La Voz de Galicia lavozdegalicia.es - blogs | Inmobiliaria | Empleo | Mercadillo

Entradas etiquetadas como ‘tabaco’

Respuestas a tus preguntas periodísticas

Domingo, marzo 18th, 2012

Cuando tenía 15 o 17 años, todo lo que caía en mis manos en forma de artículos sobre Periodismo o del trabajo de un periodista, lo devoraba; pero los plumillas escribían tan poco de ellos y de la profesión que a lo mejor por eso estoy delgado… de devorar ná, aunque también puede ser que tenga tipo fideo porque nací a final de mes, no lo sé, pero algo de eso hay, fijo. Y todo esto viene a cuento porque por correo interno me han preguntado en varias ocasiones algunas cosas, como por ejemplo, si pienso mucho los artículos que escribo, en qué me inspiro.

Si fuera normal diría que, bueno, que para escribir un artículo parto de un pensamiento profundo, un gran análisis de la realidad, de un minucioso estudio, y que luego estoy unas tres o cuatro horas ante el ordenador para darle forma… y que es así cómo los hago mientras a la izquierda de la pantalla tengo un cenicero y el tabaco, a la derecha dos cochecitos de cuando era pequeño y por la ventana veo el campo.

Añadiría, si fuera normal, que esto requiere una profunda formación intelectual, pero muchísima, ni te imaginas; que no hay tanta gente capaz y que yo y que yo y que yo… Pues no, excepto lo de los cochecitos, el tabaco y el campo… lo demás no es cierto, todo mentira, excepto lo de normal «Pensamiento: Sí, oh !!!  era boa… ». Pues eso, ni estudios, ni profundidad, ni análisis ni conceptos ni gaitas; estáis ante un imbécil al que le surgen ideas bobas y absurdas a borbones, digo a bobortones, como las aguas de los balnearios pero con algo mejor de salud que ese tipo de clientela made in carbono 14 parcheada con baypas.

Y es que esto, lo mío, como te lo diría, es una forma de ser. Por ejemplo, un diseñador va a un país, ve cómo viste la gente e inconscientemente piensa en ropa, en qué cambios haría, qué modificaría. Pues igual me sucede a mí; entro en un sitio, oigo o veo cualquier cosa y cambio esa realidad por otra: la subrrealista (idiotez también vale). ¿Y hay un algo más en los artículos, un fondo, una enseñanza, un… ?. Ay neniño !!, eso lo tendrás que contestar tú, que no voy a responder yo a todo… bo

Ya sé que te estás haciendo una pregunta: ¿Y tú (o sea yo) siempre soy así, siempre estoy escribiendo como si fuera ese intelectualillo con gafas y medio parvo que está dale que te dale a la tecla o que siempre estoy pensando sin parar… ?, pues no; de intelectual… pues como tú con lo del «viento es el aire en movimiento», que fue lo que me quedó de mis años de estudios, además de esa duda de que para qué servía un logaritmo neperiano.

Y ya puestos, en este arrebato de sinceridad, te voy a contar un secreto: ¿Sabes cuántos «amigos» tengo en Facebook?, pues casi 3.000. ¿Sabes cuántos hablan conmigo cuando entro?, pues prácticamente ninguno porque cuando chatean conmigo lo primero que me dicen es: «Perdona, que seguro que te molesto» o «disculpa, seguro que te interrumpo, que estarás escribiendo» o (hasta de usted me tratan) «no le importaría… ».

Mira chaval, ni molestas, ni interrumpes, ni perdona ni nada; lo que sí haces es mosquearme pero mucho que mucho porque cuando entro en el Face estoy mirando como un bobo a la gente que está a la derecha, en el chat, y lo que pienso es: «¿Joé, de casi 3.000 tíos no habrá uno, ni tan siquiera uno que desee hablar conmigo, ¡¡¡¡ pero ni unoooo !!!!?» Y te lo juro que me mosqueas pero me mosqueas mogollón, hombre mucho mucho lo que se dice muchísmo no, que gracias a tu pregunta por correo interno he escrito un artículo: este, dios qué noble soy y que morro le echo.

Vuelve el tabaco de contrabando, ¡guay!

Miércoles, abril 6th, 2011

Si ya me parecía a mí que no todo podía ser malas noticias, que si sube la luz, que si el butano, que si la gasolina, que si la precampaña y a aguantar a estos paisas de medio pelo y muchas pelas, que… y en medio de estas tristezas económicas y sociales, que ya estaba yo así como apenado, tirando a lánguido, como ovejilla prematadero… de repente algo maravilloso, pero maravilloso: ¡¡¡ Vuelve el tabaco de contrabando !!!, ¡¡¡ sí, el de siempre, el auténtico, el americano !!! y de forma más rápida, en vez de en barco… ¡¡¡¡ en avión !!!!, joé el día que venga en una carpeta de Windows al escritorio y saques el paquete por la disquetera…

Que guay, poder adentrarte de nuevo en la ilegalidad sin que te pille el radar; alucinante volver a recordar aquellos tiempos subversivos, cuando ibas a un bar y decías: «¿Tiene winston?», y tras unos intensos segundos, mirada frente a mirada, decías: «del otro»; y entonces el camarero/infiltrado, como por arte de magia sacaba el tabaco de debajo de la barra o, como sucedía en un bareto que había en Vigo, te decía: «En la máquina, donde pone ducados, ahí lo tienes».

Dios qué placer defraudar a Hacienda sin que te multen, (porque al fumador no lo sancionan) mientras el ministro habla de economía sumergida (que le importa a él la economía sumergida tanto como a ti cómo funciona un fonendoscopio) y tú echando humillo ilegal al televisor, a su cara, en sus narices… buah, qué gustazo da lo prohibido.

Y es que el tabaco de contrabando siempre ha sido, además de barato, bueno, pero realmente bueno; cómo no iba a ser bueno si era lo que fumaban muchos políticos gallegos hace años cuando en las ruedas de prensa se permitía dar unas caladas, que no saben estos vividores lo que es o no de calidad… joé que si lo saben, tu y yo no, pero ellos… todo lo que sea placer…

Además, qué importará ahora unas cajetillitas que compras así de remanguillé cuando te enteras que el 80% de las empresas más importantes de España que cotizan en el Ibex 35 escaquean sus ingresos sin pagar impuestos colocando los beneficios en paraísos fiscales… nada hombre, nada, que te van a hacer, nada.

¿Es que te van a detener por unos cartoncillos, que además con suerte un día hay un envenenamiento masivo y baja el paro?, ¿acaso se va a crear una coalición internacional made in Gadafi para lanzar un misil tierra-aire mesilla de noche-cenicero para fastidiarte el pitillito?, ¿van a detener a los colegas/contrabandistas, que van a tener más ayuda por parte de los fumadores que un testigo protegido?

Venga ya, que aquí no conocemos todos, que presionarán algo por aparentar porque el negocio de todo esto, el auténtico negocio lo manejan los de siempre, no el del bar o el del chiringuito de la playa, ultramarinos Marimar… Esto del tabaco es un detallito, que a estos lo que les va es el petróleo, ese es el punto, destruir países, naciones y nociones y si pudieran civilizaciones, con tal de que no se toquen los paraísos fiscales, sus paraísos… bueno hombre, van a discutir ahora por unos cigarrillitos, mientras tengan su dinerillo, también de contrabando, a buen recaudo… Ellos los euros, nosotros el winston ¿no?. La verdad que a veces hay noticias que levantan el ánimo, pero mucho mucho.

RODRIBICO VA A MÁS

Pues sí, Rodribico va a más (pinchar en las pestañas), no solamente la editorial Baía Edicións ha visto el éxito del pajaruelo, que ha decidido apostar totalmente por él. Una chica está haciendo de cuentacuentos por todos los colegios de Galicia, dentro de poco saldrán unas marionteas de Rodribico y a ver si pornto se traducen al castellano. Anda, enviarle un correo a Baía Edición para que Belén , la editora, animarla por un Rodribico en castellano, aunque comprendo que la crisis… Gracias.

Las «cuevas» de Altamira y «Marte»

Miércoles, febrero 16th, 2011

A mí si algo me atrae, además de la gravedad de la Tierra, que sigue siendo de 9,8 (casi un 10, sobresaliente, la mejor nota que he tenido, solo por estar aquí, sin estudiar) es la estupidez. Pero lo que más me molesta es el intrusismo y que haya gente que se adentre en este campo ignoto sin nivel mínimo exigible y amparada y subvencionada por todo tipos de instituciones invirtiendo un pastón… oye, que para ser estúpido, pero estúpido integral hay que estudiar, que el corte cerebral en selectividad estaba en un 7 o 7,5 para hacer carrera, creo.

Vamos a ver, precisamente eso, vamos a ver. Tú vas a las cuevas de Altamira y deben ser tan, tan de altas miras que no las ves; lo que ves es una reproducción porque las auténticas, las del tío-taparrabos que con ceniza y sangre pintó un bisonte, una gacela o un leopardo… anda, como no mires para el abrigo de leopardiño de la señora que tienes al lado…. lo que es la pintura real no, que por lo visto se estropean, se deterioran.

Y entonces, para eso, para que no se estropeen, para que no se deterioren, estos listos del homo sapiens van y hacen una réplica y taladran mentalmente al personal de tal forma diciendo que viendo una copia de la gruta es como si las vieras de verdad. ¡¡¡ Genial, alucinante !!!. Ves lo que no ves y te hacen creer que has visto lo que no has visto porque hay uno tíos que lo ven todo, esos sí que lo ven todo, demasiado, porque tienen una vista para el negocio.., joé que si ven.

Pues hace unos días en la Tierra, en este planeta, vamos, ahí al lado, donde el bar Enrique, como quien dice, montan toda una parafernalia artificial de Marte (una recreación, ver noticia), bajan dos paisas de una nave, a los que llaman marsonautas y tras un supuesto viaje intergaláctico llegan y dicen: «¡¡¡ Tocamos Marte !!!», que supongo que tocaron Marte porque ni era ni miércoles, ni jueves, ni viernes, ni sábado, domingo o lunes, que quedaba eso… Marte.

Y van los tíos, con dos bemoles, en la superficie artificial marciana clavan la bandera de Rusia, la de la Agencia Espacial Europea, la de China y dedican la heroicidad a las futuras expediciones. Sí, hombre, sí; yo así bajo contigo y hasta ponemos la bandera del Betis, del Rayo Vallecano, del Bayer Leverkusen o del Boca Juniors y tal cual bajamos nos tomamos unas cañas, claro, en el bar de Enrique, que es el más cercano, y le dedicamos la machada a las generaciones futuras y pasadas… menos a la presente; o sea, a los dos marsonautas y su equipo, que de imbéciles ya van servidos para toda la posteridad… a lo que quieran.

¿Y todo esto por qué ocurre?, pues cada uno que piense lo que quiera; pero de verdad que creo que desde que han prohibido fumar en Europa el personal se dedica a otras cosas muy, pero que muy peligrosas, que a este paso ya veo yo un control antidoping a todos y a todo. «Oiga, venía a presentar una teoría sobre… », y alguien con bata blanca que responde: «Lo siento, ha dado positivo por natrocolumbutileno, Cinco miligramos en orina, tres en sangre y tiene usted unos ojos… ». «Ya, pero tengo otra idea ¿y si pido un contraanálisis o una moratoria… ?».

Lo dicho; pero para mí que todo esto viene con todo ese lío de la prohibición del tabaco y que lo mejor era seguir fumando como siempre, como hace diez, veinte o treinta años porque es prohibirlo y la gente… la gente se está metiendo cada cosa… pero cada cosa… hasta hay quien cree que ha llegado a Marte…

El tabaco no mata, pero tú…

Miércoles, enero 12th, 2011

(Leer este artículo puede perjudicar gravemente su salud y la de los que están a su alrededor, si lo comenta)

La verdad que ya no tenía pensado escribir más sobre esto del fumar; os lo juro por estas que son cruces, que andaba yo meditando en algo tan trascendente como el ruido de las caracolas del mar y su impacto en el oso pardo, pero han pasado tantas cosas, pero tantas… ¿Tú no has notado que ahora el tabaco sabe mejor?. Con esto no quiero que la gente se apunte a fumar, no vaya a ser que nos quedemos sin existencias, que creo que hay lo justo para el invierno, si antes no decretan redadas en las casas y nos echan del país, ¿pero no lo notas distinto?, que tiene otro punto…

Desde la prohibición, cada vez que salía a la calle a fumar me decía: «¿Pero qué ocurre?, ¿qué pasa con el tabaco que tiene otra cosa, otro gusto, otro sabor… ?». Y como un parvo, a la luz de la luna miraba el cigarrillo encendido, lo giraba con las yemas de los dedos, lo observaba y le decía: «Dime Winston de qué ereees, todo ves-ti-di-to- de blancooo… ?».

Sabía que el paquete pone: alquitrán 10 miligramos, nicotina 0,9 miligramos y monóxido de carbono 10 miligramos; pero no, no era por eso, no, no era, no era, no podía ser porque no habían cambiado la dosis de veneno entonces… ¿qué era, que había cambiado para que estuviera tan icreíblemente bueno?. «¿¡¡¡¡ Qué sucede, qué sucede… !!!!?», me repetía angustiado con una morena a un lado y una rubia al otro y un güisqui en la mano… (sí, cierto; lo de la rubia y la morena es una licencia gramatical, pura invención).

«Según los estudios el cigarrillo contiene, además, acetaldehído, acetona, amoníaco, arsénico, cadmio, monóxido de carbono, cacao, formaldehído, mercurio, nitrosaminas y plutonio-210». Y fue leer esto en San Google y entonces lo comprendí.

Cómo iba yo apreciar el plutonio-210, las nitrosaminas o el formaldehído si me pasaba todo el día fumando en el bar, al lado de la asquerosa tapa de tortilla de patata oliendo su grasa, o junto a los hipertróficos calamares, los esqueléticos cacahuetes o las barrigudas aceitunas y al fondo del local saliendo de la cocina humo y más humo como si aquello fuera un vagón de un tren del Far West y todos de viaje… imposible, materialmente imposible, con tal cantidad de tufos y hedores cómo iba yo a apercibir el aroma y la fragancia del tabaco en toda su extensión: el mercurio, el cadmio o el arsénico… no podía ser, es que no podía ser y no fue.

Y no fue hasta que salí, hasta que empecé a fumar en la calle y notaba que todo era distinto, que era otra cosa, más natural; pero bastante más. Y entonces empecé a preguntarme sino sería más sano el tabaco tal cual lo estaba fumando en la calle que en el bar, con restos de la grasa de la tortilla de patatas, que no hay investigación abierta alguna sobre el asunto; o mezclado con alguna gota del liquidillo ese de las aceitunas que tocas con la mano y que luego va al papel o al filtro, que tampoco hay estudios sobre ello, o afectándole de lleno el vapor que salía de la cocina cuando Aurora, con dos manos como remos abría la puerta esa vaquera y gritaba como si fuera a disparar en una calle de Dakota: «¡¡¡¡¡ Janoooooo !!!!!!, ¡¡¡¡ que ya va la de patata para la mesa 4 !!!, ¡¡¡¡¡ que ya vaaaa !!!!».

Y además, pensaba, qué efectos produce sobre el tabaco el azúcar de las chuches que los niños dejan sobre la barra, que es tan fino tan fino que se mete en los paquetes. Y lo que era peor, toda esa mezcla indescifrable de perfumes de Lacoste, Christian Dior, Lancôme, Dolce & Gabbana o Hermes revoloteando su aroma criminal y posándose sobre el pitillo, que con lo que le meten ya iba puesto que no veas…

¡¡¡¡ Pues claro !!!!, así no es que no fuera capaz de captar la amplia gama de sabores que tiene el tabaco, es que con todo eso, con el aceite de la tortilla, el líquido de las aceitunillas, el vapor de Aurora, el Lancôme ese, el Christian Dior y el Dolce & Gabbana, de verdad y lo digo bien alto, que se sepa ahora toda la verdad: Tú, el del bar, ¡¡¡¡ me estabas matando, me estabas matando !!!!.

¿Que no fume?, tan de coña

Lunes, enero 3rd, 2011

A mí me parece que estos bandarras de políticos, ya sabes, esos que viven de nosotros, (me río yo de la mafia rusa y la camorra, unos chiquillos comparados a estos caravitalicios legalizados) pues me parece muy bien que prohíban fumar cerca de los hospitales o en las proximidades de los parques, no vaya a ser que una calada en Galicia, que hace un viento que te quedas calvo, vaya directa a un columpio en Badajoz y dejes de luto a una familia con cuatro infantes, de marina no que allí no hay mar.

Pero muy poco restrictiva aprecio yo esta ley. Personalmente creo que se debería prohibir, además, fumar cerca de las farmacias, también por el tema sanitario; cerca de los restaurantes, por eso de los alimentos; de los bares, por igual motivo, especialmente por las tapas de chipis; de los taxis, para que no quede olor a tabaco en los asientos, o de los museos, por si el humo afecta a las obras de arte. Si la ley fuera así de restrictiva, te lo juro que para mí, que me encanta fumar y viajar, sería una felicidad.

Tu llegas a una ciudad que no conoces de nada, pero de nada de nada, y es un lío; andas con un despiste… pierdes más el tiempo yendo de un lado a otro sin saber qué hacer… pero esta nueva ley lo cambia todo.

¿Imagínate que hace un día soleado?, pues paseas por una calle cualquiera, te acercas a una farola, te apoyas en ella, miras al cielo y cuando sientes el calorcillo de los rayos en los párpados enciendes tranquilamente un cigarrillo. Le das una calada y nada más aspirar el humo, al momento te viene un municipal que te dice: «Perdone, que aquí no se puede fumar, está prohibido, que allí enfrente hay una farmacia».

Y tú, mientras lo apagas, respondes: «¿Cómo, que dice que hay una farmacia, dónde?». Entonces el agente te señala el local y tú contestas: «¡Ah!, sí, allí, al lado del letrero que pone Joyería Romay o Ramón ¿no?. Pues no sabe usted el favor que me hace, que vengo en coche desde Galicia y tengo un dolor de cabeza, pero un dolor… oiga, y usted por el acento ¿no será también…».

Y a la botica directo, a por una aspirina o un optalidón sin tener que dar vueltas y más vueltas. Y sales de la farmacia, das unos pasos, otra farola, enciendes la colilla del mismo pitillito y otro azulete que se te acerca y te explica que no, que no puedes fumar, «que ahí enfrente hay un restaurante» y tú que le dices: «No sabe usted el favor que me hace, no lo sabe usted bien señor agente, que andaba yo buscando ya un sito para comer, que ya notaba yo en el estómago… por cierto, usted que patrulla la zona ¿y qué tal el servicio, es caro, relación calidad-precio, qué me aconseja que pida, porque típico de aquí es… ?».

Y tras comer, en cuanto ves una farola… ¡¡¡ A por ella !!! Te apoyas, colilla que nuevamente enciendes y otro policía: «Lo siento, es que no se puede fumar, que allí hay un museo de Arqueología y allí otro de Pintura y… ». «¡Ah!, disculpe señor policía; por cierto dígame ¿a cual iría usted?, que estaba yo pensando en hacer un poco de tiempo, que la mujer se fue de compras, ya sabe como son las mujeres jejejejeje… porque el de pintura, ¿qué tipo de obras son, abstractas, subrrealistas, hiperrealistas o… ».

Na, como no lo ves claro, te vas al de Arqueología y, como la vida es así de rara, de extraña, compleja y a la vez simple; pues a lo mejor, mirando una vasija del siglo III o VI antes del Cristo, te retrotraes en el tiempo y se te da por cavilar y piensas: «Es que la verdad, ha sido llegar a esta ciudad con aquél dolor de cabeza, encender un cigarrillo e inmediatamente el agente me informó de dónde estaba la farmacia; la comida… bueno, ¡¡¡ vaya comida !!!, ¡¡¡ vaya restaurante !!!, ¡¡¡ y qué barata !!!, que si no es por el municipal… »

Y sigues pensando mientras miras la tinaja: «¿Y este museo…? menudo cacho museo tienen en esta ciudad, que menos mal que no me lo perdí gracias al azulete del 092 y a este paquete de Ducados, y el de Pintura… y el de Nuevos Creadores… y el del Traje del siglo XVII… y el de Misterios del Mar… Y, joé, y qué curioso, como que los pitillitos, así, a caladitas, entre agente y agente que te da información… no sé, como que te entran mejor como que te satisfacen más, como que te queda un regusto, un… a que va ser que esto de fumar en vez de un vicio va a ser un rollo cultural, que yo nunca vi tanto museo, y que no quieren que espabilemos, a que lo va a ser… ¿Dejar de fumar?, tan de coña».

En Galicia, el Winston ya no es americano

Jueves, julio 1st, 2010

Ya lo decía hace unos días en plan pensativo mi amigo Hipólito, Lito: «Guisande, el winston americano ya no es americano». Y Lito es así, tiene un pensamiento, lo expresa y tú te quedas cavilando: «¿A qué viene ahora esto mientras me tomo esta tapa de ensaladilla?». Y con Lito siempre haces un ejercicio memorístico y de rapidez mental…. Una frase, un pensamiento; dos, una teoría, tres… un tratado; es decir, que con Lito no descansas, está tu cerebro dale que te dale y lo curioso es que ves que Lito tiene razón, siempre la tiene y en verano… como que está más iluminado, no sé.

Lo que si sé es que desde que los listillos politiquillos persiguieron en Galicia el contrabando de tabaco y las redes se pasaron a la cocaína, a los amantes de ese humo prohibido nos han hecho fosfatina. Anda, listos, más que listos, que a ver qué perjudica más, hombre, un cigarrillo o una raya…. manada de parvos nos tocó, Dios.

Pero a lo que iba; el tabaco de contrabando no es como el de antes. Antes como que tenía un cierto sabor a mejillón cuando lo escondían en las bateas, en los acantilados… no sé, yo fumaba un cigarrillo y como que me sabía a berberecho, a almeja, a alga. Es más, estaba en cualquier parte de la costa gallega, veía un paisaje maravilloso, una puesta de sol o un amanecer y entonces te decías: «Qué preciosidad, me voy a fumar un pitillito», y así como en otras partes de España quien te viera diría: «Ya ves este bobainas, en plena naturaleza, respirando aire puro y va a contaminar todo fumando un cigarrillo», en Galicia es distinto.

En Galicia fumar tabaco de contrabando no contamina, forma parte del paisaje, como las nubes, el sol, las olas, las rías, los hórreos, la boina, la gaita, los encajes de Camariñas, el pulpo o los cachelos… es algo intrínseco a nuestra cultura.

Pero ahora, ahora no, ahora fumas un cigarrillo de contrabando y no es lo mismo, no tiene ese buqué, le falta ese toque gallego, ese punto en el que tras una caladas decías: «Este…. este este te digo yo que estuvo escondido cuatro o cinco meses en una playa Cambados. Este otro, ¿qué te juegas a que dos meses cerca de la isla de La Toja?; y este…, va, fácil, de Baiona». Y no fallabas.

Ahora te fumas un winston y no sabes ya ni quién es el contrabandista ni la familia, ni conoces sus hijos ni a sus nietos ni nada… un desastre. Y eso es muy pero que muy perjudicial para la salud porque antes sabías quién lo desembarcaba: Os Chiquiños, Os Peruleiros, Os Fandiños… familias de postín, preparadas, bien organizadas, entrañables, amigas de sus amigos… profesionales, en definitiva, joé que es lo que falta. ¿Pero ahora? ¿de dónde viene el tabaco de contrabando (por que lo sigue habiendo) de China, de Japón, de la India, de la franja de Cisjordania …. quién maneja el negocio Hachiki Nimiki, Oniki Nikoki…. dónde están empadronados esos tíos, dónde viven, dónde se toman el ribeiro o el pulpo… ?», no me jodas.

Y lo bonito que era ver pasar a los traficantes con las motoras cerca de la playa de La Lanzada a toda pastilla…. y la preparación que tenía la Guardia Civil del Mar persiguiéndolos a cualquier hora del día o de la noche, que ahora los ves despacito en la fueraborda que más que funcionarios parece que son veraneantes pescando al curricán, que es una vergüenza ver a si a las Fuerzas del Orden, hombre, que ya solo les falta ir con bermudas de florecillas y la Nivea.

Mira que éramos felices aquí en esta esquinita de España con nuestro tabaquiño de contrabando, con nuestros paquetes de winston, nuestros percebiños, necoriñas, sin molestar a nadie… y hala, por listillos…. droga dura, y eso que esos politiquillos de Madrid solo pasan aquí un mes que si los tenemos todo el año… hombre a ver si veraneáis en otro sitio, que para mí, cuando venís con los escoltas os pasáis de la raya.

El 30 cumplo 51, alucino por colores

Jueves, octubre 22nd, 2009

flipo_colores

¿Por qué los espaguetis no son un vicio?

Jueves, octubre 15th, 2009

En un artículo publicado en este blog (El niño y la mirada), decía que con mi padre, además de llevarme muy bien, supe que era precisamente eso, mi padre, cuando un día me dijo: «Hay una cosa que no comprendo». «¿Qué?», le pregunté. Y a continuación añadió: «Que el vino vicie…. normal, ¿pero que la calvicie?». Desde entonces, contaba, nunca necesité, para estar seguro de que era mi progenitor, ni acudir al Registro Civil, ni mirar el Libro de Familia ni hacerme la prueba de ADN. Lo que hice, que fue casi igual, fue el DNI y, la verdad, me pareció hasta demasiado.

Pues si ya estaba seguro, vamos segurísimo, ahora no tengo ni una pizca de duda porque creo que desde el más allá de la muerte, que supongo que lo que habrá será otra, he tenido una revelación paterna que me decía: «Hijo mío, los espaguetis no son un vicio», y yo sé perfectamente que este pensamiento metafísico y trascendental solamente puede provenir de él y que me la ha transmitido por esa intangible vía de consanguinidad.

Y entonces me asaltó la duda, ¿por qué los espaguetis iban a ser un vicio? Y aquí empezó el problema porque aunque presté tanta atención que me crecieron las orejas, no escuché respuesta alguna, ni tan siquiera una revelación casual en forma de pista interpretativa.

Y como tengo este problema, que es pensar, cavilé. Pues es una pena que no sea un vicio, que está el paquete a menos de un euro, mientras el tabaco está a 3, la cerveza a 1,40, el vino depende, el bingo supongo que a más, y la ruleta ni te cuento. Y es que al final descubres que los placeres, lo que te gusta, lo que te satisface, es lo caro; y de lo que estás harto, pero harto harto, barato. Porque mira lo feliz que seríamos todos si los espaguetis fueran un vicio; pues no, no son un vicio, hombre, es el último recurso cuando no hay nada en casa, cuando no se tiene ganas de cocinar absolutamente nada o cuando quieres llenar el estómago de 4.000 tíos, y para colmo pocas variantes tiene el condenado fideo: tomate y queso. Tristísimo.

Claro que para llegar a esta conclusión tardé varios días, y por el camino quedaron otros pensamientos colaterales, algunos tan preocupantes (y no me digas qué tiene que ver esto con el espagueti) como que no podemos quedar todos los españoles huérfanos, sin gobierno, porque nigún ministro se ha vacunado contra la gripe A. Y qué menos, para animarnos, y para darnos garantías de que no nos dejan desamparados que ver a todos ellos, y el Rey el primero, entrando en una ambulancia y poniéndose la vacuna esa para evitar esta muerte fatídica que nos anuncian cada dos por tres como la Coca Cola.

También con esto del espagueti tuve una reflexión extraña, irreal, aunque relacionada con lo real, con la Realeza, quiero decir: ¿De verdad seré como dice mi mujer un vago en casa? Y claro, deduje que si vivo en un país donde hay una Reina, lo normal es que sea zángano. No sé, cosas extrañísimas me produjo esto del espagueti, que hasta pensé si será un alucinógeno.

Pero como a mí no me gusta dejar las cosas a medio hacer, decir adentrarme en el mundo de la praxis. Total, que me hice un superplato de espaguetis y, en efecto, no son un vicio, seguro, pues a la quinta cucharada desistí. Y entonces, en otro momento de luciestupidez me percaté que el espagueti (además de para llenar el estómago por tres perras) es un motivo de inspiración, y como prueba de ello este artículo. ¿Y por qué lo sé?, pues porque está escrito y porque pensé en un limón y lo único que me infundía en mi intelecto es que era de color amarillo y no muy amarillo, no creas. Y como ya puestos a meditar, pues tenía tiempo, me acordé ¡¡¡¡ Cómo no !!! de mi padre, que a ver cómo le mando un mensaje de que cuando me envíe un flash del más allá, a la vez me dé una respuesta. Joé papá, es que otra como la de: «Hijo mío, los espaguetis no son un vicio», y es que me matas. Un beso.

La gripe

Miércoles, abril 29th, 2009

No sé usted, pero la mayoría de mis amigos son unos tipos simpáticos y creo que tenemos una cosa en común: una cierta sobredosis de estupidez. Alfonso Andrade, compañero de tareas periodísticas, un día cogió un bolígrafo, lo lanzó por el aire como si fuera un avión de papel y me preguntó. «¿Sabes qué deporte es este?» y sin tiempo a que reaccionara me contestó «Aerobic». Ya antes, pero desde que vi el Bic volando, sabía que a Andrade y a mí nos unía algo más que una buena amistad: el absurdo, pero el absurdo más absoluto.

Así, un día, hablando de la gripe, de ese fenómeno natural y excepcional que casi todos los años te lleva a la cama, me comentó: «¿No crees que la gripe es una enfermedad muy democrática?». Y entonces no sólo me explicó que afectaba por igual a ricos que a pobres, a huérfanos que a familias numerosas, a empleados y parados, sino que, como bien común universal, debería ser considerada Patrimonio de la Humanidad. También convinimos que debería figurar en el Estatuto de los Trabajadores como unas vacaciones más durante el año, como la Semana Santa, las Navidades o el Carnaval.

Pero como Alfonso Andrade y yo tenemos siempre una cierta tendencia a analizar en profundidad las cosas llegamos a la conclusión de que es algo más que una enfermedad; es una necesidad porque tiene un aspecto de todos conocidos y que es la recaída. Y ahí está la clave del éxito de esta enfermedad que nadie osa erradicar, la recaída, porque es tan difícil saber si estás bien, que cuando crees que estás curado, entonces surge esa frase implacable que te llena de gozo. «¿Y si recaigo, y si…». Y es que hay tantos hermosos y preciosos «y sis..» y, sobre todo, estás tan feliz en cama con tu portátil, tus pelis, tu paquete de tabaco y tu mp3, que te dices: «No, hoy no voy al trabajo, ni hablar. No vaya a ser que recaiga y… ». Y no vas, y no vas y no vas y no hay tío en el mundo que te levante, te llenas de razón y, eso, ya lo dijo Andrade: la gripe, un bien común, Patrimonio de la Humanidad.