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Si te cuento lo que descubrí…

Viernes, enero 20th, 2012

(Cosas que pasan cuando dejas la ciudad y te vas a vivir al campo)

A mí ya me parecía que cuando vine a vivir de La Coruña a esta aldea de Mortoares, el pueblo más cercano, Oza dos Ríos, tenía algo raro. No sabía bien qué, pero algo había. A mí ya me extrañaba que llamándose Oza dos Ríos por la carretera no viera ni un riachuelo: «serán subterráneos», pensé; joé qué inocente era.

El caso es que mi mente barruntaba que algo había que… como te diría, yo lo sentía, lo percibía, pero no sabía qué era, hasta que hace unos días, lo descubrí. Sí, sé que es duro lo que voy a decir, pero que muy duro, pero lo diré: ¡¡¡ Nos quieren matar, nos quieren matar !!!.

No tengo la menor duda. Oza tiene unos 2.500 habitantes, con una media de 60 años y aquí está el quid; en solo 500 metros, que es lo que mide este pueblo pegado a la carretera, ¿a que no sabes lo que hay? Ni te lo imaginas: ¡¡¡ Dos tanatorios !!!; sí ¡¡¡ dooooos !!!. Y además están estratégicamente situados: uno a la entrada y otro a la salida; o sea, que no hay escapatoria, la palmas al principio o al final, no hay otra.

Yo en estos años he visto a tanta gente de negro que a veces estaba por parar y preguntar si había sufrido un viaje astral y en vez de Galicia estaba en algún sitio de Senegal o de Kinshasa, pero me callaba por prudencia (y también porque era blanco), pero dudas tuve…

Yo a los dueños de ambos tanatorios los conozco, me miran y saludan; pero yo ya no sé si me miran y saludan como vecino o como futuro cliente; pero la mirada es tal, siempre fija a los ojos, que de verdad que te da ganas de llevar puesto un termómetro y tras decir «hola» sacarlo disimuladamente para ver si estás a 36º, a 366 o a -86. Oye, que yo he visto mirar a mucha gente, pero de esa forma, tan así, tan tan tan… jamás.

Es duro esto porque, además, de las dos funerarias, una es, digamos, normal, solo es funeraria, para muertos; pero la otra… la otra tiene un bar y un restaurante que dan de comer y beber que no veas y, claro, con la delicada salud que hay por estos lares a mí me da que cuando vas a comer, más que comer te ceban para si te pasa algo te rematen en la funeraria, que una cena son 50 euros y un entierro 3.500 y el negocio es el negocio.

Mira, hasta tal punto veo yo el complot que tienen montado, que lo que no entiendo es porqué la funeraria, ya puestos, además del bar no abre un hospital al lado para así (como el Rey León) completar el ciclo de la vida. Naces, vives/comes en el bar y te mueres en el tanatorio.

Yo es tal la tensión en la que que me hallo que todo lo que sea caja, me suena a féretro y cuando voy al supermercado y oigo que alguien dice: «¿¡¡¡ Dónde está la cajera !!!?»… te lo juro que a mí me sale del alma: «¡¡¡Yo, no; yo, no, que estoy vivo, que estoy vivo !!!».

De verdad que paso unos sinsabores, unos tormentos, unas pesadumbres… yo recuerdo que cuando me daba la mala, estas aflicciones las mitigaba con chucherías y especialmente con todo tipo de chocolate y chocolatinas; pero es que ahora es oír «¿quieres bombones?» y mi primera idea es «bombones, bombones, bombones.. caja de… ¡¡¡ noooooooo !!!». Esto no es vivir, te lo digo yo, esto no es vivir, qué va a ser vivir si lo que quieren es vernos morir.

LA ESCRITORA NIEVES ABARCA PRESENTA SU LIBRO «CRÍMENES EXQUISITOS»
La escritora y amiga del blog Nieves Abarca presentará el día 26, a las ocho de la tarde, en la librería Arenas (La Coruña) su libro Crímenes Exquisitos, un volumen en el que la intriga, el sexo y la pasión son aspectos fundamentales. El acto estará presentado por Pablo Portabales, periodista de Radio Voz.

Una situación increíble

Sábado, noviembre 5th, 2011

En la vida hay situaciones que cuando menos las esperas te pasan a ti; sí, a ti (pero despierta hombre, que ya son más de las diez) y la verdad que le das gracias a Dios porque, digamos, de alguna forma, has sido tú el elegido. Y eso de ser el elegido es mucho, que ya solo en China hay 1.300 millones de personas y que te toque a ti, justo a ti, en esta esquinita llamada Galicia, que como quien dice vivimos cuatro amigos… vamos, esto es milagroso, por eso aquí vive Santiago, el apóstol, supongo.

Y claro, cuando te pasa una cosa genial tienes dos opciones en la vida: patentarla o darla a conocer. Y como patentarla pues como que no, porque siempre hay algún listillo que hace una variantes de la idea y se apropia de ella y tú a verlas vir, pues mejor darla a conocer que, en confianza, entre nosotros, total… incluso con la patente no vas a llegar a final de mes…

¿Y qué fue lo que me pasó que hora te puede pasar a ti ?. Pues que me levanté de cama de una forma tan placentera, pero tan placentera, que hoy mismo lo vuelvo a hacer. ¡¡¡ Que no hombre, que no, que no es nada erótico !!!, que desde que han puesto cerca de tu casa ese sex shop estás pero que muy mal.

El asunto es que estaba durmiendo cuando de repente noté en la espalda, como una especie de caricias, como un hormigueo, un cosquilleo, una sensación tan maravillosa que incluso pensé que si muriera así no me importaría, pero como tenía que ir a trabajar… pues decidí no morirme, y no tenía muy claro si estaba soñando o despierto. Y así, tal cual estaba, en ese momento en que abres los ojos y no sabes si estás o no estás, pero crees que sí, pero que no, vuelvo a sentir esa sensación en la espalda.

Suavemente, con cierta preocupación, también es cierto, deslicé mi mano (sí, joé, la mía; ¡¡¡ que el sex shop no está en tú calle, plasta !!!) suavemente hacia la espalda, hacia el lugar donde se estaba produciendo es microterremoto cuasierótico y sensual. ¿Y qué creéis que encuentro?, ¿qué crees que era lo que me estaba produciendo esa delicia?, el móvil funcionando en tono vibrador. Sí, el mó-vil. Mi pequeño móvil Samsung, en plan geisha masajeándome.

Y te lo juro que fue verlo y lo primero que pensé fue levantarme de cama e ir directo a Moviestar, Movidescansar o Movidormir y preguntar si venden alguno tamaño de 1,80 x 1,50, tipo cama, porque hoy, hoy lo pruebo, vamos que si lo pruebo, y mañana te lo cuento; bueno, te lo cuento si me despierto, claro.

El misterio de los electrodomésticos

Jueves, octubre 20th, 2011

Para mí esto de los electrodomésticos es un misterio. Yo no sé los tuyos, pero cuando te quedas un tiempo solo en casa y los conectas… a mi me dan pavor, por lo menos los míos.

Aunque no te lo creas, tengo un friegaplatos que si los escuchas bien, pero bien bien y le coges el ritmillo, suena a procesión de Semana Santa, en plan «chan… dá, tatachan… dá»; y porque no soy andaluz, pero la primera vez que lo oí a punto estuve de cantar una saeta. Es que me salía del alma, pero me contuve, y eso que el aparato tarda casi una hora en limpiar todo, que te da tiempo más que de sobra para practicar… pero eso, lo dicho, me contuve, y creo que hice bien pues aún mantengo mi puesto de trabajo, empleo, que se dice.

Hombre, exactamente exactamente el paso que era…. pues así en frío, pero el del Silencio fijo que no, porque aquello era un ruido, un bullicio, un estruendo, que cerraba los ojos y si me dicen que estaba apostado frente a la Giralda… que no, que de costalero no iba, que no me dolía la espalda… bo, no seas terco hombre, me lo vas a decir a mí…

Yo pensaba que esto del friegaplatos era una impresión mía, una sugestión, como te diría… una paranoia; pero no, porque la lavadora, por ejemplo, cuando suena en el silencio de la casa parece un avión que va a despegar y más que meter ropa como que te da ganas de llenarla de maletas, pero…

Aunque yo no digo nada en casa, a estos ruidos estoy acostumbrado, y mientras la sioux pregunta si terminó el friegaplatos con su monocorde y espiritual «chan… dá, tatachan… dá», yo digo que falta poco, aunque la verdad que lo que tendría que decirle sería: «ná, un rosario y ya está»; pero como ella de niña veraneaba con su abuela en una reserva y se siente muy india debería decirle: «Cuando pase el espíritu de esa nube y el humo del cigarrillo desaparezca, el aparato blanco se apagará».

Como te decía, yo no digo nada, me callo, pero todavía al que no le encuentro el punto es a la secadora, no se lo encuentro; le doy al botón de on por la noche y por mucho que lo intento, na, na de ná, me quedo dormi… ¿dormido?. Ahora que lo pienso, a ver si va a ser que lo que toca es una nana…

¿Quién pone las banderas en la playa?

Miércoles, agosto 31st, 2011

(Con este artículo pongo fin a la serie «Verano»)

A mí la verdad me encantaría ser el tío ese que en las playas pone las banderas para informar a los bañistas de si uno puede o no echarse al agua. Tiene que ser un placer eso de ir adonde están los trapillos de colores y pensar: «La verdad que hoy estoy animado, sí que lo estoy, y me encantaría que viniera mogollón de gente para charlar». Y entonces, pones la bandera verde y ¡¡ hala !!, miles de personas en el arenal y tú dando palique a unos y a otros.

Pero que estás así como un poco harto porque es fin de semana y no van a dejar sito para tu toalla y vas a tener que aguantar a gente con sus aparatos de música, niños que te tiran arena, madres que gritan, imberbes que se pelean… con dos bemoles, bandera roja y aquí no entra nadie, van a entrar… si hombre…

Que viene alguien y te dice que le extraña que esté la bandera roja cuando ve una calma chicha en el mar… pues, ya puestos, te creces y le dices que sí, que no es por el baño, sino que han visto unos tiburones. Bueno; eso si el que te pregunta es gallego, que de mar todos sabemos algo, que si es del interior y de mar , pero de , pues entonces ahí ya es lo que te apetezca, que el agua del mar está afectado por la enfermedad de la cría del mejillón, que hay una corriente interna peligrosa o si te apetece que el año pasado estando así el mar se ahogaron 10, 17 o 14.077 personas, que va a saber él si es de Salamanca y ha venido a pasar tres día… bo.

Ah!, eso sí, digas lo que digas, no te olvides de la frase clave: «El mar es muy traicionero, muy traicionero». Y es cierto, el mar es traicionero pero el tío de las banderas es… tela.

GRACIAS
Gracias a las librerías Cascanueces (La Coruña), Pedreira (Santiago) y Trazos (La Coruña) por dar a conocer al público los libros de cuentos de Rodribico

«Garabolis», mi primer cortometraje

Martes, junio 28th, 2011

Vamos a ver; todo esto de GARABOLIS empezó como empiezan todas las cosas, por casualidad, y la casualidad… pues la casualidad es eso, la casualidad, y si alguien supera la estupidez antes escrita… que lo intente, que dudo que haya un descerebro como el mío y si lo hay bienvenido sea que buscamos a alguien más y hacemos pandilla para los findes.

Total, que un día conocí al director y cineasta Alfredo Pardo y entonces surgió la idea de hacer un corto, que hasta etonces yo de cortos… los de cerveza.  Alfredo decía que podíamos hacer uno con tintes dramáticos, y como para dramas ya está el país y para tintes las lavanderías le convencí de que no, de que mejor algo distinto, gracioso, curioso, malo o malísimo, pero menos drama… lo que fuera.

Y así, dándole vueltas y vueltas a una idea surgió este cortometraje, Garabolis, en el que se trabajó más de 48 horas, haciendo tomas y más tomas, cortando al tráfico dos calles de Chantada (Lugo), con un frío que no sé ni como las imágenes no salieron escarchadas y parando el rodaje cada vez que alguien pasaba y decía casi a gritos: «¿¡¡¡ E qué e isto!!!?»; «un cortometraje», contestaba uno del equipo con voz cansina. «¿¡¡¡¡ E que é un cortometraje !!!?», «como una película», decía otro; «¿E cando se pode ver, e de que vai, e canto costa, eisto para qué es, y como se llama el niño y… ?», y más que estar grabando un corto aquello parecía una novela radiada.

 Y mientras unos pedían disculpas por interrumpir y se callaban, otros pedían perdón también por interrumpir pero no paraban de hablar; muy español el asunto, como ves. Eso sí, educados educadísimo pero de callar, nada que por momentos ganas te daba de que a alguno de los improvisados espectadores les diera un infarto y entonces si que callaran y con suerte hacíamos unas tomas por la cara de un desmayo y malo sería que no la pudiéramos encajar en la cinta.

Y como esto de los cuartos, del dinero, es una gaita. En un plis plas resolvimos lo más acuciante. ¿Problemas con el sonido… ?, ni uno, cine mudo. ¿Problemas con el vestuario… ?, nada, ropa de época, busca en el armario de tu abuelo que algo valdrá. ¿Actores… ?, los mínimos. ¿Infraestructura… ?, la milmilimilimiillonésima parte de un centímetro cuadrado del AVE. Y todos con gran ilusión, formando un equipo… pues como La Roja: «¡¡¡ A por ellos, oe; a por ellos oe !!!».

Y así, tras luego montar todo, nació Garabolis, mi primer guión cinematográfico en el que aprendí cientos de cosas curiosas, complicaciones que ni te imaginas, situaciones que pese a estar escritas, reescritas, pensadas y repensadas hay que resolver en el instante; que si falta eso y lo solucionamos con aquello otro, que este movimiento no es lo que buscamos, que la cara de pillo tiene que ser… que tienen que caminar por aquí, que el sombrero…  

Una experiencia muy pero que muy interesante y enriquecedora. ¿El resultado?. Pues depende; aunque pasó la primera fase de los Premios Mestre Mateo del Audiovisual Gallego, como yo siempre busco algo más y no suelo conformarme con nada, de nota le doy un 7, otros le han dado un 8 e incluso un 10 (mi madre y mi hermana) pero acepto que le des un 1. Un cero, ni de broma, que con el frío que papé… bueno; vas dado si me das un rosco, que lo que veas y si es posible que lo disfrutes.

LA FICHA Y EL EQUIPO

Dirección: Alfredo Pardo; Guión, Manuel Guisande; Fotografía, David Vázquez; Música, Miguel Costas; Cartel anunciador, Xaquín Marín; Intérpretes: Darío Loureiro, Mela Casal, Carlos Blanco, Leopoldo De Soto, Humy Donado, Julio Cela. Producción, Chantada Film; Empresa Productora, Chantada Film; Formato de rodaje, HD; Duración, 9’ 00’’

Las agencias de calificación hacen el griego

Viernes, junio 17th, 2011

Vamos a ver. Yo de Economía, lo justo (creo que en Grecia estos días saben mogollón); pero tan justo que llego a final de mes con unas monedillas para un paquete de tabaco y poco más; pero mientras yo arribo derrapando para comprar unos cigarrillos, hay quienes de un día para otro (y no tipos como yo, sino países) no tienen ni pa cerillas y todo debido a algo tan misterioso como eso que llaman Agencias de Calificación.

Lo de estas entidades como Standard & Poor’s, Fitch y Moody’s, que son las más conocidas, de carácter privado y que determinan la solvencia de un país, es alucinante. Y para ellas la economía mundial la simplifican en tres letras; así de sencillo: la A, la B y la C; vamos, las tres primeras del abecedario, que supongo que lo harán para no molestarse, total quienes se van a molestar no son ellos… pues visto así para qué te vas a liar.

Entonces, según estas agencias, si tienes tres A… pues eres solvente, pero que muy muy solvente… bo, ni un problema. ¿Que te quitan dos A y te quedas con una?, pues ya no tanto pero, digamos que aún vas por buen camino. ¿Que te pasan a tres B?, pues ya vas un poco arrastrado. ¿Que te quitan dos B y te quedas solo con una?, lo mejor es que vayas vendiendo parte del país en anuncios por palabras a ver si tienes suerte. ¿Que te ponen tres C?, retírate, cámbiale el nombre a la nación, húndelo a cañonazos, tápalo con una manta y a ver si se olvidan de ti o alquílalo por temporada, como los chalés, pero en más grande, a lo bestia.

Y claro, lo que uno piensa, así, a bote pronto, quizás porque soy un poco impulsivo, es: «Standard & Poor’s, Fitch y Moody’s, ¿por qué no le ponéis una C a vuestro padre y dejáis de arruinarme?». Y lo segundo, como consecuencia de lo primero porque no hay segundo si antes no hay un primero, es… además de que «a vuestra madre también vale», ¿quiénes están realmente detrás de estas agencias?, ¿quién no manejará los hilos para arruinar un país por intereses que ni tu ni yo alcanzamos?.

Pues me la juego y a ver si alguno de ellos de la cara, a ver si me denuncian sabemos quienes son y me envían directito al corredor de la muerte en Oklahoma o Arkansas, que si es así pensad que lo hice por este mi país, España, que no sé si terminará con una A, con dos B o con tres C o sin letras. Pero pase lo que pase, den o no esos tipo la cara, enviarme tabaco mientras no me caigan unos 300.000 voltios en la sesera.

Allá voy, que sea lo que Dios quiera, a ver si con la denuncia y sabemos de una vez quienes son, pero pase lo que pase no os olvidéis del tabaco ¡¡¡ eh !!!: « Standard & Poor’s, Fitch y Moody’s, sois unos macarras, unos ladrones, una gentuza, contrabandistas, terroristas, delincuentes, bandidos, estafadores, gualtrapas, traficantes de dinero… ». A gusto me quedé oye.

ESTHER Y SU PROGRAMA EN RADIO VOZ

Como esto del vivir es la reoca, una compañera, buena amiga del blog y excelente profesional, Esther López, tiene un programa de domingo a viernes que se llama La noche con Esther, en Radio Voz. El programa se emite a partir de las diez de la noche hasta las tres de la madrugada. La idea es que el oyente interactúe a través del teléfono 902 173 273 y el correo electrónico lanocheconesther@radiovoz.es. Pues eso, pásatelo bien e interactúa.

¿Ir de picos pardos?

Jueves, junio 9th, 2011

¿Cómo fue la primera vez que fuiste de picos pardos?, ¿ocurrió tras una decepción amorosa?, ¿en el año negro después de una separación?, ¿un día de fiesta?, ¿una casualidad?. Pues neniño, no sé que como decírtelo, porque la palabra violaciooo… pues como que no; pero a mí me forzaron, pero como soy un caballero, no lo denuncié. ¿Me iban a creer?, no, porque, además, ¿cómo se lo iban a creer si ni yo mismo me lo creía?. ¿Y en dónde sucedió esta inesperada y rocambolesca historia que no me marcó para nada, pero para nada?.

En La Coruña, en Vigo, fuera de Galicia, en Ponferrada; más lejos, en Madrid; un poco más, en Málaga… pues no, más todavía, en Casablanca, ya ves tú, a unos 2.000 kilómetros de mi casita, de mi camita. Y cómo comenzó todo, cómo sucedió para ir a un país y terminar…

Todo empezó en un restaurante

Pues estaba cenando con mi amigo Juanmi en un restaurante de la avenida Mohamed V cuando escuchamos una pequeña discusión entre un camarero y una chica que estaba sola en una mesa, a unos diez metros de la nuestra. Lo normal sería no hacer caso; pero claro, eso sería lo normal, y como eso de la normalidad no va por lo visto mucho conmigo, decidimos muy caballerosamente invitarla con una sola intención: que tras la cena nos enseñara Casablanca la nuit.

Bastó una sola señal para que sentara en nuestra mesa y tras hablar a qué se dedicaba le propusimos que no enseñara cómo era la noche en Casablanca. Entonces surgió la primera sorpresa porque entre que mi francés no es ni era perfecto y que la respuesta fue en plan «pero oigo lo que oigo…» dijo algo así como: «No puedo ir con vosotros porque la policía me sigue». Joé, pensé, pues si te sigue a ti, a nosotros no es que nos siga, sino que ya nos estarán esperando en comisaría desenfundando los látigos para dárnoslos a pares y para mí que la taza de té hasta tembló.

Un secuestro, un coche negro

Tras quedar meridianamente claro a qué se dedicaba Zaira, que así se llamaba, pensaba que la idílica situación de que nos enseñara la ciudad se había acabado, terminado, y que con «tú mismo y tu mecanismo» no nos quedaba más remedio que aventurarse yendo de calle en calle a ver qué pasaba.

En esto estaba ocupada mi mente, en analizar cómo íbamos a conocer la ciudad alauí, cuando Juanmi me miró y me espetó algo así: «Pues vete con ella, que es una aventura». Yo lo miré y antes de que me diera tiempo a decir nada, la joven me cogió de la mano, me llevó a la calle y como si fuera un secuestro, un tipo alto me abrió la puerta de un coche negro y si te digo la verdad, no sé si entré o me introdujeron.

«¿Pero adónde vamos?», pregunté. Y mientras ella sonreía yo empezaba a ponerme nervioso porque veía que nos alejábamos del centro de la ciudad, que cada vez se veían menos luces, menos farolas, y que íbamos por una carretera sinuosa, bastante más sinuosa que ella, te lo juro, como que te lo juro que desde entonces adoro las líneas rectas.

No es que la familia de Juanmi, mi amigo, sea muy muy numerosa, pero con esa idea que tuvo de la aventura empecé a acordarme de cada uno de sus integrantes hasta el siglo XVII, momento en que el coche se detuvo en una zona que me pareció que debería ser el puerto por el olor a mar y porque a lo lejos veía unos barcos con las luces encendidas. La chica salió del vehículo, a mí me abrieron la puerta (que si me la llegan a encerrar mejor, pero no, era para salir), y así lo hice y me encontré a dos jóvenes y supermusculosos negros en la puerta de una casa, haciendo, supongo, de guardias de seguridad.

Miedo en el puerto

Desde el exterior se veían unas escaleras empinadas, como unas veinte, que llegaban como hasta el cielo y que ella subió como una gacela mientras yo abajo le decía: «¡¡¡ No, no entro, baja, baja !!!». Y mientras los fornidos negratas me decían «non problem, non problem», yo pensaba «¿pero cómo que «non problem, non problem»?, esto es un «tremend problem». Y a la vez me decía: «Pero si aquí como quieran lo de menos es que me roben, sino que me hacen desaparecer y del Guisande nunca más se supo».

Entre los negratas con «non problem», yo muerto de miedo diciendo a Zaira que bajara, y ella diciendo que subiera… parecía que el tiempo no pasaba, pero pasó, y uno minutos más tarde la joven bajó; nuevamente un hombre me abrió la puerta del coche negro, continuamos por una carretera y poco a poco vi que de nuevo que había luces, farolas, y que nos acercábamos al centro de la ciudad, a la civilización, que a mí en aquellos momento como si fuera la azteca, pero ¡¡¡ por dios quería ver a alguien !!!. «¿Aventura, aventura?», me repetía mientras mis pulsaciones deberían estar entre 1.000 y 1.500 y con la familia de Juanmi iba ya por el siglo V antes de Cristo.

Una bailarina moviendo el vientre

Así que ya traumatizado le dije que no se preocupara, que le pagaba igual pero que yo me iba al hotel; no sé si a dormir, a tomarme una tila o robar en una farmacia una caja de ansiolíticos o a suicidarme, pero que de aventuras amorosas… nada, que había venido a conocer Marruecos y nada más. Y en esas estaba, convencido de que toda aquella pesadilla había acabado cuando la joven, que era guapísima, pero que a mí ya poco a poco me parecía menos, me dijo: «No, quiero estar contigo».

«¿¡¡¡¡¡ Conmigo !!!!!?. Ni hablar, al hotel», le indiqué al conductor. Entonces ella le habló en árabe. Claro, yo árabe no sé, pero es que de verdad que hay situaciones en las que no se necesitan idiomas para saber que aquello aún no había acabado. Y claro que no acabó, iba a acabar… a los poco metros el coche se detuvo, bajamos, me cogió de la mano, entramos en un local y de repente me encontré en una especie de inmenso salón en el que (como en las películas) una joven contorneaba su cuerpo y la gente le ponía billetes en sus escasas prendas mientras tomaban té, aplaudían y cantaban. Bueno, aplaudían y cantaban todos menos yo, claro, que no sabía bien ya qué hacer, si llorar o prepararme para ver qué pasaba cuando saliéramos del local.

Tras casi una hora viendo contorneos, salimos y, ni que fuera ministro, otra vez el maldito coche negro. Entonces dije nuevamente al conductor: «Ahora sí que vamos al hotel» Y pasados unos minutos y después de recorrer otra vez varias calles se paró; pero allí no estaba mi hotel.

Un tipo grasiento, una llave

Le pregunté adónde íbamos, y como si fuera un trapo, me cogió de la mano y me encontré ante un tipo trajeado, con gorra grasienta, dándole un dinero y él a mí una llave y…… pues… yyy y pasado el yyyy, al final llegué al hotel, al mío, al de verdad, al que había pagado, el que había contratado, el que amaba, el que sabía que…

Y allí estaba Juanmi, que nada más verme me preguntó por la aventura y cómo había tardado tanto. Le conté todo, pero todo todo porque tenía una angustia que si no se lo decía a él tenía que buscar un médico o un psicoanalista y… bueno, contarle todo lo que se dice todo… excepto que tiene un familiar total, pero totalmente imbécil en el siglo III antes de Cristo

Esos países que nos leen

Lunes, mayo 30th, 2011

Esto de Internet, de la Red, de la Blogosfera, del tuenti, twitter y no sé cuantas cosas más es flipante, desconcertante, fascinante y asoballante. Si hace unos días me quedé traspuesto y cuasielectrocutado cuando me enteré que el blog se traducía en la Universidad de Kentucky y que a los alumnos se les enseña como ejemplo de construir un género literario como es el artículo; ahora… otra sorpresa, que como esto siga así me veo recostado en una lápida pero ya. Tío, que son muchas cosas juntas las que me están pasando y uno tiene un corazón normal, que como siga así me va a dar un pallá.

Sigamos, que estoy vivo aún. El caso es que desde que en el periódico tenemos una nueva forma de comprobar las estadísticas, esto es el no va más. Ahora en el ordenador puedes entrar en una pantalla en la que ves todo el mundo y, pasando el cursor por encima de cada país, sabes el tanto por ciento de la gente que te lee.

Pues bueno, ya ves, se me ocurre pasar por los emiratos árabes, que ya me dirás tú qué se me perdió ahí porque realmente iba a ir a Vigo pero me despisté (por cierto un viaje muy pero que muy cómodo, unos 4 segundos, que yo no sé en que va la gente que dice que tardas horas y horas… allá ellos) y me encuentro que en Sharjah, uno de los emiratos, un 0,1% de las entradas en la bitácora son de allí.

Y fue ver ese 0,1% y a la mente me vinieron los petrodólares, la gasofa que echo en el coche y descubro que en la capital, Sarja, hay anualmente una cumbre mundial de editores, con lo cual ya le mandé en un volado la información a mi editora para los cuentos de Rodribico, que si es preciso le pongo un turbante al pajaruelo y como si hay que hacer que huela a queroseno, vamos, lo que sea.

Total, que el ciudadano de Sharjah que me/nos lee, porque el 0,1%, supongo que será eso, uno y solamente uno, no estaría mal que me invitara a pasar unos días al Golfo, cosa que hace tiempo que no practico, y te lo prometo que no pienso molestar ya que yo solo gasto lo de siempre, como un utilitario de baja gama, un huevo frito y cacho pan a los cien.

Pero estaba yo en esto de los países cuando pensé en ti, ya ves, en las oraciones no, pero de la sesera soy incapaz de quitarte. Y me dije otra vez ¿por qué no jugamos a ver la idea que tenemos de las naciones adonde llega el blog y, si tenemos suerte, ellos nos contestan a ver si lo que creemos se ajusta a la realidad o nos dan una visión distinta?, ¿te parece?. Oye, que tampoco hay que hacer un tratado de cada sitio, que con unas palabras vale. Y no te enrolles con: «Una vez fui a Luxemburgo y había… », plasta más que plasta, unas palabras y ya está, que sí que en Luxemburgo había de todo y hasta sobrabas tú, pero no te lo dijeron, que en Europa son mu educados.

¿Empezamos? Sí, pero ante de comenzar que quede claro que son ideas preconcebidas, que seguro que son tópicos y que nada mejor que nos contesten, que no queremos perder amigos, que se empieza por «un creo… » y terminas en un «adiós» o un que «te den». Lo dicho, simplemente tópicos ¿vale?, que nadie se rebote, que nosotros con el bacalao que tenemos en España ya vamos servidos.

Vamos a ver, Portugal: Gente agradable; sencilla como los gallegos, emigrantes y un país caro. Francia; Muy refinados, demasiado, todo muy perfecto, muy ordenado, y como que no nos tragan. Alemania: Mucha seriedad en el trabajo, poderosos económicamente, nos amargan la vida con sus exigencias monetarias y no se ríen nada de nada. Italia: un cirio que no veas, una melé, un desmadre de gobierno, un desastre y la gente apasionada. Bueno, de vez en cuando también algún tiro suelto de la Mafia. Holanda: Tulipanes y la selección de fútbol. Noruega: Un frío que no veas, casitas de madera, todos en su vivienda sin salir y hay más esquiadores que peatones. Grecia: islas preciosas, un lío para ir de unas a otras y la gente… desconocida. Polonia: Un país pobre, triste y frío. Reino Unido: A ver si nos dan el peñón de una vez, gente seria, impávida. Rumanía: Pobreza y bastante delincuencia. Suiza: El condenado rollo ese del reloj y paraísos fiscal. Una mafia organizada y todos muy callados. Chequia: Ni idea. Rusia. Vodka, frío, mafia, pobreza, monumentos preciosos. Letonia: Ni flores. Hungría: Zíngaros. Finlandia: móviles Nokia y un sito que está muy pero que muy lejos y mucho frío. Marruecos: Alegría, semipobreza, dictadura.

Sigamos: China: esclavitud, trabajo, trabajo y más trabajo. Tailandia: masajes, prostitución. India: País emergente y con futuro. Gente agradable, simpática. Australia: Un país donde se puede uno labrarse el futuro, muchos veleros y alto nivel de vida. Japón. Maquinitas y más maquinitas digitales. Muy trabajadores, alegres pero con cara de inocentes. Nigeria: Calor, alegría dentro de la pobreza, tribus. Estados Unidos. Poderío tecnológico y económico, incultura, metiéndose siempre en todo los fregaos y un hombre que se llama Obama que puede hacer mucho por el país. México, juerga, poco trabajadores y mucha delincuencia. Miedo a ir de vacaciones allí.

Más: Guatemala: Nada, la broma esa tonta de guatapeor. Costa Rica: El único país que no tiene Ejército, debe ser tranquilo. Colombia: Narcotráfico. Venezuela: Un país rico que ha ido a peor y adonde emigraron muchos gallegos. Un presidente , Chaves, tocado del ala, pero muy tocado. Ecuador: Por ahí pasa el ecuador, pero si me invitan también paso yo. Perú. Música y montañas. Bolivia: Una desconocida. Brasil. Playas, chicas, fútbol y delincuencia. Chile: Todo el mundo habla de la dictadura. Argentina: Habla que te habla de psicología.

Bueno así veo yo, en pinceladas, estos países ¿y tú? Y especialmente tú que vives en ellos ¿nos puede aclarar estas ideas?. Gracias.

Quiero llamarme Kovalski

Jueves, mayo 26th, 2011

Yo con mi padre tenía una relación estupenda, magnífica, soberbia, porque era un tipo genial de los geniales; bueno yo hablo de mi padre porque tenía solo uno, si hubiera tenido una docena de padres tendría que especificarte quién era el genial; pero como solo tuve uno… pues el caso, que nosotros en serio hablábamos poco porque teníamos ya bastante claro de qué iba esto del vivir, así que nos dedicábamos a conversaciones más altruistas, filantrópicas diría yo.

Por eso un día, como puse ya en otro artículo, me preguntó: «Oye, que el vino vicie… normal, ¿no?; ¿pero que la cal vicie… ?». Obviamente comprendí su duda y en más de una ocasión teorizamos sobre este asunto, aunque he de reconocer que a una conclusión lo que se dice a una conclusión llegar no llegamos, pero… hicimos lo que pudimos, que nadie nos pedía cuenta de resultados.

En otra ocasión, al preguntarle por qué se había casado con mi madre tras enseñarle ella una tarjeta amarilla, me miró y dijo. «Mira hijo, las oposiciones que hice fueron muy duras, muy duras. En Madrid, el preparador me decía “ tema 525´´, y yo contestaba “sí ´´, y a decirlo de memoria. Un día _ prosiguió_ me preguntaron, yo dije que “sí ´´, pero pensé que era un tema más; pero no, era tu madre, ¡¡¡ me estaba casando !!!».

Y otra vez, hablando sobre la guerra, porque nuestras conversaciones eran muy dispares, en este caso dispares todo lo que quieras, pero no mates a nadie, me dijo: «Tú verás, pero si vas a la guerra… hazme caso, todo menos llevar la bandera, que a ese lo liquidan en un segundo». Y yo le pregunté si eso ocurría con todas las banderas y, no sé que te diga, pero cuando llegamos a la de Zambia lo vi dubitativo, pero por si acaso… desde entonces no toco ni una, no vaya a ser.

Y estaba ayer pensando sobre el tema ese de ser abanderado en caso de conflicto bélico cuando me dije… «si voy a una guerra… cómo voy a ir a una guerra llamándome Manuel o Guisande… eso no es un nombre para ir armado. Para médico… vale: Doctor Guisande, por ejemplo, suena bien pero para una guerra… ».Y estaba yo así como un poco tristón, apesadumbrado, cuando se me hizo la luz: «Nada, me cambio de nombre, quiero ser Kovalski; sí, ¡¡¡ Kovalski !!!».

Y es que en las guerras siempre hay un Kovalski que es la repera el tío. Es más, a mí me han dicho que hay guerras que antes de empezar preguntan si en cada bando hay un Kolvalski y que incluso se han dado casos de que se ha retrasado la matanza hasta que no haya un Kovalski por bando, que sino la guerra no es reglamentaria… no sé, eso dicen, que yo que ni hice la mili… que voy a saber pero si lo dicen…

Pues eso, está el capitán de la patrulla en medio del fuego enemigo y entonces dice a gritos: «¡¡¡ Kovalski, Kovalski !!!!, cubre el flanco izquierdo». Y allá se va kovalski rozándole las balas, zigzagueando y sudoroso hasta que se pone a cubierto. Y en medio de la metralla, una señal a Kovalski, y Kovalski sabe que tiene que ir al puente y lanzar una granada en un punto concreto para hacer replegar al enemigo. Y Kovalski lanza la granada… y ¡¡¡ tío!!!, justo en el lugar preciso, así da gusto ir a la guerra hombre, así da gusto.

Y kovalski que es fuerte y listo, vuelve de nuevo a la patrulla zigzagueando, tirándose por el aire dando una voltereta y cayendo justo en la improvisada trinchera de sacos… Y nada más caer, como si nada, Kovalski informa de dónde están los francotiradores, los carros de combate del enemigo, las patrullas que tiene, el tipo de armamento, como se llama el concuñado del cabo furriel y si utilizan Movistar o Vodafone. Tío, kovalski es mucho, Kovalski es un google de la vida, lo sabe y lo controla todo, pero todo todo. Y yo, si voy a la guerra, quiero eso, ser Kovalski, porque ya me dirás adónde voy yo con Manuel o Guisande… nada Ko vals ki, quiero ser Ko vals ki.

Claro que Kovalski la verdad tiene un problema, que es lo único que menos me gusta de él. Y es que al final el Kovalski de marras recibe un tiro y agoniza en el campo de batalla mientras el capitán le sujeta la cabeza, le cierra los ojos, se abraza a él y le quita la chapilla esa que lleva sujeta con una cadena al cuello mientras la aprieta con la mano. Pero bueno, problema problema, relativo, porque teniendo en cuenta que a mi mujer, la sioux, le queda genial el negro, tampoco es para tanto ¿no?. Manuel, Guisande… tonterías, ¡¡¡ Kovalski !!!, ¡¡¡ Kovalski !!! ese es el punto.

FEDEGUSTANDO, UN BLOG DEDICADO A LA GASTRONOMÍA

Un buen amigo del blog, Federico García Poncet, es un sibarita y eso del comer le va que no veas. El caso es que tiene una bitácora Fedegustando en el que no solo dice dónde comer, sino recetas para cocinar. En fin, mejor que lo veáis y ya me diréis. Yo creo que el blog es bueno, por lo menos el gran Fede el es doble de fuerte que yo y para mí que la clave son las recetas, las de cocina, porque las mías, las únicas que tengo son las del ambulatorio.

Esos hipermegacentros comerciales

Lunes, mayo 23rd, 2011

No sé si a ti te pasa lo mismo, puede ser, pero yo cuando voy a un hipermegacentrocomercial la verdad que me quedo asombrado porque pasar de estar con 11 personas, que son los habitantes de mi aldea, a unas 1.500 o 2.000 que son las que en ese momento están en las macroinstalaciones no es fácil de asimilar.

Yo porque no sé dibujar, pero si supiera, con unas pinceladas retrataría en un segundo a mis queridos vecinos. A Maruja con un pañuelo en la cabeza que parece un tuareg, y sobre él un gorro de tela con la publicidad de Ferramentas Mayoral SL; a Enrique con gorro o boina, según el día; a Virtudes con su mandilón a cuadros quitando malas hierbas; a Manolo con su barba y su gorra roja y a Gelito, medio calvo, con seis dientes arriba, cinco abajo y también con gorro pero de la competencia: Ferramentas Mandín SL. Y por el medio, tela por el medio; por el medio la sioux, con sus 1,75 metros de altura, rubia y de ojos azules que cuando se pone una gorra americana parece la quarterback de los San Francisco 49er (forineibers) pero en vez de repartir juego repartiendo conversación.

Y en tanto todo esto sucede, pues yo flipando, mirando para unos y para otros y pensando que los unos son la Vieja Europa y la forineibers es el Nuevo Mundo que descubrió Colón; pero eso sí, sin que se me note, disimulando, como si no pasara y todo fuera normal, que hasta me da ganas de ponerme un gorro que ponga Membrillos Martínez SA para no desentonar. Dios, para atarnos, para atarnos que estamos.

Pues como decía, que si supiera dibujar, con unos trazos clavaría a mis 11 vecinos; pero vas a un macrocentro de estos y te lo juro que yo me quedo pasmado porque es imposible plasmar la variedad de seres humanos que hay. Hay tanta y tanta gente y tan distinta… alta, baja, delgada, gorda, delgada- baja, baja-gorda, gorda-alta… unos con unas orejas inmensas, otros casi sin orejas, unos con unas narices que no veas, otros casi sin ellas y hasta parece que la mujer le va sosteniendo las gafas… ¿Y calvos?, oye ¿hay muchos calvos verdad o es impresión mía?.

Pero además también he apreciado que estos hipermegacentros la gente que atiende los locales no es muy simpática ¿verdad?. Yo hace unos días estaba paspando en uno de ellos, haciendo nada (que es precioso y os lo recomiendo) cuando me acerqué a una pequeña heladería que más bien parecía una nevera portátil.

Total que allí estaba viendo los tipos de helados que ofrecían, que yo me había quedado como el más moderno en el de Tutti-Frutti, y según estaba leyendo: «requesón, pistacho, coco, miel… » oigo con un tono como que no: «¿Sabe ya lo que quiereee… » Y alzo la vista y me encuentro a una chica con una tarrina en la mano y en la otro un artilugio de metal, como un sombrerito, que me mira como diciendo: «No me diga que no lo sabe aún que se la estampo en la cara».

Y como tal cual lo sentía ( «a ver quien es más borde», me dije), para desesperarla abro la chaqueta, remiro en un bolsillo y saco las gafas lentamente (ya había cinco personas en la cola, pero vamos a mí como si la llega a Sevilla) y le digo con esa cara de bobo de cuatro ojos en plan de no entender nada: «¿Si?», «que si quiere algoooo», responde porque responde y porque era respondona. Claro, uno no lo dice pero lo piensa: «No hombre, no quiero nada; si desde que nací mi mayor entretenimiento siempre ha sido ver helados, no sabe usted lo feliz que soy desde pequeño viendo helados a través de una cristalera… ».

Y entonces contesto que quería una tarrina con coco, pistacho y reque… y antes que dijera requesón escucho: «¡¡¡¡¡ No !!!!!!, no puede ser, solamente dos sabores». Y entonces cavilas: «Mire, ese ¡¡¡¡¡no !!!!! tan rotundo, qué le sale… ¿porque es usted así, que nació así de positiva en la vida o es que se han juntado en California o Michigan la plana mayor de la multinacional a la que pertenece esta maqueta de heladería para en una reunión de alto nivel y secreta establecer que nunca, pero que nunca jamás de los jamases tres sabores, ¡¡¡ que dos y solamente dos !!!?». Y te vas con la tarrina, con dos sabores y un aroma. El pistacho y el requesón… los sabores; y el aroma… el aroma como que a esa chica le han comido el coco.

EL TIRALÍNEAS, UN BLOG MAGNÍFICO

Es sin lugar a dudas uno de los mejores blogs de España en todo lo relacionado con la arquitectura, muy sencillo y atractivo. Es la bitácora El tiralíneas, de mi amigo y compañero Javier Armesto, que se ha independizado de La Voz. Pasa y léelo, seguro que te encantará y aprenderás mucho.