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Entradas etiquetadas como ‘Sexo’

Una situación increíble

Sábado, noviembre 5th, 2011

En la vida hay situaciones que cuando menos las esperas te pasan a ti; sí, a ti (pero despierta hombre, que ya son más de las diez) y la verdad que le das gracias a Dios porque, digamos, de alguna forma, has sido tú el elegido. Y eso de ser el elegido es mucho, que ya solo en China hay 1.300 millones de personas y que te toque a ti, justo a ti, en esta esquinita llamada Galicia, que como quien dice vivimos cuatro amigos… vamos, esto es milagroso, por eso aquí vive Santiago, el apóstol, supongo.

Y claro, cuando te pasa una cosa genial tienes dos opciones en la vida: patentarla o darla a conocer. Y como patentarla pues como que no, porque siempre hay algún listillo que hace una variantes de la idea y se apropia de ella y tú a verlas vir, pues mejor darla a conocer que, en confianza, entre nosotros, total… incluso con la patente no vas a llegar a final de mes…

¿Y qué fue lo que me pasó que hora te puede pasar a ti ?. Pues que me levanté de cama de una forma tan placentera, pero tan placentera, que hoy mismo lo vuelvo a hacer. ¡¡¡ Que no hombre, que no, que no es nada erótico !!!, que desde que han puesto cerca de tu casa ese sex shop estás pero que muy mal.

El asunto es que estaba durmiendo cuando de repente noté en la espalda, como una especie de caricias, como un hormigueo, un cosquilleo, una sensación tan maravillosa que incluso pensé que si muriera así no me importaría, pero como tenía que ir a trabajar… pues decidí no morirme, y no tenía muy claro si estaba soñando o despierto. Y así, tal cual estaba, en ese momento en que abres los ojos y no sabes si estás o no estás, pero crees que sí, pero que no, vuelvo a sentir esa sensación en la espalda.

Suavemente, con cierta preocupación, también es cierto, deslicé mi mano (sí, joé, la mía; ¡¡¡ que el sex shop no está en tú calle, plasta !!!) suavemente hacia la espalda, hacia el lugar donde se estaba produciendo es microterremoto cuasierótico y sensual. ¿Y qué creéis que encuentro?, ¿qué crees que era lo que me estaba produciendo esa delicia?, el móvil funcionando en tono vibrador. Sí, el mó-vil. Mi pequeño móvil Samsung, en plan geisha masajeándome.

Y te lo juro que fue verlo y lo primero que pensé fue levantarme de cama e ir directo a Moviestar, Movidescansar o Movidormir y preguntar si venden alguno tamaño de 1,80 x 1,50, tipo cama, porque hoy, hoy lo pruebo, vamos que si lo pruebo, y mañana te lo cuento; bueno, te lo cuento si me despierto, claro.

Si eres celosa… windsurf

Viernes, julio 15th, 2011

Si tú eres celoso o celosa, lo mejor que puedes hacer este verano es animar a tu novio o tu novia a que se dedique al windsurf; sí, al rollo ese de la tabla con vela, que es como la de planchar que tienes en casa pero en movimiento.

¿Y por qué al windsurf y no a las palas, por ejemplo?, pues porque desde que el mundo es mundo, en la náutica interplanetaria todavía no se ha dado el caso de que un tipo, allá a lo lejos, solo y sobre una tabla haya engañado o puesto los cuernos a alguien. Hombre, yo no sé si debajo de la tabla va una tía buceando con bombonas y cuando están, pues como a un kilómetro pasa lo que pasa, pero lo dudo.

Además que Galicia para esto es ideal porque en Málaga, por ejemplo, si una surfista cae y pide auxilio para levantar la vela, pues oye, te echas al mar, le ayudas y a lo mejor entre que mueves la vela por aquí y, que no se puede, que por allá, que te cojo que te ahogas, que si vienen los de la Cruz Roja del Mar que si… bueno, tú ya me entiendes, puede pasar algo; pero aquí en Galicia… vamos, aquí, que el agua está como la electrificada por Fenosa, que la tocas y es como un calambrazo, ya puede caer quien sea que tú no te echas al mar ni de broma.

Y además que pasa otra cosa, que si realmente no lo quieres o estás harto del tipo ese que llaman «tu novio», malo será que un día no haya un vendaval, coja una corriente marina y termine estrellándose contra unas rocas o se pierda por allá, por el Atlántico Norte; bueno norte, sur, este u oeste, que tú con tal de perderlo de vista ¿no?.

Otra forma de pasear al perro

Jueves, julio 7th, 2011

De verdad que cuando no hay imaginación no se puede hacer nada, pero nada de nada; bueno sí, dormir y que las ideas del macroespaciointergaláctico aterricen en tu mollera como si tal. Pero hay gente increíble, que no sé que tiene en el coco, en el intelecto, en la materia gris, pero que se le va, se le va olla y cuando vuelve (con la olla) lo hace ya con tapa y con unas ideas que son geniales.

¿Tú sabías que se podía pasear un perro sin salir de casa? Pues sí, mira por dónde. Y no te creas que este descubrimiento lo han hecho científicos de la Universidad de Francfort, de Oxford, de Cleveland o de Huelva… huelvan comentarios. Pues no, lo ha descubierto Albertiño, hombre, ¡¡¡¡ Alberto Pedreira Lavandeira !!!, el de ahí al lado, mi cuasivecino, en Oza dos Ríos, Galicia, España.

Alberto Pedreira Lavandeira, mas conocido por «¡¡¡ que fas Alberto ho !!!» estaba tan tranquilo una noche en casa con su perro cuando por esas cosas de la vida encontró un lápiz láser de no sé que publicidad, así que se puso a jugar con él hasta que oyó un ladrido del canelo. Y fue escuchar el ladrido… abrió la puerta de casa, lo hizo salir, la cerró, luego salió a la ventana y llamó al chucho: «¡¡¡ Yuska, Yuska !!!». En cuanto Yuska llegó a la calle y lo vio en el alfeizar se puso a ladrar y entonces, Alberto… encendió inmediatamente el lápiz láser, enfocó cerca de las patas del can y fue llevando la luz hasta una pared y el perro detrás.

Ya perfeccionado el tema, Alberto, en zapatillas, cervecita en mano, cigarrillito en boca y tapita de anchoitas y quesito en plato, desde la ventana enfocaba hacia una pared y hacia allí iba el can a toda leche y cuando se acercaba, rayo láser que te crió hacia otro lado, y la bestia a tratar de tragarse la luz como fuera, y así 10 o 15 veces hasta que Yuska medio babeaba.

Ahora Alberto cuando quiere pasear el perro… láser en mano y el animal esquizofrénico de un lado para otro como un loco. Yo conocí al Yuska este antes del láser y parecía de la tercera edad, fofo, decaído, medio tristón y a veces desaparecía, aunque yo creo que era para ir a cobrar la pensión… pero ahora, vamos está el bicho que no veas, una agilidad, un gracejo en los ojos, unos saltos, una musculatura, un fortaleza, una vitalidad… con decirte que hasta estoy yo por autolasearme…

SUSANA FALCÓN Y «LA TARDE ES TUYA» DE RADIO VOZ

La colega y amiga del blog, Susana Falcón, conduce todo los días el programa La tarde es tuya, de Radio Voz. De cuatro a a diez de la noche, 6 horas de música para alegrar la vida, que falta hace ¿verdad Susana?

Lo que yo daría por ser…

Lunes, junio 13th, 2011

El oso pardo, la cigüeña negra, el lagarto gigante del Hierro o la foca monje son especies protegidas y yo no, y yo esto no lo entiendo porque yo soy bastante más listo que ellas, pero mucho más; claro que a lo mejor va a ser por eso, que por ir de listillo no me han puesto en la lista como el Guisande del Gran Atlántico, por ejemplo, que si es por nombre que no quede.

A mí esto de no estar catalogado me produce una gran desazón… y si te soy sincero, cada vez que hablan de este tema… es tal la tristeza, la angustia y la desgana que me embarga, que me domina… porque personalmente creo que debería ser una especie protegida; pero no porque valga mucho, ni porque valga poco, sino justo porque aún no se sabe para qué vale realmente un Guisande del Gran Atlántico.

A mí me encantaría un día verme en la dichosa guía, que llegaran a casa unos funcionarios de Medioambiente y me dijeran: «Es usted una posible especie protegida». Y al comentarles que bueno, que lo hablaremos más tarde que voy a currar, contestaran: «De trabajar nada, no vaya ser que le pase algo, que mire que no hay accidentes laborales… y en itínere, mientras se va al trabajo… nada nada, usted a descansar».

Y tras decirle que vale, y preguntarles si hay que celebrarlo, cuestiono como quien no quiere la cosa: «¿Y tengo que vivir en cautividad o…?», «¡¡¡Por dios!!!, hasta que no sepamos que tipo de bicho… perdón por lo de bicho, es que es la costumbre de tratar con animales, que un caso como usted es nuevo también para nosotros. Como le decía, hasta que no sepamos que tipo de humano es… nada de cautividad, no queremos que se perturbe, haga lo que quiera».

Y ya empatado con ellos y visto el chollo que es esto de la especie protegida, pues entonces les digo que si puedo (para ir adelantando camino, y sobre todo para que no se echen patrás) ponerme un nombre en latín, como el resto, para no desentonar, y que si les parece bien Guisandium grandisimun atlantiquorum, y que si pongo «depredador» o simplemente «animal», así a secas.

Y como yo me tomo las cosas muy a pecho, que si puedo añadir que habito por toda España, que si soy omnívoro y que si (y esto es delicado) para mí cualquier época del año es buena para el apareamiento y que si no puede ser todo el año… pues en invierno, que es cuando hace más frío; pero que si no les molesta, claro, que si puedo elegir, que entonces cojo Semana Santa, en temporada baja.

Y tras recibir el okey, pues les comento que creo que un viajecillo a Cuba, pasando por Italia, Francia, París, Groenlandia, Rusia, Egipto y Hawai… que me iría bien, que no sé exactamente si estoy o no en vías de extinción, pero que si es así, qué mejor que me conozcan en otro países y contribuir aunque de forma modesta a la ciencia.

Y mira que son profesionales estos funcionarios de Medioambiente, que ya pueden morir 600.000 tipos en Sudáfrica oye, que ellos… su trabajo es su trabajo y lo llevan a extremos que hasta para dormir en el trayecto me ponen un sonajero y me cantan a coro cuatro esquinitas tiene mi cama, cuatro… es que con gente así, experta y competente da ganas de estar, hombre, ¡¡¡ da ganas de estar !!!.

Y entonces, entonces… a vivir, a disfrutar, sin reparar en gastos ni nada; pero eso sí (sin que ellos lo sepan) pensando siempre en a ver si me cruzo con un oso pardo, una cigüeña negra, un lagarto gigante del Hierro o una foca monje y los voy estrangulando uno a uno para poder entrar por derecho propio en lo que tanto deseo: «La Guía de Especies Protegidas». Dios, qué animaladas escribo.

UN AMIGO, UNA REVISTA
Un gran amigo del blog, javier Sanz, he ha metido de lleno en una aventura, publica una revista en papel, Entropía; o sea un papelón. Aquí os dejo el enlace y espero que la revista tenga éxito y no un catastrófico desenlace. http://historiasdelahistoria.com/2011/06/02/el-numero-1-de-la-revista-entropia-ya-esta-en-la-calle/

¿Ir de picos pardos?

Jueves, junio 9th, 2011

¿Cómo fue la primera vez que fuiste de picos pardos?, ¿ocurrió tras una decepción amorosa?, ¿en el año negro después de una separación?, ¿un día de fiesta?, ¿una casualidad?. Pues neniño, no sé que como decírtelo, porque la palabra violaciooo… pues como que no; pero a mí me forzaron, pero como soy un caballero, no lo denuncié. ¿Me iban a creer?, no, porque, además, ¿cómo se lo iban a creer si ni yo mismo me lo creía?. ¿Y en dónde sucedió esta inesperada y rocambolesca historia que no me marcó para nada, pero para nada?.

En La Coruña, en Vigo, fuera de Galicia, en Ponferrada; más lejos, en Madrid; un poco más, en Málaga… pues no, más todavía, en Casablanca, ya ves tú, a unos 2.000 kilómetros de mi casita, de mi camita. Y cómo comenzó todo, cómo sucedió para ir a un país y terminar…

Todo empezó en un restaurante

Pues estaba cenando con mi amigo Juanmi en un restaurante de la avenida Mohamed V cuando escuchamos una pequeña discusión entre un camarero y una chica que estaba sola en una mesa, a unos diez metros de la nuestra. Lo normal sería no hacer caso; pero claro, eso sería lo normal, y como eso de la normalidad no va por lo visto mucho conmigo, decidimos muy caballerosamente invitarla con una sola intención: que tras la cena nos enseñara Casablanca la nuit.

Bastó una sola señal para que sentara en nuestra mesa y tras hablar a qué se dedicaba le propusimos que no enseñara cómo era la noche en Casablanca. Entonces surgió la primera sorpresa porque entre que mi francés no es ni era perfecto y que la respuesta fue en plan «pero oigo lo que oigo…» dijo algo así como: «No puedo ir con vosotros porque la policía me sigue». Joé, pensé, pues si te sigue a ti, a nosotros no es que nos siga, sino que ya nos estarán esperando en comisaría desenfundando los látigos para dárnoslos a pares y para mí que la taza de té hasta tembló.

Un secuestro, un coche negro

Tras quedar meridianamente claro a qué se dedicaba Zaira, que así se llamaba, pensaba que la idílica situación de que nos enseñara la ciudad se había acabado, terminado, y que con «tú mismo y tu mecanismo» no nos quedaba más remedio que aventurarse yendo de calle en calle a ver qué pasaba.

En esto estaba ocupada mi mente, en analizar cómo íbamos a conocer la ciudad alauí, cuando Juanmi me miró y me espetó algo así: «Pues vete con ella, que es una aventura». Yo lo miré y antes de que me diera tiempo a decir nada, la joven me cogió de la mano, me llevó a la calle y como si fuera un secuestro, un tipo alto me abrió la puerta de un coche negro y si te digo la verdad, no sé si entré o me introdujeron.

«¿Pero adónde vamos?», pregunté. Y mientras ella sonreía yo empezaba a ponerme nervioso porque veía que nos alejábamos del centro de la ciudad, que cada vez se veían menos luces, menos farolas, y que íbamos por una carretera sinuosa, bastante más sinuosa que ella, te lo juro, como que te lo juro que desde entonces adoro las líneas rectas.

No es que la familia de Juanmi, mi amigo, sea muy muy numerosa, pero con esa idea que tuvo de la aventura empecé a acordarme de cada uno de sus integrantes hasta el siglo XVII, momento en que el coche se detuvo en una zona que me pareció que debería ser el puerto por el olor a mar y porque a lo lejos veía unos barcos con las luces encendidas. La chica salió del vehículo, a mí me abrieron la puerta (que si me la llegan a encerrar mejor, pero no, era para salir), y así lo hice y me encontré a dos jóvenes y supermusculosos negros en la puerta de una casa, haciendo, supongo, de guardias de seguridad.

Miedo en el puerto

Desde el exterior se veían unas escaleras empinadas, como unas veinte, que llegaban como hasta el cielo y que ella subió como una gacela mientras yo abajo le decía: «¡¡¡ No, no entro, baja, baja !!!». Y mientras los fornidos negratas me decían «non problem, non problem», yo pensaba «¿pero cómo que «non problem, non problem»?, esto es un «tremend problem». Y a la vez me decía: «Pero si aquí como quieran lo de menos es que me roben, sino que me hacen desaparecer y del Guisande nunca más se supo».

Entre los negratas con «non problem», yo muerto de miedo diciendo a Zaira que bajara, y ella diciendo que subiera… parecía que el tiempo no pasaba, pero pasó, y uno minutos más tarde la joven bajó; nuevamente un hombre me abrió la puerta del coche negro, continuamos por una carretera y poco a poco vi que de nuevo que había luces, farolas, y que nos acercábamos al centro de la ciudad, a la civilización, que a mí en aquellos momento como si fuera la azteca, pero ¡¡¡ por dios quería ver a alguien !!!. «¿Aventura, aventura?», me repetía mientras mis pulsaciones deberían estar entre 1.000 y 1.500 y con la familia de Juanmi iba ya por el siglo V antes de Cristo.

Una bailarina moviendo el vientre

Así que ya traumatizado le dije que no se preocupara, que le pagaba igual pero que yo me iba al hotel; no sé si a dormir, a tomarme una tila o robar en una farmacia una caja de ansiolíticos o a suicidarme, pero que de aventuras amorosas… nada, que había venido a conocer Marruecos y nada más. Y en esas estaba, convencido de que toda aquella pesadilla había acabado cuando la joven, que era guapísima, pero que a mí ya poco a poco me parecía menos, me dijo: «No, quiero estar contigo».

«¿¡¡¡¡¡ Conmigo !!!!!?. Ni hablar, al hotel», le indiqué al conductor. Entonces ella le habló en árabe. Claro, yo árabe no sé, pero es que de verdad que hay situaciones en las que no se necesitan idiomas para saber que aquello aún no había acabado. Y claro que no acabó, iba a acabar… a los poco metros el coche se detuvo, bajamos, me cogió de la mano, entramos en un local y de repente me encontré en una especie de inmenso salón en el que (como en las películas) una joven contorneaba su cuerpo y la gente le ponía billetes en sus escasas prendas mientras tomaban té, aplaudían y cantaban. Bueno, aplaudían y cantaban todos menos yo, claro, que no sabía bien ya qué hacer, si llorar o prepararme para ver qué pasaba cuando saliéramos del local.

Tras casi una hora viendo contorneos, salimos y, ni que fuera ministro, otra vez el maldito coche negro. Entonces dije nuevamente al conductor: «Ahora sí que vamos al hotel» Y pasados unos minutos y después de recorrer otra vez varias calles se paró; pero allí no estaba mi hotel.

Un tipo grasiento, una llave

Le pregunté adónde íbamos, y como si fuera un trapo, me cogió de la mano y me encontré ante un tipo trajeado, con gorra grasienta, dándole un dinero y él a mí una llave y…… pues… yyy y pasado el yyyy, al final llegué al hotel, al mío, al de verdad, al que había pagado, el que había contratado, el que amaba, el que sabía que…

Y allí estaba Juanmi, que nada más verme me preguntó por la aventura y cómo había tardado tanto. Le conté todo, pero todo todo porque tenía una angustia que si no se lo decía a él tenía que buscar un médico o un psicoanalista y… bueno, contarle todo lo que se dice todo… excepto que tiene un familiar total, pero totalmente imbécil en el siglo III antes de Cristo

He descubierto lo que es la felicidad

Jueves, junio 2nd, 2011

Ya sé lo que es la felicidad, de verdad que lo sé. Han tenido que pasar exactamente 52 años, ocho meses y veinte días para mira tú por donde descubrirlo; y yo solito, que eso tiene más mérito, porque mira que se ha escrito y hablado de esto ¡¡ eh !!. libros y libros total… para qué, si me hubieran preguntado…

¿Y en qué consiste la felicidad?, ¿en tener dinero, mucho dinero, pero mucho muchísimo? Pues no porque la mayoría de esa gente se ha forrado esclavizando al resto del personal y eso, a la larga, produce remordimientos, sentimientos contradictorios, se te pone cara de albarán o la gente te mira como diciendo «pobre hombre», y aciertan, porque en el fondo es lo que eres, eso: «un pobre hombre», así que lo del money… no

¿Si eres mujer que te adoren todos los hombres, todos, pero absolutamente todos y si eres hombre todas las mujeres, absolutamente ninguna? , una vulgaridad, que tendrás sexo, no lo niego, pero seso… ¿En tener los mejores coches, una hipersupermegacasa, un yate, dos yates, 1.557 yates? Otra estupidez. ¿En que no te cobren en Ikea o en El Corte Inglés o que no te roben en los bancos?… bueno eso se acerca, pero tampoco.

Entonces… ¿dónde está la felicidad, dónde se encuentra, dónde se halla?, ¿se compra, se alquila, se adquiere con tarjeta, en un cajero, en dos cajeros, la cajera tal vez?. Inútil más que inútil, que no doy hecho nada de tí; pues la felicidad consiste en algo tan simple como en que  (seas mujer u hombre) otro haga las cosas por tí y creas que las has hecho tú. Así de sencillo; que te autoconvenzas, pero un autoconvencimiento tal que ni el polígrafo, ni el bolígrafo ni el lapizlígrafo sea capaz de detectarlo.

Pero vayamos a la praxis, al día a día para comprobarlo. Por ejemplo, llegas a casa, entras por la puerta, por la ventana también vale, pero casi mejor por la puerta que raro ya eres, miras a tu alrededor y… ¡¡¡ alucinante !!!, todo ordenadito, pero absolutamente todo. Y no te creas que miras en plan sorpresa, escrutando cada esquina… ¡¡¡ que va !!!, era boa, entras tan normal y te dices: «Mira que soy ordenado». Y lo más curioso, abres una botellín de cerveza, te la tomas, dejas el vaso y la chapa en cualquier sitio y al día siguiente… ¡¡¡ increíble !!! El vaso limpio y la chapa en la basura. Esto es total, no me digas que no.

Y es más, te acercas a una silla y observas ese misterio que no sabes cómo interpretarlo (no te preocupes, que en El Vaticano tampoco) pero tienes la ropa en ella, el pantalón dobladito, la camisa planchadita… y te dices: «Joé, es que tengo una mano para estas cosas… ». Y así todo, quieres hacer una obra en casa, poner luces indirectas… pues que venga un electricista o un ciclista, qué más da, que venga el que quiera; pero el caso es que entras por la noche, le das a la clavija y te dices: «¡¡¡ Ostrás !!!, que bien me quedó, que luz tan hogareña, tan tenue, tan…. es que yo cuando hago una cosa… ».

Y como si no pasara nada, pues te sientes reconfortado o reconfortada, que la felicidad no tiene sexo, a gusto o augusta (ver golf, máster de); vamos, crees que lo sabes hacer todo y si por lo que sea te entra una duda de si lo has hecho tú, que es casi imposible, pero supongamos que la tienes, que repito que es casi imposible, te dices: «Bueno, lo hizo el electricista, pero si no llega a ser por mí que le di el toque personal; o sea, darle a la clavija… ».

Y te lo juro que en esos momentos eres feliz, completamente feliz, te encuentras contento, satisfecho del deber cumplido; pero es que además es una felicidad expansiva, que todo el mundo lo nota, lo percibe, lo aprecia… con decirte que este artículo no sé quien lo ha escrito ni me importa, pero lo que está claro es que si no llega a tener mi toque personal… ¿que cuál es?, el de siempre, Manuel Guisande, mi firma.

Esos países que nos leen

Lunes, mayo 30th, 2011

Esto de Internet, de la Red, de la Blogosfera, del tuenti, twitter y no sé cuantas cosas más es flipante, desconcertante, fascinante y asoballante. Si hace unos días me quedé traspuesto y cuasielectrocutado cuando me enteré que el blog se traducía en la Universidad de Kentucky y que a los alumnos se les enseña como ejemplo de construir un género literario como es el artículo; ahora… otra sorpresa, que como esto siga así me veo recostado en una lápida pero ya. Tío, que son muchas cosas juntas las que me están pasando y uno tiene un corazón normal, que como siga así me va a dar un pallá.

Sigamos, que estoy vivo aún. El caso es que desde que en el periódico tenemos una nueva forma de comprobar las estadísticas, esto es el no va más. Ahora en el ordenador puedes entrar en una pantalla en la que ves todo el mundo y, pasando el cursor por encima de cada país, sabes el tanto por ciento de la gente que te lee.

Pues bueno, ya ves, se me ocurre pasar por los emiratos árabes, que ya me dirás tú qué se me perdió ahí porque realmente iba a ir a Vigo pero me despisté (por cierto un viaje muy pero que muy cómodo, unos 4 segundos, que yo no sé en que va la gente que dice que tardas horas y horas… allá ellos) y me encuentro que en Sharjah, uno de los emiratos, un 0,1% de las entradas en la bitácora son de allí.

Y fue ver ese 0,1% y a la mente me vinieron los petrodólares, la gasofa que echo en el coche y descubro que en la capital, Sarja, hay anualmente una cumbre mundial de editores, con lo cual ya le mandé en un volado la información a mi editora para los cuentos de Rodribico, que si es preciso le pongo un turbante al pajaruelo y como si hay que hacer que huela a queroseno, vamos, lo que sea.

Total, que el ciudadano de Sharjah que me/nos lee, porque el 0,1%, supongo que será eso, uno y solamente uno, no estaría mal que me invitara a pasar unos días al Golfo, cosa que hace tiempo que no practico, y te lo prometo que no pienso molestar ya que yo solo gasto lo de siempre, como un utilitario de baja gama, un huevo frito y cacho pan a los cien.

Pero estaba yo en esto de los países cuando pensé en ti, ya ves, en las oraciones no, pero de la sesera soy incapaz de quitarte. Y me dije otra vez ¿por qué no jugamos a ver la idea que tenemos de las naciones adonde llega el blog y, si tenemos suerte, ellos nos contestan a ver si lo que creemos se ajusta a la realidad o nos dan una visión distinta?, ¿te parece?. Oye, que tampoco hay que hacer un tratado de cada sitio, que con unas palabras vale. Y no te enrolles con: «Una vez fui a Luxemburgo y había… », plasta más que plasta, unas palabras y ya está, que sí que en Luxemburgo había de todo y hasta sobrabas tú, pero no te lo dijeron, que en Europa son mu educados.

¿Empezamos? Sí, pero ante de comenzar que quede claro que son ideas preconcebidas, que seguro que son tópicos y que nada mejor que nos contesten, que no queremos perder amigos, que se empieza por «un creo… » y terminas en un «adiós» o un que «te den». Lo dicho, simplemente tópicos ¿vale?, que nadie se rebote, que nosotros con el bacalao que tenemos en España ya vamos servidos.

Vamos a ver, Portugal: Gente agradable; sencilla como los gallegos, emigrantes y un país caro. Francia; Muy refinados, demasiado, todo muy perfecto, muy ordenado, y como que no nos tragan. Alemania: Mucha seriedad en el trabajo, poderosos económicamente, nos amargan la vida con sus exigencias monetarias y no se ríen nada de nada. Italia: un cirio que no veas, una melé, un desmadre de gobierno, un desastre y la gente apasionada. Bueno, de vez en cuando también algún tiro suelto de la Mafia. Holanda: Tulipanes y la selección de fútbol. Noruega: Un frío que no veas, casitas de madera, todos en su vivienda sin salir y hay más esquiadores que peatones. Grecia: islas preciosas, un lío para ir de unas a otras y la gente… desconocida. Polonia: Un país pobre, triste y frío. Reino Unido: A ver si nos dan el peñón de una vez, gente seria, impávida. Rumanía: Pobreza y bastante delincuencia. Suiza: El condenado rollo ese del reloj y paraísos fiscal. Una mafia organizada y todos muy callados. Chequia: Ni idea. Rusia. Vodka, frío, mafia, pobreza, monumentos preciosos. Letonia: Ni flores. Hungría: Zíngaros. Finlandia: móviles Nokia y un sito que está muy pero que muy lejos y mucho frío. Marruecos: Alegría, semipobreza, dictadura.

Sigamos: China: esclavitud, trabajo, trabajo y más trabajo. Tailandia: masajes, prostitución. India: País emergente y con futuro. Gente agradable, simpática. Australia: Un país donde se puede uno labrarse el futuro, muchos veleros y alto nivel de vida. Japón. Maquinitas y más maquinitas digitales. Muy trabajadores, alegres pero con cara de inocentes. Nigeria: Calor, alegría dentro de la pobreza, tribus. Estados Unidos. Poderío tecnológico y económico, incultura, metiéndose siempre en todo los fregaos y un hombre que se llama Obama que puede hacer mucho por el país. México, juerga, poco trabajadores y mucha delincuencia. Miedo a ir de vacaciones allí.

Más: Guatemala: Nada, la broma esa tonta de guatapeor. Costa Rica: El único país que no tiene Ejército, debe ser tranquilo. Colombia: Narcotráfico. Venezuela: Un país rico que ha ido a peor y adonde emigraron muchos gallegos. Un presidente , Chaves, tocado del ala, pero muy tocado. Ecuador: Por ahí pasa el ecuador, pero si me invitan también paso yo. Perú. Música y montañas. Bolivia: Una desconocida. Brasil. Playas, chicas, fútbol y delincuencia. Chile: Todo el mundo habla de la dictadura. Argentina: Habla que te habla de psicología.

Bueno así veo yo, en pinceladas, estos países ¿y tú? Y especialmente tú que vives en ellos ¿nos puede aclarar estas ideas?. Gracias.

Cuantas más casas de alterne, mejor

Miércoles, mayo 4th, 2011

Estoy convencido que cuanto más casas de alterne mejor; mejor para ti, para mí, para tus hijos para los míos, para la seguridad de todos y no esa bobada de los 110 kilómetros a la hora… Oye, que no lo digo por la gente que está dentro, que a mí, como si las chicas esas las reconvierten en palilleiras de Camariñas, en catadoras de ostras de Arcade, en especialistas en buceo acrobático por parejas o como si quieren seguir allí, que yo hablo de las casas de alterne como edificio, como instalaciones, como estructuras y no porque sean bonitas o porque su construcción la haya realizado un prestigioso arquitecto de esos que miras la obra y te quedas flipando pensando en lo que se inspiró y, sobre todo, en lo que cobró; pero bueno, esa es otra historia.

Tu vas de A Coruña en coche a Barcelona, por ejemplo (y porque el tren tarda casi mes y medio) pues te vas fijando en los letreros de las casas de alterne y cuando llegues a la Ciudad Condal, hombre no te digo que sepas francés como si hubieras estudiado en la Sorbona, pero chapurrearlo… pues sí. Vas y lees: «Corps d’or au soleil», «Ta maison rouge», «Les femmes», «Ton petit nid d’amour», «Nuits de passion», «Les bells du Eden». Reconozco que sí, que quizás aprendas un idioma un poco monotemático, no manotemático, manotemático no, que te veo venir, pero aprendes y gratis.

Pero con las casas de alterne no solo estudias idiomas, sino que es más seguro para el tráfico que cualquier radar, me lo vas a decir a mí, que si lo he vivido… Tu vas en coche, das una curva, y tío, pegas un frenazo… pero un frenazo de los buenos, de taquicardia, de esposabronca y niño volando practicando ingravided en el habitáculo… ¿Y todo por qué?, pues porque de repente ves unas luces azuladas medio verdosas y crees que es la Guardia Civil que está haciendo un control, y no, son las casas de citas.

De verdad que creo que si se quieren acabar con los accidentes, o pones más casas de alterne por toda España u, otra posibilidad, más barata, repartes luces verdes y azules a lo largo de las viviendas de todas las carreteras nacionales. «Oiga, que somos de la DGT, que nada, que si pone en su balcón una lucecilla de estas un mes le pagamos 100 euros y su familia sin multas hasta el verano, que es una oferta de la DGT».

Claro que alguien contestará a los aceitunos hombrecillos de verde: «Pero si a mi Ambrosio le metieron ayer una multa de 300 euros por no llevar no sé que en el tractor.. ». «, señora, que eso se arregla ahora mismo. A ver Jaén, sabe, le llamamos Jaén porque es de Lugo, trae pacá un parte de esos y quita la sanción a Ambrosio; ¿Ambrosio qué?. Vale, Am-bro-si-o Can-ta-riz Ru-dri-pé-rez. Ya está».

Y así, de casa en casa, de pueblo en pueblo, de villa en villa y de ciudad en ciudad, colocando por toda España bombillitas azulvedorsas a mogollón por balcones, ventanas, árboles, por donde sea y… menos accidentes y más seguridad. Y sí, todo gracias a eso, a las casas de alterne.¿Qué?, sí eso, casas de alterne, de citas; no, clases de alterne no, cla-ses no, ca-sas, hombre, ca-sas; pero joé, tú en que piensas…

El blog cumple dos años según mi…

Viernes, abril 15th, 2011

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Guisande, las conferencias y sus comeduras de coco

Martes, marzo 1st, 2011

Si este no fuera como digo muchas veces mi-tu-nuestro-blog, pues nada, haría lo que quisiera; pero como no es así… como también es tuyo, pues en ocasiones como esta tengo que pedir permiso o que me orientéis. ¿Y qué me pasa ahora, que idiotez le ocurre al Guisande que anda medio lelo rozando el desquicie, qué le sucede a este tipo que cuando el mundo está que arde, recientemente escribió que su mayor preocupación es si era mejor ducharse o bañarse, a ver con qué tontería nos sale ahora este imbécil? Joé, es que soy noble… pero de una nobleza…. buah como soy (Pensamiento: Guisande no digas bobadas, a ti lo que te pasa es que te falta un punto ¿no?)

Veamos; por esa cosas de la vida me han incluido en un circuito para dar conferencias ¿y qué ocurre, pues que preguntan, y aquí está el asunto, cuánto quiero cobrar?. Y este es el problema, ¿cuánto debo cobrar si me llaman, que también esa es otra, que ni soy conocido ni famoso y a lo mejor solo me llama como siempre mi madre para saber si estoy bien, que una cosa es estar incluido y otra que te inviten?.

Y luego pensé: «Hombre, si es una conferencia de una hora… es una hora sin fumar y entre que me reciben y me despido de los organizadores… pues hora y media no me la quita nadie, con lo cual ya nos ponemos en la friolera de 90 minutos sin fumar y 90 minutos… es mucho». Y con esto de estar sin fumar, me entró una duda: ¿Pero yo por qué cobro por dar la conferencia o por no fumar?. Y así estoy, que no sé cuanto cobrar porque yo por hablar no cobraría nada, pero por no fumar… eso es muy serio, pero que muy serio y como el anuncio yo casi diría que eso, eso no tiene precio.

Bo, estoy en un mar de dudas. ¿Y cuáles son los temas de los que puedo hablar mientras no fumo?. Pues sino fumo a mí me da lo mismo hablar de una cosa que de otra, que me importa a mí de lo que voy a hablar si no puedo fumar… pues puedo hablar de guiones de Radio, de TV y Teatro, de Literatura Infantil (de Rodribico), de los blogs, de cómo se hace un cortometraje o chistes en colaboración con un dibujante… bo, de lo que quieran.

Pues he preguntado y dicen que los precios (caché que le llaman) por una hora hablando suele ser entre 200 y 400 euros ¿y por una hora o 90 minutos sin fumar?. Y para saber qué debo cobrar he hecho una prueba. Cogí el coche, fui despacito, muy despacito durante una hora fumando y oye, una felicidad; dando unas caladas, encendiendo un pitillito aquí, otro allá… incluso hablando como si estuviera dando una conferencia… Va, un placer… tanto que hasta me dije: «En estas condiciones más que cobrar debería de pagar».

Y luego hice el mismo trayecto hablando, solo hablando, dando la conferencia, pero sin fumar, que aquí está la clave, sin fumar, y fue horroroso, pero es que no os lo podéis imaginar lo duro y espantoso que fue y ahí me di cuenta que si voy a sufrir de esta guisa/ande usted y dejémoslo por ser el primer año en 250 euros si contactan con manuel.guisande@lavoz.es, que así es como me llamo ahora, por lo visto.

Y ya lo tenía todo claro cuando me asaltó otra duda: ¿Y si doy muchas conferencias y dejo de fumar y soy feliz sin el tabaco; pero infeliz, totalmente infeliz disertando, cuánto debo cobrar entonces por hablar?. Y fue pensar en esto, en esta otra duda metafísica sin tener aún aclarada la primera, que me dio un escalofrío, un estremecimiento y, joé, si no llega a ser porque tenía a mano un cigarrillo y ver por la ventana de casa la mirada bonachona la vaca marela, que con esos ojazos que tiene como que me decía: «Tranquilízate, tranquilízate… », ya me veía yo otra vez piensa que te piensa y desesperado en lo que tendría que cobrar por… ¡¡¡ Dios, qué susto !!!