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Rodribico… en España, Brasil y Portugal

Escrito por Manuel Guisande
20 de Diciembre de 2011 a las 14:33h

Te lo cuento, vamos que si te lo cuento, como me llamo Guisande. Estate quieto hombre… ¿Te acuerdas de aquél elemento aéreo que se llamaba Rodribico?. Pues Rodribico, el pájaro que nació en Galicia y que fue el inspirador de los cuentos que relataba a mis hijas Alejandra y Victoria sigue surcando los más insólitos lugares y ahora llegará esta semana a todas las librerías de España (tras ser traducido al castellano con el nombre de Rodripico), a las de Brasil y Portugal (con el nombre de Rodibico).

En definitiva, y a lo que vamos. ¿Hay algún regalo mejor de Reyes para un niño que un libro?. ¿sí, no?. Pues claro que lo hay; pero no un libro cualquiera, sino los cuentos de Rodribico, Rodibico o Rodripico, que cada uno cuesta unos 6 euros; ná una ganga, un chollo. «¡¡¡ Mire señora, mireeeee !!!, ¡¡¡ toque el género, toque el género !!!». «¡¡¡ Un libro barato barato !!!, «¡¡¡ Toque, toque, que estamos que lo tiramos, que lo tiramossssss !!!». Dios, lo que hay que hacer para vender un libro y lo peor, no me da vergüenza, pero ninguna, así me va.

¿Y a quién debo todo esto de que el pajaruelo vuele y vuele cada año más y más alto y casi con toda probabilidad conozca otros países. Pues además de a mis hijas, a la editora Belén López (del sello Baía y Ártabros) que la engañamos como una china…. quiero decir que apostó por nosotros, al crack de los megacrack de la ilustración del mundo mundial que es mi amigo Xosé Tomás y, por supuesto, a vosotros, que dando conocer el blog también habéis presentado al pajaruelo en sociedad.

Y como casi llevamos tres años juntos, con cerca de 300 artículos publicados y como contigo pasé de periodista a escritor (bueno, eso de escritor no lo asimilo mucho, la verdad; casi mejor periodista a secas) pues quería compartir contigo este sueño que poco a poco se va haciendo realidad. Y qué es lo que más deseo, cuál es mi mayor anhelo… pues, sinceramente, y sé que me conoces, mi mayor deseo es que también tus sueños se hagan realidad porque yo solamente entiendo que en la vida solamente se es feliz si los que te rodean también lo son, y tú, colega, no lo olvides, eres uno de ellos, mi amigo.

IGNACIO CAPEÁNS Y CARLOS TEMBLEQUE PUBLICAN UN LIBRO
Siempre es bueno que los amigos del blog tengan ilusión por hacer cosas fuera de lo que es su trabajo cotidiano y, especialmente, sin pueden ayudar a los demás. Est es lo que han hecho el periodista Ignacio Capeáns Garrido y el economista, Carlos Sánchez-Tembleque Ponte con su libro «40 preguntas y respuestas para entender la maldita crisis». Enhorabuena a ambos y a ver si salimos de la crisis,

El español adora la familia si…

Escrito por Manuel Guisande
17 de Diciembre de 2011 a las 19:37h

El español lo que más aprecia en la vida es heredar, después tener un despacho y luego la familia; sí, la familia, no solo su mujer y sus hijos, no, la familia enterita: esa banda que te toca en suerte ¿qué no?, ¿qué se critica mucho a la parentela?… bo.

Lo de heredar es para algunos una auténtica profesión. Un tío, español tiene que ser, claro, es capaz de estar veinte, treinta o 180 años al lado de quien sea con tal de que le dejen algo. Que el tipo es antipático… da lo mismo; que es aburrido y triste… da lo mismo; que incluso te trata mal o insulta… da lo mismo. El español, el auténtico español cumple su fin existencial cuando tras la defunción se abre el testamento y todo o casi todo queda para él. Que ya no lo puede disfrutar porque tiene reuma, artritis, colesterol, diabetes y un par de baipás… da lo mismo. ¿Qué ha hecho Eulogio Eduarte en su vida? Heredar. Feliz, fin cumplido.

Y lo del despacho, otro caso. Para un español tener un despacho es lo máximo porque para él un habitáculo de esos, aunque entres de canto, es sinónimo de poder, de superioridad, de autoridad, de mando, pese a que no sepa que así como el traje es el féretro del espíritu (que te encorseta y te hace sentir antinatural), el despacho es el féretro del cerebro: en cuanto entras, tal cual loncha de jamón vives al vacío y no te enteras de nada, pero de nada de nada. ¿Tenía mucha valía Don Eulogio Eduarte? , «¡¡¡¡ buenoooooo !!!!, con decirle que tenía despacho… ». Feliz, sin enterarse pero feliz. Fin cumplido

Y después de la herencia y el despacho, lo que más aprecia el español es la familia, y no es que la aprecie, la ama, la adora, la venera. Por ejemplo, tú tienes un familiar que es abogado, pues en cuestión de una generación la familia dice «yo creo que era secretario judicial»; cinco años más tarde… de creer nada, «era secretario judicial»; en la siguiente generación «yo creo que era juez» y unos años más tarde: «era juez, si lo sabré yo». ¿eso no es amor, eso no es defender a la familia, adorarla enaltecerla?

Pero eso en todo. Que tienes un pariente que era albañil; pues en una generación… «yo creo que era aparejador»; cinco años más tarde ya no hay dudas, «era aparejador»; y en la siguiente generación… con dos bemoles… «era arquitecto, si lo sabré yo». Y me vas a decir que todavía aún que esto no es amor… pues sí lo es pero… solo hay un pero, una premisa: que el «juez» o el «arquitecto» estén muertos porque si viven… «va, un picapleitos de tres al cuarto», «pero si era un pringaillo que carreta ladrillos… ». Raros somos, pero amoris-mortiscausa familiaris tenemos pero que de sobra.

Maruja mi vecina, la sioux, el regateo y los chinos

Escrito por Manuel Guisande
13 de Diciembre de 2011 a las 2:33h

(La felicidad de vivir en una aldea de 11 habitantes con unos vecinos maravillosos)

Para Maruja mi vecina no hemos entrado en la Unión Europea ni historias. Ni euro, ni libra, ni yen, ni la petanca; ella sigue pagando como si hubiera pesetas y las compras las hace al estilo de los años 50: regateando; es decir, negociando.

A ella le da lo mismo que en un escaparate una cosa valga 100, 120 que 840. Ella entra y… y es otro mundo. Y por eso de que es otro mundo, hace unos días fuimos a Betanzos (el pueblo más grande que hay al lado de mi aldea), que es como Nueva York aquí en el rural: 12.000 habitantes, más o menos. Y por eso de la vida, Maruja, la sioux (mi mujer) y yo entramos en un chino porque querían comprar no sé qué.

Como ya lo veía venir todo me puse a observar lo que tenía que suceder porque… como te diría, hay cosas que son así y así son. Podía suceder comprar o no comprar, mirar o no mirar, entrar y salir, incluso ni entrar ni salir, quedarnos en la puerta, que para eso somos gallegos; pero yo lo tenía tan claro, pero tan claro, que las dejé a ellas juntas y me puse en un lugar estratégico frente a la cajera para ver qué pasaba. ¿Y que pasó?, pues lo que tenía que pasar.

Miraron unas fundas para unos sofás y cuando Maruja preguntó el precio… la primera en la frente: «¿E isto en pesetas canto é?». Y tras la conversión a la extintayugoeslaviapeseta, en el chino se escuchó: «¡¡¡ Jasússssss !!!». Bueno, el «¡¡¡ Jasússssss !!!» se oyó en todo el local chino, en parte de Shanghai en las provincias de Qinghai y Henan, y quizás en alguna zona del ex sahara español y en el sureste del Serengueti. Entonces Maruja, si dar tiempo a que la empleada comentase nada, movió con sus manos la falda de izquierda a derecha y de deracha a izquierda hacia arriba, como si la remangara, y continuó: «¡¡¡¡ Si non e para min !!!!, ¡¡¡¡ que é para esta rapaza que é de fora y ten catro fillos e ainda no encontrou traballo !!!!».

La sioux no entendía nada, yo, de verdad que todo, pero cuando digo todo… es todo, y cuando la sioux trataba de intervenir, Maruja decía: «¡¡¡¡ Cala ho !!!!, ¡¡¡¡ ti que saberás, déixame a min ho !!!!». Yo no sé si fue por lo de extranjera, por lo del trabajo o lo de los cuatro hijos, pero así de repente, las fundas de 40 euros bajaron a 35.

Y tras una nueva conversión monetaria, Maruja siguió: «Pero non ves que acaba de chegar e que está empezando unha nova vida. Non te acordas cando tí e mais eu empezamos unha vida… ». Y mira, en confianza, yo no sé que pensó la dueña del chino, que no era china, por cierto, pero de 35 bajó a 30 euros y a mí como que me dio que más que por un sentimiento de solidaridad lo hizo para ver si de una vez se iban de allí y la dejaban en paz, que falta le hacía, si le vieras la cara…

Ni qué decir tiene que yo a estas alturas de la compra-negociación ya no miraba nada. Estaba frente a una estantería como podía estar frente a una ensaimada, en Kazajistán o en Nairobi y lo único que pensaba era que Maruja si seguía así, hablando a grito pelado, iba a crear un conflicto internacional y que ya me veía yo escribiendo un suplemento especial en el periódico sobre cómo entramos en guerra con la China por culpa de unas funditas; vamos, un curre que no veas.

Mientras había clientes que entraban, pagaban y salían; entre el «arredemo» y el «Jasús», no me digas a cuento de qué Maruja empezó a recordar la época del hambre en las aldeas, del frío que se pasaba, de enfermedades, de un hermano que se fue a la Argentina, de cómo un día que era joven fue a una fiesta y no sé qué pasó con un traje, de… mira, yo te prometeo que no conozco a Merkel ni al Sarkozy, pero que ponen a Maruja al frente del BCE y que no suben las primas de riesgo y que los inversores se las ven y las desean para cobrar… vamos, como hay Dios que la Maruja al frente del BCE arrasa.

Total, que una compra que tendría que llevar unos 10 minutos duró casi una hora; y ya en la calle, Maruja estaba orgullosa de cómo había regateado; pero a mí me quedaba una duda porque según Maruja, la sioux acababa de llegar a España, estaba con cuatro niños, empezando una nueva vida, sin trabajo y entonces le pregunté a Maruja ¿y cómo no se te ocurrió decir que era viuda? Y ni que a Maruja le hubiera pegado un tiro oye; se quedó parada, quieta, pensativa, inmóvil y dijo: «Non o dixe, ¿ti estás seguro que non o dixe?». Y la verdad que seguro seguro, lo que se dice seguro no. Para mí que no dijo que la sioux estaba viuda, lo sé porque yo estoy vivo, pero que muy vivo; ahora de la de la tienda… de ella no respondo.

Mis amigos de Molloy College

Escrito por Manuel Guisande
7 de Diciembre de 2011 a las 17:53h

Apreciados universitarios de Molloy College, estaba yo pensando que lo que no ha conseguido la NASA lo hemos logrado tú y yo casi en cuestión de segundos: Encontrar más allá vida inteligente (o sea, vosotros y nosotros), porque esto, de alguna forma, es como el primer contacto entre dos civilizaciones, entre dos culturas, más o menos ¿no?.

Sé que ahora, este lunes, termináis el curso de Cultura Española, pero ello no significa que tenga que cesar esta relacion con el blog, ya que en cualquier momento podéis hacer cualquier tipo de comentario (siempre en el último artículo) exponer vuestras ideas, inquietudes, curiosidades y estoy seguro que alguien os contestará porque de esta historia, grande o pequeña, que se llama Al fondo a la derecha, ya formáis parte.

Para mí ha sido y seguirá siendo una gran experiencia, y aún recuerdo cómo al inicio de esta relación transoceánica, con cierto nerviosismo abrí vuestras fotos en el ordenador y os vi sentados con vuestra típica imagen de universitarios estadounidenses, vuestras sonrisas, vuestras camisetas, los póster en la pared de la ciudad de León, y El Guernica de Picasso.

Por momentos me sentí como trasladado en el tiempo, sentado junto a vosotros, con mis libros, con mis apuntes, y seguro que haciendo las mismas bromas o fijándome en la chica o el chico de al lado como seguro que vosotros y vosotras hacéis cada vez que vais a clase. Para mí ha sido muy emocionante estos días en los que hemos hablado de costumbres, de tópicos, de ideas, de… en definitiva, conocernos un poco más a través de algo tan simple y universal como es la escritura, que no es otra cosa que hacer marcas y más marcas como si fuera un jeroglífico que luego hay que interpretar.

Y mientras hacía esas marcas mi mente volaba por ese espacio que es el infinito, donde todo es posible, y pensaba en lo lejos y a la vez en lo cerca que estáis porque al final, en lo más profundo del ser humano te das cuenta que los pensamientos, los sentimientos y las inquietudes son en todos los sitios muy parecidos, aunque en este país que se llama España no haya tantos toreros como creías ni se duerma la siesta, y en Estados Unidos tampoco toda la gente va armada o comiendo hamburguesas por la calle.

Como os digo, esto no es una despedida, sino la continuidad de una relación en el tiempo y no puedo menos que dar las gracias a la Dirección de Molloy College, y muy pero muy especialmente a vuestro profesor Enrique Martínez Bogo porque gracias a que eligió este blog para vuestros estudios nos ha unido en algo que es tan importante y maravilloso para todos los seres humanos: La amistad. Y con esa amistad, con ese cariño (y reconozco que un poco emocionado), tanto yo como quienes leen este blog os decimos, gracias, siempre gracias.

Cómo lavar un coche sin gastar un euro

Escrito por Manuel Guisande
30 de Noviembre de 2011 a las 15:47h

Esto de ser vago no sé ya si es una predisposición genética, una tara o incluso una virtud; pero hasta estoy por preguntar a mi madre si me movía en su vientre, que me da que no, que era ella más bien quien me agitaba para saber si estaba vivo porque yo ya de aquella… vamos como si estuviera en una tumbona en Cancún, aunque entonces que yo recuerde no tenía tabaco, no todo puede ser perfecto.

Pero el problema para los que tenemos esta tendencia innata hacia la pereza, hacia la holgazanería es que aunque quieras ser vago no puedes serlo, la sociedad te lo impide y… pues tienes que discurrir para hacer lo mismo o más que los demás pero sin matarte.

Por ejemplo, aunque vivo en el campo, a mí eso de pasar un fin de semana dale que te dale al coche con una manguera, un cubo con jabón y una esponja… qué quieres que te diga, no va conmigo (con mi vecino por lo visto sí; vamos, yo le veo maneras); y menos secarlo con una bayeta, que yo un trapo solo lo uso para limpiar los zapatos y poco más; es decir, que a mí un pañito me dura más que un litro de tabasco. Por cierto; un inciso, que esto aún no me lo ha aclarado nadie: ¿Alguien sabe cuál es la razón, pero la auténtica razón, de por qué todos los calzoncillos del mundo mundial terminan para limpiar zapatos?, es que no lo pillo, después dicen que los pies huelen mal…

Pues lo que decía; como vives en el campo, el coche se mancha, se ensucia, se embarra y… si yo me dedicara a los rallies iba yo a lavarlo… si hombre…, «ná que vengo de Monte Carlo», «es que el Acrópolis… », pero como no me llamo Sebastien Loeb, ni Juha Kankkunen, ni tengo un Subaru ni un Toyota Celica…

Así que estaba en cómo solucionar este problema cuando sufrí un cortocircuito cerebral, ya sabes, un chispazo, y se me hizo la luz. Así que cogí de bote de plástico en plan spray, llené más de la mitad con agua y el resto con Fayri (que sabe a menta, lo sé porque un día limpié mal un vaso y pensaba que eran restos de Pipermín) rocié el coche por todos los lados, así a los flish-flish… y a la carretera.

Claro, como aquí en Galicia llueve, pronto empecé a notar que ya solo a 50 kilómetros por hora se formaban burbujitas, preciosas pompas de jabón, y así fui unos 7 kilómetros para que la mezcla se esparciera por toda la carrocería. Luego aceleré hasta los 70 y al coger la autovía para ir al trabajo… bueno bueno, que me perdone la DGT, pero toda la DGT, desde el primer al último aceituno, pero a 140 aquello parecía el túnel de viento de la Ferrari… una velocidad, un ruido de las gotas de lluvia explotando contra el parabrisas, contra las ventanillas, contra la carrocería, una especie de líquido blanco-jabón por todos lados como si fuera un helado de nata derretido que me envolvía subiendo para arriba y yéndose por los lados…

Y como te lo cuento, que no miento, tras recorrer 30 kilómetros llegué al periódico, aparqué, miré el coche y estaba… joé como estaba; limpiño limpiño como una patena y tal cual lo veía me decía: «Llego a tener un descapotable… », pero inmediatamente se me quitó de la cabeza porque eso del descapotable y ducharse a la vez, hasta a mí, la verdad, me parecía mucho.

RODRIBICO, Y LA CORUÑA SE VUELCA CON LOS DISCAPACITADOS

El Club Liceo de La Coruña se vuelca con las personas de movilidad reducida y, este sábado, día 3, coincidiendo con el Día Internacional de la Personas con Discapacidad, se celebrará en la localidad de Culleredo una prueba de orientación. La finalidad es potenciar la participación de personas con movilidad reducida y que disfruten del reto personal que implica la orientación. Por otra parte, Versus Librería (Vigo) está colaborando con los libros de cuentos de Rodribico, colocándolos en el escaparate y promocionándolos, lo cual tanto yo como Xosé Tomas (el genial ilustrador) estamos muy agradecidos.

Mi ilusión es… ¿y la tuya?

Escrito por Manuel Guisande
24 de Noviembre de 2011 a las 15:02h

Atiende hombre, ¿sabes en lo que estaba pensando?, pues que no hay como vivir de ilusiones, de fantasías, de utopías, porque como vivas la realidad… vamos, vives la realidad y te veo como los indignados. Y claro, indignado en Málaga… pues bien, tiempo soleado, 24 grados, manga corta, morenito… pero en Galicia… en Santiago de Compostela… en la plaza del Obradoiro… empapado en agua y tiritando… pues no.

Lo dicho, no hay como vivir de ilusiones. ¿Y cuál es tu ilusión? ¿qué te gustaría hacer?, ¿un viaje a Egipto, ir a Marte, volver de Marte?. Pues yo tengo una, solo una, y la verdad que es muy barata. Como he plantado una huerta de unos 100 metros cuadrados lo que me encantaría sería tener en medio de ella una silla de árbitro de tenis (ya sabes, de esas tan altas) y desde allí, desde esa altura, con una manguera regarla mientras en la bandejita de la silla pongo una cervecita, unos pinchos, mi tabaco, la cerillas y por mí que arda Europa.

Esa sería una ilusión, cumplir una meta, mi existencia; allí arriba, sin preocuparme de nada y viendo cómo crecen las coles, las fresas, los melones… Que veo un tomate que está que se va a pasar, manguerazo que te crió; un pimiento, igual; que un niño está sucio, embarrado de jugar en el campo… coge jabón chaval que te riego y quedas como nuevo.

Yo consigo una silla así (por cierto que si alguien tiene una que lo diga que voy a por ella) y soy el tipo más feliz del mundo mundial. Y hasta ya puestos, incluso distribuiría la huerta en cuadrantes, como el juego de los barcos, y haría una estrategia de ataque. Que A-4 está un poco seco… chorrillo de agua, que H-6 está demasiado empapado… hombre sé que no es muy normal, pero colillas encendidas que lanzo a la zona y a ver si se seca o, a lo mejor, con un poco de suerte, hasta me nace una pequeña plantación de tabaco.

Y así, con mi silla de árbitro podría pasar un mes, dos o tres, siete años… y además con una tranquilidad infinita, ya que si alguien me interrumpe, yo en mi papel diría: «Silencio por favor, saque al resto». Y tal cual, textual, «al resto», a los que molestan, los saco fuera, que si los saco… Sino hay como vivir de ilusiones, si lo sabré yo; vamos, con decirte que si quieres puedes llamarme Federer…

PREMIO PARA EL BLOGUERO JAVIER SANZ, Y UNA REVISTA EN TENERIFE

Javier Sanz, un crack, con su blog historiasdelahistoria, ha obtenido el primer premio en el certemen certamen convocado por Bitácoras.com, que está considerado como el más importante en legua hispana. La verdad que Javier no sé si se alegrará, supongo que sñí, pero ha obtenido ya tan importantes galardones…. una envida, pero una envida sana. ¡¡¡ Enhorabuena Gran Javier !!!. Por otra parte, El Centro Gallego de Santa Cruz de Tenerife ya ha puesto en la calle su número 4 de la Revista O Noso, que acerca a los gallegos a su tierra

«Queridos universitarios de Molloy College»

Escrito por Manuel Guisande
22 de Noviembre de 2011 a las 0:59h

alumnos del colegioParte de los simpáticos universitarios que estudian Cultura Española en Molloy College

Esto es lo alucinante de la Red, nuestras ideas cruzando el Atlántico de un lado para otro

Dicen que es de bien nacidos ser agradecidos o, lo que vosotros decís, «good manners are a sign of good upbringing». Y antes que nada debo dar las gracias a Molloy College (Rockville Centre-New York) y en especial al profesor Enrique Martínez Bogo, del Departamento Modern Languages, por haber elegido este blog para que os sirva en vuestro curso de Cultura Española y, especialmente, para que podamos interrelacionarnos y conocer la idiosincrasia española y norteamericana.

Y así, de prisa y corriendo, para no perder tiempo, si entráis en estos dos enlaces Manuel Guisande, y entrevista (que tiene dos partes), nos ahorramos presentaciones y sabéis un poco de quién os escribe a unos 8.000 kilómetros de distancia, de un lugar llamado Mortoares (La Coruña-Galicia-España) con el gran honor que ello supone para mí.

Y la cuestión es: ¿Cómo vamos a interrelacionarnos, de qué vamos a hablar?. La interrelación será sencilla: A través del blog, en los comentarios que dejéis y en las respuestas que a vuestras preguntas seguro que mucha gente os contestará, y viceversa.

¿Y de qué vamos a hablar, qué nos puede interesar, entretener, motivar y divertir, sobre todo divertir… ? Pues lo que siempre ha motivado e interesado al ser humano, la vida; la vida en general, cómo se vive en los distintos sitios, lo que se piensa, lo que se hace; en definitiva, las costumbres, que aunque nos hacen ser diferentes solo lo es en apariencia porque en el fondo, en lo esencial, todos, por suerte, somos muy pero que muy iguales, aunque yo diga «Hola» y tú «Hello».

TÓPICOS NORTEAMERICANOS

En fin apreciados alumnos de Molloy College, vayamos al asunto y a ver si conseguimos acabar o confirmar algunos tópicos y poco a poco conocernos más. ¿Cuál es la visión que tenemos los españoles de los norteamericanos?. Pues la primera es que creemos que no estáis muy al tanto de Geografía, que desconocéis dónde están los países de Europa y estoy seguro que no es así, que eso pudo ocurrir hace veinte o treinta años; pero ahora, con el mundo en vuestros dedos vía Aipad sabéis situar perfectamente cada nación.

Pero, en confianza, nosotros somos bastante presumidos y creídos porque… ¿tú crees que algún europeo es capaz de situar Colorado o Arkansas en el mapa de Estados Unidos?, pues seguro que no. Y no me extrañaría, pero nada de nada, que alguno que haya ido de España a conocer la capital de EE UU, en vez de terminar en Washington DC, haya terminado en Washington ST, y aún esté buscando El Capitolio o la Casa Blanca, que total… entre DC y ST parecía que no había diferencia, pero sí que sí, unos 6.000 kilómetros, como para ir andando.

¿Y qué otras cosas creemos en España de vosotros los norteamericanos?. Pues algo que debe ser otro tópico más: que toda la población va armada hasta los dientes; es decir, que según los españoles un tal James Mackein, por ejemplo, se levanta por la mañana, se toma unos kelops y después de dar un beso a su mujer (otro tópico, que a lo mejor de su mujer lo que recibe es una bofetada y bien dada) antes de ir al trabajo la Margaret de turno le dice: «¡¡¡¡ James, James, que te dejas el kalashnikov !!!». Para añadir:«¡¡¡¡ cariño, y no te olvides del misil tierra-aire que llevas en el maletero del coche !!!». Pues seguro que no es así, ni que toda la gente en Estados Unidos va armada por la calle ni que todos tienen una pistola en la mesilla de noche, pero vosotros diréis.

TÓPICOS ESPAÑOLES

Y siguiendo con estos tópicos. ¿Qué es lo que creemos que piensan los americanos de España?. Pues nosotros creemos que los americanos creen que en España hay toros y toreros por todas partes. Que hay toros y toreros en un semáforo, en una plaza, en cualquier fiesta… vamos, que los ovnis no son ovnis, sino que por su forma circular, como las plazas de toros, son los aviones de Iberia, la línea aérea española. Pues nada más lejos de la realidad, en España naturalmente sí que hay toreros y corridas de toros, pero solamente en verano y en unas 20 ciudades, pero no en todo el país y casi hay un 50% de la población que no les gusta nada de nada esta llamada Fiesta Nacional que consideran una bestialidad.

En fin, apreciados universitarios de Molloy College, creo que como toma de contacto es un buen inicio. Así que espero vuestros comentarios, lo que queráis preguntar, como también espero que respondáis a las cuestiones que desde aquí os hagan. Un saludo y, lo dicho, un orgullo y un placer escribir para vosotros. Continuaremos.

NOTA

Obviamente, el blog está abierto a las opiniones de cualquier estadounidense por si quiere aportar su punto de vista, y nos os preocupéis de si vuestro castellano no es muy perfecto, pues seguro que con esta interrelación y los consejos del profesor Martínez Bogo, a base de comentarios poco a poco irá mejorando. Solo hay una norma. Nada de preguntas sobre Religión, Política etc; solo de la vida cotidiana, de las costumbres.. Por la diferencia horaria y otras causas ellos empezará a comentar hoy martes o miércoles. Otras gracias: A Pablo Pachón, un crack informático de La Voz de Galicia que hizo posible el mapa y la foto… tela la de cosas que tuvo que hacer. Gracias Pabliño por el cariño que pusiste en esto.

Y como el niño quiere hacer deporte….

Escrito por Manuel Guisande
18 de Noviembre de 2011 a las 11:44h

Esto de que los niños hagan deporte es maravilloso. Vas con ellos a un pabellón de deportes y ves a los padres con una pasión, con un entusiasmo, una intesidad… uno leyendo el periódico, el otro haciendo el crucigrama, otro con una novela, otro jugando con el móvil y uno, siempre hay uno, a gritos animando al equipo del imberbe, que hasta te da ganas de decirle: «¡¡¡ Pero hombre, por favor, no grite tanto que hay gente durmiendo… !!!»; vamos, un placer, abrigado hasta las orejas y echando vaho.

Y claro, como los partidos suelen ser por la mañana, allí en el pabellón ves a la gente que se sienta y que a los cinco minutos, ni uno más ni uno menos, se levanta porque se le queda helado el culo al contacto con el hormigón; y entonces, el que tiene periódico lo pone bajo sus posaderas y a ti (como eres periodista) te da un dolor… porque te da ganas de acercarte a él sigilosamente y susurrarle al oído: «Perdone, ¿podría quitar de su analgamen la página 24, que allí estoy yo, que he firmado un artículo y me está más que estrujando?».

Yo por suerte los llevo al pabellón de deportes; pero hay otros que como al niño le encanta el fútbol grande o el rugby… pues al aire libre, tiritando de frío, con el paraguas en una mano y de vez en cuando metiéndose en el coche para poner la calefacción y que le circule la sangre, que La Coruña, aunque no es Burgos, cuando pega pega, y sobre todo por el viento, que son auténticas bofetadas.

Y en esto del deporte la verdad que es una pena que nuestros hijos se dediquen por estas disciplinas mayoritarias como el baloncesto, el fútbol sala o el voleibol. A mí me encantaría estar en cama, que sobre las nueve o diez se me acercara uno de los retoños y me dijera en voz bajita, pero muy bajita: «Papá, que me voy a Vigo y vuelvo en tres horas, que estoy entrenando para la maratón». Y según los oyes, para no descentrarlo, claro, responderle: «Muy bien hijo, muy bien, y no fuerces, que sin cuatro no importa. Ah, y no te olvides del tabaco». Pues no, baloncesto y con el culo tieso, anda que…

¿Si te sientes inútil?, ven a mi aldea

Escrito por Manuel Guisande
13 de Noviembre de 2011 a las 22:08h

Yo te lo juro que para curarse de complejos no hay como mi aldea, y no porque allí estemos taladrados, que no lo estamos, que lo que estamos es aturdidos, que es distinto, sino porque allí entre mis 11 vecinos… aquello es otra cosa. ¿Te sientes como que no vales para nada, que eres un no eres, un desecho de la vida, como te diría yo… un gusanillo, una miñoca…?, ¡¡¡ pues nada hombre !!!, ven a mi aldea, que sales como nuevo, te lo digo yo.

Por ejemplo, tú tienes unas gafas Ray Ban o, vamos a ponerlo más fácil, unos calzoncillos con florecitas; pues tú en mi aldea eres pionero; sí, pionero, que es decir que eres el primero que ha llegado con ellos, que parece una tontería, pero no. Porque tú ya puedes presumir de haber enseñado a mis vecinos, al Ser Humano, con lo trascendente que es eso, lo que son unas Ray Ban o cuando los cuelgas del tendal los calzoncillos con florecillas y eso te enorgullece, te hace sentir alguien importante y es como una terapia de choque para quien se siente mal.

Yo cuando instalé Internet y me di cuenta que era eso, el primero, el único en el mundo que había puesto tan avanzada tecnología en mi aldea, ese día fue especial, muy especial. Miraba al infinito como buscando un algo, observaba las casas de mis vecinos, las puertas, las manillas, las flores, la hojarasca… pensaba en la existencia del ser humano, en lo divino, en el más allá y en el más acá y me decía en un silencio total:: «Dios, gracias Señor, gracias, soy el primero, soy pionero» y fue tal la felicidad que incluso creo que no oí a Maruja cuando al verme me dijo: «¡¡¡¡¡¡ Jisandeeeeee !!!!!», aun que sí cuando añadió «¡¡¡¡¡ queres facer casooooo oh»; pero no importaba, estaba tan ensimismado….

Pero a lo que iba, porque ser pionero es de alguna manera ser protagonista, pasar a formar parte de la Historia, aunque sea de una aldea, pero de la Historia, y cuando pasen los años y más años y alguien un día diga, por ejemplo: «¿Recordáis quién fue le primero que trajo un bolígrafo Bic de cuatro colores?», yo sé que todos dirán a una y con un grito no exento de emoción y éxtasis: «¡¡¡ Guisande !!!», y eso… eso emociona.

Y a ti te puede pasar lo mismo. Que te apellidas Fernández… pues nada, cuando pasen los años y alguien pregunte: ¿Quién trajo por primera vez a la aldea unas katiuskas con elefantitos rojos?, todos dirán: «¡¡¡ Fernández !!!, ¡¡¡ Fernández !!!». Y esto lo mismo vale para un Fandiño que para un Álvarez, para un Guitérrez que para un Loureiro o un García.

De verdad, si compromiso, si te encuentras mal, no lo dudes, ven a mi aldea y seguro que eres pionero, que te encontrarás mejor, seguro que… «¡¡¡¡¡ Jisandeeeeeeeeeeeeee, pero cómo se che ocurre pitar as patacas oh !!!!!!!». ¡¡¡ Señor, qué éxtasis !!!, otra vez pionero y sin darme cuenta, sino es por Maruja…

Lo que está de Dios…

Escrito por Manuel Guisande
9 de Noviembre de 2011 a las 15:22h

(Aconsejo leer en los comentarios las frases que decían nuestros abuelos, son demasiado el asunto, si podéis colaborar… mejor. Gracias)

Mi abuela siempre decía que «lo que está de Dios, está de Dios», y así vivió hasta casi los noventa años, con lo cual la receta debía ser buena y sobre todo porque mi abuelo, que no lo decía, se fue antes; o sea, que estaba de adiós, más bien. Y tú espera a que lea esto mi madre y ya te cuento yo adonde voy.

Pero la vida de mi abuela era así. Que un niño se caía y se hería… pues ella decía: «Si está de Dios, está de Dios» y tan pancha se quedaba, sentada en su sillón, y lo mismo podía caerse el chaval en el pasillo que por una ventana, que lo que estaba de Dios… estaba de Dios. Y es que para ella lo mismo era un accidente de un autobús con 4.334 muertos, que clavarte una astilla en una mano, el asunto estaba de Dios y de Dios estaba o, en versión gallega, «neniño, cala oh e non lle des máis voltas».

Y dicho todo esto no sé qué pensaría mi abuela de lo que está ocurriendo estos días en mi aldea, Mortoares, en la que vivimos 11 personas; pero que en un mes Suso se haya casi amputado un dedo con una sierra, que ayer a Maruja la operaran de cataratas, que Manolo se lastimara al cortar un chorizo, que la sioux (mi mujer) tenga que ir al neurólogo por un dolor en las cervicales y que un hijo de ella, Christopher Cameron, esté con gripe… para mi no es «lo que está de Dios, está de Dios», es que Dios está aquí y nada de eso que está en todas partes… o, vale, si está en todas partes el 99% en mi aldea, es que no hay otra.

Es que piénsalo bien; de 11 habitantes, casi la mitad está fuera de combate… y eso es mucho porque al cambio es como si sales de tu casa y la mitad de la población en la que vives está lisiada. Miras para un lado, un tuerto; miras para otro, un cojo; más allá… un tío con muletas; el de más acá, la cabeza vendada; que miras y no ves, pues eres tú que estas ciego, vamos, una fiesta.

Y claro, como lo que está ocurriendo parece una plaga de desgracias que no tiene fin… pues los que sobrevivimos ya nos miramos como diciendo «a que vas a ser tú el siguiente, a que lo vas a ser que tienes una cara de gotero que… » y así, los que quedamos, terminaremos teniendo estrabismo de tanto vernos de reojo y es que la verdad que ves a alguno que no sé como te diría, pero para mí… que está de Dios.