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Entradas para la categoría ‘Otras cosas de la vida’

Quiero llamarme Kovalski

jueves, mayo 26th, 2011

Yo con mi padre tenía una relación estupenda, magnífica, soberbia, porque era un tipo genial de los geniales; bueno yo hablo de mi padre porque tenía solo uno, si hubiera tenido una docena de padres tendría que especificarte quién era el genial; pero como solo tuve uno… pues el caso, que nosotros en serio hablábamos poco porque teníamos ya bastante claro de qué iba esto del vivir, así que nos dedicábamos a conversaciones más altruistas, filantrópicas diría yo.

Por eso un día, como puse ya en otro artículo, me preguntó: «Oye, que el vino vicie… normal, ¿no?; ¿pero que la cal vicie… ?». Obviamente comprendí su duda y en más de una ocasión teorizamos sobre este asunto, aunque he de reconocer que a una conclusión lo que se dice a una conclusión llegar no llegamos, pero… hicimos lo que pudimos, que nadie nos pedía cuenta de resultados.

En otra ocasión, al preguntarle por qué se había casado con mi madre tras enseñarle ella una tarjeta amarilla, me miró y dijo. «Mira hijo, las oposiciones que hice fueron muy duras, muy duras. En Madrid, el preparador me decía “ tema 525´´, y yo contestaba “sí ´´, y a decirlo de memoria. Un día _ prosiguió_ me preguntaron, yo dije que “sí ´´, pero pensé que era un tema más; pero no, era tu madre, ¡¡¡ me estaba casando !!!».

Y otra vez, hablando sobre la guerra, porque nuestras conversaciones eran muy dispares, en este caso dispares todo lo que quieras, pero no mates a nadie, me dijo: «Tú verás, pero si vas a la guerra… hazme caso, todo menos llevar la bandera, que a ese lo liquidan en un segundo». Y yo le pregunté si eso ocurría con todas las banderas y, no sé que te diga, pero cuando llegamos a la de Zambia lo vi dubitativo, pero por si acaso… desde entonces no toco ni una, no vaya a ser.

Y estaba ayer pensando sobre el tema ese de ser abanderado en caso de conflicto bélico cuando me dije… «si voy a una guerra… cómo voy a ir a una guerra llamándome Manuel o Guisande… eso no es un nombre para ir armado. Para médico… vale: Doctor Guisande, por ejemplo, suena bien pero para una guerra… ».Y estaba yo así como un poco tristón, apesadumbrado, cuando se me hizo la luz: «Nada, me cambio de nombre, quiero ser Kovalski; sí, ¡¡¡ Kovalski !!!».

Y es que en las guerras siempre hay un Kovalski que es la repera el tío. Es más, a mí me han dicho que hay guerras que antes de empezar preguntan si en cada bando hay un Kolvalski y que incluso se han dado casos de que se ha retrasado la matanza hasta que no haya un Kovalski por bando, que sino la guerra no es reglamentaria… no sé, eso dicen, que yo que ni hice la mili… que voy a saber pero si lo dicen…

Pues eso, está el capitán de la patrulla en medio del fuego enemigo y entonces dice a gritos: «¡¡¡ Kovalski, Kovalski !!!!, cubre el flanco izquierdo». Y allá se va kovalski rozándole las balas, zigzagueando y sudoroso hasta que se pone a cubierto. Y en medio de la metralla, una señal a Kovalski, y Kovalski sabe que tiene que ir al puente y lanzar una granada en un punto concreto para hacer replegar al enemigo. Y Kovalski lanza la granada… y ¡¡¡ tío!!!, justo en el lugar preciso, así da gusto ir a la guerra hombre, así da gusto.

Y kovalski que es fuerte y listo, vuelve de nuevo a la patrulla zigzagueando, tirándose por el aire dando una voltereta y cayendo justo en la improvisada trinchera de sacos… Y nada más caer, como si nada, Kovalski informa de dónde están los francotiradores, los carros de combate del enemigo, las patrullas que tiene, el tipo de armamento, como se llama el concuñado del cabo furriel y si utilizan Movistar o Vodafone. Tío, kovalski es mucho, Kovalski es un google de la vida, lo sabe y lo controla todo, pero todo todo. Y yo, si voy a la guerra, quiero eso, ser Kovalski, porque ya me dirás adónde voy yo con Manuel o Guisande… nada Ko vals ki, quiero ser Ko vals ki.

Claro que Kovalski la verdad tiene un problema, que es lo único que menos me gusta de él. Y es que al final el Kovalski de marras recibe un tiro y agoniza en el campo de batalla mientras el capitán le sujeta la cabeza, le cierra los ojos, se abraza a él y le quita la chapilla esa que lleva sujeta con una cadena al cuello mientras la aprieta con la mano. Pero bueno, problema problema, relativo, porque teniendo en cuenta que a mi mujer, la sioux, le queda genial el negro, tampoco es para tanto ¿no?. Manuel, Guisande… tonterías, ¡¡¡ Kovalski !!!, ¡¡¡ Kovalski !!! ese es el punto.

FEDEGUSTANDO, UN BLOG DEDICADO A LA GASTRONOMÍA

Un buen amigo del blog, Federico García Poncet, es un sibarita y eso del comer le va que no veas. El caso es que tiene una bitácora Fedegustando en el que no solo dice dónde comer, sino recetas para cocinar. En fin, mejor que lo veáis y ya me diréis. Yo creo que el blog es bueno, por lo menos el gran Fede el es doble de fuerte que yo y para mí que la clave son las recetas, las de cocina, porque las mías, las únicas que tengo son las del ambulatorio.

Las «cuevas» de Altamira y «Marte»

miércoles, febrero 16th, 2011

A mí si algo me atrae, además de la gravedad de la Tierra, que sigue siendo de 9,8 (casi un 10, sobresaliente, la mejor nota que he tenido, solo por estar aquí, sin estudiar) es la estupidez. Pero lo que más me molesta es el intrusismo y que haya gente que se adentre en este campo ignoto sin nivel mínimo exigible y amparada y subvencionada por todo tipos de instituciones invirtiendo un pastón… oye, que para ser estúpido, pero estúpido integral hay que estudiar, que el corte cerebral en selectividad estaba en un 7 o 7,5 para hacer carrera, creo.

Vamos a ver, precisamente eso, vamos a ver. Tú vas a las cuevas de Altamira y deben ser tan, tan de altas miras que no las ves; lo que ves es una reproducción porque las auténticas, las del tío-taparrabos que con ceniza y sangre pintó un bisonte, una gacela o un leopardo… anda, como no mires para el abrigo de leopardiño de la señora que tienes al lado…. lo que es la pintura real no, que por lo visto se estropean, se deterioran.

Y entonces, para eso, para que no se estropeen, para que no se deterioren, estos listos del homo sapiens van y hacen una réplica y taladran mentalmente al personal de tal forma diciendo que viendo una copia de la gruta es como si las vieras de verdad. ¡¡¡ Genial, alucinante !!!. Ves lo que no ves y te hacen creer que has visto lo que no has visto porque hay uno tíos que lo ven todo, esos sí que lo ven todo, demasiado, porque tienen una vista para el negocio.., joé que si ven.

Pues hace unos días en la Tierra, en este planeta, vamos, ahí al lado, donde el bar Enrique, como quien dice, montan toda una parafernalia artificial de Marte (una recreación, ver noticia), bajan dos paisas de una nave, a los que llaman marsonautas y tras un supuesto viaje intergaláctico llegan y dicen: «¡¡¡ Tocamos Marte !!!», que supongo que tocaron Marte porque ni era ni miércoles, ni jueves, ni viernes, ni sábado, domingo o lunes, que quedaba eso… Marte.

Y van los tíos, con dos bemoles, en la superficie artificial marciana clavan la bandera de Rusia, la de la Agencia Espacial Europea, la de China y dedican la heroicidad a las futuras expediciones. Sí, hombre, sí; yo así bajo contigo y hasta ponemos la bandera del Betis, del Rayo Vallecano, del Bayer Leverkusen o del Boca Juniors y tal cual bajamos nos tomamos unas cañas, claro, en el bar de Enrique, que es el más cercano, y le dedicamos la machada a las generaciones futuras y pasadas… menos a la presente; o sea, a los dos marsonautas y su equipo, que de imbéciles ya van servidos para toda la posteridad… a lo que quieran.

¿Y todo esto por qué ocurre?, pues cada uno que piense lo que quiera; pero de verdad que creo que desde que han prohibido fumar en Europa el personal se dedica a otras cosas muy, pero que muy peligrosas, que a este paso ya veo yo un control antidoping a todos y a todo. «Oiga, venía a presentar una teoría sobre… », y alguien con bata blanca que responde: «Lo siento, ha dado positivo por natrocolumbutileno, Cinco miligramos en orina, tres en sangre y tiene usted unos ojos… ». «Ya, pero tengo otra idea ¿y si pido un contraanálisis o una moratoria… ?».

Lo dicho; pero para mí que todo esto viene con todo ese lío de la prohibición del tabaco y que lo mejor era seguir fumando como siempre, como hace diez, veinte o treinta años porque es prohibirlo y la gente… la gente se está metiendo cada cosa… pero cada cosa… hasta hay quien cree que ha llegado a Marte…

Qué prefieres, ¿bañarte o ducharte?

domingo, febrero 13th, 2011

La vida mira que es rara, rarísima, la verdad. Estaba yo con esta manía de si os gusta o no que raje de los políticos, está todo el personal con el problema de Egipto, que si la revuelta en el mundo árabe, que va a haber un nuevo paranoma internacional, que si la geoestrategia y la geopolítica… y ¡¡¡hala!!!, va el Guisande este y lo que más le preocupa es si es mejor ducharse o bañarse.

¿Pero tú crees que es nomal que con lo que está cayendo a mí lo que más me preocupe es esto? ¿terminará el periódico en el que trabajo recibiendo una subvención de Asuntos Sociales por tener a un tipo como yo? ¿quizás algún día haya en la declaración de la renta una casilla que desgrave por conocer a Guisande?

A lo que vamos. Pues para mí no hay duda, aunque no sea todos los días; un día sí y otro no o dos no y tres sí, o tres sino es dos o cuatro, joé que lío, yo… bañarme. Es que para mí bañarme es como meterme en cama otra vez, un placer, pero con unas mantas o edredones ergonómicos, perfectamente adaptados a tu cuerpo, y allí tirado… ¿que tienes un poco de frío y quieres más calor?, pues dale al grifo chaval.

Esto del bañarse tiene su cosa. Por ejemplo, el tema ese de la espuma, de las pompas, no es lo mío; ¡¡¡ qué va a ser !!!, pero sin embargo un auténtico juego de patitos ya es otra cosa. Allí tumbado y con una cañita tratando de pescar al cua-cua rosa, azul o verde… tiene su aquél mientras te das cuenta que no pasa nada, que todo sigue igual en la vida; y oye, que pescar un patito de esos no es tan fácil… prueba, prueba ya verás, que atrapar la arandelita esa de marras se las trae.

Yo una ducha no la entiendo, de verdad. Las veces que me he duchado cayendo el agua por esa cebolla… no sé, será porque soy gallego pero para mí es como si lloviera y siempre me da ganas de coger un paraguas. Yo creo que me gusta bañarme porque en Galicia no puedes hacerlo porque hace un frío que pela, y además porque el baño no es nada peligroso, siempre haces pie…

Esto de bañarse, lo reconozco, tiene su punto de vagancia y comodidad, porque zapateado en la bañera te puedes fumar un cigarrillo, tomarte una copichuela, unos pinchitos, pensar… incluso quedar limpio; en cambio una ducha, la ducha no es un placer, más bien es un desinfectante, solo falta que el agua de la cebolla haga fliss-fliss ¿verdad?. Es, no sé como «un échame agua»; pero bañarse tiene como un toque de distinción, una liturgia, un ceremonial… no sé, otra cosa.

Yo no me meto con los que prefieren ducharse, que como digo, que cada uno haga y disfrute como quiera; pero a mí realmente no me va. He estudiado mucho el tema, pero no es cuestión aquí de extenderse sobre esta dicotomía: ¿bañarser-ducharse?, vamos como si te quieres pasar el verano en la plaza Tahrir esa, a mí… ahora si quieres un día quedamos y te lo explico, pero te lo explico todo; detalle por detalle, paso por paso, punto por punto, bueno… te cuento todo lo que sé y te pego un baño…

PD.- Pensamiento: Anda Guisande,vuelve pacama a ver si se te cura esa gripe, que a ti la fiebre te afecta…

EXPOSICIÓN DE FRAN TORRECILLA
El amigo del blog (ya sabéis que esta sección está abierta a todos), el pintor Fran Torrecilla expone hasta el día 28, en el Club del Mar, en A Coruña, parte de su obra, retratos y paisajes. La muestra (acrílicos) puede verse todos los días de 9.30 a 23 horas.

Insúltame, te quiero más

viernes, diciembre 17th, 2010

Vamos a ver, que esto que voy a escribir es complicado y no te pongas a pensar mal ni raro, que para eso están otros, los banqueros, por ejemplo, que si les puedes robar… no te cortes, róbales lo que puedas que ellos lo han hecho antes y, además, no robas, que equilibras su presupuesto, que te estarían devolviendo lo que quitaron. No, matar no, que he dicho robar… ro-bar, joé como te pones, es que es mentarlos… no, asesinar tampoco. Es robar; a ver, repite conmigo ro-bar, ro-bar. Eso, muy bien.

Pero a lo que iba, antes de desfalcar a un banquero (placer de dioses) o a Hacienda (ilusión de todo español, o por lo menos la mía), desde hace tiempo siento que cada vez entiendo menos mi trabajo, aunque más bien diría el ambiente.

Yo no sé como son otras profesiones de fe porque siempre he currado en esto del periódico, que hay que reconocerlo es un desquicie, un desmente, un desnorte que ya nos impide integrarnos en la vida civil y que haría casi imposible buscar otro trabajo porque no nos admitiría nadie. ¿Tú te imaginas uno de nosotros en un banco?. «Oiga, ¿usted por qué se ríe cada vez que pone un 8?», «Pues no sé, la verdad, y si me rio con el 6 ¿le molesto?», respondes; pero respondes bajo un puente y calentándote las manos mientras arde el papel del finiquito.

Y es que todo ha cambiado en las empresas, y creo que especialmente en las periodísticas. En los diarios, antes llegabas y el primero que te encontraba lo mínimo era que te dijera: «Hola imbécil». «¿Qué tal mamón?», un cariño. Vamos, te despejaba más un saludo que un café doble y estabas seguro, pero segurísimo, que habías llegado al periódico aunque solamente hubieras dormido 3 horas o no dormido.

Pues ahora no; ahora en el periódico para hablar con otro que está un poco más lejos la gente llama por teléfono interno y más que hablar parece que están dando una contraseña, el Pin… en bajo, muy bajito… Y a mí esto me supera, yo sigo con los gritos pidiendo a los de maquetación: «¿¡¡¡¡ Cómo va la página 15 !!!!? y María Pedreda, Mabel Rodríguez o Verónica Madruga (sí, se apellida Madruga, que tengo yo ese apellido y muero de sueño) te contestan: «¡¡¡ Que ya estáááá bobito !!!», y eso, eso es cariño. Y si dijeran: «¡¡¡ Plastaaaaaaaaa, que me olvidessssssss… !!!», eso sería inolvidable, sería amor.

Pero es que además, ahora, por lo general, los sitios donde trabajas son tan grandes que como dice mi amigo Chinto (el de Pinto&Chinto) ¿no notas que en la sección de Nacional como que tienen otro acento? Y es verdad. Antes estábamos todos más juntos, más cerca; pero ahora si vas a Nacional es como hacer un viaje, hasta piensas si llevar una maleta, preguntar qué tiempo hace por allí, si es necesario cadenas… y cuando llegas te dicen, «¿Y tú por aquí?», y hasta te da ganas de decir: «No, nada, que como llevamos unos 25 años de compañeros pues pensé… pero si molesto… pues vengo cuando hagamos las bodas de oro»; y ni caso, aunque moleste me quedo, era boa, a estas alturas.

Pero se ha perdido mucho en todas las empresas ese buqué del insulto, de la faltada que no era tal, de la confianza, y más bien a veces parece que más que en un periódico estás en Maphre dando un parte o en el Hospital General dando tus datos: «Hola, soy Guisande y tengo una noticia… esto… ¿la digo o si os parece vengo mañana?».

Yo de verdad que hecho de menos los insultos, el entrar y que todo el mundo te dijera la mayor locura, que te empujaran… porque eso era amistad, mucha amistad. Supongo que este cambio se debe que son otros tiempos en los que si estás serio eres un currante que ni te cuento y si te ríes como que eres raro y… hay lo que hay, pero a mí esto como que no, bueno tú me entiendes ¿verdad idiota?

Un cortometraje, un guión y unos niños

miércoles, diciembre 15th, 2010

Vamos a ver. Yo nunca seré Steven Spielberg ni George Lucas, el director de La guerra de las galaxias, y hasta lo mejor tampoco ni Manuel Guisande porque uno llega a un punto que se pregunta ¿pero quién soy?, ¿realmente existo o diástole?, ¿qué bestias pardas he tenido como hijos?. Pero uno, que es muy tranquilo, demasiado, piensa: «Sin son buenos, son cosas de la edad». Joé, pues vaya edad, a ver si crecen, a ver sin en cinco minutos traspasan el tiempo, se meten por un agujero negro y se ponen ya todos con 25 o 30 años, que además ya estarían fuera de casa (joé, que inocente).

Como digo, uno nunca será Steven Spielberg ni George Lucas, pero para el primer guión de un cortometraje que uno escribe, Garabolis… vamos, ni que lo hiciera todos los días, ni que todos los días te imaginaras unas escenas, las visualizaras mentalmente, las escribieras y junto con Alfredo Pardo, el director, te pusieras a rodar durante horas y horas esta primera aventura cinematográfica. No, si por lo visto para mis hijos es normal, pero muy normal. «¿Adónde vas?, a rodar»; «¿de dónde vienes?, de rodar»; «¿Qué hiciste?, rodar»; «¿Qué vas hacer?, rodar». Vamos, todo los días a Hollywood, como Spielberg, como George Lucas, y paseando por la alfromba roja… ya les vale.

Y es que el asunto es que llegas a casa todo contento con una copia del corto, y cuando comentas a los niños que vamos a verlo, va uno y te dice: «Estoy ocupado»; otro, «es que estoy viendo Bob Esponja», y aquellos… «es que va a empezar Patito Feo».

Y lo primero que se te pasa por la cabeza es ir al Registro Civil y comentar: «¿Está usted seguro que yo, Manuel Guisande, he registrado a estos animalillos; está seguro, ande mire, mire a ver?». Y luego al hospital Materno Infantil para preguntar si no hubo una confusión de bebés hace años porque crees… aunque realmente lo primero que piensas, pero lo primero, es en por qué no me gustaría la caza y me cargo al patito ese, que todo el mundo está anestesiado; y hasta te da ganas preguntar dónde está el Juan Sebastián de Elcano, el buque Escuela, para colgar a los niños del palo mayor o el de mesana y de paso, por eso de Escuela, a ver si aprenden algo.

Y como por mucho que insistes notas que no, que no quieren verlo, entonces, explicas: «hombre, Bob Esponja lo puedes ver mañana», al otro que «Patito Feo lo repiten después» y al de «estoy ocupado» ya ni lo escuchas porque igual te da un arrebato y el palo mayor hasta queda pequeño. Y en ese momento, coges, y como en el tenis, te sale un «¡¡¡ No !!! » que lo oyen en Murcia y dices: «Nada, a ver el cortometraje os guste o no, y luego pregunto». Y medio rebotados dicen: «Ni que fuera un examen, ay no, yo no, a mí es que… »

Y entonces, todos viendo el cortometraje; pero todos viéndolo de aquella manera. Unos preguntando que cuándo empieza; otros que cuánto dura; que cuando acaba, que si mejor verlo más tarde, que si Bob Esponja y, naturalmente, el patito ese que me tiene frito.

Te lo juro, no sé, que yo no soy de Estados Unidos y no sigo la actualidad; pero estoy convencido que George Lucas cuando ideó la fantástica película de ficción estaba soltero, separado, divorciado o… pero que sus hijos estaban muy, pero que muy lejos de él, en otra galaxia,o ya en el palo mayor. Ni lo dudo.

PD.- Gracias a todo el equipo técnico que hizo posible el cortometraje, que se presenta este sábado a las 11 de la noche en el Círculo do Saviñao (Escairón), por el esfuerzo que han hecho con los medio limitados que teníamos. También a Miguel Costas (ex Siniestro Total) autor de la música, al humorista Xaquín Marín, que hizo el cartel y a los actores Darío Loureiro (Garabolis), Mela Casal (pordiosera), Carlos Blanco (guarda), Leopoldo de Soto (terrateniente), Humy Donado (buscona) y Julio Cela en el papel de vividor.

Argumento de Garabolis

El corto, mudo, está ambientado en la década de los años 40, en Chantada, y Garabolis es el nombre de un niño que sueña con ser terrateniente y se entremezcla con pordioseros, busconas, vividores, guardas y ricachones para con su picaresca y agudeza robar para poder vivir.
El cortometraje ha sido presentado a varios certámenes de Europa y latinoamérica y no puedo mostrarlo aún en el el blog porque si se publica ya no es inédito y entonces no lo admiten en los concursos. Cuando pueda, lo publicaré en mi-tu-nuestro blog.

¿A alguien le gusta el balet?

viernes, diciembre 10th, 2010

De verdad que a mí el balet no me gusta nada, no lo comprendo; no sé qué hacen 4 ó 24 tipos de puntillas de un lado a otro del escenario, nunca lo entendí, salvo que el suelo esté frío, que es lo que me ocurre a mí cuando me levanto, sino es así… Es más, yo creo que nadie lo entiende; es como la pintura de Miró, que ya te puedes pasar un año viendo un cuadro, que nada; bueno, si estás un año sí, pero no porque te guste el cuadro sino porque lo echas de menos, que un año, 365 días, es mucho y le coges cariño a cualquier cosa, hasta una pintura de Miró. No sé, pero yo paso por una calle, miro a un local de reojo y si hubiera una obra de Miró lo primero que pienso es en eso, en la obra, y me digo: «¿Pero aún están en obras?, a ver sí pintan de una vez esa pared, joé qué tíos más lentos».

Lo cierto es que a mí me encantaría que me gustara el balet, ya que si dicen que es un arte… pues debe ser gratificante apreciarlo, comprenderlo, sentirlo, vivirlo… Y en estas me hallaba cuando de repente, haciendo zaping en el televisor, vi al hombre del tiempo. Y así, sin quererlo, descubrí que ellos son los que te pueden iniciar como primer paso a este mundo desconocido e ignoto que es la danza clásica.

Estaba el hombre del tiempo hablando de un anticiclón que iba a entrar por Galicia cuando le di al botón mute. Y mira por dónde empecé a comprender un poco el balet. El hombre subía los brazos desde Valencia hasta San Sebastián, explicando no sé que; luego hizo un giro perfecto hacia la izquierda, de noventa grados, como de puntillas, milimétrico, sin moverse, perfecto, impecable, y estiró un brazo medio arqueado señalando a Vigo.

Después lo fue dejando caer dulce y suavemente como una pompa de jabón hasta Cáceres, donde se paró un milisegundo para luego continuar hacia Algeciras. Y de repente, ¡¡¡¡ flasssshh !!!, subió los dos brazos a toda velocidad hacia Oviedo donde se paró unos segundos que fueron prodigiosos, épicos, increíbles, magníficos. Sin moverse nada (ni un ápice, ni un olígrafo), sus brazos y manos quedaron estáticos, inmóviles, como clavados en el aire y con la mirada puesta en París… ¡¡¡¡ ¡¡¡ Dios, qué segundos, qué segundos !!!, ¡¡¡ qué intensidad, qué emoción !!! y con un fondo de soles, de nubes, de paraguas… ¡¡¡ maravilloso !!!.

Inmediatamente hizo otro giro alucinante, preciso, matemático, milimetrado, y con mucho templé estiró un solo brazo hacia Barcelona, que parecía que no iba a llegar nunca, y después movió una mano hacia Palma de Mallorca de forma suave como las olas del mar o aleteo de una mariposilla.

Yo estaba ensimismado (además de situar mejor a Huesca, que pensaba que estaba un poco más abajo), y cuando menos lo esperaba se agachó de forma bestial, salvaje, como un animal enfurecido hacia donde está Ceuta. Siguió casi en cuclillas hasta Melilla, como arrastrándose y, repentinamente…. ¡¡¡ qué belleza !!!, izó su cuerpo, se puso recto, de frente, impávido, movió las manos, frotó una con la otra y sonrió.

Te lo juro que estuve por levantarme del sillón y aplaudir hasta rabiar, grité, me emocioné, lloré, lloré y lloré… ¡¡¡ qué dominio del cuerpo !!!, ¡¡¡ qué dominio del escenario !!!, ¡¡¡ qué movimientos !!!, ¡¡¡ qué equilibrio !!!, ¡¡¡ qué intensidad !!!… Y pensar que me pasé año y años oyendo no sé que de isobaras en Galicia y que llegaba un anticiclón que nunca llegó… Dios, señor, gracias por abrirme los ojos. Qué bello es el balet, ¡¡¡ pero qué bello !!!.

Listo, pasa tú un invierno en la aldea

miércoles, diciembre 8th, 2010

¿Tú sabes lo que es un día de invierno en la aldea?, qué vas a saber, qué vas a saber hombre, ni idea. Pues un día de invierno en una aldea, en el duro campo, pero de esos que a las seis de la tarde ya no se ve nada, son como mes, mes y medio o dos de noche en la ciudad, tirando por lo bajo, es lo que calculo, semana más semana menos.

Yo llevo unos días que no sé si es aprensión, pero me miro al espejo y me veo con hábito, con cara de monje, y me queda genial; pero no sé muy bien de que Compañía soy: si de la de Jesús, si Salesiano, si Marista o si soy Budista… no, budista no porque aquí calvo con el frío que hace no hay quien aguante. Pero a los cinco minutos de verme en el espejo descubro que no, ¡¡¡ que qué budista ni ocho cuartos !!!, que ido a la otra parte de la casa con una manta como atada al cuello y medio arrastras. Anda, Compañía de Jesús, Marista, Salesiano… tú lo que tienes es un cuelgue guisandiño…

Y justo esto es lo que pienso, lo del cuelgue. Yo no sé si esto del campo proporciona eso que dicen «Paz Interior». Interior sí, que con el pelete que hace no hay quien salga, pero paz… paz, lo que se dice paz lo dudo, porque yo a veces tengo un mosqueo que hay momentos que estoy por salir de casa, irme a donde sea, agarrarme al primer semáforo que encuentre y ver como cambian de colores las luces: rojo, naranja, verde… rojo, naranja, verde… Y así me puedo pasar tres, trece o 72 horas; cerrar los ojos y recordar cuando vivía en la urbe, que tengo amigos, que soy un ser humano, que sé hablar, que pienso, que a veces tengo hambre, que hay una cosa que se llama desayuno, otra comida, cena… que eso donde te sientas se llama silla o que donde pones el agua y luego lo llevas a la boca se llama vaso…

Yo no sé si el campo produce alucinaciones o si la sioux, mi mujer, me está envenenando, que si es así…. ¿por qué no acaba cuanto antes?, que yo no la denuncio, palabra. Estoy por decírselo, darle un subfusil (muy americano esto) y decirle: «Dispárame, pero solo a mí que cuando os empatáis a tiros… ». Pero yo si no se lo digo no es por mí, por morir, no; es porque soy bueno; porque soy buena persona, una ángel, un encanto, porque yo sé que la sioux coge el subfusil y se empata, vamos que si se empata, que estos de USA lo llevan en la sangre.

Ven un gatillo y se vuelven como locos. Una faca, una navaja albaceteña… ni caso, pero ni caso, aunque esté repujada, a tomar viento el orfebre; pero ven un gatillo, aunque sea pequeñín pequeñín, chiquitín él… es verlo y allá van todos: «Yoooo, yo, yo, yo disparo primero». «Noooo, nooo, no; yo, yo, yo que lo vi primero. Yes we can, yes we can, yes we can». Y con el Yes we can en media hora que te acaban con la aldea. Y explícale tú al destacamento de la Guardia Civil de aquí al lado (tres creo que hay) que , que fue un mal momento, que solo han sido 11 los muertos y que fue una bala que rebotó… y que una pena que no quedara ni uno vivo para explicar tan extraña trayectoria.

Y mientras tratas de explicarle todo le dices que cómo a vamos estas horas y con este tiempo a ponernos a abrir unas diligencias… pero si ni hay caballos, qué vamos a abrir hombre, qué vamos a abrir; a ver si en verano un día que todos tengamos tiempo y haga bueno pasan por casa y entonces… pues abrimos esas diligencias hombre, que si se empeña las abrimos, mira que no tenemos tiempo para tristezas y para abrir diligencias… pero estos días con el frío que hace, casi sin luz… no vaya a ser que pongamos un nombre distinto al que disparó y que vaya a ser peor. ¡Ay!, manía esta de tanta legalidad vigente… bo

A mí, ¡¡¡ que me militaricen ya !!!

lunes, diciembre 6th, 2010

Después de lo que he visto con los controladores aéreos, lo que yo más deseo en esta vida (sobre todo si estuviera en el paro) es que me militaricen, pero que me militaricen ya; pero cuando digo ya es que por favor entren por la puerta de casa al asalto, aunque la deje abierta.

La verdad es que después de casi dos años viviendo en el campo necesito sensaciones fuertes, pero muy muy fuertes. Hombre, no es que esté harto escuchar a los pajaritos cuando trinan, del fuego cuando chispea en la lareira o del fluir del agua cuando riego las lechugas, los tomates o de disfrutar de ver como crecen las flores pero… eso, necesito algo que me reactive mentalmente, que me estoy como quedando lelo, con cara de eucalipto, caduco, o de pino, de hoja perenne.
.
Yo me imagino despertarme y nada más abrir los ojos un marrón, el tipo, claro, que dice encañonándome en la sien: «¿Es usted el señor Guisande, del periódico La Voz de Galicia?». Y tú, que crees que estás soñando, respondes: «Sí, vaya noche, libré de la mili y ahora… ». Y de repente oyes: «¡¡¡ Soy el sargento Bernárdez, a callarrseeeee y al periódico. Yaaaa !!!».

Y a tí, que por deformación profesional piensas: «Será Bernárdez con “B” o con “V”, que esto de los apellidos… », solo verle el careto estás seguro que es con «B» de «bestia», va y te dice: «¡¡¡ silencioooooo !!!, ¡¡¡ firmeeesss !!!, ¡¡¡ al periódico a sumar y a vender vacas. Yaaaaaa !!!». Y tú, que no es por molestar, sino por inercia, se te escapa y porque eres comunicativo: «Es que en el periódico… sumar y vender vacas… ». Y vuelves a oír: «¡¡¡ A callarrrrrr !!!!».

Y en tres minutos, como nunca en tu vida, superdespejado, con el sargento Bernárdez encañonándote en el cogote dices por educación, por la «E», que parece que está cerca de la «B», pero hoy está lejísimos: «¿En su coche o en el mío?».

Y un castañazo con la culata del cetme ese… joé que hasta lo agradeces si fuera menos fuerte y no sangraras porque con el frío que hace… Y entras en calor y sin darte cuenta, medio mareado, ves que es en su coche. Y según vas de camino al trabajo, en la gente que te ve salir en la aldea, en la pueblo, en la del peaje, ves sus ojos y sabes que piensan: «Pobrecillo, si es que era periodista… ».

Y llegas al diario a la fuerza, como si fueras un controlador aéreo, y Bernárdez, que es cuatro veces más ancho que tú y otro tanto de alto; pero que su apellido sigue siendo con «B» (aunque lo nombren Teniente General de todos los ejércitos) a tu lado, claro, como si fuera el bolígrafo, y frente al ordenador se te escapa: «¿Lo escribo o me lo dicta?» y «B» te responde: «¡¡¡¡ A escribir yaaaaaaaaa, a callarrrrr. Arrrrr !!!!».

Y así un mes y, entonces, cuando cobras, como los controladores, unos 300.000 eurillos al año, más de 20.000 al mes, como que te da que pensar: «A que Bernárdez no va a ser realmente Bernárdez, que con esto de los apellidos, que todos son tan raros va a ser Cernárdez, con “C”, de “Cojonudo”, o Ernardez, sin hache, con “E” de “eurillos”, exactamente de 300.000?». Pues me da que sí, que es con «E»; joé que bonito es el cetme.

La nieve, el frío, el «cajoenrós» y…

viernes, diciembre 3rd, 2010

Últimamente la palabra que más oía era crisis. Llegaba al periódico y los compañeros de la Sección de Economía, que están justo enfrente de mí, se pasaban todo el día hablando y escribiendo de la crisis, del Ibex 35, de las fluctuaciones de la Bolsa, de la prima de riesgo y que si las cajas gallegas llegan o no a unos acuerdos, que a mí, que vivo con lo justo para llegar a final de mes, como si se suicidan, paquete (por lo de caja) voy a engañar.

Pues oye, una cosa tan volátil, tan así que es un es no es como el tiempo… y todo cambia. Así, por la cara, te cae una nevada, te quedas incomunicado en la aldea y entonces ni Ibex, ni fluctuaciones, ni cajas, ni crisis… lo que más escuchas es algo tan terrenal y palpable como: «¡¡¡ Pecha a porta ho !!!».

Y además aprendes que ese «ho», no es «¡¡¡ oh !!!», de exclamación, es «ho» de «home» (en gallego; hombre en castellano) y vale lo mismo para decírselo a una mujer que a un hombre, a un niño que a una niña, a un anciano que a una anciana, a un tullido que a un político, con tal de que entienda… a quien sea.

Y es alucinante esto de las aldeas en esta época de frío y nevadas, porque vas a visitar a alguien, y ya antes de llamar, cuando estás a punto de abrir la puerta y aún no has entrado, oyes: «¡¡¡ Pecha a porta ho !!!», que te da un sobresalto…

Yo esto de «¡¡¡ pecha a porta ho !!!» me tiene sorprendido, pero mucho porque cuando estás en una casa de un vecino ves que es como una reacción automática, eso de acción-reacción. Un ruido… «¡¡¡ pecha a porta ho !!!», dos ruidos… «¡¡¡ pecha a porta ho !!!», tres ruidos… «cajoenrós, quen anda ahí ho». Y ese «ho» no tengo claro si es de «home» o de exclamación, pero que ese cajoenrós es la versión moderna del ancestral «qué carallo pasa.. », lo tengo clarísimo.

Yo en la aldea vivo en un constante aprendizaje; pero hay algo que no, que por mucho que lo pienso no comprendo. Estás en una casa y cuando te vas a ir dices: «Bueno, me voy. Ya cierro yo la puerta», «ya la cierro yo», insistes y repites tres veces, pero insistiendo y repitiendo bien, e incluso diciéndolo hasta más alto para que no haya dudas.

Pues oye, es despedirte, dar cuatro pasos por el pasillo y ni que hubiera cámaras estratégicamente instaladas o sensores especiales de detección de movimientos o de calor, yo que sé. Vas así como así, en plan tranquilote, te acercas a la manilla y de repente: «¡¡¡ pecha a porta ho !!!» y es tal el susto, que no me digas cómo, pero del alma te sale un cajoenrós

Ostrás, vuelve el frío

miércoles, diciembre 1st, 2010

(Cosas que pasan cuando de la ciudad te vas a vivir al campo sin tener ni idea)

Un piso no es una casa de campo, y un chalé tampoco; bueno tampoco yo soy tú, ni tú eres yo, gracias a dios, para ti, claro, y no pasa nada. Pues eso, una casa de campo auténtica, pero auténtica, de las de piedra, donde vivieron vacas que dejaron como recuerdo su olor y no el calor… es otra cosa.

Ya puedes poner lo que quieras en aislamiento que como el día sea crudo crudo como el de estos días siempre hace algo de frío y eso lo saben hasta los más viejos del lugar y los que se murieron, que no pregunto de qué pero empiezo a imaginármelo. Y eso de que las piedras se calientan cuando haces fuego… eso… eso es una leyenda urbana, una trola…. como no te tires contra ellas de cabeza, pero cogiendo carrerilla y no te des un castañazo con al menos 20 puntos de sutura, no entras en calor, lo que yo te diga.

Yo recuerdo que cuando vivíamos en un piso decíamos: «Venga niños, a comer, que se enfría la comida»; bueno pues desde que estoy en una casa de campo, además de estar vestido como un sherpa, la frase es «venga niños, a comer que se descongela la comida», y te lo juro que hay momentos que ya no sé si comemos o tomamos helados.

Palabra que hace ya tiempo que cuando hay caldo o sopa no veo a nadie soplar para que se enfríe. Pones la sopa, vas a coger la cuchara y ya está templada. Sí, tú entretente; sí, tu haz el bobo con el plato, ya verás como se escarcha, con decirte que a veces estoy por llamar a la Escuela de Hostelería y dejar mi casa para que hagan prácticas de cómo se prepara un bufé frío y que lo elaboren con piolets…

Pero las casas de campo tienen otras cosas; en los pisos, en los chales, cuando entras siempre llevas contigo algo de polvo en los zapatos, que lo notas cuando barres; bien, pues en las casas de campo ni que estuvieras a lo bestia haciendo un desmonte vecinal porque cuando limpias no sabes bien si utilizar una escoba o una pala. Y lo curioso es que ves la casa por dentro, que por fuera le pega un viento que está como una patena, y te dices «pues no está tan sucia, tanto, tanto la verdad no», que el cerebro para esto de que no sufras, en ocasiones es de una ayuda…

Como ves, lo de los pisos, los chales y las casas de campo son cosas bien diferentes. Por ejemplo, los pisos y chales están construidos como Ikea, un sitio para cada cosa, una dictadura, vamos; en estas casas es al contrario, todo muy democrático, un sitio para cualquier cosa y cuando digo cualquier cosa, es cualquier cosa; un alicate, una bombilla, unas cerillas, un trapo, un sacapuntas, una botella, una lija, un cigarrillo para los momentos duros de la vida… Por cierto que aprovecho por si alguien me quiere enviar picadura. La Voz de Galicia Arteixo La Coruña-España, admito de todos los países. El nombre ya lo sabéis Manuel Muchomorroguisande.

Pero a mí todo esto de las diferencias entre los pisos y las casas de campo no me preocupa. Lo que me preocupa, lo que realmente me preocupa, pero mucho y no me deja dormir es que como la sioux habla francés, Noé también y el francoamericano Christopher se declina por el francés más que por el inglés, y Victoria y Alejandra aprenden con ellos el idioma galo y todos chapurrean el gallego… es que un día, con la casa revuelta, llegue un tipo enviado por Sarkozy, que a mí me coja trabajando, y en plan rumanos los echen fuera sin poder explicarle que no, que el cabeza de familia; o sea yo, soy español, pero que muy español y que están a mi cargo.

Y ya me veo yo yendo al Eliseo para decirle al Sarko. «Oye, mira pequeñín, o me reintegras a mi familia o llamo a todos los gallegos y te invado Francia o estás de bruni…». Vamos que si lo hago, por una familia.. por una familia se hace lo que sea, aunque dudes si la familia es tuya, porque en mi caso, es oírlos y a veces pienso si será de acogida.

ENHORABUENA A NACHO DE LA FUENTE

Nacho de la Fuente compañero de profesión en La Voz de Galicia y amigo, es un crack y fue él quien dio a conocer mi blog. Con su bitácora La Huella Digital ha gando muchos premios nacionales e internacionales, y ahora lo han nombrado en el periódico Community Manager, un lío de twitter, redes sociales, Internet… bueno a mí me supera. Sé que está feliz y si un amigo lo está, yo también. Enhorabuena Nacho