La Voz de Galicia lavozdegalicia.es - blogs | Inmobiliaria | Empleo | Mercadillo

La fruta

Escrito por Noa Vázquez Rendal
21 de Abril de 2008 a las 20:45h

La fruta es ese alimento natural que puede aportar el toque dulce y a la vez sano a nuestro menú del día.
Está compuesta sobre todo por agua (80-90%), y azúcares (fructosa, sacarosa y glucosa). También es muy rica en vitaminas, minerales, enzimas y fibra, así como en multitud de sustancias, llamadas fitoquímicos o fitonutrientes, que actúan como anticancerígenos, antioxidantes, antiinflamatorias, detoxificantes, protectores del sistema cardiovascular, etc. Son las sustancias responsables del distinto color y sabor de las frutas y verduras (carotenoides dan color anaranjado, flavonoides y antocianinas dan rojo y morado, isoflavonas y polifenoles color verde, etc.). Por lo tanto, cuanta más variedad cromática de vegetales consumamos, más sustancias beneficiosas le aportaremos a nuestro organismo.

La fruta es ideal para media mañana o media tarde, o incluso para el desayuno o un poco antes de las comidas, pero no como postre porque puede interferir en la digestión (únicamente la piña y la papaya tienen acción digestiva).

Os muestro algunas maneras de consumir fruta, muy básicas y sencillas:
-Compota de pera con canela
-Manzanas asadas
-Batidos de frutas: solo fruta, o fruta con zumo o incluso fruta con leche vegetal (arroz, avena, almendras, soja, …) que le aporta un extra de sabor dulce
-Macedonia de frutas con frutos secos
-Yogur natural con frutas secas (pasas, orejones, ciruelas,…) o frutas frescas
-Tortitas de cereales (arroz, espelta, multicereales,…) con mermelada casera o con membrillo
-La cáscara de la piña nos puede ser muy útil para endulzar una infusión si la dejamos cocer 2-3 minutos en el agua de la infusión. Así, además de sabor a piña, la tisana tendrá todos sus beneficios (digestiva, diurética,…). Otra manera de endulzar una infusión es echándole un poco de regaliz en rama (los hipertensos no deben hacerlo porque la regaliz puede subir ligeramente la tensión)

Y dos ideas un poco más elaboradas, pero sin dificultad:

Pastel de agar-agar y frutas:
3 ingredientes:
-agar-agar: es un componente de un alga, muy usado como espesante, es saciante, y además no aporta calorías. Se puede comprar en tiras o en polvo.
-fruta: se puede usar cualquier fruta, o varias a la vez. Lo ideal es usar fruta de temporada.
-zumo de manzana: mucho mejor ecológico porque tiene un sabor más intenso y natural.
En una olla se pone a cocer ½ litro de zumo de manzana con 1 cucharada sopera de agar-agar en copos o tiras (aproximadamente, lo único un poco complicado de esta receta es coger esta medida, pero en principio mejor echar un poco de más porque sino no gelifica). Dejarlo hervir unos 5-7 minutos y luego echar la fruta troceada y dejarlo cocer otros 4-5 minutos. Finalmente, verterlo en una fuente y dejarlo enfriar. Se puede adornar por encima con rodajas finas de fruta y dejarlo enfriar completamente.
Si el resultado final os parece muy dulce, la próxima vez  se puede mezclar el zumo de manzana con un poco de agua.
Otra opción de presentación es, una vez apagado el fuego, batirlo con la batidora y verterlo en flaneras. Una vez que enfríe, se desmolda y se toma como flan de frutas.
Para los más golosos también se le puede añadir por encima un poco de melaza o sirope de manzana.
Granadas en una infusión de hierbas:
Poner el agua a hervir, cuando arranque el hervor añadir las hierbas, tapar y dejar enfriar, para que deje ir todo el sabor. Cuando la vayamos a utilizar, colar, añadir un poco de miel y mezclar con las pepitas de granada, dejar macerar 1 hora todo el conjunto en el frigorífico. 

Os animo a que envieis vuestras propias sugerencias dulces y sanas que nos sirvan a todos para sustituír al máximo posible los dulces procesados.

Azúcares refinados

Escrito por Noa Vázquez Rendal
17 de Abril de 2008 a las 15:42h

Probablemente muchos de los niños de hoy en día hayan consumido ya tanto azúcar como su abuelo. No tanto de azúcar visible, sino sobre todo del azúcar “escondido” en productos como la bollería, golosinas, refrescos, caramelos, galletas, cereales, zumos, chocolate,…
En todos estos alimentos procesados se usan azúcares refinados, es decir, azúcar blanco, que proporciona una energía que se agota rápidamente y además no aporta ningún otro nutriente aparte de la glucosa, son calorías vacías.

El refinado es un proceso industrial que convierte el jugo de la caña de azúcar o la remolacha en pequeños cristales blancos, después de recibir varios tratamientos físicos y químicos (con sulfitos, cal, CO2,…) cuyos objetivos son, básicamente, concentrar la sacarosa, eliminar las impurezas (proceso que arrastra en su mayoría vitaminas, minerales y enzimas) y blanquear el producto original para que resulte más agradable para el consumidor.
Así se consigue el azúcar blanco, que es 99% sacarosa (Glucosa+Fructosa).
Sin embargo, para conseguir el azúcar de caña integral o de rapadura, se evapora el jugo de la caña y luego se cristaliza la sacarosa. Por lo tanto, además de tener sacarosa (aprox. 75 %), también conserva sus vitaminas, minerales, enzimas y fibra, que tan importantes veremos que son.
Otra cosa es el azúcar moreno, que es un producto residual de la fabricación del azúcar blanco, por lo que también ha sido tratado químicamente aunque aún conserva una pequeña parte de sus vitaminas y minerales originales.

Algunas consecuencias del exceso de azúcar:
– descalcificación: el azúcar, para ser metabolizado por el organismo, necesita calcio y otros minerales. Si el azúcar es integral, éste ya aporta estos minerales necesarios. Sin embargo, con el azúcar blanco, el cuerpo se ve obligado a “robarlos” de sus propias reservas.
– pérdida de vitaminas: con las vitaminas ocurre lo mismo que con los minerales, también son imprescindibles para que el cuerpo “queme” ese azúcar. Sobre todo ocurre con las vitaminas del grupo B, que son fundamentales para el sistema nervioso. Entonces, por ejemplo, un niño que consuma muchos dulces con azúcares refinados y pocos vegetales (buena fuente de vit B), podría llegar a tener un déficit de ese grupo de vitaminas que puede producir nerviosismo, hiperactividad, irritabilidad…
– aumento de triglicéridos y obesidad: el abuso de azúcares supone un exceso de calorías que será almacenado en forma de grasa corporal, aumentando también el colesterol y triglicéridos.
– hipoglucemias reaccionales: el azúcar refinado es absorbido muy rápidamente por el cuerpo provocando una brusca hiperglucemia y posteriormente una reacción de hipoglucemia (típico desfallecimiento a media mañana después de un desayuno rico en productos refinados como la bollería o galletas, y azúcar blanco en el café).
– disminuye las defensas: algunos estudios señalan que la respuesta de nuestros glóbulos blancos disminuye en presencia de azúcar. La simple supresión del azúcar refinado permite a veces terminar con las infecciones reincidentes o crónicas.
– caries
– diabetes
– etc,…

Por lo tanto, un abuso de azúcares es perjudicial, sobre todo cuando se trata de azúcares refinados tan presentes en los alimentos procesados. Lo ideal sería olvidarse de los edulcorantes y del azúcar refinado, y procurar consumir azúcar de caña integral u otros endulzantes naturales, aunque con moderación.

Y para sustituir los “dulces artificiales” ( bollería, galletas, golosinas…) tenemos un sanísimo  “alimento dulce y natural” que nos ofrece múltiples opciones como veremos en el próximo post.

Edulcorantes y endulzantes naturales

Escrito por Noa Vázquez Rendal
15 de Abril de 2008 a las 0:01h

Con el anterior post se concluye que cuantos menos aditivos peligrosos, mejor, y si es ninguno, mucho mejor. Será fácil si procuramos que nuestra alimentación sea lo más natural y libre de procesados posible. Y si hay algún alimento tratado que sea consumido con frecuencia, sería recomendable tomar nota de los aditivos que contiene, descartarlo si éstos son peligrosos y buscar un producto sustituto sin aditivos o con aditivos naturales e inofensivos, que los hay, aunque son menos rentables para la industria y hace poco uso de ellos (aparecen también en la lista linkeada en el post anterior).

En el caso de la sacarina, la mejor opción de cambio podría ser la Stevia, una planta sudamericana que posee en sus hojas una sustancia llamada esteviósido que es mucho más dulce que el azúcar pero sin aportar calorías. Es tolerado por diabéticos y, de hecho, hay estudios que demuestran que puede reducir la tasa de azúcar en sangre (se le denomina planta de los diabéticos). También se le atribuyen propiedades medicinales como hipotensor suave, digestiva, previene la caries,… Más información .
 Pero en España está prohibida, mientras que en Japón supone aproximadamente el 50% de los edulcorantes usados. Parece ser que para nuestras autoridades no hay suficientes pruebas de que sea inocuo aunque, con muchos estudios a sus espaldas, no hay ninguna evidencia de que sea peligroso, sino al contrario, todos los resultados son positivos. En 2007 la FAO y OMS la han incluido en una lista temporal como paso previo a su aceptación. Mientras tanto, permiten utilizar sacarina, aspartamo, etc., eso sí, con su IDA… y así las grandes compañías que producen más barato en detrimento de nuestra salud van ganando la partida.

Hay otras opciones, son los endulzantes naturales, que se pueden consumir pero en cantidades no muy elevadas puesto que todos aportan calorías. Se pueden usar en repostería, para endulzar cafés, yogures, etc… Son:

Azúcar de caña integral o de rapadura: es el jugo de la caña de azúcar evaporado y luego, la sacarosa es cristalizada. Por lo tanto, contiene sacarosa (aprox. 75 %), y también vitaminas, minerales, enzimas y fibra. Este azúcar suele tener consistencia pastosa. Es el más adecuado. No es lo mismo que el azúcar moreno.
Melaza o miel de caña: es el jugo de la caña concentrado. Es muy rico en minerales y vitaminas. Es de textura similar a la miel de abeja.
Jarabe o sirope de arce: es la savia de un árbol (arce) evaporada. Contiene 67% de sacarosa y es rico en vitaminas y minerales.
Jarabe o sirope de manzana: zumo de manzana evaporado.
Miel: tiene fructosa y glucosa, y una proporción de minerales menor a la del azúcar integral. Contiene también pequeñas cantidades de ácido fórmico, que es un buen antiséptico, de ahí su popular empleo en las infecciones respiratorias.
Fructosa: ya no es tan natural, se suele obtener del azúcar blanco, por un proceso enzimático o químico, y no posee vitaminas ni minerales. La ventaja es que no eleva bruscamente el nivel de glucosa en sangre. Aunque una parte de la fructosa es transformada por el hígado en glucosa, por lo que sí necesita una pequeña cantidad insulina. Para los diabéticos es una opción, pero siempre en pequeñas cantidades.
 
El azúcar blanco y el moreno son productos refinados, tema para un futuro post.

EDULCORANTES ARTIFICIALES

Escrito por Noa Vázquez Rendal
10 de Abril de 2008 a las 17:09h

Ayer podíais leer en este diario digital una noticia en la que se hacía referencia a un estudio que revelaba la peligrosidad de ciertos colorantes químicos usados en multitud de alimentos, sobre todo destinados a los niños.
 Estudios relativos a la “posible”  toxicidad de algunos aditivos hay miles. Se podrían catalogar como peligrosas muchísimas sustancias químicas que en España se usan con demasiada libertad (sulfitos, fosfatos, nitritos, nitratos, benzoatos, sacarina, aspartamo, y un largo etc…teneis la lista completa en esta página) pero que en otros países están prohibidos ¿alguien se explica esto?

Concretamente, la sacarina (E954) es uno de los aditivos más investigados y se ha demostrado en varios estudios que produce cáncer de vejiga en ratas. Los países que permiten su comercialización  se suelen justificar diciendo que los ensayos son hechos con cantidades exageradas de sacarina, que una persona sería incapaz de ingerir. La  IDA (ingesta diaria admisible) está marcada en 5 mg por kilo de peso al día, es decir, que una persona de 70 kilos podría consumir 350 mg al día de sacarina (haced vuestros cálculos si teneis sacarina en casa).
El aspartamo (E 951) también merece mención especial, puesto que sus estudios revelaron que podría producir tumores en el cerebro, alteraciones nerviosas y ópticas, epilepsia, aumento de apetito,…Y su IDA es de 40 mg/Kg/día, es decir, más permisiva aún que la de la sacarina.
Los ciclamatos (E 952) podrían potenciar la acción de la sacarina y han sido retirados en Canadá después de varios casos de muerte por edema de glotis. También en 1969 se prohibió en EEUU ya que se vió que podía causar cáncer. Su IDA es 11mg/Kg/día.

(Estos dos últimos edulcorantes, junto con el E 950 acesulfame K, forman parte tanto de la Cocacola light como de la Cocacola Zero)

Y así podría continuar con muchas de estas sustancias sintéticas. El problema que yo veo no es sólo que una persona pueda llegar a tomar 12 pastillas de sacarina diarias, sino que, en un día, se pueden consumir además: chicles, salsas, yogures, un helado, alguna medicina!!, mermelada, un par de refrescos light, repostería, alguna conserva,… y en todos estos productos, y muchos más, se va a encontrar fijo alguno de estos edulcorantes. Y además, hay que sumarle el resto de aditivos: conservantes, potenciadores de sabor (hasta en las aceitunas de bote!!!), colorantes, estabilizantes,etc…
 ¿alguien conoce algún estudio exhaustivo sobre la toxicidad conjunta de todos los aditivos?¿no sería lógico pensar que si por separado pueden ser peligrosos, en conjunto podrían serlo mucho más?

Sería estupendo que nuestras autoridades sanitarias se pusiesen un poco más firmes con estas sustancias e intentasen preservar al máximo nuestra salud, en vez de ponernos al límite de la peligrosidad con sus “Ingestas Diarias Admisibles”, concepto que posiblemente muchas personas  desconozcan. Os muestro un interesante ejemplo de cálculos con las IDAs en refrescos.

Para acabar, os invito a conocer a uno de los mejores ejemplos de empresas que manejan el mundo. La creadora de la sacarina, del aspartamo, PCBs, herbicidas, productos transgénicos y multitud de “inventos” macabros que le permiten llegar a ser una de las compañías más potentes actualmente a costa de nuestra salud y la del medio ambiente. Así, Monsanto ha deforestado buena parte de las selvas salvajes de Sudamérica para plantar sus cultivos de soja transgénica, que, lejos de su idea inicial de erradicar el hambre en la mundo con ella, se está comercializando sobre todo a Europa y Asia, y en buena parte para producir piensos para el ganado…
Por lo tanto, ha creado una gran cadena de desastres ecológicos, empezando por la destrucción de nuestro “pulmón verde” que es Latinoamérica, y acabando en un futuro por los graves problemas que ya ahora se auguran a los transgénicos. Pincha aquí para más información.

A pesar de todo esto, hay luz al final del túnel…
Os reemplazo al siguiente post.

La cesta de la compra

Escrito por Noa Vázquez Rendal
7 de Abril de 2008 a las 15:36h

Hace 2´5 millones de años, comienzo del Paleolítico, nuestros antecesores se alimentaban a base de los vegetales que ellos mismos recolectaban, y de lo que, ocasionalmente, cazaban o pescaban. En el Neolítico (10.000-4.000 años a.C.) se produce un gran desarrollo de la agricultura y ganadería, que, junto con la pesca, serán la base de la alimentación hasta nuestros días. Durante todo este tiempo nuestro cuerpo ha ido evolucionando y adaptándose a este tipo de manutención natural, y que, además, suponía un esfuerzo físico importante.

Ahora pensemos en la cantidad de sustancias artificiales que, desde hace poco más que 100 años (un abrir y cerrar de ojos en nuestra larga evolución), estamos introduciendo en nuestro organismo a través de los alimentos procesados:

-restos de abonos químicos, pesticidas, hormonas, dioxinas, antibióticos,…en plantas y
animales tratados
-grasas parcialmente hidrogenadas o grasas trans-azúcares refinados
-harinas refinadas
-aceites refinados
-aditivos artificiales (edulcorantes, conservantes, colorantes, potenciadores de sabor,…)
-productos transgénicos
-etc

Actualmente, las cestas de la compra suelen estar demasiado llenas de todas estas
sustancias que resultan extrañas a nuestro cuerpo. Después de una larga adaptación a
alimentos naturales, en estos últimos 50 años, o más,  nuestro organismo está empezando a responder a este «cambio de combustible» con un disparatado aumento de enfermedades relacionadas directamente con el exceso, mala calidad y desequilibrio de la alimentación actual (diabetes, obesidad, osteoporosis, enfermedades autoinmunes, alergias, patologías intestinales, digestivas, cardiovasculares, etc…).

No se trata de volver a vivir como nómadas, sino de que en nuestra cesta de la compra
aumente la cantidad de productos frescos y naturales, con todas sus vitaminas, minerales y fibra; que ¾ partes de nuestro menú del día sea de origen vegetal (frutas, verduras, cereales, legumbres, frutos secos, semillas, germinados, algas…) y además sean, en parte, consumidas de forma cruda; y , como mucho, ¼ podría ser de origen animal, pero de buena calidad. Y sobre todo, reducir el consumo de productos demasiado industrializados que tanto fomentan las enfermedades «modernas», y que sólo aportan beneficio a dos de las grandes potencias económicas mundiales, la industria alimentaria y la farmacéutica (primero compramos un producto rico en grasas trans que nos puede incrementar el colesterol y luego el medicamento que nos lo disminuye).

¿No será más fácil y sano prevenir que curar? Y más barato para todos…ahorraremos dinero y salud en un futuro próximo.

MAMA TIERRA

Escrito por Noa Vázquez Rendal
4 de Abril de 2008 a las 18:10h

¿ Sabías que…

-nueces, pescado azul y semillas de lino son tres de los alimentos más ricos en ácidos grasos w3, los cuales ayudan a la disminuir el “colesterol malo” y los procesos inflamatorios, entre otros beneficios…
-el abuso de refrescos gaseosos y azúcar aumenta la descalcifición ósea…
-dos de los países con menor incidencia de la osteoporosis, China y Japón, son dos de los países menos consumidores de lácteos…
-la sacarina está prohibida en países como Francia y Canadá,y en EEUU los productos que la contienen deben llevar una etiqueta que ponga: puede ser peligroso para la salud…
-añadir un componente amargo a las ensaladas (endibias, alcachofas, achicoria, etc) favorece la secreción biliar y, por tanto, la digestión… ?

Ya lo decía Hipócrates en el siglo V a.C.: “Que tu alimento sea tu mejor medicamento

Me lanzo a la aventura de escribir este blog porque es un tema con el que disfruto, en el que trabajo y del que día a día aprendo cosas nuevas. Reconozco que a veces desorienta un poco la diversidad de opiniones y de estudios contradictorios que pueden surgir a partir de una misma materia (véase transgénicos, aditivos,…), pero así es la ciencia, dos más dos nunca son cuatro en la naturaleza. De todos modos, me parece importante valorar, además de los parámetros científicos de un estudio, los posibles intereses económicos que pueda tener detrás antes de darlo por válido y echar por tierra otros. Por lo tanto, sé que surgirán opiniones muy distintas a la mía, pero esta bitácora está abierta a todas vuestras sugerencias e ideas, sean participativas o no de la mías.

Por desgracia, pienso que la alimentación actual sirve más a intereses económicos de las grandes industrias, que a nuestra salud y nuestro medio ambiente.
La naturaleza nos proporciona los combustibles principales de nuestro organismo, que son los alimentos, el agua, el aire y el sol. Sin ellos, la vida sería imposible, y con ellos en mal estado, nuestra salud se resiente día a día…
¿por qué no la cuidamos, por qué no nos cuidamos?

Me gustaría inaugurar el blog con esta canción