Los indignados copan los últimos coletazos de la campaña
Pero si hay algo que está siendo decisivo en estos últimos días es el movimiento conocido como 15M. Jóvenes, y no tan jóvenes, se manifestaron el pasado domingo en diversas ciudades del país exigiendo una democracia más real y protestando por un sistema político, económico y social que creen muy perjudicial. El movimiento, lejos de quedarse ahí, ha ido evolucionando y actualmente cientos de personas se encuentran acampadas en decenas de ciudades españolas para reivindicar sus derechos. Esto ha tenido una gran influencia en la clase política que no ha dudado en intentar hacer suyo el movimiento, a pesar de que estos jóvenes llaman a votar a los partidos minoritarios. El PP ha hablado de planes para fomentar el empleo juvenil, el PSOE ha pedido el voto “especialmente de los indignados” e IU no ha dudado en mostrarse como vengadora y ha denunciado a la Junta electoral por tratar de impedir las acampadas. Mientras, los indignados preparan una manifestación para el sábado 21, en plena jornada de reflexión.
Por lo demás la semana ha sido bastante relajada en lo que a política gallega se refiere y los candidatos se han centrado en lanzar sus últimas promesas y explicar los planes de austeridad que adoptarán para combatir el que es ahora nuestro mayor problema, la crisis. A Coruña ha recibido hoy la visita de Zapatero, dos años después de su última estancia en tierras gallegas. En Lugo la cosa ha estado algo más movidita, por la ciudad circulan varios anónimos contra las estrellas socialistas de la provincia, lo que hace prever un final de carrera calentito. Y en Vigo a Abel Caballero continúan creciéndole los enanos, raro es el día que el actual alcalde no sale en los medios, ya sea “inaugurando” fuentes de forma disimulada o generando alguna otra polémica. En el resto de grandes ciudades y localidades más pequeñas la cosa ha estado tranquila, aunque el PSdeG de Santa Comba ha denunciado una campaña “sucia” por parte de sus rivales. Algo que, bien pensado, podrían denunciar prácticamente todos los partidos en cualquier pequeño rincón del país.
























