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¿Por qué no se puede reducir la pobreza en España? #AporofobiaEconomica

13 de junio de 2018 a las 22:19

Xaquín Marín

Ya tenemos nuevo gobierno y nuevas ilusiones y promesas. Veremos si son palabrería o se hacen realidad, pero al menos el discurso oficial parece haber asumido por fin la emergencia social del aumento de la desigualdad de la renta (a la cabeza de la Unión Europea) o la pobreza (también la infantil).

Hace unos días denunciaba esa concepción de la economía que desprecia y hasta odia o los más débiles. Una “aporofobia económica” que confunde de forma interesada pobreza y miseria, niega que 13.000.000 de personas están en riesgo de pobreza o exclusión en España, no reconoce que tanto la crisis económica como la pretendida recuperación la han pagado y la siguen pagando las personas más pobres, en especial las mujeres. O lo que es peor, que se ha utilizado como excusa ideológica para avanzar en el desmantelamiento del tesoro de nuestro estado de bienestar.

He intentado resumir en ocho factores que creo que motivan el desplome de las rentas más bajas y que España sea un paraíso de la desigualdad. Afrontarlos debería ser la base de cualquier política económica que asegure sin rastro de aporofobia el desarrollo del país.

Tener empleo no es suficiente para reducir la pobreza.

Si ya en España el desempleo es un problema estructural, la reducción de la elevada tasa alcanzada en los años más negativos de la crisis se está realizando a costa de la creciente precarización del mercado laboral y del empeoramiento de los salarios y condiciones laborales.

Desde 2009, el peso de la remuneración salarial en la distribución del PIB ha caído en cuatro puntos. En 2016, mientras los beneficios empresariales crecieron un 200,7% sobre el año anterior, el coste laboral por trabajador se mantiene estancado desde 2012 (Informe “Premiar el trabajo, no la riqueza” Oxfam Intermon)

Una desigualdad que también se acentúa en la estructura salarial: entre 2008 y 2016, los salarios más bajos se han reducido un 15%, mientras que los más altos han crecido un 15,2%.

No debería extrañar que el 13,6% de la población ocupada esté en riesgo de pobreza, o que la última EPA del 2017 alerte del crecimiento del número de hogares con todos sus miembros activos en paro o del número de parados de larga duración.

Las personas desempleadas están en un callejón sin salida y sin entrada, con cada vez menos posibilidades de acceder a unas prestaciones por desempleo cada vez más escasas.

Miren el gráfico: la línea azul que baja son las personas que percibían alguna prestación por desempleo; la roja que sube las que han pasado a estar en riesgo de pobreza. Aporofobia en estado puro.

Tasa cobertura desempleo y % población en riesgo pobreza o exclusión. Fuente: Elias Trabada/Público

Falta de competencia como política social.

España es la economía europea con mayor número de oligopolios y carteles, especialmente en mercados relacionados con la vivienda y los servicios vinculados. Esta falta de competencia, además de suponer una barrera de entrada notable para pequeñas y medianas empresas, provoca que los precios de muchos bienes y servicios sean más elevados, detrayendo renta de los hogares.

Mientras entre 2008 y 2016 los ingresos de los hogares medios descendieron un 1,2%, el precio de la electricidad subió un 46,7%, el gas natural 31,2%, la gasolina un 39,5% y el gasóleo un 22,4%.

Y espántense con este gráfico y el imprescindible artículo de Ana Balseiro que lo explica: entre 2015 y 2018, el precio de algunos alimentos creció hasta cinco veces más que el salario medio.  ¿Se atreven a calcular lo que supone para las personas en pobreza severa que, con suerte, perciben desde hace 8 años los mismos 400€ al mes de una renta mínima autonómica?

Ya ven, defender la libre competencia y el libre mercado para luchar contra la pobreza, justo lo contrario que muchos subvencionados neoliberales de pacotilla hacen. No por casualidad, Joseph Stiglitz inventó el término “capitalismo de amiguetes”, o el primer informe sobre desigualdad de Oxfam Intermon en 2014 se titulaba “Gobernar para las élites. Secuestro democrático y desigualdad económica”.

La corrupción como causa de desempleo

Directamente relacionada con el apartado anterior. La corrupción no es solo una cuestión ética que se pueda perdonar a través de las urnas.

Como advierte repetidamente la Comisión Europea, falsea la competencia, permite que firmas poco competitivas se alcen con contratos millonarios sin ser las mejores para desarrollar los trabajos, por lo que el coste se eleva no solo a la supuesta ‘comisión’, sino también a la ineficiencia del gasto público.

Un informe del Banco de España lo dice de forma más elegante: “el crecimiento económico producido en España entre 1995 y 2007 se focalizó en los sectores con peores productividades, pero con mejor conexión con las administraciones públicas”.

El Estado ha “despilfarrado” más de 45.000 millones de euros en 20 años en infraestructuras innecesarias o infrautilizadas. ¿Hace falta hablar de infraestructuras innecesarias, autopistas rescatadas, el 3%? Quizá si, porque muchos de los nombres de empresas en las que están pensando han encontrado un filón enriqueciéndose, dentro y fuera de España, con la pobreza y la exclusión.

El aumento del precio de la vivienda, sobre todo de alquiler.

Según Eurostat, el 43,3% de los arrendatarios españoles destinan más del 40% de sus ingresos a pagar el alquiler, cuando la media europea es del 27%. España es también uno de los países europeos con menor porcentaje de vivienda social: un 1,1% frente al 32% de Holanda o el 17% de Francia.

Lo que está pasando en el mercado del alquiler de vivienda es una burbuja de manual… y un buen “jugo” para aumentar la desigualdad. Los juzgados emiten más de cien órdenes de desahucio diarias a inquilinos, el 7% más que hace dos años.

El precio de los inmuebles creció un 6,2% en el primer trimestre del año, sobre todo en Madrid, Cataluña y Baleares. Solo en Galicia los alquileres suben hasta cinco veces más que los sueldos.

Fuente: Expansión

El sistema fiscal en España apenas reduce la desigualdad.

Se recauda mal y de manera injusta, ya que son las familias más pobres quienes soportan un peso desproporcionado de los impuestos, sobre todo indirectos, y perciben muchas menos transferencias sociales. En 2014 el 20% de la población más pobre pagó de promedio un 29% de su renta en impuestos, una cifra sólo superada por el 10% más rico.

El 72% del inmenso fraude fiscal español está generado por grandes empresas y grandes fortunas. No debería sorprender que el presidente de la Red Española contra la Pobreza (EAPN España) reclame un batallón de inspectores fiscales y de trabajo para luchar contra la desigualdad. No hay dinero. ¡Mentira!

La pobreza y la desigualdad se heredan.

Aunque creamos que los logros que obtenemos en la vida se deben a nuestro esfuerzo y talento, lo cierto es que en España el techo de cristal, o mejor el suelo pegajoso, que paralizará el ascensor social para los niños y niñas más vulnerables se muestra en múltiples detalles: a los 15 años han repetido curso un 53% frente a un 8% de los de familias acomodadas. Sus padres acuden tres veces más al médico de cabecera, tienen más riesgo de depresión o enfermedades mentales o cardiovasculares.

Nacer pobre implica hipotecarse de por vida y probablemente también la del 80% de sus hijos e hijas y nietos, la llamada transmisión intergeneracional de la pobreza

Y como contraste, el suelo de cristal en el que los hijos de familias de altos ingresos con signos de baja capacidad académica a los 5 años, tienen un 35% más de probabilidades de tener altos ingresos cuando sean adultos que los niños de familias más pobres con signos tempranos de alta capacidad. Los Cifuentes no son precisamente una excepción)

No hay mejor discriminación positiva que el hecho de que la mitad de las fortunas españolas provenga directa o indirectamente de la herencia. Muy lejos quedan las intenciones de millonarios como Zuckerberg, Gates o Buffet de donar la mayor parte de su fortuna a la lucha contra la pobreza a través de la iniciativa “The Giving Pledge” (El placer de dar)

Burocracia

Nuestro trabajo es luchar contra la pobreza, no hacer sudokus burocráticos” es un grito continuo de las organizaciones que deben relacionarse con la administración para llevar a cabo sus actividades (y el de muchas empresas, por cierto).

La multiplicación de requisitos administrativos contraproducentes,creciente inseguridad jurídica y sensación de sospecha y desprecio institucional está perjudicando seriamente a miles de personas en riesgo de pobreza o exclusión social y de paso arruinando entre mostradores y formularios absurdos el prestigio de las políticas sociales públicas o de profesiones imprescindibles en la lucha por la inclusión social.

Es deprimente escuchar a responsables políticas su acuerdo rotundo con este tema pero reconociendo su impotencia casi inexorable para solucionarlo. Y es posible, la Xunta de Galicia se ha comprometido a reducir en dos tercios la información a cubrir y los plazos para valorar las solicitudes de reconocimiento de la discapacidad… ¿y si se extiende esta reducción a todos los procedimientos de inclusión social?

Ausencia y escasa eficacia de políticas públicas que aseguren ingresos mínimos e igualdad de oportunidades.

España es uno de los países más cutres de Europa invirtiendo en políticas sociales. Y es casi obsceno su interés en la lucha cntra la pobreza familiar e infantil.

Les dejo dos gráficos que lo resumen.  Uno de Daniel Fuentes sobre la evolución del gasto público en sanidad, cultura, educación y protección social (excluyendo pensiones) en España y en la media de los 19 países del área euro. Y otro de Unicef España sobre el gasto de prestaciones monetarias para la protección de familias con el que debería empapelar su despacho la nueva Comisaria contra la pobreza infantil.

Evolución gasto público en sanidad, cultura, educación y protección social (excluyendo pensiones) Vía @dfuentescastro

Se gasta muy poco, pero encima sin beneficiar a quien más lo necesita. Lo ha denunciado con inusual claridad la Comisión Europea: España es junto a Italia el país en el que las prestaciones menos ayudan a las rentas bajas. La OCDE lo concreta: el 20,4% de las transferencias públicas va a parar al 10% más rico de la población, mientras que el 10% más pobre sólo percibe el 4%.

Más allá de las pensiones o la decadente prestación por desempleo está la mediocridad. No existe una política estatal ni un sistema estructurado de protección de rentas o garantía de ingresos dirigido a combatir la pobreza, ayudar a las familias o dar acceso a la vivienda.

El último recurso para los hogares en pobreza severa, son las llamadas “Rentas Mínimas de Inserción”, una red de protección fragmentada por comunidades autónomas “que protege poco y a muy pocos” por sus bajas cuantía y unos requisitos burocráticos extremos y basados en la culpabilización y la sospecha sobre las personas perceptoras. ¡Bienvenidas a la Confederación Española de Derechos Sociales Autónomos!

Y el modelo de éxito para reducir la pobreza sin burocracias ni aporofobia está muy claro. Como se indica en el gráfico de la Fundación FOESSA, sin las pensiones de jubilación, ocho de cada diez personas mayores de 64 años estaría en la pobreza, 7 de cada 10 en pobreza severa, con ellas esta cifra se reduce al 11% (al 3% la pobreza severa). Observen la diferencia enorme del impacto en las personas menores de 65 años.

Los españoles toleramos peor la desigualdad que otros pueblos. Un 74% consideramos un problema muy grave la diferencia entre ricos y pobres. Las soluciones para combatir contra la desigualdad están muy claras, sólo hay que tener voluntad política para implantarlas y exigir una economía sin rastro de aporofobia en donde el bienestar de las personas sea la principal prioridad.

Quizá habría que empezar por menos apelaciones a la patria y más al estado social y de derecho, ¿no?.

@xosecuns

Barrio La Rondilla (Valladolid)

 

Administración, Cláusulas sociales, Corrupción, Derechos humanos, Desigualdad, Empleo, Empresa, Exclusión, Impuestos, Inclusión, Inversión social, Pobreza, Rentas Mínimas, Responsabilidad Social Empresarial, Riqueza, Servicios sociales, Transparencia, Unión Europea, Vivienda
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Cuando la economía odia a los pobres #AporofobiaEconomica

27 de mayo de 2018 a las 23:19

Es oficial. La crisis ha quedado atrás y la recuperación económica es un hecho. Se crea empleo por fin, así que la mayoría de las familias más perjudicadas durante la ya superada gran recesión, están mejorando o van a mejorar en breve su situación. AMEN. Es incluso antipatriota no reconocerlo así, mucho más cuando la emergencia obliga a la gente de bien a defender patrias y banderas.

Será oficial, pero no es cierto para los casi 13 millones de personas que en España siguen en riesgo de pobreza o exclusión. Desde que hace un año se lo contaba en ¿Por qué crece la desigualdad en España? sigue estando claro que la recuperación económica es solo para una minoría.

La economía debería ser la ciencia de la pobreza” decía el añorado José Luis Sampedro. El logro del crecimiento económico no es algo importante en sí mismo, solo lo es si nos permite alcanzar objetivos sociales virtuosos” nos recuerda el Nobel Amartya Sen (en el artículo Crecimiento: ¿con desarrollo o con despilfarro? del siempre clarificador Albino Prada).

La única economía que debería importar es la que asegure mejorar la calidad de vida de las personas.

Economía y humanismo no son palabras opuestas, pero la norma parece ser la contraria. En la economía tradicional que hace el ridículo creyéndose una ciencia exacta (tras haber previsto 9 de las últimas 5 recesiones dice un chiste), la aporofobia y el desprecio a las personas en pobreza, es la norma. Y es una de las razones fundamentales para que ésta no se reduzca.

Llegará un día en el que en los cuadros macroeconómicos, al mismo tiempo que datos y objetivos de crecimiento del PIB, inflación, déficit público o balanza de pagos se prioricen y se sigan de forma exhaustiva los de reducción de pobreza y desigualdad, % de gasto en servicios sociales sobre el PIB, reducción fraude y elusión fiscal, etc.

Mientras tanto, se agradecen informes como El Estado de la Pobreza de EAPN España o los de Oxfam Intermon como “Premiar el trabajo, no la riqueza” sobre la desigualdad y la situación de las más pobres a nivel mundial o  “La recuperación económica, en manos de una minoría” sobre la situación en España.

Se agradecen también y merecen apoyarse medios alternativos o webs como Alternativas Económicas, El Salmón Contracorriente, Econoplastas Economía Solidaria o grupos de Facebook de docentes y profesionales preocupados por hacer accesibles Economía y Educación.

Y es aire fresco leer a periodistas y economistas que en medios tradicionales informan con rigor de lo que importa; y en Galicia podemos presumir: Julio Rodríguez, Lara Graza, Santi Riveiro, Rubén Santamarta, Gabriel Lemos, Ana Balseiro, Sofía Vázquez, Marcos Pérez, David Lombao…

Todos debemos apretarnos el cinturón”… pues para nada ha sido así.

Fuente: El Pais

Aporofobia económica es confundir de forma interesada pobreza y miseria, negando que 13.000.000 de personas están en riesgo de pobreza o exclusión en España o no reconocer en cualquier titular objetivo que tanto la crisis económica como la pretendida recuperación la han pagado y la siguen pagando las personas más pobres. Y de una forma nunca vista en los últimos 40 años. O lo que es peor, que se ha utilizado como excusa para avanzar en el desmantelamiento del tesoro de nuestro estado de bienestar.

Y es que España es el país de la Unión Europea donde más ha crecido la brecha entre ricos y pobres desde 2007, sólo por detrás de Rumanía y Bulgaria y empatada con Lituania.  Y se enquista más en España que tras las crisis anteriores.

Cuatro evidencias:

1. Entre 2008 y 2016 mientras los sueldos del diez por ciento más pobre bajaron un 15%, los del 0,03% más alto aumentaron en un 15, 18% 2. Entre 2007 y 2016 mientras que el diez por ciento más pobre vio disminuir su participación en la renta nacional en un 17%, el 10% más rico la incrementó en un 5%, y el uno por ciento más rico, en un 9%.3. Entre 2013 y 2016, con la crisis aparentemente superada, 29 de cada cien euros provenientes del crecimiento económico fueron a parar al 10% con rentas más altas, mientras que tan sólo 8 de cada cien terminaron en manos del 10% más pobre. Cuatro veces más.

4. El dogma de la recuperación económica también está sirviendo para incrementar la desigualdad de riqueza. Entre 2016 y 2017, el 1% más rico capturó el 40% de toda la riqueza creada, mientras que el 50% más pobre apenas consiguió repartirse un 7% de este incremento.

Una desigualdad que se agranda en mujeres y jóvenes.

El 58% de las personas en situación de vulnerabilidad laboral son mujeres. Ocupan la mayor parte de los empleos a tiempo parcial, las que tienen vidas laborales más cortas, las que se concentran en los sectores con menor valor añadido y con menor reconocimiento social y, por tanto, con salarios más bajos. Las que presentan mayores tasas de desempleo y las que más se ven perjudicadas cuando tienen que cuidar solas a sus hijos: el 80% de las familias monoparentales están encabezadas por una mujer, y más de la mitad están en riesgo de pobreza.

El futuro de los y las jóvenes es muy incierto. Además de sufrir las consecuencias de empleos precarios, temporales, parciales y mal pagados, no tienen a la vista un futuro que les permita ser optimistas en lo referido al ámbito laboral y a la igualdad de oportunidades. El salario anual de un joven de 26 años que accede al mercado laboral es hoy un 33% inferior al obtenido en 2008.

Si no se lo creen todavía, el mismo Banco de España, en su reciente informe “La desigualdad de la renta, el consumo y la riqueza en España” reconoce que la desigualdad se está cebando con mujeres y jóvenes. Con datos como que en el 10% que menos cobra por hora el 63% son mujeres, a pesar de que en el total de los asalariados representan el 48%…

¿Por qué la recuperación económica no está sirviendo para reducir la pobreza?

Seis grandes factores creo que motivan el desplome de las rentas más bajas y el aumento de la desigualdad en España. Afrontarlos debería ser la base de cualquier política económica que asegure sin rastro de aporofobia el desarrollo del país. Se las contaré en breve, pero pueden irlas leyendo en este resumen: Sin noticias de la recuperación o aporofobia económica.

@xosecuns

Comunicación, Corrupción, Derechos humanos, Desigualdad, Inversión social, Personas, Pobreza, Riqueza, Servicios sociales
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Explicando en clase por qué abuelas y abuelos están tomando las calles

9 de abril de 2018 a las 21:57

El 21 de marzo, Día Internacional contra el Racismo, con un sencillo pero contundente “Miradnos bien, somos gallegos” la portada de La Voz de Galicia le dio una alegría inmensa a personas como Samba, Amdy, Zinthia, Libass, Alexque o Yosi que se vieron reconocidas como ciudadanas con los mismos derechos y obligaciones que cualquiera de nosotros.

Ese mismo día se publicaba el suplemento semanal La Voz de la Escuela, imprescindible para cualquier persona interesada en la educación. Y este artículo en gallego de Fernando Pariente explicando por qué es vital para niños y niñas entender y apoyar la defensa del sistema del sistema público de pensiones que ha puesto en pie a miles de pensionistas en defensa de sus derechos.

Quizá parezca que son temas diferentes, pero en realidad tienen mucho que ver. De hecho están hablando de lo mismo: el serio peligro de desaparición de nuestro estado del bienestar, forzándonos a pasar de un modelo de sociedad en el que todas las personas que vivimos en España cuidamos unas de otras a otro en el que cada uno se debe buscar la vida y si es un inútil o vago por no hacerlo, aguantarse y pedir limosna si acaso.

Si quieren entender mejor la extrema importancia de esta decisión política y como explicarla si acaso en sus clases, ademas de leer el artículo de Fernando Pariente, les recomiendo ver los vídeos, algunos de los que incluye la unidad didáctica elaborada por la Fundación FOESSA de Cáritas para explicar las conclusiones de su último y monumental informe sobre la pobreza en España. Como bien dicen: “La pobreza no es un problema de la crisis, sino de modelo social

Los abuelos salen a la calle

El pasado 22 de febrero ocurrió algo insólito en España. Los jubilados y pensionistas se manifestaron en más de sesenta ciudades. Numerosas personas mayores mostraron su indignación y su protesta contra elridículo incremento del 0,25 % que se viene aplicando a sus pensiones desde hace cinco años. En muchos casos eso significa un aumento de algunos céntimos nos sus ingresos mensuales. Menos de lo que vale la remisión de la carta con la que el Gobierno se lo comunica cada año. Por eso muchos procedieron simbólicamente a romper esas cartas en público. Parece que en los tiempos que corren se puede producir entre los abuelos un movimiento parecido al de los chicos indignados del 2011.

Las pensiones garantizan a los ciudadanos el bienestar mínimo indispensable. El sistema público mantenido por la Seguridad Social certifica que el Estado cubrirá tanto el cuidado de su salud como la satisfacción de sus necesidades cuando dejen de trabajar por jubilación o no encuentren trabajo. Que el Estado asuma esta responsabilidad es una conquista social tras muchos años de lucha desde mediados del siglo XIX, con la revolución industrial.

Manifestacion en Ferrol por unas pensiones dignas. Foto: José Pardo

En el sistema que funciona en España, el Estado recibe obligatoriamente alrededor de una tercera parte de la retribución de cada trabajador durante toda su vida laboral y financia con esos fondos las prestaciones de jubilación y de paro, cuando estas sean necesarias. Los trabajadores españoles estamos pagando durante toda nuestra vida laboral al Estado para que este cubra nuestras necesidades cuando dejemos de trabajar o cuando quedemos en el paro.

Estas prestaciones están destinadas a toda la población y son, por tanto, un efecto de la solidaridad de unos ciudadanos hacia los otros. Es importante comprender y reflexionar sobre esta idea. Durante toda nuestra vida laboral estamos cooperando para conseguir el bienestar de todos.

Este modelo está siendo objeto de debate porque hay quien piensa que no es económicamente sostenible. Los jubilados entraron en estado de alarma y las pensiones son noticia todos los días, mientras en el horizonte acechan amenazas de recortes en las prestaciones.

Los indignados pensionistas tratan de conseguir que su poder adquisitivo no se vea cercenado por un crecimiento ridículo de sus pensiones frente al alza de los precios de los bienes de consumo. Calentar la casa y pagar la luz cuesta hoy mucho más que hace cinco años, mientras que el incremento acumulado durante estos mismos cinco años en su pensión no pasa de los diez euros en muchos casos. Así que exigen que se aplique a las pensiones el mismo incremento, como mínimo, que se produjo en el año anterior en el IPC (índice de precios al consumo).

Para resolver esta difícil papeleta el Gobierno y los partidos políticos tienen que reunirse de nuevo en el Pacto de Toledo que firmaron hace años. Las personas mayores están en pie de guerra y al acecho del que ocurra.

Nos hace mejores

Desde que existe la Seguridad Social pública nuestra sociedad es mejor porque es más solidaria y tiene más conciencia de cuerpo social. Dejamos de ser una colección de individuos que coinciden viviendo sobre un territorio, para convertirnos en una organización solidaria que se compromete con el bienestar de todos sus miembros. Si sólo nos consideráramos individuos aislados, cada uno se dedicaría a solucionar su vida y, en el mejor de los casos, podríamos ayudar a otros por mera condescendencia, como un acto de caridad. Es lo que se hacía hasta el siglo XIX. Pero gracias a una nueva concepción de la sociedad, esta se convirtió en un conjunto solidario de ciudadanos en el que todos tienen derecho a un nivel básico de bienestar.

Ya no es una cuestión de caridad voluntaria, todos los ciudadanos tienen derecho a vivir dignamente y el Estado, centro de cohesión de todo el cuerpo social, tiene la obligación de garantizarlo. Por eso somos una sociedad mejor y este es un logro irrenunciable.

Un sistema que nació hace 135 años

Esta conquista social, que caracteriza especialmente a las democracias europeas, tiene su origen en las leyes que promovió en el Parlamento alemán el canciller de hierro, Otto von Bismarck, hace 135 años, para imponer un seguro obligatorio contra enfermedades y accidentes a favor de todos los trabajadores de la industria y de la Administración del país.

Bismarck no era precisamente socialista, pero fue el mejor medio que encontró para atemperar el creciente malestar de los obreros alemanes. La nueva ley, que entró en vigor el 15 de julio de 1883, estableció que el coste de estos seguros obligatorios debía ser abonado en dos terceras partes por los trabajadores y en una tercera parte por los empresarios, pero la ley fue impugnada ante la consideración de que no se debía exigir su financiación a los trabajadores. La impugnación prosperó y en 1884 se aprobó que la financiación corriera por completo a cargo de los patrones. Durante los años siguientes a ley se extendió al resto de los trabajadores asalariados y en 1889 se estableció de la misma forma un seguro de jubilación e invalidez.

No hay dinero. ¡Mentira!. Manifestacion en Santiago de Compostela

Con todo, el sistema creado por Bismarck no fue, aun, un verdadero sistema público de seguridad social, porque la prestación de los seguros la realizaban las empresas privadas con las que se contrataba y cubría sólo a los trabajadores por cuenta ajena, fundamentalmente el proletariado industrial y el personal de la Administración. Quedaban fuera muchas mujeres que trabajaban nos sus hogares y los artesanos, los pequeños comerciantes y emprendedores autónomos.

El auténtico concepto de Seguridad Social pública tiene que incluir dos características necesarias. La primera es el carácter público del servicio prestado y la segunda es la cobertura total de la población. Por eso la Seguridad Social tiene que estar organizada por el Estado y amparar a todos los ciudadanos de la nación. Para llegar a la concepción de un sistema de carácter público en el que el Estado se hiciera responsable de forma integral de la Seguridad Social hubo que esperar al año 1938, con la Ley de Seguridad Social de Nueva Zelanda, que sirvió de modelo para muchos países.

Actividades para trabajar en clase…

1) La Constitución española determina en su artículo primero que «España se constituye en un Estado social y democrático de derecho». Esta definición básica de la nación española deja constancia de que nos constituimos como un conjunto solidario de ciudadanos y la organización estatal responde de satisfacer nuestros derechos en pie de igualdad. Eso tiene que ver con la supervivencia necesaria de la Seguridad Social y su carácter público. Buscad en la Constitución española y en el Estatuto de Autonomía de la comunidad los artículos que hagan referencia al derecho de los españoles a disfrutar de una Seguridad Social y a la forma de organizar sus prestaciones.

2) Probablemente no haya nadie en vuestra clase que no haya recibido alguna vez o que no esté recibiendo en su familia alguna de las prestaciones de la Seguridad Social. Muchos tendrán abuelos jubilados que perciben una pensión, alguien puede o pudo tener a su padre o su madre en paro o padeciendo una enfermedad de larga duración y percibiendo la prestación por desempleo, etcétera.

Haced un estudio de la relación de vuestra entorno familiar con la Seguridad Social. Comprobad cuántos miembros de vuestra familia están trabajando, reciben un salario y contribuyen con casi una tercera parte a sufragar los gastos de la Seguridad Social (ellos son miembros activos). Comprobad también cuántos son perceptores de prestaciones porque son jubilados, sufren incapacidad laboral o están en paro.

Comparad una lista con la otra y tomad conciencia de si el resultado en vuestro caso es favorable a la Seguridad Social o lo es a vuestra familia. Reflexionad sobre eso.

3) Para comentar el tema de hoy es muy recomendable que leas los artículos 22 y 25 de la Declaración Universal de Derechos Humanos.

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¿Combatir la pobreza o parasitarla?

22 de marzo de 2018 a las 0:33

Lo sentimos. Pero pretender luchar con una mínima garantía de éxito contra la pobreza y sus causas implica responder previamente a la pregunta del título.

Asistencialismo o derechos y transformación social. ¿Por qué modelo opta usted?  ¿Y la organización a la que dedica su tiempo o su dinero? ¿Y su parroquia o los servicios sociales de su ayuntamiento?

Una de las principales razones que están detrás del fracaso rotundo de muchas políticas y programas de inclusión social es no ser conscientes o pretender esconder esta toma de decisiones (ideológica y política) que se realiza de facto detrás de palabras quizá moribundas como ayudar (a los necesitados o desfavorecidos), solidaridad, caridad, compasión, apolíticismo…

Una aclaración. No vean ni un asomo de crítica a las personas que ante el desprecio del gobierno de turno, buscan dinero como sea para pagar costosos tratamientos a personas queridas, ni a las que dedican su tiempo o su dinero a ayudar a sus semejantes. Tampoco a las organizaciones para quienes estas actuaciones son, y así lo manifiestan, un medio, medidas de emergencia puntuales mientras siguen luchando por la dignidad y los derechos de las personas.

Pero es muy distinto, y en muchos casos obsceno, ver como organizaciones, políticas o profesionales de los servicios públicos lo convierten en un fin en sí mismo, abusando de la buena voluntad de donantes y voluntarias.

Quizás la RAE nos ayude a entender la pregunta del título y la trascendencia de esta decisión con uno de los significados del verbo parasitar: Utilizar como alimento a otro ser vivo sin llegar a matarlo”

¿Parasitar a las personas en pobreza o combatir con ellas las causas de la desigualdad?.

Culpables de ser pobres

En España, donde según la Comisión EuropeaLa desigualdad entre lo 20% más rico y el 20% más pobre es una de las más elevadas de la Unión y sigue creciendo”, un 27,9% de la población se encontraba en el 2016 en riesgo de pobreza (12.964.600 personas). Un riesgo que se dispara hasta el 54% cuando hablamos de alguna de las 1.754.000 familias monoparentales en las que un adulto (en un 82% de los casos una mujer) es el único responsable de los hijos.

Si la pasividad continúa, el 80% de la infancia que se encuentra hoy en la pobreza está condenada a sufrirla el resto de su vida. Y también sus descendientes. Se llama transmisión intergeneracional de la pobreza.

Si es pobre, por algo será. Si le va mal, será que no se ha esforzado lo suficiente. En paralelo a las cifras y como la llovizna, el pensamiento político que culpabiliza al pobre por ser pobre y al parado por no encontrar trabajo, va calando en el discurso político.

La clave está en “responsabilizar al individuo de su situación en una sociedad en la que las estructuras generadoras de desigualdad y exclusión quedan absueltas de responsabilidad”. En concebir un estado del bienestar limitado a los logros y la capacidad de los propios individuos. Es decir, o nos buscamos la vida o asumimos las consecuencias de nuestra incompetencia.

Este discurso triunfa. El rechazo y desprecio al diferente y el fomento del enfrentamiento entre personas y colectivos en exclusión gana terreno: “La culpa de la pobreza infantil es de sus padres”, “Los gitanos son vagos, ladrones o traficantes“, “Las personas sin hogar quieren vivir así y son peligrosas“, “Las personas con discapacidad son una carga para la sociedad“, “Los inmigrantes nos quitan el trabajo o la sanidad“,”Los jóvenes no tienen valores ni aspiraciones“, “Los parados  quieren vivir de las ayudas“…

Estas son algunas de las mentiras y prejuicios que la mayoría de las personas en riesgo de pobreza o exclusión tienen que soportar cada vez más. En muchos casos de personas profesionales o voluntarias en organizaciones o administraciones a las que están obligadas a acudir.

Lo definió de forma admirable la filósofa Adela Cortina al inventar la palabra “aporofobia” (odio al pobre): “El núcleo de la vida social no lo forman individuos aislados, sino personas en relación, en vínculo de reconocimiento mutuo. Personas que cobran su autoestima desde el respeto que los demás les demuestran. Y, desde esta perspectiva, los discursos intolerantes están causando un daño irreparable

Todo para los pobres pero sin los pobres.

Lo peor de estos prejuicios es cuando tu mismo los crees”,“Comencé a salir de la calle cuando dejaron de tratarme como un zombi y sí como una persona”, le escuché decir a Agustín y a Carlos, dos antiguas personas sin hogar…

Este discurso político culpabilizador e individualista requiere zombis para su funcionamiento. Si una persona es culpable de su desgracia, solo puede estar agradecida cuando otras personas de buen corazón, solidarias y caritativas, se apiaden y le dan una ayuda puntual…pero que no acabará nunca.

Este asistencialismo 2.0. triunfa por cuatro razones:

1) Inmediatez: El aquí y ahora. Sin filosofías de fondo ni diseño de proyectos. Es una economía de guerra en una crisis continua (y casi eterna) a la que vencer. Enviemos tropas al frente, demos fusiles y a las trincheras, o lo que es lo mismo, repartamos ropa y comida y abandonemos los proyectos de desarrollo comunitario. No se ayuda a vencer la crisis o la pobreza, simplemente se acompaña.

2) Espectacularidad: Con un inteligente uso de lo lúdico: cenas, conciertos, mercadillos o actos solidarios visualiza sus acciones, recauda fondos, fideliza personajes populares. Todo por los pobres pero sin los pobres en un despotismo ilustrado de lo social que celebra con los incluidos pero nunca con los excluidos. Quizá por esto, en las filas para entregar alimentos solo sonríe quien los entrega. En palabras de Bob Geldof a raíz del éxito de los conciertos Live Aid: ”mi único mérito es hacer del hambre un espectáculo”.

3º) Simpatía: El asistencialismo ha encumbrado a las personas voluntarias acríticas como la quintaesencia de la solidaridad. Sus acciones no requieren de técnica ni de graduados. La enseñanza de ciclos superiores de integración social, animación sociocultural, trabajo social o educación social parecen inútiles. Es suficiente con voluntarias que recojan, apilen y distribuyan.

Son organizaciones queridas. Querer a nuestro fontanero, compañía telefónica o administración pública parece ridículo cuando lo que esperamos es su eficacia. Pero este no es el caso.

4º) Lo cuantitativo: “¡Atendimos a 25.936 personas en el 2017!”. El asistencialismo es imbatible en lo numérico. Su idea de “atender” puede reducirse a dar un kilo de arroz o una pieza de ropa o referirse a atenciones continuadas pero sus números siempre apabullan. Muchas cifras pero casi nunca resultados. Su filosofía parece ser la de “cuantas más personas atendemos mejores somos” cuando debería ser la medición de resultados: ¿Confiaríamos en un hospital que presumiera de que sus pacientes son los que pasan más tiempos encamados pero donde apenas hay altas?.

Despacho de cartillas en Sevilla, 1940 Foto: Cecilio Sánchez del Pando

La desgracia no es un espectáculo

Frente a este modelo exitoso que representa a las personas en pobreza como culpables de su situación, dignas de lástima y permanentemente pasivas, resiste un modelo basado en la defensa de los derechos, en la participación e inclusión activa de las personas.

Conviene destacar el Código de Conducta de la Comunicación contra la Pobreza, que bajo el lema “La desgracia no es un espectáculo” se comprometieron a cumplir las organizaciones de acción social integradas en EAPN Galicia. Para éstas el fin último de la comunicación es el cambio social y promover la implicación y la participación de la ciudadanía.

Hay múltiples iniciativas para luchar contra el discurso del odio, la aporofobia o el desprecio en redes sociales, defendiendo los derechos de las personas e intentando presentarlas de manera realista y desde su dignidad. Campañas como la de Ciberespect, impulsada por Ecos del Sur, No nos juzgues  para luchar contra los estigmas que padece la juventud tutelada desde IGAXES o la campaña Iglesia por el Trabajo Decente impulsada por diversas ONGS católicas, son buenos ejemplos.

El pasado 17 de octubre (Día internacional para la erradicación de la pobreza), el Parlamento de Galicia, con el lema “Las personas no son culpables de su sufrimiento” aprobó por unanimidad una declaración institucional contra el odio y la aporofobia. Durante el 2018 decenas de entidades están impulsando una campaña bajo la etiqueta #MentirasPobreza.

La pobreza y la exclusión como discapacidad social

En la lucha contra la pobreza desde un enfoque de defensa de derechos y respeto a la dignidad también tenemos referentes exitosos de actuación. En multitud de procesos de cooperación al desarrollo pero especialmente en el campo de la ayuda humanitaria, donde la profesionalización y procedimentación son extremas para reducir al máximo el número de víctimas.

Emergencia, rehabilitación y desarrollo. Aplicar las tres fases del continuum humanitario (o contiguum para ser más exactos, dado que no son estrictamente secuenciales) ayuda a visualizar lo nefasto del modelo asistencialista.

En los primeros seis meses de una catástrofe humanitaria la ayuda de emergencia es prioritaria para salvar el máximo de vidas posibles. Desde los seis meses y hasta los dos años de la tragedia la fase de rehabilitación busca reconstruir las condiciones previamente existentes (infraestructuras, economía, servicios, etc.) Y lo antes posible comienza la fase de desarrollo, con intervenciones para mejorar de forma estable la vida de las personas. Siempre con análisis de la realidad, participación comunitaria, creación de capacidades locales, enfoque de género, etc.

En 2008 ya se hablaba en España de emergencia… ¿En 2018 es posible mantener este discurso sin reconocer su rotundo fracaso?.

Desde el punto de vista más técnico es imprescindible citar el desarrollo del modelo Inclúe y su apuesta por una atención de calidad contra la exclusión social severa. Impulsado desde la Fundación Emaus con la colaboración de numerosas expertas de organizaciones sociales y de la administración pública gallega.

En este modelo, al igual que en el ámbito de la discapacidad se pasó de un modelo médico o rehabilitador a una concepción social de la misma, haciendo hincapié en el carácter excluyente de las estructuras sociales y en la necesidad de adaptarse y valorar la diversidad de todas las personas. En el ámbito de la inclusión es necesario desarrollar un modelo de “discapacidad social” que sin dejar de lado los factores individuales promueva la modificación de las estructuras sociales que generan desigualdad.

No estamos ante una crisis temporal, sino ante un cambio de época donde debemos decidir si consentimos seguir avanzando hacia un modelo de privatización e individualización de los riesgos sociales, donde cada ciudadano debe buscarse la vida para asegurarse su bienestar, o defender un modelo de socialización de riesgos donde sigamos cuidándonos y haciéndonos cargo unas de otras.

El discurso asistencialista es cómplice de esta privatización, fomenta la culpabilización, la angustia y paradógicamente, la insolidaridad.

¿Por qué modelo opta usted?

Versión del artículo: Asistencialismo ou cambio de estruturas? escrito junto a Luis Barreiro para la revista Encrucillada

@xosecuns

Administración, Comunicación, Corrupción, Derechos humanos, Desigualdad, Exclusión, Inclusión, Inversión social, NO Violencia, Organizaciones No Lucrativas, Otra Iglesia, Pobreza, Rentas Mínimas, Servicios sociales, Tercer Sector, Voluntariado
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Si las tolerantes no se callaran…

1 de junio de 2017 a las 1:36

…el caso es difamar y meter miedo. Fulano hace un poco, mengano hace otro poco y, cuando ocurre la desgracia que han provocado entre todos, ninguno se siente responsable porque, total, yo sólo pinté, yo sólo revelé donde vivía, yo sólo le dije unas palabras que igual ofenden, pero, oye, son solo palabras, ruidos momentáneos en el aire.

La cita es de Patria, el libro de Fernando Aramburu que describe y emociona como pocos lo que fue el infierno del terrorismo etarra.

Y la foto la tomé hace unas semanas en el antiguo campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau. Lo que más me horrorizó de esta visita no fue sólo ver las consecuencias del holocausto sino el minucioso sistema de humillación sistemática de las víctimas antes de matarlas. De como se recordaba desde años antes a personas judías, gitanas o con discapacidad el por qué se merecerían su muerte en el futuro. El mismo odio, silencio y complicidad que se describe en Patria.

No es historia. Ahora mismo el rechazo y desprecio al diferente gana terreno.

Y no es allá, sino aquí mismo: en el Mediterraneo, en nuestros barrios, en soflamas políticas o ciertos medios de comunicación, en algunos púlpitos y mimbares y sobre todo en las redes sociales. Como dice Carolin Emcke: “el odio se construye y se alimenta, no es un sentimiento individual y aislado“. Fuck losers.

¿Es usted de los que se deja enredar?

¿Cual es su mentira favorita?

Los refugiados son terroristas

Los gitanos son vagos, ladrones o traficantes.

Las personas sin  hogar quieren vivir así y son peligrosas

Las personas con discapacidad son una carga para la sociedad

Las mujeres sin hijos no están completas

Los musulmanes son machistas

Las víctimas de violencia de género son sumisas o feministas… o algo habrán hecho

Los inmigrantes nos quitan el trabajo o la sanidad

Las colombianas son prostitutas

Los negros son sucios

Los jóvenes no tienen valores o educación ni aspiraciones en la vida

La gente mayor sólo puede jugar la partida y beber vino

Los parados de larga duración quieren vivir de las ayudas sociales

Las personas privadas de libertad no aportan nada a la sociedad

Estas son algunas de las mentiras, prejuicios y estereotipos que afectan y que padecen diariamente las más de 100 personas que se reunieron en el VIII Seminario de Participación y Ciudadanía Inclusiva organizado por EAPN Galicia en Santiago de Compostela bajo la etiqueta #MentirasPobreza.

Con las más de 70 identificadas, todas estas personas valientes construyeron este muro infame. 

Escuchando verdades y lecciones de tolerancia y civismo

Hasta aquí las malas noticias. La buena es la impresionante lección de respeto, diálogo positivo y ¡humor! para decir en público los prejuicios y estereotipos que crees padece la persona que está a tu lado y estar dispuesto a escuchar y reflexionar sobre razones y argumentos objetivos que demuestran que son mentira.  Y encima idear propuestas de acción para hacer frente a estereotipos y prejuicios. Con todas ellas se construyó este Muro de la Inclusión.

Escuchar a personas sin hogar como Agustín decir que “lo peor de los prejuicios es cuando tu mismo te los crees“. O ver a Dakota responder a la pregunta ¿Cómo crees que corre una niña?

O reírse un rato ridiculizando las mentiras que insultan a miles de personas gitanas, en la calle o en programas infames como The Gipsy Kings.

Aprendizajes para luchar contra el odio

Cambiar el enfoque. De la emoción a escuchar y pensar.

Si en vez de dejarse llevar por las emociones, el odio o los odiadores que lo favorecen se pasa a escuchar, reflexionar y dudar, la mayoría de prejuicios como mínimo se cuestionan.

Lo expresa de maravilla Adela Cortina en Racismo: La patología del odio: “El núcleo de la vida social no lo forman individuos aislados, sino personas en relación, en vínculo de reconocimiento mutuo. Personas que cobran su autoestima desde el respeto que los demás les demuestran. Y, desde esta perspectiva, los discursos intolerantes (…) están causando un daño irreparable. Por sus consecuencias, porque incitan al maltrato de los colectivos despreciados, y por sí mismos, porque abren un abismo entre el “nosotros” de los que están convencidos equivocadamente de su estúpida superioridad, y el “ellos” de aquellos a los que, con la misma estupidez, consideran inferiores”

Si reflexionamos, veremos que a la filósofa Adela Cortina (¡premio Princesa de Asturias ya!!) le debemos también la invención de la palabra aporofobia” o rechazo al pobre, como se llama su último libro y una verdad como un templo: “Lo que molesta, primero de los inmigrantes, y luego de los refugiados, no es que sean extranjeros, sino que sean pobres“.

Pensar, ética, educación en valores, filosofía. La tolerancia se respira en la familia pero se aprende en una escuela donde estas asignaturas, y no es casualidad, están perseguidas.

Les animo a sumarse a la campaña ¡No expulséis a la Filosofía de los colegios! #SalvemoslaFilosofía o que firmen la solicitud para que el Parlamento de Galicia debata una iniciativa popular que devolverá esta materia a un lugar central en la enseñanza secundaria.

No se confundan, en este barco o vamos todos o se hunde.

Me afecta lo que le pase al de al lado sin importar quien sea. No hay sectores, competencia de desgracias o pelearse por las migajas en vez de por todo el pastel y la desigualdad de su reparto.

Es un cierto cinismo buenista el indignarse por el sufrimiento de las personas refugiadas pero generalizar sin reparo cuando se habla de los gitanos de mi pueblo. Recuerdo las lágrimas de una amiga cuando escuchó al responsable de una organización de discapacidad decir que el presupuesto público debía ir “para mis usuarios, que no tienen culpa, y no para la pobreza infantil que es culpa de los padres“.

Es posible. La citada Carolin Emcke pone como ejemplo a España. “Me emocionó muchísimo la reacción de España a los atentados de 2004. Los españoles dijeron ‘no vais a transformar con las bombas nuestra sociedad, no nos vais a quitar nuestra libertad. Fue increíble”.

Con argumentos e información objetiva la mayoría de los prejuicios desaparecen.

Les recomiendo esta completa Guía de Estereotipos Invisibles de EAPN Andalucía sobre las personas que experimentan pobreza y/o exclusión social. O la Human Library que algún día espero se replique en España.

Si se dedican a la comunicación, será por guías para ayudarles a hacerlo respetando la imagen de las personas: personas en pobreza, sin hogar, con discapacidad, en privacion de libertad, infancia y adolescencia, en busqueda de empleo, comunidad gitana, personas mayores, violencia machista

Porque la desgracia no es un espectáculomuchas de las organizaciones que lo tienen claro y trabajan por la dignidad y los derechos sociales se han comprometido a comunicar siguiendo este decálogo de conducta en la comunicación de la pobreza y la exclusión social.

Reírse de los prejuicios, no de las personas

Del Payo Today ya les he hablado, En Cine, humor y dignidad descubrimos al gran Michael para reírnos de los prejuicios con Africa o de la falsa solidaridad.

Mientras no llega el vídeo riéndose de las grandes recogidas de alimentos me acuerdo de un salvaje Michael Moore hablando en Irlanda de como utilizaría el humor para acabar con el conflicto de Irlanda del Norte…y helando la sonrisa a quienes le escuchaban incómodos: “que rieguen con cisternas de agua bendita bautizando masivamente los barrios protestantes, asi todos serían católicos y se acabaría el problema

No ser cómplices del odio en las redes sociales

Cada uno de nosotros somos un medio de comunicación, con la posibilidad de publicar información relevante para las personas que nos siguen. Y esto implica también exigirnos la misma responsabilidad y objetividad que le exigimos a periodistas, periódicos, radios, o televisiones.

Me sorprende la cantidad de noticias falsas o interesadas que publican personas a las que conozco y valoro (pero que tengo silenciadas, disculpad) y que solo contribuyen a la confusión y la intolerancia. Y más viendo a Donald Trump y su postverdad (lo que el mentir de toda la vida, vamos) o fake news.

Difundir noticias de medios desalmados que mienten a conciencia para atraer tráfico a su web con titulares impactantes que no tiene nada que ver con el artículo o dar pábulo a noticias que aparentemente refuerzan su ideología. .

No se pierdan por ejemplo la página Maldito bulo y sus 6 claves para no tragarse ni un solo bulo más.

El odio y la intolerancia se combaten. ¿En qué bando esta usted?

Porque ni al nazismo ni a ETA se les derrotó solo con lo dicho hasta ahora. ¿Cómo luchamos contra esta basura?

Carolin Emcke lo resume en tres patas: exigir un mayor control en la Red, mejor trabajo policial y por último y sobre todo en la responsabilidad individual. “No podemos tener miedo de hablar en defensa de los que se sienten atacados. Yo no quiero una sociedad en la que solo los judíos defiendan los derechos de su comunidad o solo los gais luchen contra la homofobia. Tenemos que restablecer la universalidad del discurso de los derechos civiles”.

Tess Asplund, la mujer negra que se ha enfrentado a 300 neonazis suecos

En Vacunas contra el odio a las personas con discapacidad tienen algunas ideas para combatir el discurso del odio. O en 10 ideas para hombres que quieran erradicar la violencia machista para no rendirse ante los y las cómplices de asesinato que igualan feminismo con machismo.

O la Red Antirumores para combatir el racismo y la xenofobia. O el Observatorio Hatento contra los delitos de odio a las personas sin hogar (miren su posicionamiento sobre lo ocurrido en Compostela)

Y si quieren dar un paso más, conviértanse en ciberactivistas contra el odio, con Ciberespect, la innovadora iniciativa de la ONG Ecos do Sur para atacar con rigor y argumentos el discurso del odio contra las personas extranjeras.

No nos callemos. Gracias por demostrarlo.

@xosecuns

 

Adultos mayores, Campañas, Comunicación, Comunidad gitana, Corrupción, Derechos humanos, Educación, Exclusión, Incidencia, Menores y jóvenes, Mujeres y hombres, NO Violencia, Participación, Personas, Personas con Discapacidad, Personas drogodependientes, Personas Migrantes, Personas sin hogar, Pobreza
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Mujer en la iglesia: ¿Acaso Dios no quiere la igualdad?

27 de abril de 2017 a las 12:38

Defender que hombres y mujeres tienen los mismos derechos y exigir una igualdad efectiva parece obvio, pero sorprenden los muchos enemigos y su violenta resistencia machista a un cambio inevitable. Si: “El tiempo de los orcos termina“.

Por eso tienen un mérito especial las mujeres y asociaciones que defienden la igualdad entre hombres y mujeres (lo que es el feminismo), en espacios especialmente difíciles, como la iglesia católica.

Hoy tengo el honor de dejarles con una de estas mujeres, Marisa Vidal. Gracias por tu compromiso, coherencia y entusiasmo, por ficharme para esto de la pobreza y la desigualdad y por demostrarme que sirve de algo!

Mujer en la iglesia: ¿Acaso Dios no quiere la igualdad?

No conozco muchas asociaciones en las que participen hombres que tengan el feminismo, la igualdad real entre hombres y mujeres, como práctica política. La mayoría la dan por supuesta y se instalan en la comodidad, maquillándose con estadísticas de cuotas de participación y otros subterfugios. El maquillaje cae cuando sale a la palestra el iceberg de sexismo que hay en la sociedad.

¿Qué queréis que os diga? Sigo viendo aún, por ejemplo, demasiada presencia masculina en los espacios públicos y mucha presencia femenina en las puertas de las escuelas y las consultas de los pediatras.

A nadie se le escapa que en las instituciones no hay igualdad real entre hombres y mujeres y que sí no se cambian los modelos sociales y de participación va a ser difícil conseguir igualdad real.

Es verdad que cuando no queremos mirar para nuestro propio patio, echamos el ojo en el patio ajeno, y que es muy fácil tirar piedras en los tejados de otr@s, pero yo quiero hoy haceros conocedores de lo que pasó en la Iglesia gallega a finales del mes pasado. Vaya por delante mi condición de cristiana, perteneciente a la Asociación de Mulleres Cristiás Galegas Exeria y colaboradora habitual en Encrucillada, Irimia y otros proyectos de la Iglesia Gallega.

La coruñesa Christina Moreira es la única española ordenada presbítera Foto: Marcos Míguez. La Voz de Galicia

Hace unos días, Isabel Gemio entrevistaba a Christina Moreira, una gallega que resulta ser la primera mujer sacerdote en el estado español. Casi al mismo tiempo, entrevistas similares se publicaban en la prensa escrita: “Oficio misa todos los domingos

Al día siguiente de esta publicación, desde el Arzobispado de Santiago se emitía un comunicado que, en un tono un tanto displicente, desautorizaba a “esa señora” y deslegitimaba su ordenación.

Reparad en un detalle: en la página de Religión Digital acompañaron el comunicado del arzobispado con las pocas pero contundentes imágenes de mujeres presidiendo celebraciones y partiendo el pan y el vino en los primeros siglos de cristianismo, en las primeras comunidades. Hablan por sí solos los frescos de las catacumbas o los mosaicos que aún se conservan de mujeres revestidas de autoridad ministerial.

No tardaron en alzarse voces en apoyo de Christina y su papel como sacerdote en una comunidad cristiana que al tiempo defendían también la larga lucha por la igualdad que las mujeres llevamos en la Iglesia. Dos días después Engracia Vidal Estévez contestaba al arzobispado en el mismo medio pidiendo a los “señores masculinos” que abran los ojos ante esta realidad de discriminación que clama al cielo.

La Asociación Mulleres Cristiás Galegas Exeria a la que Engracia y yo pertenecemos desde su fundación, hay más de 20 años, no tardó también en preparar un documento de respuesta, una carta al señor Arzobispo en apoyo a Christina Moreira y en defensa de la igualdad en la Iglesia. Puede leerse completo en este enlace.

Capilla de San Zenón, Santa Práxedes, Roma, s. IX

La iglesia cambia con los tiempos, lo hizo siempre. También lo hará ahora

Ya pasaron unos días de todos estos acontecimientos (aunque el Arzobispado de Madrid acaba de impedir a Christina dar una charla en una parroquia), pero la causa de la igualdad de la mujer en la Iglesia sigue su camino. Los pasos que vamos dando vienen desde muy lejos en el tiempo y siguen avanzando.

Nuestro discurso por la igualdad, de sonar imposible hace unas décadas, ahora resuena fuerte y verdadero, y todas las personas vamos asumiendo que es un derecho irrenunciable, a pesar de los miedos que pueda provocar. El miedo es mal compañero de camino: reposa en la ignorancia y los prejuicios, y resulta un pésimo consejero sí lo que se quiere es mirar hacia delante y avanzar.

La Iglesia cambia con los tiempos, lo hizo siempre. No hay que tener miedo a los cambios, pues son consustanciales a la naturaleza humana. No cambian las verdades fundamentales, pero sí la manera en que respondemos a ellas con el paso del tiempo. En el siglo II la Iglesia hubo de adaptarse a una sociedad, la romana, si no quería que el mensaje de Jesús se perdiera para siempre.

No hay más que echar un vistazo a la historia de la Iglesia para ver como, buscando la fidelidad al mensaje, hubo que ir dando pasos nuevos que supusieron grandes aciertos en la historia de la Humanidad. Avanzar, adaptarse a las nuevas realidades, proponer respuestas nuevas allí donde no se veían salidas. En muchas ocasiones a Iglesia levantó su voz profética denunciando injusticias y corrigiendo el rumbo de la historia humana, y en otras asumió sus errores y recondujo situaciones que se revelaban injustas.

Igualdad es tener presencia en los órganos de gobierno y en la toma de decisiones

Cada situación histórica presenta sus retos y propone nuevas cuestiones a las que no podemos no dar respuesta. El debate por la igualdad hace tiempo que está abierto en la Iglesia. Tal y como está hoy la organización eclesial, negar a las mujeres el acceso a los ministerios ordenados impide que podamos tener presencia en los órganos de gobierno y en la toma de decisiones.

Por eso, la cuestión de la ordenación de las mujeres es un asunto con mucho más calado que lo que de principio puede parecer. Dentro de las feministas cristianas hay diferentes sensibilidades acerca de la cuestión de la ordenación pues muchas no estamos de acuerdo con un modelo de organización jerárquico, pero no hay dudas acerca de nuestro derecho al acceso a los lugares de culto, gobierno y decisión en la estructura eclesial.

Otra cuestión con carácter histórico es la conformación de la práctica sacramental tal y como la conocemos hoy. Es también fruto de un proceso iniciado en gestos y ritos de Jesús, pero conformado según los cánones rituales de las épocas en las que se fueron configurando. En la Iglesia tenemos que perder el miedo a cambiar las maneras de decir y hacer siempre que no dejemos de ser fieles al mensaje de Jesús, fieles al Reino de Dios que intentamos construir.

Hubo un tiempo en el que, por ejemplo, las personas que no eran blancas no tenían voz ni voto en la organización eclesial, porque tampoco tenían voz ni voto en el contexto social. Pero ese tiempo ya finalizó. Los hombres de diferentes razas ya disfrutan de plenos derechos en la Iglesia… Y las mujeres: ¿Por qué no?

Está llegando a su fin el tiempo de la desigualdad. Las mujeres ya no podemos seguir esperando y aceptando que hablen y decidan por nosotras.

Precisamos ya algo más que gestos y buenas intenciones. En la Iglesia precisamos con urgencia pasar de la tolerancia a la aceptación.

¿O es que acaso hay quien piensa aún que Dios no quiere la Igualdad?

Marisa Vidal Collazo

Más información:

Mujeres ordenadas en la iglesia primitiva. Libro publicado por la Asociación de Teólogas.

Movemento pola ordenación de mulleres.

Décimo aniversario da primeira ordenación de mulleres no Danubio (2002-2012)

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Vacaciones pagadas en la guarida del lobo fiscal

30 de marzo de 2017 a las 0:46

No hay dinero. ¡MENTIRA!.

Sería un ejercicio de cinismo que un blog dedicado a la lucha contra la pobreza y la exclusión se limitara a hablar de solidaridad o buen rollo y no dijera nada de riqueza, desigualdad, fraude fiscal o corrupción. 

No lo duden: Hay dinero, y de sobra, para educación, sanidad, rentas mínimas, dependencia, pensiones o ayuda al desarrollo.

Hay buenas noticias. Bajo el lema #JusticiaFiscalYa Centenares de ONG de acción social o de cooperación, sindicatos, asociaciones de consumidores, colegios de Trabajo Social, el Sindicato de Técnicos de Hacienda o organizaciones cristianas de base,  forman la Plataforma por la Justicia Fiscal. 

El 3 de abril será el Día de Acción Global contra los Paraísos Fiscales y con la etiqueta #FueraParaísosFiscales  se organizan actos por toda España, incluyendo el dialogo ¿Que hacemos con los paraísos fiscales? en el Congreso de los diputados.

Nos lo explica Jonás Candalija, periodista especializado en información internacional y países del sur y miembro de la Plataforma por la Justicia Fiscal.

¡Gracias Jonás!

Vacaciones pagadas en la guarida del lobo fiscal

La Semana de Acción Global contra los Paraísos Fiscales (del 1 al 7 de abril) es la ocasión ideal para empezar a llamar a las cosas por su nombre. No podemos andar con eufemismos cuando lo que denunciamos es un robo a la ciudadanía.

Cambiar el lenguaje es un primer paso para cambiar la realidad.

No existen los paraísos fiscales. Son un producto de la planificación fiscal de las grandes fortunas y transnacionales. Existen guaridas de depredadores de derechos sociales y económicos, en las que se esconden y blanquean fondos y capitalesUn robo perpetrado por ricos, poderosos y empresas multinacionales que repercute en toda la sociedad, en especial sobre las personas más vulnerables. Sólo los países en desarrollo pierden 100.000 millones al año por el papel de estas guaridas fiscales.

No existe la ingeniería fiscal. Existen complejos entramados legales y societarios diseñados para evadir o eludir impuestos.

Según Oxfam Intermon, el dinero oculto en guaridas offshore en 2015 fue de 7,6 billones de dólares, una suma mayor que el PIB de Reino Unido y Alemania juntos, lo que supone una pérdida de ingresos fiscales de unos 190.000 millones de dólares al año. Sólo entre 2010 y 2012, las principales multinacionales estadounidenses trasladaron entre 500.000 y 700.000 millones de dólares hacia estos lugares. En las islas Bermudas, por ejemplo, declararon 80.000 millones de dólares de beneficios, más del que declararon en China, Japón, Alemania y Francia juntas.

En España, las empresas del IBEX 35 tienen 891 filiales en guaridas fiscales. De ellas, BBVA, Santander (junto a otros 18 bancos europeos) ganaron 25.000 millones de euros en estos lugares en 2015, lo que representa el 26% de los beneficios obtenidos por los 20 principales bancos europeos (Informe Bancos en el exilio)

¿Se imagina unas vacaciones pagadas en uno de estos supuestos paraísos?

En este contexto de exorbitantes cifras de beneficios, imaginémoslo por un momento…

¿Qué le parece un apartamento offshore exclusivo para sus impuestos en primera línea de playa con vistas a 13.334.573 personas en riesgo de pobreza o exclusión social (sólo en España) que navegan a la deriva en el mar de desigualdad?

¿Qué le parece un billete en vuelo privado aderezado por un Veuve de Clicquot servido por personal contratado en precario y pagado por miles de potenciales perceptores de rentas mínimas, que no las reciben por falta de un Sistema Estatal que les garantice una vida digna?

¿Le abanicamos un poco para evitar el sofoco que produce la reducción de los fondos destinados a cumplir con la Ley de Dependencia?

¿Qué le parece un cóctel financiero mientras las inversiones públicas en sanidad, educación, investigación, etc. se escapan por el retrete offshore?

No se engañe, son vacaciones pagadas por los impuestos que no pagan, que no son suyos, sino de la ciudadanía.

Hogares españoles sin ningún ingreso 2007 a 2015. Fuente INE (Encuesta Población Activa)

Un Estado moderno debe velar por establecer un sistema fiscal justo, progresivo y suficiente, para a partir de ahí desarrollar una política fiscal que corrija los desequilibrios y desigualdades sociales. No se puede hablar de gasto público, sino de inversión pública, no solamente en infraestructura, también en las personas, en la atención de sus necesidades y en la defensa de sus derechos.

La cohesión social debe sustentarse sobre la base de políticas redistributivas de la riqueza. Este debe ser el objetivo prioritario de un Estado.

Desde la Plataforma por la Justicia Fiscal exigimos una definición exigente de paraísos fiscales en la legislación española, que además de los principios de falta de cooperación fiscal y de baja o nula tributación, se incluyan criterios referentes a las ventajas fiscales para los no residentes y la falta de transparencia sobre quiénes son titulares reales de las empresas, cuentas, trusts, etc., así como el establecimiento de sanciones por su uso abusivo y de otras medidas como la exclusión de la contratación pública a empresas que estén radicadas o cuenten con amplia presencia en paraísos fiscales sin actividad económica real que lo justifique, penalizando a las más responsables fiscalmente.

El próximo 3 de abril, Día de Acción Global contra los Paraísos Fiscales (aniversario de la publicación de los papeles de Panamá), tenemos oportunidad de exigir a nuestros representantes políticos soluciones políticas y legislativas al problema.

La concentración de riqueza extrema en España continúa creciendo, y el 1% más rico de la población concentra tanta riqueza como el 80% más pobre. La crisis no ha hecho más que agravar esta tendencia, y el diseño tributario no contribuye a corregirla.

Si nos preguntan: ¿Qué hacemos con los paraísos fiscales? Las organizaciones sociales que conformamos la Plataforma por la Justicia Fiscal lo tenemos claro: perseguirlos política, legislativa y judicialmente hasta erradicarlos.

Los papeles de Panamá son sólo la punta del iceberg de un problema global, que nos lleva a hacernos una última pregunta: ¿Hasta dónde llega realmente la guarida del lobo fiscal de las grandes fortunas y empresas multinacionales y los Estados que lo permiten?

Tenemos las preguntas. Esperamos respuestas.

@jonascandalija

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¿Sirve de algo luchar contra la pobreza?

1 de marzo de 2017 a las 1:17

Calle Alcalde Lorenzo. Bertamiráns (Ames-A Coruña)

Póngase en el lugar de una persona en silla de ruedas cruzando esta calle.

¿Qué ha sentido?

¿Haría algo si estuviera en su calle?

Vi la foto en la página Queremos una Compostela sin barreras, creada por Paula y Pío, los padres de una niña con parálisis cerebral que un día se hartaron de tanta discriminación con su hija y otras muchas personas como ella.

Me sorprendió el absurdo y me fui indignando con todo lo que implica de despilfarro y desprecio político y técnico (porque en este ayuntamiento como en todos hay empleados públicos responsables de que esto no ocurra) a los derechos de muchas personas.

Y me emocioné al acordarme del sufrimiento que he visto en personas a las que quiero, con dependencia o cuidándolas, ante una calle no accesible.

Pero con indignación o emoción no basta. Investigué un poco si la foto es actual y la subí a mi Facebook, preguntando educadamente al alcalde (no me respondió, pero si su concejal de urbanismo: es una chapuza heredada y tienen previsto arreglarlo en breve). Me vine arriba y lo subí  al muro de la campaña “Horizonte Accesibilidad 4 diciembre 2017” que el CERMI acaba de poner en marcha.

Descubrir. Indignarse. Emoción. Conocer… ¿Actuar?

Nada nuevo. Todos los días millones de personas recorren algunas fases de este proceso y deciden actuar o quedarse inmóviles al borde del camino.

Pío y Paula son un ejemplo, semejante al que encontrarán en el origen de muchas organizaciones que luchan contra el apartheid de las personas con discapacidad (o mejor diversidad) o en los miles de personas que al grito de #VolemAcollir (¡Queremos Acoger!) en una admirable Barcelona y en otras muchas ciudades exigieron al Gobierno que cumpla su compromiso de acoger a 17.000 refugiados o a las que todos los días lo siguen haciendo tras etiquetas como #VenidYa o #VindeXa .

O en personas como Arturo Coego, uno de nuestros jóvenes emigrantes por obligación, subiendo las escaleras de 42 pisos para recaudar fondos para las personas sin hogar en Inglaterra. 

Ya, ya. Pero todo esto ¿Sirve de algo?

La duda me la planteó una persona tras leer mi artículo “Entre los escombros” sobre como los desahucios, la desigualdad y la pobreza siguen disparadas en España (la Comisión Europea ha avergonzado, y como, al gobierno español).

Más bruto fue otro amigo que me soltó que nuestra generación, la que reclamó el 0,7% para ayuda al desarrollo, había fracasado rotundamente, hundiéndose en la irrelevancia sin apenas quejas ni lágrimas. Y eso cuando hace 25 años unos cuantos “inconformistas” empezamos la locura de reclamar en Galicia la evidencia de que en la lucha contra la pobreza no hay fronteras y creamos la Coordinadora Galega de ONG para o Desenvolvemento.

No me hagan caso si detectan señales de la crisis de los cincuenta tratando de justificar que no he estado haciendo el tonto media vida. Mi respuesta es que si, que sirve de mucho. Pero…

Si es usted de las de “si sufren que se jodan“, no siga leyendo

Disculpen la brusquedad, pero a muchos millones de personas les trae sin cuidado el dolor ajeno.

Y no vale lo de que son políticos, banqueros o ricachones sin escrúpulos. En estos años, me he encontrado con completas egoístas, cínicas y sin ninguna empatía en personas de clase alta, media y baja, sin hogar o con discapacidad y en ONG, premios nobel o pretendidas gurús de la solidaridad. En amigas y enemigas.

Ni puñetero caso les hago, aunque les sonría. Bastante hago con intentar defender también sus derechos. Les regalo este vídeo de The pilion trust.

Hace bastantes años citaba cinco excusas para no hacer nada: impotencia, complicidad, el funcionario perfecto, perversidad y el más adelante veremos. Hoy el que más me molesta es lo de “No va conmigo, para eso están las ONG, los misioneros o las personas voluntarias. Grandes idealistas que intentan hacer el mundo mejor mientras yo sigo con mi vida y mis problemas”.

Pues no. Aparte de ser un argumento igual de burdo que el de “todos los políticos son iguales“, es la excusa perfecta para aparentar no responder a las preguntas del principio: ¿Qué ha sentido? ¿Qué va a hacer?… cuando ya lo han hecho.

Me van a volver a decir otra vez que “acabas con el glamour y épica” pero en las ONG, los misioneros o las personas voluntarias, Mandelas hay muy pocos.

La gran mayoría como usted o yo, con nuestras incoherencias, problemas y miserias. Y la principal miseria es la vanidad de creernos a veces mejores que los demás. Dejen que me recuerde este párrafo: “Del voluntario al obligatorio. Parecen dos términos opuestos, pero para mi, ser voluntario, activista o militante en alguna entidad o mejor en alguna causa relacionada con la justicia social es una obligación moral. No estoy haciendo el bien por ser voluntario y nadie me lo tiene que agradecer, estoy cumpliendo con mi obligación como persona. Ser voluntario es un medio para luchar por derechos sociales y contra la pobreza y sus causas y causantes.

No hay superhéroes. Sólo personas como usted que deciden hacer algo¿Para nada?

La humanidad mejora. Usted y su vecino no

Es un hecho objetivo. El mundo está mejor que nunca.

En 1990 casi me echaron de la facultad de Empresariales por empapelarla con 200 cartelitos con el lema “Hoy, como todos los días, 100.000“, por las personas que entonces morían de hambre. Hoy esta cifra se ha reducido a mucho menos de la mitad.

Como dicen Kiko Llaneras y Nacho Carretero en Datos para el optimismo (aunque como antídoto para el populismo el artículo es bastante ingenuo) y como pueden ver en los gráficos, en los últimos 60 años, la esperanza de vida ha aumentado desde los 48 a los 71 años; la tasa de mortalidad infantil se ha dividido por cuatro y el analfabetismo ha caído desde el 44% al 15%. Y como defienden filósofos como Steven Pinker: “la violencia desciende históricamente y quizás vivamos en la época más pacífica de la existencia de nuestra especie“.

Las evidencias, como nos recordó la campaña #stopthemyth de la Fundación Gates (si, no todo es blanco y negro), también nos permiten afirmar con rotundidad que los países pobres NO están condenados a seguir siéndolo, la ayuda internacional NO supone un malgasto de dinero y que salvar vidas NO conduce a la sobrepoblación mundial.

Triunfalismo ninguno. Más de 800 millones de personas siguen malviviendo con menos de 1,9 euros al día. Y estamos asistiendo a un aumento brutal de la desigualdad en todo el mundo y especialmente en España.

Les recomiendo leer “La peligrosa clase media”, un breve artículo de Moisés Naim que me inspiro hace años. Y si quieren ver lo empinada que puede ser la cuesta abajo si no luchamos contra ello, tecleen sus ingresos en The Global Rich List y verán por ejemplo que una persona en pobreza severa en España (menos de 330€ de ingresos al mes) es más rica que otras ¡4.607 millones! en el resto del mundo.

Hacer algo es defender derechos

Marcha Mundial contra la explotación Laboral infantil Vigo 1998

No es gratis. Detrás de cada cifra positiva, de cada pequeño avance, de que los retrocesos con los Trump de turno no sean tan drásticos… hay personas que deciden no resignarse y defender de forma pacífica los derechos humanos.

Así se acabó con el apartheid, la esclavitud o muchas guerras, y se avanzó hacia la democracia o el voto femenino frente a argumentos como “Las mujeres nunca podrán votar: son físicamente frágiles y no podrían enfrentarse al estrés que supone votar”.

Hace 25 años la palabra desigualdad apenas se pronunciaba. No sabíamos lo que era el consumo responsable, el comercio justo, la economía solidaria o la banca ética. Hasta que marchamos contra la explotación laboral infantil comprábamos ropa sin saber que la estaban fabricando millones de niños y niñas; hoy muchísimos menos.

Aún me emociona leer al añorado S.J. Fernando Cardenal animarnos desde Nicaragua con su “Mi esperanza es que los jóvenes vuelvan a las calles a hacer historia” Y vaya si la hicieron cuando el bendito 15M estalló con su Me gustas democracia. Y no, no estás como ausente.

Muchos chicas y chicos tutelados están consiguiendo acabar con el prejuicio de que les miren distinto que tienen deseos y sueños de futuro y que reclaman hacerse adultos sin precariedad

V Encontro Galego Participación EAPN Galicia www.pobreza.gal

En 1190 dos personas del mismo sexo no podían casarse, adoptar o ser felices en público. Hoy peleamos contra autobuses que fomentan el odio hacia las personas transexuales. Repitan conmigo: Hay niñas con pene y niños con vulva. Y no somos pocos, hasta mi admirada Yolanda Ramos lo ha hecho en Tu cara me suena.

¿Sabía que España sigue recibiendo reconocimientos internacionales por la mejora de la calidad de vida de la comunidad gitana y su lucha contra los prejuicios y las mentiras?

Los padres y madres de muchos niños y niñas con síndrome de down, autismo o discapacidad intelectual estaban preocupados por su infancia y hoy se preocupan por su trabajo, su jubilación o su derecho al voto. Las personas con salud mental estaban encerradas en manicomios y hoy reclaman ser felices.

En una charla en Vigo de la exitosa campaña contra las minas antipersona, un tal Alberto Estévez decidió dedicar su vida a luchar contra el tráfico ilegal de armas.

¿Sirve de algo?

En el corto plazo todos muertos

Los cambios se generan poco a poco. Son como el nacimiento de un niño. No lo vemos pero de repente, la niña que ayer tenía 3 años hoy tiene doce” nos decía una siempre inspirada Yosi Ledesma.

En estos años he visto ya demasiadas frustraciones por pensar que los cambios y los éxitos eran inmediatos: la OTAN, la LOGSE, el 0,7%, el Prestige… el 15M…

Hoy asisto sorprendido a la despedida de Juventud Sin Futuro, tras seis años de ejemplo en la lucha por los derechos de los jóvenes con campañas memorables como “No nos vamos nos echan“. Y se van haciendo un cierto ridículo con su artículo “Quisieron robarnos el futuro, pero solo nos quitaron el miedo“, contando batallitas y animando a que sus victorias: “otra generación las enarbole” (Nota: acabo de comprar el dominio juventudsinfuturo.es, para enarbolarlas si acaso)

La maravilla de las redes sociales nos ha permitido una capacidad de comunicación e incidencia como nunca soñamos, pero también alarmas continuas por la última injusticia y frustraciones por no solucionarse ya. Ese “Cuanto mejor, peor” que dice Javier Cercas o “La pregunta millenial de la que habla Simon Sinek.

Y no, las revoluciones no existen.

Existe el trabajo constante, con más, menos o ninguna intensidad según el ánimo, pero constante.

Defendiendo derechos (no se ofendan, pero apadrinar niños o recoger tapones o alimentos funciona una vez pero es inútil y hasta cómplice si no va acompañado de la pregunta ¿Qué exijo para que esto no se vuelva repetir?).

Sumar. Trabajar en red y mirando por los derechos de quien tengo al lado y no sólo por los míos.

Y sobre todo…Sonreir.

Yayoflautas, prepárense.

@xosecuns

 

 

Campañas, Comercio justo, Comunicación, Comunidad gitana, Consumo responsable, Cooperación, Corrupción, Derechos humanos, Desigualdad, Heroes cotidianos, Incidencia, Inclusión, Inversión social, Menores y jóvenes, Mujeres y hombres, NO Violencia, Organizaciones No Lucrativas, Participación, Personas, Personas con Discapacidad, Personas Migrantes, Personas sin hogar, Tercer Sector, Voluntariado
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¿Por qué crece la desigualdad en España?

24 de enero de 2017 a las 23:34

La verdad es demoledora. Y nuestro principal problema empeora.

Dinero llama a dinero y la riqueza en el mundo cada vez se concentra más rápido. Tan sólo 8 hombres poseen ya la misma riqueza que 3.600 millones de personas, la mitad más pobre de la humanidad. 

Que la desigualdad (en la riqueza o en la renta) está avanzando en el mundo, no sólo lo dice Oxfam en su informe Una economía para el 99%. El crecimiento económico tan sólo está beneficiando a los que más tienen, explica el economista Branko Milanovic en el informe de la consultora PwC para el reciente Foro de Davos: “los mayores beneficios de la globalización han ido a parar a una pequeña élite, cada vez más rica, en los países industrializados y a la clase media asiática, mientras que los ciudadanos de rentas bajas en los países desarrollados han sido sus grandes perdedores

Si, han leído bien, en el Foro Davos han reconocido que es urgente la necesidad de una mayor redistribución. Lástima que, como se cuenta en este artículo, llegados a las soluciones el debate se arruga y el personal se abalanza sobre los canapés

Desigualdad género OINo les aburriré con los mismos datos sobre el aumento de la desigualdad que han salido en los medios. Les recomiendo que ojeen el informe mundial (no se pierdan las páginas 7 a 10 sobre las seis falsas premisas de una economía al servicio del 1% y los ocho requisitos para una economía al servicio del 99%).

Si no tienen mucho tiempo, lean este articulo de Chema Vera, el director de Oxfam Intermon. También pueden releer un artículo que sigue muy vigente tras la victoria de Donald Trump o lo que vamos a pagar de más por la luz este año:  ¿Democracia o capitalismo de amiguetes?

ONG que defienden derechos

Quienes creemos que con nuestro dinero se debe apoyar a organizaciones que bajan al barro por los derechos sociales y no paripés de incidencia política, estamos de enhorabuena. El informe denunciando el aumento de la desigualdad ha sido un rotundo éxito generado un imprescindible debate y un montón de críticas, interesadas y oportunistas la mayoría.

Les recomiendo Midiendo la (maldita) desigualdad, un artículo escrito por los autores del informe y otros tres de expertos independientes: Desmontando a Oxfam de José Moisés Martín, Contexto para entender el dato de desigualdad de Oxfam de Kiko Llaneras y Justicia fiscal, climática y migratoria, un descarado Gonzalo Fanjul respondiendo a las “vedettes del neoliberalismo” y sus críticas cutres al informe.

Pero hablemos del principal problema de España.

Desigualdad España

España, una crisis que se ha ensañado con las personas más vulnerables

Una bomba de relojería: medalla de plata europea de aumento de la desigualdad entre 2007 y 2015, detrás de Chipre ¡20 veces más que el promedio europeo!. Y es que en España la desigualdad gana por goleada… mientras que en Polonia, Portugal, Rumanía o Finlandia pierde.

Desigualdad Gini paises europeoas 2007-2015

Pobreza populismoUna de las críticas más absurdas ante las denuncias a esta evidencia es que supone “apoyar el populismo de izquierdas” (o de derechas). Ridícula por negar un hecho pero ademas políticamente burda por dejar la iniciativa en las soluciones de este infierno en el que viven millones de personas a unos pocos partidos. ¿De nuevo Los gansos del Capitolio?

Hechos, no opiniones. La crisis la siguen pagando los más pobres

No, la crisis no nos ha afectado a todos por igual. Todo lo contrario, sigue concentrando sus efectos especialmente en las personas más pobres (o con las rentas más bajas).

Elijan fuente: OCDE, Eurostat, INE, Credit Suisse, Banco Mundial… ¡hasta Warren Buffet! Hoy mismo el Banco de España afirma que la crisis ha arrasado con la mitad de la riqueza de las familias más pobres, cebándose especialmente con los más jóvenes. El 25% más pobre carga con más deudas que activos.

O elijan personas expertas o organizaciones solventes. Me referiré a partir de ahora a tres: Oxfam Intermón y su radiografía de la desigualdad en España, Kiko Lorenzo (Caritas España) y su muy didáctico libro Metáforas para entender la crisis y El estado de la Pobreza. España 2016 de EAPN España.

Desigualdad riqueza España 2016En 2016, el 10% de los españoles más ricos concentraron más riqueza que el resto de la población. Es decir, 4,7 millones de personas tienen lo mismo que más de 42,6 millones.

En 2007, el 10% más rico disfrutaba en España de una renta 10 veces superior a la del 10% más pobre. En 2015 esta diferencia era de 15 veces.

13.334.573 personas, el 28,6% de la población española, seguía en 2015 en riesgo de pobreza o exclusión social.Una de cada tres se debe a la crisis, pero las otras dos ya estaban en esta situación antes, ni con la burbuja inmobiliaria tuvieron una oportunidad.

Y un gráfico demoledor: En 2016, 720.000 familias no tenían ningún ingreso… en 2007 eran 365.000. Como dice Kiko Lorenzo: “cuando tantas personas aún siguen sepultadas bajo los escombros, no parece oportuno mirar para otro lado

Fuente INE (Encuesta Población Activa) Oxfam Intermon

Fuente INE (Encuesta Población Activa) Oxfam Intermon

Cinco razones por las que crece la desigualdad en España

1 Incapacidad para crear empleo de calidad y especialización de nuestra economía en actividades de bajo valor añadido, especialmente construcción y turismo. Esto implica un mayor peso de puestos manuales, temporales y con ocupaciones de baja cualificación con menores sueldos que se une y explica una bajada generalizada de salarios, en especial los más bajos. En palabras del informe de Oxfam “tanto durante el período de crecimiento como de crisis, la economía española ha primado los beneficios y las rentas de capital, frente a las rentas salariales

2. Un elevado nivel de paro residual. Incluso en las épocas de crecimiento nunca se redujo por debajo del 10% (ni la pobreza por debajo del 19,5%). Especialmente grave porque gran parte del desempleo actual afecta a los sustentadores principales de cada hogar, es decir a quien traía los ingresos más elevados de la economía familiar. De los cinco millones de puestos de trabajo creados en los años anteriores a la crisis, tres eran empleos precarios, condenados a desaparecer como lo harán la mayoría de los que se están creando ahora.

3. Alta desigualdad salarial. El empleo creado con la recuperación económica se caracteriza por una mayor precariedad: temporalidad (25,2% trabajadores, 14,1% en la UE), trabajo a tiempo parcial y la citada tendencia a la baja de los salarios. Lo denunciaban hace unos meses algunas trabajadoras pobres del 13,2% de personas a quienes en 2015 su salario no supera el umbral de la pobreza: No más juegos del hambre para tener un empleo digno.

En 2015 el salario del ejecutivo con mayor responsabilidad en una empresa del IBEX35 multiplicaba por 96 el del trabajador promedio y por 51 en el total de las empresas cotizadas. ¿Se acuerdan del todos debemos apretarnos el cinturón? Pues varios años después la respuesta es que todos nos lo apretamos… pero algunos casi cincuenta veces más que otros.

Adivinen en este gráfico brutal lo que le ha bajado el sueldo entre 2008 y 2014 al 10% de la población con los salarios más bajos o al 10% con los más altos.

Fuente: Muestra Continua de Vidas Laborales (Ministerio de Empleo y Seguridad Social) / Oxfam Intermon

Fuente: Muestra Continua de Vidas Laborales (Ministerio de Empleo y Seguridad Social) / Oxfam Intermon

4. La existencia de un modelo de prestaciones pequeño, disperso entre territorios de una forma brutal, ligado excesivamente a lo contributivo y que, aunque con vocación de ser universal, revela importantes huecos de desprotección.

5. Incapacidad para redistribuir de quienes más tienen a quienes más lo necesitan. Repitan de nuevo conmigo: lo de ¡No hay dinero! es mentira. Nuestro sistema fiscal es regresivo en su diseño, insostenible y sobre todo injusto, en especial para frenar las fugas a paraísos fiscales.

Recaudamos poco, 6,3 puntos por debajo de la media europea, y sobre todo recaudamos mal. Con datos del 2016, nada menos que el 84%  del esfuerzo fiscal recae sobre las familias, frente a un 13% del sector empresarial (y ojo, la mayoría lo pagan las pequeñas y medianas empresas) y una contribución casi nula de la fiscalidad sobre el patrimonio, la riqueza o el capital.

Fuente: Oxfam Intermon a partir de datos de Agencia Tributaria

Fuente: Oxfam Intermon a partir de datos de Agencia Tributaria

Pregunten en su entorno si últimamente han tenido que pagar por no meterse a pleitos con Hacienda ante una inspección o una multa claramente injusta y si no han tenido una cierta sensación de estar leyendo El proceso de Kafka… No se extrañen cuando nos llaman “Pringados fiscales” y nos pidan decir No al escaqueo

Las matemáticas son claras: menores ingresos públicos se traducen en menor inversión para garantizar el acceso a derechos y servicios públicos como la educación, la sanidad y la protección social. Como señala la propia OCDE, las políticas de protección social en España (desempleo,pensiones, beneficios sociales) están mal enfocadas y muestran un perfil poco progresivo, beneficiando en mucha mayor medida a los hogares de mayor renta.

Fraude Fiscal Paraisos FiscalesPero si hay un agujero negro en nuestras finanzas públicas estos son los paraísos fiscales. En el último año, se ha triplicado la inversión que ha salido desde España hacia los 15 más agresivos para la tributación empresarial. Tan sólo estos 15 (entre ellos Holanda e Irlanda) atraen el doble de inversión desde nuestro país que toda América Latina o 43 veces más que China.

La competitividad entre las empresas no debería construirse en base a artificios fiscales disponibles sólo para grandes multinacionales. Es injusto y delictivo con las pequeñas y medianas (y muchas ONG que prestan servicios sociales) y tiene un nombre del que oirán hablar en el futuro: competencia fiscal desleal…

¿Quieren propuestas para reducir drásticamente la desigualdad? Tienen decenas en los informes que les he citado, pero lo importante es que se sumen para exigirlas.  Empiecen aquí.

@xosecuns

Desigualdad OI 2017 Una economía para 99 por ciento 2

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Chema Vera: Las ONG coherentes bajan al barro

23 de noviembre de 2016 a las 2:18
Foto: Marcos Miguez. La Voz de Galicia

Foto: Marcos Miguez. La Voz de Galicia

Oxfam Intermon, una de las oenegé de referencia en nuestro país cumple 60 años de lucha contra la pobreza. Y no celebra su aniversario ensimismada, sino asumiendo con valentía y junto al resto de organizaciones que forman Oxfam Internacional, el riesgo de ser coherente y luchar contra la desigualdad y sus causas no sólo en Africa o América Latina sino también en España.

Detrás de esta transformación y de titulares como “El dinero fugado a un paraíso fiscal supone recortes en tu centro de salud” o «Con los refugiados no va a pasar nada, no han venido» están personas como su director general, Chema Vera, con quien he tenido la oportunidad de conversar.

Enfrentar la desigualdad extrema, seguir cerca de las personas y mantener la voz y la pasión son los tres retos que Chema cree que Oxfam Intermon tendrá en el futuro. Aquí nos da algunas pistas de como conseguirlo, o no.

 

Oxfam Intermón está denunciando en España problemáticas que antes parecían exclusivas de países del Sur: desigualdad, fraude fiscal o baja calidad democrática. ¿España es ya un país de terreno?

No como objeto de cooperación pero si como objeto de lucha por la justicia social y de defensa de derechos y de trabajo con población vulnerable. Sigue habiendo muchas diferencias pero creemos que debemos hablar de una desigualdad y pobreza crecientes en España porque sus causas son globales, máxime en desigualdad o fiscalidad, donde pueden afrontarse desde África, América Latina o Europa de una forma diferente.

Los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) ya no hablan de pobreza de aquí y de allí sino de causas y compromisos compartidos. ¿Qué implica?

Nuestro informe conjunto con Unicef nos permitió hablar sobre la contribución de España a los ODS con sus políticas de cooperación y comercio exterior. Pero también en como se van a cumplir en nuestro país los compromisos de reducción de pobreza infantil o acceso a calidad de servicios sociales que deben plasmarse en un plan nacional específico.

Los nuevos ODS son una buena noticia. No sólo abordan las consecuencias de desigualdad o insostenibilidad sino sus causas estructurales. Por ejemplo, el objetivo Hambre Cero reconoce que fracasará si no se cumplen lo previsto en cambio climático. Ojalá fuera mas potente su redacción pero en ODS como el 10 se habla de desigualdad y supone sin duda una oportunidad para demandar políticas estructurales a nivel internacional y en España.

“Los indianos fracasados vuelven a casa” Una expresión escuchada en ONG de acción social ante la actuación en España de organizaciones que antes trabajaban en desarrollo. Debates clásicos en cooperación como empoderamiento o apadrinamiento tienen su equivalente entre inclusión activa o un rancio asistencialismo. ¿Luchar contra la pobreza y sus causas o maquillarla?

Creo que si lo enfrentamos creando campos excluyentes acabamos cayendo en el error interesado de quienes quieren diferenciar a pobres de aquí con pobres de allí. Si lo vemos desde el enfoque de la mera captación de captar subvenciones o el oportunismo de cambiar mi imagen falseando mi imaginario si es válido el debate.

Nuestra respuesta es que nunca ha habido fronteras para los derechos o la solidaridad. Para quienes trabajamos desde este enfoque de causas o de derechos en África o América Latina es más difícil hacer fronteras y caer en este error, y es más fácil compartir agenda y espacios en España. Y creo que ha sido acertado porque hemos contribuido al debate político publico español y no nos ha mermado la capacidad de hablar de otros países, al contrario, ha reforzado nuestro discurso, hemos podido hablar más de América Latina por ejemplo.

El 99% de nuestros ingresos seguirán destinándose a cooperación o ayuda humanitaria. No vamos a abrir programas propios pero si a utilizar una parte de nuestros recursos libres a apoyar con recursos, apoyo técnico, formación o hasta amparo mediático a organizaciones sociales en España, y en dos sectores: población migrante y refugiada y violencia contra las mujeres.

Hacer incidencia política defendiendo derechos o denunciando desigualdad solos o a través de redes: la Plataforma por la Justicia Fiscal, Polétika… Algunas entidades protestan al sentirse obligadas a posicionarse sobre temas incómodos. ¿Es acertada la defensa radical de derechos?

Desde luego que si. Desde el respeto, pero si realmente como organización nos creemos el enfoque de derechos y no es mera retórica o unas palabras escritas en un marco lógico o en la memoria de actividades, ser coherente con esta misión implica exponerte, supone tensión, correr riesgos. Y si no…

¿Y si no?

haciendanosomostodos cartelTienes que sentir que estás saliendo de tu zona de confort, sintiéndote incómodo con las contradicciones. Podrás hacerlo mejor o peor pero por lo menos entras en terrenos donde hay una oportunidad para el cambio y de influir en sectores hasta ahora desmovilizados. Estamos comprobando que le hemos puesto explicaciones, argumentos y propuestas de acciones a una percepción de desigualdad que ya existía en mucha gente. Faltaba explicarla, dar posibilidades de actuación.

Pasar de denunciar los recortes en la cooperación al desarrollo (que seguimos haciendo) a presentar un informe de calidad contra la reforma fiscal de Montoro, es más arriesgado, pero es ahí donde debemos estar si nos creemos el enfoque de derechos y ese cambio de ideas, valores y actitudes políticas y prácticas.

Seguir con nuestra tradición de hacerlo solos o acompañados. Trabajar solos con acciones propias o en alianza con otros donde pongamos en juego nuestra identidad y marca (como la campaña contra el tráfico irregular de armas con Amnistía Internacional, Greenpeace o Fundació per la Pau, o la campaña sobre refugiados con otras ONG). Y participar en redes donde nuestra marca desaparece y se debate y actúa sobre causas comunes. Entre los tres espacios debemos seguirnos moviendo.

Sabiendo que los beneficiarios de Oxfam Intermón están a miles de kilómetros y los de las ONG de acción social en la calle de al lado, ¿Qué le dirías a quienes siguen diciendo que su organización es apolítica?

Que me digan como. Aunque sean entidades que se limiten a recaudar fondos, es tremendamente difícil afirmar ser apolítico cuando se esta trabajando con personas en vulnerabilidad y lo que haces no es ajeno a lo que ocurre en tu contexto local, a las normas que dificultan la inserción laboral o la alimentación. Solo con el hecho de prometer unas cuantas becas comedor se está tomando una posición política muy clara aunque no quieras.

fraude-fiscal-pringao-oxfam-intermonIncluso en un pretendido sentido asistencialista de trabajar solo las consecuencias estás asumiendo un cierto rol que más te vale reconocer. Máxime si se presume de tener un enfoque de derechos, lo que obliga a tomar postura y partido por las victimas. Nuestra acción política parte de las personas y sus derechos. En otras se puede partir de las ideas o los estudios, pero en nuestro caso vienen luego y este posicionamiento casi inevitable nos obliga a ser innovadores, a intentar conectar con una sociedad española que se ha revitalizado políticamente en los últimos ocho o diez años, nos guste o no.

Lo que pasa es que se confunde apolítico con apartidista. Organizaciones como Oxfam Intermón, Amnistía Internacional, Greenpeace o Médicos Sin Fronteras hemos demostrado que se pueden tomar iniciativas contundentes y comprometidas políticamente sin que se nos puedan asociar con ningún partido. Como cuando reclamamos la reforma de la Constitución y que los derechos sociales y económicos se conviertan en fundamentales y tengan la misma obligatoriedad para nuestro gobierno dentro y fuera de España. Ahora, esto no es estar precisamente en la zona de confort.

¿Cuales son los retos a los que se enfrenta el Tercer Sector Social en España? 

Relevancia para la sociedad, seguir siendo referentes para ciertos temas más allá de las actuación concreta.

Rendición de cuentas sobre lo que estamos consiguiendo con nuestra actuación (acción humanitaria, acción social, incidencia, cooperación, me da igual) gracias al apoyo de la sociedad, bien sea indirectamente con financiación pública o con cuotas de socias o donativos.

Conexión con la gente joven y conseguir su adhesión. El paso de la persona socia o donante de toda la vida a jóvenes activos en el mundo digital, que requieren una cercanía, transparencia e implicación muy superior a la que estamos acostumbrados.

¿Sigue siendo necesaria la cooperación al desarrollo? ¿Hay vida después del 0,7%?

Si claro. Hay que seguir defendiendo un volumen de fondos suficientes. No estoy de acuerdo con la postura de que ya no hay que pedir dinero. Si la política pública española de cooperación al desarrollo no crece, más vale cerrarla, porque llega un momento en que con tanta reducción no llega ni para soportar los costes de estructura y lo que cuesta una dirección general sin apenas tiene recursos para gestionar.

Comic Niñas Abuso sexual Nicaragua CooperaciónPero hace falta una renovación del rol, los instrumentos de cada actor y la narrativa de cómo lo estamos contando. Y esto afecta y mucho a las ONGD. Creo que tuvimos un boom de financiación rápida y excesivamente fuerte, que digerimos como buenamente pudimos, haciendo mucha maquinaria de proyectos que ahora ya no existe.

Debemos evolucionar hacia una cooperación de valor añadido. Que se nos mida y valore por el impacto de nuestros programas: con quien más los hacemos (en terreno o internacionalmente), en si aportamos conocimiento, influencia, trabajo en red, una especialización fuerte, etc. Si eso no se explicita, la narrativa antigua de simplemente gestores de la cadena de solidaridad o la relación con intermediarios, está muerta. Máxime porque es vertical y estamos en un mundo cada vez más horizontal, en donde hay países con capacidades mucho más fuertes que en el nuestro.

También está muerto un sector de ONGD ensimismado con la bandera de más recursos o del 0,7%. Sólo puede funcionar por la vía de quitarse las orejeras, asumir un enfoque de derechos, de compartir causas con otros o asumirlas para ampliar nuestra base social y el respaldo a la cooperación al desarrollo. Al sector le ha venido bien la reducción de las ONG y que haya más fusiones e interrelaciones y que se nos mida por lo que aportamos, no por lo que gestionamos.

Recaudar fondos denunciando desigualdad y fraude fiscal: ¿Suicidio o genialidad?

Fue una decisión difícil. Cuando entras en una denuncia de desigualdad o intereses de grandes empresas, salvo excepciones como la Fundación La Caixa con la que puedes entrar en un dialogo sofisticado, a la mayoría ni se les pasa por la imaginación financiarte. Tienen otras organizaciones disponibles mucho más blancas y con causas mucho más sencillas.

Hay una renuncia implícita a este tipo de financiación, pero afortunadamente la realidad económica es mucho más amplia, con mucha pequeña y mediana empresa y alguna grande que si que participan. Hay algunos donantes que aún teniendo muchos ingresos entienden la dialéctica de desigualdad y la defensa de una fiscalidad justa y un reparto de la riqueza.

¿Que es una ONG blanca?

Aquella con un posicionamiento político público mucho menos anguloso o sistémico. Puedes denunciar en tu boletín la situación de los niños soldado o la trata, porque queda muy lejos. Pero la clave es que hacer cuando te vas haciendo más fuerte: si denuncias abiertamente las causas políticas o económicas que provocan o consienten estos hechos y retas al sistema, te haces un poco menos blanco. Entras en un cierto barro, y hay que hacerlo con mucho rigor y apoyo público, siempre con la conexión de las personas para explicar y explicitar el por qué hacemos una acción y no otra.

¿Y funciona con pequeños donantes?
Si. Con campañas como las de escaqueo fiscal o subirnos a la denuncia de los Papeles de Panamá hemos conseguido miles de nuevos socios. No por una emergencia, sino por una campaña política.

Incluso en campañas más tradicionales, como la que haremos en Navidad estamos intentando innovar nuestro marketing, conectando, en una campaña con el lema No hay más excusas, un proyecto con mujeres en Burkina Faso con la incidencia política sobre el cambio climático. Es decir, relacionar un proyecto y a unas personas a las que se les niegan sus derechos con una causa global y hacer una narrativa sobre este aquí y allí. La posibilidad de que se enganchen nuevas personas es alta.

@Chema_Vera

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Chantaje farmacéutico: ¿Cuánto vale una vida?

24 de octubre de 2016 a las 18:44

derecho a curar

Pues si, la enfermedad es un mercado muy rentable, y utilizar el chantaje como herramienta de marketing farmacéutico parece que también.

Se lo he escuchado a responsables políticos, especialmente de áreas de política social o sanidad, indignados y hasta “crispados” por tener que pagar con fondos públicos precios desorbitados por medicamentos imprescindibles ante la lógica presión de las personas afectadas y de la oposición. Fondos detraídos de otras partidas de política social.

También he escuchado en estos responsables la queja de que “desde las ONG se nos apoya poco“…

Hasta ahora. A la movilización de Plataformas de afectados como las de la Hepatitis C, se le unen sólidas investigaciones como “Hepatitis C: el nuevo campo de batalla por el acceso a medicamentos esenciales” del Instituto de Salud Global de Barcelona, o la web Medicamentalia, una completa investigación de la Fundación Civio sobre el acceso global a medicamentos esenciales, merecido Premio Gabriel García Márquez 2016 a la innovación periodística.

Hoy les dejo con Elena Urdaneta, la Coordinadora General de Médicos del Mundo España, para que les anime a implicarse en la campaña El precio de la vida. De la coherencia de esta organización en su defensa del derecho a la salud y la sanidad universal ya escuchamos hace años en su campaña Derecho a curar. Hoy dan un nuevo paso y hacen preguntas que ojalá les indignen tanto como a mi: ¿Pagar 1.359 millones de euros por lo que solo vale 30?

Gracias Elena

Foto: Abraham Mike Yousaf/Médicos del Mundo

Foto: Abraham Mike Yousaf/Médicos del Mundo

El precio de la vida

¿Cuánto vale una vida? ¿Se le puede poner precio al ser humano? Esta es la pregunta que ha servido de base para el lanzamiento de la campaña internacional El precio de la Vida para denunciar que los precios de los medicamentos se fijan por las leyes del mercado y no por su verdadero valor.

Somos una organización que trabaja por defender el derecho humano de la salud de todas las personas, en especial las más vulnerables. Una parte importante de este acceso a la salud es el acceso a medicamentos. Más de 2.000 millones de personas en el mundo no disponen de medicamentos esenciales. Y no sólo ocurre en países lejanos; el problema también ha llegado a Occidente y a nuestro país.

salud-mdm-1Ya lo hemos visto con los nuevos fármacos para la hepatitis C o algunos tipos de cáncer: un tratamiento combinado contra la hepatitis C (por ejemplo, Sofosbuvir y Simeprevir) ronda los 40.000€ en países como EEUU o Francia, y entre 25.000 y 13.000 en España, donde hay más de 50.000 personas diagnosticadas. Keytruda, para el melanoma, se venderá a más de 100.000€ anuales por paciente. Glivec, para tratar la leucemia, cuesta en nuestro país unos 30.000 por paciente y año.

Creemos que los fármacos deberían tener precios asequibles y ser financiados de manera sostenible por los gobiernos, pero esto hoy en día ya no sucede.
Los laboratorios determinan el precio de los medicamentos en función de la capacidad que tiene cada Estado de pagar determinado tratamiento. Así, cuanto más rico es un Estado, mayor es el precio. Generalmente, las autoridades que fijan el precio de un medicamento aceptan alinearse con las exigencias de las empresas farmacéuticas. Desde hace varios años, el precio de los tratamientos sanitarios está en constante aumento y estos precios exorbitantes no se justifican solamente por los costes de investigación y producción.

¿Qué argumentan los laboratorios para justificar estos precios?

Los precios son elevados porque la investigación es cara

FALSO. Los costes de investigación y desarrollo (I+D) que dedican los laboratorios a elaborar un medicamento innovador y eficaz suelen sobreestimarse y los importes reales son confidenciales.

En realidad, la mayoría de fármacos innovadores se basan en la investigación desarrollada en los laboratorios de las universidades y los centros sanitarios públicos. Luego, las empresas farmacéuticas adquieren los descubrimientos más prometedores y desarrollan medicamentos que después compran los sistemas sanitarios de los países, de nuevo con fondos públicos y a unos precios a menudo abusivos. Además, estas compañías reciben deducciones fiscales por promover la investigación, con lo que se cierra el círculo vicioso perverso.

salud-mdm-3Los precios son elevados porque el beneficio terapéutico es enorme

FALSO. En teoría, cuanto mayor es el beneficio para el paciente, mayor es el precio. Y, sin embargo, desde hace 20 años, el 74 % de los medicamentos que se comercializan no producen más que ligeros beneficios terapéuticos. Respecto al Sofosbuvir –empleado para combatir la hepatitis C-, el precio se justifica afirmando que permite evitar la cirrosis y el trasplante de hígado, cuya atención sanitaria es muy costosa. Si esta misma lógica se aplicara a otros sectores, un airbag se pagaría al precio de una vida.

Los precios son elevados porque los costes de producción son importantes

FALSO. Las empresas no comunican jamás a cuánto asciende el coste real de producción de los medicamentos para garantizar un margen razonable sobre las ventas, aunque esto es lo que debería determinar su precio. En el caso del Sofosbuvir, el beneficio es colosal: un equipo de investigadores de Liverpool ha estimado que su coste de producción ascendía a una media de 75 € por 3 meses de tratamiento. A un precio de 41.000 €, el Sofosbuvir se vendería así 400 veces más caro que su coste de producción.

¿Qué ocurre en España? ¿Pagar 1.359 millones de euros por lo que solo vale 30?

De las 475.000 personas que se estima que viven con el virus de la hepatitis C en nuestro país, inicialmente sólo quienes estaban en un estadio avanzado de la enfermedad tenían derecho al tratamiento y podían, por tanto, curarse. Sin embargo, tras la lucha de las organizaciones de personas afectadas, en 2015 el Ministerio de Sanidad activó un Plan de lucha contra la enfermedad que ha permitido tratar a más de 50.000 pacientes.

salud-mdm-2El coste de cada tratamiento, según el Ministerio de Hacienda, sería de 27.179 € (combinaciones de uno, dos o más fármacos) con lo que se habrían pagado un total de 1.358,9 millones de euros por medicamentos para la hepatitis C. Según IS Global, el coste real de estos nuevos tratamientos podría ser de unos 300€ por paciente o 600€ con una combinación de dos fármacos. Es decir, el coste total para el sistema de salud debería haber supuesto en torno a los 30 millones de euros en lugar de los 1.358,9 millones que han pagado (un 4.529% más).

Las patentes que protegen las innovaciones terapéuticas tienen una validez mínima de 20 años, durante la cual no se puede poner en el mercado ningún genérico a bajo precio. El gobierno, sin embargo, no utiliza las herramientas a su disposición para oponerse a esto, como las licencias obligatorias. Este instrumento jurídico permite suspender temporalmente una patente y abrir el mercado a la competencia para producir o importar genéricos, con el objetivo de hacer bajar los precios ante necesidades de salud pública, defensa nacional o abastecimiento.

¿Qué soluciones hay?

Desde Médicos del Mundo creemos que el modelo de innovación terapéutica debe tener unas bases que garanticen la puesta a disposición de medicamentos esenciales en cualquier lugar del mundo y para cualquier persona, independientemente de su origen, condición, edad o enfermedad. En el siglo XXI, debemos reclamar que los precios sean fijados en función de lo que la salud pública aconseje y no de lo que los Estados puedan negociar con compañías que entiendan que es un lujo investigar y producir fármacos para curar enfermedades y salvar vidas.

Exigir un imperativo de “rentabilidad razonable” necesita de transparencia en el coste real de I+D y la procedencia de la financiación y obliga a que el Gobierno introduzca criterios de interés público para la fijación de precios y la adjudicación de las inversiones que realiza para promover la I+D en medicamentos.

salud-mdm-4Los productos de salud no son bienes de consumo convencional, como el teléfono móvil o la ropa. Se trata de productos necesarios, que influyen directamente en el estado de salud de las poblaciones, es decir, tienen una relación con la vida y la muerte.

Con la campaña “El precio de la vida” buscamos concienciar a la ciudadanía y a quienes deciden sobre las políticas públicas de que todas las personas tienen derecho a conseguir los medicamento que necesitan.

Los Estados pueden negociar los precios con la industria farmacéutica, pero siempre teniendo en cuenta que el precio de la vida, de cualquier vida, no puede depender de reglas del mercado o de intereses particulares, porque la salud y la vida de cada persona no tienen precio.

Nuestra salud depende de ello.

Elena Urdaneta

@MedicosdelMundo

#ElPreciodelaVida

 

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10 claves sobre el estado (fallido) de la pobreza en España

13 de octubre de 2016 a las 10:57

2016-informe-eapnYa ven, como mínimo 13.334.573 personas no se han enterado en España de que estamos saliendo de la crisis, creciendo económicamente y creando empleo.

El 28,6% de la población española seguía en 2015 en riesgo de pobreza o exclusión social.

1.062.084 personas más que en el 2011, el año en el que nos comprometimos, en la Estrategia Europa 2020, a que en 2020 España reduciría en 1.400.000 personas esta cifra bochornosa. En apenas cinco años 2.400.000 personas deberían salir de la pobreza si queremos cumplir. Ni aún queriendo. Y nosotros preocupados por el déficit público.

Quería darles la buena noticia de que hemos mejorado respecto al 2014 y que hay 322.658 personas menos sufriendo, pero ni eso, es una ilusión estadística. Otra colleja más que me he llevado intentando ilusionarme al leer el informe “El Estado de la Pobreza. España 2016” que hoy presenta EAPN España, la Red Europea contra la Pobreza. Un completo estudio en el que se analiza, en España y sus comunidades autónomas, el cumplimiento del objetivo de inclusión social especificado en la Estrategia Europa 2020 basado en datos oficiales del indicador AROPE (Riesgo de pobreza y exclusión social).

Como les explicaba en detalle en este pequeño diccionario, este indicador es la agregación de las personas incluidas en estos tres conceptos: Pobreza relativa (en 2015 ingresar menos de 8011 € al año, 667€ al mes), Privación o carencia material severa y Baja Intensidad laboral en el hogar.

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Tú eres más pobre: Pobreza más severa. Desigualdad más extrema.

2016-pobreza-relativa-y-severaEn los últimos años no sólo ha aumentado la pobreza, sino que se ha producido un empobrecimiento de la mayoría de la población española.

En el último año, han empeorado la situación de quienes peor lo están pasando, las 3.543.453 personas (el 7,6% de la población) que viven en pobreza severa o extrema, con ingresos inferiores a 4.006 € al año (333,8€ al mes). 326.000 personas más que en 2014. 726.000 más que en 2013.

Si, la desigualdad está desbocada, parece que los avariciosos aún no se han saciado. La renta del 20 % más rico de los españoles es 6,9 veces superior a la renta de 20 % más pobre. En la Unión Europea esta proporción era del 5,2 en 2014. Sólo nos superan Rumanía y Serbia.

2016-relacion-renta-80-20O si lo quieren afinar más, la renta conjunta del 10% de la población con mayores ingresos es casi 14,2 veces la del 10% más pobre (en 2009 era de 10,8 veces), la misma renta que el 50% de la población.

En 2015 el índice GINI de España era de 34,6 muy por encima de la media europea de 30,9. Hasta el Banco Mundial ha asumido que el aumento de la desigualdad es un riesgo económico y social y que “la riqueza no se reparte sola

Pérdida de ingresos entre grupos de población 2009-2015

Pérdida de ingresos entre grupos de población 2009-2015

¡Todos debemos apretarnos el cinturón! ¿Se acuerdan de este mantra? Pues hoy podemos afirmar que son los más pobres quienes han pagado y están pagando las consecuencias de la crisis.

Este gráfico es una bofetada que apenas necesita explicación. El 30% más rico de la población ingresó como mínimo un 7,5% menos de lo que ingresaba en 2009, mientras que el 30% más pobre perdió entre el 14% y el 25%.

Un aumento de la desigualdad de lo que no se libra la clase media, cada vez más menguante. Sus ingresos se han reducido entre el 9% y el 13%. Unas 800.000 personas la han abandonado entre el 2009 y el 2015.

¿Cuanta riqueza hay que acumular para empezar a distribuirla? ¡Y algunos protestaron cuando Oxfam Intermón nos llamó pringados!

Sin futuro para jóvenes, niñas y niños. Sin presente para madres solas

Es descorazonador ver como un país arruina su futuro y se ensaña con sus jóvenes. El grupo de personas entre 16 y 29 años tiene en 2015 la tasa más elevada (38,2%) de personas en riesgo de pobreza y/o exclusión social, dos puntos más que el año anterior. No nos extrañe que sigan gritando “No nos vamos. Nos echáis” o que denuncien el fracaso del Sistema de Garantía Juvenil.

Le siguen las niñas y niños menores de 16 años con un 33,4%. Menos que el año anterior, pero no se ilusionen, siguen sin ser una prioridad política: se debe a la reducción progresiva del tamaño de nuestros hogares y a la vuelta a sus países de origen de la población extranjera.

Una cifra que llega a un insoportable 50,1% si viven en un hogar monoparental (1 adulto con 1 o más niños dependientes) o mejor dicho monomarental, ya que la gran mayoría, en un millón y medio de familias en España, es una madre sola la que trata de sacar adelante a sus hijos.

Porcentaje población en riesgo de pobreza o exclusión social por tramos de edad

Porcentaje población en riesgo de pobreza o exclusión social por tramos de edad

Los mayores de 65 años ya no se libran

Porcentaje personas mayores de 65 años en pobreza o exclusión

Porcentaje personas mayores de 65 años en pobreza o exclusión

En el gráfico anterior se ve muy bien. Hasta este año, mientras la mayoría de la población se estaba empobreciendo, los mayores de 65 años, cuyas pensiones prácticamente no se han modificado desde el 2009, veían reducir su riesgo de pobreza y exclusión casi a la mitad.

Hasta ahora. Dejarse la piel por sus hijos y nietos comienza a pasar factura, sobre todo a las mujeres, con pensiones más bajas y que llegan a su jubilación con la carga de la brecha en los salarios o carreras más cortas y discontinuas.

Un dato que quizá les sorprenda como a mi: de las más de 9,3 millones de pensiones que se distribuyen en España, la mitad no superan el umbral de la pobreza (667€  al mes): el 40% de las pensiones de jubilación y el 69% de las de viudedad. Y en Galicia nada menos que el 62,9%

No se confundan. No existe la pobreza de aquí o de allá

El 63,9% de la población inmigrante africana o latinoamericana está en riesgo de pobreza y exclusión, el 40,2% si proceden de otro país de la Unión Europea. Y esto después de que 1.021.843 personas, mucho más pobres aún, se hayan marchado desde el 2011 a sus países de origen. Este dato tiene un perverso efecto estadístico: como se marchan los más pobres, el resto aparentemente lo son menos.

No se dejen enredar. Triste futuro nos espera sin la riqueza que traen las personas migrantes (si, riqueza, compruébenlo convirtiéndose en agentes antirumores y prejuicios)

Menos privaciones. Menos frío

Respiremos un poco. La única buena noticia del informe es que son menos las personas en privación o carencia material severa. En 2015 afectaba al  6,4% de la población frente al 7,1% del año anterior. Con mucha prudencia y aún lejos del 3,5% del 2007, pero parece que aunque con medidas dispersas, puntuales y descoordinadas algo se van notando un cierto mayor esfuerzo en diversos ayuntamientos y comunidades autónomas.

Aún así, el 11% de las personas tiene retrasos en el pago de gastos relacionados con su vivienda habitual y el 10,6% no pueden permitirse mantener la vivienda con una temperatura adecuada (es decir sufren pobreza energética) casi un 33% más que en el 2013. Caray con el capitalismo de amiguetes.

 

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Más empleo en cada hogar. Pero tener trabajo ya no garantiza salir de la pobreza

2016-baja-intensidad-laboralEl desempleo es la mayor fábrica de pobreza y exclusión. Por eso es una buena noticia que se esté reduciendo el desempleo y por tanto también la población que vive en hogares con baja intensidad de empleo (donde casi nadie lo tiene). Lo destacable es que esta es mucho más lenta de lo que debería.¿Por qué?

Aparte de las fracasadas y despilfarradoras políticas de empleo en nuestro país. Tener trabajo ya no es suficiente para garantizar salir de la pobreza ni tener una vida digna. “Si el empleo no es digno, no es empleo sino esclavitud” nos cuentan algunos de los 1,4 millones de los “pobres con empleo”, trabajadores por cuenta ajena con una retribución anual de menos de 5.000 euros al año.

La pobreza laboral parece que ha llegado para quedarse. A pesar del descenso de las cifras de paro, en 2015 había un 14,8% de trabajadores en situación de pobreza (un 14,2% en 2014, 11,7% en 2013).

Detrás de estos datos, la reducción de salarios, el aumento brutal de la precariedad laboral (Uno de cada cuatro nuevos contratos dura siete días o menos) o el 15,7% de trabajadores a jornada parcial (1,74 millones de españoles trabajan por horas al no poder encontrar nada mejor): ¡8,1% en hombres y 24,8% en mujeres!.

Nos lo explican de maravilla en este vídeo de una campaña imprescindible de la Fundación Foessa.

Y con un matiz importante: A mayor nivel formativo, menor tasa de pobreza. Un 24,8% para quienes han estudiado sólo Primaria, 20,3% de quienes han terminado Secundaria frente al 9,8% de quienes tienen una educación superior.

Variación 2015/2014 % personas en riesgo pobreza o exclusión

Variación 2015/2014 % personas en riesgo pobreza o exclusión

Un país desestructurado. Desigualdad brutal entre Comunidades Autónomas.

Si nos atrevemos a comparar los datos de pobreza y exclusión entre las diferentes Comunidades autónomas, España no merece llamarse país. Como mucho y como justificaba con ironía hace unos meses, una “Confederación Española de Derechos Sociales Autónomos” La tasa de pobreza y/o exclusión social varía entre el 13% de Navarra y el 43,2% de Andalucía.

En el último año han mejorado Cantabria, Aragón, Murcia, Ceuta, Extremadura, Castilla y León y Navarra. Por el contrario en Madrid, Galicia, La Rioja, Baleares y País Vasco no tienen razones para alegrarse. Comprueben en este gráfico si a su CCAA le ha tocado el gordo o la pedrea en esta indigna lotería social. Si tienen interés, el Instituto Nacional de Estadística tiene un interesante buscador y comparador de datos.

% personas en riesgo de pobreza o exclusión por CCAA

¿Y si su comunidad autónoma se independiza?

En las CCAA con más pobreza y exclusión se suele escuchar a responsables políticos mediocres que las cifras no son reales porque tienen en cuenta el umbral de pobreza nacional y no el de su comunidad. Es decir, “tengamos en cuenta sólo la riqueza de mi comunidad para no compararnos injustamente con otras más ricas“.

El informe afronta esta trampa al solitario y las conclusiones no dejan indiferente:  A Andalucía, Murcia, Extremadura, Castilla-La Mancha, Canarias o la Comunidad Valenciana les compensaría autodeterminarse. A Cataluña, País Vasco o Navarra no podrían presumir tanto si lo hicieran. No me resisto a comentar que en Galicia nos da lo mismo estar que no, ese no es el problema.

Conviene recordar que la Constitución española establece la igualdad de derechos de todos sus habitantes, con independencia de donde residan.

La práctica totalidad de las organizaciones no lucrativas integradas en la Plataforma del Tercer Sector no cesan de reclamar medidas como una reforma constitucional formule los derechos sociales, culturales y económicos como derechos fundamentales o una Ley Estatal de Garantía de los Derechos Sociales, que asegure unas prestaciones iguales para toda la ciudadanía, con independencia del territorio en que se resida.

2016-arope-por-ccaa-umbral-autonomico

13.334.573 personas. ¿Tantas?… Pues son muchas más

Aunque les sorprendan los datos, el informe es muy conservador, ya que las estadísticas oficiales calculan a la baja las situaciones de pobreza o exclusión: no incluyen a personas sin hogar, no se considera a las personas sin ingresos por trabajo entre 60 a 65 años, se discrimina a los hogares con hijos (por ejemplo, una familia de 4 personas con unos ingresos de 1500 euros al mes se considera en pobreza si son 3 adultos y un niño, pero no si son 3 menores y un adulto)

2016-arope-pobreza-anclada-2009Otro factor o trampa estadística es la llamada pobreza oculta.  En 2009 se consideraba pobre a todas aquellas personas que vivían en hogares con ingresos inferiores a 8877€ al año (740€ al mes). Desde entonces y como la mayoría nos hemos empobrecido, en 2015 una persona se considera pobre si percibía menos de 8011€ anuales (633€ al mes). Es decir, todas aquellas personas cuyos ingresos están entre 633 y 740 € mensuales han dejado técnicamente de ser pobres sin haber mejorado sus condiciones de vida.

Siéntense. Si tomamos el umbral de pobreza que había en 2009 (la llamada pobreza anclada), en vez del 22,1% de personas en pobreza en 2015 estaríamos hablando del 30,4%, casi cuatro millones de personas más.

Conviene recordar que en los años gloriosos de la burbuja inmobiliaria, cuando más crecía nuestro PIB, apenas se redujo la tasa de pobreza. No hace falta esperar a ver si este crecimiento actual se mantiene para impulsar por fin una política social y redistributiva ambiciosa y coordinada entre administraciones públicas.

Exijamos que los primeros en sufrir la crisis, no sean los últimos en salir.

@xosecuns

#EstadodePobreza16

#15Ovamos

Informe completo

Web El Estado de la Pobreza

pobreza-no-dejemos-a-nadie-atras

riesgo-de-pobreza-antes-y-despues-de-transferencias-sociales-ue-2016

Tasa pobreza en países UE antes y después de transferencias sociales (pensiones, rentas mínimas, etc)

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