La Voz de Galicia lavozdegalicia.es - blogs | Inmobiliaria | Empleo | Mercadillo

Entradas etiquetadas como ‘trigo sarraceno’

Recetas para niños, y no tan niños…

Jueves, Diciembre 31st, 2009

 

galletas-de-estevia

En la foto os muestro un rico experimento hecho con harinas sin gluten y stevia. Estas galletas están hechas con harina de trigo sarraceno y harina de maíz, a partes iguales, por lo que sirven para celíacos. También son adecuadas para  diabéticos ya que el endulzante utilizado es la stevia, ya comentada en el blog. Esta planta, además de no tener calorías, ayuda a tener un nivel adecuado de azúcar en sangre, por lo que se convierte en el endulzante perfecto para los diabéticos. La stevia se puede encontrar en algunas tiendas de alimentación natural, tanto en comprimidos como en polvo.

Aquí os dejo la receta, junto con otras fáciles recetas especialmente dedicadas a los niños, pero que, por supuesto, también tienen cabida en la alimentación de cualquier persona que desee comer sano y rico. 

 

Galletas integrales con almendra y stevia

Ingredientes:

  • 200 g de harina integral ( 100 g de harina de trigo sarraceno mezclada con 100 g de harina de maíz, para los celíacos, o bien 200 g de harina de trigo normal si se prefiere)
  • 75 g de almendra molida (o coco rallado, a gusto de cada uno)
  • 1 o 2 cucharadas de stevia en polvo (o 90g de azúcar integral)
  • media cucharadita de canela
  • limón o naranja rallados
  • 1 cucharada de levadura en polvo (no indispensable)
  • 75 ml de aceite de oliva y 2 huevos (estos dos ingredientes siempre echados al final)

 

Elaboración: se mezcla todo bien y se deja reposar una hora en la nevera. Luego se van cogiendo la masa en bolitas y se les da forma de galletas. Se hornean a 190 ºC durante 10 o 15 minutos.

 

 

Paté de germinados 

Ingredientes:

  • 1 taza de almendras o nueces
  • 1 aguacate
  • germinados al gusto (de soja, de alfalfa, de lentejas,…)
  • 1 cucharada de salsa de soja
  • zumo de medio limón
  • caldo de verdura

 

Elaboración:

Las almendras y semillas germinadas se pasan a puré con el resto de ingredientes agregándole un poquito de caldo de verduras.

Mezclar los ingredientes con suficiente líquido como para obtener un paté que pueda untarse en una rebanada. También puede servirse con crudités (hortalizas crudas laminadas) como zanahoria, rabanito, pepino, pimiento, espárragos, tomate, etc.

 

 

Hamburguesas de avena

Ingredientes:

  • 1 taza de queso cheddar rallado
  • ¼ de taza de pimiento verde, finamente picado
  • 1 tomate, finamente picado
  • 1 cebolla pequeña, muy picada
  • 1 taza de copos suaves de avena integral
  • 2 huevos, ligeramente batidos
  • 1/3 taza de harina integral
  • aceite de oliva

 

Elaboración:

En un bol se mezcla el queso, el pimiento, el tomate, la cebolla, la avena, los huevos y la harina. Se une todo bien, y se divide en 6 porciones a las que se les da forma de hamburguesa.

Se calienta el aceite en una sartén. Se incorporan las hamburguesas y se cocinan 3 minutos de cada lado o hasta que se doren, a fuego no muy fuerte.

Se pueden presentar en plato acompañadas de patata cocida, o metidas en un panecillo integral con lechuga y tomate o pepino.

 

 

 

Gratinado de pasta con verduras

Ingredientes:

  • 1 paquete de pasta integral
  • 1 cebolla picada
  • 1 zanahoria picada
  • 1 tallo de apio picado
  • 1 calabacín picado
  • 1 taza de ramilletes de brécol
  • 400 g de tomate finamente picado
  • 1 diente de ajo machacado
  • 250 g de mozzarella rallada
  • 1 cucharada de aceite 

 

Elaboración:

Se cocina la pasta en una olla grande con agua hirviendo, hasta que esté tierna. Se escurre y se coloca en una fuente.

Se calienta el aceite en una sartén y se cocina la cebolla, la zanahoria y el apio unos 10 minutos, removiendo a menudo. Luego se le agrega el calabacín, el brécol, los tomates y el ajo. Se cocina, revolviendo varias veces durante 20 minutos aproximadamente. Se puede agregar una pequeña cantidad de agua de tanto en tanto para que la preparación no pierda humedad.

Se agregan las hortalizas cocinadas a la pasta y se mezcla bien. Se esparce el queso rallado por encima y se hornea a temperatura moderada 10 minutos, hasta que el queso se derrita y la pasta esté caliente.

 

 

 

Cereales (3ª parte): el polémico trigo.

Miércoles, Mayo 14th, 2008

El trigo es el cereal más consumido en España y uno de los cereales más cuestionados actualmente por su posible relación con varias enfermedades. Muchos profesionales de la medicina natural están aplicando, como parte de su tratamiento, la restricción (total o en cierta medida) de trigo en la alimentación del paciente, obteniendo buenos resultados en su evolución.

El doctor Seignalet fue hematólogo, inmunólogo, biólogo, catedrático de Medicina de la Universidad de Montpellier durante muchos años y autor de más de doscientas publicaciones en prestigiosas revistas médicas. En su obra “La alimentación, la tercera medicina”, comenta los inconvenientes del trigo, así como de otros alimentos, y los relaciona con la mayoría de las enfermedades reumatológicas, neuropsiquiátricas, autoinmunes y cánceres, entre otras patologías.

La explicación dada para el trigo es que su cultivo durante siglos se ha basado en la selección de las mejores plantas y la siembra única de sus granos, con el objetivo de conseguir una cosecha más voluminosa, resistente y productiva. Esto ha ido modificando su genética, de manera que el trigo actual es muy distinto a nivel cromosómico del trigo de nuestros ancestros. Así, se han producido cambios en la estructura de ciertas proteínas del cereal, a los que las enzimas y mucinas de nuestro organismo no se han adaptado. Además, estas proteínas se pueden volver más daniñas al sufrir nuevas transformaciones con la cocción del cereal.
Esta teoría se aplica también al maíz, y, en menor medida, a la cebada, centeno, avena, mijo y espelta.

Para sustituir al trigo y su gran cantidad de derivados que existen en el mercado tenemos varias alternativas:
-al pan: tortitas de arroz o pan de soja, que podría adquirirse en algunos centros especializados. También, con moderación, un poco de pan de centeno, asegurándose que no viene mezclado con harina de trigo.
-a la pasta: fideos de arroz o pasta de trigo sarraceno.
-a los cereales de desayuno: copos o granos inflados de arroz o quinoa.
-a la harina: las hay de arroz, trigo sarraceno, soja, quinoa…

Veamos entonces cuales serían los cereales más recomendados:

Arroz integral o semiintegral de cultivo biológico: este cereal, aunque sea sometido a diversas manipulaciones, siempre vuelve a su estado inicial. Es el cereal más equilibrado y de mejor asimilación. No contiene gluten, proteína que, una vez cocida, tiende a adherirse a las paredes intestinales y crear intolerancias. El arroz resulta especialmente interesante para quienes padezcan problemas cardiovasculares ya que es  bajo en sodio y rico en potasio, bajo en grasas y su alto contenido en fibra vegetal impide la absorción de los ácidos biliares, materia prima del colesterol en el intestino. Pero es deficitario en dos aminoácidos esenciales, lisina y triptófano, por lo que es recomendable mezclarlo con legumbres para que sea un plato único y completo.

Trigo sarraceno o alforfón: no es botánicamente un cereal, pero puede considerarse como tal. Tampoco contiene gluten y es rico en lisina, aminoácido escaso en el resto de cereales. Sobresale su contenido en rutina, glucósido necesario para el funcionamiento de los capilares y arterias, por lo que también lo hace muy recomendable si se padecen trastornos cardiovasculares. Presenta también interesantes cantidades de vitaminas B2, B3, B6, folatos, magnesio, hierro, potasio y zinc. Se encuentra en grano, copos, harina, sémola,etc.

Quinoa: Tampoco es un cereal, es una pequeña semilla con forma de perla y de color marfil. Ha sido durante milenios un alimento base para los pueblos andinos. Su valor nutritivo es superior al de los demás cereales, tiene más proteínas que el trigo y el maíz y además contienen todos los aminoácidos esenciales, a diferencia del resto de cereales. Es muy digestiva, relativamente pobre en lípidos y con alto contenido en minerales, especialmente hierro, calcio, fósforo y potasio. Se cocina igual que el arroz y se puede acompañar con verduras, constituyendo un plato único ideal.