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¿Quién pone las banderas en la playa?

Miércoles, Agosto 31st, 2011

(Con este artículo pongo fin a la serie «Verano»)

A mí la verdad me encantaría ser el tío ese que en las playas pone las banderas para informar a los bañistas de si uno puede o no echarse al agua. Tiene que ser un placer eso de ir adonde están los trapillos de colores y pensar: «La verdad que hoy estoy animado, sí que lo estoy, y me encantaría que viniera mogollón de gente para charlar». Y entonces, pones la bandera verde y ¡¡ hala !!, miles de personas en el arenal y tú dando palique a unos y a otros.

Pero que estás así como un poco harto porque es fin de semana y no van a dejar sito para tu toalla y vas a tener que aguantar a gente con sus aparatos de música, niños que te tiran arena, madres que gritan, imberbes que se pelean… con dos bemoles, bandera roja y aquí no entra nadie, van a entrar… si hombre…

Que viene alguien y te dice que le extraña que esté la bandera roja cuando ve una calma chicha en el mar… pues, ya puestos, te creces y le dices que sí, que no es por el baño, sino que han visto unos tiburones. Bueno; eso si el que te pregunta es gallego, que de mar todos sabemos algo, que si es del interior y de mar , pero de , pues entonces ahí ya es lo que te apetezca, que el agua del mar está afectado por la enfermedad de la cría del mejillón, que hay una corriente interna peligrosa o si te apetece que el año pasado estando así el mar se ahogaron 10, 17 o 14.077 personas, que va a saber él si es de Salamanca y ha venido a pasar tres día… bo.

Ah!, eso sí, digas lo que digas, no te olvides de la frase clave: «El mar es muy traicionero, muy traicionero». Y es cierto, el mar es traicionero pero el tío de las banderas es… tela.

GRACIAS
Gracias a las librerías Cascanueces (La Coruña), Pedreira (Santiago) y Trazos (La Coruña) por dar a conocer al público los libros de cuentos de Rodribico

Eso de estar de rodríguez, como yo

Viernes, Agosto 26th, 2011

Estos días estoy de rodríguez, que para mi mujer, como es de Estados Unidos, de la tribu sioux, será estar de Mackein o más bien de Gerónimo, supongo, que en esto no me meto, no vaya a ser que se líen las cosas y me corte la cabellera, que se empieza por un no sé qué que no te entendí y lo terminas entiendo todo, pero de esa manera, ya sabes.

El caso es que cuando te quedas de rodríguez descubres muchas cosas; como, por ejemplo, que la casa, pues oye, es bastante grande y que en el salón… si lo aprovechas un poco, como en la gimnasia, en la modalidad de suelo, si te empatas, das unas volteretas por el aire y en medio del vacío saludas con una mano o con las dos y caes con un picado carpado… impresionante.

Además, cuando estás de rodríguez confirmas lo que hace mucho tiempo venía sospechando, que dándole al interruptor que hay en la pared se apaga la luz esa que los niños por lo visto no saben cómo hacer. ¿Y cómo sé que es así? Pues porque fui adonde está la clavija y, para asegurarme, le di para un lado, la encendí, le di para el otro, se apagó y, cuando ya iba por la comprobación 4.789… no me quedó duda, en efecto, se puede apagar, no falla.

Sin embargo, a mí lo que más me sorprende en esto de quedarse de rodríguez es cuando te llama tu mujer por teléfono para decirte que en la nevera ha dejado comida. Si te soy sincero, fue oír eso cuando, la verdad, estuve a punto de darle las gracias por haberla dejado en el frigo y no en un platillo en el suelo junto a otro con agua, y entonces dudé de si estoy de rodríguez o de Lucas. ¿Que quién es Lucas?, mi perro.

Las mujeres, nos adoran en la playa

Domingo, Agosto 14th, 2011

Las mujeres donde más nos quieren, pero muchísimo, es en la playa; bueno, exactamente exactamente en la playa no, más bien a 30 o 40 metros.Tú aparcas el coche, lo apagas, y de repente… ¡¡¡ increíble !!!, sin darte cuenta en tus manos hay ya dos bolsas, en el antebrazo pegado al cuerpo una silla, en la cabeza un flota y sobre la espalda, en plan sherpa, pues lo que sobra… que lo mismo llevas una colchoneta que una nevera que… Y mientras vas al arenal, porque eres un ser racional que piensa, te dices: «¿Y yo para qué voy a querer crema protectora si así como voy no hay rayo que me entre?».

Y es que de forma inconsciente yo creo que la mujer cuando conoce a un hombre, como que tiene una formula matemática secreta que calcula su altura, su peso, el número de pie o la masa corporal, lo multiplica por dos, le hace una raíz cuadrada y sabe perfectamente que si el día de mañana se casa contigo eres capaz de llevar entre 30, 40 o 50 kilos en la chepa a lo porteador.

Yo no sé tú; pero a mí a esa distancia de la playa me adora, me ama, me… bueno eso mientras no haya un aparato que sea tipo pulpo que se acerque al coche, le pongas una moneda, estire sus ocho brazos y ella cuelgue de ellos lo que quiera y la siga hasta donde ha decidido tomar el sol. Ese día, aparcarás, llegará el pulpo y ella te dirá: «Hasta luego cariño» y… pero no, porque estoy seguro de que no hay pulpo que vaya a por el café, que espere a ver si hay mesa en el chiringuito, que limpie los flotas de arena, sacuda las toallas o que recoja las bolsas que… pulpo sí, pero no tonto.

QUE TAL SI DEJÁIS DE SER VAGUIÑOS Y HACÉIS COMENTARIOS, QUE YO SOLO ME ABURRO 🙂

¡ Oh no !, otra vez a hinchar los flotas

Martes, Agosto 2nd, 2011

En esto de la playa reconozco que soy un clásico y por eso de ser cabeza de familia siempre me toca a mí, que la verdad estoy por enviudar o que me enviuden, descasarme o solterarme e incluso desmatarme o que me maten, lo que sea, que eso, siempre me toca.

¿Y que qué me toca?, pues hinchar los flotadores. Si hombre, no me des la brasa, ya sé que hay aparatos para inflar, que los hay de pedal, manuales e incluso que se conectan a no sé qué del coche y hasta creo que puedes contratar unos pulmones por horas.

Yo lo que sé es que entre lo que fumo y cuatro flotadores hinchándolos todos los días, la verdad que más que ir a la playa me siento como si me parara Tráfico y me hiciera la prueba de alcoholemia.

Es sentarme, estirar la toalla y ¡¡¡hala!!!, dale que te dale. Y claro, le das pero no tranquilo, no. Tienes a tu lado a tres o cuatro niños (porque el invitado también viene con su flota, pero sin los pulmones de su padre, claro) y todos animándote. «¡¡¡ Papáááá, dale más, más fuerte, más fuerteeee !!!». Y claro en esta tarea tan bucólica de los pequeños a tu alrededor siempre hay uno que toca el flota para ver si está hinchado, aprieta, y de repente se te mete el aire directo hasta el hueso palomo y la boca se te llena que parece que vas a explotar.

Y cuando ya has inflado todos, pero todos todos, incluso la colchoneta… te lo juro que yo ni idea de los que es el alpinismo, eso de la cordada y el campo base; pero que para mí la sensación es igual que subir un 8.000 sin oxígeno… vamos, eso no hay quien me lo quite de la cabeza.

Quién dijo que en Galicia el tiempo no acompaña…

Viernes, Julio 29th, 2011

¿Has sido tú? Si has sido, dilo, que no pasa nada, que es por simple curiosidad, por saber, que los gallegos somos muy tranquilos, porque ¿quién dijo que el tiempo en Galicia no acompaña?, ¿que no acompaña, que no acompaña? Venga, hombre…

No te acompañará a ti, chaval, porque lo que es a mí… desde que salgo de casa hasta que regreso a media tarde no hay día que no me pregunten unas 1.457 veces: «¿Tú crees que va a llover, escampará, hará sol mañana, se podrá ir a la playa?».

Yo he hecho más amigos hablando del tiempo… Entras en un bar, te encuentras a un tío en bermudas y en menos de media hora sabes que es de Salamanca, que ha venido con su mujer, que es funcionario, que trabaja a tiempo completo en Sanidad, que tiene dos hijos y un coche que se recalienta.

Sí, que se recalienta, ¿y por qué crees que sé yo que es de Salamanca, que tiene dos hijos, que es funcionario y que tiene un coche que se recalienta, o es que soy mecánico y ahora se me va a dar por la combustión y los motores…?, ¡¡¡pues por el tiempo, hombre, por el tiempo!!!, por qué va a ser… pues porque fue entrar y, vamos, como si fuéramos amigos de toda la vida, que si las nubes parece que hoy, que ayer… sin embargo, pero que es muy posible que mañana, que dice la tele que…

Yo si te soy sincero, la verdad no es que a mí el tiempo me acompañe, sino que incluso he llegado a pensar que el tiempo, lo que se dice el tiempo, soy yo; sí, yo, o por lo menos era lo que decía mi abuela: «Este niño es un sol».

AMIGOS DEL BLOG: UNA DISEÑADORA Y UN ESCRITOR

La colega y amiga del blog Rosalía Waigel , que vive en Barcelona, ha abierto una web de diseño gráfico e ilustración Waigel que está teniendo mucha aceptación por la trayectoría profesional de esta joven argentina. Así que ya sabéis, que la amiga Rosalía, un crack en esto de diseñar, seguro que os hace un descuento a los colegas de Al fondo a la derecha

Y también otro colega y escritor, Luis Gorrochategui, ha escrito un libro Contra Armada. La mayor catástrofe naval de la historia de Inglaterra, que es más que interesante por todos los datos que aporta y por la visión personal que Luis da de esa etapa de la Historia

Me gustaría ser socorrista pero… bo

Viernes, Julio 22nd, 2011

Cuando era joven yo quería ser socorrista; bueno yo creo que todos quisimos en verano ser socorrista cuando estudiábamos para así sacarnos unas pelillas fácilmente. Y es que el asunto en principio atraía: playita, sillita, paseíto avisando al personal de que se bañara cerca de la costa… a mí eso me molaba, palabra, y hasta estoy seguro que si estuviera un verano, hombre no te digo yo que consiguiera tocar la Octava (Canadá) Sinfonía de Beethoven con el silbato, pero que algo sacaría en plan sambilla…

Pero lo que menos me gustaba de esto de ser socorrista es lo de ir a por un tío al que has avisado de que no se metiera mar adentro y el petardo ese va ya por las costas de Guinea Ecuatorial, eso… joé es que es mucho nadar, que no estamos hablando de dos o diez metros o ir al hiper de al lado de casa… Vamos, yo veo a un tipo allá a lo lejos que levanta los brazos y agita las manos… y lo saludo como si nada, me hago el longuis, me voy al carrito de los helados y pido un polo de naranja y si te vi, ¡¡¡ que te iba a ver hombre, que te iba a ver !!!… bo.

Bueno; miento, es cierto, mientras me dan el polo miraría hacia atrás de reojo para ver si dejaba ya de una vez de levantar los brazos, que me da un no sé qué que la gente se muera así… y si veo que sigue con la tontería esa de las manitas pido otro, pero de limón, a ver si me sienta mejor, o un Frigopié, un Colajep o un Patapalo. Sí, eso, un patapalo para cuando aparezca, si es que aparece, que lo dudo.

Si eres celosa… windsurf

Viernes, Julio 15th, 2011

Si tú eres celoso o celosa, lo mejor que puedes hacer este verano es animar a tu novio o tu novia a que se dedique al windsurf; sí, al rollo ese de la tabla con vela, que es como la de planchar que tienes en casa pero en movimiento.

¿Y por qué al windsurf y no a las palas, por ejemplo?, pues porque desde que el mundo es mundo, en la náutica interplanetaria todavía no se ha dado el caso de que un tipo, allá a lo lejos, solo y sobre una tabla haya engañado o puesto los cuernos a alguien. Hombre, yo no sé si debajo de la tabla va una tía buceando con bombonas y cuando están, pues como a un kilómetro pasa lo que pasa, pero lo dudo.

Además que Galicia para esto es ideal porque en Málaga, por ejemplo, si una surfista cae y pide auxilio para levantar la vela, pues oye, te echas al mar, le ayudas y a lo mejor entre que mueves la vela por aquí y, que no se puede, que por allá, que te cojo que te ahogas, que si vienen los de la Cruz Roja del Mar que si… bueno, tú ya me entiendes, puede pasar algo; pero aquí en Galicia… vamos, aquí, que el agua está como la electrificada por Fenosa, que la tocas y es como un calambrazo, ya puede caer quien sea que tú no te echas al mar ni de broma.

Y además que pasa otra cosa, que si realmente no lo quieres o estás harto del tipo ese que llaman «tu novio», malo será que un día no haya un vendaval, coja una corriente marina y termine estrellándose contra unas rocas o se pierda por allá, por el Atlántico Norte; bueno norte, sur, este u oeste, que tú con tal de perderlo de vista ¿no?.

En verano lo mejor es no veranear

Domingo, Octubre 10th, 2010

Mientras paseo con paraguas, me embarro los zapatos en la finca, se me empapan las gafas y mi ropa chorrea estoy pensando no sé porqué que éste debería ser el último artículo que escriba sobre el verano, y es que además como que noto una vocecilla que viene de no sé dónde que dice: «el plasta de Guisande no se entera, que aún está con la historia de cuando tomó unos mejillones en una terraza, se puso el bañador, se meció en el mar y… anda Guisandiño, no des ya la vara, déjate de mecerte, de meces y memeces y escribe algo normal, que estás que no estás, que ya sé que en este mundo tiene que haber de todo pero es que lo tuyo…. o sea lo mío… » y va a tener razón ese susurrillo, chafsss (dios qué charco).

La verdad que también, joé con esto del subconsciente y la rayada esa del Freud… vale, el último sobre el verano. Pues bueno; cuando llega el verano, si tienes muchos parientes (porque fusilarlos no te dejan) lo mejor es no veranear y, a poder ser, si estás vivo morirte y si no mueres residir en Cuenca, Toledo, Segovia o Ciudad Real Madrid….. o cualquiera del interior porque a ver quién es el chulo que se desplaza a tu casa para pasar unos días con 40 grados a la sombra sin tocar el agua y con un par de infantes con el flota en la mano diciendo: «Quiero ir a la playa, quiero ir a la playa, quiero ir a la playa».

Y es que como cojas una casa para el verano… Tú coges una casa para el verano y más que una casa lo que has cogido es un almacén de seres humanos. Allí, misteriosamente, de un día para otro se dan cita sin ser invitados, tus primos, tus sobrinos, cuñados, concuñados, suegro, nuera, un tipo con el que estudiaste el bachillerato hace 25 años o más que dice llamarse Eladio… y todos te quieren; eso sí, un amor infinito mientras también precisamente tú miras al infinito pensando en si alguno se va, que no se va, qué se va a ir… bo. Va a cambiar ahora la playa, la terracita, la cervecita y los boquerones por hacer alpinismo escalando una chorrada de roca en Huesca, sudando y liándose con los arneses esos de colores, venga, no jodas.

Yo sospecho que las inmobiliarias, con esto de la crisis, cuando alguien alquila un piso en la costa, en cuanto le das el nombre entran en un fichero, contactan con todos tus amigos, les cobran una comisión, les dan tu teléfono, la dirección y ¡¡¡ hala !!!, a intentar pasar unos días por la cara a ver si cuela.

Y por lo general cuela porque llegan a tu casa con tres niños (que dicen que son sus hijos, pero que no me extrañaría que los alquilasen para la ocasión porque no se parecen en nada) y cómo los vas a dejar en la calle… que pasen hombre que pasen, total, entre 30 personas más ni se va a notar porque salvo que venga Sanidad o Emigración…

Y así pasas las vacaciones, sin dormir porque te despiertan, sin tranquilidad porque los niños gritan, como si estuvieras en una disco porque suenan diez móviles cada una con su melodía, sin tocar la playa porque si vas es como hacer una peregrinación al Rocío pero sin fe.

Y así, a la semana, ya te has hecho amigo del farmacéutico; pero no porque te caiga bien, ni porque no sepas qué hacer, sino para explicarles que no te drogas, sino que tu casa es como el Clínico, en al que todo dios le duele algo.

Pero como no hay sufrimiento ni angustia que dure, cuando ya estás desesperado, pensando incluso en empezar a trabajar y recuerdas lo bien que estás frente al ordenador haciendo una noticia o incluso cavando en la N-VI, un día alguien dice que se va y entonces… bueno, entonces te lo juro que te entra un subidón… en segundos cuentas cuántos van a desaparecer de una tacada y cuando los despides en la puerta de casa, de verdad que miras al cielo, por la mente se te pasa todo el santoral, todas las estampitas que te dieron de niño, cruzas los dedos y piensas: «Por dios por dios, por lo que más quieras, que no le falle ahora el coche, que no le falle».

CONCURSO Y EXPOSICION DE PINTURA DE MARIOLA HEREDERO
Quedan dos semana para que termine el concurso Bitácoras.com. Este es el enlace para votar, pero creo que hay que registrarse http://bitacoras.com/premios10/votar

Por otra parte, una amiga del blog y excelente pintora, pues ha mostrado sus obras en diversos países de Europa y Estados Unidos, Mariola Heredero expone en el Casino del Atlántico, en La Coruña, del 13 de octubre al 2 de noviembre. Domingos festivos de 8 de la tarde a 3 de la madrugada. Para entrar es preciso DNI o pasaporte al tratarse de un casino de juego.

¿Es bueno tener vacaciones?, pssss

Miércoles, Octubre 6th, 2010

¿Es bueno tener vacaciones?; pues depende, porque si los días de vacances son como los últimos que yo viví, a lo rumano/gitano, inmerso en una especie de Plan Sarkozy retirando de casa para el alpendre muebles y más muebles que sobraban… pues que quieres que te diga, terminar con este dolor de lumbago y con sobredosis de ibuprofeno, pues como que no, que ya bastante tengo con arrastrar con mi vida como para ahora acarrear un chinero o una mecedora, venga hombre… «te hubieras casado con un tipo de halterofilia», pienso pero no digo.

Y si es para ir de un lado a otro de fiesta en fiesta y de comilona en comilona, pues tampoco pues así llevo como desde el 58, que mira que no he vivido yo dianas y alboradas sin pegar ojo toda la noche en plan farra, que te voy a contar ahora que tú no sepas del descerebrado que te escribe.

La clave de una buenas vacaciones es no hacer nada para saber si pasa algo, de la nada hacia el todo; quedarte así, a lo lelo, mirando la vida como pasa y que no te mareen. Las vacaciones, salvo que se invente otra cosa, es el mejor momento (siguiendo el lelismo, una tendencia filosófica y existencial) para conocer si tu país, pongamos por caso, está bien o mal, ni PIB, ni Ibex ni Bundesbank F.C.. Y puedo asegurarte, tras estar todo el mes de septiembre sin pegar clavo y alelado totalmente, que España funciona perfectamente, sin un fallo.

Yo me levantaba por la mañana, me sentaba en una silla en el campo, por ejemplo, o en la playa, miraba para el firmamento y… ná, ni un misil tierra-aire surcando el firmamento, ni un ruido de metralletas, ni de un hipersónico avión cruzando por mi cabeza con bombas racimo… como mucho racimos de uvas y bombitas de palenque anunciando unas fiestas a base de churrasco, sardinas, pulpo o la sesión vermú.

Una paz… Iba por ejemplo a un supermercado, y la cajera cogía los productos, los pasaba colocando el código de barras hacia abajo, aparecía una luz rojilla como un flash, sonaba un «pip», y perfecto, el sistema electrónico iba registrando los precios. Y daba lo mismo que pasara un cartón de leche, que un frasquito con mermelada, que un peixe del Gran Sol o un envase con amoníaco o queroseno. Flipante, el mismo «pip» siempre, increíble, y así horas y horas.

Y las puertas automáticas… te acercabas a ellas, aunque fuera de reojo, y como que te miraban, y cuando estabas a unos cuatro metros… ¡¡¡ zas !!!, abiertas, y si te alejabas también otros cuatro metros… ¡¡¡ zas !!!, cerradas. Yo hice un experimento en una de ellas, cogida al azaaaaaaar, por si había sido casualidad y no, entré y salí 725 veces y ni un problema hasta que el local cerró, alucinante.

¿Y las escaleras automáticas?. El no va más; para arriba, para abajo, otra vez para arriba, otra vez para abajo… sin una avería, y así un día y otro, una semana y otra…. la verdad que me quedé con las ganas de saber si bajas por donde se sube y a la misma velocidad si es como si parases el tiempo al estar en el mismo sitio y te vuelves inmortal. Estuve a punto de hacerlo pero como cuando iba estaba con mis hijas me daba un no sé qué por si el experimento no funcionaba, pero solo por ellas, que por mí… Y así todo y por eso sé que España va a la perfección.

¿Y por qué sé que España va perfectamente y no estoy preocupado? Pues es evidente, porque los detalles son muy pero que muy importantes y si funciona una simple escalera o unas sencillas puertas automáticas cómo no lo va a hacer un macroaeropuerto, una central nuclear o una industria de tratamientos de productos químicos….. pero para percatarse de esta realidad es imprescindible estar de vacaciones, con la mente abierta, solo la mente, el cuerpo tumbado, como debe ser, y lo que es fundamental, pero fundamental es eso del lelismo, pero muy muy fundamental.

VAMOS YA EN EL PUESTO 92
En el premio Bitácoras. com vamos ya en el puesto 92. Este es el enlace para votar, pero creo que hay que registrarse http://bitacoras.com/premios10/votar

Y este es el enlace de la minientrevista sobre Rodribico. Sí, porque ya me lo han preguntado, en la grabación se ve una puerta cablada en la finca. http://crtvg.es/reproductor/inicio.asp?canal=tele&hora=06%2F10%2F2010+15%3A15%3A00&fecha=05%2F10%2F2010&arquivo=1&programa=PALABRA+DE+AUTOR.+PALABRA+DE+AUTORA&id_programa=700&corte&mp4=0&medio Gracias a todos porque si no es por vosotros, nada de nada, de verdad.

Dios, no, una jornada playera

Miércoles, Agosto 25th, 2010

Yo soy sociable, de verdad, os lo juro que lo soy; pero a mí esto de ir en manada a una playa, qué te voy a contar, y por lo que averigüé ir así, a mogollón cuando estás casado es algo inherente al cargo, que sino… era boa

El caso es que por esas cosas que tiene el verano, aunque más mi mujer la sioux, allá nos fuimos a una playa con otras familias, que más que bañistas parecíamos expedicionarios sin rumbo y desesperados. Y tú ya sabes lo que es la exasperación, sobre todo la infantil: un niño que grita, el otro que llora, otro que tiene sed, aquél que se empeña en comer y ese que quiere ir al cuarto de baño. Es lo que llaman relaciones sociales, aunque por un momento se te pase por la cabeza gasearlos a todos y entregarte a la Guardia Civil, que peor no te van a tratar.

Pues así, como una banda nos fuimos a eso que le llaman playa. Aunque era en La Coruña para mí que aparcamos el coche en Jaén; y nada más salir del vehículo, como si fuera un perchero, me empaquetaron una sombrilla, una cesta, unas aletas y un flotador redondo que puse en la cabeza como si fuera una corona. Y así iba yo en el kilómetro 3, porque no hay quien me quite de la cabeza que aparcamos en Jaén, cuando el flota ese redondo como un donuts se escurrió y me quedó a la altura del cuello, como una soga, pero de colores.

Y así, anda que te anda con el aro ese que no me dejaba ver escuché que alguien hablaba de la educación de los niños (tema apasionante, por supuesto) y no sé qué de que la Policía buscaba a alguien que había desaparecido. Y entonces, fíjate lo que es la vida, fue esto de oír lo de desaparecer, largarse, perderse, desvanecerse o disiparse (que tanto me va a mí) cuando mi mente, como si evaporara de la realidad, se percató de que el plástico ese del flota tiene un olor…

Y es verdad, el plastiquillo ese tiene un olor raro, como a una mezcla de productos químicos; parece que es un olor a nuevo, pero no lo es. El olor a nuevo es otra cosa, te agrada y deseas que nunca se pierda. Al plástico no le ocurre eso: el plástico huele a algo extraño y como era tan fuerte, y yo tan imbécil, se me ocurrió chuparlo y… no te lo aconsejo, el condenado plástico pica… buah.

Al principio es como si te hiciera cosquillas; pero no, te das cuenta que no son cosquillas porque a los pocos segundos ese hormigueo va en aumento y es como si te quemara la lengua, la boca. Un sabor… bueno tú lo sabes que seguro que te pasó. Mal asunto este del plástico.

Pues en estas estaba cuando pensé: «Guisandiño, no me descerebres; Guisandiño no me descerebres, no-me-des-ce-re-bres». Y en efecto, cuando dejé de descerebrar y bajé a la realidad y ya estaba en la playa. Me quité todos los bártulos y cuando ya me había vuelto a transformar en ser humano y encontré mis brazos, pude ver mis piernas y sentir mi cuello… lo del mar fue visto y no visto, y no porque el mar sea pequeño, que es una bestialidad, que no sé para qué la gente quiere tanta agua, pero el caso es que inmediatamente uno de los niños que venía con nosotros ni que me viera cara de inflador, se acercó y me dijo con esa vocecilla que te lo esperas todo: «Me hinchas el balón».

Claro, yo estuve por preguntarle si no tenía padre o si lo habían operado de pulmón; pero qué culpa tiene la criatura. Así que fue coger el balón y acordarme del flota, de toda la industria plástica, de las multinacionales del escay de… y allí me ves, con mi bañador del 76, porque en Galicia los bañadores duran la tira, para lo que te bañas… soplando y resoplando, doliéndome la boca, la faringe, la laringe, los pulmones, el diafragma, las cuerdas vocales, las consonantes…

Y así acabo el día; bueno acabar acabar acabar, lo que se dice acabar no porque con lo que viví para mí que tengo secuelas cerebrales, pero de lo que si estoy seguro es que Jaén está lejísimos, pero lejísimos lejísimos.
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