
Sentada en Pontevedra
Cientos de jóvenes, y algunos que ya no lo son tanto, sentados alrededor de una pancarta de “Democracia real ya”. Una de ellas se pone en pie y pide que levanten la mano los que estén en paro. Aproximadamente el 75% levanta la mano. Después pide que la mantengan en alto aquellos que no tienen empleo y no están cobrando prestación. El 50% continúa con la mano en alto. “Este es el futuro que nos espera a la juventud”, concluye la chica. Esto pasó en Pontevedra pero pudo haber ocurrido también en cualquier otra ciudad gallega y en muchas otras de España.
A pesar de la noche fría que se avecina, más de mil gallegos no se rinden, y estando coordinados en todo momento con la Puerta de Sol de Madrid, el punto neurálgico de todas las concentraciones -donde a pesar de las prohibiciones de la Junta Electoral, desautorizándolas, miles de jóvenes del
Movimiento 15 de mayo acampan al grito de «No pasarán»-, han decidido continuar con las protestas. Algunos incluso mantienen la intención de pasar la noche en una acampada cuyo principal incoveniente es precisamente que no pueden instalar en la calle tiendas de campaña.
Hoy se ha sumado a las concentraciones de los conocidos también como “indignados” la ciudad de
Pontevedra. Desde las ocho de la tarde en la ciudad del Lérez más de doscientas personas han realizado una sentada para exigir una democracia más participativa, menos gastos superfluos, una clase política diferente y, sobre todo, un futuro digno. Consignas como “becas no, contratos sí”, “piden austeridad desde un Mercedes Clase A” o “los gastos militares para becas escolares” se han sumado a la ya tradicional “no hay pan para tanto chorizo”. Y es que muchos de los que esta tarde ocupaban la plaza de A Peregrina ya habían estado en la
manifestación del domingo en Vigo y ahora han conseguido organizarse para hacer las protestas en su propia ciudad. Uno de los más involucrados, Paco Diéguez, explica cómo se dieron los pasos.
En Pontevedra han decidido que en los próximos días realizarán sentadas desde las ocho de la tarde hasta medianoche, para no molestar a los vecinos de la zona. Fue una decisión adoptada en una asamblea, que se está conviertiendo en una de las características comunes de estas protestas. “Es un movimiento ciudadano y por eso está bien que todos podamos hablar, expresar nuestra opinión y tomar decisiones”, decía uno de los participantes.
En Vigo, donde ayer ya pasaron la noche en la farola de Urzáiz una decena de personas, esta noche serán más los que permanezcan en la acampada. Cerca de la madrugada aún quedaban en el inicio de la calle Príncipe un centenar de personas dispuestas a pasar la noche aunque no les dejen poner tiendas de campaña. Sacos y esterillas bastan para continuar con una protesta en la que se ha involucrado mucho la ciudad olívica desde el primer día. “Ayer fue todo un poco improvisado”, reconoce uno de los organizadores, “pero hoy vamos a ser muchos más los que nos quedemos”. Ya han creado su propio blog, cuentan con wifi en la zona y tienen una buena cantidad de alimentos, que incluso les compra la gente que pasa con frecuencia por la zona.
A pesar de lo que está pasando en otras ciudades y aunque se habla de la posibilidad de que haya movimientos para acabar con las protestas, en Vigo no temen a la policía. “Ya han venido un par de veces por aquí y sólo nos piden la autorización”, nos cuenta uno de ellos. “Si ayer cuando no la teníamos no hicieron nada, ahora que ya tenemos el papel no creo que pase nada”, añade. Aún así, por si fuesen necesarias tienen colgadas en una de las pancartas unas instrucciones que explican con detalle lo que hay que hacer en caso de intento de desalojo, junto a un párrafo de la Constitución que demuestra que están en su derecho. “Se trata de una protesta pacífica”, recuerdan.
Al igual que en Vigo, las concentraciones continúan en el resto de urbes gallegas. El Obelisco de A Coruña ha acogido esta tarde de nuevo una numerosa asamblea y en Ourense y en Lugo sigue habiendo protestas, aunque de menor afluencia. En Compostela, a primera hora de la noche se juntaban frente a la catedral, ataviados con viandas, mantas y alguna bebida, más de 200 personas, 40 de las cuales tienen intención de resistir al frío y manifestarse pacíficamente. En esta ocasión, además, ya comienzan a organizarse por distintas comisiones de trabajo para mejorar la estadía en la calle (de comunicación, avituallamiento, etc.).
Después de lo decidido por la Junta Electoral, llegaba la reacción desde Santiago, en forma de manifiesto y guía de actuación.
Reacciones políticas
Hoy han sido muchos los políticos que han tenido que pronunciarse sobre las concentraciones que se están desarrollando en toda España. La mayoría han dicho entender el descontento de los que apoyan este movimiento y algunos incluso han querido llevarse hacia su terreno esa ola de indignación. Campaña Móvil ha querido saber qué opina sobre esta plataforma el Delegado del Gobierno en Galicia, Miguel Cortizo, quien tendrá que decidir las medidas que se adoptan si en la jornada de reflexión se realizan concentraciones de este tipo en Galicia.
Aunque muchos han puesto la vista en el sábado y el domingo, los “portavoces”, entre comillas porque ellos insisten en que es un movimiento ciudadano sin diferencias, dejan ya claro que la cosa no se acabará con las elecciones. “Lo que reclamamos no se consigue en tres días y lo más importante se va a hacer después del 22-M”, ya se aventuraba a decior hoy uno de ellos.
Información elaborada por Olalla Sánchez y David Suárez.
Campaña móvil, Manifestaciones 15M, Pontevedra, Santiago, Vigo