La Voz de Galicia lavozdegalicia.es - blogs | Inmobiliaria | Empleo | Mercadillo

Archivo para Junio, 2008

“Europopa”

Lunes, Junio 30th, 2008

Así le llama Ander a una serie de consideraciones que ha ido haciendo en su blog sobre la Eurocopa, la selección y los aledaños de todo tipo.

Hoy recoge una entrada de Alberto Moyano, que no tiene desperdicio: “Las calles están vacías, luego juega España”. Se refiere a las calles del País Vasco.

Vuelve La huella digital

Lunes, Junio 30th, 2008

Con una entrada sobre. “¿Por qué no apostar por la instantaneidad, la interactividad y un producto propio de calidad en Internet y dejar buena parte de los contenidos del papel prensa quietecitos durante 24 horas en su propio soporte?”

Me alegro del regreso, Nacho.

La licenciatura

Sábado, Junio 28th, 2008

Acudí el viernes a la graduación de los alumnos de mi Facultad. Siempre voy, pero casi nunca disfruto del acto en sí, que tiene una puesta en escena difícil. En todas partes los estudiantes y algunos profesores son reacios a la solemnidad, y piensan que es preferible lo espontáneo, lo natural, lo que brota. Desconocen que lo que brota se repite en todas las promociones de todas las facultades de todas las universidades. Por tanto, se recae fácilmente en el lugar común y en errores de organización incluso crecientes. Porque la naturalidad y la originalidad requieren el cansancio de muchos ensayos, como saben, por ejemplo, los actores y los escritores. Sin ellos, cuaja en ceremonias prolijas, largas, repletas de bromas y guiños que solo entienden los iniciados —es decir, los alumnos y algún profesor, mientras el resto se impacienta— y en las que falta, sin embargo, la nota que debería presidirlas: gratitud.
La ceremonia a la que asistí no fue larga ni ingrata. Tampoco solemne ni ensayada, es verdad, pero salí contento para disfrutar la parte mejor: verlos felices con el trabajo hecho, tan irreconocibles ellas en sus vestidos y peinados nuevos, tan en su papel al explicar cosas y personas a sus padres, a sus hermanos, a sus novias y a sus novios. Los vas saludando y te enteras entonces de la vida: esa que cuentan los padres, indiscretos, y que les dejan como inválidos o alelados por un instante. Conocer a los padres de los alumnos significa, unas veces, ponerle caras a una historia que ya te sabes. Otras, ponerle historia a una cara que te sabías. Y me gusta. Te hacen reír. Alguien recuerda algo que le dijiste y que ni te suena ni te extraña. Entonces, el alelado eres tú. Todos hablan del futuro y los ojos se les agrandan encendidos de ilusiones y rezas para que nadie se las apague.
De pronto piensas que quizá no vuelvas a verlos y te entran unas ganas bobas de quejarte: ¿Por qué me los tienen que cambiar cada año?

Imperios mediáticos

Viernes, Junio 27th, 2008

S. McCoy escribe sobre la crisis de Prisa y Mediapro. El PSOE de Zapatero, viene a decir, quiso conformar un nuevo aparato mediático amigo, pero la consecuencia puede ser la gravísima crisis de las dos empresas que los sustentan: la antigua y la nueva.

El artículo, plausible, porque ambos grupos de comunicación navegan con números muy contrarios, merece la pena, aunque no esté a la altura de otros análisis de McCoy: La muerte dulce, o no tanto, del sueño mediático de Zapatero.

Termina recomendando A Penela. Tiene gracia.

Los cuarenta

Jueves, Junio 26th, 2008

También este año, como en el año del artículo que reproduzco abajo, varios amigos cumplen cuarenta años. Cuando escibí ese artículo, yo no los tenía. Releído hoy, me ha producido un cierto nerviosismo. Pero sigo pensando lo mismo que en el lejano mayo del 96, cuando lo mandé a Nuestro Tiempo.
Está dedicado al señor del pelo blanco. Algunos pensaron que era Dios, pero me refería a Peter de Miguel, que falleció el año pasado y debía de ser uno de los que cumplía cuarenta aquel mes. Quizá por eso me estremeció leer el final después de tanto tiempo.

Cuarenta años

(Para el señor de pelo blanco)

Algunos me miran con un poco de espanto cuando les digo que por nada del mundo regresaría a los veinte años. Y se equivocan cuando piensan que he debido de tener una juventud muy dura. No es verdad, no la he tenido. Pero, ¿para qué? ¿Para qué regresar a los veinte años? ¿Para volver a sufrir otro tanto estando ya más cerca del final?
Cuando tenía dieciocho o diecinueve años, le dije a un galés muy flemático que doblaba generosamente mi edad:
-Tony, cuando sea mayor quiero ser como tú.
Se lo dije de broma, claro. Pero el contestó muy en serio, sin mirarme:
-Es muy fácil. Basta con descuidarse.
Hoy digo lo mismo, pero esta vez  también yo hablo en serio. Dos o tres amigos cumplen este año los cuarenta y les envidio, aunque ellos se resistan a creerme. No envidio a todos los que llegan a los cuarenta. Sólo envidio a algunos. A aquellos que van consiguiendo fertilizar, siempre con dolor, lo que ha sido puesto a su lado. Y por esos, aunque sean mayores que yo, por esos me cambiaría. Les cedería con gusto los años de diferencia, de futuro libre e impredecible, a cambio de su vida lograda.
Dicen que llegar a los cuarenta es atravesar el ecuador  de la existencia. Dicen que empieza la cuesta abajo. Puede ser. Sobre todo me parece muy cierto lo de la cuesta abajo: quien llega a los cuarenta sabiendo vivir lo tiene entonces mucho más fácil. Aunque bajar entrañe con frecuencia peligros incluso mayores, se anda más rápido, se sabe el camino y basta con seguir el mapa sin enredar en los abismos. Y además, desde los cuarenta, quizá se vea ya el pueblo, aunque a lo lejos, aunque borroso, aunque sólo como una pella minúscula y blanca.
Para llegar a los cuarenta, sin embargo, no hay calzada segura ni camino ni trocha o, por lo menos, no hay mapa o hay muchos, engañosos los más. Y se sube a fuerza de corazón y de rectificar, de desengañar-se.  Se sube siempre solo, porque aunque mucha otra gente vaya al lado, apenas unos pocos acompañan de verdad y aun estos, sólo un trecho. No faltará quien ofrezca agua fresca o una palabra -¡aupa!- o una huella que seguir, pero ninguno de ellos puede andar lo que otro no ande, nadie puede sustituir la voluntad de otro en los cruces y, sobre todo, nadie aprende por otro lo único realmente decisivo: cómo desandar lo mal andado, decía la canción.  Y encima se cruzan muchos que bajan, que desisten, que dicen que no se puede subir o que no se ve nada o que no hay nada. Porque, claro, no todos los que llegan a los cuarenta llegan de verdad.
Para los que llegan de verdad, lo malo no es la cuesta abajo, sino que desde esa atalaya resulta inevitable contemplar las dos mitades de la vida: una -la que queda por delante- no se ve demasiado y la otra -la andada- se ve demasiado bien, y el corazón siente por primera vez el miedo a no llegar. Luego también hay otros. Por ejemplo, los que no quieren oír aquellos versos malos de Zorrilla: “Las hijas de las mujeres  que amé tanto/me besan como quien besa a un santo”. Ese es su problema, pobres. Pero no el de esos amigos que van terminando la subida.
Y por eso les he escrito que, si ganan el pueblo antes que yo, no se olviden de hacer huella ni de guardame sitio.

Pornografía infantil 2

Miércoles, Junio 25th, 2008

Nueva redada con más de 40 detenidos por tenencia y tráfico de pornografía infantil. Ya lo dije en otra entrada, ¿pero cuántos son? Desde que escribí aquello, el 3 de junio, se han producido otras dos detenciones masivas.

Claro que siempre nos podemos excusar en aquello de: “Ya ocurría antes, pero no se decía”.

Pornografía infantil

Me acordé también de esta columna, por la cita de Manuel Castells que recojo allí sobre la explotación sexual de los menores.

Gente maja y bombas de relojería

Martes, Junio 24th, 2008

Hace dos o tres años tuve que dar una charla a un grupo de chicos que se graduaban. Intervenían varias personas y debía hablar sobre qué se supone que las empresas esperaban de ellos.

No sé si mi brevísima intervención gustó a los profesores -que no me dijeron nada- ni a los chicos -que también callaron-, pero apasionó a algunos padres. Resumidamente dije que las empresas dan mucho valor a la gente normal, con ganas de entenderse con los demás y sentido positivo, gente con capacidad de aprender y de cohesionar, gente amable y acogedora, que se fija en las virtudes de los compañeros antes que en sus defectos, que se preocupa más por las soluciones que por los problemas.

En el fondo quise decir, pero en Galicia no se dice, gente maja. Lo recordé al leer el artículo que publica hoy Leopoldo Abadía.

Al lado puede encontrarse el de S. McCoy, muy alarmante, sobre la influencia de la crisis financiera en la comunidad afroamericana: “En Estados Unidos los negros lo tienen negro o cómo se gesta una bomba social”

Tanda de penaltis

Lunes, Junio 23rd, 2008

Escuché parte del partido de ayer y la tanda de penaltis por la radio, la sintonía del Carrusel deportivo de la Cadena Ser. Son, sin duda, los mejores. No sólo saben de lo que hablan, sino que lo representan del modo más adecuado a su audiencia. Huyen de los comentarios políticos, y a menudo frivolizan sobre temas ambiguos: conocen el posicionamiento de la cadena, pero procuran no contaminar el área deportiva.

Anoche, antes de empezar la tanda de penaltis decidieron que había que rezar (porque, probablemente, media España rezó) y se arrancaron con un padrenuestro a coro: Paco González, Manolo Lama, Guasch, Pepe Domingo Castaño, todos. Me dije, “¡Uf, no se lo van a saber!”, pero lo recitaron de corrido sin un error y en la versión actualizada.

Terminado el padrenuestro, Lama fue invocando las vírgenes y los patronos correspondientes a los pueblos de los futbolistas españoles que lanzaban. Se equivocó en el de Güiza y se dio cuenta (dijo algo: “Bueno, la Virgen de la Regla no es la de Jerez, pero le ayudará”) y Güiza falló. Al final pidió a los oyentes que, por favor, alguien le dijera cuál es la patrona de Jerez por si hace falta invocarla contra Rusia.

La cosa no quedó ahí. Cada vez que lanzaba un italiano, Lama aducía en su contra que no rezaba. que no había pisado el Vaticano ni una vez en su vida, etc.

Pero, sobre todo, acertaron qué dos italianos fallarían. Y fallaron.

Son buenos estos del Carrusel. Saben mucho de fútbol y de la condición humana.

Esa mezcla -sustitúyase fútbol por la materia que corresponda en otros casos- es la que produce grandes comunicadores.

Un suponer

Sábado, Junio 21st, 2008

Suponga que usted es una persona libre, en un país libre, con instituciones libres y libertad de educación reconocida en la Carta Magna. Suponga que tiene usted una renta baja, algún o algunos hijos, ideas claras sobre cómo quiere educarlos y voluntad de hacerlo tanto en casa como en el colegio.
A la hora de buscar un centro educativo, intentará discernir cuál se acerca más a sus ideas filosóficas, religiosas e incluso pedagógicas. Es probable que en un país libre la oferta sea lo suficientemente amplia como para que dé con uno que se ajuste a sus preferencias, algo que no ocurre en los regímenes controlados, donde lo primero que se somete a la disciplina del poder es la comunicación y la educación.
Pues en España, país libre, depende: si no le gusta la enseñanza pública —o le parece una lotería, vinculada a cómo se conforme el profesorado del centro cada año—, puede tener problemas. Porque su siguiente opción sería acudir a un colegio concertado. Si vive en el medio rural, difícil (aunque ahí, ahora, también puede resultar casi heroico acudir a la escuela pública). Si vive en una ciudad, es muy posible que no encuentre plaza en ninguno. Y como no dispone de recursos suficientes ni de becas, olvídese de un privado que responda a sus preferencias.
Si usted prefiere que sus hijos se formen en colegios con enseñanza diferenciada (solo para niños o solo para niñas), el Tribunal Supremo acaba de complicarle más las cosas. Porque, aunque nadie haya dicho que tal cosa esté prohibida y haya acuerdo en que no supone discriminación e incluso abunde la bibliografía sobre sus ventajas a determinadas edades, que los concertados puedan ofrecer esa enseñanza dependerá en adelante del gobierno autonómico. Su legítima libertad quedará al albur del criterio político de turno. Salvo que sea usted rico, claro. Como siempre.

La columna de mañana

Viernes, Junio 20th, 2008

La columna de mañana será sobre esto, salvo que cambie de idea en las próximas horas. Lo digo por si queréis aportar ideas o incluso empezar a discutir ya.

Si no, siempre podéis deleitaros  con las crónicas de Ander Izagirre,  las historias de El Canódromo  o los reportajes que Zigor envía desde China. 

Aprovecho para darle las gracias a El ojo exterior, para alegrarme de los rumores que corren sobre un próximo regreso de La huella digital y  para participaros el descubrimiento de un blog delicioso: Hobby horse.