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La fusión de pueblos tiene su punto

Miércoles, Marzo 21st, 2012

(La fusión de los ayuntamientos de Oza de los Ríos y Cesuras y otras cosas)

Vamos a ver, para quien no lo sepa, Oza de los Ríos (La Coruña), el pueblo del que depende mi aldea se va a fusionar con el colindante, que es Cesuras: en total unos 6.000 habitantes. ¿Esto es bueno?, pues creo que es genial. La villa, al tener más población, recibirá más ayudas de  la Xunta de Galicia (ese sitio donde ellos disfrutan, nosotros pagamos y entonces ellos se xuntan); se racionalizarán mejor los servicios y, lo que es más importante, esto no afectará al ecosistema, entendiendo por tal la vaca marela, la pinta, unas mil gallinas que habrá en la zona, algún borriquillo, que también lo hay, y yo, que cada vez me siento más integrado, formando parte del paisaje cuando no duermo la siesta; o sea nunca. Y todo ello gracias al alcalde de Oza, Pablo González,  y al de Cesuras, Julián Lucas.

¿Alguna crítica?, pues dicen que para tal trascendente decisión, en la que casi todos están de acuerdo en el fondo, falló la forma porque no se hizo una consulta popular. Vale, que sí, que la verdad sería mejor hacerla, pero vamos a ver neniño, ¡¡¡ espabila ho !!!!… que somos españoles, que nos conocemos todos y esto no es tan sencillo.

Esto de la fusión es como un matrimonio; espera, no escapes, que solo es un artículo… Imagínate que tienes una novia y el primer día que la conoces se la presentas no a tus padres, sino a toda la familia, pero a toda. Pues a la pobrecilla solo le faltaría que la pusieran en una tarima y como en el siglo XIX  que le miraran los dientes para que al final oyeras «pues la veo yo… es que me da… », «es que yo la miro y no sé qué tiene en los ojos, tiene un algo ummm… », «la pena es que se manca», «es maja pero si no tuviera ese muñón… ». Vamos, que se hace así y no hay dios que se case en este país porque… «¿Pero quién dice que le falta una pierna, que tiene un muñón?», «¿¿¡¡¡ manca !!!?, ¿¡¡¡ pero de dónde quitáis que es manca !!!?», «pero joé, ¿¡¡¡ qué es lo que habéis visto por Diosssss !!!?, ¿¡¡¡ qué es lo que habéis vistooooooo !!!?», ¿¡¡¡ pero abuela, desde cuando os drogaiiiiiissssss, desde cuandoooooo !!!?».

Por eso esta decisión de unión, pese a no ser consultada, me parece bien  porque las ventajas son tan obvias… y es que además esta fusión va a ser mucho, cuasierótica diría yo porque al haber dos piscinas, una será para el verano y la otra para el invierno y además no va hacer falta que se cubra porque me huele que solo se utilizarán las duchas.

Y es que cuando los manantiales se sequen… te voy a centrar que yú eres de urbi et orbi. Tú que vives en la ciudad, imagínate que tu piso es el único del edificio que tiene agua; pues bueno, los primeros días nada, pero cuando veas a tus vecinos que rozan la infección que no sabes ya si tienen piel o cuero o si es una herida o una costra… pues a turnos todos a tu casa a pegarse un baño. Pues eso es lo que ocurrirá aquí cuando no haya agua, todo a ducharse a la piscina. «Hombre, no te reconocía, como nunca te vi en pelota picada… » «cajoenrós, que me olvidé el champú, me dejas… », «pero qué bestia, si esto es detergente… ».

Y luego, tal como somos… pues que alguien se olvida una toalla… pues la vas a devolver y como mínimo  escucharás «pues quédate a comer» y te quedas; «y quédate a dormir» y duermes; «pues que venga tu familia y pasáis el fin de semana», y viene, y… «oye, no os vais a ir, que hace un mes que estáis aquí… », y te vas. Y esto va a unir, a crear unos lazos de amistad y confianza…

Yo soy Pablo González, el alcalde de Oza, y Julián Lucas,  el de Cesuras, y lo primero hago cuando oficialmente se formalice esta unión es organizar una macrofiesta a la gallega, a saber: una cisterna de vino tinto, otra de vino blanco otra de fanta para lo peques y 7.000.000 kilos de churrasco. Y cuando ya todo el personal esté pedal y se vaya a casa…  aquí esta la clave de todo; ni consultas ni bobadas, un apagón eléctrico de mil bemoles durante toda la noche y vamos, tenemos aquí a los nueve meses en Oza-Cesuras un baby boom que  me río yo de la repoblación forestal. Es que ni agua para bautizos va a quedar, lo veo venir, pero con patucos, claro.

En la adea se viaja, pero vaya viajes

Miércoles, Febrero 8th, 2012

(Cosas que suceden cuando te vas a vivir al campo)

En la aldea pasan cosas inconcebibles y si las concibes… no le des vuelta tú no eres normal, puedes ser parecido, similar o asimilado a la realidad pero normal… no, ¡¡¡ qué vas a ser normal … !!! mira neniño, no mares y tómate el café.

Hace unos días en la aldea entré en la casa de Maruja; ya sabes, esa buena vecina que cuando habla la oyen en el sureste de Kazajistan; pues bueno, entré y de repente oigo: «¡¡¡ El veñe hoxe de Canarias, veñe hoxe !!!, ¡¡¡ que su padre hace un año viño de Alemania, de Alemaniaaa !!!», repitió Maruja, que hasta me hizo pensar que los alemanes no es que se levanten pronto porque sean trabajadores, sino porque los despierta Maruja, pero bueno esto son cosas que se me ocurren que no las tengo muy claras. Investigaré.

Yo la verdad, he de reconocerlo, no entendía nada de lo que decía Maruja y menos por la mañana, que estoy sopas total hasta las 12, así que seguí callado tratando de averiguar de qué hablaba porque la realidad es que a la aldea, en los últimos 10 años, el único que recuerde que vino fue un conductor que se perdió, y cuando salimos casi todos a indicarle por dónde regresar, el automovilista no nos hizo ni caso y salió escopetado.

Mis vecinos dijeron que era un maleducado; yo la verdad callé, pero tal como salimos todos, a gritos y algunos con aperos de labranza con hachas en la mano, palas, picos y otras arma, no me extraña que se fuera, que estoy seguro que más que pensar que le estábamos señalando por donde tenía que ir, seguro que creyó que los íbamos a linchar; pero bueno, esto es otra historia.

El caso es que Maruja, con un paño en la cabeza y sobre el paño un gorro, que parecía un tuareg, seguía contando: «Quen veñe es Raúl, que non, que non é Jonzalo, que é Raúl, que é o mais novo, o mais noviño, que antes estuvo en Suiza, ¡¡¡¡ en Suizaaaaa !!!!!», gritaba Maruja, que creo que los suizos se despiertan también a la misma hora que los alemanes.

Por momentos, más que la aldea aquello me parecía más un aeropuerto, pero sin maletas, hablando de Argentina, de Suiza, de Alemania… como si fueran vuelos: unos que iban, tros que venían… pero como no veía balizas ni Torre de Control y olía a vaca como que estaba seguro que seguía en la aldea, que si estaba…

De repente, Maruja me habló al oído y fue tal el toinnnnngggggg que sentí que no me fui a Urgencias de milagro, y aún estaba yo con un infinito sonido interior en el oído cuando pregunté entre contento y extrañado: ,«¿Pero quién es el que viene?, ¿quién viene de Canarias?. Y Maruja contestó: «Ti non o coñoces, ven Raúl, ven Raúl». «¿Qué Raúl?», volví a preguntar intrigado. Y entonces Maruja lo dejó meridianamente claro: «Veñe Raúl; bueno Raúl no, suas cenizas, as ceniza, que morreo hoxe». Joé con la aldea, viajar se viaja pero por lo visto, todo de una tacada y así… como que no mola.

PD.- Utilizo un gallego bastante castellanizado para que pueda ser entendido el artículo.

ALGUNA CONFERENCIA, CONTRATADA

Bueno; desde que hace unas semanas La Xunta de Galicia me ha incorporado a un programa de conferencias, ya he concertado dos (250 euros, tampoco es tanto) en otros tantos colegios a los que hablaré de guiones de Radio, Televisión y Teatro, (también prácticas, para que no sean aburridas) además de un coloquio en el que podrán preguntar sobre blogs, cuentos, chistes, Maedios de Comunicación… en fin, que espero que los alumnos se lo pasen bien

Las mujeres, nos adoran en la playa

Domingo, Agosto 14th, 2011

Las mujeres donde más nos quieren, pero muchísimo, es en la playa; bueno, exactamente exactamente en la playa no, más bien a 30 o 40 metros.Tú aparcas el coche, lo apagas, y de repente… ¡¡¡ increíble !!!, sin darte cuenta en tus manos hay ya dos bolsas, en el antebrazo pegado al cuerpo una silla, en la cabeza un flota y sobre la espalda, en plan sherpa, pues lo que sobra… que lo mismo llevas una colchoneta que una nevera que… Y mientras vas al arenal, porque eres un ser racional que piensa, te dices: «¿Y yo para qué voy a querer crema protectora si así como voy no hay rayo que me entre?».

Y es que de forma inconsciente yo creo que la mujer cuando conoce a un hombre, como que tiene una formula matemática secreta que calcula su altura, su peso, el número de pie o la masa corporal, lo multiplica por dos, le hace una raíz cuadrada y sabe perfectamente que si el día de mañana se casa contigo eres capaz de llevar entre 30, 40 o 50 kilos en la chepa a lo porteador.

Yo no sé tú; pero a mí a esa distancia de la playa me adora, me ama, me… bueno eso mientras no haya un aparato que sea tipo pulpo que se acerque al coche, le pongas una moneda, estire sus ocho brazos y ella cuelgue de ellos lo que quiera y la siga hasta donde ha decidido tomar el sol. Ese día, aparcarás, llegará el pulpo y ella te dirá: «Hasta luego cariño» y… pero no, porque estoy seguro de que no hay pulpo que vaya a por el café, que espere a ver si hay mesa en el chiringuito, que limpie los flotas de arena, sacuda las toallas o que recoja las bolsas que… pulpo sí, pero no tonto.

QUE TAL SI DEJÁIS DE SER VAGUIÑOS Y HACÉIS COMENTARIOS, QUE YO SOLO ME ABURRO 🙂

¿Playas en Galicia?, una leyenda urbana

Domingo, Agosto 7th, 2011

Esto de que Galicia tiene playas para disfrutar es una leyenda urbana; vamos, te lo digo yo, que me hice gallego hace tiempo y mi bañador tiene como 20 o 25 años y la etiqueta puesta, para lo que lo uso… ¿y es que hay alguien que pueda disfrutar del mar a -133 grados centígrados?.

Para mí que más que mar (aquí no se quema nadie) en Galicia lo que hay son cientos de cubitos de hielos, miles, todos juntitos y, a medida que pasa el día, pues se van derritiendo. No sé tú, pero yo desde que tengo uso de razón en Galicia no he visto a nadie tirarse de cabeza al mar y la gente que se mete, toca el agua con los pies y salta como si le hubiera picado algo; y los que salen… joé como salen… con las piernas rojas, con los labios amoratados, la piel arrugada…

Yo no sé que hay ahí dentro, pero dudo que sea agua porque es salir uno y decir: «Hoy está mejor», «peor que ayer» y para mí más que ir a la playa es como si hubieran ido a la UCI de visita y no sé, serán cosas mías, pero cuando oigo «frío, frío», no hay quien me quite de la cabeza que hablan de un cadáver.

Yo lo que creo que en el fondo hay una confusión. En Galicia no hay playas, lo que hay es buen marisco, cocido, sardinas… y la gente, tras una tremenda comilona, habla, charla se explaya. Y aquí está el asunto, que se «explaya» y el personal entiende «es playa». Y ya se sabe como son estas cosas, que se empieza a decir «es playa, es playa, es playa» y al final… pues que Galicia tiene playas y por mucho que digas que no… pero entre tú y yo: ¿Playas en Galicia?, una leyenda urbana.

Quién dijo que en Galicia el tiempo no acompaña…

Viernes, Julio 29th, 2011

¿Has sido tú? Si has sido, dilo, que no pasa nada, que es por simple curiosidad, por saber, que los gallegos somos muy tranquilos, porque ¿quién dijo que el tiempo en Galicia no acompaña?, ¿que no acompaña, que no acompaña? Venga, hombre…

No te acompañará a ti, chaval, porque lo que es a mí… desde que salgo de casa hasta que regreso a media tarde no hay día que no me pregunten unas 1.457 veces: «¿Tú crees que va a llover, escampará, hará sol mañana, se podrá ir a la playa?».

Yo he hecho más amigos hablando del tiempo… Entras en un bar, te encuentras a un tío en bermudas y en menos de media hora sabes que es de Salamanca, que ha venido con su mujer, que es funcionario, que trabaja a tiempo completo en Sanidad, que tiene dos hijos y un coche que se recalienta.

Sí, que se recalienta, ¿y por qué crees que sé yo que es de Salamanca, que tiene dos hijos, que es funcionario y que tiene un coche que se recalienta, o es que soy mecánico y ahora se me va a dar por la combustión y los motores…?, ¡¡¡pues por el tiempo, hombre, por el tiempo!!!, por qué va a ser… pues porque fue entrar y, vamos, como si fuéramos amigos de toda la vida, que si las nubes parece que hoy, que ayer… sin embargo, pero que es muy posible que mañana, que dice la tele que…

Yo si te soy sincero, la verdad no es que a mí el tiempo me acompañe, sino que incluso he llegado a pensar que el tiempo, lo que se dice el tiempo, soy yo; sí, yo, o por lo menos era lo que decía mi abuela: «Este niño es un sol».

AMIGOS DEL BLOG: UNA DISEÑADORA Y UN ESCRITOR

La colega y amiga del blog Rosalía Waigel , que vive en Barcelona, ha abierto una web de diseño gráfico e ilustración Waigel que está teniendo mucha aceptación por la trayectoría profesional de esta joven argentina. Así que ya sabéis, que la amiga Rosalía, un crack en esto de diseñar, seguro que os hace un descuento a los colegas de Al fondo a la derecha

Y también otro colega y escritor, Luis Gorrochategui, ha escrito un libro Contra Armada. La mayor catástrofe naval de la historia de Inglaterra, que es más que interesante por todos los datos que aporta y por la visión personal que Luis da de esa etapa de la Historia

Me gustaría ser socorrista pero… bo

Viernes, Julio 22nd, 2011

Cuando era joven yo quería ser socorrista; bueno yo creo que todos quisimos en verano ser socorrista cuando estudiábamos para así sacarnos unas pelillas fácilmente. Y es que el asunto en principio atraía: playita, sillita, paseíto avisando al personal de que se bañara cerca de la costa… a mí eso me molaba, palabra, y hasta estoy seguro que si estuviera un verano, hombre no te digo yo que consiguiera tocar la Octava (Canadá) Sinfonía de Beethoven con el silbato, pero que algo sacaría en plan sambilla…

Pero lo que menos me gustaba de esto de ser socorrista es lo de ir a por un tío al que has avisado de que no se metiera mar adentro y el petardo ese va ya por las costas de Guinea Ecuatorial, eso… joé es que es mucho nadar, que no estamos hablando de dos o diez metros o ir al hiper de al lado de casa… Vamos, yo veo a un tipo allá a lo lejos que levanta los brazos y agita las manos… y lo saludo como si nada, me hago el longuis, me voy al carrito de los helados y pido un polo de naranja y si te vi, ¡¡¡ que te iba a ver hombre, que te iba a ver !!!… bo.

Bueno; miento, es cierto, mientras me dan el polo miraría hacia atrás de reojo para ver si dejaba ya de una vez de levantar los brazos, que me da un no sé qué que la gente se muera así… y si veo que sigue con la tontería esa de las manitas pido otro, pero de limón, a ver si me sienta mejor, o un Frigopié, un Colajep o un Patapalo. Sí, eso, un patapalo para cuando aparezca, si es que aparece, que lo dudo.

Encerrado en casa y con madera

Jueves, Diciembre 2nd, 2010

Te levantas para ir al trabajo, miras por la ventana y dudas si estás en Galicia o en Siberia; pero por suerte estás casado (alguna ventaja tendría que tener esto del casorio) y tu mujer te dice que estás en Galicia, que aquél bulto blanco que hay bajo la ventana es el coche, que los niños están jugando a la Wii, que por la carretera no ha bajado ni un turismo; que un vecino, muy amable él, está dispuesto a llevar a los niños al cole en tractor; que los animales no han ido a pastar y… lo que me temía, que hay que ir a buscar madera para hacer fuego.

Y entonces te pones unas botas de montaña que parece que vas a invadir algún país y… a por la leña. Una carretilla que pesa un quintal, dos carretillas, tres, y estás a punto de decir que vas a buscar unos esquíes y que te vas a currar porque una carretilla más y… y mientras vas a por la leña, las llamadas de rigor: «Que no voy a trabajar porque está todo nevado, que estoy incomunicado, que si mejora voy, que no creo que mejore, que dudo que mejore, que cómo va a mejorar… ».

Y entonces te das cuenta que en casa todos llevan gorrito de lana y guantes, como si estuvieran en Candachú; pero no, estás en Mortoares, parroquia de Bandoxa (Oza dos Ríos-A Coruña) la Galicia auténtica, la de siempre, y mira que habías vivido situaciones extremas como cuando me perdí 16 horas en el mar, en Venezuela, pero esto te lo juro que parecen las maniobras militares de la OTAN.

Todos los vecinos pendientes de la tele, de la radio, y los que no han ido a trabajar te visitan, y en casa se hace una reunión que no veas y, como somos 11 en la aldea, pues que si comemos en la casa de tal o cual que ha hecho una gran pota de caldo y hasta hay quien dice: «¿Lo celebramos?». Y tú piensas casi con las cejas escarchadas «¿celebrar qué, si estoy que tirito de frío, que estos de la Xunta podrían avisar?». Y alguien que te comenta que como eres periodista, que por qué no llamas al periódico a ver lo que dicen, y tú que explicas que eso, que el periódico es eso justo, el periódico y no el Centro Internacional de Meteorología, pero insisten, llamas y… normal, no hay novedad en el frente.

Y en medio del caos, uno que cambia de canal en la tele y ¡¡¡¡ cómo no !!!!, la Belén Esteban que habla otra vez de una niña que tiene, que dice que la pequeña va a hacer un viaje y tú supones que será ya con el Sergas, con la Tercera Edad. Y cigarrillo tras cigarrillo, leña a la lareira, fuego y más fuego, frío y más frío, y de verdad, que me digan lo que quieran, pero para mí, lo que es para mí, que esto es Siberia.

En Galicia, el Winston ya no es americano

Jueves, Julio 1st, 2010

Ya lo decía hace unos días en plan pensativo mi amigo Hipólito, Lito: «Guisande, el winston americano ya no es americano». Y Lito es así, tiene un pensamiento, lo expresa y tú te quedas cavilando: «¿A qué viene ahora esto mientras me tomo esta tapa de ensaladilla?». Y con Lito siempre haces un ejercicio memorístico y de rapidez mental…. Una frase, un pensamiento; dos, una teoría, tres… un tratado; es decir, que con Lito no descansas, está tu cerebro dale que te dale y lo curioso es que ves que Lito tiene razón, siempre la tiene y en verano… como que está más iluminado, no sé.

Lo que si sé es que desde que los listillos politiquillos persiguieron en Galicia el contrabando de tabaco y las redes se pasaron a la cocaína, a los amantes de ese humo prohibido nos han hecho fosfatina. Anda, listos, más que listos, que a ver qué perjudica más, hombre, un cigarrillo o una raya…. manada de parvos nos tocó, Dios.

Pero a lo que iba; el tabaco de contrabando no es como el de antes. Antes como que tenía un cierto sabor a mejillón cuando lo escondían en las bateas, en los acantilados… no sé, yo fumaba un cigarrillo y como que me sabía a berberecho, a almeja, a alga. Es más, estaba en cualquier parte de la costa gallega, veía un paisaje maravilloso, una puesta de sol o un amanecer y entonces te decías: «Qué preciosidad, me voy a fumar un pitillito», y así como en otras partes de España quien te viera diría: «Ya ves este bobainas, en plena naturaleza, respirando aire puro y va a contaminar todo fumando un cigarrillo», en Galicia es distinto.

En Galicia fumar tabaco de contrabando no contamina, forma parte del paisaje, como las nubes, el sol, las olas, las rías, los hórreos, la boina, la gaita, los encajes de Camariñas, el pulpo o los cachelos… es algo intrínseco a nuestra cultura.

Pero ahora, ahora no, ahora fumas un cigarrillo de contrabando y no es lo mismo, no tiene ese buqué, le falta ese toque gallego, ese punto en el que tras una caladas decías: «Este…. este este te digo yo que estuvo escondido cuatro o cinco meses en una playa Cambados. Este otro, ¿qué te juegas a que dos meses cerca de la isla de La Toja?; y este…, va, fácil, de Baiona». Y no fallabas.

Ahora te fumas un winston y no sabes ya ni quién es el contrabandista ni la familia, ni conoces sus hijos ni a sus nietos ni nada… un desastre. Y eso es muy pero que muy perjudicial para la salud porque antes sabías quién lo desembarcaba: Os Chiquiños, Os Peruleiros, Os Fandiños… familias de postín, preparadas, bien organizadas, entrañables, amigas de sus amigos… profesionales, en definitiva, joé que es lo que falta. ¿Pero ahora? ¿de dónde viene el tabaco de contrabando (por que lo sigue habiendo) de China, de Japón, de la India, de la franja de Cisjordania …. quién maneja el negocio Hachiki Nimiki, Oniki Nikoki…. dónde están empadronados esos tíos, dónde viven, dónde se toman el ribeiro o el pulpo… ?», no me jodas.

Y lo bonito que era ver pasar a los traficantes con las motoras cerca de la playa de La Lanzada a toda pastilla…. y la preparación que tenía la Guardia Civil del Mar persiguiéndolos a cualquier hora del día o de la noche, que ahora los ves despacito en la fueraborda que más que funcionarios parece que son veraneantes pescando al curricán, que es una vergüenza ver a si a las Fuerzas del Orden, hombre, que ya solo les falta ir con bermudas de florecillas y la Nivea.

Mira que éramos felices aquí en esta esquinita de España con nuestro tabaquiño de contrabando, con nuestros paquetes de winston, nuestros percebiños, necoriñas, sin molestar a nadie… y hala, por listillos…. droga dura, y eso que esos politiquillos de Madrid solo pasan aquí un mes que si los tenemos todo el año… hombre a ver si veraneáis en otro sitio, que para mí, cuando venís con los escoltas os pasáis de la raya.

Sé acabar con el paro, pero ni caso

Jueves, Enero 21st, 2010

Como los políticos son muy buena gente, muy buena, simpáticos y sobre todo sencillos y cercanos, qué menos que si tienes una idea… pues les eches una mano, especialmente cuando lo que se te ha ocurrido es para acabar con el paro. Así, como soy muy natural, pensé: «Nada, voy a hablar directamente con el presidente del Gobierno o con el jefe de la oposición». Y lo primero que se me vino a la cabeza fue presentarme en La Moncloa, llamar al timbre y que me reciban; pero inmediatamente me di cuenta de que eso iba a ser muy difícil porque yo creo que allí no hay timbre.

Entonces me dije: «Pues cuando vayan al Parlamento, a lo mejor de camino, en uno de los muchos atasco que hay en Madrid pillo el coche de alguno de ellos y… » pero claro, tampoco lo veía factible porque ellos nunca están en los atascos, van detrás de una caravana de tipos raros todos vestidos de azul, como soldados o algo así, te echan a un lado de la carretera o de donde estés y si hay mucho atasco, pero mucho, pues ya le informan de ello los soldados y cogen un helicóptero. Y con lo de la aeronave, mira por donde podía haber una posibilidad, porque yo vivo en una nube, pero claro al estar la nube en Galicia (una nueva que hay, no la de siempre) dudo mucho que para ir a Sevilla o Barcelona o al Parlamento pasen por aquí. Hombre, si me dicen que espere, espero, que en Galicia siempre estamos esperando, pero no creo que vengan hasta verano a tomar marisco, eso creo, no sé.

Así que pensé: «¿Y si les envío una carta?»; pero me di cuenta que no, que lo de la misiva no es plan porque lo que tengo que decirles es muy extenso y no la leerían; vamos que ni les iba a llegar, que la carta iría directamente a un afiliado del partido con carné 113.532 0 234.328, que lo más que hizo en su vida fue pegar carteles durante las elecciones y que ahora ocupa un despacho de vete a su saber qué y que incluso tendría como una plantilla con varias respuestas tipo: «….. estamos inmersos en un proceso dinamizador haciendo el máximo esfuerzo. », «dada la coyuntura, la política coordinada dará frutos…».

«¿Y si voy a alguna exposición que inauguren, a lo mejor allí puedo hablar con alguno?». Pero tampoco era una buena idea porque cuando las inauguran lo hacen para ellos solos (que será para que aprendan algo) y los soldados esos no te dejan entrar incluso ni acercarte a la puerta. «¿Y en un restaurante?, porque comerán, digo yo», tampoco porque en el establecimiento al que van dudo que haya un plato del día a 8 euros, que es lo que yo puedo pagar. «¿Y en la cola del cine o de un teatro?». Imposible, porque nunca está en la cola de nada.

De verdad que estaba ya dispuesto a olvidarme de todo porque no sabía cómo acercarme a estas personas tan sencillas, cuando me dije: «Pues voy a utilizar su misma táctica para que me reciban». Así que lo primero que pensé fue en coger un vuelo a Somalia, llevar traducido al somalí y a otras lenguas autóctonas el blog Al fondo a la derecha, que por lo visto le gusta mucho a la gente y seguro que a ellos también (para así ganarme su confianza), y llevar un letrero en varias lenguas en el que se leyera: «Vengo a ver a mi presidente. El de España». Y lo de «El de España» con letra más grande y bien subrayado, que no vaya a ser que se confundan, que allí tienen una movida de narices y me peguen cuatro tiros o me atraviesen con lanzas.

Yo comprendo que para cualquier jefe de una tribu o de una banda de piratas por poco que sepa es raro ir desde España a su país para que lo atienda precisamente el presidente de España, lo entiendo; pero creo que si les caigo bien, les explico mi problema y los piratas (los somalís,obviamente) solamente piden 600 euros (yo estoy dispuesto a poner 100 de mi bolsillo como adelanto) y les dejo la traducción del blog podemos llegar a un acuerdo.

Entonces, entonces estoy seguro que sí, que tras mi liberación concertada entro en La Moncloa por la puerta grande, me reciben en la escalerita esa de las cosquillas en las que todos se sonríen, nos hacemos una foto dándonos la mano y le puedo contar la idea de cómo acabar con el paro. Así estoy seguro que me atienden porque además he pensado que si no me hacen caso lo tienen claro porque voy directamente al Rey, que estamos en invierno y en esta época no hay regatas.

UNA PREGUNTA

Me piden por correo interno que expliqué qué tecnicas se utilizan (o al menos utilizo) para escribir un artículo. No sé si esto puede interesaros, si es así, ¿me lo comentáis?. Gracias. Un saludo

Los gallegos, la autovía y los coches

Jueves, Agosto 27th, 2009

Cuando hay que inaugurar una gran obra como un puente estratosférico o, como se dice en Galicia, de carallo, entonces quien lo hace es el ministro de turno; pero si el asunto es de menor relevancia como un tramo de autopista, por ejemplo, entonces el acto pasa a un director general y si ya la cuestión es inaugurar una fuentecilla porque la que mana un chorrillo de agua, pues (y siguiendo el escalafón) mandan a un secretario general o a un ordenanza, y así sucesivamente según la importancia de cada acto. Salvo que haya elecciones, entonces van todos, como los niños, juntos, sonrientes como parvos y casi de la mano.

En una ocasión, en los llamados «accesos» a Galicia, que más que a infraestructuras suena a alpinismo, había que abrir al tráfico unos kilometritos y, para tal evento, allá fuimos toda la tribu de la prensa gallega a un inhóspito lugar cerca de Ponferrada: bajo un puente, con camareros perfectamente etiquetados que te ofrecían toda clase de pinchos, bebidas y en donde habían instalado unos grandes mapas con el trazado de la autovía.

De camino al surrealista lugar y con un calor que te morías, en el coche oficial del secretario general viajaban, además del conductor y el político, el polifacético José Manuel Pereiro, periodista de la Televisión Española en Galicia, además de cantante de Radio Océano, y quien esto escribe.

Justo a nuestro lado, en la parte de atrás del coche, había una preciosa cartera de cuero de color marrón y con el secretario general empezamos a hablar en broma si se trataba de la del ministro y otras bobadas muy propias de nuestra profesión. Viendo con el personal que se había encontrado, también se puso a tono y en un momento de sinceridad dijo: «Mira que sois raros los gallegos». Nosotros nos quedamos sorprendidos y preguntamos por qué éramos raros, que lo somos; pero no sabíamos que los supieran más allá de Piedrafita.

El secretario general comenzó a relatar que una ocasión, en la autovía a Galicia, en un tramo que había casas cerca de la calzada habían instalado unas mamparas para evitar la contaminación acústica y, por tanto, no molestar a los vecinos. Cuando lo operarios iban a continuar las obras de colocación se encontraron con una pequeña e improvisada manifestación de unas ocho personas que venían del campo con sus aperos de labranza.

El secretario general explicó que pensaba que se trataba de una protesta sobre el trazado de la autovía, por algún problema de fincas y lindes, que es muy propio de estas latitudes, pero lo que nunca se imaginó que la queja fuera por los paneles, y más cuando uno de los «alborotadores» le dijo: «De pantallas nada. Sí, hombre, ¿para una vez que podemos ver los coches, nos van a poner eso?». Creo que los paneles que iban para Galicia deben estar ahora en alguna autovía de Extremadura.