Esta entrada fue publicada
el Martes, 31 de marzo de 2009 a las 8:20 am y está archivada como General.
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Una respuesta a ““Antonio, Santo Tomás y mi vecino””
El señor Abadía dice muchas cosas interesantes… tantas que es difícil resumir. No obstante yo destaco: Es muy difícil construir un equipo y por tanto ser líder es muy difícil. Puede funcionar la tiranía. Los colaboradores funcionan por miedo. Por miedo a represalias, por miedo a quedar sin trabajo, por miedo a lo que ocurre fuera. El jefe se encarga de incrementar ese miedo, al tiempo que divide a su equipo, fomentando la envidia, la lisonja la desconfianza entre sus subordinados que son así más fáciles de controlar. Otro método consiste en ayudar a crecer a los que te rodean convencidos que esos son el mejor capital de la empresa. Es evidente que si se ponen muy guapos, quedan a la vista de todos y si la empresa tiene éxito, están en el escaparate. Algunos puede que vuelen libres y se posen en otros árboles más fuertes o donde piensen que tienen mas abrigo y conforto, pero otros crecerán en la empresa y así harán crecer a esta última.
Ocurre lo mismo que con aquellos maridos celosos que no quieren que su mujer salga de la cocina ni se arregle para salir. La quieren encerrada y fea, hasta que ellos mismos dejan de quererla. En el fondo esos maridos son unos acomplejados sin seguridad en si mismos pues como se decía en Juan Salvador Gaviota:
Si tienes algo déjalo volar, si vuelve: tómalo es tuyo, si no vuelve nunca fue tuyo.
Y os puedo asegurar que si tienes una persona a tu lado que esta encabronada aguantando, lo mejor es que se marche cuanto antes y que le vaya bonito, para que no se acuerde de ti, ni piense nunca que se equivocó en su decisión viéndose tentado a hacer algo para que no le vaya tan bien a la empresa.
Son obviedades, pero que ocurren todos los días. En cualquier caso creo que es imposible hacer las cosas sin mácula y siempre se rompen huevos.
Paco Sánchez Columnista de La Voz de Galicia Vagón-bar se llama desde hace diez años la columna que escribo en la última página de la revista mensual Nuestro Tiempo. En La Voz publico otra los sábados, también en la última página, bajo el rótulo En la cuerda floja.
Tardo mucho en escribir la primera línea de estas columnillas, porque sé que resulta determinante, una rodera de la que difícilmente podré escapar, como quien mete la rueda de la bici en el carril del tranvía. De los muchos hechos o ideas susceptibles de comentario, esa primera línea apunta inevitablemente a algo y excluye todo […]
En la manifestación en Lalín contra el proyecto de ley del ministro Wert se exhibió una pancarta maravillosa por lo que decía y por cómo lo decía. Era apenas una cartulina amarilla tamaño A3, manuscrita, que una chica levantaba sobre su cabeza: «Queremos una educación que forme PERSONAS no TÉCNICOS EN MANTENIMIENTO de este SISTEMA». […]
Se acabó eso de que el fútbol español manda en Europa y volvemos a lo antiguo, a la concepción clásica que define el fútbol como un juego en el que siempre gana Alemania. Junto con las bromas -algunas rebuscadas, como esa de que el Bayern ha sido descalificado por torear en Barcelona, lugar donde está […]
Una persona ejemplar era aquella cuyo comportamiento merecía admiración y, como consecuencia, se consideraba digna de ser imitada. A los personajes públicos se les exigía -y aún se les exige- una mínima ejemplaridad: es decir, que si no merecen imitación, tampoco merezcan censura. La ejemplaridad suponía, en el primer caso, ciertas cotas de dignidad o […]
abril 1st, 2009 at 4:08 pm
El señor Abadía dice muchas cosas interesantes… tantas que es difícil resumir. No obstante yo destaco: Es muy difícil construir un equipo y por tanto ser líder es muy difícil. Puede funcionar la tiranía. Los colaboradores funcionan por miedo. Por miedo a represalias, por miedo a quedar sin trabajo, por miedo a lo que ocurre fuera. El jefe se encarga de incrementar ese miedo, al tiempo que divide a su equipo, fomentando la envidia, la lisonja la desconfianza entre sus subordinados que son así más fáciles de controlar. Otro método consiste en ayudar a crecer a los que te rodean convencidos que esos son el mejor capital de la empresa. Es evidente que si se ponen muy guapos, quedan a la vista de todos y si la empresa tiene éxito, están en el escaparate. Algunos puede que vuelen libres y se posen en otros árboles más fuertes o donde piensen que tienen mas abrigo y conforto, pero otros crecerán en la empresa y así harán crecer a esta última.
Ocurre lo mismo que con aquellos maridos celosos que no quieren que su mujer salga de la cocina ni se arregle para salir. La quieren encerrada y fea, hasta que ellos mismos dejan de quererla. En el fondo esos maridos son unos acomplejados sin seguridad en si mismos pues como se decía en Juan Salvador Gaviota:
Si tienes algo déjalo volar, si vuelve: tómalo es tuyo, si no vuelve nunca fue tuyo.
Y os puedo asegurar que si tienes una persona a tu lado que esta encabronada aguantando, lo mejor es que se marche cuanto antes y que le vaya bonito, para que no se acuerde de ti, ni piense nunca que se equivocó en su decisión viéndose tentado a hacer algo para que no le vaya tan bien a la empresa.
Son obviedades, pero que ocurren todos los días. En cualquier caso creo que es imposible hacer las cosas sin mácula y siempre se rompen huevos.
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