ANDY
Hola, hoy estoy con vosotros para ver si podemos echarle una mano a Andy. En este caso no voy a pedir dinero, sino algo que es mucho más difícil de encontrar: un hogar. Alguien que desinteresadamente sea el papá o la mamá (o los papás) de Andy. Os cuento: El domingo por la noche, buceando en el face, vi un evento del face de Fisiocan solicitando ayuda para poder conseguir que Andy hiciese fisio. Y como, no sé por qué, ante estas cosas no puedo mirar para otro lado, quise saber más y entré en el evento para ver que le había pasado. Antes de leer su historia, lo primero que vi fue su foto. No sé que tiene que me enamoró. No es que sea especialmente guapo, pero tiene un algo que, una vez que lo ves, no puedes dejar de pensar en él. Lo primero que pensé al leer su historia fue: venga, vamos a hacer un esfuerzo, hablas con Fisiocan, que te cobren un bono poco a poco, y el primero se lo pagas tú. Pero por suerte, ya la chica que estaba moviendo el evento había hablado con ellos, la chica de acogida estaba en marcha, y ese no era tanto problema. En Fisiocan son unos amores. No obstante, el lunes me puse en contacto con Marta, una chica de Barcelona que, como todos nosotros siente pasión por los animales y es la que está coordinando todo para que Andy pudiese conseguir la fisio. Le consiguió casa de acogida en Coruña (estaba en una perrera en Poio) y la pobre estaba toda agobiada por estar tan lejos y no poder hacer más. Hablamos y yo me propuse ayudar en lo que puedo: primero ayudar a que vaya a fisio por si la casa de acogida no puede llevarlo y, sobre todo, poneros a todos de acuerdo para buscarle una casa definitiva. Es un perro con unas ganas de vivir pelear enormes, por lo que tan pronto tenga un hogar definitivo, yo sé que se recuperará y va a ser capaz de dar todas las alegrías y todo el amor del que, ya hemos hablado muchas veces, los perros adoptados nos dan. Bueno, sin más historias, os presento a Andy:
Y esta es la historia de Andy, la cual, como siempre, copio para no omitir detalles: “Andy es un perro que llegó el ocho de marzo a la perrera, estuvo aislado por sarna en el veterinario…y a los dias lo llevaron a la perrera,y lo juntaron con el resto lo metieron con un perro que ya había matado a otro y en una mañana no lo mato de milagro. Lo tuvieron que operar y después de la operación perdió mucha masa muscular del cuello por lo que sostiene la cabeza pero no puede levantar el hocico. Es un luchador y crea recursos para comer y beber y para ver lo que le rodea gira la cabeza hacia los lados. El problema es que aun no esta recuperado de la herida y sin poder mover el cuello lo han vuelto a subir a la perrera y está aterrado. Para tenerlo aislado de otros perros está en un cerradito con una caseta, no se le está dando correctamente la medicación y tiene mucho dolor. Cuando ve a la gente se acerca pidiendo ayuda pero si algo le asusta se mete en donde sea y echa la boca. El quiere querer pero tiene mucho miedo. Tal y como está no puede estar en la perrera, necesita que le den bien la medicación y una vez esté bien la herida, necesita rehabilitación para generar masa muscular y recuperar la movilidad en el cuello. Poio (Pontevedra) es perrera y estos voluntarios que piden ayuda tienen miedo que el funcionario lo vuelva a juntar con otros perros, ya ha estado con pequeñitos pero con cualquiera de los grandes es carne de cañón.”
Os dejo las impresiones de Lúa, quien lo tiene en acogida: “es un amor de perrito, que se lleva genail con sus 3 perros y sus gatos, que es un poco asustadizo pero es normal con lo que vivio en la perrera. Dice que pasa gran parte del dia en su casita, y cuando la ve llegar sale a buscarla para que le de mimos, y se queda un ratito con ella y su perretes, que ya mueve la colita e i tenta jugar con los otro, pero se siente limitado al llevar la cabeza baja.” La última foto de las de antes es de Andy antes del ataque, para que la persona que lo adopte sepa que cosita más guapa va a tener en casa.




























