Salvador Corroto, galerista
Cuando visitabas a Salvador Corroto en Atlántica, su galerÃa de arte, siempre habÃa un momento en el que te hacÃa pasar a la trastienda. A eso se le llama fondo de galerÃa. En el caso de Salvador era el auténtico fondo de su alma. Allà convivÃan grandes nombres del arte español como Rafael Canogar, Farreras, Oteiza y nuestros Leopoldo Nóvoa, Lamazares, Luis Caruncho o XaquÃn Chaves. TenÃas que estar hecho de cemento armado para no contagiarte de su entusiasmo. Sus ojos brillaban y braceaba con mucho aparato para intentar trasmitir, atropelladamente, todos los secretos que manan de las entrañas de una pintura. Era tan generoso como el óleo cuando abraza suavemente la superficie del lino; tan sensible como el alabastro en las manos con memoria de un escultor; tan apasionado como un violento brochazo de Willem de Kooning; tan comprometido como los primeros destellos del grupo El Paso.
Hay piezas para las que no hay recambio. Piezas que se funden a molde perdido. Ahora que Salvador se ha ido solo podemos recordar su presencia inspiradora y trabajar duro para honrar su legado. La pintura es eterna. Igual que Salvador.





febrero 24th, 2012 at 18:06
Creo que no se podÃa haber elegido una foto mejor ni unas palabras tan acertadas. Sin duda se ha marchado una persona única en el mundo.
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febrero 24th, 2012 at 23:24
Indiscutiblemente me sumo a la descripcion tam bien hecha de una persona tan especial como era Salvador,y amaba profundamente a los seres humanos y al arte.
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