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Archivo para Agosto, 2009

Banana macã

Sábado, Agosto 29th, 2009

Los datos económicos que leía ayer en el periódico nada más pisar de nuevo la ciudad me trajeron a la memoria una frase que escuché en Brasil estos días: «Sobra mês no fim do salario». Uno de esos modos de hablar brasileños que introducen el toque de ingenio incluso en asuntos dramáticos. Proviene de un líder de la policía que reclamaba mejoras de salario. Un periodista la convirtió en titular. El mismo periodista que me acompañó el domingo pasado en la ronda que procuro hacer por ferias y mercados populares. Estuvimos en dos de su ciudad, Mogi das Cruzes. El fijo y principal tenía poca vida y nos limitamos a saludar al dueño de un puesto con quien nos unía una historia ya antigua. Fuimos luego a otro mercado, mucho más grande, que funciona los domingos en una explanada solo parcialmente cubierta. Allí se instalan los agricultores de las cercanías para vender sus productos -no hay ganado- complementados con unos pocos puestos de carne, pescado y artesanías. El resultado es una variedad asombrosa de frutas, legumbres, verduras, raíces, colores y olores por la que transita, bien entremezclada, gente de la más dispar extracción, algo que solo se puede ver en los mercados y, de otra manera, en los cementerios. Allí probé por primera vez el dulce de pamonha y supe que la palabra se puede arrojar: «Você é um pamonha», equivale a nuestro atontado . Lo miraba todo atentísimo, cuando escuché el anuncio vocinglero de un vendedor de bananas, que no entendí y mi amigo repitió: «¡Banana maçã, banana maçã! ¡Moça bonita aquí não paga, mas também não leva!». Y me volví a reír con una risa que todavía me duraba, cuando al doblar un recodo, mi amigo Chico Ornellas dijo: «Y aquí está la televisión para cachorro». Se trataba de una enorme máquina en la que se asaban ocho o diez pollos y que, lógicamente, provocaba la salivación agitada de los perros.

(versión impresa)

P.S. Fotos de algunos de los alumnos del Master Digital en una sesión de Beers&Blogs con José Luis Orihuela el jueves por la noche. Ya me había ido.

Malherbología 2

Sábado, Agosto 22nd, 2009

La semana pasada contaba aquí alguno de los principios de la malherbología como ciencia que se ocupa de contener las malas hierbas. Una de sus bases consiste, por lo visto en fomentar los cultivos adecuados y atender bien el terreno más que en obsesionarse con las malas hierbas reales o posibles. Me pareció un enfoque muy adecuado para muchos asuntos. Hace unos días, una antigua alumna del Máster de La Voz recordaba lo que le había dicho en la entrevista previa: que no buscábamos genios, sino gente corriente, normal. Ella lo traía a cuento burlonamente, porque ni se creía normal ni creía normales a sus compañeros de promoción. Supongo que le había explicado con cierto detalle qué entendía por «normal»: alguien capaz de fijarse más en las virtudes de los otros que en sus defectos.
Quien se obsesiona con los defectos ajenos, aparte de hacerse la vida invivible —porque todos tenemos muchísimos— es incapaz de construir nada y convierte cualquier equipo en un infierno. En cambio el que sabe descubrir las capacidades ajenas podrá apoyarse en ellas y ayudar a los demás a superar sus aspectos menos positivos. Esta es una característica especialmente importante para quien dirige cualquier actividad: si se empecina en los puntos débiles de los suyos, terminará por hundirlos, por machacarlos, y conseguirá muy poco. Otro tanto puede decirse de las relaciones personales de todo orden.
Por lo demás, la disparidad de inteligencia entre las personas tampoco es tan grande: estamos todos en una franja más bien estrecha, en la que alguna vez destaca mucho alguien, hacia arriba o hacia abajo. La constancia, la capacidad de dejarse ayudar y, por tanto, de aprender marcan la verdadera diferencia en la mayoría de los casos. Ocurre como en los deportes: si no aceptas la ayuda de alguien que te ve desde fuera, solo consigues profundizar en tus errores sin mejorar en el juego.

São Paulo, otra vez

Viernes, Agosto 21st, 2009

Estaré tres días en el Master em Jornalismo Digital Multimídia, que organiza el Instituto Internacional de Ciências Sociais (IICS).

También daré una conferencia el miércoles en la Semana Estado, que organiza el diario O Estado de Sao Paulo.

Malherbología

Sábado, Agosto 15th, 2009

Tengo un amigo indescriptible, que aúna la curiosidad de los sabios renacentistas, el coraje de los antiguos navegantes, y una bondad asustadiza, que no quiere hacerse notar. Como consecuencia, me sorprende siempre con sus descubrimientos —todo le interesa—, con sus historias —nunca supe de nadie dueño de tantas y tan sorprendentes— y con su amabilidad discreta. Anteayer me dijo muy sonriente: «¿Sabes que existe una ciencia que se llama malherbología?» Por supuesto, no tenía la menor idea. Me aseguró —y lo he comprobado— que funciona la Sociedad Española de Malherbología, y que se trata de un saber multidisciplinar de enorme importancia para la agricultura.
Al percibir mi interés, se explayó con calma. Parece obvio que la malherbología se dedica a estudiar cómo combatir las malas hierbas. El principal problema de los cientos, quizás miles, de especies diferentes radica en su resistencia, bien natural, bien adquirida. De ahí que resulte crucial una estrategia adecuada para contenerlas. Acaso el primer componente de tal estrategia sea exactamente ese: saber que no se pueden erradicar completamente, que apenas se pueden contener, como ocurre, por ejemplo, con las plagas de ratas. Solo partiendo de ese presupuesto, debe diseñarse un plan. Por lo visto resulta crucial no ensañarse con las malas hierbas, porque una actuación química excesiva o prolongada, además de producir una resistencia mayor, mata también las buenas, como ya avisa desde antiguo la parábola de la cizaña. Se trata, por el contrario, de conocer a fondo las debilidades del terreno y de mimar los cultivos convenientes, porque si lo bueno está arraigado y fuerte no deja crecer lo malo. La malherbología insiste en la paciencia y la cautela, porque sabe que las semillas traidoras siempre están ahí, esperando el descuido, para cumplir con el refrán: «Mala hierba nunca muere».

“Encara més avortament”

Viernes, Agosto 14th, 2009

Toni Piqué escribe su columna de los viernes en El Singular Digital sobre las políticas del Gobierno para reducir el aborto.
Copio una traducción castellana, pero vale la pena acudir al original y leer también los comentarios:

“Al Gobierno español le preocupa el alto número de abortos. Es comprensible: uno de cada cinco embarazos acaba en aborto.

Se trata, sin embargo, de una extraña preocupación ya que, por ahora, su política tiende más bien a promover –no a desanimar– el aborto.

Vean. En mayo, el Ministerio de Sanidad decidió autorizar la venta sin receta de la píldora del día siguiente (PDS), un abortivo empleado como contracepción de emergencia. Ahora, el de Igualdad propone facilitar el acceso al aborto quirúrgico reformando la regulación del aborto.

Es muy sorprendente que el Gobierno crea seriamente que el aborto se resolverá… liberalizándolo más. Pero en eso insiste una y otra vez. Esta semana le ha tocado defender esa política al Ministro de Justicia, Francisco Caamaño.

Cuando canceló la necesidad de receta para la PDS, la ministra Trinidad Jiménez mostró su preocupación por el número récord de abortos registrado en 2007: 112.138, de los que casi 15.000 fueron de menores de 20 años. Eso, dijo Jiménez, es “un grave problema” que exige “soluciones de urgencia”.

Vaya. La PDS se emplea en España desde 2001 con gran éxito comercial. El primer año se dispensaron unas 100.000 unidades y en 2008 ya fueron 540.000 (138.952 en Catalunya en 2007).

Es decir, el consumo de la PDS se multiplicó por cinco desde su aparición. Ya se ve que los obstáculos para conseguirla no son tantos.

Sin embargo, su resultado es malísimo: el número de abortos ha subido un 60% entre 2001 y 2007. Y si el problema era su incidencia entre jóvenes… el aumento fue más acusado: de 8,29 a 13,79 abortos por cada mil mujeres menores de 20 años.

España –y a estos efectos, Catalunya– no son diferentes a otros países. Ocurre lo mismo en Francia, Inglaterra y Gales, y otros países.Así lo avalan estudios en el Journal of the American Medical Association y el British Medical Journal.

En cuanto a la reforma legal, su objetivo es que el aborto deje de ser un crimen despenalizado en tres supuestos y se convierta en un derecho jurídicamente exigible en las primeras 14 semanas del embarazo. En la práctica, el aborto será libre hasta la semana 22, que es el plazo legal previsto para abortar en caso de riesgo para la salud de la mujer y ese es, precisamente, el supuesto que se alega en más del 97% de los casos.

Lo demás es puro humo. El asunto del aborto de las menores es un mero señuelo para distraer la atención sobre el objetivo real y evitar el debate de fondo. Para empezar, el 95% del los abortos ocurren entre mujeres mayores de edad. Para acabar, el aborto de menores a espaldas de sus padres suscita un amplio rechazo. Según distintas encuestas, oscila entre el 57% (DIM para ABC), el 64% (Metroscopia para El País) y el 71% (Noxa para La Vanguardia).

El Gobierno español está en su derecho de promover las políticas que bien le parezcan. Pero si se insiste en opciones fallidas, los ciudadanos tenemos derecho a saber por qué. Ya se ve las actuales propuestas no beneficiarán a la sociedad, pues la realidad dice que esas propuestas harán que el aborto y sus secuelasvayan a más. Tampoco a los médicos, cuya abrumadora mayoría prefiere no practicar abortos. Ni a la Seguridad Social, que deberá cargar con este delicado marrón. ¿A quién beneficia la política de facilitar el aborto, quirúrgico o químico? ¿A las clínicas abortistas? ¿A los que quieren imponer su agenda ideológica? ¿A las farmacéuticas?

Si facilitar el acceso a la PDS y al aborto no logra reducir el problema ¿no sería lógico cambiar el paso? Algo de todo eso hay en la reciente propuesta de ley de un grupo de senadores y representantes demócratas norteamericanos, también preocupados por los 1,6 millones de abortos anuales en su país.

Quizá una estrategia sencilla puede articularse en una sola idea, que no exige reforma alguna. Si estamos de acuerdo en que el aborto es “un grave problema” y el objetivo final es hacerlo innecesario, propongámonos, de entrada, hacerlo raro. Podríamos comenzar tratándolo como al tabaquismo: sin maltratar a las personas afectadas, desanimando su consumo con energía y promoviendo con imaginación otras alternativas a la mera eliminación del nasciturus.

Lo demás son cuentos chinos”.

letrasenredadas.com

Miércoles, Agosto 12th, 2009

Copio de Leandro:

“Este 12 de agosto, cuando se cumple el segundo aniversario de la muerte de Pedro de Miguel, hemos anunciado el lanzamiento de letrasenredadas.com.

Ayudados por Javier Muñoz, que ha creado el logo, y aconsejados por varios de los enredados que pertenecen a este grupo de Facebook, Juan Andrés Muñoz y yo nos hemos atrevido a rendir un peculiar homenaje a Peter creando este blog de blogs en el que nos gustaría que participaras. La idea es que las entradas sepan sacarle el lado humorístico, jocoso, paradójico… a las cosas más corrientes de la vida, como hacía Peter en su blog, en Letras Enredadas.

Si quieres ser parte de Letrasenredadas.com, escríbenos a a letras@letrasenredadas.com.

Además, nos gustaría que nos ayudaras a crear el Premio Letras Enredadas. Y a difundirlo. Nuestra intención es conceder el primer Premio Letras Enredadas el próximo 12 de agosto, en 2010. Queremos distinguir a quienes destacan por su ingenio, humor o creatividad en el uso del lenguaje español.

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En su blog, Allendegui.com, Juan Andrés cuenta: “Por decirlo en palíndromos, que tanto le gustaban a Peter, esta web es para “asirnos a la sonrisa”. Así, redada de risa.”

P.D: Tenemos Twitter. Tuitéalo: http://twitter.com/enredadas

Embusteros

Sábado, Agosto 8th, 2009

Algunas personas, sobre todo escritores, van por ahí buscando anécdotas, cazando sucesos, historias que se salen de lo común, diálogos, personajes pintorescos. Tienen ese don y lo aprovechan. Saben mirar y llenan cuadernos con lo que ven y escuchan. Les envidio, porque padezco de lo contrario: siempre me parece que no me entero de nada. Es inútil que intente ser más observador o que atienda más a lo que me dicen. A menudo viene alguien y me trae una idea que sería «perfecta», dicen, para un artículo mío. Y ni así. Creo que solo conseguí escribir una columna por ese procedimiento. Pero en ocasiones ocurre lo contrario: que la historia que no supe buscar, de repente, me encuentra. Esta vez no fue una historia, sino una frase. Charlaba con alguien en mi despacho. Me estaba contando una intervención pública, por lo visto muy acertada, de un amigo común. Al terminar de glosarla añadió:  «Nunca me parece mentira lo que cuenta». Repetí mentalmente la frase: «Nunca me parece mentira lo que cuenta», y seguía encontrándola hermosísima, quizá el mejor comentario que se pueda hacer de alguien, la más precisa y eficaz alabanza. Le pedí perdón a mi interlocutora, en un folio que tenía a mano (un cuadro de vacaciones) anoté sus palabras para que no se me escaparan, le expliqué más o menos lo que acabo de escribir y después le pedí permiso para utilizarla. Pareció asustarse: «No digo que no mienta nunca, que yo no sé, digo que lo que cuenta nunca me parece mentira». Le dije: «Es que no miente».
Hay cosas que no se pueden simular o, al menos, no por mucho tiempo. El principal activo de un actor público (persona o institución) es justo ese. Pero, curiosamente, ese atractivo depende también de que queramos ver su honradez o sus mentiras, y de que nos gusten o disgusten. Una sociedad que defiende a los embusteros o los soporta  está enferma. Quizá grave.

Agosto, otra vez

Sábado, Agosto 1st, 2009

De muy niño, me intrigaba la falta de conexión entre el sonido de algunas palabras y su referente real. Pero eso no me ocurría con «Agosto», un nombre que me parecía bien puesto, de señor gordo y afortunado, quizá incluso benevolente. Aún no conocía que el mes recibió bautizo de Augusto, un emperador romano que quiso darle su nombre y sus 31 días, como César había hecho con «Julio». No era por eso. Tampoco sabía de la existencia de la frase «hacer el agosto», el verbo «agostar» me resultaba ajeno, e ignoraba que «agostizo», aplicado al animal nacido en agosto, significara raquítico o desmedrado. Eso lo aprendí luego con Delibes. Para mí agosto significaba vacaciones, sol, un revuelo de primos, la fiesta de Fisteus, carretadas de heno y tiempo de trilla. Por eso me parecía un nombre tan adecuado. Agosto eran sopas de vino con azúcar, disputar un hueco para acudir a la feria de Curtis muy temprano, latas inmensas de membrillo, las rosquillas de las fiestas y la romería de La Peregrina en Xabriño, con merienda sobre manta y las empanadas recién hechas asomando del cesto de mimbre con asa carretado por la yegua. En agosto me caí de una meda y quedé inconsciente, me clavé varias puntas, me abrí el dedo corazón jugando con un banco y me emborraché la primera vez que me mandaron a buscar vino a la barrica. En agosto construíamos chozas con techo de xesta y de abeto, nos bañábamos en el río, montábamos molinos en los regatos con palo de abedul y la navaja del abuelo. En agosto escapaba de las siestas por la ventana y robaba fruta, pero volvía con las piernas marcadas por las ortigas y las zarzas, sin modo de explicarlo. En agosto iba a caballo hasta la cartería de A Illana, montando a pelo, para traerle el periódico a mi padre. Agosto empezaba y terminaba en el corral, con la alegría de la abuela al vernos llegar y con sus lágrimas de despedida. Como un paréntesis lleno de cariño.