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No me pidan calma

Posts tagged ‘Mujeres’

Acabas en la calle huyendo del machismo y te encuentras con lo mismo

25 de noviembre de 2018 a las 23:29

Comencé a salir de la calle cuando dejaron de tratarme como un zombi y sí como una persona”.

No creo que se me olvide nunca esta frase y toda la expresión de dignidad que encierra que hace años le escuché a una antigua persona sin hogar. Dar voz a las personas en vez de intentar hablar en su nombre es una de las características de ONG y profesionales que han optado por combatir la pobreza en vez de parasitarla.

Hoy es el Día contra la Violencias Machistas y mañana será el Día de las personas sin hogar . Es un orgullo ceder mi blog para conocer esta historia de participación, feminismo y dignidad.

Gracias a Beatriz Ortiz, directora de comunicación de la Asociación Realidades por contarlo, pero sobre todo gracias a Antonia, Yazmira, Patricia, Concha, Diana, Karely, Rosalyn, Antonieta, Laura, Mila y Prado por luchar y por hacerlo cantando…

“Las mujeres sin hogar cargamos con más estigmas por ser mujeres y por estar sin hogar”.

Las violencias machistas no entienden de clases sociales, fronteras, culturas, orígenes o edades. Y eso es algo que las once mujeres sin hogar que protagonizan este artículo tienen muy claro. Ellas son Antonia, Yazmira, Patricia, Concha, Diana, Karely, Rosalyn, Antonieta, Laura, Mila y Prado.

De manera colaborativa ya sea aportando su historia de vida, su voz, su imagen o sus ideas, han participado en una aventura audiovisual colaborativa para denunciar las violencias machistas que afectan a todas las mujeres y que ellas, por encontrarse una situación de exclusión social, por ser mujeres sin hogar, han vivido de una manera más violenta y extrema aún.

Además de las ganas de denunciar esta situación lo que las ha unido es que todas son participantes en Asociación Realidades, una entidad que pone los medios de comunicación social al alcance de las personas sin hogar para que sean ellas mismas quienes hagan llegar sus mensajes al resto de la ciudadanía, en este caso a través del vídeo.

Aprovechando que el 26 de noviembre, Día de las Personas Sin hogar, y que el 25 de noviembre es el Día Internacional contra las Violencias hacia la Mujeres, nos parece oportuno hablar de la iniciativa de estas mujeres sin hogar que, también gracias al auge del movimiento feminista, se han animado a denunciar las situaciones de violencias machistas que han vivido. “Vivimos estas situaciones de una manera más violenta y extrema. Además cargamos con más estigmas por ser mujeres y por estar sin hogar. Nos ven como un blanco más fácil y nos cuesta mucho denunciar ya que a menudo no nos creen por nuestra situación”, explican.

No tienen miedo y quieren hacerse visibles, por eso en el proceso formativo de vídeo participativo que realizaron durante más de dos meses  con la colaboración de la cooperativa Pandora Mirabilia, decidieron que la mejor manera de contar sus historias era a través de un canción de rap y un videoclip: “el objetivo del taller era hacer un vídeo participativo sobre mujeres sin hogar. Intercalábamos conocimientos técnicos sobre vídeo con muchas historias de nuestras vidas y nos dimos cuenta de que habíamos vivido muchas situaciones parecidas de malos tratos en la pareja, de vejaciones en los albergues y pisos, de abusos sexuales en el trabajo o en la calle”.

Es un tema delicado, pero tenían algo muy claro: “no queríamos aparecer como víctimas, si no como mujeres fuertes, valientes y empoderadas. Que es como nos sentimos” explican entre varias. La cuestión del género musical vino después “vimos algunos vídeos en Youtube y nos gustó el espíritu reivindicativo del rap. Además también es un mundo de hombres en el que ahora muchas mujeres se están haciendo un hueco. Nos recordaba un poco a nuestra situación”.

Ellas son conscientes de su invisibilidad dentro del sinhogarismo, la mayoría de las personas que están en situación de calle son hombres, que es la parte más visible de esta situación de vulnerabilidad extrema. Si miramos los datos de los recuentos de personas que duermen en la calle en las grandes ciudades el número de mujeres no llega al 15%. Pero entendiendo el sinhogarismo no sólo como estar en situación de calle o pernoctando en un albergue, sino como un abanico mucho más amplio de situaciones de exclusión residencial, el número de mujeres es muchísimo mayor.

Todas las personas sin hogar han tenido miedo en algún momento y se han sentido vulnerables. Las mujeres sin hogar además de con el miedo y la vulnerabilidad cargan con la violencia machista estructural que afecta a todas las mujeres y la calle es un escenario muy violento para una mujer en este sentido.

Con tal de evitar la calle, donde las posibilidades de sufrir agresiones sexuales son muy altas, recurren a estrategias como dormir en casas de familiares, cuidar a cambio de cama, limpiar a cambio de cama o, incluso, llegar a mantener relaciones de pareja insatisfactorias o aguantar situaciones de violencia por parte de sus parejas y no denunciar. Es decir, el riesgo añadido para las mujeres de ser objeto de violencias machistas condiciona directamente sus estrategias para lograr una alternativa a la calle.

En la calle la violencia hacia las mujeres se acrecienta, “nos tratan como objetos. Se piensan que nos pueden comprar como una caja de cigarrillos. Llegas a la calle y eres la novedad, escuchas: ‘a ver quién se la puede llevar’”, relatan las protagonistas del vídeo.

En muchas ocasiones las agresiones viene también por parte de hombres que se encuentran en su misma situación “no nos respetan, nos ven por debajo de ellos y encima te ponen la etiqueta de que eres fácil sólo porque estás en la calle.” Según los datos del Instituto Nacional de Estadística, recogidos en la Estrategia Nacional Integral para Personas Sin Hogar 2015-2020, entre 2005 y 2012 se duplicaron las agresiones sexuales a mujeres sin hogar, pasando del 12,8% al 24,2%.

Volviendo a la experiencia del vídeo, las participantes (que han decidido hacer de manera colaborativa también las declaraciones para este artículo) ponen mucho énfasis en explicar el proceso de elaboración de la letra del rap: “recogimos las historias que nos habían pasado y que habíamos compartido en los talleres, eran cosas de una o de otra, pero en el fondo era la historia de todas. De las mujeres que estamos sin hogar, pero también de cualquier mujer”.

Ellas insisten en que todas las mujeres están atravesadas por esta situación “queremos dejar de ser invisibles como mujeres sin hogar y también sensibilizar a los hombres que viven nuestra misma situación, pero también queremos que esto sirva para todas las mujeres, para las que están sin hogar y las que no, para acabar con el machismo”. De hecho, así lo subraya el estribillo de la canción “en la calle y en las casas, al machismo guerra, guerra. Que no seamos dos, que nos seamos doscientas, que estemos todas juntas, al cien por cientas”. Y así explican el título de la canción: “lo que nos afecta a nosotras, afecta a todas las mujeres. Por eso nuestra canción se llama Cienxcientas”.

Campañas, Comunicación, Derechos humanos, Desigualdad, Inclusión, Mujeres y hombres, Organizaciones No Lucrativas, Participación, Personas, Personas sin hogar, Pobreza, Vivienda
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Cuando la medicina desprecia a las mujeres #DosVecesDoloridas

26 de septiembre de 2018 a las 21:10

¿Sabía usted, sobre todo si es mujer, que los síntomas del infarto son diferentes en hombres y mujeres? ¿Qué respondería al tuit de aquí al lado?

La respuesta se la da Milagros Pedreira, cardióloga del hospital de Santiago de Compostela: “A la mujer le perjudica tener síntomas del infarto diferentes a los del varón (…) Si se tienen en cuenta los porcentajes de riesgo y mortalidad, las mujeres mueren más por infarto de miocardio“.

Les tengo que confesar con vergüenza mi profundo desconocimiento de este tema hasta hace pocos meses, cuando Lorena Añón y Natalia Rivas dos referentes en el Trabajo Social y la Terapia Ocupacional lo comentaron, entre otros ejemplos de discriminación en la investigación médica, en el IX Seminario de Participación y Ciudadanía Inclusiva, en donde casi 90 personas, la mayoría en riesgo de pobreza o exclusión, propusieron medidas contra la desigualdad, sobre todo de género.

Reconocer mi ignorancia con el infarto fue un ínfimo primer paso para comprobar hasta qué punto desde hace muy poco la mujer está empezando a dejar de estar discrimininada en la investigación y práctica de la medicina. Empecé a investigar para escribir este post y mi asombro creció:

Las mujeres padecen mucho más de fibromialgia que los hombres. El 85% de las personas afectadas.

El 58% de las personas alérgicas son mujeres (42% hombres). Es clarificador lo que decía la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC)  en su informe Alergológica 2015: “Aunque no conocemos la causa, las mujeres se sitúan en cabeza de todas las patologías alérgicas por encima de los varones, excepto en alergia a himenópteros (picaduras de abeja y otros insectos)

Lo mejor, a la hora de tomar una pastilla, es ser varón, blanco, de entre 25 y 40 años y de clase media. Sobre este grupo se hacen las pruebas clínicas y se determina la cantidad y la frecuencia de las dosis” indican Silvia García Dauder y Eulalia Pérez Sedeño en su investigación Las mentiras científicas sobre las mujeres.

Incluso hasta hace poco los procedimientos de detección de ciertas formas de autismo priorizaban a los hombres, y el cambio está suponiendo avances impresionantes.

Optimismo feminista.

En esto estaba yo a finales de agosto cuando encontré la foto y el artículo que abren este artículo. Me saltó el resorte del que les hablaba en ¿Sirve de algo luchar contra la pobreza? y me faltó tiempo para subirlo a las benditas redes sociales.

Para mi alegría este tuit ya se ha difundido miles de veces y muchas personas lo han enriquecido con ideas y propuestas (como esta campaña del Colegio de Medicina de Bizkaia para detectar el infarto de miocardio en mujeres).

Pero el mejor regalo ha sido sin duda el artículo de la periodista y escritora Rosa Montero  Dos veces doloridasLes dejo el enlace. Me emocionó tanto leer lo del “tuit inquietante” y que a miles de personas les puede haber sido útil, que no me resisto a reproducirlo a continuación.

Y sí: esta cuestión, el tuit, este post o el artículo de Rosa Montero hablan de feminismo, de luchar por la igualdad de derechos entre hombres y mujeres.  Lo mismo que decir que no es cierto que se haya reducido la pobreza en España en 2017 cuando la de las mujeres ha aumentado.

Feminismo. Una palabra que produce sarpullidos y agresividad en alguna ruidosa tropa machirula de hombres que se resisten a un cambio imparable. También en este caso. Les recomiendo leer de nuevo ¿Qué hago si están maltratando a mi vecina?

IMPORTANTE:  Me están llegando muchos comentarios por redes sociales de ejemplos de esta discriminación sanitaria. Tanto artículos que la explican como sobre todo casos de mujeres que la padecen o la han padecido. He creado el hashtag #DosVecesDoloridas y os animo a difundirlo para que más mujeres os animéis a contarlo y que no siga estando silenciada esta injusticia.

Gracias por ilusionarme.

Dos veces doloridas

ESTE VERANO, a raíz de un artículo de la revista online Saber Vivir, ha circulado por las redes un tuit inquietante que nos informaba de que las señales de infarto en las mujeres son distintas que en los hombres, y que, según un estudio del doctor Fradejas Sastre, nosotras tardamos de media 237 minutos en llegar a urgencias, mientras que los hombres llegan en 98 minutos. Teniendo en cuenta que casi la mitad de los fallecimientos por infarto agudo de miocardio se producen en las tres o cuatro primeras horas desde el comienzo de los síntomas, este retraso resulta catastrófico: 237 minutos, les ahorro el fácil cálculo, son prácticamente cuatro horas.

Resumiré esas diferencias: dolor agudo en el pecho que se irradia a la espalda, o a los hombros, al cuello o la mandíbula (en el hombre se irradia al brazo); vómitos; a veces el único síntoma es la falta de aire y la dificultad al respirar; sudor frío; ansiedad inexplicable; presión en el pecho y ardores en la parte alta del abdomen. Cuento todo esto porque sin duda es útil, pero de lo que quería hablar en realidad es del sexismo reinante en el mundo de la salud. Y de cómo las mujeres lo tenemos doblemente difícil a la hora de enfermar.

Un investigador en un laboratorio A. TUTTLE / UNIVERSIDAD MCGIL

No sólo el diagnóstico de las dolencias se ha hecho tradicionalmente teniendo como modelo a los varones, sino que la inmensa mayoría de los fármacos se han desarrollado para ellos. Este sesgo machista puede alcanzar cotas asombrosas: en uno de los trabajos sobre la influencia del alcohol en la llamada viagra femenina se experimentó con 25 sujetos, 23 varones y 2 mujeres, aunque se trataba de una píldora que sólo usarían ellas.

Numerosas investigaciones demuestran que en la atención médica primaria, ante los mismos síntomas, a las mujeres se les recetan más ansiolíticos o antidepresivos y a los hombres más pruebas diagnósticas. O lo que es lo mismo: a ellos los creen y a nosotras se nos considera unas neuróticas. Según un informe de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria, el tiempo de espera de las mujeres para acceder a una visita diagnóstica con un especialista es un 13,6% más largo que el de los hombres.

Pero lo que más me sobrecoge es la diferencia en el tratamiento del dolor. Empezando porque los analgésicos se han experimentado casi exclusivamente con ratones machos, como dice el investigador canadiense Jeffrey Mogil en un reportaje de Fermín Grodira en Público. Durante años se ha creído que el dolor se transmitía a través de la microglía, células inmunes del sistema nervioso, y los fármacos se han desarrollado partiendo de ahí. Pero Mogil ha demostrado que la microglía sólo funciona en los machos. Los ratones hembras transmiten el dolor a través de otro tipo de células, como los linfocitos T (pobres ratones, dicho sea de paso: no puedo evitar ese pensamiento).

Además de la menor efectividad de las medicinas, a las mujeres nos dan menos calmantes. Según un estudio estadounidense, los pacientes masculinos sometidos a una operación cardiaca recibieron más analgesia que las pacientes femeninas. Otro trabajo realizado sobre 1.300 enfermos con cáncer demostró que las mujeres tenían un 50% más de posibilidades de ser inframedicadas contra el dolor. Un sesgo sexista que también se da en la infancia: una investigación sobre el dolor posoperatorio en menores reveló que los niños recibían más codeína, un potente analgésico opiáceo, mientras que a las niñas se les daba más paracetamol, que no tiene efecto antiinflamatorio y es de una eficacia muy limitada. Resulta espeluznante.

Sin duda habrá doctoras y enfermeras que participen de esa mirada manchada, porque el sexismo es una ideología en la que nos educan a todos. Aun así, parece que hay cierta diferencia. Según una investigación norteamericana, los médicos dan más calmantes a los pacientes masculinos y blancos y las médicas dan mayores dosis a mujeres y negros. Todos sabemos, en fin, que el color de piel y el nivel social discriminan; pero me temo que prejuicios milenarios hacen que no tengamos tan claras unas desigualdades de sexo como éstas que pueden conducir al maltrato sanitario, a un mayor sufrimiento o incluso a la muerte.

@BrunaHusky

Comunicación, Derechos humanos, Desigualdad, Mujeres y hombres, Participación, Pobreza, Salud
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¿Qué hago si están maltratando a mi vecina?

18 de julio de 2018 a las 21:55

Preste atención SI EN SU COMUNIDAD

PRESENCIA actitudes o acciones violentas, vejaciones o insultos de algún vecino a su pareja.

OBSERVA que alguna de sus vecinas presenta sin justificación, moratones en la cara o en el cuerpo, o roturas, o si observa que son reiteradas.

ESCUCHA gritos, golpes o ruidos reiterados y anómalos.

NO VE a alguna de sus vecinas durante varios días, sin que exista o conozca causa aparente y si esta ausencia llama la atención.

OYE lloros de menores reiterados o descontrolados, acompañado de ruidos o hechos anómalos.

PERCIBE en alguna vecina un cambio grande de actitud cuando su pareja está delante.

¿Qué hacer?

Si tiene sospechas fundadas de que puede existir una situación de violencia de género en su comunidad

LLAME al 016 . Debajo tiene los carteles en otros 8 idiomas.

LLAME al teléfono de asistencia a mujeres víctimas de su comunidad autónoma. En Galicia es el 900 400 273 (imprima este cartel en siete idiomas y póngalo en su portal si acaso)

BUSQUE los recursos de su municipio aquí. 

¿EMERGENCIA? LLAME a la Policía (091), Guardia Civil (062) o Emergencias (112)

ACOMPAÑE a la víctima, si es necesario, a un centro médico-sanitario.

SOLICITE información o ayuda a su administrador de fincas colegiado.

No es verdad que…

La violencia dentro de casa es un asunto familiar que no debe salir de este ámbito.

Los malos tratos a las mujeres son algo raro y aislado.

Los celos son una expresión de amor.

No hay manera de romper con las relaciones abusivas.

Esto solo sucede en familias de bajos ingresos o desestructuradas.

Los hombres con problemas de adicciones, desempleados, con mucha tensión en el trabajo…son violentos como efecto de estas situaciones.

Cuando una mujer dice no quiere decir si.

Una mujer maltratada es responsable de lo que le ocurre por seguir conviviendo con ese hombre.

Las comunidades de vecinos y vecinas NO pueden mirar para otro lado. No es posible cerrar los ojos ante un posible caso que se produzca en la casa de al lado. Con mensajes como estos y recomendaciones como las de arriba, me he encontrado este folleto en mi buzón.

Una interesante campaña de prevención de la violencia de género en el ámbito vecinal impulsada por la Xunta de Galicia junto a dos actores que se suman con coherencia a la guerra contra el machismo: el Colegio de Administradores de Fincas de Galicia y la Asociación Española de Auditores Socio-Laborales. Interesante también por su aparente sencillez (y supongo que afortunadamente escaso presupuesto): repartir 30.000 folletos con los conceptos muy claros y directos que se están distribuyendo en las comunidades de vecinos y formación específica para que los administradores de las comunidades puedan canalizar las consultas o sospechas.

¿Se animan a replicarla?

Nota para machirulos indignados

Fuente: www.eldiario.es

Si has puesto algún comentario o tuit indignado o crítico con este artículo (habitual cuando publico algo  sobre violencia machista), verás que te he derivado leer este apartado.

Lo primero sería entender que al igual que una bacteria no es lo mismo que un antibiótico, machismo es lo contrario de feminismo.

Lo segundo asumir cuando antes que el tiempo de los orcos se acaba. Por mucho que envidies en silencio a quienes gritan “Sé un hombre y cubre a tus mujeres”  Y tras el bendito 8M mucho antes de lo que pensabas.

Es obligatorio adaptarse y reeducarse para un mundo que si o si tiene que ser más decente. Empieza por leer 10 ideas para hombres que quieran erradicar la violencia machista

Si eres uno de los 6 millones de puteros de este país, debes saber que muchos estamos exigiendo que vayas a la cárcel o se quede a cero tu cuenta corriente por cometer un delito de violencia machista extrema. (“Facilitar una atención especializada a las víctimas de prostitución y/o trata, como fenómeno extremo de violencia de géneroEstratexia Inclusión Social de Galicia 2014-2020. Página 78)

No cambiar, resistirse, es ser cómplice de la violencia. La de las manadas y la de quienes las juzgan

@xosecuns

Campañas, Comunicación, Derechos humanos, Mujeres y hombres, NO Violencia, Personas, Servicios sociales, Tolerancia
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Salir de la pobreza no es cosa de mujeres

26 de junio de 2018 a las 23:07

La semana pasada, el Instituto Nacional de Estadística (INE) publicó la Encuesta de Condiciones de Vida (ECV) del año 2017, con los últimos datos sobre bienestar, pobreza o exclusión en España y en cada Comunidad Autónoma, Ceuta y Melilla.

Pueden consultar el detalle y los datos de su Comunidad aquí. Quedan meses de trabajo para analizar tanta información, pero quiero contarles la bofetada que me llevé después de ponerme las gafas violeta y analizar las principales conclusiones en clave de diferencias entre hombres y mujeres. Error garrafal no habérmelas puesto antes, o mejor no tenerlas puestas siempre.

Lo realista, como bien resaltan en EAPN España, es mantener la preocupación por los altos índices de riesgo de pobreza y exclusión social que se mantienen. Indicios sobran:

  • Se sale de la pobreza severa y la carencia material severa (no los confundan, como hace El Pais, perdón por la maldad, como son en los periódicos de provincias)… pero no de la pobreza relativa (ingresar por persona menos de 710€ al mes)
  • La precariedad y la pobreza laboral ni se han movido (el 14,1% de las personas que trabajan siguen en riesgo de pobreza)
  • 4 de cada 10 familias monoparentales (1 adulto con uno o varios menores a cargo) siguen en riesgo de pobreza.
  • Han aumentado las personas que no pueden permitirse una comida de carne, pollo o pescado al menos cada dos días (del 2,9% al 3,7%, en Galicia se ha triplicado). Escoger entre ¿Combatir la pobreza o parasitarla? parece que sigue pendiente.
  • Las personas mayores de 65 años aumentan notablemente su riesgo de pobreza. ¿En donde baja menos? Pues en niñas y niños; lo de que son nuestro futuro sigue siendo una perogrullada.
  • Las tasas de riesgo de pobreza o exclusión más elevadas son en Extremadura (44,3%), Canarias (40,2%) y Andalucía (37,3%). Las más bajas en Navarra (13,5%), País Vasco (14,5%) y La Rioja (14,4%). Los gobiernos autónomos de Baleares, Comunitat Valenciana, Cataluña o especialmente Extremadura (¿Qué ha pasado aquí?) deberían estar dando ya explicaciones por el empeoramiento del bienestar de las personas para las que trabajan.

¿Dos buenas noticias?

¿Qué quieren que les diga? Tras años de disgustos viendo estadísticas, no está mal que muchos medios (y yo feliz con ellos) hayan destacado que:

Las personas en riesgo de pobreza y exclusión (AROPE) en España han vuelto a niveles del 2011: 12.388.187 personas, el 26,6%. Una pequeña reducción sobre el 27,9% del 2016, pero son 500.000 personas menos, algo es algo.

Se ha reducido la tasa de riesgo de pobreza en España (ingresar menos de 710,2 €/mes una persona o 1491,3 €/mes una familia de dos adultos y dos menores). Del 22,3% hemos pasado al 21,6% de la población. Lejos de las que había en 2008, pero se reducen.

Es mentira que se haya reducido la pobreza en España. Las mujeres son más pobres

Tú que sabes que tener hijos es cuidarlos, protegerlos y darles lo mejor que se pueda, entenderás que cuando lo máximo que puedes no es suficiente, se siente una enorme frustración…” Dejar de interpretar números y empezar a pensar en personas que sufren cambia la perspectiva. El artículo Tú que tienes hijos, de Gaby Jorquera, y los mensajes de otras compañeras lo hicieron conmigo.

Este gráfico es obsceno, y después del 8M es inconcebible que no haya sido primera página en  la mayoría de medios de comunicación. Mientras en la población masculina se redujo del 22,6% al 21% el riesgo de pobreza… en la femenina AUMENTÓ del 22,1% al 22,2%.

Son mucho más pobres las mujeres mayores de 64 años y las jóvenes entre 16 y 29 años. Y las niñas están en 2017 como estaban en 2016: el 28,6% en riesgo de pobreza.

4 de cada 10 familias monoParentales siguen en riesgo de pobreza, si … en el 81% de estas familias el adulto es una mujer sola. Son familias monoMarentales.

Son menos las personas con carencias materiales severas pero… ¿Quien está peor, hombres o mujeres? La respuesta en los recuadros en amarillo

Les agradezco mucho que me indiquen noticias en prensa, radio, televisión o webs de ONG, en los que hayan salido alguno de estos datos.

La pobreza tiene rostro de mujer

¿Y qué hacemos? Merece la pena difundir el informe de EAPN sobre desigualdades de género y la pobreza de la mujer en Europa presentado el pasado, y bendito 8MEn el apartado de España, Graciela Malgesini explica en dos párrafos varias de las razones de esta desigualdad:

La crisis económica y las políticas de austeridad han afectado más a las mujeres. Durante la crisis económica se ha producido una disminución del gasto social que solamente ahora se ha estabilizado, sin que se hayan recuperado aún los niveles de 2008. Las familias y, dentro de ellas, las mujeres han compensado los recortes en gastos sociales, particularmente en el área del cuidado. Los recortes en los servicios de cuidados han conducido a su privatización y/o a una vuelta a los roles de género tradicionales, al transferir la responsabilidad de la sociedad a los hogares, es decir a las mujeres.

Existen evidencias de que las mujeres se han visto más afectadas por la pobreza y la exclusión social, reflejadas por ejemplo en la tasa AROPE de los hogares compuestos por una mujer con 1 o más niños (familias monoparentales), pero también porque tienen las pensiones más bajas, en particular las de viudedad. La brecha salarial por razón de género, la menor tasa de empleo femenina, la menor participación y movilidad social, la mayor inactividad por responsabilidades familiares son otras realidades detrás del rostro femenino de la pobreza

No nos quitemos nunca las gafas violeta.

@xosecuns

Foto: Euge Neme

Adultos mayores, Desigualdad, Empleo, Exclusión, Menores y jóvenes, Mujeres y hombres, Personas, Pobreza, Riqueza, Servicios sociales, Tercer Sector
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12 principios para luchar contra la exclusión social severa

28 de febrero de 2018 a las 23:23

Del profundo abismo de los dogmas políticos, de vez en cuando resurge un clásico: “las ONG son la cara bonita de la privatización de unos servicios sociales que deberían ser prestados por el estado“. Amén.

De esta generalización absurda (y cómplice por cierto de la verdadera y masiva privatización… pero a grandes empresas) que niega el trabajo diario y la filosofía de la mayoría de las organizaciones de la sociedad civil que exigen a las administraciones públicas que cumplan su obligación de liderazgo y supervisión, escribíamos hace un par de años en el vigente ¿Desprecia la izquierda a las ONG que luchan contra la pobreza? 

Hace unos días planteaba en redes sociales una pregunta a profesorado y alumnado de Trabajo Social, Educación Social, Integración Social… ¿Es ético ningunear o generalizar ideológicamente en las clases a ONG de acción social (o de cooperación), negando su papel imprescindible en el sistema público de servicios sociales o de defensa de derechos… aún sabiendo que al hacerlo se está perjudicando gravemente la futura inserción laboral del alumnado?

Mientras hacía esta pregunta, no dejaba de pensar en el esfuerzo y ejemplo que la delegación gallega de Emaus Fundación Social ha hecho en los últimos años para desarrollar el Modelo INCLUE. Su concepto de “discapacidad social” y su apuesta por una atención de calidad en la atención a las personas en situación de exclusión social severa. Implicando desde el principio tanto a nivel político como técnico a la administración pública autonómica y municipal y a organizaciones con la misma filosofía.

Pueden descargar el informe de este proceso aquí, pero me gustaría resumirles los doce principios a los que llegan (página 66) para asegurar una intervención de calidad.

La pobreza no se esconde. Foto: Oscar Vázquez (La voz de Galicia)

1. Apostar por la activación, desde una concepción multidimensional de la inclusión.

Del mismo modo que en el ámbito de la discapacidad se pasó de un modelo médico o rehabilitador a una concepción social que hace hincapié en el carácter excluyente de las estructuras sociales y en la necesidad de adaptar esas estructuras a las características de todas las personas, reconociendo y valorando su diversidad, en el ámbito de la inclusión es también necesario desarrollar un modelo de “discapacidad social que, sin dejar de lado los factores individuales relacionados con los procesos de exclusión e inclusión, promueva la modificación de las estructuras sociales que generan desigualdad.

El entorno laboral, el educacional, el social y la vivienda, las políticas generales y las actitudes de toda la ciudadanía son co-responsables de los procesos de exclusión y, por tanto, parte activa de su solución. Esto afecta a todos los ámbitos públicos y privados, a todas las administraciones y a las instancias privadas, como la patronal, los sindicatos, medios de comunicación, etc.

Aun reconociendo la centralidad del empleo remunerado como elemento básico para la inclusión, es preciso reconocer la necesidad de trabajar otros elementos distintos de la empleabilidad (salud, vivienda, relaciones personales, etc.). Esto implica que el acceso al empleo remunerado no debe siempre considerarse como el objetivo básico de toda intervención y que cabe apostar por una concepción amplia de la empleabilidad, que reconozca el valor inclusivo del voluntariado, el cuidado a otros miembros de la unidad familiar, las actividades artísticas o, incluso, el ocio.

2. Derecho a una intervención de calidad.

Al margen de la regulación legal que en un momento dado pueda existir en una Comunidad Autónoma determinada, un modelo inclusivo de atención a las personas en situación de exclusión social debe tender a asumir que la percepción de apoyos para la inclusión constituye un derecho de las personas en situación de exclusión social. De ello se deriva que la provisión de esos apoyos –bien directamente, bien mediante entidades concertadas− constituye una responsabilidad de las administraciones públicas, no sujeta a discrecionalidad. Desde el punto de vista de la prestación del servicio, esto implica además la necesidad de garantizar la calidad del mismo, y de establecer los sistemas adecuados de inspección, acreditación y determinación de estándares.

3. Reconocimiento y respeto de los derechos.

El diseño de los programas y las intervenciones debe estar enmarcado en el reconocimiento de los derechos que asisten a las personas usuarias de los servicios sociales. Además de sus derechos básicos y fundamentales (a la igualdad, a la no discriminación, etc.) o de los derechos que el sistema de protección social les reconoce (a una prestación de garantía de ingresos o a unos servicios de apoyo para la inclusión social y laboral), las personas, en tanto que tales, deben poder también ejercer en la práctica el derecho a la dignidad, la privacidad y la intimidad, la autodeterminación y la autonomía, la capacidad de elección, o la satisfacción y la realización personal.

4. Individualización, autodeterminación y control.

Uno de los retos fundamentales de un modelo innovador y de calidad en el ámbito de la inclusión social radica en cómo promover la autodeterminación de las personas y su control en relación a los servicios que se les prestan, en la línea de modelos como la atención centrada en la persona o la vida independiente. Ello hace necesario promover un modelo de intervención que tenga en cuenta los condicionantes estructurales de la exclusión, y no se centre exclusivamente en los aspectos individuales de la misma, desde una concepción meramente rehabilitadora de la intervención social.

Más difícil resulta modificar las estructuras e inercias organizativas para garantizar que las personas atendidas tengan un mayor control a la hora de decidir el contenido de las intervenciones, establecer los objetivos de las mismas y evaluar sus resultados.

El acompañamiento individualizado se configura en ese sentido como una herramienta esencial para el desarrollo de este enfoque, en la medida en que puede combinar el derecho a la autonomía y el control de las personas que participan en los programas con la supervisión técnica de los procesos de inclusión por parte de los profesionales referentes de cada caso.

5. Perspectiva de género.

El principio de individualización hace inevitable la adopción de una perspectiva de género que tenga en cuenta en todas las fases de la intervención –diseño de los programas, articulación de los recursos, atención directa a las personas, evaluación de las intervenciones, etc.− las diferentes circunstancias que pueden rodear a mujeres y hombres en situación de exclusión.

La búsqueda de una igualdad real entre mujeres y hombres exige que las medidas y actuaciones diseñadas para la inclusión social se realicen a partir de una perspectiva transversal, que haga hincapié en los diferentes contextos vitales que hombres y mujeres tienen por el simple hecho de serlo. Ello obliga a adaptar los servicios a elementos tales como la posible presencia de responsabilidades familiares, el mayor impacto de los aspectos relacionales en los procesos de exclusión de las mujeres o la relación entre género, exclusión social y salud mental.

6. Desinstitucionalización, vivienda con apoyo y atención en la comunidad.

En el ámbito de la atención a los menores, las personas mayores o las personas con discapacidad, se ha aceptado la necesidad de que los servicios de alojamiento no se presten en centros residenciales de carácter institucional y de gran tamaño, sino en unidades de convivencia, viviendas tuteladas o con apoyo, y otros recursos residenciales ubicados en entornos comunitarios.

En el ámbito de la exclusión es todavía frecuente sin embargo el recurso a equipamientos aislados, institucionales y/o de gran tamaño, en los que el abordaje individualizado de la intervención, así como la autodeterminación y el control por parte de las personas usuarias resulta sumamente difícil, frente a la preponderancia de las necesidades organizativas. Un modelo de calidad debe por tanto basarse en la provisión de servicios de alojamiento en viviendas ordinarias, integradas en la comunidad, desde las que se puede prestar a las personas atendidas los apoyos necesarios.

La apuesta por un modelo comunitario de atención exige también basar las intervenciones en el aprovechamiento de los recursos comunitarios –comerciales, culturales, de ocio, etc.− de la zona en la que esas viviendas están ubicadas. Este enfoque exige también apostar por la búsqueda de alternativas de integración laboral en el mercado ordinario de empleo –con los apoyos necesarios y de forma más o menos gradual−, en detrimento de las fórmulas de empleo especial o protegido.

7. Reducción de daños y servicios de baja exigencia.

En el ámbito de la salud pública se ha aceptado el paradigma de la reducción de daños, renunciando a una concepción lineal de los procesos de inclusión. Asumir este paradigma  en el ámbito de las políticas de inclusión tiene dos consecuencias: desarrollar programas y equipamientos orientados fundamentalmente a evitar un mayor deterioro de las personas en situación de exclusión, aplicando criterios de baja exigencia en el acceso y en la utilización de los mismos; y renunciar a la idea de que toda intervención ha de ser necesariamente escalonada y lineal, y que el acceso a soluciones residenciales independientes sólo tiene sentido como culminación de un proceso previo de inclusión.

8. Apoyos para la calidad de vida.

La mayor parte de los elementos que se han señalado hasta ahora están presentes en el modelo de apoyos, autodeterminación y calidad de vida desarrollado en el ámbito de la discapacidad. La traslación de este modelo al ámbito de los servicios para la inclusión tiene, al menos, dos implicaciones:

La calidad de vida –tal y como la experimentan y definen las personas atendidas− se constituye como regla de oro de la intervención, en paralelo al objetivo de inclusión social. Si bien es cierto que no siempre pueden aplicarse a los servicios para la inclusión social las mismas bases conceptuales que se aplican en el ámbito de la discapacidad, el objetivo de la calidad de vida requiere un protagonismo mayor del que hasta ahora se le ha dado.

Por otra parte, el modelo de apoyos –estrechamente vinculado a la individualización de la atención− implica un cambio en la forma de concebir la intervención de los profesionales, cuya labor ha de centrarse preferentemente en la provisión de apoyos para la mejora de la calidad de vida y para la inclusión social de las personas atendidas.

9. Coordinación interinstitucional y continuidad de la atención.

Un modelo innovador y de calidad en el ámbito de la inclusión social debe articularse de forma que se garantice la continuidad de la atención y la coordinación de todos los agentes que intervienen, desde distintos ámbitos, con un mismo caso, a partir de un modelo de coordinación centrada en la persona.

10. Participación, ciudadanía activa y coproducción.

Cualquier modelo eficaz de trabajo en el ámbito de la inclusión social debe basarse en la participación de las personas, tanto en la definición de su proceso de inclusión, como en la gestión de los centros y recursos en los que participan. En ese sentido, no cabe duda de que implicación personal y participación social son mecanismos interrelacionados cuyo efecto mejora las posibilidades de autonomía personal e integración relacional.

El reto se centra en la búsqueda de herramientas que permitan empoderar a las personas en situación de exclusión social, capacitarlas, para generar y utilizar conocimientos de manera activa y eficaz de forma que puedan superar la barrera que les impide participar activamente en la sociedad, tomar el control de sus propias vidas y, en definitiva, convertirse en ciudadanos y ciudadanas autónomas.

11. Implicación de las entidades en la comunidad.

El trabajo de las entidades que prestan servicios para la inclusión social sólo puede resultar plenamente efectivo si estas entidades están presentes en el tejido social de los territorios en los que operan; si son capaces de participar activamente en las redes comunitarias y de influir en el debate público sobre la exclusión y la desigualdad, haciendo visibles las necesidades de estas personas y su derecho a recibir los apoyos que precisan para la inclusión.

12. Práctica basada en la evidencia y evaluación continua.

Cualquier modelo eficaz de intervención en el ámbito de la exclusión social debe estar basado en la evidencia científica y debe recurrir a intervenciones, prácticas, programas o enfoques cuya efectividad haya sido demostrada. Para ello cabe recurrir a las herramientas que tradicionalmente se han asociado al paradigma de la práctica basada en la evidencia –como los diseños experimentales o las revisiones sistemáticas de la literatura científica− sin olvidar, en cualquier caso, la necesidad de integrar en estas investigaciones y evaluaciones la voz de todos los agentes (incluyendo profesionales y usuarios).

Administración, Derechos humanos, Empleo, Inclusión, Innovación social, Organizaciones No Lucrativas, Participación, Personas, Personas con Discapacidad, Personas sin hogar, Pobreza, Rentas Mínimas, Servicios sociales, Tercer Sector
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¿Sobrevivir al cáncer para malvivir, Ministra?

1 de febrero de 2018 a las 0:44

¡Fuera del Hospital, Búsquense la vida!

Este es el mensaje que perciben muchas personas al recibir el alta hospitalaria.

Si hay algo frustrante para muchas profesionales de servicios sociales en administraciones y organizaciones sin ánimo de lucro, es la  coordinación en el espacio sociosanitario.

Décadas sin apenas éxito intentando conseguir una coordinación vital para la protección social y sanitaria. No hay forma de que las administraciones se pongan a definirlo, planificarlo, dotarlo y evaluarlo. Y no será por referentes positivos en el ámbito de la salud mental por ejemplo o intentos necesarios como en Navarra

El resultado es que a muchas personas se les salva la vida en el hospital pero luego se las deja a su suerte cuando les dan el alta: con dependencia, sin hogar, con daño cerebral adquirido... enfermas de cáncer.

En la lucha médica contra el cáncer hay buenas noticias. Se estima que en España hay 1.500.000 supervivientes y más de 100.000 personas le ganan cada año la batalla. La tasa de curación a los cinco años de un tumor de mama es superior al 85%, una cifra que invita al optimismo para los 26.000 nuevos casos diagnosticados cada año.

Las malas noticias empiezan al recibir el alta médica

El cáncer es una enfermedad que va más allá de la problemática médica y afecta al trabajo, economía, recursos, relaciones familiares y sociales del enfermo, etc. En muchas ocasiones las consecuencias económicas de la enfermedad pueden ser tan o igual de graves que el proceso de salud o sus secuelas. La lucha personal y familiar debería ser por volver a vivir, pero muchas personas están obligadas a luchar para sobrevivir, a defender sus y nuestros derechos en tribunales y medios de comunicación, a denunciar el trato kafkiano al que los responsables de nuestro estado social las condenan.

Los médicos están intentando curarme, pero la Administración me va a matar de hambre“. Así empieza en Change.org la petición Cambien la ley y protejan a los enfermos de cáncer que Beatriz Figueroa (@BeaMFigueroa), una de estas personas que no se rinden, dirigió a los grupos parlamentarios del Congreso.

Más de 650.000 firmar exigen modificar la Ley General de Seguridad Social para garantizar una protección suficiente y seguridad económica y jurídica a las personas mientras sufren las secuelas del cáncer. En especial ante la brutal indefensión socioeconómica a quienes se les diagnostica la enfermedad mientras perciben la prestación por desempleo.

Pueden firmar aquí y escuchen a Beatriz, Magdalena Martínez, Beatriz Rouco y Mercedes Valverde. Su historia podría ser la de cualquiera de nosotros.

Crueldad institucional con personas civilmente muertas

Alguien debía de haber calumniado a Josef K., porque, sin haber hecho nada malo, fue detenido una mañana”

Así empieza El proceso, la obra maestra de Franz Kafza. No he dejado de acordarme de esta novela mientras leía toda la información que me ha mandado Beatriz pidiendo que difundiera esta injusticia y su lucha aprovechando que el 4 de febrero será el Día Mundial contra el cáncer. Ya lamento no ser periodista para escribir como debería su historia.

Pongámonos en el lugar de cualquiera de personas como las que aparecen en el vídeo. Lo cuenta Beatriz: “Después de diagnosticarme en marzo del 2011 me operaron en mayo y estaba recibiendo quimio en septiembre cuando recibí la resolución de que cobraría 426€ y además tendría que abonar el 40% de mis muchos medicamentos. Lo que menos me importó a partir de esa fecha fueron las vomitonas, la bajada de defensas, que el cuerpo me dolía como si me estuviesen torturando, ni siquiera que en mayo me tendrían que extirpar el otro pecho. Vivir y salvarme pasó a un segundo plano, lo importante era como iba apagar mi hipoteca, suministros y comer hasta ese momento“.

SERGAS (Servizo Galego de Saúde) INEM (Instituto Nacional de Empleo, ahora SEPE Servicio Público de Empleo Estatal), INSS (Instituto Nacional de la Seguridad Social)

En la web La vida no sigue igual se detalla el viacrucis de denuncias, huelgas de hambre, desprecio institucional y exclusión social a las que la Administración condena a miles de mujeres supervivientes al cáncer de mama: “Estamos en tierra de nadie y civilmente muertas sin derechos”.

Los datos son demoledores. Un estudio del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau,de Barcelona estimó que el 87% de las mujeres que trabajaban dejaron su puesto al ser diagnosticadas, el 46% de las que se encontraban en edad laboral no ha vuelto a trabajar tras superar la enfermedad y el 61% aseguraba que tenía que ver con el cáncer que habían padecido. 25.000 personas con cáncer se encuentran cada año en riesgo de exclusión social, el 27,7 % del total de diagnósticos (Observatorio del Cáncer de la Asociación Española contra el Cáncer)

Excma. Sra. Ministra Dolors Montserrat: ¿Está usted ahí?

Así comenzaba la carta que en febrero de 2017 se dirigió al Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad reclamando la modificación de la Ley General de Seguridad Social para solucionar este problema (y de paso el de muchas personas con discapacidad y sus familias obligadas también al copago farmacéutico). Explicando como hacerlo y con el aval de la Defensora del Pueblo, la Valedora do Pobo de Galicia, decenas de diputadas y diputados del Congreso y más de 600.000 firmas.

El silencio y la inacción de la ministra sigue. Parece más entretenida en tertulias televisivas sobre independencias y patrias que en solucionar un problema que afecta a miles de españolas. Con su Secretario de Estado, José Castrodeza, si que hubo reunión pero de su compromiso de participación no se sabe tampoco nada. Como se dice en la carta: “…Creí entender que “Estado social” es aquél que se obliga a sí mismo, por medio de la ley, a proteger y a promover la justicia social y el bienestar de todos sus ciudadanos. Ahora he comprendido que en este país, esa definición es pura retórica. La cruel realidad que sufrimos los enfermos oncológicos mientras nos recuperamos de esta grave dolencia es una injusticia social.

El cáncer no es de color rosa

En muchas personas que han padecido cáncer hay una cierta desconfianza a las campañas que utilizan el lazo rosa como un mero símbolo de optimismo. Temen que sea artificial y que oculte el maltrato de la administración o el sentimiento de ira, indignación o frustración que provoca su falta de actuación.

Sin ningún ánimo de criticar a organizaciones como la Asociación Española contra el Cancer (AECC) ni por supuesto a las miles y miles de personas voluntarias que de forma admirable luchan contra esta enfermedad y se solidarizan con las enfermas, pero conviene reflexionar sobre el peligro de que instituciones públicas o partidos políticos intenten almibarar el cáncer, movilizándose aparentemente por los más gratificantes antes y después (prevención y tratamiento) pero evitando actuar de forma decisiva en un después asociado a las más incorrectas políticamente pobreza o exclusión por carecer de protección social, económica y laboral.

Lo explica Beatriz en Cuando baja la marea (rosa): “Es para mi imposible olvidar el lazo rosa que lucían en su solapa políticos que nos representan en el Congreso. Los mismos diputados de las Comisiones de Sanidad y Empleo y Seguridad Social que no contestaron al correo hablándoles de esas mujeres que se sienten desahuciadas después de sobrevivir a un cáncer de mama. Con su falta de respuesta, esos políticos deslucieron su gesto de ponerse un lazo rosa porque ignoraron a más 640.000 ciudadanos que firmaron para un cambio de ley de la Seguridad Social.

Administración, Campañas, Heroes cotidianos, Incidencia, Personas, Pobreza, Salud, Servicios sociales, Voluntariado
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Piluca

14 de enero de 2018 a las 23:29

Doña María del Pilar Sánchez-Cantón Lenard también me enseñó palabras como “calicata”. A no quedarse en la superficie sino a profundizar cuando se hablara de la pobreza y sus causas.  Fue lo más sencillo que aprendí con ella, y como yo muchas personas que hemos tenido la suerte de conocerla.

No la busquen mucho en internet. Si algo distinguió a Piluca durante toda su vida fue su discreción, su alergia a cualquier tipo de reconocimiento por hacer algo que entendía como su obligación. Bastante disgusto tuvo cuando en 2002 el Ayuntamiento de Santiago le concedió el Premio Vagalume “por su experiencia de trabajo solidario y de trabajo social“.

Dos años estuvo sin hablarme cuando varias personas la propusimos para un premio a una de las mujeres gallegas decisivas en la lucha por los derechos humanos. Y eso que no sabía que era un primer paso para proponerla para la Medalla de Oro de Galicia. (Se que me caería la bronca por escribir este artículo, Piluca, pero ya te advertí que lo haría, a ser algo terco también me enseñaste tú. Ojalá pudieras reñirme)

Debería ser reconocida también por su labor dignificando el Trabajo Social o como investigadora histórica o sobre sus antepasados, pero me quedo con sus, como mínimo, 60 años luchando contra el hambre desde Manos Unidas junto a un equipo de mujeres admirables que hoy siguen siendo un ejemplo de compromiso por la justicia social.

Piluca fue, y seguía siéndolo, una mujer adelantada a su tiempo. En 1967 ya hablaba de desigualdad, de “comercio no ayuda“, de que era imprescindible hablar de riqueza y denunciar las causas económicas y políticas de la pobreza en vez de pintar sus consecuencias. Siempre fue enemiga del asistencialismo rancio y la limosna vacía de derechos humanos (incluyendo el movimiento del 0,7% al que siempre despreció por inútil contra la desigualdad).

Lo saben bien los centenares de profesoras y profesores a las que durante décadas llamaba cada año por estas fechas para confirmar que habían recibido y como iban a trabajar en sus aulas las propuestas educativas de las sucesivas campañas contra el hambre, los segundos martes del mes de febrero. Lo saben los miles y miles de personas que por todo el mundo han podido luchar contra las causas de su pobreza gracias a los donativos de estas campañas.

No la oí nunca definirse como feminista. Vaya si lo fue, dentro y fuera de la iglesia, y con una elegancia demoledora. Activismo social desde Acción Católica en una dictadura o en democracia, obedeciendo a las autoridades eclesiásticas…en apariencia.

Era conmovedor verla desesperarse y obedecer cuando recibía contestaciones del tipo “que no sepa tu mano derecha lo que hace tu mano izquierda” pero se reponía al día siguiente para seguir luchando por las rendijas que le dejaban. Era divertidísimo cuando se confiaba y dejaba ver con humor sutil como disfrutaba poniendo nerviosa a una jerarquía para la que siempre fue incómoda. Como me acordé de ti leyendo Mujer en la iglesia: ¿Acaso Dios no quiere la igualdad?.

También me acordé al ver la paloma que abre el vídeo que conmemora el 25 aniversario de la creación de la Coordinadora Gallega de ONGD (abajo está) y con un título que te define: Inconformista. O al escuchar al expresidente de Urugay, Pepe Mújica, diciendo que “Nada vale más que una vida, luchen por la felicidad

Gracias por tu ejemplo, constancia, honestidad y compromiso. Y no hagas caso, no descanses en paz nunca, que queda mucho por hacer.

Gracias por poder presumir de tener un referente moral en mi vida. Por poder decir que no creo en Dios, pero si en Piluca.

@xosecuns 

Comercio justo, Cooperación, Derechos humanos, Desigualdad, Hambre, Heroes cotidianos, Incidencia, Mujeres y hombres, Organizaciones No Lucrativas, Otra Iglesia, Personas, Pobreza, Riqueza, Tercer Sector, Voluntariado
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Cuando migramos

17 de diciembre de 2017 a las 14:29

El 18 de diciembre es el Día Internacional del Migrante. Un día para recordar que la inmigración es una buena noticia.

Pese a mentiras e interesados discursos del odio que triunfan porque las tolerantes lo consentimos, está más que probado que las migrantes generan beneficios económicos, sociales y culturales para todas las sociedades. Por eso la ONU, en palabras de su Secretario General  celebra el dinamismo y reconoce de nuevo la contribución de los 258 millones de personas migrantes en el mundo.

Es fácil demostrárselo. Les dejo con Yosi Ledesma, una de las personas de las que más aprendo día a día. Por su historia personal y por su dinamismo peleando desde la alegría y el arte por la riqueza de la diversidad.

Y profesionalmente como integradora social por tratar de impulsar la participación de las familias migrantes y la riqueza de la diversidad en la comunidad educativa. Un exitoso programa que la prestigiosa organización ACCEM desarrolla en colegios de Galicia y Asturias con el apoyo de la Dirección General de Migraciones y el Fondo de Asilo, Migración e Integración.

Disfruten. ¡Gracias por traer la diversidad y la alegría a mi colegio!

Fomentando la participación de las familias inmigrantes en la comunidad educativa

Cuando migramos sea por decisión propia o debido a circunstancias que escapan de a nuestro control, la vida nos cambia y debemos iniciar ese complicado proceso de aprender a desaprender. Muchas cosas son nuevas y para poder “integrarnos” en la comunidad de acogida hay que adaptarse, no queda otro remedio. Cosas tan cotidianas como la hora del desayuno son distintas y pasamos de desayunar sopa de pollo a las 7:30 de la mañana a tomar un café con churros a las 8.

A partir de aquí me permitiré hablar en primera persona. Una mujer migrante, con menores a cargo. Lo hago consciente de hablar desde el privilegio que muchos otros migrantes no tienen, pero la intención es que sea útil para hacer más gráfico el tema.

Si para una persona adulta que viaja sola la migración supone un reto y gran cantidad de cambios, lo que supone este proceso para un niño o adolescente es de órdago. La verdad, no creo que ningún padre o madre tome en cuenta la opinión de los hijos a la hora de migrar. Al menos yo no lo hice.

Tenía claro que mi función como madre era velar por el bienestar de mi hija, aún en contra de sus propios deseos. Solo tenía tres años y todos sabemos que los niños olvidan pronto, no les afecta tanto como a nosotros empezar de nuevo, o eso deseamos creer. Al fin y al cabo en cualquier lugar del mundo la familia, indistintamente de su procedencia o como estén constituida, desean lo mismo, que sus miembros estén bien, permanecer juntos, buscar un futuro mejor…

Y lo hemos conseguido.

Estamos aquí, en un país lleno de oportunidades, pero superadas o no las dificultades de cualquier migrante (con respecto al trabajo, vivienda, sistema de sanitario, situación administrativa etc. ) nuestros hijos e hijas deben asistir al colegio, deben ser parte de la comunidad escolar. Es aquí donde pasarán la mayor parte de su tiempo, las experiencias que tengan en la escuela serán de vital importancia para sentirse acogidos y aceptados en su nuevo entorno. Y ese proceso incluye a toda la unidad familiar.

Nuestros hijos tendrán una buena educación, estarán con otros niños y nosotros podremos dejarles confiados de que están en un espacio seguro.

¿Qué si tenemos dificultades?

Sí, muchas. Sin red de apoyo (familiares o amistades) cumplir los horario establecidos se convierte en un vía crucis. El mejor de los casos suele ser que la hora de entrar al colegio coincida con la de entrada al trabajo, pero no siempre es así y sin importar si contamos con ayuda o no, la realidad es que hay que llegar puntuales al colegio pero también al trabajo. Es verdad que sean creado alternativas para dar respuesta a la conciliación, como por ejemplo el programa de madrugadores, pero no siempre ganamos lo suficiente para poder enfrentar ese pago, aún siendo simbólico.

Ese mismo patrón se repite con la salida del colegio o las actividades extraescolares, las fiestas de cumpleaños, las excursiones… Y aunque es duro y te sientes que lo estás haciendo mal, te consuelas con pensar que son pequeños y que olvidan, que cuando las cosas estén mejor les compensaras.

Es como si hubiese que elegir entre trabajar y/o ser un padre o madre responsable

¿Qué otra cosa puedes hacer?. La realidad es que no mucho. Pero si no trabajas, ¿cómo puedes ser responsable, garantizar casa, comida y libros a tus hijos?

La cosa se complica aún más cuando las familias hablan otro idioma. El problema no es solo de clave cultural o falta de red de apoyo, recursos económicos o falta de tiempo. ¿Cómo ser parte de esta realidad si no te entienden y no entiendes?

Podemos imaginar la impotencia que se puede llegar a sentir cuando una simple nota del colegio para asistir a una reunión se vuelve un rompecabezas.

Seamos honestos, si para las personas que hablan español, incluso para las que son de aquí, el sistema educativo resulta complejo y agotador, añadan la dificultad del idioma o la idea de que todos manejamos las TICS , tenemos acceso a internet y disponemos de ordenador. Cada vez es más frecuente que para acceder a plazos y formularios de cosas importantes como las becas, inscripciones, solicitud de ayudas para libros, etc. deban realizarse on line.

Las familias nos organizamos como podemos

Nuestros hijos aprenderán a ir solos al colegio antes que el resto y eso no es malo del todo. Serán más autónomos e independientes, pero eso no siempre está bien visto por la sociedad.

Recuerdo que en una ocasión una señora que vio en varias ocasiones que mis hijos volvían a casa solos y se atrevió a tocar el timbre para verificar que no estaban solos en casa. Ese día tuve la suerte de llegar a casa 5 minutos antes que los niños cuando habitualmente llegaba 5 después. Levanté el telefonillo y me vi en la necesidad de explicar a una desconocida que era buena madre.

Por la falta de alguien que pueda llevarles o ir a recogerles, no podrán participar de las actividades extraescolares y serán nuestros hijos los encargados de mediar entre la escuela y nosotros, llegando incluso a ejercer intérpretes con todo lo que eso implica.

¿Cómo podrán mis hijos dejar de sentirse extranjeros en su escuela?

Me lo pregunto muchas veces. La poca o nula participación de la familia en la comunidad educativa les pasará factura, en el colegio, en el parque o cuando le inviten a una fiesta o cumpleaños.

Puede que sea verdad que los niños olvidan pronto, pero también es verdad que solo quieren ser niños y no sentirse diferentes. Pero los niños crecen y nuestros miedos y dificultades como padres también. Puede que no seamos parte del AMPA o apenas hemos podido asistir a las reuniones de padres y que por falta de tiempo o dinero los niños no llevaron disfraz o se perdieron la excursión de fin de curso…

Aún así la primaria es zona segura, el instituto es otra historia. Nos aterra que al llegar a los 16 tiren la toalla y abandonen la escuela, que coqueteen con las drogas y su paso por el instituto sea el temido camino de no retorno. Y cómo no tener miedo si en primaria apenas podíamos ayudarles con los deberes…

¿En serio alguien puede pensar que los migrantes no participamos en la comunidad educativa porque no queremos o qué no estamos interesados en éxito académico de nuestros hijos?

Si alguien piensa así le propongo un cambio de zapatos. Que se ponga en la piel de una mujer latinoamericana que por 750 euros mensuales trabaja 13 horas al día como empleada de hogar. Limpia la casa de otros, cuida y lleva al colegio a los hijos de otros, pero apenas tiene tiempo para ayudar con los deberes a los suyos.

Los que piensan así deben ponerse en el lugar de un padre que, luego de llegar en un cayuco arriesgando su vida, ahorra todo lo que saca de vender mecheros durante toda la noche. Se trae a su familia para brindarle la oportunidad de una vida mejor y lo consigue, pero sus horarios no son compatibles con asistir a clases de español.

¿Cómo mejorar la comunicación entre familias migrantes y escuela?

No solo nosotros, los que hemos llegado de otros destinos, tenemos que desaprender.

El profesorado, por ejemplo, debe dejar de creer que los niños que vienen de otro país tienen por defecto un nivel educativo inferior a los niños de aquí y entender que un niño que ha dejado sus primeros años de vida atrás se enfrenta a otra realidad mas allá de aprender matemáticas.

Y ya puestos ¿quiénes son los de aquí y cuáles son los de fuera? ¿Cuándo dejan los niños y niñas de ser extranjeros para los profesores? ¿Cómo afecta esta diferenciación a todos los niños y niñas de la clase y en su convivencia?

Sería ideal conocer la solución a todos esos problemas, aunque a día de hoy es algo utópico. Pero, a pesar de que no es fácil, no debemos de dejar de trabajar para conseguir la solución.

Yosehanna Ledesma

Arte, Cultura, Derechos humanos, Educación, Inclusión, Menores y jóvenes, Mujeres y hombres, Naciones Unidas, Organizaciones No Lucrativas, Participación, Personas Migrantes, Tolerancia
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“Ella no se acordará, ¿y tú?”: Defendiendo la dignidad de las personas con #Alzheimer

20 de septiembre de 2017 a las 13:12

El 21 de septiembre es el Día Mundial del AlzheimerUna ocasión ideal para reflexionar un poco sobre esta enfermedad que transforma profundamente la vida de a quien le toca pero también la oportunidad de agradecer su esfuerzo a las miles de familias y a las asociaciones que están peleando por las personas que quieren pero también para que todos nosotros tengamos una vejez feliz.

Para resolver dudas y sobre todo sumarnos a sus demandas y marcarle el paso al Alzheimer, les dejo con Javier Hermida, coordinador de la Federación Alzheimer Galicia.

Gracias Javier. Y Gracias Alzheimer Galicia por 20 años defendiendo derechos.

ALZHEIMER: UNA PRIORIDAD PÚBLICA

En el último siglo se ha duplicado la esperanza de vida en nuestro país, y prueba de ello es que a día de hoy la gallega es de las sociedades con mayor esperanza de vida del mundo.

Esto, que es sin lugar a duda un éxito del que tenemos que sentirnos orgullosos, es el resultado de la combinación de diferentes acciones que ofrecen a la población muchas oportunidades de afrontar el proceso de envejecimiento desde una perspectiva muy positiva: avances en medicina, un sistema sanitario de alta calidad, mejora de los sistemas educativos y protección económica en la jubilación, pensiones, etcétera.

Como es lógico, este proceso abre nuevas incógnitas ante el futuro con la aparición de nuevas problemáticas asociadas al proceso de envejecimiento de la que quizás sea la más representativa la que nos ofrecen las enfermedades neurodegenerativas, entre las que sobresale el alzhéimer o enfermedad de Alzheimer.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó en 2012 un informe en el que hacía un llamamiento a los estados a asumir las demencias como una cuestión de prioridad pública, dando así difusión a los que se venía llamando desde hacía años la plaga del siglo XXI.

¿Qué es una demencia?

La demencia es una disminución de la capacidad intelectual. Por lo general, esta disminución va acompañada de cambios psicológicos y de comportamiento y da lugar a una alteración de las capacidades sociales y laborales de quien la padece.

La demencia no es una enfermedad en concreto sino un conjunto de síntomas relacionados con una disminución de las capacidades mentales (memoria, lenguaje, juicio, cálculo, abstracción, capacidades visoespaciales, emotividad y características de la personalidad). Por todo ello, podemos decir que la demencia es un “síndrome” (conjunto de síntomas y de signos).

¿Y el alzheimer?

Una enfermedad neurodegenerativa progresiva que se manifiesta con un deterioro cognitivo y trastornos de la conducta. Afecta principalmente a la memoria, al pensamiento, al carácter y a la capacidad para llevar a cabo las actividades de la vida diaria.

El alzheimer comienza mucho antes de que aparezcan los primeros síntomas de demencia, y como en todas las enfermedades, la detección precoz es fundamental porque no sólo es mejor para cualquier tratamiento sino que permite a la persona que la padece tomar las riendas de su vida con mayor perspectiva y tiempo. Un dato interesante indica que una detección precoz podría ahorrar a los sistemas sanitario y de política social hasta un 45% de lo que se invierte a posteriori en la atención a las personas con demencia en fase moderada o severa.

Recorda quen son. Marcha 2017 Alzheimer Galicia

¿Una enfermedad con dos pacientes?

Es por tanto una enfermedad discapacitante y que produce una dependencia absoluta a largo plazo, necesitando control las 24 horas del día, tarea que suele recaer sobre la familia y especialmente sobre algún miembro concreto, comúnmente conocido como cuidador principal, que en la mayoría de los casos suele ser o el cónyuge o una hija.

Por todo ello se conoce a esta enfermedad como la enfermedad de los dos pacientes, porque acaban quemando a la persona cuidadora que sufre depresión, aislamiento social, enfermedades derivadas del cuidados del familiar, sentimiento de culpa, etc.

Se estima que, de media, los cuidados de una persona con alzhéimer tienen un coste anual de 30.000€ divididos entre los que asume la familia y los que pone la administración a través de los tratamientos clínicos y los programas de prevención de la dependencia.

¿De cuantas personas estamos hablando?

La Organización Mundial de la Salud estimó en 2012 que había aproximadamente 40.000.000 de personas con una demencia en el mundo. En España se estiman en 810.000 pacientes. En Galicia, a falta de estadísticas oficiales y de estudios epidemiológicos, podemos estimar que hay entre 70.000 y 100.000 casos de los que el 70% son alzheimer. Recordemos que en la actualidad el 23% de la población gallega tiene más de 65 años (un 40% para el 2050 según el INE), y que la edad es el principal factor de riesgo para desarrollar una demencia. De todos estos casos, la mitad están sin diagnosticar

alzheimer-envejecimiento-galicia

¿Qué se está investigando? ¿Qué no?

Los profesionales de la investigación clínica centran sus esfuerzos en dos líneas de trabajo: la detección precoz, que necesita estudios longitudinales de enorme coste y tiempo, y buscar la cronicidad de la enfermedad, es decir, ralentizar su evolución ofreciendo mayor calidad de vida a la persona que la padece.

También se están haciendo grandes avances en el campo de las terapias no farmacológicas, que en Galicia no están reconocidas por el sistema público de salud, que mediante en trabajo cognitivo y funcional con la persona afectada se ayuda en el retraso de la atención a la persona con demencia mientras hace algo proactivo en su lucha persona contra la enfermedad.

La gran ausente es la investigación social, el impacto social de la enfermedad, daños colaterales, validez de las acciones que se llevan a cabo, etc.  Esta investigación es la que nos puede dar información muy valiosa para las políticas sociales en materia de alzhéimer y otras demencias para los años venideros

¿Qué hay que hacer? Defender la dignidad de las personas

En el Día Mundial del Alzheimer 2017 desde la Federación Alzheimer Galicia queremos poner el acento en la importancia de las personas con alzheimer u otra demencia neurodegenerativa. A través de la campaña “Ella no se acordara, ¿y tu?“, queremos hacer más visibles aquellos aspectos que consideramos que tanto las administraciones públicas como la sociedad en general deben ayudar a reconocer para mejorar la calidad de vida de las personas con una demencia y de su familia.

1.  La defensa de la dignidad de la persona con alzheimer

Respetando siempre la autonomía de la persona al máximo. Además debemos respetar su capacidad de tomar decisiones siempre que sea posible. La persona con demencia acaba por perder progresivamente su capacidad funcional, y a disminuir su autonomía y capacidad de elección. Por eso es preciso que se vele por el bienestar de estas personas y se pueda detectar cualquier situación anómala lo más rápido posible.

2. Reconocimiento de los derechos de las personas con alzheimer

Dentro de estos derechos encontramos alguno tan importante como ser informado del diagnóstico de la enfermedad, a tener atención médica apropiada y continuada, a vivir en un ambiente seguro y estructurado, o a ser cuidado por profesionales cualificados en el ámbito del alzheimer.

3. Reconocimiento de la figura de la persona cuidadora y de sus derechos

Reconociendo su valor y visibilizando su labor ante la sociedad. Es fundamental facilitar el acceso de las personas cuidadoras a recursos tanto para un mejor cuidado de la persona con demencia como para evitar situaciones de exclusión social de los cuidadores, incluyendo también la personas ex-cuidadoras.

4. Reconocimiento automático del 33% de discapacidad para las personas a las que se les diagnostique alzheimer u otra demencia

Las personas con una discapacidad por enfermedades neurodegenerativas como el alzheimer no responden al patrón de otras discapacidades, por lo que, en muchas ocasiones, se dan situaciones de desprotección social. El reconocimiento de este grado de discapacidad permitirá a los afectados por la dolencia a acceder a recursos y servicios básicos e imprescindibles para estas personas

Estas cuatro demandas se suman a las reclamaciones fundamentales y aún no conseguidas para la lucha contra esta enfermedad:

1. Que el alzheimer sea una prioridad sanitaria

2.Desarrollo de una política transversal de alzheimer

3. Reconocimiento de la figura del cuidador

4. Supresión del copago de los servicios de dependencia

5. Desarrollo de servicios de intervención especializada en demencias en el medio rural

6. Sistema de detección precoz desde el sistema sanitario

7. Campaña de sensibilización y prevención del deterioro

8. Potenciar la investigación social y clínica

¿Y el sector asociativo?  El alzheimer no es el final de un camino, sino uno nuevo

Las 13 Asociaciones de Familiares de Enfermos de Alzheimer y otras demencias de Galicia llevan más de 20 años reclamando más acciones contra esta enfermedad. Han realizado un largo camino en el que han conseguido que nuestra comunidad sea pionera en el desarrollo de una red pública de centros de día especializados en alzhéimer, que los enfermos tengan la tarjeta sanitaria AA (que les permite llevar acompañamiento y cierta prioridad en la atención para evitar que la espera en una consulta o en urgencias se convierta en un problema mayor), programas formativos para familias cuidadoras, programas de prevención mediante talleres de memoria… pero no quieren parar.

Con el lema “Ella no se acordará, ¿y tú?”, queremos hacer más visibles aquellos aspectos que consideramos que tanto las administraciones públicas como la sociedad en general deben ayudar a reconocer para mejorar la calidad de vida de las personas con una demencia y de su familias.

Somos todos los que tenemos que marcar el paso a la enfermedad y no ella a nosotros, un diagnóstico no tiene que ser el final de un camino, sino un camino nuevo, como tantos otros que hemos empezado a lo largo de nuestras vidas.

Os animo a compartir vuestros pasos con los hastags  #RecordaQuenSon  o #DiaMundialDelAlzheimer

Son muchos pasos los que nos quedan por delante.

@FagalAlzheimer

Nota. Entrada actualizada. Original publicada el 20 de setiembre de 2016

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Administración, Campañas, Desarrollo rural, Exclusión, Incidencia, Inversión social, Naciones Unidas, Organizaciones No Lucrativas, Participación, Personas con Discapacidad, Servicios sociales, Tercer Sector
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Mujer en la iglesia: ¿Acaso Dios no quiere la igualdad?

27 de abril de 2017 a las 12:38

Defender que hombres y mujeres tienen los mismos derechos y exigir una igualdad efectiva parece obvio, pero sorprenden los muchos enemigos y su violenta resistencia machista a un cambio inevitable. Si: “El tiempo de los orcos termina“.

Por eso tienen un mérito especial las mujeres y asociaciones que defienden la igualdad entre hombres y mujeres (lo que es el feminismo), en espacios especialmente difíciles, como la iglesia católica.

Hoy tengo el honor de dejarles con una de estas mujeres, Marisa Vidal. Gracias por tu compromiso, coherencia y entusiasmo, por ficharme para esto de la pobreza y la desigualdad y por demostrarme que sirve de algo!

Mujer en la iglesia: ¿Acaso Dios no quiere la igualdad?

No conozco muchas asociaciones en las que participen hombres que tengan el feminismo, la igualdad real entre hombres y mujeres, como práctica política. La mayoría la dan por supuesta y se instalan en la comodidad, maquillándose con estadísticas de cuotas de participación y otros subterfugios. El maquillaje cae cuando sale a la palestra el iceberg de sexismo que hay en la sociedad.

¿Qué queréis que os diga? Sigo viendo aún, por ejemplo, demasiada presencia masculina en los espacios públicos y mucha presencia femenina en las puertas de las escuelas y las consultas de los pediatras.

A nadie se le escapa que en las instituciones no hay igualdad real entre hombres y mujeres y que sí no se cambian los modelos sociales y de participación va a ser difícil conseguir igualdad real.

Es verdad que cuando no queremos mirar para nuestro propio patio, echamos el ojo en el patio ajeno, y que es muy fácil tirar piedras en los tejados de otr@s, pero yo quiero hoy haceros conocedores de lo que pasó en la Iglesia gallega a finales del mes pasado. Vaya por delante mi condición de cristiana, perteneciente a la Asociación de Mulleres Cristiás Galegas Exeria y colaboradora habitual en Encrucillada, Irimia y otros proyectos de la Iglesia Gallega.

La coruñesa Christina Moreira es la única española ordenada presbítera Foto: Marcos Míguez. La Voz de Galicia

Hace unos días, Isabel Gemio entrevistaba a Christina Moreira, una gallega que resulta ser la primera mujer sacerdote en el estado español. Casi al mismo tiempo, entrevistas similares se publicaban en la prensa escrita: “Oficio misa todos los domingos

Al día siguiente de esta publicación, desde el Arzobispado de Santiago se emitía un comunicado que, en un tono un tanto displicente, desautorizaba a “esa señora” y deslegitimaba su ordenación.

Reparad en un detalle: en la página de Religión Digital acompañaron el comunicado del arzobispado con las pocas pero contundentes imágenes de mujeres presidiendo celebraciones y partiendo el pan y el vino en los primeros siglos de cristianismo, en las primeras comunidades. Hablan por sí solos los frescos de las catacumbas o los mosaicos que aún se conservan de mujeres revestidas de autoridad ministerial.

No tardaron en alzarse voces en apoyo de Christina y su papel como sacerdote en una comunidad cristiana que al tiempo defendían también la larga lucha por la igualdad que las mujeres llevamos en la Iglesia. Dos días después Engracia Vidal Estévez contestaba al arzobispado en el mismo medio pidiendo a los “señores masculinos” que abran los ojos ante esta realidad de discriminación que clama al cielo.

La Asociación Mulleres Cristiás Galegas Exeria a la que Engracia y yo pertenecemos desde su fundación, hay más de 20 años, no tardó también en preparar un documento de respuesta, una carta al señor Arzobispo en apoyo a Christina Moreira y en defensa de la igualdad en la Iglesia. Puede leerse completo en este enlace.

Capilla de San Zenón, Santa Práxedes, Roma, s. IX

La iglesia cambia con los tiempos, lo hizo siempre. También lo hará ahora

Ya pasaron unos días de todos estos acontecimientos (aunque el Arzobispado de Madrid acaba de impedir a Christina dar una charla en una parroquia), pero la causa de la igualdad de la mujer en la Iglesia sigue su camino. Los pasos que vamos dando vienen desde muy lejos en el tiempo y siguen avanzando.

Nuestro discurso por la igualdad, de sonar imposible hace unas décadas, ahora resuena fuerte y verdadero, y todas las personas vamos asumiendo que es un derecho irrenunciable, a pesar de los miedos que pueda provocar. El miedo es mal compañero de camino: reposa en la ignorancia y los prejuicios, y resulta un pésimo consejero sí lo que se quiere es mirar hacia delante y avanzar.

La Iglesia cambia con los tiempos, lo hizo siempre. No hay que tener miedo a los cambios, pues son consustanciales a la naturaleza humana. No cambian las verdades fundamentales, pero sí la manera en que respondemos a ellas con el paso del tiempo. En el siglo II la Iglesia hubo de adaptarse a una sociedad, la romana, si no quería que el mensaje de Jesús se perdiera para siempre.

No hay más que echar un vistazo a la historia de la Iglesia para ver como, buscando la fidelidad al mensaje, hubo que ir dando pasos nuevos que supusieron grandes aciertos en la historia de la Humanidad. Avanzar, adaptarse a las nuevas realidades, proponer respuestas nuevas allí donde no se veían salidas. En muchas ocasiones a Iglesia levantó su voz profética denunciando injusticias y corrigiendo el rumbo de la historia humana, y en otras asumió sus errores y recondujo situaciones que se revelaban injustas.

Igualdad es tener presencia en los órganos de gobierno y en la toma de decisiones

Cada situación histórica presenta sus retos y propone nuevas cuestiones a las que no podemos no dar respuesta. El debate por la igualdad hace tiempo que está abierto en la Iglesia. Tal y como está hoy la organización eclesial, negar a las mujeres el acceso a los ministerios ordenados impide que podamos tener presencia en los órganos de gobierno y en la toma de decisiones.

Por eso, la cuestión de la ordenación de las mujeres es un asunto con mucho más calado que lo que de principio puede parecer. Dentro de las feministas cristianas hay diferentes sensibilidades acerca de la cuestión de la ordenación pues muchas no estamos de acuerdo con un modelo de organización jerárquico, pero no hay dudas acerca de nuestro derecho al acceso a los lugares de culto, gobierno y decisión en la estructura eclesial.

Otra cuestión con carácter histórico es la conformación de la práctica sacramental tal y como la conocemos hoy. Es también fruto de un proceso iniciado en gestos y ritos de Jesús, pero conformado según los cánones rituales de las épocas en las que se fueron configurando. En la Iglesia tenemos que perder el miedo a cambiar las maneras de decir y hacer siempre que no dejemos de ser fieles al mensaje de Jesús, fieles al Reino de Dios que intentamos construir.

Hubo un tiempo en el que, por ejemplo, las personas que no eran blancas no tenían voz ni voto en la organización eclesial, porque tampoco tenían voz ni voto en el contexto social. Pero ese tiempo ya finalizó. Los hombres de diferentes razas ya disfrutan de plenos derechos en la Iglesia… Y las mujeres: ¿Por qué no?

Está llegando a su fin el tiempo de la desigualdad. Las mujeres ya no podemos seguir esperando y aceptando que hablen y decidan por nosotras.

Precisamos ya algo más que gestos y buenas intenciones. En la Iglesia precisamos con urgencia pasar de la tolerancia a la aceptación.

¿O es que acaso hay quien piensa aún que Dios no quiere la Igualdad?

Marisa Vidal Collazo

Más información:

Mujeres ordenadas en la iglesia primitiva. Libro publicado por la Asociación de Teólogas.

Movemento pola ordenación de mulleres.

Décimo aniversario da primeira ordenación de mulleres no Danubio (2002-2012)

Corrupción, Derechos humanos, Desigualdad, Educación, Exclusión, Incidencia, Inclusión, Mujeres y hombres, NO Violencia, Otra Iglesia, Participación, Voluntariado
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Muller na Igrexa. Acaso Deus non quere a igualdade?

26 de abril de 2017 a las 20:05

Defender que homes e mulleres teñen os mesmo dereitos e esixir unha igualdade efectiva semella ser obvio pero sorprende os moitos inimigos e a súa violenta resistencia machista a un cambio inevitable. “O tempo dos orcos remata“.

Por iso ten un mérito especial as mulleres e asociacións que defenden a igualdade entre homes e mulleres (tamén chamado feminismo), en espazos especialmente difíciles, como a igrexa católica.

Hoxe teño a honra de deixalos cunha destas mulleres, Marisa Vidal. Grazas polo teu compromiso, coherencia e entusiasmo, por ficharme para isto da pobreza e a desigualdade e por demostrarme que sirve de algo!

Muller na Igrexa. Acaso Deus non quere a igualdade?

A día de hoxe non coñezo moitas asociación nas que participen homes que teñan o feminismo, a igualdade real entre homes e mulleres, como práctica política. A maioría dana por suposta e se instalan na comodidade, maquillandose con estatísticas de cotas de participación e outros subterfuxios. A maquillaxe cae cando sae á palestra o iceberg de sexismo que hai na sociedade.

Qué queredes que vos diga? Sigo vendo, por exemplo, aínda demasiada presenza masculina nos espazos públicos e moita presenza feminina nas portas das escolas e as consultas dos pediatras.

A ninguén se lle escapa que nas institucións non hai igualdade real entre homes e mulleres e que si non se cambian os modelos sociais e de participación vai ser difícil acadar igualdade real.

É verdade que cando non queremos mirar para o noso propio patio, botamos o ollo no patio alleo, e que é moi fácil tirar pedras nos tellados de outr@s, pero eu quero hoxe facervos coñecedores do que pasou na Igrexa galega a finais do mes pasado. Vai por diante a miña condición de cristiá, pertencente á Asociación de Mulleres Cristiás Galegas Exeria e colaboradora habitual en Encrucillada, Irimia e outros proxectos de Igrexa Galega.

A coruñesa Christina Moreira é a única española que foi ordenada presbítera Foto: Marcos Míguez. La Voz de Galicia

Hai uns días Isabel Gemio entrevistaba a Christina Moreira, unha galega que resulta ser a primeira muller sacerdote no estado español. Case ao mesmo tempo, entrevistas similares publicábanse na prensa escrita: «Oficio misa todos os domingos»

Ao día seguinte desta publicación, dende o Arcebispado de Santiago emitíase un comunicado que, nun ton un chisco displicente, desautorizaba a “esa señora” e deslexitimaba a súa ordenación.

Reparade nun detalle: na páxina de Relixión Dixital acompañaron o comunicado do arcebispado coas poucas pero contundentes imaxes de mulleres presidindo celebracións e partindo o pan e o viño nos primeiros séculos de cristianismo, nas primeiras comunidades. Falan por si sós os frescos das catacumbas ou os mosaicos que aínda se conservan de mulleres revestidas de autoridade ministerial.

Non tardaron en alzarse voces en apoio de Christina e o seu papel como sacerdote nunha comunidade cristiá que ao tempo defendían tamén a longa loita pola igualdade que as mulleres levamos na Igrexa. Dous días despois Engracia Vidal Estévez, muller de grande valía, contestaba ao arcebispado na mesma Relixión Dixital pedindo aos “señores masculinos” que abran os ollos ante esta realidade de discriminación que clama ao ceo.

A Asociación Mulleres Cristiás Galegas Exeria á que Engracia e eu pertencemos desde a súa fundación, hai máis de 20 anos, non tardou tamén en preparar un documento de resposta, unha carta ao Sr. Arcebispo en apoio a Christina Moreira e en defensa da igualdade na Igrexa. Pódese ler completo neste enlace.

Capilla de San Zenón, Santa Práxedes, Roma, s. IX

A Igrexa cambia cos tempos, fixoo sempre. Tamén o fará agora

Xa pasaron uns días de todos estes acontecementos (ainda que o Arzobispado de Madrid ven de impedir a Christina dar unha charla nunha parroquia), o foco mediático xa xirou para outro sitio, pero a causa da igualdade da muller na Igrexa segue o seu camiño. Os pasos que imos dando veñen dende moi lonxe no tempo e seguen avanzando. O noso discurso pola igualdade, de soar a imposible hai unhas décadas, agora resoa forte e verdadeiro, e tódalas persoas imos asumindo que é un dereito irrenunciábel, maila os medos que poida provocar. O medo é mal compañeiro de camiño: repousa na ignorancia e os prexuízos, e resulta un pésimo conselleiro si o que se quere é mirar cara adiante e avanzar.

A Igrexa cambia cos tempos, fíxoo sempre. Non hai que ter medo aos cambios, pois son consubstanciais á natureza humana. Non cambian as verdades fundamentais, pero si o xeito en que respondemos a elas co paso do tempo. No século II a Igrexa houbo de adaptarse a unha sociedade, a romana, se non quería que a mensaxe de Xesús se perdera para sempre.

Non hai máis que botar unha ollada a historia da Igrexa para ver como, buscando a fidelidade á mensaxe, houbo que ir dando pasos novos que supuxeron grandes acertos na historia da Humanidade. Avanzar, adaptarse ás novas realidades, propoñer respostas novas alí onde non se vían saídas. En moitas ocasións a Igrexa ergueu a súa voz profética denunciando inxustizas e corrixindo o rumbo da historia humana, e noutras asumiu os seus erros e reconduciu situacións que se revelaban inxustas.

Presenza nos órganos de goberno e na toma de decisións

Cada situación histórica presenta os seus retos e propón novas cuestións ás que non podemos non dar resposta. O debate pola igualdade hai tempo que está aberto na Igrexa. Tal e como están hoxe a organización eclesial, negar ás mulleres o aceso aos ministerios ordenados impide que podamos ter presenza nos órganos de goberno e na toma de decisións.

Por iso, a cuestión da ordenación das mulleres é un asunto con moito máis calado que o que de principio pode parecer. Dentro das feministas cristiás hai diferentes sensibilidades acerca da cuestión da ordenación pois moitas non estamos de acordo cun modelo de organización xerárquico, pero non hai dúbidas acerca do noso dereito ao acceso aos lugares de culto, goberno e decisión na estrutura eclesial.

Outra cuestión con carácter histórico é a conformación da práctica sacramental tal e como a coñecemos hoxe. É tamén froito dun proceso iniciado en xestos e ritos de Xesús, pero conformado segundo os canons rituais das determinadas épocas nas que se foron configurando. Na Igrexa temos que perder o medo a cambiar as maneiras de dicir e facer sempre que non deixemos de ser fieis á mensaxe de Xesús, fieis ao Reino de Deus que tentamos construír.

Houbo un tempo no que, por exemplo, as persoas que non eran brancas non tiñan voz nin voto na organización eclesial, porque tampouco tiñan voz nin voto no contexto social. Pero ese tempo xa rematou. Os homes de diferentes razas xa gozan de plenos dereitos na Igrexa… E as mulleres. Por qué non??

Está chegando á súa fin o tempo da desigualdade. As mulleres xa non podemos seguir esperando e aceptando que falen e decidan por nós. Precisamos xa algo máis que xestos e boas intencións. Na Igrexa precisamos con urxencia pasar da tolerancia á aceptación. Ou é que acaso hai quen pense aínda que Deus non quere a Igualdade?

Marisa Vidal

Máis sobre o tema:

Mujeres ordenadas en la iglesia primitiva. Libro publicado pola Asociación de Teólogas.

Movemento pola ordenación de mulleres.

Décimo aniversario da primeira ordenación de mulleres no Danubio (2002-2012)

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Chema Vera: Las ONG coherentes bajan al barro

23 de noviembre de 2016 a las 2:18
Foto: Marcos Miguez. La Voz de Galicia

Foto: Marcos Miguez. La Voz de Galicia

Oxfam Intermon, una de las oenegé de referencia en nuestro país cumple 60 años de lucha contra la pobreza. Y no celebra su aniversario ensimismada, sino asumiendo con valentía y junto al resto de organizaciones que forman Oxfam Internacional, el riesgo de ser coherente y luchar contra la desigualdad y sus causas no sólo en Africa o América Latina sino también en España.

Detrás de esta transformación y de titulares como “El dinero fugado a un paraíso fiscal supone recortes en tu centro de salud” o «Con los refugiados no va a pasar nada, no han venido» están personas como su director general, Chema Vera, con quien he tenido la oportunidad de conversar.

Enfrentar la desigualdad extrema, seguir cerca de las personas y mantener la voz y la pasión son los tres retos que Chema cree que Oxfam Intermon tendrá en el futuro. Aquí nos da algunas pistas de como conseguirlo, o no.

 

Oxfam Intermón está denunciando en España problemáticas que antes parecían exclusivas de países del Sur: desigualdad, fraude fiscal o baja calidad democrática. ¿España es ya un país de terreno?

No como objeto de cooperación pero si como objeto de lucha por la justicia social y de defensa de derechos y de trabajo con población vulnerable. Sigue habiendo muchas diferencias pero creemos que debemos hablar de una desigualdad y pobreza crecientes en España porque sus causas son globales, máxime en desigualdad o fiscalidad, donde pueden afrontarse desde África, América Latina o Europa de una forma diferente.

Los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) ya no hablan de pobreza de aquí y de allí sino de causas y compromisos compartidos. ¿Qué implica?

Nuestro informe conjunto con Unicef nos permitió hablar sobre la contribución de España a los ODS con sus políticas de cooperación y comercio exterior. Pero también en como se van a cumplir en nuestro país los compromisos de reducción de pobreza infantil o acceso a calidad de servicios sociales que deben plasmarse en un plan nacional específico.

Los nuevos ODS son una buena noticia. No sólo abordan las consecuencias de desigualdad o insostenibilidad sino sus causas estructurales. Por ejemplo, el objetivo Hambre Cero reconoce que fracasará si no se cumplen lo previsto en cambio climático. Ojalá fuera mas potente su redacción pero en ODS como el 10 se habla de desigualdad y supone sin duda una oportunidad para demandar políticas estructurales a nivel internacional y en España.

“Los indianos fracasados vuelven a casa” Una expresión escuchada en ONG de acción social ante la actuación en España de organizaciones que antes trabajaban en desarrollo. Debates clásicos en cooperación como empoderamiento o apadrinamiento tienen su equivalente entre inclusión activa o un rancio asistencialismo. ¿Luchar contra la pobreza y sus causas o maquillarla?

Creo que si lo enfrentamos creando campos excluyentes acabamos cayendo en el error interesado de quienes quieren diferenciar a pobres de aquí con pobres de allí. Si lo vemos desde el enfoque de la mera captación de captar subvenciones o el oportunismo de cambiar mi imagen falseando mi imaginario si es válido el debate.

Nuestra respuesta es que nunca ha habido fronteras para los derechos o la solidaridad. Para quienes trabajamos desde este enfoque de causas o de derechos en África o América Latina es más difícil hacer fronteras y caer en este error, y es más fácil compartir agenda y espacios en España. Y creo que ha sido acertado porque hemos contribuido al debate político publico español y no nos ha mermado la capacidad de hablar de otros países, al contrario, ha reforzado nuestro discurso, hemos podido hablar más de América Latina por ejemplo.

El 99% de nuestros ingresos seguirán destinándose a cooperación o ayuda humanitaria. No vamos a abrir programas propios pero si a utilizar una parte de nuestros recursos libres a apoyar con recursos, apoyo técnico, formación o hasta amparo mediático a organizaciones sociales en España, y en dos sectores: población migrante y refugiada y violencia contra las mujeres.

Hacer incidencia política defendiendo derechos o denunciando desigualdad solos o a través de redes: la Plataforma por la Justicia Fiscal, Polétika… Algunas entidades protestan al sentirse obligadas a posicionarse sobre temas incómodos. ¿Es acertada la defensa radical de derechos?

Desde luego que si. Desde el respeto, pero si realmente como organización nos creemos el enfoque de derechos y no es mera retórica o unas palabras escritas en un marco lógico o en la memoria de actividades, ser coherente con esta misión implica exponerte, supone tensión, correr riesgos. Y si no…

¿Y si no?

haciendanosomostodos cartelTienes que sentir que estás saliendo de tu zona de confort, sintiéndote incómodo con las contradicciones. Podrás hacerlo mejor o peor pero por lo menos entras en terrenos donde hay una oportunidad para el cambio y de influir en sectores hasta ahora desmovilizados. Estamos comprobando que le hemos puesto explicaciones, argumentos y propuestas de acciones a una percepción de desigualdad que ya existía en mucha gente. Faltaba explicarla, dar posibilidades de actuación.

Pasar de denunciar los recortes en la cooperación al desarrollo (que seguimos haciendo) a presentar un informe de calidad contra la reforma fiscal de Montoro, es más arriesgado, pero es ahí donde debemos estar si nos creemos el enfoque de derechos y ese cambio de ideas, valores y actitudes políticas y prácticas.

Seguir con nuestra tradición de hacerlo solos o acompañados. Trabajar solos con acciones propias o en alianza con otros donde pongamos en juego nuestra identidad y marca (como la campaña contra el tráfico irregular de armas con Amnistía Internacional, Greenpeace o Fundació per la Pau, o la campaña sobre refugiados con otras ONG). Y participar en redes donde nuestra marca desaparece y se debate y actúa sobre causas comunes. Entre los tres espacios debemos seguirnos moviendo.

Sabiendo que los beneficiarios de Oxfam Intermón están a miles de kilómetros y los de las ONG de acción social en la calle de al lado, ¿Qué le dirías a quienes siguen diciendo que su organización es apolítica?

Que me digan como. Aunque sean entidades que se limiten a recaudar fondos, es tremendamente difícil afirmar ser apolítico cuando se esta trabajando con personas en vulnerabilidad y lo que haces no es ajeno a lo que ocurre en tu contexto local, a las normas que dificultan la inserción laboral o la alimentación. Solo con el hecho de prometer unas cuantas becas comedor se está tomando una posición política muy clara aunque no quieras.

fraude-fiscal-pringao-oxfam-intermonIncluso en un pretendido sentido asistencialista de trabajar solo las consecuencias estás asumiendo un cierto rol que más te vale reconocer. Máxime si se presume de tener un enfoque de derechos, lo que obliga a tomar postura y partido por las victimas. Nuestra acción política parte de las personas y sus derechos. En otras se puede partir de las ideas o los estudios, pero en nuestro caso vienen luego y este posicionamiento casi inevitable nos obliga a ser innovadores, a intentar conectar con una sociedad española que se ha revitalizado políticamente en los últimos ocho o diez años, nos guste o no.

Lo que pasa es que se confunde apolítico con apartidista. Organizaciones como Oxfam Intermón, Amnistía Internacional, Greenpeace o Médicos Sin Fronteras hemos demostrado que se pueden tomar iniciativas contundentes y comprometidas políticamente sin que se nos puedan asociar con ningún partido. Como cuando reclamamos la reforma de la Constitución y que los derechos sociales y económicos se conviertan en fundamentales y tengan la misma obligatoriedad para nuestro gobierno dentro y fuera de España. Ahora, esto no es estar precisamente en la zona de confort.

¿Cuales son los retos a los que se enfrenta el Tercer Sector Social en España? 

Relevancia para la sociedad, seguir siendo referentes para ciertos temas más allá de las actuación concreta.

Rendición de cuentas sobre lo que estamos consiguiendo con nuestra actuación (acción humanitaria, acción social, incidencia, cooperación, me da igual) gracias al apoyo de la sociedad, bien sea indirectamente con financiación pública o con cuotas de socias o donativos.

Conexión con la gente joven y conseguir su adhesión. El paso de la persona socia o donante de toda la vida a jóvenes activos en el mundo digital, que requieren una cercanía, transparencia e implicación muy superior a la que estamos acostumbrados.

¿Sigue siendo necesaria la cooperación al desarrollo? ¿Hay vida después del 0,7%?

Si claro. Hay que seguir defendiendo un volumen de fondos suficientes. No estoy de acuerdo con la postura de que ya no hay que pedir dinero. Si la política pública española de cooperación al desarrollo no crece, más vale cerrarla, porque llega un momento en que con tanta reducción no llega ni para soportar los costes de estructura y lo que cuesta una dirección general sin apenas tiene recursos para gestionar.

Comic Niñas Abuso sexual Nicaragua CooperaciónPero hace falta una renovación del rol, los instrumentos de cada actor y la narrativa de cómo lo estamos contando. Y esto afecta y mucho a las ONGD. Creo que tuvimos un boom de financiación rápida y excesivamente fuerte, que digerimos como buenamente pudimos, haciendo mucha maquinaria de proyectos que ahora ya no existe.

Debemos evolucionar hacia una cooperación de valor añadido. Que se nos mida y valore por el impacto de nuestros programas: con quien más los hacemos (en terreno o internacionalmente), en si aportamos conocimiento, influencia, trabajo en red, una especialización fuerte, etc. Si eso no se explicita, la narrativa antigua de simplemente gestores de la cadena de solidaridad o la relación con intermediarios, está muerta. Máxime porque es vertical y estamos en un mundo cada vez más horizontal, en donde hay países con capacidades mucho más fuertes que en el nuestro.

También está muerto un sector de ONGD ensimismado con la bandera de más recursos o del 0,7%. Sólo puede funcionar por la vía de quitarse las orejeras, asumir un enfoque de derechos, de compartir causas con otros o asumirlas para ampliar nuestra base social y el respaldo a la cooperación al desarrollo. Al sector le ha venido bien la reducción de las ONG y que haya más fusiones e interrelaciones y que se nos mida por lo que aportamos, no por lo que gestionamos.

Recaudar fondos denunciando desigualdad y fraude fiscal: ¿Suicidio o genialidad?

Fue una decisión difícil. Cuando entras en una denuncia de desigualdad o intereses de grandes empresas, salvo excepciones como la Fundación La Caixa con la que puedes entrar en un dialogo sofisticado, a la mayoría ni se les pasa por la imaginación financiarte. Tienen otras organizaciones disponibles mucho más blancas y con causas mucho más sencillas.

Hay una renuncia implícita a este tipo de financiación, pero afortunadamente la realidad económica es mucho más amplia, con mucha pequeña y mediana empresa y alguna grande que si que participan. Hay algunos donantes que aún teniendo muchos ingresos entienden la dialéctica de desigualdad y la defensa de una fiscalidad justa y un reparto de la riqueza.

¿Que es una ONG blanca?

Aquella con un posicionamiento político público mucho menos anguloso o sistémico. Puedes denunciar en tu boletín la situación de los niños soldado o la trata, porque queda muy lejos. Pero la clave es que hacer cuando te vas haciendo más fuerte: si denuncias abiertamente las causas políticas o económicas que provocan o consienten estos hechos y retas al sistema, te haces un poco menos blanco. Entras en un cierto barro, y hay que hacerlo con mucho rigor y apoyo público, siempre con la conexión de las personas para explicar y explicitar el por qué hacemos una acción y no otra.

¿Y funciona con pequeños donantes?
Si. Con campañas como las de escaqueo fiscal o subirnos a la denuncia de los Papeles de Panamá hemos conseguido miles de nuevos socios. No por una emergencia, sino por una campaña política.

Incluso en campañas más tradicionales, como la que haremos en Navidad estamos intentando innovar nuestro marketing, conectando, en una campaña con el lema No hay más excusas, un proyecto con mujeres en Burkina Faso con la incidencia política sobre el cambio climático. Es decir, relacionar un proyecto y a unas personas a las que se les niegan sus derechos con una causa global y hacer una narrativa sobre este aquí y allí. La posibilidad de que se enganchen nuevas personas es alta.

@Chema_Vera

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