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Me encantaría ser delincuente en USA

Miércoles, abril 25th, 2012

A mí me encantaría ser delincuente en Estados Unidos, pero muchísimo, ni te lo imaginas. No digo estar metido en eso de los estupefacientes, que yo soy de los de drogas no; ni en secuestros, tampoco; sino un delincuente normal, de robos a bancos, por ejemplo, para compensar y para que sepan de qué va ser sinvergüenza.

Y en el fondo, la verdad, es que después de meditarlo mucho, he de reconocer que lo que me gusta no es exactamente ser delincuente sino más bien… Vamos a ver, si la tele representa más o menos la realidad de una sociedad, la de Estados Unidos, si eres delincuente, mola, pese a que cuando te vayan a detener en tu edificio se monte la de Jerusalem en la calle y los vecinos descubran a qué te dedicas.

Y se monta un cirio porque todo el mundo quiere entrar. Que si el FBI, que si la CIA, que si la DEIA que si los SWART, que si los detectives que siguen el caso, que si Asuntos Internos…. Y yo no entiendo porque entre quien entre siempre pasa lo mismo: sacan de arma, van pegados a la pared, apuntan al salón; luego giran a la izquierda o derecha que casi ni lo ves y miran en una habitación, luego en  otra y en otra. Siguen por un pasillo y miran en una más, en un cuarto de baño, en la cocina… y yo lo que pienso es: «¡¡¡ joé, menuda casa tiene el pavo este para ser delincuente !!!». «¿Será aquilada o tendrá una hipoteca?». Y hasta a veces me da ganas de decir a uno de los del SWART: «Mire, podría separarse un poco que no veo bien la sala y de paso encender la luz, que con esas linternillas… ».

Y mientras el del SWART veo que no me hace caso, porque está muy en lo suyo, que es a ver a quien le descerraja el tiro, cavilo: «Pero si con esa casaza para qué discuten quién entra si ahí cabe todo dios: el FBI, la CIA, la DEA, los SWAT, los Rangers, el Séptimo de Caballería, ET, los Simpson… joé que si entran… ». Y entonces piensas que ser delincuente en USA, con tamaña casa y si te pillan a los 60 o 70, pues como que te apuntas porque en España ser caco… no es plan.

En España, cuando te quieren detener, ya para empezar nadie discute para ver quien entra primero, y a los que le tocan le dan una patada a la puerta de la casa/ habitación y lo más seguro es que te cojan de por medio y te esnafren como una mosca contra la pared o que la puerta se empotre con la ventana, si es que la hay, y eso no es delincuencia ni gaitas, eso es de una pobreza, de una indigencia, de una penuria… una habitación de 2 x 2…

Además  me da que en España la Policía, antes de entrar, quien lo hace primero es un equipo de desinfección. Que alguien llama a la puerta, se la abre el delincuente y la limpiadora, bayeta en una mano y con el Pronto en la otra le dice: «¡¡¡ Pero hombre, como me tiene usted esto !!!, ¡¡¡ que vienen a detenerle y está esto así, manga por hombro !!!, ande, ande, ayúdeme a recoger que como vean esto va a ser peor».

Y tras ayudar a la limpiadora sale el tío y bueno; que tal como está de sucio y de desarrapado que nadie lo quiere tocar, que nadie quiere infectarse y empieza un rollo… que yo no me lo llevo, que te lo llevas tú, que en mi coche patrulla no va, que vaya en el tuyo que lo acabo de limpiar, que yo no puedo que tengo moto… ¡¡ ah !!, pues yo bicicleta, que soy de la patrulla verde… Y mientras eso ocurre, en confianza, a mí como si lo fríen o lo meten en un taxi; yo solo pienso en la casaza del caco made in Usa y .. joé que si mola si te pillan a los 60 ó 70, después de usarla tantos años… un chollo.

Norteamérica no es Spain

Lunes, febrero 27th, 2012

Tiene razón mi hija Alejandra, inspiradora de este artículo, cuando dice que los norteamericanos no son como los españoles, aunque matiza, y hace bien en hacerlo, «que eso solo es en la pelis».

Por ejemplo: En Estados Unidos secuestran al presidente y a media cúpula del Gobierno a cambio de que suelten a un preso bajo amenaza de cargárselos a todos uno cada hora, e inmediatamente se crea un Gabinete de Crisis y se comienza a negociar con su tira y afloja; bueno más de tira que de afloja, que estos son así, pero bueno.

En España ocurre lo mismo y antes de negociar con el terrorista sobre la liberación hay que convencer al tipo armado que se necesitan tres o cuatro días para formar el Gabinete porque no hay quien encuentre a los integrantes: Que uno ha dejado el móvil a su esposa e hijos y comunica desde hace tres semanas, que otro no se sabe dónde está que dijo que iba a hacer un informe y no está en su despacho desde hace un mes ni se le espera y que uno más que… y lo único que se le puede decir al terrorista es que no se ponga nervioso, que todo menos nervioso, qie no se le vaya a disparar el arma, «que en cuanto formemos el Gabinete hablamos, pero usted esté tranquilo, ¡¡¡¡ por Dios, tranquilooooo !!!!».

Y es que en Estados Unidos sucede un caso así y se juntan tres o cuatro o veinticuatro, sueltan como quien no quiere la cosa que hay que seguir la Quinta o la Novena enmienda y todos lo tienen claro: «Si el presidente está secuestrado, entonces la toma de decisiones corresponde a… ». Aquí… bueno; aquí sucede eso y ya está medio Ministerio del Interior poniendo en Google: «¿Qué hay que hacer si el presidente está secuestrado?».

Y claro, como somos así de arrebatados, de bestias, en definitiva, pues todo dios a entrar en Google y la página web que se cae o que enlaza con una porno y entonces… llamada al secuestrador para explicarle lo sucedido; que vamos, o el secuestrador es español y lo entiende porque sino… le haces tú eso a cualquier otro tipo del mundo mundial y vete comprando ya unos 15 féretros porque llevas un retaso… tela, que a fiambre por hora…

Y es que Estados Unidos ante una situación así, un portavoz de la Casa Blanca se reúne con la Prensa, da un escueto comunicado, y casi con lágrimas en los ojos pide al pueblo americano que rece, mientras al fondo ondea la bandera de las barras y estrellas y todos en silencio.

Aquí… vamos aquí no hay quien diga nada (el secuestrador obviamente ya va por los 24 tíos) al final sale uno con un papelillo, se confunde y como se le ocurra decir no sé qué de rezar se forma un cirio de organizaciones, asociaciones y fundaciones declarando que el país es aconfesional, todo el mundo se olvida del secuestro, del presidente de la madre del presidente y de los miembros de Gobierno y familia mientras el terrorista se pone a leer la Historia Universal, buscando por la letra E, de España, para averiguar quiénes diablos formamos este país, a la vez que ya informa que mejor que entren yahoo, a ver si así… que a este paso se queda sin rehenes.

Y ya puede el tío encontrar 800.000 enciclopedias en 144,5 idiomas, un millón de artículos y sesudos estudios para saber sobre algo de nosotros, que saber, lo que se dice saber… va a saber como somos, ¡¡¡ y una enmienda !!!.

PD.- Gracias a mi hija Alejandra que con su sentido del humor me dio las claves para escribir este artículo. Un beso, papá (lol)

Y con las modelos USA… llegó el caos

Domingo, enero 30th, 2011

(Crónica de urgencia de un acotecimiento.Tres modelos estadounidenses en una aldea. Agencia. Guisande Press)

Si no termina media aldea y el pueblo en cualquier gran premio de tenis, Roland Garros o Forest Hills como aficionados de excepción… el lunes estarán en el ambulatorio porque desde que el mundo es mundo nunca vi a tanta gente girar el cuello de izquierda a derecha y de derecha a izquierda según se movieran Jane ( la sobrina de la sioux, la morena de pelo ondulado) y su amigas, Eirin y Molly, las tres modelos estadounidenses que arribaron/derribaron a la aldea.

Fue llegar y lo primero que hicimos fue ir al bar Pedreira para celebrarlo con unas botellas de champán; y aunque jugaban el Deportivo contra el Sevilla y los vecinos miraba atentos el partido…. fue entrar ellas y estoy seguro que ninguno sabe cómo quedó el resultado y si me apuras hasta es el lugar del mundo en el que se han perdido más quinielas por metro cuadrado.

Y como aquí hablamos con todos, incluso a veces solo; pues nada, todos interesados en saber quiénes eran, a qué venían o, más bien, qué pasaba, porque sí; realmente era eso, ¡¡¡ qué diablos pasaba !!!. Y tras tomarnos varios cavas (que aquello como que no acababa) fuimos a casa a reponer fuerzas, pero las justas.

Y en casa, con la lareira puesta (que estuve por explicarles que atrasados sí, pero que tenemos también calefacción, además de fuego) pues ya sabes; la sioux diciendo lo mucho que valgo, enseñándole los premios enmarcados, y yo, pues con cara de gallego, que te voy a decir. Esa cara de… de papón ¿sabes?, casi pidiendo perdón por haber ganado algunas cosillas.

Pero yo a la sioux la entiendo (que en el otro lado del Atlántico rajan igual que aquí, no te creas, en inglés, pero igual) y aunque ella es muy sencilla me puso por las nubes para cuando volvieran a territorio comanche explicaran al resto de la tribu sioux quien es ese tal Guisande: el único español que sin ir a América conquistó una americana. Vamos, que nadie lo entiende; bueno, no lo entiendo ni yo…

Y como ya todo estaba planificado, a medianoche llegó Javito en su coche (que estaba tan limpio que hasta pensaba que era de otra marca), y allá se fue con ellas a las discotecas de Sada, Betanzos, y supongo que a las de La Coruña mientras… oah, mientras… oah, oah… me me me dormiiaaaa

ZZZzzzsss.. ZZZzzzsss.. ZZZzzzsss.. ZZZzzzsss.. ZZZzzzsss.. ZZZzzzsss.. «¡¡¡ Qué, que pasa, qué que pasa !!!» ZZZzzzsss.. ZZZzzzsss.. ZZZzzzsss.. ZZZzzzsss.. ZZZzzzsss.. ZZZzzzsss.. ZZZzzzsss.. «¡¡¡ Qué, que pasa, qué que pasa !!!» ZZZzzzsss.. ZZZzzzsss.. ZZZzzzsss.. ZZZzzzsss.. ZZZzzzsss.. ZZZzzzsss.. ZZZzzzsss.. ZZZzzzsss.. vZZZzzzsss.. ZZZzzzsss.. ZZZzzzsss.. ZZZzzzsss.. ZZZzzzsss.. ZZZzzzsss.. ZZZzzzsss.. ZZZzzzsss.. ZZZzzzsss.. ZZZzzzsss.. ZZZzzzsss.. ZZZzzzsss.. ZZZzzzsss.. ZZZzzzsss.. ZZZzzzsss.. ZZZzzzsss..

Y al día siguiente, tras pasar la noche con algún sobresalto, pues no estaba seguro de lo que había vivido… si el día anterior fue el caos, por la mañana de hoy, domingo, el recaos; porque a mediodía allá nos fuimos a eso tan típico spanish que es «ir de vinos». Y fuimos al bar de Juanito, a la Regueira, al Crecho, al Cruce, al París… vamos que no quedó bar y tasca que no pisáramos y persona a la que no las presentáramos, y hasta hubo quien se quiso hacer unas fotos con las chicas mientras ellas también ponían una cara al conocer en profundidad lo que es este país… que hay que reconocerlo, que un poquiño salvajes también somos, pero como Jane tiene sangre sioux… ja ja já, ¡¡ miel sobre hojuelas!!!

Y luego, a comer en familia; pero más que en familia en el fondo comimos con todo el restaurante, que a más de uno estuve a punto de cortarle con el cuchillo los ojos y a otros trincharle la mano. Y después, visita escultural, digo cultural por la zona. Y aquí termino esta crónica de urgencia porque creo que no dejan conducir escribiendo.

La aldea está revolucionada, ¡¡ llegan tres modelos estadounidenses !!

Viernes, enero 28th, 2011

(INFORMACIÓN DE ÚLTIMA HORA. Agencia Guisande)

jane-and-friends
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De verdad que yo ya estoy por pedir una subvención a Asuntos Sociales, a Dementes sin Fronteras o a Esquizofrénicos Association y que me internen; porque esto me supera, que venga un notario que cobre menos que el folio a doble espacio (vamos, que sea inteligente) y que levante fe de los que está ocurriendo o va a ocurrir aquí, que yo no quiero saber nada. Yo me fugo, o me hago refugiado, o de las FARC o vuelvo a reorganizar Sendero Luminoso, pero algo tengo que hacer.

¿Y qué es lo que pasa?. Pues que a nuestra aldea de 11 habitantes van a venir la sobrina de la sioux, que se llama Jane, una joven de 20 años, modelo y que está acabando la carrera de Derecho en la Universidad de Duke, en Carolina del Norte (en la foto la del centro), su amiga Erin (a la izquierda, también modelo) y Molly (¡¡¡ pues claro hombre !!!, también modelo).

Y fue ver las fotos en la aldea, como las estás viendo tú, y esto es la locura, una auténtica revolución: Javito, el del bar, dispuesto a llevarlas de marcha todas las noches a no sé cuantos sitios, que ya le dije que cuando se vayan que vengan a despedirse, si no le importa, claro; Manolo, que nos invita a todos a comer y a cenar, «que ten que comer pulpo», si él lo dice…; y Luis… joé Luis, va y dice: «¿Puedo verlas?» y te lo juro que fue oír eso de «puedo verlas» y no pongo una taquilla porque uno tiene decencia, que si no… Dios qué noble soy.

Y cuando pensaba que no podía ocurrir nada especial, que ya más como que no, que todo estaba controlado… Juan, no te lo pierdas, Juan, sí Juan, que casi nunca habla, dice todo serio: «Si se quedan solas en casa lo mejor es que cierren la puerta con llave» con lo cual ya me veo yo llamando al delegado del Gobierno en Galicia pidiendo ayuda y que me mande un par de patrullas o que los Geos tomen posiciones frente a la casa. Joé, y decían que la aldea era tranquila…

De verdad que os voy a contar en el blog, aunque sea resumido, lo que pase, porque algo va a pasar ya que esto… ; y es que además todo sin avisar; bueno, no, avisaron: «¡¡¡ Llegamos mañana !!!» Y claro, como vienen tres, y entonces en casa somos 9, que hasta hora es una casa y no un hotel… pues todo dios ofreciendo habitaciones, que ya no sabes si esto es una casa o un… sí, eso que piensas, porque claro, porque miden casi 1,80 y son modelos, que sino… sino me iban a ofrecer habitaciones… De verdad si en algo me apreciáis, o me dais ánimos o me alojáis en vuestra casa o… o, nada, olvidaros, las FARC casi mejor.

Los ciclones gallegos no son como los norteamericanos

Lunes, marzo 1st, 2010

(Esas cosillas que pasan al casarte con una norteamericana)

Yo comprendo que para los norteamericanos esto de los huracanes es una gran preocupación porque cuando les avisan que va a llegar uno, como que me da que a los ancianitos se les cae la dentadura postiza, los negros se ponen pálidos, los pálidos negros y en la calle aparecen varios miles de peluquines, muletas, bastones, sillas de ruedas; y todos, aunque sea a rastras, a toda pastilla casa a pertrecharse y si es preciso dentro de la nevera y a rezar, que lo de orar, tío, lo bordan, con una fe…. buah

Yo lo entiendo, porque allí un ciclón es eso, un ciclón-mogollón, y una vez que pasa hay como 100.000 tíos que se han quedado sin casa, otros 7.000 que tienen que ir a buscar el coche a las Malvinas, unos 3.000 que se fugan y búscame Macarena, y unos cuantos que aprovechan el tsunami para hacer surf hasta Japón, que con tal de batir récordes y ser pioneros…. lo que sea.

Pero aquí… vamos, aquí, teniendo en cuenta que los consejos que te da el Alto Comisariado Civil con mando en plaza es que quites las macetitas de la ventana, que no pases por debajo de ningún balconcillo y que si sales en coche conduzcas con mucha precaución… pues lo de aquí, comparado con lo de ellos es un airecillo, el erutillo de un bebé más o menos.

Por eso el sábado (para quienes no lo saben mi mujer es de Ohio, ohio al dato) y como tiene ascendencia militar…. pues ni que fuéramos marines preparando la Operación «Nadie va a morir, Jhon». Y así, de repente, al entrar en casa me encontré con comida para un regimiento, botellas de agua mineral, latas, no sé cuantas velas y una linterna como para iluminar la catedral de Santiago.

Te lo juro que si entro y veo a mi mujer con uniforme de Mayor y en vez de bolsito floreado un subfusil, un plano de la casa con puntos azules en donde cada uno tendría que parapetarse y un kit de supervivencia no me extrañaría porque estaba todo tan perfectamente organizado…. hasta pensé que no era mi casa… impecable, pero im-pe-ca-ble.

Yo ya estoy acostumbrado a estas diferencias culturales entre los USA y los gallegos, pues un hijo de ella, Christopher, que es francoamericano, está aprendiendo a bailar la muiñeira en el colegio…. sí, eso del punta tacón, que más te voy a contar. Pero cuando pregunté que porqué tal abastecimiento, porque aquello parecía el cuartel general de una avanzadilla en Afganistán, Veneatra Paynther (la de Ohio) dio unas instrucciones precisas, concretas y muy claras de lo que había que hacer cuando llegara el tifón, que yo no entendí ni una porque me cogió tan de repente la inesperada instrucción paramilitar que lo único que pasó por mi cabeza fue: «A que ahora se le va a ocurrir tapiar todas las ventanas con maderas a martillazo limpio, a que se le va ocurrir, a que se le va a ocurrir». Y mientras arengaba a la tropa yo me veía subiendo por unas escaleras, un martillo en la mano, unos tablones que no hay dios que aguante con ellos y a lo bestia ¡¡¡ zas y zas y zas !!! hasta la extenuación con camisa de cuadritos.

Ante tal preocupante pensamiento traté de explicarle que en Galicia los ciclones… eso, traté de explicarle; porque la Mayor Paynther se puso en comunicación directa vía satélite con su familia en Estados Unidos, no sé si para despedirse o para pedir órdenes directas del Pentágono, a la vez que escuchaba la radio mientras yo entraba en facebook para saber segundo a segundo qué ocurría en tanto el ciclón se acercaba a nosotros. Al final, el ciclón en la aldea no hizo nada de nada, los pajarillos siguieron con su trino tan felices ellos, Maruja y Virtudes salieron para charlar un rato y hasta las vacas pastaron como todos los días y miraban de reojo mosqueadas porque tenían hambre. Lo sé porque para mí que me lo dijeron. Ya sé que dicen que las vacas no hablan, pero para mí… por lo menos una sé que lo dijo seguro.

Bueno, el caso es que no sé si en los próximos meses habrá más ciclones o incluso un tornado, pero te lo juro que si alguien quiere un curso de adiestramiento acelerado con armas convencionales para hacer frente a una eventualidad así, ni Cuartel General de las Fuerzas Armadas, ni la Academia Militar de Zaragoza ni el Centro de Intervención Rápida de los Geos, ahí no aprendes ; que yo sepa solo hay un sitio con garantías y con una hoja de ruta, mi casa, y disciplina férrea, la Mayor Paynther.

Pues sí neniño, como te lo dis, USA hasta controla el pis

Lunes, octubre 26th, 2009

(Este artículo forma parte de la serie de un viaje a USA. Sep 2009)

Si hace unos días me refería a cómo los estadounidenses consiguen que sus niños se cepillen los dientes utilizando la tecnología; para que dejen los pañales estos tíos hasta tienen un sistema. En Estados Unidos, por lo que se ve, las madres cuando van al parque con sus pequeños no se preguntan si es a los dos años, a los tres o tres y medio cuando hay que acostumbrarlos a utilizar la bacinilla. Quizás hablen de la situación en la Casa Blanca, de la crisis monetaria o las relaciones internacionales, porque lo que es del pis… Para qué, en USA, casi se puede decir que los pequeños dejan de hacerse pis cuando los padres quieren. Sí, cuando quieren; lo mismo en enero que en mayo, en junio que en agosto y lo mismo un lunes que un sábado, a mediodía que a las tres de la tarde. Vamos, todo controlado menos ellos.

¿Y cómo lo hacen?, pues con lo que más conocen y dominan, con lo de siempre; sí, con eso, con la tecnología. ¿Pero puede existir algún tipo de aparato para que un niño deje de orinarse y que ya no utilice pañales? Pues la misma pregunta me hacía yo hasta que lo vi. Y en este caso fue también Kylian, el hijo de mi amigo Kevin, el protagonista de lo que para nosotros es considerado una hazaña y de llamadas telefónicas a toda la familia.

Un día estaba hablando con Kevin y de paso surgió este tema tan hogareño cuando dijo: «Mañana o pasado deja los pañales». Al decirlo de forma tan categórica me asombró y le pregunté: ¿Por qué estás tan seguro que mañana o pasado?. «Porque ya compré el aparato». Con gran curiosidad le dije que me lo enseñara. Fuimos a la habitación de Kylian y allí estaba el artilugio.

Si te soy sincero, a primera vista no parecía nada especial, era de plástico como muchos orinales de los que se venden aquí. Al tacto era de plástico, nada fuera de lo común; al oído, como no escuché nada; y al olfato… pues que no era plan y decidí no utilizar ya otros sentidos. Entonces Kevin fue al baño, trajo un vaso de agua, lo echó en la bacinilla y, neniño, aquello sí que era otra cosa. ¡¡¡¡¡ Pero qué cosa !!!!.

Como si fuese magia, alrededor del orinal comenzaron a encenderse luces de coores a la vez que se oían todo tipo de canciones de Disney y, por supuesto, la del Séptimo de Caballería, que por cierto me aparté en una especie de autorreflejo, por si las moscas. Me quedé absorto, pero a la vez pensé si funcionaría con Kylian, porque una cosa es la teoría, en plan instrucciones en varios idiomas que nunca lees, porque aunque las leas no las entiendes, y otra la práctica.

Así que cogimos (yo diría que raptamos) al pequeño, lo pusimos sentado en el singular orinal, fuimos a por dos vasos de agua y echamos el líquido elemento de uno a otro para que se animara. Al rato, Kylian hizo pis, se encendieron las luces, comenzó a oír la música, miró para abajo a ver qué pasaba y lo único que hacía ere reír y reír. A partir de ese día, cuando estaba en casa, el renacuajo tenía un juego más, los padres un trabajo menos y yo continuaba con un alucine permanente desde que pisé aquél país. Y entre Sexto y Séptimo de Caballería pensaba: «¡¡¡¡ Qué tíos estos USA , hasta eso lo controlan !!!!».

Los niños USA y los cepillos de dientes

Martes, octubre 20th, 2009

(Este artículo forma parte de la serie de un viaje a USA. Sep 2009)

Los estadounidenses tendrán, como todo país, sus defectos; pero en lo que es cuestión de tecnología, son punteros hasta límites insospechados. Por ejemplo, ¿cómo hacen los americanos para que un niño se acostumbre a cepillar los dientes?, ¿a base de límpiate los dientes porque… o vete al cuarto de baño que sino… ?. No, los norteamericanos no emplean ni un posible castigo ni teorías bucodentales; tiros sí, pero broncas… ni una. Entonces, ¿qué utilizan?; pues lo que más conocen, o a lo mejor incluso lo único que conocen, la tecnología. ¿Y cómo la utilizan?, pues vayamos a un caso práctico y real.

Estaba un día en Beark Creek (Texas), en la casa de mi amigo Kevin, cuando vi a su hijo Kylian que de la boca le salían luces. Sí, le salían luces como si en vez de boca y niño aquello fueran los fuegos del Apóstol. Pensé que, como me acababa de levantar y era bastante temprano, y los periodistas lo de levantarse pronto… pues como que no, creí, digo, que estaba soñando.

Pero no, no estaba soñando, Kylian tenía luces de colores en la boca, muy luminosas, como si se movieran. Así que me acerqué a él y, en efecto, de entre sus dientes salían todo tipo de destellos. Terminó de cepillarse y entonces pude comprobar de qué se trataba. Era un cepillo de dientes; pero un cepillo muy especial porque al agarrarlo y apretarlo suavemente, por todo el aparatejo se encendía minúsculas lucecillas durante un minuto.

Después me explicaron que habían comprobado, vaya usted a saber quién, seguro que algún sesudo grupo de científicos de una Universidad de Oklahoma o de Iowa, que si un niño se acostumbraba a cepillar los dientes durante un minuto lo haría toda su vida; pero para ello hay que acostumbrarlo ¿y qué mejor forma que atraerlo con un cepillo que al presionarlo se enciendan luces de colores y que el renacuajo se sienta feliz al verlo y que lo identifique con limpiarse los dientes?.

Y así era, Kylian todos los días, más que un niño parecía una sesión de fuegos de artificio, con destellos para aquí y para allá, como la iluminación de Navidad. Vamos, que en Estados Unidos eso de utilizar el palillo… pues igual que el tema de los periodistas, y madrugar… como que no.

Sí, se llamaba James, era de la CIA, un profesional

Lunes, octubre 19th, 2009

Yo, Gervasio de la Fuente e Indiragoyen, del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Baranda (Vitoria), como médico personal de Manuel Guisande, y ante su insistencia y terquedad de cumplir con el blog, le autorizo a hacer un artículo, pero lo más breve posible debido a su delicado estado de salud tras la situación ocurrida hace unos días con James, un agente de la CIA, por un artículo publicado sobre el Pentágono. Para que se comprenda perfectamente la situación en que se encuentra mi paciente es preciso, antes que nada, entrar en este enlace. Y sin saberlo… resulta que creo empleo

Puesf fasó lo queg teniaf gue pasar. LLefgó James y por suerfee fue atentof y me dio del ootro lagdo de la gara, regspetando la ofdodoncia. ¿Qué gomo vino?. Todosf ofucurrió rafidamente, muy rátpido. Una cofa no quita otra, lofg del Fentágono fon unos profesionales. Hayfg queg reconocerlo.

Bues eftaba fumando un cigarrillo en fasa cuando alfien llamo a la fuerta. Abrí y un hombre me difo: “Ferdone, es que hace mal tiempo ¿fuedo refudgiarme afí un momenfog?” Le dejé fasar. Llevaba un chubasguero verdef y una gorraff calada hagfta los ofjos. La verdaf gue me sorprendiógl porque no sé gue hacía cun chubasquero cuando hafía un galor de achigchararrse, pero como fai fegente tan rara…

De refente oif un ruifdo y for un eglespefejo vif como se bajaba la crefamallera del chubasqguero, que sonaba gomo un tren ya que le llegraba hasta lof piesg. Cuando se incorporó meg encontré a tipo foven, de unos 25 finco años, rufio, perfecgamente trajeafdo, chaquefta color azul cielo, con cornata azul haciendo juego. Delf folsillo sacó como forv arte def magia unas gafas ogscuras y me digjo. “Soy James, de la FIA, es for lo de la brase esa de Bomba, aftentagdo… ufteg ya sabe”. “Ya veo”, le congtesté. “Donf James _ dije fara ganarme su confianza_ for favor ya sé a lo que fiene. La endodoncia está en el lagdo derecho, nof se olvide”.

Y muyg poroforesional (quef confte que yo ayufdé lo mío), puse laf cara, sacó una mano del bolsillo delf fantalaónf, tan grandef confo una plaza de toros y me arreogf una osdia…. Caí alf sfuelo perof porf suerte nof del lagdo de la endodoncia. Me ayugdog a lefgvantargme y se disfculpó difiendo. “Tan pogco fue tan fuerte”, a lo que le respondí: “No fé, será que foi muygh deglbil”.

Fese al fuertefte dolorf le preguntef si conofía Galicia. Como dijo que nosf le ensegueñé la groona de Oza, quedó enfantado. Y cuando eran lag dos y y media me difo: “Vamosf, le invigvito af comer”, a log quefg le contefté. “No, fí for mí efancado, pero entra la endodoncia y la ofdia que ha me ha dado…”. “Ferdone”, respondió muyg amable. El se fomó una marisfcada y yos me fasé la comida hagciendo gárgaraf en el lafdo de efndodoncia y conf una folsa de hielog en la otra nejilla. Fue una comida inolffdiable. Fueno degjo afí el afrtífulo por frecipción fagultaftivaf. Una brafo a todosf, nosf og preocugpeis que voy mejoranfndfo mucho.

Los norteamericanos, yo y los pioneros

Domingo, agosto 9th, 2009

Estaba tan tranquilo cogiendo un día sí y otro no patatas en la huerta cuando oigo a mi vecina Maruja a grito pelado: «¡¡¡¡¡ Jisande (aquí en la aldea, menos Guisande, todo lo que quieras: Sisande, Lisandre, Jasande…, que más da), que hay que recoger las patatas que se las comen os ratos !!!!! (ratones)». «¿Todas?», pregunté. «Home, claro, todas si es que quieres comerlas?». Y tras esa lección de obviedad cogí de sacho y me fui a la huerta.

Cinco riegos de unos veinte metros de largo cada uno. Tal cual los vi ya me preparé; fui a por una botella de agua de dos litros porque de diez no había, unas cajas para poner los tubérculos, un paquete de tabaco y comencé con el sacho.

Llevaba poco más de cinco metros cavando (y cuando digo cinco no son ni cuatro ni dos ni seis; cinco y si no que los mida el Comité Olímpico) cuando ya decidí quitarme la camisa, y así, con el torso al aire (porque la piel no podía arrancármela) la primera idea que me vino a la cabeza, por influencia de mi mujer, que es de Ohio, fue:«Como los pioneros norteamericanos, conquistando la tierra». Pero al llegar a los 15 metros me dije: «¿Pero qué pionero ni historias, joé que yo me llamo Manuel, ni James ni Mackein, que soy gallego y esto es un curre de la repera».

Así que dejé el sacho a un lado, me senté, bebí agua, fumé un cigarrillo y pensé: «Hago un poco más y paro, que aún me va a dar aquí un síncope cuando en último extremo tengo un supermercado a tres kilómetros y con las treinta patatas que he recogido ya hay para varias tortillas»

Gracias a Dios de orgullo ando lo justo, que ya se sabe que este sentimiento innato en el ser humano y en exceso es el inicio de muchos conflictos, de broncas, de peleas, de guerras y, en el plano individual y laboral, de dolores de espalda, que así estamos todos y no me digas que tú no.

Así que dada la situación, encendí otro cigarrillo y aunque no tenía muchas ganas tuve que volver a pensar e hice un rewind mental: «Pero Maruja dijo recogerlas todas; pero todas todas todas; todas hoy; todas pero puede ser mañana, o dijo recoger todas pero puede ser pasado mañana».

Y ante las alternativas que tenía me quedé con «todas puede ser mañana». Estuve a punto de elegir la de «todas pasado mañana», porque la de «todas hoy» estaba ya descartada. Entonces miré la caja que contenía los tubérculos, arramplé con ella y me dije: «Guisande, buena elección, pa casa». Encendí otro cigarrillo y según caminaba me di la vuelta y al ver la tierra que me quedaba por sachar, en ese momento se derrumbó la idea bucólica que tenía de los pioneros norteamericanos y lo primero que pensé y, perdona la expresión, fue: «¿Pioneros?, qué gilipollas».

PD. ¡Ah! por cierto, que se me olvidaba. Como en mi casa está prohibido decir tacos y mi mujer sioux no sabe ninguno, si por casualidad preguntara qué significa «gilipolllas», podéis decirle, «patriotas, valerosos, esforzados, héroes….». Ya sabéis, esas cosas que tanto les gusta. ¿Vale? Gracias.

¿Para qué quieren los americanos las piernas?

Martes, julio 14th, 2009

Nunca entendí para qué quieren los norteamericanos las piernas si allí todo se hace en coche. Sales de casa en coche, aparcas en el garaje de tu trabajo, subes en ascensor y te sientas en la mesa de tu oficina.

Cuando llega la tarde, bajas otra vez en ascensor, subes de nuevo a tu vehículo, te acercas a un restaurante donde te ponen una bandeja frente al volante y vuelves al trabajo. Y cuando finaliza tu jornada laboral regresas a casa en coche, donde, por su puesto, desde el utilitario coges la correspondencia del buzoncillo ese que parece que viven las palomas y donde también puedes dejar las cartas para que se la lleve el funcionario de correos.

Pero hay más, si prefieres hacer tú la comida y vas al megahiper, además de ir en tu vehículo, al llegar hay como unos cochecitos eléctricos que puedes subirte a ellos e ir por todos los pasillos cogiendo los productos que quieras en una canastilla que llevan delante. Pero esto para ellos no es ninguna novedad; ya lo aprenden de niños, porque para los más pequeños hay unos carritos que tienen en la parte delantera una carrocería de plástico como de un camión, con dos asientos, se meten en él y mientras tú empujas ellos creen que van conduciendo.

Si además de estas comodidades estás cansado, pues por doce dólares tienes una patrulla de coreanos por todas las instalaciones que te dan un masaje de 15 minutos; pero si quieres algo más barato, por un dólar te sientas en una especie de sillón y durante 15 minutos el artilugio vibra, te mueve las costillas presionando suavemente, te medio estruja la columna vertebral y así todos los huesecillos conocidos. Y si aún así sigues cansado, o eres un vago redomado, pues nada; para relajarte te vas unos locales donde metes los pies en unas palanganitas de colores que contienen agua tibia mientras te cortan el pelo, por ejemplo.

Y así viven estos amantes de las hamburguesas y pioneros del colesterol, entre no hacer nada y no hacer absolutamente nada. Está bien, vale, quizás exagero cuando digo que no entiendo para qué quieren los norteamericanos las piernas, pero de lo que sí estoy seguro es que con una sola les sería más que suficiente.