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En la ciudad hay gente que está fatal, pero fatal fatal

Viernes, marzo 23rd, 2012

Fue solamente una mañana, ¡¡¡ pero qué mañana !!!. Y la conclusión es que en la ciudad la gente está fatal, pero de atar de atar, pero completamente de atar, bastante más que la vaca marela que veo todos los días aquí en la aldea, aunque supongo que también tuve mala suerte y que no todo el personal está así porque sino… «es que non volvo, hay non, non sí, non sí».

Y es que todo comenzó en la Jefatura de Tráfico de La Coruña, donde fui a una ventanilla y nada más decir: «Mire, traigo un papel para una baja de un coche y… ». ¡¡¡ Dios !!!, la señorita que estaba tras el cristal dijo más o menos casi gritando y como si la estuviera estrangulando: «¡¡¡ Pero si aquí no es, que es en la ventanilla 3 !!!».

Joé con la ventanilla 3, ni que fuera algo especial, porque por mucho que la miré era igual que la 1 y la 2, y hasta pensé que si la gente está de atar, que guay que la chica estuviera encarcelada tras el cristal que si la dejan suelta se me lanza a la yugular en plan boa por el agujero ese de la ventanilla. Y así, sobre las 10 de la mañana, ya no necesitaba tomar el segundo café del día porque el grito que me dio me despertó que no veas.

Y solo cinco minutos después, pero solo cinco, subo a un autobús urbano, de esos que tienen asientos enfrentados (muy propio de la ciudad, por lo que veo) y ni tiempo para sentarme porque otras dos que me caen de remanguillé en la chepa sin comerlo ni beberlo. Pago 1,20 euros y al segundo oigo: «¡¡¡ Ehhh !!!, ¡¡¡ ehhh !!!, ¡¡¡ usteeeeddd !!!, ¡¡¡ el billeteeeeeee, el billeteeeeee !!!», y vuelvo retumbándome a los oídos a por el billete que, claro, como no sabía por donde salía el condenado papelillo… pues escuché un «¡¡¡¡ ahíííííi !!!». «Vale Fernando Alonso, vale crack de la línea 2», pensé.

Así que con el papelillo en la mano voy por el pasillo del autobús cuando encuentro varios asientos vacíos: dos mirando para atrás del autobús y otros dos hacia delante, ocupado uno de ellos por un señor. Me siento junto a él y le digo «son incómodos esos asientos en los que vas al revés ¿verdad?». Joé, ni que fuera el padre de la boa de la ventanilla 3, una mirada… pero una mirada… que estuve por decirle que no soy un asesino, se lo juro; que cuando voy en autobús me llaman usuario, que cuando bajo y ando soy peatón y que cuando cojo el coche, pues conductor; vamos, un ser normal, que apunto estuve de mirarle si iba a hacer un ademán y sacar una navaja albaceteña e incluso animarle: «Venga hombre, ábrame en canal si así es más feliz; venga, que pongo el pecho al descubierto y hacemos aquí una ensangretá… si usted así es feliz… ».

Y tal cual bajo del autobús, me dirijo al antiguo Gobierno Civil coruñés para un trámite. Espera que te espera, pues me tocaba el número 42, y cuando lo anuncian pues voy (ni que estuviera predestinado), a la mesa 3. Y en la mesa 3 intento explicarle a la señorita que a mi mujer le caducó el DNI y… pues como si le cuento que soy San José de Calasanz; la chica me mira y dice: «¿Y el número?» y trato de explicarle que mi mujer y… «¿y el número?».

Y le digo que soy el 42, incluso de zapato, y me dice «¿tengo que verlo sino… ». Y ¡¡¡hala !!!, como yo llevo pocos papeles, a sacar servilletas de bares, anotaciones, móvil , cartera, llaves y el número que no lo encuentro y entonces le voy a decir y… «¿Y el número?», vuelve a responder en plan eco.

Y claro, al final aparece el número en medio de un rebumbio de papeles en la mesa y entonces pienso que el DNI de mi mujer en realidad está vigente, pero que muy vigente y que lo que está caducado, pero totalmente, es alguna gente, empezando por la señorita boa y la señorita del 42. Y pensar que otro día tengo que volver… que me aten, pero a mí a la marela, que me parece más normal.

Y parecía una simple ferretería…. ya

Miércoles, febrero 29th, 2012

(Cosas que pasan y puende pasar en cualquier pueblo)

Ni subida de impuestos, ni prima de riesgo, ni la reunión esa de Davos (Suiza) para ver qué se hace con la Economía, que mejor no pensarlo. El asunto que nos trae a todos de cabeza en el pueblo desde hace ya varias semanas es la nueva ferretería. Ya ves, una cosa tan sencilla como una ferretería; sí, donde venden clavitos, y todos desquiciados porque…

Vamos a ver; yo comprendo que en una ciudad abran una ferretería… pues no tiene importancia, vamos como si la cierran, arde o se inmola el propietario, nos vamos a preocupar ahora por eso… bo, pero aquí… aquí es otro asunto, pero precisamente el asunto no es la ferretería en sí, sino de quién es el establecimiento.

Así que durante días no ha habido más que habladurías y habladurías hasta que una voz autorizada (autorizada porque gritó más que ninguna otra, obviamente, pero que todos la aceptamos como autorizada) no dejó lugar a dudas. «Quien está en el mostrador es familiar de uno que es de la Guardia Civil de Tráfico», y esto es… ni te lo imaginas.

El grado de consanguinidad no está claro, más bien difuso, pero que muy difuso, porque entras en un bar, sacas el tema, y entre grito y grito, entre «¡¡¡que va ho !!!», entre «¡¡¡ cala home cala !!!» y «¡¡¡ que dis home que dis !!!»… si es la esposa, la prima o la suegra, creo que nunca se sabrá, pero que el pariente es guardia civil de Tráfico, de eso no hay duda, y con la de comilonas que hay por aquí y con lo que se bebe, que otra cosa no pero darle al tintorro… ser amigo de uno de Tráfico… vamos, ni te cuento.

Así que en el pueblo, de forma callada, soterrada, como quien no quiere la cosa, cada uno tiene su estrategia para contactar con el de la DGT. Ya hay quien ha ido a por chinchetas sin necesitarlas, otros que han ido a preguntar por cualquier herramienta y quienes están esperando a que salga algún empleado para cuando lo vea… placarlo como el fútbol americano y llevarlo por la oreja al bar para invitarlo a algo, a lo que sea, pero invitarlo aunque tenga que abrirle la boca para meterle una cerveza. Da lo mismo, invitado e invitado, que aquí cuando se dice invitado, el asunto es serio.

Pero claro, no todo iban a ser alegrías. Como la gente del pueblo es muy noble hay un problema colectivo que afecta las cociencias y es el siguiente: ¿Se va a dejar de ir a la ferretería de siempre, a la que se ha ido toda la vida?. Y esto de verdad que es un lío. Y es comentarlo… y bueno, es que hay de todo.

«Yo no pienso ir a la nueva», dice uno en el Bar Pedreira, a la vez que añade «no tengo coche, a qué voy a ir… », y como atacando a la yugular otro le contesta apostado en la barra y desde unos 1.500 metros: «¡¡¡ Y tu hijo qué, y tu hijo qué… !!! », que por la forma de cómo lo dice y por la preocupación hasta piensas de quien es el hijo, pero callas, no la vayas a liar más.

Total, que así llevamos varias semanas y me imagino que un día pararan a uno y entonces ese uno bajará del coche y dirá al agente: «Miref feñof agente que foi del guefblo. Fenga, fenga, mire lo que fone ahíf. Farfetería Jofvi.  Miregf, confré un guevo de juchillofs, una refarfaradora, dofs marfillogfs neugmáticofs, cuatro falfalicates… ¿llamagmos a su jonfañero?». Y como el agente no le conteste «Ferogf fief del guefblo no fasfssa nada, no fasfassa nada, vag fasfarrr. Figa afelante, figa falantegf fuen hombregf, figa figa». Pues aún contestando así el de la Benemérita…. veo a más de uno en el trullo.

NACHO DE LA FUENTE, UN AMIGO Y UN CRACK DE LA BLOGOSFERA

Más que actividad tienen mi buen amigo y compañero Nacho de la Fuente. Los próximos días 7 y 8 participará en la isla de San Simón (Pontevedra) en una reunión a la que asistirán los más destacados expertos en redes sociales de España, y unos días después, el 22 y 23, asistirá al II Congreso Iberoamericano sobre Redes Sociales que se celebrará en Burgos. En fin, que mi amigo Nacho, el que tanto me ha ayudado en esto de la Blogofera,está que no para con su bitácora Lahuelladigital, y yo no paro de alegrarme por él.

En la adea se viaja, pero vaya viajes

Miércoles, febrero 8th, 2012

(Cosas que suceden cuando te vas a vivir al campo)

En la aldea pasan cosas inconcebibles y si las concibes… no le des vuelta tú no eres normal, puedes ser parecido, similar o asimilado a la realidad pero normal… no, ¡¡¡ qué vas a ser normal … !!! mira neniño, no mares y tómate el café.

Hace unos días en la aldea entré en la casa de Maruja; ya sabes, esa buena vecina que cuando habla la oyen en el sureste de Kazajistan; pues bueno, entré y de repente oigo: «¡¡¡ El veñe hoxe de Canarias, veñe hoxe !!!, ¡¡¡ que su padre hace un año viño de Alemania, de Alemaniaaa !!!», repitió Maruja, que hasta me hizo pensar que los alemanes no es que se levanten pronto porque sean trabajadores, sino porque los despierta Maruja, pero bueno esto son cosas que se me ocurren que no las tengo muy claras. Investigaré.

Yo la verdad, he de reconocerlo, no entendía nada de lo que decía Maruja y menos por la mañana, que estoy sopas total hasta las 12, así que seguí callado tratando de averiguar de qué hablaba porque la realidad es que a la aldea, en los últimos 10 años, el único que recuerde que vino fue un conductor que se perdió, y cuando salimos casi todos a indicarle por dónde regresar, el automovilista no nos hizo ni caso y salió escopetado.

Mis vecinos dijeron que era un maleducado; yo la verdad callé, pero tal como salimos todos, a gritos y algunos con aperos de labranza con hachas en la mano, palas, picos y otras arma, no me extraña que se fuera, que estoy seguro que más que pensar que le estábamos señalando por donde tenía que ir, seguro que creyó que los íbamos a linchar; pero bueno, esto es otra historia.

El caso es que Maruja, con un paño en la cabeza y sobre el paño un gorro, que parecía un tuareg, seguía contando: «Quen veñe es Raúl, que non, que non é Jonzalo, que é Raúl, que é o mais novo, o mais noviño, que antes estuvo en Suiza, ¡¡¡¡ en Suizaaaaa !!!!!», gritaba Maruja, que creo que los suizos se despiertan también a la misma hora que los alemanes.

Por momentos, más que la aldea aquello me parecía más un aeropuerto, pero sin maletas, hablando de Argentina, de Suiza, de Alemania… como si fueran vuelos: unos que iban, tros que venían… pero como no veía balizas ni Torre de Control y olía a vaca como que estaba seguro que seguía en la aldea, que si estaba…

De repente, Maruja me habló al oído y fue tal el toinnnnngggggg que sentí que no me fui a Urgencias de milagro, y aún estaba yo con un infinito sonido interior en el oído cuando pregunté entre contento y extrañado: ,«¿Pero quién es el que viene?, ¿quién viene de Canarias?. Y Maruja contestó: «Ti non o coñoces, ven Raúl, ven Raúl». «¿Qué Raúl?», volví a preguntar intrigado. Y entonces Maruja lo dejó meridianamente claro: «Veñe Raúl; bueno Raúl no, suas cenizas, as ceniza, que morreo hoxe». Joé con la aldea, viajar se viaja pero por lo visto, todo de una tacada y así… como que no mola.

PD.- Utilizo un gallego bastante castellanizado para que pueda ser entendido el artículo.

ALGUNA CONFERENCIA, CONTRATADA

Bueno; desde que hace unas semanas La Xunta de Galicia me ha incorporado a un programa de conferencias, ya he concertado dos (250 euros, tampoco es tanto) en otros tantos colegios a los que hablaré de guiones de Radio, Televisión y Teatro, (también prácticas, para que no sean aburridas) además de un coloquio en el que podrán preguntar sobre blogs, cuentos, chistes, Maedios de Comunicación… en fin, que espero que los alumnos se lo pasen bien

Si te cuento lo que descubrí…

Viernes, enero 20th, 2012

(Cosas que pasan cuando dejas la ciudad y te vas a vivir al campo)

A mí ya me parecía que cuando vine a vivir de La Coruña a esta aldea de Mortoares, el pueblo más cercano, Oza dos Ríos, tenía algo raro. No sabía bien qué, pero algo había. A mí ya me extrañaba que llamándose Oza dos Ríos por la carretera no viera ni un riachuelo: «serán subterráneos», pensé; joé qué inocente era.

El caso es que mi mente barruntaba que algo había que… como te diría, yo lo sentía, lo percibía, pero no sabía qué era, hasta que hace unos días, lo descubrí. Sí, sé que es duro lo que voy a decir, pero que muy duro, pero lo diré: ¡¡¡ Nos quieren matar, nos quieren matar !!!.

No tengo la menor duda. Oza tiene unos 2.500 habitantes, con una media de 60 años y aquí está el quid; en solo 500 metros, que es lo que mide este pueblo pegado a la carretera, ¿a que no sabes lo que hay? Ni te lo imaginas: ¡¡¡ Dos tanatorios !!!; sí ¡¡¡ dooooos !!!. Y además están estratégicamente situados: uno a la entrada y otro a la salida; o sea, que no hay escapatoria, la palmas al principio o al final, no hay otra.

Yo en estos años he visto a tanta gente de negro que a veces estaba por parar y preguntar si había sufrido un viaje astral y en vez de Galicia estaba en algún sitio de Senegal o de Kinshasa, pero me callaba por prudencia (y también porque era blanco), pero dudas tuve…

Yo a los dueños de ambos tanatorios los conozco, me miran y saludan; pero yo ya no sé si me miran y saludan como vecino o como futuro cliente; pero la mirada es tal, siempre fija a los ojos, que de verdad que te da ganas de llevar puesto un termómetro y tras decir «hola» sacarlo disimuladamente para ver si estás a 36º, a 366 o a -86. Oye, que yo he visto mirar a mucha gente, pero de esa forma, tan así, tan tan tan… jamás.

Es duro esto porque, además, de las dos funerarias, una es, digamos, normal, solo es funeraria, para muertos; pero la otra… la otra tiene un bar y un restaurante que dan de comer y beber que no veas y, claro, con la delicada salud que hay por estos lares a mí me da que cuando vas a comer, más que comer te ceban para si te pasa algo te rematen en la funeraria, que una cena son 50 euros y un entierro 3.500 y el negocio es el negocio.

Mira, hasta tal punto veo yo el complot que tienen montado, que lo que no entiendo es porqué la funeraria, ya puestos, además del bar no abre un hospital al lado para así (como el Rey León) completar el ciclo de la vida. Naces, vives/comes en el bar y te mueres en el tanatorio.

Yo es tal la tensión en la que que me hallo que todo lo que sea caja, me suena a féretro y cuando voy al supermercado y oigo que alguien dice: «¿¡¡¡ Dónde está la cajera !!!?»… te lo juro que a mí me sale del alma: «¡¡¡Yo, no; yo, no, que estoy vivo, que estoy vivo !!!».

De verdad que paso unos sinsabores, unos tormentos, unas pesadumbres… yo recuerdo que cuando me daba la mala, estas aflicciones las mitigaba con chucherías y especialmente con todo tipo de chocolate y chocolatinas; pero es que ahora es oír «¿quieres bombones?» y mi primera idea es «bombones, bombones, bombones.. caja de… ¡¡¡ noooooooo !!!». Esto no es vivir, te lo digo yo, esto no es vivir, qué va a ser vivir si lo que quieren es vernos morir.

LA ESCRITORA NIEVES ABARCA PRESENTA SU LIBRO «CRÍMENES EXQUISITOS»
La escritora y amiga del blog Nieves Abarca presentará el día 26, a las ocho de la tarde, en la librería Arenas (La Coruña) su libro Crímenes Exquisitos, un volumen en el que la intriga, el sexo y la pasión son aspectos fundamentales. El acto estará presentado por Pablo Portabales, periodista de Radio Voz.

Cómo lavar un coche sin gastar un euro

Miércoles, noviembre 30th, 2011

Esto de ser vago no sé ya si es una predisposición genética, una tara o incluso una virtud; pero hasta estoy por preguntar a mi madre si me movía en su vientre, que me da que no, que era ella más bien quien me agitaba para saber si estaba vivo porque yo ya de aquella… vamos como si estuviera en una tumbona en Cancún, aunque entonces que yo recuerde no tenía tabaco, no todo puede ser perfecto.

Pero el problema para los que tenemos esta tendencia innata hacia la pereza, hacia la holgazanería es que aunque quieras ser vago no puedes serlo, la sociedad te lo impide y… pues tienes que discurrir para hacer lo mismo o más que los demás pero sin matarte.

Por ejemplo, aunque vivo en el campo, a mí eso de pasar un fin de semana dale que te dale al coche con una manguera, un cubo con jabón y una esponja… qué quieres que te diga, no va conmigo (con mi vecino por lo visto sí; vamos, yo le veo maneras); y menos secarlo con una bayeta, que yo un trapo solo lo uso para limpiar los zapatos y poco más; es decir, que a mí un pañito me dura más que un litro de tabasco. Por cierto; un inciso, que esto aún no me lo ha aclarado nadie: ¿Alguien sabe cuál es la razón, pero la auténtica razón, de por qué todos los calzoncillos del mundo mundial terminan para limpiar zapatos?, es que no lo pillo, después dicen que los pies huelen mal…

Pues lo que decía; como vives en el campo, el coche se mancha, se ensucia, se embarra y… si yo me dedicara a los rallies iba yo a lavarlo… si hombre…, «ná que vengo de Monte Carlo», «es que el Acrópolis… », pero como no me llamo Sebastien Loeb, ni Juha Kankkunen, ni tengo un Subaru ni un Toyota Celica…

Así que estaba en cómo solucionar este problema cuando sufrí un cortocircuito cerebral, ya sabes, un chispazo, y se me hizo la luz. Así que cogí de bote de plástico en plan spray, llené más de la mitad con agua y el resto con Fayri (que sabe a menta, lo sé porque un día limpié mal un vaso y pensaba que eran restos de Pipermín) rocié el coche por todos los lados, así a los flish-flish… y a la carretera.

Claro, como aquí en Galicia llueve, pronto empecé a notar que ya solo a 50 kilómetros por hora se formaban burbujitas, preciosas pompas de jabón, y así fui unos 7 kilómetros para que la mezcla se esparciera por toda la carrocería. Luego aceleré hasta los 70 y al coger la autovía para ir al trabajo… bueno bueno, que me perdone la DGT, pero toda la DGT, desde el primer al último aceituno, pero a 140 aquello parecía el túnel de viento de la Ferrari… una velocidad, un ruido de las gotas de lluvia explotando contra el parabrisas, contra las ventanillas, contra la carrocería, una especie de líquido blanco-jabón por todos lados como si fuera un helado de nata derretido que me envolvía subiendo para arriba y yéndose por los lados…

Y como te lo cuento, que no miento, tras recorrer 30 kilómetros llegué al periódico, aparqué, miré el coche y estaba… joé como estaba; limpiño limpiño como una patena y tal cual lo veía me decía: «Llego a tener un descapotable… », pero inmediatamente se me quitó de la cabeza porque eso del descapotable y ducharse a la vez, hasta a mí, la verdad, me parecía mucho.

RODRIBICO, Y LA CORUÑA SE VUELCA CON LOS DISCAPACITADOS

El Club Liceo de La Coruña se vuelca con las personas de movilidad reducida y, este sábado, día 3, coincidiendo con el Día Internacional de la Personas con Discapacidad, se celebrará en la localidad de Culleredo una prueba de orientación. La finalidad es potenciar la participación de personas con movilidad reducida y que disfruten del reto personal que implica la orientación. Por otra parte, Versus Librería (Vigo) está colaborando con los libros de cuentos de Rodribico, colocándolos en el escaparate y promocionándolos, lo cual tanto yo como Xosé Tomas (el genial ilustrador) estamos muy agradecidos.

Vacaciones y un favor

Domingo, septiembre 4th, 2011

Mientras viva siempre cogeré vacaciones en septiembre y dado que es septiembre… el día que no, cogeré todo el año, o por lo menos 8 meses porque uno, la verdad que no llega, no da de sí, da de no. Y qué voy a hacer en este mes… pues lo que he hecho siempre en vacaciones NADA, pero absolutamente NADA, que la NADA es TODO cuando sabes disfrutarla, pero para eso… para eso se necesita tiempo, muchos años de experiencia, muchos; vamos, ser un veterano.

Bueno, no digo que a lo mejor no escriba un artículo (lo dudo) pero lo que deseo es a ver si termino de una vez un condenado guión de un cortometraje que se titulará Rojo y Negro: una historia de amor. Sí, hombre, de amor, que sin amor no se puede vivir. Sí, petardo, tú también, tú también, y no me cuentes películas… bueno, ¿qué te dejó el novio o la novia y que desde entonces…?

Pero a quién no le ha dejado un novio o una novia… bo. ¿Y eso te preocupa, de verdad que te preocupa? Venga, déjate de bobadas, abre el atlas y mira en la esquinita que vives, me vas a decir que no hay tíos y tías por el mundo… anda, que es como para darte y no parar, porque me corto pero eres…

Pero bueno, como todo es, o debe ser, proporcional, si yo no hago nada, vosotros podéis hacerlo algo, y ya sé que le echo cara al asunto. ¿Y qué podéis hacer por este petardo que os escribe todo el año? Pues dar a conocer el blog. Cada uno que lo recomiende a varios amigos (más de uno, que te conozco) y ya está, y así, cuando vuelva en octubre, somos más, me dáis un alegría y un año más aporreando el teclado. Joé que tampoco es para tanto, que sí, hombre, que te puedes enamorar de nuevo. Si yo te contara…

EXPOSICIÓN DE MIGUEL CAMARERO

Mi buen amigo, también vuestro y del blog, Miguel Camarero, inaugura este miércoles, día 7, a las ocho de la tarde, una exposición de pintura en el Club del Mar (La Coruña). El tema principal de sus obras es el mar, donde muestra una gran sensinilidad y dominio de la paleta. Un auténtico orgullo tener amigos así, verdaderos artistas. Suerte Miguel

Las mujeres, nos adoran en la playa

Domingo, agosto 14th, 2011

Las mujeres donde más nos quieren, pero muchísimo, es en la playa; bueno, exactamente exactamente en la playa no, más bien a 30 o 40 metros.Tú aparcas el coche, lo apagas, y de repente… ¡¡¡ increíble !!!, sin darte cuenta en tus manos hay ya dos bolsas, en el antebrazo pegado al cuerpo una silla, en la cabeza un flota y sobre la espalda, en plan sherpa, pues lo que sobra… que lo mismo llevas una colchoneta que una nevera que… Y mientras vas al arenal, porque eres un ser racional que piensa, te dices: «¿Y yo para qué voy a querer crema protectora si así como voy no hay rayo que me entre?».

Y es que de forma inconsciente yo creo que la mujer cuando conoce a un hombre, como que tiene una formula matemática secreta que calcula su altura, su peso, el número de pie o la masa corporal, lo multiplica por dos, le hace una raíz cuadrada y sabe perfectamente que si el día de mañana se casa contigo eres capaz de llevar entre 30, 40 o 50 kilos en la chepa a lo porteador.

Yo no sé tú; pero a mí a esa distancia de la playa me adora, me ama, me… bueno eso mientras no haya un aparato que sea tipo pulpo que se acerque al coche, le pongas una moneda, estire sus ocho brazos y ella cuelgue de ellos lo que quiera y la siga hasta donde ha decidido tomar el sol. Ese día, aparcarás, llegará el pulpo y ella te dirá: «Hasta luego cariño» y… pero no, porque estoy seguro de que no hay pulpo que vaya a por el café, que espere a ver si hay mesa en el chiringuito, que limpie los flotas de arena, sacuda las toallas o que recoja las bolsas que… pulpo sí, pero no tonto.

QUE TAL SI DEJÁIS DE SER VAGUIÑOS Y HACÉIS COMENTARIOS, QUE YO SOLO ME ABURRO 🙂

¿Ir de picos pardos?

Jueves, junio 9th, 2011

¿Cómo fue la primera vez que fuiste de picos pardos?, ¿ocurrió tras una decepción amorosa?, ¿en el año negro después de una separación?, ¿un día de fiesta?, ¿una casualidad?. Pues neniño, no sé que como decírtelo, porque la palabra violaciooo… pues como que no; pero a mí me forzaron, pero como soy un caballero, no lo denuncié. ¿Me iban a creer?, no, porque, además, ¿cómo se lo iban a creer si ni yo mismo me lo creía?. ¿Y en dónde sucedió esta inesperada y rocambolesca historia que no me marcó para nada, pero para nada?.

En La Coruña, en Vigo, fuera de Galicia, en Ponferrada; más lejos, en Madrid; un poco más, en Málaga… pues no, más todavía, en Casablanca, ya ves tú, a unos 2.000 kilómetros de mi casita, de mi camita. Y cómo comenzó todo, cómo sucedió para ir a un país y terminar…

Todo empezó en un restaurante

Pues estaba cenando con mi amigo Juanmi en un restaurante de la avenida Mohamed V cuando escuchamos una pequeña discusión entre un camarero y una chica que estaba sola en una mesa, a unos diez metros de la nuestra. Lo normal sería no hacer caso; pero claro, eso sería lo normal, y como eso de la normalidad no va por lo visto mucho conmigo, decidimos muy caballerosamente invitarla con una sola intención: que tras la cena nos enseñara Casablanca la nuit.

Bastó una sola señal para que sentara en nuestra mesa y tras hablar a qué se dedicaba le propusimos que no enseñara cómo era la noche en Casablanca. Entonces surgió la primera sorpresa porque entre que mi francés no es ni era perfecto y que la respuesta fue en plan «pero oigo lo que oigo…» dijo algo así como: «No puedo ir con vosotros porque la policía me sigue». Joé, pensé, pues si te sigue a ti, a nosotros no es que nos siga, sino que ya nos estarán esperando en comisaría desenfundando los látigos para dárnoslos a pares y para mí que la taza de té hasta tembló.

Un secuestro, un coche negro

Tras quedar meridianamente claro a qué se dedicaba Zaira, que así se llamaba, pensaba que la idílica situación de que nos enseñara la ciudad se había acabado, terminado, y que con «tú mismo y tu mecanismo» no nos quedaba más remedio que aventurarse yendo de calle en calle a ver qué pasaba.

En esto estaba ocupada mi mente, en analizar cómo íbamos a conocer la ciudad alauí, cuando Juanmi me miró y me espetó algo así: «Pues vete con ella, que es una aventura». Yo lo miré y antes de que me diera tiempo a decir nada, la joven me cogió de la mano, me llevó a la calle y como si fuera un secuestro, un tipo alto me abrió la puerta de un coche negro y si te digo la verdad, no sé si entré o me introdujeron.

«¿Pero adónde vamos?», pregunté. Y mientras ella sonreía yo empezaba a ponerme nervioso porque veía que nos alejábamos del centro de la ciudad, que cada vez se veían menos luces, menos farolas, y que íbamos por una carretera sinuosa, bastante más sinuosa que ella, te lo juro, como que te lo juro que desde entonces adoro las líneas rectas.

No es que la familia de Juanmi, mi amigo, sea muy muy numerosa, pero con esa idea que tuvo de la aventura empecé a acordarme de cada uno de sus integrantes hasta el siglo XVII, momento en que el coche se detuvo en una zona que me pareció que debería ser el puerto por el olor a mar y porque a lo lejos veía unos barcos con las luces encendidas. La chica salió del vehículo, a mí me abrieron la puerta (que si me la llegan a encerrar mejor, pero no, era para salir), y así lo hice y me encontré a dos jóvenes y supermusculosos negros en la puerta de una casa, haciendo, supongo, de guardias de seguridad.

Miedo en el puerto

Desde el exterior se veían unas escaleras empinadas, como unas veinte, que llegaban como hasta el cielo y que ella subió como una gacela mientras yo abajo le decía: «¡¡¡ No, no entro, baja, baja !!!». Y mientras los fornidos negratas me decían «non problem, non problem», yo pensaba «¿pero cómo que «non problem, non problem»?, esto es un «tremend problem». Y a la vez me decía: «Pero si aquí como quieran lo de menos es que me roben, sino que me hacen desaparecer y del Guisande nunca más se supo».

Entre los negratas con «non problem», yo muerto de miedo diciendo a Zaira que bajara, y ella diciendo que subiera… parecía que el tiempo no pasaba, pero pasó, y uno minutos más tarde la joven bajó; nuevamente un hombre me abrió la puerta del coche negro, continuamos por una carretera y poco a poco vi que de nuevo que había luces, farolas, y que nos acercábamos al centro de la ciudad, a la civilización, que a mí en aquellos momento como si fuera la azteca, pero ¡¡¡ por dios quería ver a alguien !!!. «¿Aventura, aventura?», me repetía mientras mis pulsaciones deberían estar entre 1.000 y 1.500 y con la familia de Juanmi iba ya por el siglo V antes de Cristo.

Una bailarina moviendo el vientre

Así que ya traumatizado le dije que no se preocupara, que le pagaba igual pero que yo me iba al hotel; no sé si a dormir, a tomarme una tila o robar en una farmacia una caja de ansiolíticos o a suicidarme, pero que de aventuras amorosas… nada, que había venido a conocer Marruecos y nada más. Y en esas estaba, convencido de que toda aquella pesadilla había acabado cuando la joven, que era guapísima, pero que a mí ya poco a poco me parecía menos, me dijo: «No, quiero estar contigo».

«¿¡¡¡¡¡ Conmigo !!!!!?. Ni hablar, al hotel», le indiqué al conductor. Entonces ella le habló en árabe. Claro, yo árabe no sé, pero es que de verdad que hay situaciones en las que no se necesitan idiomas para saber que aquello aún no había acabado. Y claro que no acabó, iba a acabar… a los poco metros el coche se detuvo, bajamos, me cogió de la mano, entramos en un local y de repente me encontré en una especie de inmenso salón en el que (como en las películas) una joven contorneaba su cuerpo y la gente le ponía billetes en sus escasas prendas mientras tomaban té, aplaudían y cantaban. Bueno, aplaudían y cantaban todos menos yo, claro, que no sabía bien ya qué hacer, si llorar o prepararme para ver qué pasaba cuando saliéramos del local.

Tras casi una hora viendo contorneos, salimos y, ni que fuera ministro, otra vez el maldito coche negro. Entonces dije nuevamente al conductor: «Ahora sí que vamos al hotel» Y pasados unos minutos y después de recorrer otra vez varias calles se paró; pero allí no estaba mi hotel.

Un tipo grasiento, una llave

Le pregunté adónde íbamos, y como si fuera un trapo, me cogió de la mano y me encontré ante un tipo trajeado, con gorra grasienta, dándole un dinero y él a mí una llave y…… pues… yyy y pasado el yyyy, al final llegué al hotel, al mío, al de verdad, al que había pagado, el que había contratado, el que amaba, el que sabía que…

Y allí estaba Juanmi, que nada más verme me preguntó por la aventura y cómo había tardado tanto. Le conté todo, pero todo todo porque tenía una angustia que si no se lo decía a él tenía que buscar un médico o un psicoanalista y… bueno, contarle todo lo que se dice todo… excepto que tiene un familiar total, pero totalmente imbécil en el siglo III antes de Cristo

Cuantas más casas de alterne, mejor

Miércoles, mayo 4th, 2011

Estoy convencido que cuanto más casas de alterne mejor; mejor para ti, para mí, para tus hijos para los míos, para la seguridad de todos y no esa bobada de los 110 kilómetros a la hora… Oye, que no lo digo por la gente que está dentro, que a mí, como si las chicas esas las reconvierten en palilleiras de Camariñas, en catadoras de ostras de Arcade, en especialistas en buceo acrobático por parejas o como si quieren seguir allí, que yo hablo de las casas de alterne como edificio, como instalaciones, como estructuras y no porque sean bonitas o porque su construcción la haya realizado un prestigioso arquitecto de esos que miras la obra y te quedas flipando pensando en lo que se inspiró y, sobre todo, en lo que cobró; pero bueno, esa es otra historia.

Tu vas de A Coruña en coche a Barcelona, por ejemplo (y porque el tren tarda casi mes y medio) pues te vas fijando en los letreros de las casas de alterne y cuando llegues a la Ciudad Condal, hombre no te digo que sepas francés como si hubieras estudiado en la Sorbona, pero chapurrearlo… pues sí. Vas y lees: «Corps d’or au soleil», «Ta maison rouge», «Les femmes», «Ton petit nid d’amour», «Nuits de passion», «Les bells du Eden». Reconozco que sí, que quizás aprendas un idioma un poco monotemático, no manotemático, manotemático no, que te veo venir, pero aprendes y gratis.

Pero con las casas de alterne no solo estudias idiomas, sino que es más seguro para el tráfico que cualquier radar, me lo vas a decir a mí, que si lo he vivido… Tu vas en coche, das una curva, y tío, pegas un frenazo… pero un frenazo de los buenos, de taquicardia, de esposabronca y niño volando practicando ingravided en el habitáculo… ¿Y todo por qué?, pues porque de repente ves unas luces azuladas medio verdosas y crees que es la Guardia Civil que está haciendo un control, y no, son las casas de citas.

De verdad que creo que si se quieren acabar con los accidentes, o pones más casas de alterne por toda España u, otra posibilidad, más barata, repartes luces verdes y azules a lo largo de las viviendas de todas las carreteras nacionales. «Oiga, que somos de la DGT, que nada, que si pone en su balcón una lucecilla de estas un mes le pagamos 100 euros y su familia sin multas hasta el verano, que es una oferta de la DGT».

Claro que alguien contestará a los aceitunos hombrecillos de verde: «Pero si a mi Ambrosio le metieron ayer una multa de 300 euros por no llevar no sé que en el tractor.. ». «, señora, que eso se arregla ahora mismo. A ver Jaén, sabe, le llamamos Jaén porque es de Lugo, trae pacá un parte de esos y quita la sanción a Ambrosio; ¿Ambrosio qué?. Vale, Am-bro-si-o Can-ta-riz Ru-dri-pé-rez. Ya está».

Y así, de casa en casa, de pueblo en pueblo, de villa en villa y de ciudad en ciudad, colocando por toda España bombillitas azulvedorsas a mogollón por balcones, ventanas, árboles, por donde sea y… menos accidentes y más seguridad. Y sí, todo gracias a eso, a las casas de alterne.¿Qué?, sí eso, casas de alterne, de citas; no, clases de alterne no, cla-ses no, ca-sas, hombre, ca-sas; pero joé, tú en que piensas…

¿A 110 km/h?, ahora lo entiendo

Domingo, marzo 20th, 2011

¡¡¡ Claro… !!!, ahora lo entiendo. Yo pensaba que esto de conducir a 110 km/h era una faena, una simple faena y que ahí quedaba la cosa y se acabó; pero no, tras conducir hace unos días algo más de 120 kilómetros a esa velocidad gubernamental por la gracia de Dios comprobé que el asunto es muy grave, de una gravedad extrema, que puede cambiar radicalmente la sociedad y especialmente la familia. Ya ves, un simple cambio, así como sin pensarlo y te cargas la institución más importante desde que el hombre salió de la cueva de Altamira: la family, casi y la Confederación Episcopal ni se entera, como siempre están charla que te charla… de eso, de conferencia…

Y es que antes, cuando cogías el coche e ibas por una autovía o una autopista, te ponías a 120 o 130, que para esos las hicieron (creo) y toda la familia asumía que «no entretengáis a papá que está conduciendo» porque tú, yo (papá) estábamos casi haciendo una tarea de alto riesgo como si pilotaras un trasbordador.

Y así ibas, más o menos entretenido, prestando atención a la carretera, que si una desviación, que si una incorporación desde el carril lento, que si adelantas a Mudanzas Gutiérrez SL versus «long vehicle», que si reduzco para que me roben en el peaje… Vamos, lo normal, todo más o menos atentos al tráfico y así hasta el punto destino. Conclusión: viaje hecho y la familia unida.

Pues nada, todo esto se ha venido al tacho, al garete. Antes no hablas mucho porque tenías que estar pendiente, pero a 110… joé es que los viajes son un aburrimiento y entonces qué haces… pues hablar o te hablan y claro hablar o te hablan sí; ¡¡¡¡ pero de La Coruña a Madrid hablar 6 horas, 360 minutos, y otros 360 de vuelta… !!!!

Y ahí…. ahí chaval se va todo a tomar viento porque va a haber unos mosqueos matrimoniales que no veas y seguro que a la altura de Tordesillas (a mitad de camino entre La Coruña y Madrid) tras tres o cuatro discusiones ya habrá algún abogado espabilado que en la gasolinera te ofrezca firmar los primeros trámites de la separación, se suba al coche y para cuando llegues a Madrid estás ya divorciado y vuelves solo en el vehículo, si es tuyo; o en tren o autocares Hermanos Núñez si el «cort vehicle» es de ella.

Claro que todo esto tiene una parte positiva. ¿quieres ligar, por ejemplo y porque estás soltero? Pues si vives en el norte o en el sur invitas a una chica a la capital de España y sabes perfectamente si te quiere o no porque o llegas a Madrid o en la primera área de descanso se te tira por la ventanilla o se corta las venas, que una cosas es «me caes bien» y otra «¿seis horas contigo?, ¡¡¡¡ noooooo !!!!».

¿Qué quieres saber si tu matrimonio funciona, si es sólido, estable… ?; pues hazte 600 kilómetros de ida y otros tantos de vueltas a 110, habla que te habla y lo compruebas. Que lo superas, pues ya sabes: la familia unida jamás será vencida, que… ahora entiendo lo de ahorrar, no es por ir a 110 sino porque, ¿no notas que cada día te gusta menos viajar?. A mí, casi sí.

SI NO LO ENTIENDES, MI AMIGO LUIS TE LO TRADUCE

Este blog… que os voy a contar. Está bierto a todos los amigos y siempre es grato como alguien como Luis Rodríguez, que vive en Barcelona y además de tener un montón de contactos en todo el mundo es el responsable de Okodia Grupo Traductor, http://www.okodia.com/. Así que si no entendéis algo, incluso el artículo, o si queréis hacer una traducción en uno o varios idiomas, u otro servicio lingüístico ya sabéis a donde dirigiros, seguró que él, al ser colegas del blog siempre tendrá un detalle.