¿Para qué quieren los americanos las piernas?
Martes, Julio 14th, 2009Nunca entendí para qué quieren los norteamericanos las piernas si allí todo se hace en coche. Sales de casa en coche, aparcas en el garaje de tu trabajo, subes en ascensor y te sientas en la mesa de tu oficina.
Cuando llega la tarde, bajas otra vez en ascensor, subes de nuevo a tu vehículo, te acercas a un restaurante donde te ponen una bandeja frente al volante y vuelves al trabajo. Y cuando finaliza tu jornada laboral regresas a casa en coche, donde, por su puesto, desde el utilitario coges la correspondencia del buzoncillo ese que parece que viven las palomas y donde también puedes dejar las cartas para que se la lleve el funcionario de correos.
Pero hay más, si prefieres hacer tú la comida y vas al megahiper, además de ir en tu vehículo, al llegar hay como unos cochecitos eléctricos que puedes subirte a ellos e ir por todos los pasillos cogiendo los productos que quieras en una canastilla que llevan delante. Pero esto para ellos no es ninguna novedad; ya lo aprenden de niños, porque para los más pequeños hay unos carritos que tienen en la parte delantera una carrocería de plástico como de un camión, con dos asientos, se meten en él y mientras tú empujas ellos creen que van conduciendo.
Si además de estas comodidades estás cansado, pues por doce dólares tienes una patrulla de coreanos por todas las instalaciones que te dan un masaje de 15 minutos; pero si quieres algo más barato, por un dólar te sientas en una especie de sillón y durante 15 minutos el artilugio vibra, te mueve las costillas presionando suavemente, te medio estruja la columna vertebral y así todos los huesecillos conocidos. Y si aún así sigues cansado, o eres un vago redomado, pues nada; para relajarte te vas unos locales donde metes los pies en unas palanganitas de colores que contienen agua tibia mientras te cortan el pelo, por ejemplo.
Y así viven estos amantes de las hamburguesas y pioneros del colesterol, entre no hacer nada y no hacer absolutamente nada. Está bien, vale, quizás exagero cuando digo que no entiendo para qué quieren los norteamericanos las piernas, pero de lo que sí estoy seguro es que con una sola les sería más que suficiente.
