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Dada la situación económica, repito artículo: «Un sueño más raro… »

Escrito por Manuel Guisande
17 de Septiembre de 2011 a las 14:30h

Esto de los sueños es complicado porque no sabes bien si lo que sueñas es lo que piensas tú o si son ideas de otro que te las mete en la cabeza precisamente aprovechando que estás dormido, que hasta eso puede ser. En fin, yo no me hago responsable de este artículo y si hay algún psiquiatra que quiera dar una explicación que se levante del diván y se ponga a ello porque yo…. ni flores.

Y lo que voy a contar es que soñé que era dictador. No, si a mí tampoco me gusta ser dictador ni lo soy, joé, qué quieres que le haga pude soñar que era ascensorista, trapecista o tornero fresador; pero no, soñé que era dictador, para que te voy a engañar, hay lo que hay. Pero la verdad es que no me preocupa porque sé que era un sueño ya que llegué al despacho oficial a las 6 de la mañana y no recuerdo yo eso de levantarme tan pronto desde que salí de la incubadora. Definitivamente, no era yo; bueno ya lo explicará el psiquiatra, si se sale del diván.

Total que mi primera decisión de Estado (yo Manuel Guisande, no, el dictador del sueño, que quede claro. Ya verás cómo no va a quedar claro, ya verás); bueno pues fue pedir un café con leche bien cargado y unas tostadas con mantequilla salada. Luego hice un repaso de cómo estaba el país, lo que me llevó tres cuartos de hora, y si te soy sincero hasta me sobró tiempo porque estaba que no veas, y entonces llamé a los ministros.

Fue alucinante, me vieron y dijeron: «¿Y usted ahí?», a lo que respondí, «nada, que soy el dictador, pero solo por unos días». «Yaaah», dijo uno así como con una sonrisita; pero les lancé tal mirada que ya los otros no se plantearon nada más y uno dijo balbuceando: «¿Y cómo quiere que le llamemos?», «señor dictador está bien», respondí secamente.

Así que tras las presentaciones, me levanté porque hablo mejor de pie, (según el sueño porque sentado me quedaba callado) y pregunté: «Miren, hay algo que no comprendo, acabo de leer que hay otros 17 gobernantes…. ¡¡¡ otros 17 como yo !!!. ¿¡¡¡ Quiénes usurpan mi puesto y cómo es posible que hasta ahora hayan podido pagar a todos, a los parlamentos, a los funcionarios…. y además hay 17 televisiones públicas que dan pérdidas !!!?»

Y aquí yo, bueno yo Manuel Guisande, no, el dictador del sueño (que quede claro, no va a quedar, no va a quedar que me lo huelo) dio un golpe en la mesa y dijo. «Supriman todas las televisiones, compren un descodificador de TDT a cada español y regálenselos, que con el gasto de dos teles públicas pagamos los aparatos, ven más programas y mejores. Así ya empezamos a ahorrar. Bueno, y los 17 gobernantes esos, como supongo que son muy listos, que vuelvan a sus trabajos de antes».

«¿Y qué hacemos con todos los funcionarios que sobran?. Y además están los casi 300.000 sindicalistas liberados», dijo el ministro de no sé qué, que tampoco él sabía mucho qué era lo que tenía que hacer. «¿Libequé?», pregunté. Y al final lo comprendí: cobran y no trabajan. «Pues nada, ¿no organizan cursillos para trabajadores?». «Sí», dijo el ministro de Trabajo, que la verdad tenía una pinta de no pegar clavo en su vida…. pero bueno era el de Trabajo, «pues que empiecen ellos mismos a dar ejemplo. Todos a hacer cursillos. Los 300.000, sí los 300.000 liberados esos, todos, y meta también un millón de funcionarios de los que no hacen nada; o sea, de los afiliados a los partidos, de los de carné, que seguro que los otros dos millones son necesarios y mucho».

Yo veía (el dictador) que los ministros estaban alucinando, no decían ni mu, lo que me envalentonó, y les dije: «Ven, sin las autonomías y bien organizado esto sobra dinero para formación, para crear empresas… por cierto que empiecen cuanto antes a invertir a contratar a parados y suban las pensiones, hombre, que es una vergüenza como tienen a los mayores, que han trabajado toda su vida y ahora….». Oye, increíble esto de ser dictador, flipante, todos los comprendieron al segundo y no hacían más que coger notas y más notas en sus cuadernos.

Y en esas estaba cuando me dice el ministro de Interior «¿Y el problema Vasco?», «¿cuál es el problema Vasco?», pregunté. «Que quieren la independencia», contestó. «Pues nada, un referéndum, y si sale que no, pues nada, que se aguanten y si sale que sí, pues se recorta con millones de macrotaladradoras el País Vasco, les damos millones de remos, y como allí hay mucha afición a las traineras, unos a estribor y otros a babor, los empujamos mar adentro y que se apañen. Y los que quieran quedarse rellenamos el País Vasco con nueva tierra y ya está, que una cosa es la ideología y otra el territorio, que antes de que estuvieran los vascos ya había aquí terreno ¡¡¡¡ y eso no lo quita ni Dios !!!!».

Bueno…… fue lo decir eso de «¡¡¡¡ y eso no lo quita ni Dios !!!!», que le debí dar tal énfasis a la frase que nadie se inmutaba, hasta que el ministro deEducación dijo: «Y está lo de la enseñanza y la lengua». «¿Pero qué pasa?», pregunté. «Que parece que nadie quiere hablar castellano», contestó uno. «¿Y qué quieren hablar entonces?», cuestioné extrañado. «Pues unos gallegos, otros vasco, catalán… bable». «¿Pero no saben castellano?», pregunté. «Sí, pero quieren…». Me estaban hartando, la verdad, así que expliqué muy enfadado: «Pues todos chino, que es el futuro, y mientras no se aprenda el chino que cada uno hable lo que le pete pero la lengua oficial desde hoy es el chino para que no haya problemas».

«¿Alguna pregunta más?». Y como nadie decía nada, los animé para que me explicaran qué había que solucionar. Como persistían en el silencio comenté. «Miren, tengo una pregunta, ¿qué es eso de las deslocalización de las empresas?». Uno me miró temblando y lo calmé diciéndole, «pero no tiemble hombre, que así no arreglamos nada». Entonces dijo, «pues que hay empresas que se van a otos países porque la mano de obra es más barata y así ganan más y… ». Bueno, fue oír eso y la que monté. «O sea, ¿¡¡¡¡¡ que por ganar más dan trabajos a otros cuando aquí hay paro…!!!!? esos son unos caras, unos impresentables, que se dejen de tonterías, de deslocalización, bonita palabra, que traigan las empresas y mañana mismo que se presenten en mi despacho, que se van a pasar un mes en el paro a ver si se autolocalizan mentalmente».

Bueno, bueno…. hubo un silencio que ni yo mismo daba crédito. Y luego continué: «Y aquí, según revisé antes de que ustedes vinieran, hay una partida que pone “otros gastos”, pero caramba con los “otros gastos”, son millones y millones». Nadie decía nada y como veían que me iba a enfadar, uno dijo: «Son gastos de representación, tarjetas de crédito para comidas y cenas, viajes, coches oficiales, escoltas para la protección depersonalidades…». Aquí me reí, «¿pero ustedes creen que estos son personalidades, que les interesa a alguien…?». Todos comenzaron a reírse, pero como yo era dictador y no quería confianzas, dije: «¡¡¡ Silencio !!!». «Sí, lo ahorramos todo, ¿verdad señor dictador?», dijo otro. «En efecto, y no se olvide de los millonarios sueldos vitalicios esos», respondí pausadamente a la vez que en tono amable explicaba: «No puede ser queridos ministros, que unos ciudadanos tengan cuatro casas, cinco coches, barcos y otros casi ni un techo donde vivir». «Vale, subimos los impuestos a los más ricos un 10%?», dijo el ministro de Economía. Lo miré y debió ser tal la mirada que rectificó: «Bueno, mejor un 40% y ya había pensado yo en quitar eso de los sueldos vitalicios, que tiene usted mucha razón señor dictador», dijo finalmente haciéndome la pelota, que los hay que hasta aprovechan un golpe de Estado. «Dios, qué banda», pensé.

Habían pasado dos horas, los ministros habían dado las oportunas instrucciones, se habían acostumbrado a mi presencia (a Manuel Guisande, no, al dictador. Me juego lo que quieras a que no va a quedar claro) y aquello era casi una fiesta porque al hacer las cuentas, con lo que se ahorraba, el ministro de Sanidad podía invertir un 20% más; el de Cultura un 15, el de Industria un 35 y el de Trabajo hasta un 50% y el de…. entonces desperté. Qué sueños tan raros e ilógicos tiene uno a veces ¿verdad?

DEDICACION ESPECIAL
Este artículo va dedicado especialmente a toda esa gentuza que vive de quienes trabajamos y de los que tienen ahora, pero solo ahora, sus ilusiones rotas porque están en el paro. Animo, nadie dijo que la vida fuera fácil

Vacaciones y un favor

Escrito por Manuel Guisande
4 de Septiembre de 2011 a las 23:41h

Mientras viva siempre cogeré vacaciones en septiembre y dado que es septiembre… el día que no, cogeré todo el año, o por lo menos 8 meses porque uno, la verdad que no llega, no da de sí, da de no. Y qué voy a hacer en este mes… pues lo que he hecho siempre en vacaciones NADA, pero absolutamente NADA, que la NADA es TODO cuando sabes disfrutarla, pero para eso… para eso se necesita tiempo, muchos años de experiencia, muchos; vamos, ser un veterano.

Bueno, no digo que a lo mejor no escriba un artículo (lo dudo) pero lo que deseo es a ver si termino de una vez un condenado guión de un cortometraje que se titulará Rojo y Negro: una historia de amor. Sí, hombre, de amor, que sin amor no se puede vivir. Sí, petardo, tú también, tú también, y no me cuentes películas… bueno, ¿qué te dejó el novio o la novia y que desde entonces…?

Pero a quién no le ha dejado un novio o una novia… bo. ¿Y eso te preocupa, de verdad que te preocupa? Venga, déjate de bobadas, abre el atlas y mira en la esquinita que vives, me vas a decir que no hay tíos y tías por el mundo… anda, que es como para darte y no parar, porque me corto pero eres…

Pero bueno, como todo es, o debe ser, proporcional, si yo no hago nada, vosotros podéis hacerlo algo, y ya sé que le echo cara al asunto. ¿Y qué podéis hacer por este petardo que os escribe todo el año? Pues dar a conocer el blog. Cada uno que lo recomiende a varios amigos (más de uno, que te conozco) y ya está, y así, cuando vuelva en octubre, somos más, me dáis un alegría y un año más aporreando el teclado. Joé que tampoco es para tanto, que sí, hombre, que te puedes enamorar de nuevo. Si yo te contara…

EXPOSICIÓN DE MIGUEL CAMARERO

Mi buen amigo, también vuestro y del blog, Miguel Camarero, inaugura este miércoles, día 7, a las ocho de la tarde, una exposición de pintura en el Club del Mar (La Coruña). El tema principal de sus obras es el mar, donde muestra una gran sensinilidad y dominio de la paleta. Un auténtico orgullo tener amigos así, verdaderos artistas. Suerte Miguel

¿Quién pone las banderas en la playa?

Escrito por Manuel Guisande
31 de Agosto de 2011 a las 21:55h

(Con este artículo pongo fin a la serie «Verano»)

A mí la verdad me encantaría ser el tío ese que en las playas pone las banderas para informar a los bañistas de si uno puede o no echarse al agua. Tiene que ser un placer eso de ir adonde están los trapillos de colores y pensar: «La verdad que hoy estoy animado, sí que lo estoy, y me encantaría que viniera mogollón de gente para charlar». Y entonces, pones la bandera verde y ¡¡ hala !!, miles de personas en el arenal y tú dando palique a unos y a otros.

Pero que estás así como un poco harto porque es fin de semana y no van a dejar sito para tu toalla y vas a tener que aguantar a gente con sus aparatos de música, niños que te tiran arena, madres que gritan, imberbes que se pelean… con dos bemoles, bandera roja y aquí no entra nadie, van a entrar… si hombre…

Que viene alguien y te dice que le extraña que esté la bandera roja cuando ve una calma chicha en el mar… pues, ya puestos, te creces y le dices que sí, que no es por el baño, sino que han visto unos tiburones. Bueno; eso si el que te pregunta es gallego, que de mar todos sabemos algo, que si es del interior y de mar , pero de , pues entonces ahí ya es lo que te apetezca, que el agua del mar está afectado por la enfermedad de la cría del mejillón, que hay una corriente interna peligrosa o si te apetece que el año pasado estando así el mar se ahogaron 10, 17 o 14.077 personas, que va a saber él si es de Salamanca y ha venido a pasar tres día… bo.

Ah!, eso sí, digas lo que digas, no te olvides de la frase clave: «El mar es muy traicionero, muy traicionero». Y es cierto, el mar es traicionero pero el tío de las banderas es… tela.

GRACIAS
Gracias a las librerías Cascanueces (La Coruña), Pedreira (Santiago) y Trazos (La Coruña) por dar a conocer al público los libros de cuentos de Rodribico

Eso de estar de rodríguez, como yo

Escrito por Manuel Guisande
26 de Agosto de 2011 a las 17:21h

Estos días estoy de rodríguez, que para mi mujer, como es de Estados Unidos, de la tribu sioux, será estar de Mackein o más bien de Gerónimo, supongo, que en esto no me meto, no vaya a ser que se líen las cosas y me corte la cabellera, que se empieza por un no sé qué que no te entendí y lo terminas entiendo todo, pero de esa manera, ya sabes.

El caso es que cuando te quedas de rodríguez descubres muchas cosas; como, por ejemplo, que la casa, pues oye, es bastante grande y que en el salón… si lo aprovechas un poco, como en la gimnasia, en la modalidad de suelo, si te empatas, das unas volteretas por el aire y en medio del vacío saludas con una mano o con las dos y caes con un picado carpado… impresionante.

Además, cuando estás de rodríguez confirmas lo que hace mucho tiempo venía sospechando, que dándole al interruptor que hay en la pared se apaga la luz esa que los niños por lo visto no saben cómo hacer. ¿Y cómo sé que es así? Pues porque fui adonde está la clavija y, para asegurarme, le di para un lado, la encendí, le di para el otro, se apagó y, cuando ya iba por la comprobación 4.789… no me quedó duda, en efecto, se puede apagar, no falla.

Sin embargo, a mí lo que más me sorprende en esto de quedarse de rodríguez es cuando te llama tu mujer por teléfono para decirte que en la nevera ha dejado comida. Si te soy sincero, fue oír eso cuando, la verdad, estuve a punto de darle las gracias por haberla dejado en el frigo y no en un platillo en el suelo junto a otro con agua, y entonces dudé de si estoy de rodríguez o de Lucas. ¿Que quién es Lucas?, mi perro.

Pseudoperiodistas que lo saben todo

Escrito por Manuel Guisande
23 de Agosto de 2011 a las 14:50h

A mí me encantan los pseudoperiodistas; ya sabes, esos tipos (estilo La Noria, portavoces de partidos políticos) que saben de todo; pero de todo, y todo lo tienen claro. Para mí, la verdad, es una envida. A mí me preguntas sobre cualquier cuestión, y tengo unas dudas… tantas que me resulta imposible hacerme una opinión porque empiezo: «Bueno; por una parte sí, pero por otra… » y me monto tal lío mental que al final lo que se dice claro, pero claro claro, lo único que tengo claro es el fondo de esta pantalla donde escribo, lo demás…

Ellos no; ellos lo mismo te hablan de la prima de riesgo, que del Vaticano y la influencia de la iglesia en Singapur, que del precio del petróleo y del albaricoque, que de los costes de las cosechas de azafrán, del problema de Cachemira o de los misiles tierra-aire; joé, y los tíos lo hacen con una alegría que parece que estuvieran en un bar, bueno (es mi opinión ¡eh!), para mí que lo están pero lo retransmiten, pero…

Como digo, me dan envidia. ¿Ocurre un problema en Japón, como sucedió recientemente con la central nuclear? Pues, ¡¡¡ increíble !!!, hablan de Japón como si fueran todos los días al país del sol naciente y no se cortan ni un pelo, y hasta explican cómo es la sociedad nipona aunque lo único que sepan de ella es cómo hacen fotos a la catedral de Santiago, a la Giralda de Sevilla o al Acueducto de Segovia, pero son tan listos que son capaces de adentrarse en la mente de ellos mientras disparan con la cámara.

Y así, pues siempre. Ahora, por ejemplo, con lo de Libia, que yo creía que a lo que más que les sonaba era a eso de la libido… pues no, solo les falta llevar turbante y portar un Kalashnikov. Y pensar que yo llevo casado siete años y a veces no entiendo a mi mujer… qué inútil soy ¿verdad?

El instinto criminal surge en las playas

Escrito por Manuel Guisande
19 de Agosto de 2011 a las 10:51h

Yo estoy seguro que el instinto criminal nace en las playas, pero seguro. Nada de eso de tener armas en casa, como los americanos, y que como las tienes… pues un día se te da por tirar a un bote, luego a un muñeco y así a lo bobo, pues ya puestos, te cargas media ciudad para que al final termines diciendo al sheriff: «No… si era para probar si funcionaba esta R7 de mira telescópica». Anda, para ver si funcionaba, para ver si funcionaba… a ti lo que no te funciona es el cerebro John.

Pero eso en Estados Unidos; aquí el instinto asesino es otra cosa hombre, más de andar por casa, más de arrebato, de un momento, de un instante, de un pronto que le llaman. Aquí estas en la playa tan tranquilo durmiendo la siesta y entonces por ejemplo sueñas con una tormenta de arena que te invade y como si recibieras un golpe.

¡¡¡ Qué tormenta de arena ni historias papón !!!. Javito, ese que le faltan cinco dientes acaba de saltar por encima de ti, te ha llenado de arenilla y su colega te ha pegado un raquetazo…. Y es darte cuenta y por dentro te pones, joé como te pones. Yo sé que no lo dices, y aunque por tu mente pasa ahogarlo o que haga apnea de por vida, te controlas, e incluso cuando viene el padre del imberbe y te pide disculpas pues hasta eres comprensible.

Y tú, que eres un santo, entonces dices que no pasa nada, que los niños son así, que no tiene importancia, que la chavalería, que tú cuando eras niño… , pelillos a la mar; si eso, pelillos a la mar, que sin son los del chaval y con ellos va él… mejor que mejor ¿no?. Sí hombre sí.

Las mujeres, nos adoran en la playa

Escrito por Manuel Guisande
14 de Agosto de 2011 a las 13:42h

Las mujeres donde más nos quieren, pero muchísimo, es en la playa; bueno, exactamente exactamente en la playa no, más bien a 30 o 40 metros.Tú aparcas el coche, lo apagas, y de repente… ¡¡¡ increíble !!!, sin darte cuenta en tus manos hay ya dos bolsas, en el antebrazo pegado al cuerpo una silla, en la cabeza un flota y sobre la espalda, en plan sherpa, pues lo que sobra… que lo mismo llevas una colchoneta que una nevera que… Y mientras vas al arenal, porque eres un ser racional que piensa, te dices: «¿Y yo para qué voy a querer crema protectora si así como voy no hay rayo que me entre?».

Y es que de forma inconsciente yo creo que la mujer cuando conoce a un hombre, como que tiene una formula matemática secreta que calcula su altura, su peso, el número de pie o la masa corporal, lo multiplica por dos, le hace una raíz cuadrada y sabe perfectamente que si el día de mañana se casa contigo eres capaz de llevar entre 30, 40 o 50 kilos en la chepa a lo porteador.

Yo no sé tú; pero a mí a esa distancia de la playa me adora, me ama, me… bueno eso mientras no haya un aparato que sea tipo pulpo que se acerque al coche, le pongas una moneda, estire sus ocho brazos y ella cuelgue de ellos lo que quiera y la siga hasta donde ha decidido tomar el sol. Ese día, aparcarás, llegará el pulpo y ella te dirá: «Hasta luego cariño» y… pero no, porque estoy seguro de que no hay pulpo que vaya a por el café, que espere a ver si hay mesa en el chiringuito, que limpie los flotas de arena, sacuda las toallas o que recoja las bolsas que… pulpo sí, pero no tonto.

QUE TAL SI DEJÁIS DE SER VAGUIÑOS Y HACÉIS COMENTARIOS, QUE YO SOLO ME ABURRO 🙂

La informática no es difícil, difícil es…

Escrito por Manuel Guisande
10 de Agosto de 2011 a las 10:27h

¿Hay algo más complicado que conocer los entresijos de la informática, eso de jr@_hju0001111%-80%@00000%002 y no me digas cómo se transforma en una palabreja, en un mensaje?. Pues lo hay, ¡¡¡ cómo no lo va a haber, si siempre hay algo que lo supera todo!!!.

Yo pensaba que más complejo que eso de la informática podría ser pues la fórmula matemática sobre los agujeros negros, una teoría sobre la física cuántica o de la fusión nuclear… yo que sé; pues no, más complejo que eso, que el agujero negro, que la física cuántica, que la fusión nuclear y que  la informática es el cerebro de ese tipo que tienes ahí al lado.

Sí, ese, el compañero de trabajo que todos tenemos que cuando hay un problema en tu ordenador se empeña en solucionarlo cuando hasta hace poco lo más que sabía era encender una linterna y apagar las velas…  ¿ ¡¡¡ cómo no van a expirar las páginas webs con tipos así !!! ?; no es que expiren, se suicidan, porque mira que no hay opciones en un ordenador… ¿ 4.788.836, quizás 70 millones o incluso jr@_hju0001111%-80%@00000%002 ?.

Pues ya ves; va el tío y ¡¡ hala !!!, a ver si por suerte entre 13.000 millones de fórmulas la encuentra, así, de casualidad, como si fuera lo más normal, entrando aquí, allá, volviendo al principio, con  300 reiniciar y un enciende y apaga para variar. Y mientras lo intenta sin tener pajolera idea, pero que hace como si supiera, dice: «Si le doy aquí… », y nada; «pero a lo mejor así… », tampoco; «Ah, ya sé… ». Y te lo juro que yo cuando doy con un tipo así, miro el teclado, lo miro y lo remiro y es observar la tecla del 3, justo esa, la del 3, donde está la almohadilla, y eso, me duermo.

A LOS INFORMÁTICOS DE LA VOZ DE GALICIA

Este artículo se lo dedico a mis compañeros y buenos amigos informáticos de La Voz, que tienen una paciencia con nosotros…

¿Playas en Galicia?, una leyenda urbana

Escrito por Manuel Guisande
7 de Agosto de 2011 a las 2:01h

Esto de que Galicia tiene playas para disfrutar es una leyenda urbana; vamos, te lo digo yo, que me hice gallego hace tiempo y mi bañador tiene como 20 o 25 años y la etiqueta puesta, para lo que lo uso… ¿y es que hay alguien que pueda disfrutar del mar a -133 grados centígrados?.

Para mí que más que mar (aquí no se quema nadie) en Galicia lo que hay son cientos de cubitos de hielos, miles, todos juntitos y, a medida que pasa el día, pues se van derritiendo. No sé tú, pero yo desde que tengo uso de razón en Galicia no he visto a nadie tirarse de cabeza al mar y la gente que se mete, toca el agua con los pies y salta como si le hubiera picado algo; y los que salen… joé como salen… con las piernas rojas, con los labios amoratados, la piel arrugada…

Yo no sé que hay ahí dentro, pero dudo que sea agua porque es salir uno y decir: «Hoy está mejor», «peor que ayer» y para mí más que ir a la playa es como si hubieran ido a la UCI de visita y no sé, serán cosas mías, pero cuando oigo «frío, frío», no hay quien me quite de la cabeza que hablan de un cadáver.

Yo lo que creo que en el fondo hay una confusión. En Galicia no hay playas, lo que hay es buen marisco, cocido, sardinas… y la gente, tras una tremenda comilona, habla, charla se explaya. Y aquí está el asunto, que se «explaya» y el personal entiende «es playa». Y ya se sabe como son estas cosas, que se empieza a decir «es playa, es playa, es playa» y al final… pues que Galicia tiene playas y por mucho que digas que no… pero entre tú y yo: ¿Playas en Galicia?, una leyenda urbana.

Merkel, de verdad, no se drogan, son así

Escrito por Manuel Guisande
4 de Agosto de 2011 a las 15:34h

Está el país que no veas, con eso de la prima de riesgo, que nadie entiende (excepto los que se forran) pero que nos va arruinar… y la medida que tiene en estudio el Gobierno es reducir la velocidad a 90 kilómetros a la hora… que lo mismo dijeron eso como podían decir que van a subvencionar el bacalao; los zapatos de la talla 42, que son los más utilizados, o dar gratis achicoria, total… para lo que queda hacia el desastre final

Te lo juro que yo soy la Merkel, escucho eso y lo primero que hago es que investiguen si España sigue siendo un lugar de paso de droga para el resto de Europa o es que allí (o sea aquí) se la están esnifando a paladas.

De verdad que yo me imagino a los presidentes del resto de países europeos leyendo la noticia kilométrica quedando semiparalizados, sus asesores dándoles bofetadas a diestro y siniestro para que reaccionen y reunirse dudando si rescatar la Bolsa, si rescatar al Gobierno y encerrarlo o si dictar una ley permitiendo el asilo inmediato de cualquier persona que quiera irse de ese país de locos que se llama España para no perjudicar a las generaciones venideras, si es que alguna viene.

Circular a 90 kilómetros a la hora como medida en estudio mientras el país se va a la ruina con 5 millones de españoles que están haciendo a la fuerza el Ramadán… Yo a Merkel no le digo nada, que tiene la tía un carácter… pero entre nosotros, eso de que España es un país de paso… vamos, ni de broma; éstos… a paladas, te lo digo yo, a paladas.