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En la adea se viaja, pero vaya viajes

miércoles, febrero 8th, 2012

(Cosas que suceden cuando te vas a vivir al campo)

En la aldea pasan cosas inconcebibles y si las concibes… no le des vuelta tú no eres normal, puedes ser parecido, similar o asimilado a la realidad pero normal… no, ¡¡¡ qué vas a ser normal … !!! mira neniño, no mares y tómate el café.

Hace unos días en la aldea entré en la casa de Maruja; ya sabes, esa buena vecina que cuando habla la oyen en el sureste de Kazajistan; pues bueno, entré y de repente oigo: «¡¡¡ El veñe hoxe de Canarias, veñe hoxe !!!, ¡¡¡ que su padre hace un año viño de Alemania, de Alemaniaaa !!!», repitió Maruja, que hasta me hizo pensar que los alemanes no es que se levanten pronto porque sean trabajadores, sino porque los despierta Maruja, pero bueno esto son cosas que se me ocurren que no las tengo muy claras. Investigaré.

Yo la verdad, he de reconocerlo, no entendía nada de lo que decía Maruja y menos por la mañana, que estoy sopas total hasta las 12, así que seguí callado tratando de averiguar de qué hablaba porque la realidad es que a la aldea, en los últimos 10 años, el único que recuerde que vino fue un conductor que se perdió, y cuando salimos casi todos a indicarle por dónde regresar, el automovilista no nos hizo ni caso y salió escopetado.

Mis vecinos dijeron que era un maleducado; yo la verdad callé, pero tal como salimos todos, a gritos y algunos con aperos de labranza con hachas en la mano, palas, picos y otras arma, no me extraña que se fuera, que estoy seguro que más que pensar que le estábamos señalando por donde tenía que ir, seguro que creyó que los íbamos a linchar; pero bueno, esto es otra historia.

El caso es que Maruja, con un paño en la cabeza y sobre el paño un gorro, que parecía un tuareg, seguía contando: «Quen veñe es Raúl, que non, que non é Jonzalo, que é Raúl, que é o mais novo, o mais noviño, que antes estuvo en Suiza, ¡¡¡¡ en Suizaaaaa !!!!!», gritaba Maruja, que creo que los suizos se despiertan también a la misma hora que los alemanes.

Por momentos, más que la aldea aquello me parecía más un aeropuerto, pero sin maletas, hablando de Argentina, de Suiza, de Alemania… como si fueran vuelos: unos que iban, tros que venían… pero como no veía balizas ni Torre de Control y olía a vaca como que estaba seguro que seguía en la aldea, que si estaba…

De repente, Maruja me habló al oído y fue tal el toinnnnngggggg que sentí que no me fui a Urgencias de milagro, y aún estaba yo con un infinito sonido interior en el oído cuando pregunté entre contento y extrañado: ,«¿Pero quién es el que viene?, ¿quién viene de Canarias?. Y Maruja contestó: «Ti non o coñoces, ven Raúl, ven Raúl». «¿Qué Raúl?», volví a preguntar intrigado. Y entonces Maruja lo dejó meridianamente claro: «Veñe Raúl; bueno Raúl no, suas cenizas, as ceniza, que morreo hoxe». Joé con la aldea, viajar se viaja pero por lo visto, todo de una tacada y así… como que no mola.

PD.- Utilizo un gallego bastante castellanizado para que pueda ser entendido el artículo.

ALGUNA CONFERENCIA, CONTRATADA

Bueno; desde que hace unas semanas La Xunta de Galicia me ha incorporado a un programa de conferencias, ya he concertado dos (250 euros, tampoco es tanto) en otros tantos colegios a los que hablaré de guiones de Radio, Televisión y Teatro, (también prácticas, para que no sean aburridas) además de un coloquio en el que podrán preguntar sobre blogs, cuentos, chistes, Maedios de Comunicación… en fin, que espero que los alumnos se lo pasen bien

Así hace negocio Ryanair

lunes, febrero 7th, 2011

¿A ti te extraña que haya tipos forrados, pero forrados forrados que le salgan los euros por las orejas?, ¿te extraña que uno de estos tipos tenga cinco mansiones, un yate, avión privado, limusina, escoltas, tarjetas visas y revisas y se recorran el mundo con la misma facilidad con la que tú vas a por el pan? A mí no.

A mí lo que me extraña de estos tipejos, e incluyo a muchos banqueros (bueno, ya el negocio es triste; te presto, te asfixio por prestarte y te quito la casa si no lo devuelves… más penoso que esa profesión si encuentras otra dímela), es que salgan de casa, que den conferencias sobre la economía de mercado y no sobre la explotación y que hasta aparezcan en crónicas de sociedad, como dando ejemplo, cuando tendrían que salir más bien en páginas de sucesos en plan «detenido por… » o algo similar.

A mí desde la experiencia vivida hace unos días, no me extraña esta última moda de multimillonarios, de estos estraperlistas del siglo XXI que quieren donar parte de sus ganancias para asuntos «filantrópicos», que me parece que más que una donación es el resultado (obviamente no en todos los casos, que generalizar no se puede) del remordimiento de conciencia de lo que han hecho durante media vida de pirateo: aprovecharse de los demás.

Y todo esto viene a cuento a que hace dos días vino de Madrid a Santiago en Ryanair una pareja amiga a la que le dijeron por teléfono que el precio del billete era de 54 euros y que si lo compraban en el aeropuerto entonces subía a 94. Cuando fueron a la terminal a adquirirlo el asunto se disparó a más de 500 con la típica respuesta de «o lo quiere o lo deja». Y (yo lo vi) les extendieron una factura hecha a mano, sin especificar nada de nada, ni el precio detallado por el billete, ni si llevaban maletas ni nada… una factura que ni se sabía por qué era.

Y ya en el aeropuerto de Santiago de Compostela acompañé a la pareja a hacer una reclamación. Y entonces aquello fue el sinsentido. Las chicas que estaban en las oficinas (bajo un letrero de 2 metros que ponía RYANAIR), aseguraron que ellas no eran de Ryanair, que son de una empresa que se encarga de Ryanair, pero que realmente no son de Ryanair y que no pueden llamar a Ryanair para aclarar cómo se había disparado el precio.

Que sí (lo de siempre), que podíamos exponer una queja y que se pondrían en contacto porque ellas no pueden comprobar en el ordenador sobre los conceptos de esa factura hecha a mano. Y entonces dijeron algo sorprendente: Que el precio del billete que te dan por teléfono nada tiene que ver con lo que te puede costar en el aeropuerto (¿entonces para qué te lo dan?), que éste varía en función de los viajeros; es decir, que sin un vuelo completo, cuesta para Ryanair mil euros y a los 20 primeros pasajeros les cobran 300, al resto de los que vaya, como si solo son dos, pues los 700 euros restantes.

¿Y a ti te extraña que estos tipos estén forrados?; a mí lo que me extraña que salgan a la calle, que presuman y que salgan como ejemplo social, como triunfadores con una sonrisa que a mí me daría vergüenza. ¿Y te extrañas de las revueltas que se están produciendo?, joé, que somos tranquilos, será porque aún nos queda Cáritas para en último extremo poder comer que sino, con esta gentuza…

PD._ Por cierto el número de fax para enviar la queja y que figura en la hoja de reclamaciones (el 00 353 18 12 16 76), está siempre desconectado, de esta forma estos listillo pueden decir, obviamente, que es de las compañías con menos reclamaciones.

A mí, ¡¡¡ que me militaricen ya !!!

lunes, diciembre 6th, 2010

Después de lo que he visto con los controladores aéreos, lo que yo más deseo en esta vida (sobre todo si estuviera en el paro) es que me militaricen, pero que me militaricen ya; pero cuando digo ya es que por favor entren por la puerta de casa al asalto, aunque la deje abierta.

La verdad es que después de casi dos años viviendo en el campo necesito sensaciones fuertes, pero muy muy fuertes. Hombre, no es que esté harto escuchar a los pajaritos cuando trinan, del fuego cuando chispea en la lareira o del fluir del agua cuando riego las lechugas, los tomates o de disfrutar de ver como crecen las flores pero… eso, necesito algo que me reactive mentalmente, que me estoy como quedando lelo, con cara de eucalipto, caduco, o de pino, de hoja perenne.
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Yo me imagino despertarme y nada más abrir los ojos un marrón, el tipo, claro, que dice encañonándome en la sien: «¿Es usted el señor Guisande, del periódico La Voz de Galicia?». Y tú, que crees que estás soñando, respondes: «Sí, vaya noche, libré de la mili y ahora… ». Y de repente oyes: «¡¡¡ Soy el sargento Bernárdez, a callarrseeeee y al periódico. Yaaaa !!!».

Y a tí, que por deformación profesional piensas: «Será Bernárdez con “B” o con “V”, que esto de los apellidos… », solo verle el careto estás seguro que es con «B» de «bestia», va y te dice: «¡¡¡ silencioooooo !!!, ¡¡¡ firmeeesss !!!, ¡¡¡ al periódico a sumar y a vender vacas. Yaaaaaa !!!». Y tú, que no es por molestar, sino por inercia, se te escapa y porque eres comunicativo: «Es que en el periódico… sumar y vender vacas… ». Y vuelves a oír: «¡¡¡ A callarrrrrr !!!!».

Y en tres minutos, como nunca en tu vida, superdespejado, con el sargento Bernárdez encañonándote en el cogote dices por educación, por la «E», que parece que está cerca de la «B», pero hoy está lejísimos: «¿En su coche o en el mío?».

Y un castañazo con la culata del cetme ese… joé que hasta lo agradeces si fuera menos fuerte y no sangraras porque con el frío que hace… Y entras en calor y sin darte cuenta, medio mareado, ves que es en su coche. Y según vas de camino al trabajo, en la gente que te ve salir en la aldea, en la pueblo, en la del peaje, ves sus ojos y sabes que piensan: «Pobrecillo, si es que era periodista… ».

Y llegas al diario a la fuerza, como si fueras un controlador aéreo, y Bernárdez, que es cuatro veces más ancho que tú y otro tanto de alto; pero que su apellido sigue siendo con «B» (aunque lo nombren Teniente General de todos los ejércitos) a tu lado, claro, como si fuera el bolígrafo, y frente al ordenador se te escapa: «¿Lo escribo o me lo dicta?» y «B» te responde: «¡¡¡¡ A escribir yaaaaaaaaa, a callarrrrr. Arrrrr !!!!».

Y así un mes y, entonces, cuando cobras, como los controladores, unos 300.000 eurillos al año, más de 20.000 al mes, como que te da que pensar: «A que Bernárdez no va a ser realmente Bernárdez, que con esto de los apellidos, que todos son tan raros va a ser Cernárdez, con “C”, de “Cojonudo”, o Ernardez, sin hache, con “E” de “eurillos”, exactamente de 300.000?». Pues me da que sí, que es con «E»; joé que bonito es el cetme.

Un accidente aéreo, quién lo pillara

martes, octubre 26th, 2010

Escribía hace unos días que un entierro une mucho a las personas aunque lleven años sin hablarse y que nada como un accidente aéreo para que esa unión sea hasta el final de los finales. Y en esas estabas, en el mundo de lo etéreo, de lo volátil, más en el aire que en la tierra cuando descubrí, además, que un accidente de aviación (pero de los buenos) de esos de los que del fuselaje te queda como mucho un trozo para hacer un llavero o un cuchillito para poner en un árbol «hay supervivientes» te hace descubrir a la verdadera persona que llevas dentro.

¿Tú te consideras un tipo un tanto inútil, más bien tirando, como te diría yo, a pardillo, a torpiño…? Qué va , hombre, qué va. Lo que te pasa es que no has tenido un accidente aéreo cacaomaravillao en las montañas rocosas, con 20 grados bajo y con 800 o 1.500 pasajeros.

Si yo te conozco, vamos que si te conozco. Tú tienes un siniestro así y eres el primero que te pones a organizarlo todo. ¿Qué no?. Que ya sé que lo tuyo es montar en casas muebles de Ikea y que lo haces cuando encuentras la salida de ese agobio de instalaciones, si la encuentras, que dicen que hay quien vive allí porque no la halla; sí, hombre, que ya sé que también que eres el encargado de poner los lápices y las referencias en los muebles y que muchas veces te equivocas porque tú de sueco, pues como todos, lo justo… Bueno, pues tú tienes un accidente aéreo y nada más chupar tierra ordenas los grupos por edades, hombres a un lado, mujeres y niños a otro; heridos leves aquí, graves allá; y los muertos para acá y tapados con mantas para no desmoralizar a la tropa.

Sí, joé, que ya sé que habrá momentos que hasta te digas para ti mismo. «¡¡¡ Ostias como somos los Manríquez !!!». Sí hombre sí, Manríquez, que sois mucho. Y así, sin darte cuenta, cuando no ha pasando ni cinco minutos del accidente localizas en lo que queda de cabina la emisora echa polvo, hallas las instrucciones y hasta la montas con los cables que hay, que te sobran como 50, y funciona aunque nadie te oiga porque no hay cobertura.

Y en segundos, pero en segundos, porque tu cerebro a va una leche del diablo, que es todo un torbellino sin parar, averiguas las profesiones de todos los pasajeros y sabes que aquél es soldador, que este otro estudió estructuras metálicas, y que el de más allá hizo un vuelo experimental y … macho, con dos bemoles te subes a un asiento, y a grito pelado planteas rehacer el avión, levantas la moral de todos y te aplauden y gritan ¡¡¡ Manríquez, Manríquez !!!!, en ruso, en alemán, en serbocroata, en gaélico, en…

Y con esos dos bemoles que solo los tienen los Manríquez, los Manríquez de toda la vida, como tú, lo rehaces; joé que si lo rehaces. Y mientras lo rehaces has racionado la bebida, la comida, los medicamentos y hasta se te ha ocurrido una fórmula que con los albaricoques y los zumos de naranja y otras frutas bien exprimidas, con la ayuda del pasajero 722, que es químico, has hecho una especie de combustible para el despegue.

Y, acojonante, lo consigues sin ir a Harvard ni a Oxford; en las putas montañas rocosas esas, allí solo y con guantes de los chinos. Joé Manríquez, eres lo máximo. Y tú que solo pensabas que lo único que sabías era montar muebles de Ikea… no jodas. Tú lo único que necesitas es eso, un accidente de avión, pero un buen accidente de la releche para conocerte. No lo olvides, que tú eres eso, un Manríquez joé, Man-ri-quez, flipante. ¿Ikea, ikea?… bo.

PD. Disculpad por los tacos, pero…. de verdad, no me digáis que no le iban al pelo

Los controladores, un descontrol

lunes, julio 26th, 2010

A mi esto de los controladores me tiene preocupado, no mucho, pero digamos que bastante, porque dice el Gobierno que están haciendo una huelga encubierta. ¿pero encubierta de que, desde cuándo los aviones tienen cubierta? A mí esto me hace recapacitar en qué he viajado yo en los últimos años, si en barco, si en un vuelo rasante sobre el mar o incluso sino he viajado y lo he soñado…. ¿cubierta los aviones, cubierta los aviones… pero tú has visto un avión con cubierta? Entre tú yo, este Gobierno se droga, no se si le dan al tintorro o a cosas más duras, pero les afecta.

Pero si esto me tiene preocupado, más que los que estén de baja sea por estrés, por depresión, ansiedad, por… vamos, algo cerebral, mental. Yo comprendo que un controlador vaya a un médico y que le diga: «Mire doctor, me encuentro mal y de mí a diario depende la vida de unas 70.000 personas». Y que el facultativo al oír esto diga sobresaltado: «¡¡¡ No joda !!!, 70.000 personas, como Ceuta, como Melilla entera?«, y que responda: «Bueno no sé si 70.000 o 500, ¿ve como estoy mal, que no controlo?».

Y entonces el experto del Ibuprofeno diga: «¿Y qué quiere, una baja, una alta, una media, una mediana, un paso de peatones dos carriles o una encubierta…?», para luego extenderle un parte y decirle: «Ande, ande y ponga usted la fecha de alta, pero de alta en agosto ¡¡eh!!, que me voy de vacaciones, que tontito sí, pero lo justo»

Y claro lo peor no es la baja, porque si estás de baja, pues está de eso, de baja, en casa, y ya se arreglarán para poner a otro en tu lugar; lo que realmente me preocupa es cuando les dan el alta. ¿Cómo vas a confiar en un tipo que se pasa cuatro meses de baja y luego, ¡¡hala !!, de un día para otro se pone en plan «IBE 0571, autorizado a aterrizar por la pista 3.422», cuando más de 70.000 tíos, y lo que es más importante, más de 70.000 maletas para los herederos pueden depender de él?». Estamos locos o qué.

Ni hablar. Antes de darles el alta tienen, o deberían hacer por lo menos un cursillo de adaptación, de aclimatación, de rodaje. Y mira que estuve pensando cómo se podía solucionar esto hasta que me di cuenta. ¿El cursillo? En mi aldea. Como te lo digo, mi aldea es el lugar perfecto, el idóneo para un adiestramiento o readiestramiento de estas características.

Mira, invito a mi casa a la hora de la siesta a los controladores que estén de baja y que se pongan a controlar las moscas que revoltean y que no te dejan dormir porque se te posan en la cara, en la cabeza… o sea, en todo lo que no vale, vamos.

No, si ya sé que no podrán decir «IBE 0571, autorizado a aterrizar por la pista 3.422 en aproximación al friegaplatos Fagor o a la nevera Westinghouse, según el vuelo del díptero sea nacional o internacional», pero al menos, con el zumbido se van acostumbrando.

Sí, pesao, que ya sé que el sonido que produce una mosca no es igual al de un reactor supersónico, claro que no; pero tampoco ellos lo saben porque no están curados del todo. Joé, harto que estoy de tener que explicar todo ¡¡ caramba ¡!!. Bueno, vale, tranquilo, no te arrebates, que hora viene el recreo. Dios, banda la que entra en el blog, supongo que igual que el que lo escribe ¿no?. Menudo descontrol.

Yo quiero un volcán

lunes, mayo 17th, 2010

Descarao, yo quiero que me pille un volcán como ese de Islandia, el sgshsdhdgsahg (vamos, me voy a parar yo ahora a poner el nombre tal cual es; sí hombre, total, para lo que vas a entender… ); pues eso, quiero que me atrape un volcán pero mucho más grande, diez o catorce veces más… no, veinte o treinta, mejor, no vaya a ser que se apague. Y así, antes que comience a entrar en ignición compro un billete barateiro por 200 euros para, por ejemplo, Alemania, y mi vida resuelta, pero totalmente resuelta porque cuando esté en el país teutón y quiera regresar a casa…. ¡¡¡ la ceniza !!!, tío, el chollo del siglo XXI.

Como el avión no puede salir para España, pues te buscan un hotelazo y a conocer ciudades alemanas por la cara. «¿Señor Guisande?», y contesto con un «sí» en plan resignado. «Pues nada, que le llamo de Viajes Trantran y que tampoco este mes podemos embarcarlo para España, pero dentro de 45 días, el 3 de agosto, hay una conexión hacia Italia y a lo mejor desde Milán… ».

Y respondes medio atragantándote con un cerveza en la mano y en la otra una supersalchicha: «Pues nada, que ese día estoy en el aeropuerto». Y en efecto, tras mes y medio en Alemania llegas a Milán y ahí, pues otras tres semanas porque la meganube del copón ha superado todas las previsiones científicas y tiene ya una altura de 250 kilómetros, que a ti hasta no te parece mucho, y que , que no puedes salir, y nuevamente un hotelazo que alucinas y conocer la urbe de la goma.

Y al cabo de no sé cuantos retrasos, otra llamada en plan «Señor Guisande» en la que te dicen que pasando por Yakarta, en Indonesia, y bajando por Namibia, en África, a lo mejor es posible con suerte llegar a España, que la nube parece que se desplaza… vamos, a ti como si se queda a vivir contigo ya hasta haces budú para que ni se mueva.

Total, que al cabo de quince años, sí quince años (que así es la vida, sales de casa y no sabes qué puede pasar) no es que hayas conocido medio mundo, los mejores hoteles, la gastronomía más variada, otras culturas y miles de personas… no, es que al cabo de quince años sabes hasta seis idiomas y unos cuantos dialectos, sobre dieciséis más o menos. El ruso, por dos años que te quedaste varado en Moscú; el tarangalalú por otros tres que viviste en una ciudad de Zambia con la tribu Gurungu; y el árabe por una simple escala técnica en Arabia Saudí que duró la friolera de ocho años, buah lo que alucinaste con el Corán y cuando se te dio por hacer diseños del burka…. buaaahh

Y mira por donde, un día, sin saber cómo, un meteorólogo descubre que en medio de la macronube se ha creado un hueco, algo así como un vacío, una especie de burbuja atmosférica por efecto del vete tú a saber qué… Y entonces, entonces a toda leche por allí se lanzan a lo loco 17.854 aviones del mundo mundial, a carreras, adelantándose unos a otros, derrapando y saludándose la gente por las ventanillas casi rozando ala con ala, y así, a lo bestia, con ellos en la garganta llegas a La Coruña.

Y llegas, y bueno, un mar de sensaciones. Tus hijos, que los dejaste aquél 3 de abril del 2010 en la puerta del colegio público con pantalón corto, en primaria, tienen ahora 20 años, uno se ha casado, ¡¡¡¡ eres abuelo !!!! y, qué hermoso, le han puesto tu nombre, tu mismísimo nombre: Ambrosio, que no se lleva pero te recordaban, y es que la familia… Eso sí, tu mujer con otro, pero la familia… lo que se dice la familia….

Y cuando estás que no cabes en ti de gozo te entregan una carta en la que la empresa en la que trabajabas te dio la jubilación anticipada y tienes más de 300.000 euretes en el banco entre mensualidades, finiquito, premios de no sé qué, ayudas de no sé cuál, idemnizaciones…. Joé, y te pones a echar cuentas , tosiendo aún un poco por lo de las cenizas, y te dices: «Pero si salí hace quince años, quince años, con un billetito de avión que me costó 200 eurillos y 500 en el bolsillo para conocer Alemania y vuelvo…. y hasta tengo suelto para un cafecillo… ».

Pues lo que es la vida, aunque desees un volcán va a ser que no, que no vas a tener la suerte de dar con él, sino que harás un viaje en avión desde La Coruña a Alemania y a la altura de Barcelona la aeronave que aterriza y un cristo que no veas porque si el billete lo cogiste por Internet, que en ese caso no hay excepciones que cubra la póliza, que lo dice la letra pequeña; que te busques el hotel para pasar la noche; que la compañía solamente te da un bocata de chorizo, que si lo quieres con queso tienes que pagar un suplemento; y que… y a tu casa.

Sí, a tu casa, en un condenado autobús de la empresa Barallobre SL al que justo hoy se le acaba de estropear la calefacción, 17 horas sin dormir, echo polvo, doliéndote todo el costillar y lo máximo que has aprendido es que el conductor del autocar se llama Genaro, que es de Luarca, que tiene dos hijos (Lucio y Gervasio) y que has parado en 300.000 o 400.000 mesones que se llaman La Ruta, El Stop, La Glorieta, El Cruce, La Rotonda, El Volante, El Camionero… De verdad, yo quiero un volcán, pero un volcán ya.

EL DIARIO DIGITAL DE LA VOZ CUMPLE 10 AÑOS

El Diario Digital de La Voz cumple 10 años, y gracias a ellos nosotros podemos publicar estos artículos. Unos santos porque de vez en cuando tenemos que llamar a los técnicos para poner un enlace para… Enhorabuena y gracias por la vara que os doy. Ver cómo funciona el Diario Digital

Porque no me dedico al tráfico de órganos, que sino…

lunes, diciembre 21st, 2009

Siempre que Christopher (10 años) y Noe (9) van a Francia a ver a su padre, siempre, o casi siempre, ocurre algo con los papeles o los apellidos. Entre que mi mujer Veneatra es india nativa americana; uno de sus hijos, Christopher, es franco-americano; el otro, Noe, francés, y yo gallego… que la verdad, y estoy contigo, también podría haber conocido a una de Vilagarcía, por ejemplo; bueno, pues eso, algo siempre ocurre.

Así que hace unos días, el pasado sábado, pasó lo que tenía que pasar. ¿Y qué pasó?, pues los niños siempre han viajado en avión con sus documentos nacionales de identidad; pero ahora, por lo visto, aunque diría más bien por lo vivido, tienen que sacar el pasaporte. Así que al embarcarlos para París no les dejaban porque no lo tenían, pero una chica de Iberia dijo que en la oficina del Cuerpo Nacional de Policía nos extenderían una autorización y problema resuelto.

¿Y qué puede ocurrir en una oficina del Cuerpo Nacional de Policía? Pues el 99,9% de las veces tratan de resolverte el problema, pero puedes dar con uno, que es 1 entre 1.000.000 que sea un poco inútil; pues nosotros dimos no con el 1 entre 1.000.000 sino con el 1 entre 100000000000000000000000000000 (y ponle tú los ceros que quieras que yo me canso). ¿Cuál era el problema del agente que nos atendió a las 13 horas del sábado, que era el que estaba de guardia?. Vamos a ver, la Psiquiatría aún no está tan adelantada, pero a todo se llegará ya que después de que Veneatra mostrara su pasaporte y los DNI de los niños, haciendo hincapié en que tenían los mismos apellidos, la pregunta del agente lo superó todo cuando en plan chuletilla exclamó: «¿Y cómo sé yo que usted es su madre?».

Hombre, yo estuve por invitarle a pasar las navidades a casa para comprobarlo, desangrarlos allí mismo y hacer una prueba de ADN, pero que como el avión salía dentro de media hora, pues que con los documentos que tenía en su poder… Entonces comenzó un episodio surrealista. Para afianzar más que Veneatra era su madre le mostramos las tarjetas sanitarias de los tres, en las que viene el apellido, Paynther, que en Galicia hay miles, como todo el mundo sabe. Pues ni así: «Porque yo no sé si es su madre». Y en tanto el agente decía que no había suficientes pruebas, Noé, con 9 años, decía: «¡¡¡ claro que es mi madre !!!». Y Christopher, con 10, trataba de explicarle: «Se lo juro que es mi madre, que vamos a ver mi padre».

Entonces Veneatra mentó lo peor que podía mentar a este percebe: «Es que no sabíamos que se necesitaba pasaporte». Y ahí el listillo soltó su parrafada: «Según el artículo 1 el desconocimiento de la ley no exime de su cumplimiento». Y mientras lo recitaba yo pensaba el artículo 1 de qué, de la Conferencia Episcopal, de Frutería Lillo, Transportes Gelmirez… porque del Código Civil no, que es el 6.1, pero este pensamiento fue fugaz, fugacísimo, casi imperceptible por la Nasa, porque lo que realmente pensaba era: «Pero Dios, quién es este túzaro y quién es el túzaro que ha puesto a este túzaro para atender al público».

Y así, de túzaro en túzaro en la salita/oficina ya llevábamos media hora, los niños manchados de chocolate, Veneatra regañándoles (que para ser traficantes éramos correctos de carallo), Noe preguntado que «¿por qué dice ese señor que no eres mi madre?», Christopher asegurando que «vamos a perder el avión» (animando, claro) y el agente haciendo llamadas porque le dije que quería hablar con un superior, pero con un superior un poquito más que él, no mucho, porque el superior superior; o sea, Dios, ni a este tío sería capaz de arreglarlo.

Y en tanto no contestaba el superior, pues unas preguntas muy normales: «¿Tienen ahí el Libro de Familia?», y te daba ganas decir: «Naturalmente, cómo no lo vamos a tener, si es con lo primero que salimos de casa y también tenemos la partida de nacimiento y al médico que atendió al parto…». Y en medio de este lío que yo flipaba, Veneatra le dice al elemento que nos tocó en suerte: «¿Y dónde podemos saber las nuevas normas?». Y el agente, muy en su papel, responde: «En el Boletín Oficial del Estado, en el BOE». Y te lo juro que yo ya esperaba de todo, pero no que mi mujer dijera tan feliz: «Pues podemos suscribirnos». ¿Suscribirnos al BOE, pero hay algún imbécil en España que se suscriba al BOE, pero qué creerá que es el BOE, una revista del corazón, un compendio de National Geographic… el BOE?.

De verdad que todo me superaba, porque claro, no estábamos en el macroaeropuerto de Pekín, con dos niños chinitos, careto aplastado, vista extraviada y sin saber ni mu de español. Ni en Etiopía, con dos negritos de pelo rizado y ojos oscuros como el carbón hablando solamente entre ellos el huluhulumagalú… no, estábamos en el aeropuerto de Alvedro, en A Coruña (Galicia, España) con dos niños de 9 y 10 años; rubios como su madre, con ojos azules como su madre, altos como su madre y hablando francés como su madre. Que vamos, podía servirle de pista… pues no porque mientras hacía llamadas y más llamadas comentaba: «Es que hoy en día, con los menores…», en tanto yo pensaba «pues para lo que te sirvió a ti crecer… », a la vez que le decía: «Pero agente, si llevamos casi 45 minutos, tiene los documentos, coinciden los apellidos del DNI, de las tarjetas sanitarias… ¿Cómo no van a ser su hijos? y mi DNI dice donde vivo y si es necesario me hago respon….»

Y cuando contactó con el superior la explicación fue tan increíble que me dije: «No es que los niños no se vayan a Francia, es que de aquí no salimos nadie. Ellos directos a una familia de acogida y mi mujer y yo al trullo e incomunicados», porque el agente, en vez de explicar más o menos lo que sucedía, dijo, como si en vez de personas estuviera vendiendo aceite a granel: «Hay aquí una norteamericana, un español, un niño franco-americano y otro francés que no tienen pasaporte y los niños van solos a París».

Y mientras explicaba esto cavilaba, pero pensará este tío que me dedico al tráfico de niños…. a la vez que me decía, pena que no me dedicara al de órganos, que iba al coche y del maletero sacaba un cerebro normal, de tipo medio/bajo, y se lo trasplantaba a este inútil. Si, los niños salieron para París, gracias a que el avión traía retraso, yo estuve alucinado y riendo después un rato largo ¿y el agente?. Dios, ni me lo mentes.

AMIGOS DEL BLOG

Nuestro amigo y colega de mi-tu-nuestro blog Alfonso Hermida, presentador de la TVG, actuará este domingo, (27 de diciembre) en el IX Certame de Teatro Enxebre de O Grove (Galicia, España) con la compañía de teatro Axóuxere (Oleiros) en la que representará la obra A gata sobre o tellado de zinc quente , de Tennesse Wiliams

Profesiones que son envidiables

viernes, octubre 2nd, 2009

La verdad es que hay profesiones envidiables. ¿Cuáles?, pues muchas. Por ejemplo, ¿el tío ese que pone los banderines en los córners del campo de fútbol? Te parecerá una tontería, pero ese ha estado más cerca de Maradona, Johan Cruyff o Beckham de lo que tu puedas imaginar. Y eso no es lo importante, estar cerca de un tío que le da patadas a un balón; lo importante es todo lo que sabe.

Te imaginas mientras el crack argentino calienta en el campo… «Hola Maradona, nada que voy a poner el banderín», y con la excusa del trapito y como a uno de estos lo encuentres en horas bajas y con ganas de rajar… pues te puedes saber toda la intrahistoria del fútbol del mundo mundial: amaños, trampas, estafas, chantajes, amenazas, robos…

¿Y qué me dices del funcionario de aduanas? Allí, junto al detector de metales, oteando como ave de rapiña una fila de personas que acaban de llegar de Colombia y con una mirada trata de buscar al camello. Visual por encima de las Ray Ban y… «para mí que el del chaleco verde…». Y el aduanero tratando de poner nervioso a alguien porque sabe, porque lo sabe, que si no es en este vuelo es en el siguiente alguien tratará de colar algo. ¿Y su colega de profesión?, pues entrado al trapo y ambos haciendo apuestas: «¿Van unas cañas a que hoy pillo yo más que tú… van? Y que si van…. y así todo los días, todo el año.

Hombre, también está el músico que utiliza el triángulo en una orquesta de 4.000 tíos, que parece que no, pero su toque, una vez cada 100 años es fundamental, o el que está con una señal de tráfico en la mano en una carretera para que pasen los coches o el que lanza la bolita en la ruleta, pero éste no es el no va más.

Para mí quien lo supera todo es el tipo ese que cuando llega un Boeing 700007 con licencia para volar, una vez que aterriza, va a la pista y con esos aparatos rojos que parecen dos raquetas de cadena cien que lleva en las manos, a todo un avión de miolos con un comandante, el segundo, seis azafatas, y con más de 800 tíos abordo los hace parar.

Y dicho y hecho «¡¡¡¡ Chuchi, que viene el vuelo de Florida !!!!» Y Chuchi, que minutos antes se estaba tomando un grasiento bocata de sardinillas, va a la pista y con tranquilidad y temple pasmosos … ¡¡¡¡ zas !!!!, levanta los brazos, cruzada de raquetas que te crió y casi mil tíos parados, donde quiere, cuando quiere y como quiere …. Impresionante.

¿Y que Mackein el comandante se despista o Chuchi interpreta que lo vacila? Pues lo tiene claro el James, le puede hacer dar vueltas por la pista a derechas e izquierdas como si estuviera sacando el carné de conducir. Y Chuchi consigue lo que no logra nadie: que 8.000 o 12.000 tipos al día: hombres, mujeres, niños, niñas, altos, bajos, delgados, gordos, blancos, negros, asiáticos y alguno de Arcade pararlos donde le peta con solo dos raquetillas y todos calladitos y sin decir ni mu.

Pero tú por un momento eres capaz de imaginar la esa sensación que tiene que ser estar en la pista, ver un avión de no sé cuantos miles de toneladas de peso, más alto que un edificio de tres plantas, mirar fijamente al morro del monstruo volador y decir: «¡¡¡¡ Ahora !!!!» y ¡¡¡¡ zas !!!, raquetazo «y va por ti Aurora», que puede ser su mujer o su amante.

Dios, si me dieran un día, aunque solo un fuera un día esa oportunidad…. Y pensar que creía que ya lo había hecho todo… Papón soy, Dios