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Archivo para Marzo, 2008

Una cajera

Sábado, Marzo 29th, 2008

A esas horas las tiendas estaban cerradas y decidí acercarme al supermercado por si habían abierto. Eché un vistazo, porque pretendía comprar una cosa de nada sin hacer colas. Dos de las cajas estaban funcionando y sin clientela. Me fui directo al estante, cogí un bote, y luego otro de repuesto. La operación duró menos de un minuto, pero cuando llegué a las cajas había dos señoras haciendo cola en una y tres en la otra. Me puse en la corta. Al ver los carros de quienes me precedían y, después de cotejarlos con los de la otra cola, me cambié. En ese momento la cajera atendía a una clienta con mucha compra, pero las dos siguientes apenas llevaban cuatro yogures. La cajera y la clienta hablaban y me pareció que iban muy lentas. La señora se había líado con sus bolsas y la cajera decidió ayudarla sin dejar de atender a la próxima: colocó sobre el mostrador la barra para separar las mercancías de ambas y la siguiente empezó a depositarlas allí. La cajera tenía la edad y la apostura de quien ya ha críado a sus hijos. Hablaba con un tono profesional, pero cargado de afecto, no sé si por sus clientas o por su trabajo. Parecía sentir orgullo de lo que hacía. La segunda señora pagó rápido, con cierta timidez, como impresionada por la cajera. La tercera, bastante mayor, apenas llegaba a cuatro euros de compra, y le preguntó si le importaba cobrarse con un billete de cincuenta. La cajera quiso saber si tenía suelto, y le dijo que se cobraría del suelto y luego, aparte, le cambiaría el billete grande. Sabía con precisión absoluta lo que la señora necesitaba y escondía: la anciana, obediente y agradecida, le acercó una mano llena de monedas que no veía o no distinguía. La cajera escogió las justas. Entonces me di cuenta de que podría pasarme la mañana viéndola trabajar. Pero ya me tocaba. Le di el dinero exacto. Me miró y dijo con aquel tono suyo: «Que tenga un buen día». Y supe que sería así.

(versión impresa)
 

De otros (2)

Viernes, Marzo 28th, 2008

Historias y apuntes de esta semana:

Genial, por Nes en Art234

Microrrelato, por Enrique Baltanás en Al margen de los días. Especial para blogueros.

Meninas, por Amalia P. Verdura en Catro Gatas.

Soy prosaico, por Eresfea.

Patria, por Carlos RM en Cuaderno de vísperas.

Añado la última crónica de David Beriain desde Colombia, una especial para periodistas y publicitarios (en inglés) y otra sólo para periodistas.

Embarazadas

Jueves, Marzo 27th, 2008

Leo la noticia en La Voz: “Thomas Beatie, un transexual varón casado, dará a luz a una niña después de varios intentos por quedarse embarazado y tras sufrir el rechazo de la sociedad y su familia”.

Y me acuerdo de todas las mujeres embarazadas que aparecen en La carretera, el último libro de Cormac McCarthy, quizá la novela más triste y más esperanzada que haya leído nunca. Cormac es muy respetuoso con la inteligencia del lector y no explica por qué casi todas las mujeres de su novela aparecen embarazadas en un mundo sin niños. Yo tampoco voy a explicarlo, pero me temo que la respuesta tiene que ver con esa noticia de hoy.

Encuestas

Miércoles, Marzo 26th, 2008

Wonkapistas ha publicado dos análisis que recomiendo:

Comparativa de las encuestas previas a las elecciones generales: ¿Han fallado las encuestas?. La de Sondaxe para La Voz de Galicia resultó la más acertada. La Vanguardia también se acercó mucho.

-Y este otro que destripa el Informe Coca Cola de la felicidad, tan comentado en los medios

Carta de Magdi Allam

Lunes, Marzo 24th, 2008

Como cuenta hoy La Voz, Benedicto XVI bautizó ayer a un conocido periodista, subdirector del diario italiano Il Corriere de la Sera, que se convirtió del Islam al catolicismo. Il Corriere publicó ayer esta carta de Magdi Allam, dirigida al director de su periódico (traducción vía  A ver qué hacemos):

Querido Director: lo que voy a contarte se refiere a una elección mía, de fe religiosa y de vida personal, que no quiere de ninguna manera involucrar al Corriere della Sera, del cual me honro de formar parte desde 2003, como uno de sus Vice directores. Te escribo, por tanto, como protagonista del hecho, como ciudadano privado.
Ayer de noche me he convertido a la religión cristiana católica, renunciando a mi anterior fe islámica. De esta manera, finalmente ha visto la luz, por gracia divina, el fruto sano y maduro de una larga gestación vivida en el sufrimiento y en la alegría, entre la profunda e íntima reflexión, y su consciente y manifiesta exteriorización. Estoy especialmente agradecido a Su Santidad el Papa Benedicto XVI, que me ha conferido los sacramentos de la iniciación cristiana, Bautismo, Confirmación y Eucaristía, en la Basílica de San Pedro, en el transcurso de la solemne celebración de la Vigilia Pascual. Y he asumido el nombre cristiano más sencillo y explícito: “Cristiano”.
Desde ayer me llamo “Magdi Cristiano Allam”.
Para mí ha sido el día más hermoso de mi vida. Conseguir el don de la fe cristiana el día de la Resurrección de Cristo, de manos del Santo Padre es, para un creyente, un privilegio inigualable y un bien inestimable. Teniendo casi 56 años, es un hecho histórico, excepcional e inolvidable, que señala un cambio radical y definitivo respecto al pasado. El milagro de la resurrección de Cristo ha reverberado en mi alma, librándola de las tinieblas de una predicación donde el odio y la intolerancia con los “diferentes”, condenados acríticamente como “enemigos”, prevalecen sobre el amor y el respeto del “prójimo” que es siempre y en todas partes “persona”. Mi mente se ha liberado del oscurantismo de una ideología que legitima la mentira y la disimulación, la muerte violenta que induce al homicidio y al suicidio, la ciega sumisión y la tiranía, y he podido adherirme a la auténtica religión de la Verdad, de la Vida y de la Libertad. En mi primera Pascua como cristiano, no sólo he descubierto a Jesús, sino que he descubierto por primera vez el verdadero y único Dios, que es Dios de la Fe y de la Razón.

EL PUNTO DE LLEGADA

Mi conversión al catolicismo es el punto de llegada de una gradual y profunda meditación interior, de la cual no habría podido sustraerme, puesto que desde hace cinco años estoy obligado a llevar una vida blindada, con vigilancia fija de mi casa y escolta de policías permanente, a causa de las amenazas y de las condenas a muerte de los extremistas y de los terroristas islámicos, tanto de los que residen en Italia como de otros del exterior. He tenido que preguntarme sobre la actitud de quienes han emitido públicamente las fatwe (declaración por la que cualquiera puede matarlo) de los responsables jurídicos islámicos, denunciándome a mí, que era musulmán, como “enemigo del Islam”, “hipócrita cristiano copto que finge ser musulmán para dañar al Islam”, “mentiroso y difamador del Islam”, legitimando así mi condena a muerte. Me he preguntado cómo es posible que alguien como yo, que ha luchado con convicción y hasta el cansancio por un “Islam moderado”, asumiendo la responsabilidad de exponerse en primera persona a las denuncias del extremismo y del terrorismo islámico, haya terminado por ser condenado a muerte en nombre del Islam, basándose en una legitimación del Corán.
Por esto he llegado a comprender que, más allá de la contingencia de los fenómenos extremistas y del terrorismo islámico a nivel mundial, la raíz del mal está inscrita en un Islam que es fisiológicamente violento e históricamente conflictivo.
Paralelamente, la Providencia me ha hecho encontrar personas católicas practicantes de buena voluntad que, en virtud de su testimonio y de su amistad, han llegado a ser un punto de referencia en el plano de la certeza de la verdad y de la solidez de los valores.

Me refiero en primer lugar a muchos amigos de Comunión y Liberación, con don Julián Carrón a la cabeza. A religiosos como don Gabriel Mangiarotti, Sor Maria Gloria Riva, don Carlo Maurizi y al Padre Yohannis Lahzi Gaid; al descubrimiento de los salesianos, gracias a don Angelo Tengattini y a don Maurizio Verlezza, que culminó en la amistad con el Rector Mayor, don Pascual Chávez Villanueva, y hasta el abrazo con altos prelados de gran humanidad, como el cardenal Tarcisio Bertone, monseñor Luigi Negri, Giancarlo Vecerrica, Gino Romanazzi y, sobre todo, don Bruno Fisichella, que me ha seguido en mi trayectoria espiritual de aceptación de la fe cristiana. Pero, sin duda, el encuentro más extraordinario y significativo en mi decisión de convertirme ha sido el del Papa Benedicto XVI, al que he admirado y defendido como musulmán por su maestría al señalar el ligamen indisoluble entre la fe y la razón, como fundamento de la auténtica religión y de la civilización humana, y al cual adhiero plenamente como cristiano para llenarme de nueva luz en el cumplimiento de la misión que Dios me ha reservado.

LA ELECCION Y LAS AMENAZAS

Querido Director, me has preguntado si no temo por mi vida, sabiendo que la conversión al cristianismo me acarreará una enésima y muy grave condena a muerte por apostasía. Tienes toda la razón. Sé bien a lo que me expongo, pero me enfrento a ello con la cabeza alta, con la espalda derecha y con la solidez interior del que tiene la certeza de la propia fe. Y lo haré aún más después del gesto histórico y valeroso del Papa, quien desde que conoció mi deseo, enseguida aceptó administrarme él mismo los sacramentos de la iniciación cristiana. Su Santidad ha lanzado un mensaje explícito y revolucionario a una Iglesia que hasta ahora ha sido demasiado prudente en la conversión de los musulmanes, absteniéndose de hacer proselitismo en los países de mayoría islámica y callando sobre la realidad de los convertidos en los países cristianos. Por miedo. Por el miedo de no poder ayudar a los convertidos, condenados a muerte por apostasía, y por el miedo de las represalias que podrían tener los cristianos que viven en los países islámicos. Benedicto XVI, con su testimonio, está diciendo que es necesario vencer el miedo y no tener ningún temor de afirmar la verdad sobre Jesús, también a los musulmanes.

BASTA DE VIOLENCIA

Por mi parte, yo digo que ya es hora de poner fin a la arbitrariedad y a la violencia de los musulmanes que no respetan la libertad de elección religiosa. En Italia hay millares de convertidos al Islam que viven serenamente su nueva fe. Pero también hay millares de musulmanes convertidos al cristianismo, que son constreñidos a silenciar su nueva fe por miedo de ser asesinados por los extremistas islámicos que están entre nosotros.
Por una de esas “casualidades” en las que se ve la mano discreta del Señor, mi primer artículo escrito en el Corriere el 3 de setiembre de 2003, se titulaba “Las nuevas catacumbas de los islámicos convertidos”. Era una investigación sobre algunos neo-cristianos que denunciaban en Italia su profunda soledad espiritual y humana, debida a la pasividad de las instituciones del estado, que no protegen su seguridad, y al silencio de la propia Iglesia. Por eso espero que del gesto histórico del Papa y de mi testimonio obtengan el convencimiento de que ha llegado el momento de salir de las tinieblas de las catacumbas y de afirmar públicamente su voluntad de ser plenamente ellos mismos. Si aquí, en Italia, en la cuna del catolicismo, en nuestra casa, no estamos en condiciones de garantizar a todos la plena libertad religiosa, ¿cómo podremos ser creíbles cuando denunciamos la violación de esta libertad en otras partes del mundo? Ruego a Dios que esta Pascua especial lleve a la resurrección espiritual del espíritu a todos los fieles en Cristo que hasta ahora han sido dominados por el miedo.

Magdi Allam

Glup!

Jueves, Marzo 20th, 2008

Leo en el blog de Diego Contreras el extracto de una larga entrevista a Peter Singer (“filósofo australiano que trabaja en Princeton, padre del movimiento de liberación animal y gurú del aborto eugenésico y del infanticidio”)  recogida del diario italiano  Il Foglio:

Dice en la entrevista: “Los fetos humanos, los niños recién nacidos y los seres humanos intelectualmente minusválidos no poseen racionalidad, autonomía, autoconciencia y capacidad de entender. Por el contrario, los chimpancés y los grandes primates tienen estas capacidades, al menos en cierto grado. Sobre estas bases podemos decir que algunos seres humanos no son personas, mientras algunos animales no humanos sí lo son”. Y de esas premisas, dice Diego, pasa a la acción.

Historias de otros

Martes, Marzo 18th, 2008

Dejo ocho historias de otros tantos blogs. Son breves y me han gustado mucho. Algunas me han hecho reír. Otras, casi llorar. Todas me producen una envidia horrorosa:

Elecciones en el taller, por J., en El canódromo

A mano, por Leandro Pérez Miguel, en El mantenido.

Mudanza (2), por Ander Izagirre, en Atopatolondro, con la esperanza de que todos lean también la (1) y…

Cerebro de hombre, cerebro de mujer, por Cristina Abad, en Batiscafo.

Isaías, por Javier Marrodán, en Cosas de Cumbres.

El desposesivo “tú”. Tres casos, por Eresfea

No tengo trabajo para niños, por Guillermo Pardo en Migramundo.

Nuestra Señora de los Dolores, por Enrique García Maíquez, en Rayos y truenos.

Y un libro:

Virtuoso ejercicio de escritura vital, por Ana Ballesteros, en Pájaros de papel, sobre el libro de Natalia Ginzburg, Las pequeñas virtudes.

Agradeceré mucho recomendaciones de otras historias en otros blogs o en los mismos.

Este sábado no hay periódicos y, por tanto, tampoco columna. Por si no vuelvo, buena Semana Santa.

Chuvas de março

Sábado, Marzo 15th, 2008

En São Paulo la lluvia puede ser una bendición o una desgracia, depende para quién. Ocurre, de hecho, en muchos lugares. Las lluvias de marzo, cantadas por Elis Regina y Tom Jobim, comparecieron de nuevo, no solo para cerrar el verano, sino también, quizá, para celebrar el crecimiento de un 5,4 en el PIB, que se hizo público ayer. Buen dato, desde luego.
Las lluvias despejaron la eterna contaminación que engrisece el aire de la ciudad, siempre envuelta, vista desde lejos, en esa nube tóxica que parece de dibujos animados. La lluvia llega y lo limpia todo. Barre el polvo de las calles y de las fachadas de los rascacielos, filtra el aire a través de las cortinas de agua y le devuelve transparencia y frescura. Diluye los olores penetrantes a carburantes diversos y mezclados (a alcohol, sobre todo, que es el combustible preferido por aquí).
 Pero el tráfico empeora. Porque salen más coches, porque se inundan algunas zonas, por un conjunto de causas, los seis millones de vehículos matriculados aquí (más otros cientos de miles matriculados en otros estados donde resulta más barato hacerlo) terminan amontonados en las grandes avenidas y en las circunvalaciones. Ayer se consiguió el récord: doscientos dieciocho kilómetros de atasco me dijo un taxista, tres más añadía hoy el periódico en primera página, pero sin destacarlo mucho.
El paulista está acostumbrado a todo. Sabe que las cosas más sencillas pueden volverse muy complicadas en su ciudad. Para fijar una cita, por ejemplo, hay que tener en cuenta muchísimas variables: de distancia, horario, climatología, accesos a la zona, etc. Pero el paulista quiere a São Paulo con locura, no podría vivir en otro lugar sin regresar a menudo para curarse el mal de saudade.
También yo estoy empezando a sentir saudades, porque tengo que volverme mañana.

Segundo día en Sao Paulo

Miércoles, Marzo 12th, 2008

img00007.jpgimg00007.jpgMe preguntan mucho qué novedades se han producido en la cobertura periodística de nuestras últimas elecciones. Puedo contar pocas cosas buenas y les remito a este resumen de José Luis Orihuela en eCuaderno y en Infotendencias.

También les mostré algunos ejemplos de labuenaprensa, y aproveché para recomendarles ese magnífico blog.

 No me atrevo a escribir sobre las elecciones por miedo a repetir lo que otros ya habrán dicho y, por mis circunstancias, no he podido leer. Supongo que los expertos ya se han ocupado de lo que ocurrió, una vez más, con las encuestas. Esta vez, por lo menos, acertaron la diferencia entre el PP y el PSOE, aunque se quedaron muy por debajo en el cálculo de los porcentajes de voto alcanzados por cada uno. Que sepa, nadie pronosticó semejante bipolarización, probablemente porque se tendió a considerar que el voto oculto era del PSOE o del PP, como se discutió aquí. Al final resultó que era de ambos. Agradeceré cualquier referencia a un análisis de este tipo.

Espero el comentario de Alfonso Vara, pero no termina de producirse.

Otras cosas:

Ya hay foto y lista de los alumnos del Máster en el que estoy dando clase.

Seguimos en verano. Por la tarde apareció Toni Piqué, que trabaja con Cases y Asociados en una consultoría para O Estado de Sao Paulo. Tomamos una cerveza en un bar próximo, charlando mientras anochecía. El calor aprieta y no nos sorprendió el letrero en la entrada que he puesto ahí arriba (foto de móvil, claro).

Tiempos de héroes

Miércoles, Marzo 12th, 2008

La historia del hombre que arriesgó su vida para salvar la de un niño de doce años está batiendo records de visitas en lavozdegalicia.es, que fue promotora y protagonista del reencuentro entre el salvador y el salvado.

Hace pocas semanas publicábamos la del patrón de un pesquero que se lanzó al mar para rescatar a un tripulante que se había caído. También arriesgó su vida, pero sin éxito.

Meses atrás La Voz se hizo eco del heroismo de un preso que tampoco dudó en zambullirse desde un barco para rescatar a un niño. Entonces publiqué esta columna en Nuestro Tiempo:

Redentores
El 6 de junio un preso salvó a un niño de dos años de morir ahogado. La historia quizá sea conocida: Javier Blanco disfrutaba de un paseo en goleta por la bahía de Santander con otros reclusos y unas cuantas personas más, entre las que se encontraba la familia del niño que cayó al agua y que Javier rescató cuando ya se había hundido. Se tiró al mar sin pensárselo dos veces y consiguió izar al niño. Ahorro los detalles porque son lo de menos.

Cuando la madre quiso agradecérselo, todavía en la goleta, y le pidió un teléfono de contacto, Javier sólo le dijo que era gallego y que estaba de paso. La madre se enteró de su verdadera situación por una carta que publicó en el periódico el capellán de la cárcel, e inició una serie de gestiones que dieron como fruto la libertad condicional de Javier en poco más de quince días. Este es el resumen de la historia magníficamente contada por Susana Basterrechea en La Voz de Galicia.

Pero lo que más me interesa son las citas entrecomilladas que la periodista atribuye a la madre del crío y a Javier Blanco, el preso que lo salvó. La primera, que parece obvia, no lo es en absoluto. Dice la madre: “Mira, en el barco había cincuenta personas y la única que se tiró fue él”, que unida a esta otra, da mucho que pensar: “Crees que si alguien está preso es porque es malo, y no tiene por qué ser así”. Y después: “No sabíamos cómo pagárselo. No salvó sólo a un niño, salvo una familia entera”.

Aquella goleta debía de estar llena de gente buena, pero sólo uno se arriesgó y ése consiguió cambiar las cosas. Como muy bien dice la madre, hizo algo más que salvar a un niño. El efecto multiplicador del heroísmo, por muy aislado que parezca, comparece siempre y tiene incluso la fuerza suficiente para hacer saltar por los aires clichés mentales impresos a fuego contra los que cualquier lucha podría parecer imposible.

En tiempos de aborregamiento, en los que quienes se tienen por buenos nada hacen salvo sufrir y despotricar, vienen bien noticias de heroísmo como ésta. Javier Blanco habla ahora de su familia de Santander: “Siempre habrá un vínculo entre nosotros. Ahora mi familia es más grande”. El héroe, al final, como en todas las viejas historias, está menos solo.

Pero lo mejor de todo quizá sea cómo pinta Javier Blanco, en un endecasílabo, el múltiple efecto redentor de su acción: “Lo salvé, pero él también me salvó a mí”