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Me encantaría ser delincuente en USA

Miércoles, abril 25th, 2012

A mí me encantaría ser delincuente en Estados Unidos, pero muchísimo, ni te lo imaginas. No digo estar metido en eso de los estupefacientes, que yo soy de los de drogas no; ni en secuestros, tampoco; sino un delincuente normal, de robos a bancos, por ejemplo, para compensar y para que sepan de qué va ser sinvergüenza.

Y en el fondo, la verdad, es que después de meditarlo mucho, he de reconocer que lo que me gusta no es exactamente ser delincuente sino más bien… Vamos a ver, si la tele representa más o menos la realidad de una sociedad, la de Estados Unidos, si eres delincuente, mola, pese a que cuando te vayan a detener en tu edificio se monte la de Jerusalem en la calle y los vecinos descubran a qué te dedicas.

Y se monta un cirio porque todo el mundo quiere entrar. Que si el FBI, que si la CIA, que si la DEIA que si los SWART, que si los detectives que siguen el caso, que si Asuntos Internos…. Y yo no entiendo porque entre quien entre siempre pasa lo mismo: sacan de arma, van pegados a la pared, apuntan al salón; luego giran a la izquierda o derecha que casi ni lo ves y miran en una habitación, luego en  otra y en otra. Siguen por un pasillo y miran en una más, en un cuarto de baño, en la cocina… y yo lo que pienso es: «¡¡¡ joé, menuda casa tiene el pavo este para ser delincuente !!!». «¿Será aquilada o tendrá una hipoteca?». Y hasta a veces me da ganas de decir a uno de los del SWART: «Mire, podría separarse un poco que no veo bien la sala y de paso encender la luz, que con esas linternillas… ».

Y mientras el del SWART veo que no me hace caso, porque está muy en lo suyo, que es a ver a quien le descerraja el tiro, cavilo: «Pero si con esa casaza para qué discuten quién entra si ahí cabe todo dios: el FBI, la CIA, la DEA, los SWAT, los Rangers, el Séptimo de Caballería, ET, los Simpson… joé que si entran… ». Y entonces piensas que ser delincuente en USA, con tamaña casa y si te pillan a los 60 o 70, pues como que te apuntas porque en España ser caco… no es plan.

En España, cuando te quieren detener, ya para empezar nadie discute para ver quien entra primero, y a los que le tocan le dan una patada a la puerta de la casa/ habitación y lo más seguro es que te cojan de por medio y te esnafren como una mosca contra la pared o que la puerta se empotre con la ventana, si es que la hay, y eso no es delincuencia ni gaitas, eso es de una pobreza, de una indigencia, de una penuria… una habitación de 2 x 2…

Además  me da que en España la Policía, antes de entrar, quien lo hace primero es un equipo de desinfección. Que alguien llama a la puerta, se la abre el delincuente y la limpiadora, bayeta en una mano y con el Pronto en la otra le dice: «¡¡¡ Pero hombre, como me tiene usted esto !!!, ¡¡¡ que vienen a detenerle y está esto así, manga por hombro !!!, ande, ande, ayúdeme a recoger que como vean esto va a ser peor».

Y tras ayudar a la limpiadora sale el tío y bueno; que tal como está de sucio y de desarrapado que nadie lo quiere tocar, que nadie quiere infectarse y empieza un rollo… que yo no me lo llevo, que te lo llevas tú, que en mi coche patrulla no va, que vaya en el tuyo que lo acabo de limpiar, que yo no puedo que tengo moto… ¡¡ ah !!, pues yo bicicleta, que soy de la patrulla verde… Y mientras eso ocurre, en confianza, a mí como si lo fríen o lo meten en un taxi; yo solo pienso en la casaza del caco made in Usa y .. joé que si mola si te pillan a los 60 ó 70, después de usarla tantos años… un chollo.

Norteamérica no es Spain

Lunes, febrero 27th, 2012

Tiene razón mi hija Alejandra, inspiradora de este artículo, cuando dice que los norteamericanos no son como los españoles, aunque matiza, y hace bien en hacerlo, «que eso solo es en la pelis».

Por ejemplo: En Estados Unidos secuestran al presidente y a media cúpula del Gobierno a cambio de que suelten a un preso bajo amenaza de cargárselos a todos uno cada hora, e inmediatamente se crea un Gabinete de Crisis y se comienza a negociar con su tira y afloja; bueno más de tira que de afloja, que estos son así, pero bueno.

En España ocurre lo mismo y antes de negociar con el terrorista sobre la liberación hay que convencer al tipo armado que se necesitan tres o cuatro días para formar el Gabinete porque no hay quien encuentre a los integrantes: Que uno ha dejado el móvil a su esposa e hijos y comunica desde hace tres semanas, que otro no se sabe dónde está que dijo que iba a hacer un informe y no está en su despacho desde hace un mes ni se le espera y que uno más que… y lo único que se le puede decir al terrorista es que no se ponga nervioso, que todo menos nervioso, qie no se le vaya a disparar el arma, «que en cuanto formemos el Gabinete hablamos, pero usted esté tranquilo, ¡¡¡¡ por Dios, tranquilooooo !!!!».

Y es que en Estados Unidos sucede un caso así y se juntan tres o cuatro o veinticuatro, sueltan como quien no quiere la cosa que hay que seguir la Quinta o la Novena enmienda y todos lo tienen claro: «Si el presidente está secuestrado, entonces la toma de decisiones corresponde a… ». Aquí… bueno; aquí sucede eso y ya está medio Ministerio del Interior poniendo en Google: «¿Qué hay que hacer si el presidente está secuestrado?».

Y claro, como somos así de arrebatados, de bestias, en definitiva, pues todo dios a entrar en Google y la página web que se cae o que enlaza con una porno y entonces… llamada al secuestrador para explicarle lo sucedido; que vamos, o el secuestrador es español y lo entiende porque sino… le haces tú eso a cualquier otro tipo del mundo mundial y vete comprando ya unos 15 féretros porque llevas un retaso… tela, que a fiambre por hora…

Y es que Estados Unidos ante una situación así, un portavoz de la Casa Blanca se reúne con la Prensa, da un escueto comunicado, y casi con lágrimas en los ojos pide al pueblo americano que rece, mientras al fondo ondea la bandera de las barras y estrellas y todos en silencio.

Aquí… vamos aquí no hay quien diga nada (el secuestrador obviamente ya va por los 24 tíos) al final sale uno con un papelillo, se confunde y como se le ocurra decir no sé qué de rezar se forma un cirio de organizaciones, asociaciones y fundaciones declarando que el país es aconfesional, todo el mundo se olvida del secuestro, del presidente de la madre del presidente y de los miembros de Gobierno y familia mientras el terrorista se pone a leer la Historia Universal, buscando por la letra E, de España, para averiguar quiénes diablos formamos este país, a la vez que ya informa que mejor que entren yahoo, a ver si así… que a este paso se queda sin rehenes.

Y ya puede el tío encontrar 800.000 enciclopedias en 144,5 idiomas, un millón de artículos y sesudos estudios para saber sobre algo de nosotros, que saber, lo que se dice saber… va a saber como somos, ¡¡¡ y una enmienda !!!.

PD.- Gracias a mi hija Alejandra que con su sentido del humor me dio las claves para escribir este artículo. Un beso, papá (lol)

Mis amigos de Molloy College

Miércoles, diciembre 7th, 2011

Apreciados universitarios de Molloy College, estaba yo pensando que lo que no ha conseguido la NASA lo hemos logrado tú y yo casi en cuestión de segundos: Encontrar más allá vida inteligente (o sea, vosotros y nosotros), porque esto, de alguna forma, es como el primer contacto entre dos civilizaciones, entre dos culturas, más o menos ¿no?.

Sé que ahora, este lunes, termináis el curso de Cultura Española, pero ello no significa que tenga que cesar esta relacion con el blog, ya que en cualquier momento podéis hacer cualquier tipo de comentario (siempre en el último artículo) exponer vuestras ideas, inquietudes, curiosidades y estoy seguro que alguien os contestará porque de esta historia, grande o pequeña, que se llama Al fondo a la derecha, ya formáis parte.

Para mí ha sido y seguirá siendo una gran experiencia, y aún recuerdo cómo al inicio de esta relación transoceánica, con cierto nerviosismo abrí vuestras fotos en el ordenador y os vi sentados con vuestra típica imagen de universitarios estadounidenses, vuestras sonrisas, vuestras camisetas, los póster en la pared de la ciudad de León, y El Guernica de Picasso.

Por momentos me sentí como trasladado en el tiempo, sentado junto a vosotros, con mis libros, con mis apuntes, y seguro que haciendo las mismas bromas o fijándome en la chica o el chico de al lado como seguro que vosotros y vosotras hacéis cada vez que vais a clase. Para mí ha sido muy emocionante estos días en los que hemos hablado de costumbres, de tópicos, de ideas, de… en definitiva, conocernos un poco más a través de algo tan simple y universal como es la escritura, que no es otra cosa que hacer marcas y más marcas como si fuera un jeroglífico que luego hay que interpretar.

Y mientras hacía esas marcas mi mente volaba por ese espacio que es el infinito, donde todo es posible, y pensaba en lo lejos y a la vez en lo cerca que estáis porque al final, en lo más profundo del ser humano te das cuenta que los pensamientos, los sentimientos y las inquietudes son en todos los sitios muy parecidos, aunque en este país que se llama España no haya tantos toreros como creías ni se duerma la siesta, y en Estados Unidos tampoco toda la gente va armada o comiendo hamburguesas por la calle.

Como os digo, esto no es una despedida, sino la continuidad de una relación en el tiempo y no puedo menos que dar las gracias a la Dirección de Molloy College, y muy pero muy especialmente a vuestro profesor Enrique Martínez Bogo porque gracias a que eligió este blog para vuestros estudios nos ha unido en algo que es tan importante y maravilloso para todos los seres humanos: La amistad. Y con esa amistad, con ese cariño (y reconozco que un poco emocionado), tanto yo como quienes leen este blog os decimos, gracias, siempre gracias.

Me tenéis más loco…

Jueves, febrero 10th, 2011

Es verdad; me tenéis loco, descerebrado, demente, defrese y no sé por donde tirar, excepto por la ventana… Y es que todo esto del blog comenzó de casualidad (¡¡¡ cómo no !!!, si lo mío todo es casualidad porque ni mi madre me esperaba, pero bueno, tampoco yo a ella). Pues eso, estaba haciendo un libro de anécdotas cuando mi buen amigo y colega Francesc Pumarola, jefe de Área de Internet de La Voz de Galicia (Gugleando por la red) me animó a escribirlas en la Red, que yo a esas alturas, de la red, la eléctrica y la telefónica y poco más, que te voy a contar…

Total, que me puse a escribir las anécdotas y un día en una de ellas alguien leyó que estaba casado con una india de la tribu sioux a la que conocí en Galicia en una aldea de 11 habitantes porque vino de vacaciones y se confundió de casa, y entonces me animó a que contara como sucedió.

Y empecé con el incidente y… a tomar viento las anécdotas porque vosotros, tú, preferías (según las estadísticas) que te contara cosas de lo que pasa al cambiar de una ciudad al campo, de cómo empecé a plantar patatas, de cómo me interrelacioné perfectamente con la vaca marela y pinta, como me hice amigo de las lechugas, de los pimientos, de las cabras de… pues de eso, de cómo veo la vida, ganas de enfermar que tienes; pero bueno, tómate un genérico y a ver qué pasa… total…

Y así estaba yo tan feliz cuando de repente, desde hace poco más de un mes, se me ocurre rajar contra los políticos, contra los banqueros, contra los empresarios jetas, contra los millonarios, contra Ryanair…. ¿Y qué pasa? Pues ocurre que por las estadísticas internas que tengo cuando rajo de alguien os encanta; que es poner ZP, Marianillo, la Aguirrucha, la Pajinis o cualquier petardo de estos y aunque no os veo la cara como que noto que se os pone una sonrisa de oreja a oreja y os da la vuelta… y yo te pregunto sin ánimo de lucro: ¿No hay ya miles de blogs en los que el personal raja, pero no estás harto de mosquearte con solo oír los nombres de esos tarambanas?.

Y la duda es: ¿Escribo de mi aldea, de lo que me sugiere un pino, una cabra, una piedra, el sombrero de Maruja, la boina de Enrique o preferís que ponga a caldo a estos tipejos? Y como la cebolla, repito: ¿No hay ya miles de blogs en los que la gente teoriza (bueno yo no, son unos mamones) sobre estos merluzos, no es mejor seguir con las cosas intranscendentes y olvidarnos de estos tíos porque, y esto para mí es lo más importante, no te llevas una cierta decepción cuando esperas un artículo humorístico y te encuentras ese marrón de hablar de políticos?

Y qué hago… voy a un psiquiatra y se lo explico, vuelvo al psiquiatra para que me lo explique otra vez, me quedo a vivir con el psiquiatra, me hago psiquiatra, en vez de un genérico me tomo un específico y a ver si acierto

Y es que al final llego a la conclusión que este mi-tu-nuestro blog es como una familia, como una familia normal. ¿Qué cómo es una familia, una familia normal?, pues cómo va a ser una familia normal… menuda pregunta. Un cirio, a cristos, a líos, que yo he tardado más de 25 años en tener una foto de todos juntos, que basta que quieras reunirte para que uno no pueda, que el otro no quiere porque está mosqueado y sigue mosqueado porque no se acuerda que se desmosqueó y ya no sabe ni él ni nadie por qué se mosqueó… que hasta uno termina creyendo en la resurrección para ver si alguien se acuerda… Pues eso, eso es una familia normal. Tan normal que nos queremos; eso sí, nos queremos, que la sangre es la sangre y une (aunque no seamos donantes), pero nos queremos como todas las familias, de una forma tan rara… tan española… Tan… como nosotros en mi-tu-nuestro blog… que uno quiere una cosa y otro otra…

Y así estoy, en un sinvivir con vosotros, con esta familia internáutica y blogosférica, que no sé por donde tirar porque claro, cuando pregunto la respuesta suele ser «de todo un poco»; ¡¡¡ sí hombre!!!, como si esto fuera un ultramarino, la tienda de la señora Antonia limpiándose las manos en el mandilón antes de apoyarse en la barra y ponerse a sumar a mano la cuenta en un papel con miles de otras sumas. Centraros hombre centraros y si no podéis, joé centrarme a mí que estoy… Dios, otra cosa no, pero noble… qué noble soy.

Un viaje de la aldea a la ciudad, creo

Miércoles, febrero 2nd, 2011

(Cosas que pasan en la aldea tras dejar la ciudad)

El viaje fue desde la aldea a la ciudad; eso, de la aldea a la ciudad. Repito, de la aldea a la ciudad. ¿A ver? Sí, está bien escrito, «de la al-de-a a la ci-u-dad» y lo repito porque tardé en asimilarlo como semana, semana y media y hasta de vez en cuando pienso: «¿Realmente hice ese viaje?. Y si lo hice, ¿de verdad fue de la aldea a la ciudad?. ¿fue… fue en coche?, ¿existió?, ¿habré encontrado vida en otro planeta?, ¿soy normal, me llamo Guisande?».

El asunto fue que a Dionisio, uno de los once magníficos que viven en la aldea, lo operaron, y con su mujer se fue a la casa de una hija para recuperarse. Entonces entre todos nos repartimos las tareas de su huerta. Por ejemplo, Maruja es la encargada de darle de comer a las gallinas; Manolo se ha hecho amigo del perro, que para el caso que le hace… ; la sioux, mi mujer, del tema de las nabizas, grelos… de todo lo que es verde, vamos; y yo, del limonero, que parece que no pero es muy serio el asunto, que si llega Dionisio y encuentra el limonero como que no, que no están tan amarillos los limones… oye que un limón es un limón y una responsabilidad una responsabilidad.

Total, con la labor bien realizada decidimos ir a visitarlo, 30 minutos de viaje según la Guía Michelín y según los 100.000 conductores que cada día hacen siempre ese trayecto. Así que, la sioux, yo y Maruja subimos al coche y… bueno. no; primero, para darle una alegría a Dionisio lo que subimos al coche fueron dos docenas de huevos de sus gallinas, no sé cuantos kilos de sus patatas que me parecieron toneladas, y unos manojos de grelos que junto con los limones ni que hubiéramos metido en el maletero un trozo de El Caribe, como te lo cuento que aquello más que un viaje parecía que estábamos en la postguerra haciendo extraperlo o creando un conflicto internacional, por lo de El Caribe, claro.

Y a los cinco minutos de viaje, entre el gallego/castellano de Maruja, y el inglés/francés/castellano y alguna palabra en gallego de la sioux (que yo hasta creo que ella piensa que es inglés) escuché: «Pues hoy comimos lenguaje».

Uno ya está acostumbrado a todo, que como comenté en otros artículos la sioux dice «ternura» en vez de «ternera», pan de «broma» en vez de «brona» (un tipo de pan gallego); pero lo del «lenguaje», te lo juro que yo nunca lo había comido, masticarlo para escribir sí, pero comerlo.. hasta que en esa mezcla de idiomas, sin necesidad de traductor oficial, descubrimos que el «lenguaje» era «lenguado». Con lo que averigüé también varias cosas; que mi mujer con tanto idioma que sabe lo tiene chungo para decir todo correctamente en español y que el pescadero es un listillo de carallo porque de lenguado… , es más me parece que lo que tiene el pesca ese es una lengua y que vende lo que sea el tío.

Y así íbamos de viaje cuando Maruja contó que vio un reportaje de un niño que fue abandonado entre los lobos cuando tenía 9 años; que al principio el niño les daba comida para que no lo atacaran y que al final los lobos lo adoptaron y cazaban para él y que, según Maruja, «a los lobos se les veía tan felices… ». ¡¡¡¡ Pero cómo!!!, ¿¡¡¡ felices los lobos!!!!?, ¿pero tú has visto a alguna vez un lobo reír?, ¿no sería que el que estaba feliz era el niño que no se lo tragaron de un bocado ya el primer día?. Pues no, según Maruja, los que estaban felices eran los lobos, pero todos, vamos una fiesta diaria para la manada. Osea, que según Maruja, la loba decía a sus hijos casi cantando: «¡¡¡ Venir, venir, que viene el niño, que viene el niño !!!», más o menos ¿no?.

Ya de vuelta hablamos de nuestra aldea y de esa conversación tan alegre, tan española y tan hermosa, como es recordar a todos los que la patearon, cómo la patearon dónde y cómo. Y cuando se cambió de tema, casi fue mejor que no se hubiera cambiado y que siguiéramos en plan mortuorio porque la sioux habló de la Navidad y que a Christopher Cameron, su hijo de 12 años, francoamericano y que habla gallego, en una fiesta de Navidad «con el rifle le tocó una cámara de fotos».

A mí eso del rifle, viniendo de un estadounidense, si te soy sincero no me extrañaba mucho, más bien nada, pero en Navidad, una fiesta, un rifle… no me encajaba y a Maruja le desencajaba. Pero como no hay mal que cien años dure, entre todos lo comprendimos: A Christopher Cameron no le tocó con el rifle la cámara de fotos, sino que fue con una «rifa». No te lo pierdas, más de diez minutos para dar con lo de la rifa. Y te lo juro, que fue llegar a esa conclusión, aparcar en casa y si me dices ahora si de verdad hice ese viaje, pues claro claro, lo que se dice claro, aún no lo tengo.

La aldea está revolucionada, ¡¡ llegan tres modelos estadounidenses !!

Viernes, enero 28th, 2011

(INFORMACIÓN DE ÚLTIMA HORA. Agencia Guisande)

jane-and-friends
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De verdad que yo ya estoy por pedir una subvención a Asuntos Sociales, a Dementes sin Fronteras o a Esquizofrénicos Association y que me internen; porque esto me supera, que venga un notario que cobre menos que el folio a doble espacio (vamos, que sea inteligente) y que levante fe de los que está ocurriendo o va a ocurrir aquí, que yo no quiero saber nada. Yo me fugo, o me hago refugiado, o de las FARC o vuelvo a reorganizar Sendero Luminoso, pero algo tengo que hacer.

¿Y qué es lo que pasa?. Pues que a nuestra aldea de 11 habitantes van a venir la sobrina de la sioux, que se llama Jane, una joven de 20 años, modelo y que está acabando la carrera de Derecho en la Universidad de Duke, en Carolina del Norte (en la foto la del centro), su amiga Erin (a la izquierda, también modelo) y Molly (¡¡¡ pues claro hombre !!!, también modelo).

Y fue ver las fotos en la aldea, como las estás viendo tú, y esto es la locura, una auténtica revolución: Javito, el del bar, dispuesto a llevarlas de marcha todas las noches a no sé cuantos sitios, que ya le dije que cuando se vayan que vengan a despedirse, si no le importa, claro; Manolo, que nos invita a todos a comer y a cenar, «que ten que comer pulpo», si él lo dice…; y Luis… joé Luis, va y dice: «¿Puedo verlas?» y te lo juro que fue oír eso de «puedo verlas» y no pongo una taquilla porque uno tiene decencia, que si no… Dios qué noble soy.

Y cuando pensaba que no podía ocurrir nada especial, que ya más como que no, que todo estaba controlado… Juan, no te lo pierdas, Juan, sí Juan, que casi nunca habla, dice todo serio: «Si se quedan solas en casa lo mejor es que cierren la puerta con llave» con lo cual ya me veo yo llamando al delegado del Gobierno en Galicia pidiendo ayuda y que me mande un par de patrullas o que los Geos tomen posiciones frente a la casa. Joé, y decían que la aldea era tranquila…

De verdad que os voy a contar en el blog, aunque sea resumido, lo que pase, porque algo va a pasar ya que esto… ; y es que además todo sin avisar; bueno, no, avisaron: «¡¡¡ Llegamos mañana !!!» Y claro, como vienen tres, y entonces en casa somos 9, que hasta hora es una casa y no un hotel… pues todo dios ofreciendo habitaciones, que ya no sabes si esto es una casa o un… sí, eso que piensas, porque claro, porque miden casi 1,80 y son modelos, que sino… sino me iban a ofrecer habitaciones… De verdad si en algo me apreciáis, o me dais ánimos o me alojáis en vuestra casa o… o, nada, olvidaros, las FARC casi mejor.

Otras autopistas para alucinar

Martes, junio 22nd, 2010

El colega Nespe, que vive en Stiges, nos envía estas fotos que encontró en Internetia, el país de la informática

Los Ángeles, California
1

Shangai, China
2

Cuando el portero de fútbol es…

Miércoles, junio 16th, 2010

Esto del fútbol y las nacionalidades tiene su aquél. Por ejemplo, a mi mujer, que para quien no lo sepa es de la tribu sioux, de Estados Unidos, esto del fútbol europeo como que le queda muy lejos, vamos…. lejísimo, más de lo que te imaginas, y le queda tanto que hace unos días viendo un partido de fútbol del Mundial (Usa-Inglaterra), ante una parada más o menos espectacular de un portero lanzándose por el aire para despejar el balón dijo sobre el guardameta, saliéndole del alma: «¡¡¡ Parece Superman !!!».

¿Superman?, y te lo juro que me quedé mirándola de reojo como diciendo: «¿Pero qué cree que está viendo, los Mundiales de Sudáfrica o Disney Channel?».

¿Superman, Superman? Y al poco rato, después de que un defensa levantara el pie hasta la cabeza de un delantero que a poco se la vuela y se la envía directamente al hotel de concentración, dijo ensimismada: «¿Y eso se puede hacer?». Y la volví a mirar pensando: «Joé, cómo se va a poder hacer…. ¿Pero es que hay en el mundo mundial algún deporte en el que puedas dar una patada a un tipo en toda la cachola, en la sesera, y casi destrozársela; pero es que hay algún lugar del mundo donde, aunque sea un simple jueguecillo, que puedas meter a un contrario todo el pie en la boca, lo dejes sin dientes y sea normal?».

Y así seguíamos viendo, creo que fútbol, entre gritos de «¡¡¡ go, go, go, go !!!» (¡¡¡ vamos, vamos, vamos !!!) y «come on baby, come on baby» (¡¡¡ vamos chico, vamos chico !!!) cuando en medio de un lance del juego dice con esa candidez que solo tienen quienes lo desconocen todo, pero todo de todo y a ti te ponen de los nervios: «¿Quién es que el que multa?». «El que qué….», dije ya no de reojo, sino con síntomas de estrabismo agudo y principios de encefalea. «El que multa, ese….».

Y entonces descubrí que el que multa, que «ese», «ese» es el árbitro; y ya estaba yo en ese punto de la vida en la que todo parece insuperable, que no podía haber más, que era imposible, cuando dijo tras oír cientos de veces al locutor: «delantero, portero, cancerbero…». ¿Y quién es el larguero? Y ahí, de verdad, que me autosaqué una tarjeta roja mental y me autoexcluí, me autoexpulsé, pero te le juro que estoy autoexpulsado y autoexcluido hasta la final del campeonato. ¿Ver un partido en mi casa….?, imposible y ni quiero, ni aunque me lo pida Batman.

Lo de volar en USA… una película (II)

Miércoles, abril 14th, 2010

(Este artículo forma parte de la serie Un viaje a USA. Sep 2009)

Ya que me ha dado un punto norteamericano de bemoles; estos días, hasta que me echéis del blog, os voy a contar cosas de Estados Unidos, un país en el que lo que ves es como estar volando en otra dimensión. Bueno, pues eso, para nosotros lo de volar siempre ha sido una historia porque, no lo neguemos, lo de coger un vuelo… de vez en cuando que si entre 20 podemos ir en un coche…. pues vamos y que sea lo que Dios quiera, que mientras no terminemos como los del Imserso…

Aquí en España, cuando uno tiene que coger un día un avión ya casi no duerme la noche anterior; pone tres o cuatro despertadores avisas a tu madre para que te llame, a tu tío, a tus primos a un amigo… y al final, claro, te despiertas y siempre hay alguien que llama cuando ya te has ido y se preocupa de si te habrás o no levantado.

Para un condenado viaje en avión montas tal follón que hasta se han dado casos de gente que al no localizarte va a tu casa a ver si estás, llaman a tu familia, a tus conocidos y al aeropuerto para saber si por fin estás en la aeronave. «¿Sabe si Alberto Peláez está en el vuelo 222.344 MNY5?». «Para saber si Alberto Peláez está en el vuelo 222.344 MNY5 pulse 1.428 y almohadilla, en caso contrario… ». Y al final ya no sabes bien si es que te adoran o quieren asegurarte que por fin te has largado de una vez.

En fin, esto ocurre porque nosotros no vamos mucho en avión, es más, casi no viajamos, y cuando lo hacemos es casi un acontecimiento. Y como primerizos que somos en esto de la navegación aérea somos capaces de darle la brasa a otro durante mes y medio contando lo impresionante que son los aviones y los aeropuertos, cómo hacen los controles de seguridad los funcionarios, lo bien que te tratan las azafatas, lo que comiste, lo que bebiste, lo que… pesaditos que somos hasta decir basta, pero pesaditos con un toque entre bucólico e inocente, que siempre se agradece.

En Estados Unidos no; en USA, para muchas personas coger un avión es como ponerse los calcetines, como lavarse las manos, cepillarse los dientes o utilizar un kleenex: una rutina más. Ajustan la alarma del reloj o del móvil, no dan la brasa a nadie para que los despierten, y felices y contentos se levantan y van hacia el aeropuerto con el tiempo justo.

Que llegas tarde… no pasa nada, te meten en otro avión y fuera. ¿Pero por qué te buscan otro avión sin mayores problemas ni complicaciones?, ¿por qué esa facilidad para solucionar lo que para nosotros sería una tragedia, un drama? Pues porque en Estados Unidos, de una ciudad a otra hay más vuelos que paso de cebra en Madrid o Barcelona, y si son las diez y cinco minutos y lo has perdido, ya que era a las diez, pues ya cogerás el de las 10.15, y sino el de las 10.20 o de las 10.30 ó…. como el autobús pero por el aire.

Además, desde el 11-S, el asunto se ha complicado tanto en Estados Unidos para subir a un avión que ya todo el mundo asimila el retraso, como si fuera una deferencia de la compañía: «Bienvenidos a American Airline, hoy solo salimos dos días tarde, si llegamos al destino el comandante Stewart les desea… »

En Estados Unidos la gente llega a la terminal casi a la hora que le peta, espera en la cola y la meten a paladas en las aeronaves como el carbón, sea la hora que sea. Ni horarios ni historias, con que vean que el billete es para el vuelo y que éste pueda llenarse… pues igual que esa salvaje celebración de arriba, abajo, al centro y… ¡¡¡ padentro !!!, pero papadentro del Boeing, claro. ¿será por aviones? Bo.

Estados Unidos y las casas prefabricadas

Lunes, abril 12th, 2010

(Este artículo forma parte de la serie Un viaje a USA. Sep 2009)

Vamos a ver, como hacía tiempo que no habla de Estados Unidos, un país que nunca me llamó atención pero que al casarme con una sioux pues empezó a interesarme, te contaré algunas de esas cosas que te impresionan en un primer viaje a un país que es alucinante. Así, si os parece, cambio un poco de ritmo en el mi-tu-nuestro blog.

A lo que vamos, ¿cómo es Estados Unidos?, pues Estados Unidos es un país rico, pero muy rico, inmensamente rico, tanto que tú te das cuenta que eres pobre, pero muy pobre, qué le vas a hacer, es así. ¿Y en qué se nota?, ¿en qué se puede comprobar, apreciar ese poder que tienen estos cracks de las hamburguesas? Pues en todo, absolutamente en todo.

Uno se da una vuelta por cualquiera de los cincuenta estados que conforman la Unión y encontrará cientos de ejemplos, cada cual más espectacular, y cuando regreses a tu hotel lo harás alucinando porque más que un país para nosotros es como un parque de atracciones: Día que sales, sorpresa que te llevas.

En los países «pobres», como España, si quieres comprar, pongamos por caso, una casa prefabricada, si no quieres emigrar lo primero que tienes que hacer es entrar en Internet, luego verás (si la ves) una o dos empresa dedicadas a la venta de casas ya construidas y analizarás la superficie y otras características de la vivienda sobre la pantalla del ordenador. Vamos, que puede que hasta descubras que lo tuyo era la Arquitectura porque como te pongas te puedes pasar años y años midiendo y remidiendo para ver si te entra éste o aquél mueble y si la cuna del niño…. que para cuando tengas el plano, tú olvídate de la casa que el niño te lleva directito al asilo.

Con suerte, pero con mucha, a lo mejor cerca de donde vivas haya una oficina de una empresa que se dedique a este tipo de viviendas de quita y pon. Te darán un folleto multicolor con variada información, con el reverso de Enlosados Martínez SL, te lo llevarás a casa y a pensar en el hogar de tus sueños.

En Estados Unidos es diferente, muy diferente. Allí no entras en Internet ni falta que hace. Allí te vas directamente a la empresa que las fabrican, ya que hay un montón de ellas. Llegarás con tu coche y en una superficie como medio campo de fútbol te encontrarás expuestas las casas una tras otra. Nada de pasquines ni de folletos ni gaitas. La casa tal cual, con su tejado, con sus puertas, su chimenea y sus ventanitas, como debe ser.

Nada más llegar y decir que estás interesado te subirán a un cochecito como los de golf y a recorrer las casas como si estuvieras viendo escaparates pero lo bestia. ¿Qué te gusta una?, pues bajas del carricoche y entras; que no, pues sigues. Y ahí no hay historias de que si mide y deja de medir ni que si: «¿Pepe tú crees que el armario de tu madre entra, porque si no entra, tu madre… ?».

En Estados Unidos…. en Estados Unidos las ves, la pisas, la tocas y hasta si quieres las hueles y con tal de vendértela no solamente entra la cama de tu madre, sino tu madre misma entra, aunque luego la eches, pero en principio y por principios de venta… la tía entra. ¿Cómo?, da lo mismo, no preguntes, pero entra. ¿Y que por lo que sea no te convence ninguna casa después de haber visto 200?, pues aparte de que eres bastante raro… a otra empresa, con o sin tu madre, pero la historia esa de ¿Internet, pegatinas, pasquines, trípticos, folletitos, papelitos… ?. ¿Eso?, eso para los países pobres, como nosotros, por ejemplo.