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Archivo para marzo, 2010

El triángulo escaleno

miércoles, marzo 31st, 2010

Columna publicada en el número de marzo-abril  de Nuestro Tiempo.

Algunas respuestas sobre Iglesia y abusos sexuales

lunes, marzo 29th, 2010

En los comentarios a la entrada anterior se repiten algunas consideraciones que quizá convenga aclarar:
1. Algunos parecen considerar que la Iglesia es la principal causante de los casos de pedofilia o pederastia.
Un solo caso, en la Iglesia, es gravisimo, de ahí el comienzo de mi columna de ayer. Pero una cosa es eso y otra considerarla una fuente de “pánico moral”, como decía anteayer, escandalizada, una conocida periodista radiofónica. Por ejemplo, en Estados Unidos, según el John Jay College of Criminal Justice, los sacerdotes acusados de pedofilia fueron 958 en 42 años y las condenas, 54, algo más de una al año, sobre un total de casi 110.000 sacerdotes y religiosos en el país. En ese mismo período, los profesores de educación física y entrenadores condenados por semejante delito fueron 6.000. Como es lógico, a nadie se le ha ocurrido la infamia de insultar a todos los profesores de educación física del mundo.
¿Perseguimos a la Iglesia o perseguimos el delito?
El total de casos comprobados de pederastia cometidos por sacerdotes o religiosos en todo el mundo asciende a 300 en cincuenta años, sobre un total de casi medio millón de curas en el período. Si lo que preocupa realmente es el delito, quizá debería prestarse más atención a este titular del pasado domingo en El Universo, que cifraba en 228 los  abusos a menores que se cometen cada hora en América Latina. Por hora y en su zona, no en 50 años y en el mundo. ¿De qué hablamos, entonces?
2. La iglesia oculta y protege a los criminales. Si alguien lo hace -y en algún caso ha sido así- actúa en contra de las normas de la propia Iglesia, que son muy tajantes. Los últimos documentos al respecto son el “De delictis gravioribus” (texto en latín o en italiano ), firmado por Joseph Ratzinger y el cardenal Tarcisio Bertone, en 2001, que fue escrito para actuar el motu proprio “Sacramentorum Sanctitatis tutela” (texto en latín y en italiano en una traducción no oficial) del Papa Juan Pablo II que, para evitar los encubrimientos y corruptelas locales, asigna la competencia sobre cuestiones de pedofilia a la Congregación para la Doctrina de la Fe.
La decidida actuación de Benedicto XVI, por otra parte, está dando resultados efectivos.

3. Sobre la relación entre celibato y pedofolia: El psiquiatra Manfred Lutz, uno de los más importantes expertos en el tema, explicó en una reciente entrevista que esta conexión no existe. Es más, los expertos dicen que las personas que viven la abstinencia sexual tienen menos riesgo de cometer abusos que los casados. Introvigne hace referencia a los estudios de Jerkins, quien documenta que los abusos sobre niños se han dado en mayor medida entre las diversas denominaciones protestantes, donde los pastores pueden casarse.  Los 6.000 casos de abuso que comentaba antes, por ejemplo, fueron cometidos en su mayoría por personas casadas. Por lo tanto,  no parece que exista una relación entre el celibato y la pedofilia.

También se refiere a este asunto, en términos parecidos, un editorial de The Economist:

Some add celibacy to the charge list. Those cut off from family life may not appreciate the horror parents feel about abuse. In a sex-obsessed age abstinence sounds unnatural and thus a cause of sexual deviancy. Yet a moment’s reflection shows how unfair that is. The childless care about children too. Parents are some of the worst child-abusers. And nobody has shown a statistical link between celibacy and paedophilia.

4. A nadie parece importarle la falsedad de las noticias que comento y que, por cierto, tanto The New York Times como El País han repetido. En general, el desinterés por los datos resulta manifiesto. En el caso de El País, han ido mucho más allá de lo que permiten los estándares profesionales, como explica Toni Piqué.

¿Se ha organizado una cobertura siquiera parecida para combatir la prostitución infantil en Tailandia, que esclaviza a cientos de miles de niños desde hace años? ¿Se pretende, realmente, remover la causa de semejante horror o se busca otra cosa?

Relacionados (iré actualizándolos según los vea):

Abusos contra menores: la respuesta de la Iglesia (página oficial del Vaticano)

El Papa y los abusos sexuales en EE.UU: “Lo que el ¨Times¨ no cuenta.

Sandro Magister, La Pasión del Papa Benedicto. Seis acusaciones, una pregunta.

Antoni Puigverd en La Vanguardia: “Espinas de Semana Santa”

Juan José García-Noblejas:  “Benedicto XVI, chivo expiatorio de una modernidad en descomposición”

Massimo Introvigne (resumen en castellano de su artículo en Avvenire): “Un caso de ‘pánico moral’

Alejandro Llano, Sexo y religión.

Juanjo Romero traduce y comenta el artículo de Phil Lawler: Los periodistas abandonan los estándares para atacar al Papa (Caso Kiesle)

Y el mismo caso, analizado en la noticia que da El País: El País miente deliberadamente sobre los abusos sexuales a menores, en Internet Política

Pedro Miguel Lamet, Intolerable manipulación de la cadena SER.

John L. Allen, en The New York Times: “A Papal Conversion

George Weigel:  Scoundrel Time(s), dice por ejemplo, sobre las fuentes de la información del New York Times que causó la polémica sobre el Papa:

Rembert Weakland is the emeritus archbishop of Milwaukee, notorious for having paid hundreds of thousands of dollars to satisfy the demands of his former male lover. Jeff Anderson is a Minnesota-based attorney who has made a substantial amount of money out of sex abuse “settlements,” and who is party to ongoing litigation intended to bring the resources of the Vatican within the reach of contingency-fee lawyers in the United States. Yet these two utterly implausible—and, in any serious journalistic sense, disqualified—sources were those the Times cited in a story claiming that, as cardinal prefect of the Congregation for the Doctrine of the Faith [CDF], Joseph Ratzinger, later Benedict XVI, had prevented sanctions against Father Lawrence Murphy, a diabolical Milwaukee priest who, decades before, had abused some 200 deaf children in his pastoral care. This was simply not true, as the legal papers from the Murphy case the Times provided on its Web site demonstrated (see here for a demolition of the Times’ case based on the documentary evidence it made available). The facts, alas, seem to be of little interest to those whose primary concern is to nail down the narrative of global Catholic criminality, centered in the Vatican.

Joaquín Navarro-Valls, en la Repubblica: “Il Papa e lo scandalo della pedofilia” .

William McGourn en The Wall Street Journal: “The Pope and The New York Times“, un detallado análisis de la cobertura del periódico neoyorquino, especialmente interesante para periodistas.

Support The Pope: recogida de firmas para apoyar al Papa.

Preguntas raras

sábado, marzo 27th, 2010

Comprendo que los medios se ocupen de los abusos sexuales con niños (pederastia) cuando se ven involucrados hombres que añaden al horror de este crimen la condición de personas que deberían ser particularmente ejemplares y delicadas, puesto que representan a la Iglesia, y la doctrina de Cristo sobre este punto es taxativa: al que escandalice a uno de estos pequeños más le valdría que le ataran una rueda de molino al cuello…
A la vista de cómo se están dando estas noticias cabe, sin embargo, hacer algunos comentarios. La primera y más grave es que asombra la cantidad de falsas informaciones. Por citar solo las que intentan involucrar al Papa, todas se han demostrado equivocadas: la del cura pederasta supuestamente amparado por Ratzinger cuando era cardenal de Munich (los hechos sucedieron bastante después de que él dejara la diócesis), el que hubiera desoído una denuncia sobre un cura de Milwakee que abusó de niños sordomudos (un asunto sórdido repleto de detalles sorprendentes) o el caso de los niños del coro que dirigía el hermano del Papa (ninguno de los tres chicos coincidió con la época Georg Ratzinger). Podría preguntarme por qué, pese a que suponen un porcentaje infinitesimal (en Alemania, por ejemplo, el 0,04%) de los abusos de este tipo, algunos medios se ceban contra la Iglesia mientras consienten una prostitución infantil cada día más extendida, incluso en las redes sociales. O por qué el escándalo americano coincidió, casualmente, con la oposición de la Iglesia Católica a la guerra de Irak. ¿Algo que ver con intentar rebajar su prestigio moral? O por qué se relacionan los abusos sexuales con el celibato y no con la homosexualidad, motivo de tantos de  esos delitos. ¿Qué se persigue con más fuerza, a la Iglesia o al delito? ¿Acaso para quitarle autoridad a su doctrina moral sobre la sexualidad?

Más enlaces sobre abusos sexuales e Iglesia

viernes, marzo 26th, 2010

El Papa no encubrió a un acusado en Munich

Cómo actúa la Iglesia ante los abusos sexuales

Alemania: abusos de menores en la Iglesia y fuera

Celibato sacerdotal y abusos sexuales

Abusos sexuales: máxima claridad y titulares engañosos

La Iglesia y los niños

El Papa pide a los obispos irlandeses honradez y valentía contra los abusos

El Papa y los abusos: la fiebre amarilla de The New York Times

Abusos sexuales e Iglesia, en perspectiva

jueves, marzo 25th, 2010

La tragedia de los abusos sexuales a menores cometidos por clérigos o religiosos en los últimos cincuenta años y en diversos países está siendo tratada con muy variados criterios en los medios de comunicación.

Me parece que el artículo publicado anteayer por el catedrático  Rafael Navarro Valls ayuda a tomar algo de perspectiva histórica, doctrinal y a percibir, siquiera de lejos,  los intereses cruzados que se mueven por debajo de algunos tratamientos periodísticos. Puede leerse íntegro, por ejemplo, aquí.

Volveré sobre este asunto en cuanto pueda.

Luis Landero: cuatro frases

miércoles, marzo 24th, 2010

De la aguda entrevista de Ramón Loureiro a Luis Landero, entresaco:

El canon literario está pervertido. Antes ese canon nacía de la universidad, pero ahora, ¿de dónde nace?

Porque el problema es la puerilización de la sociedad. ¿Dónde ha quedado el buen gusto? ¿Quién va a discriminar hoy, quién va a darle a la alta literatura el lugar que le corresponde, el que merece? Las Humanidades están perdiendo fuerza ante lo que la sociedad desea. Estamos en minoría.

¿Quiere que le diga que lo que amamos no perecerá? Puede ser que sobreviva, entre una minoría. Pero estará casi oculto. En las catacumbas.

La sociedad empieza a ver la literatura que amamos como algo propio del pasado. Lo que ahora se admira es el dinero, el éxito a cualquier precio. La vulgaridad se cultiva. Los viejos valores han caído.

Silencios y miradas

martes, marzo 23rd, 2010

La columna que publiqué en el penúltimo número de Nuestro tiempo.

La revista estrena su versión web.

(Ya sé que debo cambiar esa foto)

Querido escritor incómodo

lunes, marzo 22nd, 2010

(Artículo publicado el sábado 19 en el suplemento “Culturas” de La Voz de Galicia, que dedicó páginas especiales a la figura de Miguel Delibes)

Quizá una de las cualidades apenas subrayadas y más sorprendentes de la trayectoria profesional de Miguel Delibes sea su capacidad para traspasar las fronteras ideológicas, políticas y culturales. En un país como el nuestro, siempre dividido, propenso a marcar rápidas y contundentes divisorias entre «nosotros» y «ellos», Delibes ha circulado con una aceptación abrumadora por todas las lindes.
Acaso quien no conozca a fondo su biografía piense que ha sido un hombre acomodaticio, cómodo para el poder -como Cela- o abonado a lo políticamente correcto, y de ahí su plácida recepción en cualquier ambiente. Pero Delibes fue un duro y eficaz luchador contra el franquismo, sufrió la censura en sus novelas -especialmente, en “Aún es de día” (1940), que quedó muy desfigurada- y en su periódico, además de no pocos problemas con los accionistas de El Norte de Castilla y con las autoridades nacionales y locales. El trasfondo de «Cinco horas con Mario» refleja muy bien la angustia de aquellos tiempos, que llegó a quebrar su salud. Delibes fue la voz que se alzó contra de la degradación de la naturaleza y contra un progreso alocado, sin más controles morales que los del beneficio económico. Y así siguió con la llegada de la democracia: el artículo, tan difundido estos días, titulado «Aborto libre y progresismo» es un buen ejemplo.
La recepción general de Miguel Delibes radica en que noveló sin levantar banderas ni crear territorios excluyentes. Fue un literato puro. Su sensibilidad exacerbada le hacía percibir la injusticia y convertirla en literatura, para que los menos sensibles acertáramos a reconocerla. Por eso fue un hombre incómodo para las elites políticas y culturales. Por eso siempre le agradecieron que no saliera de Valladolid. Por eso le quisimos tanto todos los demás.

Vale la pena leer el artículo de Antonio Muñoz Molina, Delibes, a lo lejos (vía Luis Pousa).

La fusión de las cajas de ahorros gallegas

domingo, marzo 21st, 2010

Muy clarificadores los datos que aporta Víctor Moro en su artículo de hoy, “Galicia camina hacia su desertización financiera”:

La ratio media créditos/depósitos a septiembre del 2009 era para España de 1,59 y para Galicia de 1,53, mientras que para Andalucía era de 2,09 y de 1,82 para Cataluña, lo que denota notorias diferencias de financiación por comunidades que, en nuestro caso, se acrecentarán al diluirse las dos cajas gallegas por cualquier medio que no sea el de su fusión por integración manteniendo el objetivo, que es posible, de conservar conjuntamente la cuota de mercado que actualmente detentan. Al analizar la situación de Galicia en el contexto español vemos que los créditos recibidos representan el 3,88% del total nacional, mientras que sus depósitos alcanzan el 4,45%. O sea que en relación con la media española recibimos menos crédito que recursos aportamos al sistema. Como siempre, es más lo que damos que lo que nos dan y esta relación empeorará, como es evidente, si las cajas se van. En cuanto a la cuota del mercado de crédito en Galicia los bancos tienen un 45,50% y las cajas un 52,99%. En depósitos, es decir ahorro recogido, los bancos alcanzan un 41,18%, mientras las cajas recogen un 58,08 %

De estos datos recién salidos del horno de Funcas y cuyo comentario total omito por brevedad concluimos como sigue: 1) El crédito por habitante en Galicia es menor que la media española; 2) las cuotas de mercado tanto en depósitos como en créditos son superiores en el caso de las cajas que en el de los bancos. En una palabra, las cajas detentan la mayor cuota de mercado, por lo que su desaparición causaría un grave quebranto a la economía gallega; 3) la importancia financiera de las cajas gallegas es la más relevante del sistema y Galicia no puede sufrir una nueva expoliación injustificada. (artículo completo)

¡Quiérete!

sábado, marzo 20th, 2010

Leí en septiembre un artículo de David Brooks en The New York Times que alertaba sobre el galopante narcisismo de la sociedad americana y lo comparaba con la modesta reacción de los soldados y del pueblo cuando ganaron la Segunda Guera Mundial: «Tiene gracia que el ánimo de la nación fuera el más humilde, precisamente, cuando acababa de conseguir su mayor logro». Releo ese artículo a propósito de la noticia del libro The Narcissism Epidemic. Para los autores, dos psicólogos americanos, el narcisismo es «más una afección psicocultural que una enfermedad física». La famosa dedicatoria de Rousseau, «A mí mismo, con la admiración que me debo», fue una rareza en su día, como dicen, pero hoy nos parecería natural en cualquier perfil de Facebook o MySpace. O en cualquier blog.

Los autores, Jean Twenge y Keith Campbell, encuentran las raíces de esta epidemia en el triunfo de la mentalidad de la terapia psíquica (la autoestima y el «quiérete» como valores supremos), el cambio de estilo en los padres (ahora buscan la aprobación de los hijos en vez de que los hijos se esfuercen por conseguir la de los padres), en el triunfo de los personajes que son famosos porque son famosos y en la difusión que los medios dan a su interminable parloteo, en la aparición del crédito fácil y el fenómeno de las redes sociales, a los que otros añaden la claudicación de las escuelas y de las iglesias.

Dicen que los síntomas del narcisismo son: vanidad, materialismo, sentido exagerado de la propia valía o singularidad, comportamiento antisocial, escaso interés en los compromisos emocionales, falta de empatía, autoestima desproporcionada y una percepción limitada a los derechos propios. Dicen que el narcisista quiere ser más listo, más guapo y más importante, pero no más honesto, preocupado por los demás o compasivo.

¿Nos suena o será cosa de los americanos?