil de Google), donde tú y tus hijos podéis descargar todo el porno que queráis. Eso es algo que nosotros no queremos y nunca toleraremos”.

(Texto íntegro)

Noticias de huelgas en los medios

jueves, abril 22nd, 2010

Huelga en Avui contra el plan de despidos de la empresa

Una huelga deja sin diarios a los franceses

El Corriere della Sera no sale por un paro de sus redactores

TV Canarias: sin acuerdo después de seis jornadas de huelga

Y de ayer:

Huelga de dos días en la agencia Efe contra la propuesta de reducir los salarios

Bien visto: “Abusos sobre els abusos sexuals”

miércoles, abril 21st, 2010

Una traducción aproximada de la columna de Antoni Maria Piqué en elSingulardigital:

No tenemos muchas instituciones antiguas, venerables y poderosas. Impresionan tanto su historia y sus intenciones como la solidez y el prestigio de quienes en ellas trabajan. Nos admiramos: tal vez por eso hace siglos que duran, que superan todo tipo de adversidades, que van para adelante.

¿Y sus empleados o profesionales? Sin duda, algunos de ellos piensan que una institución así es casi invulnerable. Too big to fail, demasiado grande para caer. Los altos ejecutivos de Lehman Brothers, por ejemplo, pensarían así hasta el 15 de septiembre de 2008, el día de la quiebra. Se habían acostumbrado tanto a la grandeza del banco que acabaron creyendo que casi nada de lo que hacían podía causarle un daño real… y estuvieron a punto de tumbar todo el sistema financiero mundial.

Ocurre en otros ámbitos. Dicen: esta corporación es tan sólida y prestigiosa que puede asumir cualquier abuso particular. Es tal la nobleza de la entidad que apenas es necesario tomar alguna precaución: los daños que se deriven del mal comportamiento de alguno de sus miembros siempre serán incomparables con el bien que ha hecho desde tiempos inmemoriales. No se creen inmunes a los errores. Más bien los ven como polvo invisible sobre el brillante suelo de mármol, una mancha imperceptible sobre la legendaria majestad del edificio. ¿No será mejor, por tanto, aplicar discreción total ante las malfunciones, si alguien yerra, aunque sea gravemente? Informar abiertamente de estas maldades ¿no perjudicaría el legítimo prestigio de la institución, su acción benefactora, la buena fama de los demás hombres y mujeres honestos que allí trabajan? Incluso ¿no es necesario también ocultar too eso a los superiores, para evitarles sustos y salpicaduras que los distraigan de su altísima misión?

Llega un día en el que -quizá inconscientemente- les resulte difícil captar que es precisamente esa la actitud que perjudica a las personas a quienes quieren servir. Es decir, llegados a este punto, se vuelven peligrosísimos para la propia institución.

Así ocurrió este último decenio con el sistema financiero-la City, Wall Street … Explica Peggy Noonan en The Wall Street Journal-y en ella me apoyo-que los profesionales de las finanzas decían amar a sus instituciones y lo que representan para la humanidad y su bienestar. Y fueron ellos mismos quienes tomaron las decisiones que han despedazado lo que tanto amaban: “La maté porque era mía”. Los representantes políticos también sufren a menudo este síndrome: creen que el noble origen y la calidad de su magistratura se encomienda a sus acciones por el sólo hecho de tomar posesión de su cargo.

¿Es esto lo que ocurre a propósito de los abusos sexuales en algunos sectores de la Iglesia Católica, la institución más duradera y más sólida de toda la historia? ¿Es posible que algunos sacerdotes y obispos pensaran que podían hacer cualquier cosa-o que podía pasar cualquier cosa-y que todo iría igualmente bien? ¿Se habrán protegido tras la excelente trayectoria de servicio a la humanidad de la Iglesia católica, que sólo niega el sectarismo más rancio? ¿Habrán entendido imprudentemente las palabras fundacionales: “Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi iglesia, y las puertas del infierno no la dominarán” (Mateo 16.18)?

Es posible. O bien: no me sorprendería.

Tampoco me sorprende que se informe y se opine de todo ello en un tono muy al estilo de los procesos de Roland Freisler en la Alemania nazi o de Andréi Vishinski en la época del terror estalinista. No me sorprende que para The New York Times y sus monaguillos el escándalo no sean los crímenes de abusos sexuales del clero, sino la moral católica y el celibato sacerdotal. No me sorprende que más allá del interés objetivo por el problema y su solución, parecen buscar la atribución de los abusos a la Iglesia en sí, para minar su autoridad moral; presentar como culpable al conjunto del clero católico e implicar directamente al Papa en los escándalos. No me sorprende que tengan más en cuenta a los abogados que hacen negocio con las víctimas que a las mismas víctimas.

No me sorprende nada. ¿Cómo quieren que oriente la información el director de ese diario que en 2002, corresponsal en Roma, escribió una pieza titulada “Is The Pope Catholic?”, un ejercicio de desinformación, parcialidad y mala leche que sólo con el título ya paga.

Me sabe muy mal que el Times y sus monaguillos no apliquen sus ordinarios altos estándares profesionales en este caso. Por cuatro motivos. Uno, porque me encanta The New York Times. Dos, porque la Iglesia Católica se merece adversarios de altura. Tres, porque esconden deliberadamente la operación limpieza que comenzó el Papa cuando era Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Y cuatro, porque nos ponen cuesta arriba a los católicos y la jerarquía católica el debido agradecimiento al periodismo que ha levantado la alfombra y mostrado al mundo toda esa “basura” de que hablaba Joseph Ratzinger en el Vía Crucis de 2005, pocas semanas antes de ser elegido Papa.

Relacionado: “Aún hay sitio en el banquillo de los acusados”

Los niños sicarios de Colombia: reportaje de David Beriain

martes, abril 20th, 2010

David Beriain vuelve este viernes con un gran reportaje sobre los niños sicarios que actúan en Colombia. David estuvo hace poco en el módulo de reportaje del  Máster de edición periodística y me contó los pormenores de ese trabajo, apasionante como todos los suyos.

En este enlace hay un adelanto de lo que Cuatro emitirá el viernes.

Actualización (24.04.10): “Baby sicarios”,  el reportaje de David Beriain,  con el 11,5,  casi ha doblado la media de audiencia de la cadena. Un éxito indudable para cualquier programa, y más para uno de carácter informativo.

El reportaje completo puede verse on line en este enlace.

Lo repetirán mañana, a las nueve de la noche, en CNN+.

Actualización (30.04.10): Se ha organizado en Colombia una polémica en torno a la veracidad de algunas de las entrevistas que aparecen en el reportaje. Cuatro ha retirado el reportaje de la web. Enlazo una entrevista con David Beriain y la periodista colombiana Ángela María Villegas, que pretende demostrar que los chicos hablaron a cambio de dinero o promesas de trabajo. Es posible que David fuera víctima de engaño en alguno de los casos. A cualquier periodista le puede suceder. Pero le conozco desde hace muchos años y es imposible que haya intentado conseguir información mediante los procedimientos que le atribuye Ángela María Villegas. Resulta demasiado fácil, a posteriori, reentrevistar a los chicos y hacerles decir lo contrario de lo que dijeron espontáneamente. Sobre todo, si como es el caso, se les entrevista con el alcalde de la ciudad delante.

Cuatro niega haber pagado a los baby sicarios del reportaje


Transparencia con censura

lunes, abril 19th, 2010

Uno de los temas apuntados en la entrada Preguntas raras (27 de marzo)  era la relación entre celibato, homosexualidad y pederastia. En su día, su mera enunciación provocó alguna polémica en el blog.
En este artículo de Aceprensa se desarrolla con más claridad, a propósito de las declaraciones del cardenal Bertone:

A partir de estos datos, llama la atención que el periodista pregunte por la relación entre celibato y pedofilia, y en cambio nadie pregunte por la posible relación entre sacerdotes con tendencias homosexuales y abusos de menores. Lo curioso es que desde el comienzo de la crisis se haya dado por buena la sospecha –cuando no la afirmación tajante– de que el celibato es el caldo de cultivo de los abusos, mientras se pasa por alto que quienes han incurrido en esa mala conducta han cometido en su mayor parte actos de naturaleza homosexual (…)

Ciertamente, nadie ha dicho –tampoco Bertone– que cualquier homosexual sea un pederasta ni que cualquier sacerdote con tendencia homosexual abuse de menores. Pero igualmente habría que reconocer que en la Iglesia el problema de los abusos a menores no proviene de los sacerdotes que viven el celibato, sino de los que no lo viven y que, según se ha visto, en su gran mayoría se sienten atraídos por adolescentes varones.

Lo que molesta es que las palabras de Bertone hayan suscitado un tema que hoy es tabú, como si cualquier dato que vaya en desdoro de la conducta homosexual debiera silenciarse. Como ha declarado a Zenit el profesor Massimo Introvigne, los que se rasgan las vestiduras “buscan prohibir la cita de aquellos datos estadísticos que consideran como políticamente incorrectos. Es una forma de censura inaceptable, en ocasiones disfrazada de científica”. Pero los datos estadísticos son números y “estos números, en cuanto tales, no deberían ofender a nadie y no se les puede hacer decir más –ni menos– de lo que dicen”.

Si se trata de acabar con el ocultismo en este tema, no hay por qué silenciar lo que molesta a los nuevos bienpensantes.

(artículo completo)

Un buen ejemplo de lo que dice este texto es la columna de mi muy admirada Elvira Lindo, titulada “El ángel y el cura” y publicada el pasado 21 de marzo en El País, en la que  se mira con simpatía el efebismo (al menos de deseo) de un pastor episcopaliano. Pero claro, el pastor es episcopaliano y homosexual:

“¿Qué pinturas imagina una que tiene un cura en las paredes? No creo que exista un estilo específico para los hogares de los padres curas, pero si hay algo que no podíamos esperar era encontrarnos con dibujos de efebos mostrando unos nada desdeñables miembros.

En fin. Recomiendo el artículo de José Luis Meilán, El viacrucis de Benedicto XVI, y el del teólogo Blanco Sarto en La Vanguardia La sonrisa de Ratzinger