La molécula, morir de amor
Miércoles, Septiembre 30th, 2009HabÃa algo que no me cuadraba, y era lógico que no me cuadrara porque le estaba dando vueltas a la cabeza cuando me dije: «Si le doy vueltas hago giros, si hago giros son cÃrculos, los cÃrculos son esferas y las esferas… pues nos son cuadrados»- Entonces, no sé porqué, hice un crucigrama y eran tantos, tantÃsimos los cuadraditos que no me digas cómo, me cuadró (la vida es increÃble ¿verdad?). Y es que hace ya varias semanas escribÃa que los médicos cuando recetan te dan un medicamento (Ibuprofeno, no faltarÃa más) que vale para todo, para cualquier dolencia, incluso si no te duele nada por si te duele, que no vaya ser que a ellos le duela que te duela, que seguro que no. Desde fuera, desde el punto de vista del paciente no tenÃa sentido un medicamento tan general, no me cuadraba; pero para la molécula que integra el barbitúrico, menos todavÃa: un trauma.
Porque ¿qué crees tú que piensa la molécula cuando, por ejemplo, tiene que ir al hÃgado, pero directamente al hÃgado y la juntan en una cápsula especial/espacial con otra que su destino son las varices, el duodeno o incluso orbitar como los astronautas alrededor del cuerpo para llegar al omóplato?.
Ser molécula no es moco de pavo y supongo que hay que tener un conocimiento tremendo de la anatomÃa humana y una punterÃa de carallo porque mira que no hay sitios en los que te puedes confundir o quedar atrapado y no cumplir tu misión: curar el petardo que enfermó. La primera dificultad comienza ya antes de entrar en el cuerpo, en el vaso de agua cuando el enfermo la toma, que yo me imagino que hay una lucha por salir del vaso que pocos pueden llegar a comprender, salvo que seas molécula, claro.
Y para llegar a su sitio ella ha pasado la suyo. Es muy probable que la crearan en un laboratorio de Estados Unidos, ¿Y tu crees que ha venido de USA a tu casa para quedar al borde de un recipiente cristalino? Era boa. La vida de la molécula es muy dura porque después de vencer a todo un escuadrón de gérmenes y curarte, pasar por el intestino delgado o el grueso (que con la crisis ya no habrá mucha diferencia), ella, inocente, no sabe que cuando lluegue al hÃgado y el riñón la desintegrarán.
Y mientras ella muere ¿qué haces tú?. Pues tu, calavera, que eres un calavera, te estás tomando cervezas y más cervezas con tus colegas, sin fiebre, más feliz que unas castañuelas, con medio coloque porque es viernes y cuentas lo que hace unos dÃas te dolió el hÃgado, el pie, la oreja o los bemoles. Y en tanto relatas tus aventuras entre trago y trago de cebada, ella…. muere. Sà papón, muere, muere por ti y ni te enteras, que se va callada y silenciosa por el sumidero de un Roca & WC cualquiera.
Por eso, cuando te cures y pases por una farmacia y veas un medicamento en el escaparate piensa por un momento en ella, en la molécula, que ha dado la vida por ti y no en el inquilino de la bata blanca, que si es fin de semana te da Iboprufeno como te podÃa dar los buenos dÃas o las buenas noche o la extremaunción, que a todo se llegará, y si no al tiempo. De verdad, ¿hay algo más altruista que la labor de una molécula? No me digas que no, la molécula, mola.
