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Mi ilusión es… ¿y la tuya?

jueves, noviembre 24th, 2011

Atiende hombre, ¿sabes en lo que estaba pensando?, pues que no hay como vivir de ilusiones, de fantasías, de utopías, porque como vivas la realidad… vamos, vives la realidad y te veo como los indignados. Y claro, indignado en Málaga… pues bien, tiempo soleado, 24 grados, manga corta, morenito… pero en Galicia… en Santiago de Compostela… en la plaza del Obradoiro… empapado en agua y tiritando… pues no.

Lo dicho, no hay como vivir de ilusiones. ¿Y cuál es tu ilusión? ¿qué te gustaría hacer?, ¿un viaje a Egipto, ir a Marte, volver de Marte?. Pues yo tengo una, solo una, y la verdad que es muy barata. Como he plantado una huerta de unos 100 metros cuadrados lo que me encantaría sería tener en medio de ella una silla de árbitro de tenis (ya sabes, de esas tan altas) y desde allí, desde esa altura, con una manguera regarla mientras en la bandejita de la silla pongo una cervecita, unos pinchos, mi tabaco, la cerillas y por mí que arda Europa.

Esa sería una ilusión, cumplir una meta, mi existencia; allí arriba, sin preocuparme de nada y viendo cómo crecen las coles, las fresas, los melones… Que veo un tomate que está que se va a pasar, manguerazo que te crió; un pimiento, igual; que un niño está sucio, embarrado de jugar en el campo… coge jabón chaval que te riego y quedas como nuevo.

Yo consigo una silla así (por cierto que si alguien tiene una que lo diga que voy a por ella) y soy el tipo más feliz del mundo mundial. Y hasta ya puestos, incluso distribuiría la huerta en cuadrantes, como el juego de los barcos, y haría una estrategia de ataque. Que A-4 está un poco seco… chorrillo de agua, que H-6 está demasiado empapado… hombre sé que no es muy normal, pero colillas encendidas que lanzo a la zona y a ver si se seca o, a lo mejor, con un poco de suerte, hasta me nace una pequeña plantación de tabaco.

Y así, con mi silla de árbitro podría pasar un mes, dos o tres, siete años… y además con una tranquilidad infinita, ya que si alguien me interrumpe, yo en mi papel diría: «Silencio por favor, saque al resto». Y tal cual, textual, «al resto», a los que molestan, los saco fuera, que si los saco… Sino hay como vivir de ilusiones, si lo sabré yo; vamos, con decirte que si quieres puedes llamarme Federer…

PREMIO PARA EL BLOGUERO JAVIER SANZ, Y UNA REVISTA EN TENERIFE

Javier Sanz, un crack, con su blog historiasdelahistoria, ha obtenido el primer premio en el certemen certamen convocado por Bitácoras.com, que está considerado como el más importante en legua hispana. La verdad que Javier no sé si se alegrará, supongo que sñí, pero ha obtenido ya tan importantes galardones…. una envida, pero una envida sana. ¡¡¡ Enhorabuena Gran Javier !!!. Por otra parte, El Centro Gallego de Santa Cruz de Tenerife ya ha puesto en la calle su número 4 de la Revista O Noso, que acerca a los gallegos a su tierra

Al personal se le va la pinza

jueves, noviembre 4th, 2010

Cuando el personal habla del Futuro, la verdad que se le va la olla, pero mucho mucho; empiezan con un descerebre, con un despince mental que no hay quien los pare. Y así, por ejemplo, dicen que dentro de unos años no hará falta viajar, que estarás en casa, te tomarás una pastilla que pone San Sebastián de los Reyes y sentado frente al televisor… pues como si estuvieras allí, en 3 dimensiones, aunque allí justo no estés porque lo que tú querías era estar en el otro San Sebastián, sin Reyes, y mirando el mar en la playa de La Concha en una tumbona pero como la pastilla de la de Reyes era más barata… pues nada, qué le vas a hacer, a ver la sierra y olvídate de Donosti, de darte un baño virtual y de comerte pinchos norteños con un buen vinillo.

Hasta hay quien dice, en esto de lo que nos viene encima, que en el futuro no habrá problemas de vivienda porque en una habitación de 14 o 17 metros cuadrados podrán dormir hasta 9 o 12 personas porque ya para entonces no habrá camas, sino que el personal sobará levitando, en el aire, separado entre sí por unos 7 centímetros… increíble esto del futuro y lo que da de sí una mollera cuando se pone a discurrir.

Pero por mucho que se diga de lo que vamos a ver y vivir en la próxima década, siempre que se habla del futuro hay algo que no falla: la ingeniería genética; sino se habla de la ingeniería genética joé es como si no hablaras del futuro. La ingeniería genética es fundamental cuando se habla del futuro aunque no tengas muy claro de que va incluso aunque ni sepas lo que es. Da lo mismo, te lo inventas, pero sin ingeniería genética en una conversación el que no tiene futuro eres tú.

A mí esto de la ingeniería genética me tiene alucinado porque cuando hablan de ella ya no se trata de ir a un hospital y decir: «Mire, me pone un niño de ojos azules, un poco rasgados ¿sabe?, pelo rizado y alto… que voy a la compra y a la vuelta lo recojo». No, según quienes hablan del futuro podrás pedir que sepa la repera en matemáticas, que pinte, que haga escultura o natación sincronizada aunque sea hijo único y él solo… menos asegurarte que el chaval te traiga todos los meses un par de nóminas a casa… lo que quieras, pide pide que se te dará.

Y es que la ingeniería genética, según lo que escucho, va a ser alucinante. Por ejemplo, tienes 40 años y has encontrado en casa unos zapatos de cuando tenía 15 y están nuevos… pues nada, en el futuro, claro, vas a la calle y en cualquier esquina encontrarás una cabina de ingeniería genética, te dan un pinchazo en el pie, y de repente pasas de calzar un 42 a un 30 y te pones lo zapatos que encontraste porque te sale más barato un pinchazo genético que comprarte unos botines nuevos del 42.

Y como eso todo. ¿Qué has encontrado un jersey nuevo de cuando hiciste la primera comunión? Pues otro pinchazo y del 1,80 bajas en segundos a 1,40 y te lo pones y nadie se extrañará porque todos harán lo mismo, a pinchazo limpio por la vida con tal de ahorrar y todo gracias… sí, a eso, a la ingeniería genética, flipante.

Claro que esto del Futuro, con o sin ingeniería genética, es un problema porque cuando yo tenía unos 10 años recuerdo que me decían que en el año 2000 ya no habría coches, que iríamos de un lado a otro por el aire en aparatos voladores, que no haría falta comer, que todo serían pastillitas que… pues mira lo que es la vida, ya llevamos diez años más del 2000 y acabo de aparcar el coche, de apagar el limpiaparabrisas, ese artilugio tan rústico que hace sobre el cristal flisss flasss, flisss flasss y no sigo escribiendo que son las dos y media de la tarde, tengo un hambre que me muero y voy a tomar una paella; sí, la de siempre, claro, la del arrocillo amarillo, la del mejilloncito y la maqueta de marisco. Cómo ¿¡¡¡ paella en pastillas !!!? Si hombre, en unos años, con la ingeniería genética.

España, en crisis porque quiere

miércoles, mayo 5th, 2010

Si en vez de tanto inmolarse con la crisis, a quienes corresponde se pusieran las pilas, España sería la primera potencia del mundo en lo que creemos que es una desgracia: la construcción. Sí, en la construcción esa, petardo, la de siempre, la de viviendas, qué construcción va a ser la de Juegos Reunidos Geyper… con 51 tacos… tas fatal.

Yo es que lo veo sencillo, pero muy sencillo, con casas típicas gallegas de piedra o castellanas de adobe (barro y paja) lo único que hay que hacer es saber venderlas ¿Y cómo hacerlo?, pues en ExpoLugo Inmobiliaria, o en FerialTordesilla de la Vivienda, como que no. ¿Entonces, en Inmobili Wanting ford Traikinvilg? Mira chaval, que no por inventarte un nombre vas a vender, que el personal se las sabe todas o es que tú eres el único que no está diplomado por la University of College Macedonia de Cerezas of Winter de Iowa… Así no llegarás a nada.

Mira, te vas a Estados Unidos, a Florida, donde hay cientos de mansiones unas a continuación de otras, que son de artistas o de multimillonarios, y lo primero que haces es comprar la más suntuosa, la más lujosa, la más cara, y al día siguiente… al día siguiente con excavadoras y si es preciso a cañonazos comienzas a lo bestia a derrumbarla, a destruirla y a arrasarla a plena luz del día para que todos los yanquis lo vean y para que las cadenas de televisión graben cómo tiras una espectacular y megacasa grandiosa (que si no es gran que sea la de diosa) y crean que te has vuelto loco.

Y cuando ya solamente tengas el solar, pero solo el solar y ni rastro del cachopalacio USA, construyes allí una modestita y simple casita de 60 metritos cuadrados, típica de Galicia. Ni uno más ni uno menos, 60 metritos, y a esperar… ¿Mucho?, pues mucho mucho no, hasta verano, hasta junio o julio, más o menos. ¿Y por qué hasta junio o julio? Pues porque en junio o julio sucede lo que sucede todos los años: la tradicional cremà americana.

Por causas que se investigan desde que los indios llevaban plumas, por un fuego que un tipo barrigudo con barbas y una cerveza en la mano y en la otra un subfusil hizo para asar unas hamburguesas al lado de su caravana o por una barbacoa para celebrar el happy ese de las narices o simplemente porque llegó una ola de calor, allí empieza a arder todo. Y esa es la gran oportunidad.

Tras dos meses ardiendo y ardiendo mansiones y más mansiones, con todas las televisiones del mundo grabando la pira, contando que los seguros gastarán no sé cuántos billones de dólares en la reconstrucción, que miles de familias han abandonado sus hogares y que lo han perdido todo…. pues cuando el of president sobrevuele la zona en helicóptero para comprobar in situ la situación… allí, en medio del humo, de miles de bomberos echando agua, y el típico rollo del perro que lo salva un imbécil y que en el intento se rompió un brazo pero frusfrús está bien y él tan feliz; pues lo primero que dirá el Obama de turno será, pero seguro: «¿Y aquella casita, sí aquella tan pequeñita por qué no ardió?». Y un tal Jac Donald Frox, de profesión asesor, le contestará «pues un tipo al que llaman el gallagallo o gallego, president y…». Y ahí chaval, en ese instante, te acabas de forrar.

Empieza a llamar a Galicia a Castilla a Alcalá Meco o que quiten todo el agua del Ebro, del Júcar o mejor del Tajo (que de tajo y destajos va a ver patós) y que empiecen a llenar barcos repletos de piedra o de adobe, que se acabó la chorrada esa de las mansiones de madera, que lo dice el President of the United States y punto: o sea dios, pero en inglés, más o menos.

Y que hay que hacer un agujero en España que no veas para llevarles piedra y más piedra y adobe y más adobe, pues se hace, más profundo que el agujero de nuestra economía no va a ser…. y así que. «Dale Pepe a la pala, que hoy vamos con el barco mil millones». «Joé Xuliño, que estoy en ello; ¡¡¡ cajoenros con la venta de piedra !!!». Por cierto, no es por nada, pero junio es el próximo mes.

Me forro fijo; el negocio… mi aldea

jueves, marzo 4th, 2010

Pues ahora resulta que sachar, cortar toxo o tirar de una vaca es Cultura; pues mira por donde, me han abierto los ojos y alguna dioptría. Si ya sabía yo que en mi aldea había un algo que no entendía muy bien qué pero que había algo. Y le daba y le daba vueltas y sabía que había, que había algo pero no caía y no caía… pues ahora lo tengo claro, pero clarísimo.

Y tan claro lo tengo que voy a dejarlo todo, pero cuando digo todo es todo, absolutamente todo, y me voy hacer empresario. ¿Y a qué me voy a dedicar? Pues a eso: a la Cultura. Voy a poner una alfombra roja de terciopelo por toda la aldea, en los laterales unos cordones de terciopelo rojos sujetos cada dos metros por unos postecitos con borlas doradas, en plan Xunta de Galicía, pero con un euro, separados unos de otros unos dos metros, y ¡¡¡ Hala !!!… a vivir

¿Y de qué voy a vivir?. Pues muy sencillo; hago excursiones, se bajan de los autobuses chavales de todas las ciudades del mundo mundial, a unos setenta metros de la entrada de la aldea, les pongo a cada uno unos cascos en las orejas según el idioma y a conocer el intramundo.

Y así, con los casquillos en las orejillas, los chicos oirán con voz clara de huevo made in Iberia: «Por favor, se ruega silencio, apaguen los móviles y no hagan fotos. Acaban de llegar a Trancarantelo, un lugar en el que…. A la izquierda pueden ver a Dionisio con el sacho quitando patatas. Observen, observen ahora cómo se acerca a las lechugas y con esas curtidas manos coge una por la parte inferior y la arranca de un golpe seco; no tirando, no, sino de un golpe seco. Miren nuevamente que va a sacar otra y ahora con otra técnica ancestral, rebanando el tallo con un cuchillo. ¿Han visto?. Este proceso se lleva haciendo desde tiempo inmemorial, cuando… ».

Y así, a los tres metros otra parada. «Percátense a la derecha. Esa mujer con el gorro de paja se llama Maruja; lleva con ese caballo más de veinte años y en unos instantes observarán cómo le da agua. Por favor, por favor, júntense un poco más para que puedan apreciar todos con el máximo detalle como el animal, que repito se llama caballo, inclina la cabeza formando con el cuello un arco perfecto y sorbe el agua del cubo. Vean que las crines… ». Y mientras miran, unos carteles portadas por guapas chicas que digan en varios idiomas «silencio», «silence», «schweigen», «خبأت قلبي في», «calla, carallo»

Tras unos minutos, cuando el cuadrúpedo se lo ha bebido todo, continúa la visita cultural: «Por favor, no se asusten, ese hombre que grita es Gelito. No se preocupen por lo que diga. Si escuchan por ejemplo ¡¡¡¡ cajoenros, qué marea de xenteeee !!!!, o ¡¡¡¡ arreostias, canto nenooo !!!!, no se alteren, son expresiones propias de los lugareños, que brotan espontáneamente y se retrotraen a una cultura milenaria que forma parte de….».

«Por favor sigan a las indicaciones de las simpáticas azafatas, que ahora vamos a ver unos animales llamadas vacas, de las que se obtiene un líquido conocido por leche». Y tras ir todos sin hacer ruido alguno por la alfombra roja…. «Estamos en la casa de la familia Caseto, un icono de la sociedad rural gallega. Ahora, Elena, cogerá las ubres del animal. Fíjense detenidamente en la posición del caldero y como la ubre la inclina de tal forma que haciendo unos movimientos acompasados sobre la mama en un ángulo de… ».

«¡¡¡ Ahhhhh !!!». «Silencio por favor, silencio por favor. Como decíamos, eso que acaban de ver es leche, y la leche es…. y la forma en que la familia Caseto la obtiene de la vaca se ha transmitido de generación en generación, siendo más de… ».

«Por favor sigan todos juntos sin separarse y se ruega el mayor silencio para no alterar las costumbres de estas personas y de la aldea, una sociedad que está catalogada en su conjunto como Patrimonio de la Humanidad. Esperamos que la visita haya sido de su agrado y que animen a otras personas a conocer este singular paraje. Aquí, a la derecha, se encuentra la casa del Periodista, como observarán las ventanas están cerradas ya que no se encuentra en casa, lo cual suele ser habitual, pero pueden dejar aquí en ese cestillo un euro, que es el precio de la visita. También pueden por un módico precio llevarse unos pins que representan los típicos aperos de la branza de las gentes de la zona: el sacho, la azada, la fouciña, la guadaña, el jalleto, el raño o el rastrillo».

¿Que si estoy seguro de hacerme empresario?, vamos, mañana, pero mañana mismo compro la alfombra, joé que si la compro… aunque no sea de terciopelo.

Tuve un sueño más raro…

martes, febrero 16th, 2010

Esto de los sueños es complicado porque no sabes bien si lo que sueñas es lo que piensas tú o si son ideas de otro que te las mete en la cabeza precisamente aprovechando que estás dormido, que hasta eso puede ser. En fin, yo no me hago responsable de este artículo y si hay algún psiquiatra que quiera dar una explicación que se levante del diván y se ponga a ello porque yo…. ni flores.

Y lo que voy a contar es que soñé que era dictador. No, si a mí tampoco me gusta ser dictador ni lo soy, joé, qué quieres que le haga pude soñar que era ascensorista, trapecista o tornero fresador; pero no, soñé que era dictador, para que te voy a engañar, hay lo que hay. Pero la verdad es que no me preocupa porque sé que era un sueño ya que llegué al despacho oficial a las 6 de la mañana y no recuerdo yo eso de levantarme tan pronto desde que salí de la incubadora. Definitivamente, no era yo; bueno ya lo explicará el psiquiatra, si se sale del diván.

Total que mi primera decisión de Estado (yo Manuel Guisande, no, el dictador del sueño, que quede claro. Ya verás cómo no va a quedar claro, ya verás); bueno pues fue pedir un café con leche bien cargado y unas tostadas con mantequilla salada. Luego hice un repaso de cómo estaba el país, lo que me llevó tres cuartos de hora, y si te soy sincero hasta me sobró tiempo porque estaba que no veas, y entonces llamé a los ministros.

Fue alucinante, me vieron y dijeron: «¿Y usted ahí?», a lo que respondí, «nada, que soy el dictador, pero solo por unos días». «Yaaah», dijo uno así como con una sonrisita; pero les lancé tal mirada que ya los otros no se plantearon nada más y uno dijo balbuceando: «¿Y cómo quiere que le llamemos?», «señor dictador está bien», respondí secamente.

Así que tras las presentaciones, me levanté porque hablo mejor de pie, (según el sueño porque sentado me quedaba callado) y pregunté: «Miren, hay algo que no comprendo, acabo de leer que hay otros 17 gobernantes…. ¡¡¡ otros 17 como yo !!!. ¿¡¡¡ Quiénes usurpan mi puesto y cómo es posible que hasta ahora hayan podido pagar a todos, a los parlamentos, a los funcionarios…. y además hay 17 televisiones públicas que dan pérdidas !!!?»

Y aquí yo, bueno yo Manuel Guisande, no, el dictador del sueño (que quede claro, no va a quedar, no va a quedar que me lo huelo) dio un golpe en la mesa y dijo. «Supriman todas las televisiones, compren un descodificador de TDT a cada español y regálenselos, que con el gasto de dos teles públicas pagamos los aparatos, ven más programas y mejores. Así ya empezamos a ahorrar. Bueno, y los 17 gobernantes esos, como supongo que son muy listos, que vuelvan a sus trabajos de antes».

«¿Y qué hacemos con todos los funcionarios que sobran?. Y además están los casi 300.000 sindicalistas liberados», dijo el ministro de no sé qué, que tampoco él sabía mucho qué era lo que tenía que hacer. «¿Libequé?», pregunté. Y al final lo comprendí: cobran y no trabajan. «Pues nada, ¿no organizan cursillos para trabajadores?». «Sí», dijo el ministro de Trabajo, que la verdad tenía una pinta de no pegar clavo en su vida…. pero bueno era el de Trabajo, «pues que empiecen ellos mismos a dar ejemplo. Todos a hacer cursillos. Los 300.000, sí los 300.000 liberados esos, todos, y meta también un millón de funcionarios de los que no hacen nada; o sea, de los afiliados a los partidos, de los de carné, que seguro que los otros dos millones son necesarios y mucho».

Yo veía (el dictador) que los ministros estaban alucinando, no decían ni mu, lo que me envalentonó, y les dije: «Ven, sin las autonomías y bien organizado esto sobra dinero para formación, para crear empresas… por cierto que empiecen cuanto antes a invertir a contratar a parados y suban las pensiones, hombre, que es una vergüenza como tienen a los mayores, que han trabajado toda su vida y ahora….». Oye, increíble esto de ser dictador, flipante, todos los comprendieron al segundo y no hacían más que coger notas y más notas en sus cuadernos.

Y en esas estaba cuando me dice el ministro de Interior «¿Y el problema Vasco?», «¿cuál es el problema Vasco?», pregunté. «Que quieren la independencia», contestó. «Pues nada, un referéndum, y si sale que no, pues nada, que se aguanten y si sale que sí, pues se recorta con millones de macrotaladradoras el País Vasco, les damos millones de remos, y como allí hay mucha afición a las traineras, unos a estribor y otros a babor, los empujamos mar adentro y que se apañen. Y los que quieran quedarse rellenamos el País Vasco con nueva tierra y ya está, que una cosa es la ideología y otra el territorio, que antes de que estuvieran los vascos ya había aquí terreno ¡¡¡¡ y eso no lo quita ni Dios !!!!».

Bueno…… fue lo decir eso de «¡¡¡¡ y eso no lo quita ni Dios !!!!», que le debí dar tal énfasis a la frase que nadie se inmutaba, hasta que el ministro de Educación dijo: «Y está lo de la enseñanza y la lengua». «¿Pero qué pasa?», pregunté. «Que parece que nadie quiere hablar castellano», contestó uno. «¿Y qué quieren hablar entonces?», cuestioné extrañado. «Pues unos gallegos, otros vasco, catalán… bable». «¿Pero no saben castellano?», pregunté. «Sí, pero quieren…». Me estaban hartando, la verdad, así que expliqué muy enfadado: «Pues todos chino, que es el futuro, y mientras no se aprenda el chino que cada uno hable lo que le pete pero la lengua oficial desde hoy es el chino para que no haya problemas».

«¿Alguna pregunta más?». Y como nadie decía nada, los animé para que me explicaran qué había que solucionar. Como persistían en el silencio comenté. «Miren, tengo una pregunta, ¿qué es eso de las deslocalización de las empresas?». Uno me miró temblando y lo calmé diciéndole, «pero no tiemble hombre, que así no arreglamos nada». Entonces dijo, «pues que hay empresas que se van a otos países porque la mano de obra es más barata y así ganan más y… ». Bueno, fue oír eso y la que monté. «O sea, ¿¡¡¡¡¡ que por ganar más dan trabajos a otros cuando aquí hay paro…!!!!? esos son unos caras, unos impresentables, que se dejen de tonterías, de deslocalización, bonita palabra, que traigan las empresas y mañana mismo que se presenten en mi despacho, que se van a pasar un mes en el paro a ver si se autolocalizan mentalmente».

Bueno, bueno…. hubo un silencio que ni yo mismo daba crédito. Y luego continué: «Y aquí, según revisé antes de que ustedes vinieran, hay una partida que pone “otros gastos”, pero caramba con los “otros gastos”, son millones y millones». Nadie decía nada y como veían que me iba a enfadar, uno dijo: «Son gastos de representación, tarjetas de crédito para comidas y cenas, viajes, coches oficiales, escoltas para la protección de personalidades…». Aquí me reí, «¿pero ustedes creen que estos son personalidades, que les interesa a alguien…?». Todos comenzaron a reírse, pero como yo era dictador y no quería confianzas, dije: «¡¡¡ Silencio !!!». «Sí, lo ahorramos todo, ¿verdad señor dictador?», dijo otro. «En efecto, y no se olvide de los millonarios sueldos vitalicios esos», respondí pausadamente a la vez que en tono amable explicaba: «No puede ser queridos ministros, que unos ciudadanos tengan cuatro casas, cinco coches, barcos y otros casi ni un techo donde vivir». «Vale, subimos los impuestos a los más ricos un 10%?», dijo el ministro de Economía. Lo miré y debió ser tal la mirada que rectificó: «Bueno, mejor un 40% y ya había pensado yo en quitar eso de los sueldos vitalicios, que tiene usted mucha razón señor dictador», dijo finalmente haciéndome la pelota, que los hay que hasta aprovechan un golpe de Estado. «Dios, qué banda», pensé.

Habían pasado dos horas, los ministros habían dado las oportunas instrucciones, se habían acostumbrado a mi presencia (a Manuel Guisande, no, al dictador. Me juego lo que quieras a que no va a quedar claro) y aquello era casi una fiesta porque al hacer las cuentas, con lo que se ahorraba, el ministro de Sanidad podía invertir un 20% más; el de Cultura un 15, el de Industria un 35 y el de Trabajo hasta un 50% y el de…. entonces desperté. Qué sueños tan raros e ilógicos tiene uno a veces ¿verdad?

DEDICACION ESPECIAL
Este artículo va dedicado especialmente a toda esa gentuza que vive de quienes trabajamos y de los que tienen ahora, pero solo ahora, sus ilusiones rotas porque están en el paro. Animo, nadie dijo que la vida fuera fácil

Sé acabar con el paro, pero ni caso

jueves, enero 21st, 2010

Como los políticos son muy buena gente, muy buena, simpáticos y sobre todo sencillos y cercanos, qué menos que si tienes una idea… pues les eches una mano, especialmente cuando lo que se te ha ocurrido es para acabar con el paro. Así, como soy muy natural, pensé: «Nada, voy a hablar directamente con el presidente del Gobierno o con el jefe de la oposición». Y lo primero que se me vino a la cabeza fue presentarme en La Moncloa, llamar al timbre y que me reciban; pero inmediatamente me di cuenta de que eso iba a ser muy difícil porque yo creo que allí no hay timbre.

Entonces me dije: «Pues cuando vayan al Parlamento, a lo mejor de camino, en uno de los muchos atasco que hay en Madrid pillo el coche de alguno de ellos y… » pero claro, tampoco lo veía factible porque ellos nunca están en los atascos, van detrás de una caravana de tipos raros todos vestidos de azul, como soldados o algo así, te echan a un lado de la carretera o de donde estés y si hay mucho atasco, pero mucho, pues ya le informan de ello los soldados y cogen un helicóptero. Y con lo de la aeronave, mira por donde podía haber una posibilidad, porque yo vivo en una nube, pero claro al estar la nube en Galicia (una nueva que hay, no la de siempre) dudo mucho que para ir a Sevilla o Barcelona o al Parlamento pasen por aquí. Hombre, si me dicen que espere, espero, que en Galicia siempre estamos esperando, pero no creo que vengan hasta verano a tomar marisco, eso creo, no sé.

Así que pensé: «¿Y si les envío una carta?»; pero me di cuenta que no, que lo de la misiva no es plan porque lo que tengo que decirles es muy extenso y no la leerían; vamos que ni les iba a llegar, que la carta iría directamente a un afiliado del partido con carné 113.532 0 234.328, que lo más que hizo en su vida fue pegar carteles durante las elecciones y que ahora ocupa un despacho de vete a su saber qué y que incluso tendría como una plantilla con varias respuestas tipo: «….. estamos inmersos en un proceso dinamizador haciendo el máximo esfuerzo. », «dada la coyuntura, la política coordinada dará frutos…».

«¿Y si voy a alguna exposición que inauguren, a lo mejor allí puedo hablar con alguno?». Pero tampoco era una buena idea porque cuando las inauguran lo hacen para ellos solos (que será para que aprendan algo) y los soldados esos no te dejan entrar incluso ni acercarte a la puerta. «¿Y en un restaurante?, porque comerán, digo yo», tampoco porque en el establecimiento al que van dudo que haya un plato del día a 8 euros, que es lo que yo puedo pagar. «¿Y en la cola del cine o de un teatro?». Imposible, porque nunca está en la cola de nada.

De verdad que estaba ya dispuesto a olvidarme de todo porque no sabía cómo acercarme a estas personas tan sencillas, cuando me dije: «Pues voy a utilizar su misma táctica para que me reciban». Así que lo primero que pensé fue en coger un vuelo a Somalia, llevar traducido al somalí y a otras lenguas autóctonas el blog Al fondo a la derecha, que por lo visto le gusta mucho a la gente y seguro que a ellos también (para así ganarme su confianza), y llevar un letrero en varias lenguas en el que se leyera: «Vengo a ver a mi presidente. El de España». Y lo de «El de España» con letra más grande y bien subrayado, que no vaya a ser que se confundan, que allí tienen una movida de narices y me peguen cuatro tiros o me atraviesen con lanzas.

Yo comprendo que para cualquier jefe de una tribu o de una banda de piratas por poco que sepa es raro ir desde España a su país para que lo atienda precisamente el presidente de España, lo entiendo; pero creo que si les caigo bien, les explico mi problema y los piratas (los somalís,obviamente) solamente piden 600 euros (yo estoy dispuesto a poner 100 de mi bolsillo como adelanto) y les dejo la traducción del blog podemos llegar a un acuerdo.

Entonces, entonces estoy seguro que sí, que tras mi liberación concertada entro en La Moncloa por la puerta grande, me reciben en la escalerita esa de las cosquillas en las que todos se sonríen, nos hacemos una foto dándonos la mano y le puedo contar la idea de cómo acabar con el paro. Así estoy seguro que me atienden porque además he pensado que si no me hacen caso lo tienen claro porque voy directamente al Rey, que estamos en invierno y en esta época no hay regatas.

UNA PREGUNTA

Me piden por correo interno que expliqué qué tecnicas se utilizan (o al menos utilizo) para escribir un artículo. No sé si esto puede interesaros, si es así, ¿me lo comentáis?. Gracias. Un saludo

Menos mal que se fue el 009

viernes, enero 1st, 2010

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¡¡¡¡ HOLA VEiNTE DIEZ !!!!

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Me confundí, quiero ser perro guía

jueves, diciembre 3rd, 2009

Lo siento, me confundí, decididamente quiero ser perro guía. Ni guardia civil de Tráfico, ni ingeniero, ni periodista, ni inventor, ni albañil, ni fontanero, ni dentista ni antenista ni tenista. Un perrillo, y me da lo mismo la raza o hasta si me falta una oreja; pero eso sí, con un letrerazo bien colgado del cuello y que ponga en todos los idiomas posibles y bien clarito: «Perro Guía», con G de «Guay», y con P de «Paso, por favor». ¿Y por qué quiero ser perro guía? Pues tío, pues por eso, porque a un perro guía no hay quien le tose.

¿Quieres ir al teatro?, pues si es en Madrid y es un estreno vete pidiendo las entradas con un mes de antelación y termina untando a sabe dios quién; pero eres perro guía… y el mismo día de la representación vas a la puerta del teatro (para ti las taquillas no existen) y el personal al verte hace espacio para que pases. ¿Y qué es lo que piensan? Pues hasta en plan cariñoso dirán: «Míralo, buscando a su dueño, qué nobles son estos animales». ¿Nobles?, los bemoles, ni dueño, ni varita blanca esa de las narices, ni gafas oscuras ni historias, que no aguanto yo a nadie ni invidente ni vidente, evidentemente, como para llevarlo de un sitio a otro, que con guiarme a mí solo tengo y bastante.

Claro, entiendo que lo encuentres extraño, como yo, que al principio me decía de forma pensativa para mis adentros: «Perro guía, perro guía, perro guía…» y cuando de tanto repetirlo quise hablar y dije «guau»… a mí que me lo expliquen, pero te lo juro, fue como un milagro y todo un mundo apasionante se abrió ante mí.

Ya pueden discurrir lo que quieran e inventar lo que se les antoje que al final, como si nada (pero para ti que eres perro guía lo es todo) en el letrerito de las recomendaciones leerás esa frasecilla que dice: «Prohibido, excepto perros guías». Y como perro guía que eres, ¿sabes que puedes entrar hasta en una piscina cubierta, sin necesidad del gorrito ese de las narices, ni chancletas ni toalla?. ¿Sabes que si te da el punto te puedes tirar al agua calentita, y como mínimo lo que dicen de ti (que a la gente le encanta las heroicidades), «se tiró para salvar a su dueño». ¿Pero qué dueño, papón, si no había nadie; pero eres tú el dueño o estás ciego?.

¿Y si te ve una mujer en el parque? Va, entonces ya es la reoca porque hasta te dirán: «Pero qué mono es, es que es más guapo, más lindo….». «No diga bobadas señora y dame el froski de tu hija antes que te dé una dentellada y os guío a todos hasta el hospital».

Y claro, esto aquí, en España, que ya sabemos que no hay mucho, que hay lo que hay; o sea nada; pero en USA puedes entrar en la gala de los Oscar, ir a ver a Obama, ver la Superworld, a los Laikers, recorrer el país en tren, en avión, y sin pagar un euro. Ser perro guía, de cartelito en 20.000 idiomas y sin aguantar a nadie… sería mi mayor ilusión, la verdad, aunque es cierto que como siempre estaría en primera, pero en primerísima fila, nunca leería Al fondo a la derecha; pero bueno, para qué lo iba leer si soy quien lo escribo. ¿no?

¿Que la Naturaleza es sabia?, venga ya

miércoles, noviembre 25th, 2009

Eso de que la Naturaleza es sabia…. será para ti, pero creo que a todos nos ha hecho una gran faena. Te miras al espejo, de frente, de lado y hasta si quieres con otro detrás para tener una perspectiva distinta ¿y qué ves? Pues te ves a ti ¿Y cómo te ves? Pues ahí está el problema. Seguro que hay alguna parte de tu cuerpo que no te gusta. Es posible que tengas una nariz un poco prominente, unos labios demasiados gruesos o finos o unas orejas un poco grandes; es decir, eres un cúmulo de pequeñas perfectas imperfecciones.

Y aquí está el asunto. Si la Naturaleza fuera sabia, o al menos quisiera hacerte un favor, en vez de unas orejas un poco grandes que tratas de disimular con un peinado que ni que lo estudiaran en Oxford, pues tendrías unas que midieran tres o cuatro metros. Sí, tres o cuatros metros; y lo que en principio sería una desgracia familiar porque al ponerte en la incubadora habría que colocar otras dos al lado para las orejas, con el tiempo verías que no.

Es cierto que pasarías algunos meses practicando el pliegue y despliegue de orejas y que en el colegio se reirían un poco de ti, pero eso… bagatelas. En cuanto tuvieras un poco de maña doblándolas y desdoblándolas y te pusieras un buen gorro calado para disimular… chaval, tienes la vida solucionada, pero más que solucionada.

Así, como quien no quiere la cosa, irías de plató en plató de televisión, te harían entrevistas y en un momento dado, en el escenario, ante un público expectante, sacas de sombrero y ¡¡¡ chass !!! lanzas las orejas al suelo y a los tres o cuatro minutos, después de una intensos aplausos, pasas por taquilla y a cobrar. Pues justo en vez de cobrar, y porque la Naturaleza no es tan sabia, tienes que pagar a un especialista en estética para que te las recorte y casi a tijera para que te salga más barato.

Y lo mismo digo de las orejas que, por ejemplo, las pestañas, que no me dirías que no te contratarían si las tuvieras de dos metros, te pones boca abajo y, como una escoba, con movimientos acompasados de los párpados limpias todo el plató…. un chollo. Pues no, eres la perfección de las imperfecciones y sin un euro, y después dicen que la Naturaleza es sabia…. venga ya.

Qué bonito debe ser tener ideología

jueves, octubre 29th, 2009

Uno más o menos se va conociendo, más bien menos que más. Por ejemplo, yo nunca tendré de esas chancletas que metes el dedo gordo por el medio de una cintita. ¿Por qué? porque para mí son incómodas. Seguro que tampoco tendré rodilleras. ¿Por qué? porque nadie las lleva (normal ¿no?); pero también sé que nunca tendré de esos pantalones vaqueros elásticos que se te pegan a las piernas y te las dejan como si fueran fideos. ¿Por qué? porque «señor juez aún no he cometido ningún delito».

Y según vayamos subiendo por mi corpamen seguro que nunca utilizaré lentillas porque soy incapaz de meterme un dedo en el ojo, sin embargo tú puedes tenerlas y a pares porque yo para meter el dedo en el ojo de otro tengo una facilidad que no veas.

Y siguiendo hacia arriba, curiosamente sé que nunca tendré una ideología; pero no sé porqué no la tengo y, mira por donde, me encantaría. Y es que me ilusionaría porque si tienes una ideología piensas menos, ya naces con esas teorías que te metieron en la cabeza desde que vieron tu ecografía y casi seguro que vayas a ser feliz.

Y yo no tengo culpa. Uno nace alto o bajo, gordo o flaco, rubio o moreno, listo o bastante tonto … pues yo nací sin ideología, y qué le voy a hacer… como además no se compra… Yo sería feliz saliendo por la mañana de casa y al primero que viera comerle el coco y dale que te dale hasta convencerlo o que se vaya (pensando tú que lo has captado) aunque la realidad sea que se ha ido porque eres un plasta, pero como no te enteras… Y llegas a casa exultante pensando que has hecho algo importante por la causa.

Además, si tienes ideología tienes donde cobijarte porque si hace frío, calor, llueve, nieve o te aburres dices: «¿Y a dónde voy?». Pues a la sede, a la sede de lo que sea excepto la de Río de Janeiro, claro, y allí no solamente no pasas frío ni un calor agobiante, sino que incluso puedes seguir con tus teorías ideológicas creyendo que haces algo; porque eso es lo importante, pero en todo, en la vida misma, no hacer nada y creer que haces algo. Es genial, te lo digo por experiencia.

Yo, la verdad, iba decir que la ideología es como la fe, la tienes o no; y es así porque yo tengo fe, pero mucha, en un día, tener ideología. Oye, la vida que rara es ¿verdad?

¿Y tú también tienes este problema o soy yo solo?