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Vas a comparar a mis vecinos con el Adriá ese

Sábado, abril 28th, 2012

GRACIAS POR VUESTRO APOYO. NO LO OLVIDARÉ. TODO ME VA GENIAL Y… SEGUIMOS PARA BINGO 😉

Adriá, el filósofo ese de la patata, comparado a mis vecinos es un colgao. Mientras él se dedica a hacer chorradas con cientos de condimentos y no sé cuantas materias primas, mis vecinos lo tienen claro: Callos y churrasco y de ahí no hay quien los mueva; pero esto de los callos y el churrasco es más complicado de lo que a simple vista puede parecer, porque no es hacer callos o churrasco así porque sí… sí hombre… hay que hacer justo, pero justo justo aquéllos callos y aquél churrasco con aquél sabor y no otro, y en esto, si te contara… hay unas discusiones que no veas.

Unos que si hay que cubrirlos totalmente con agua; otros que no es necesario, que si dos hojas de laurel, que con una vale; otro que no se precisa laurel, que si un ajito, que no, que mejor dos y tal vez tres… que tres cuartos de picante, que 10 gramos de…

Tú sabes eso del Masters de Augusta, cuando el golfista se agacha como si estuviera en un cuarto de baño de pedales para saber si tira por allí o por allá para embocar la bola; bueno, pues mira: qué habré tomado yo en estos años que vivo en la aldea… 7.000, 8.429 churrascadas, tal vez 11.000… pues no conozco una, pero ni una en la que no haya alguien que agache para ver la altura a la que está la carne del fuego, como si aquello fuera el hoyo 17 de St. Andrews (pero sin chaquetilla verde) para poner la parrilla que si un poco más alta, que si un poco más baja, que si más brasa, que si menos… y además, cuando esto se hace, ni que en vez de una churrascada estuviéramos haciendo un cóctel molotov, porque es mover la parrilla y decir: «¡¡¡ Separaros, separaros !!!!», como si fuera a estallar.

Mira, he visto tantas dudas de dónde poner la condenada parrilla que en más de una ocasión he estado a punto de llamar a mi buenos amigos arquitectos José Manuel López Mihura, Leopoldo Uría Herrero o al diseñador Manuel Agrafojo y pedirles pero ya una regla y un cartabón para medir la altura o que me hagan a escala 1: 1.500 o 1: 18.000 un plano en sección de la condenada parrilla y que me calculen a qué altura pongo la carne.

Pero en esto del comer en la aldea (como ocurrió ayer), los dime y diretes en la preparación se acaban de una forma inmediata cuando alguien dice: «¿Y el vino?». Y entonces ahí, ni parrilla ni laurel ni ná, la siguiente pregunta es «¿y cuántas botellas hay?» Y da lo mismo si es Rioja, si es a granel, si es vino de casa, de chalé o de cartón, mientras haya botellas como si es alcohol del 90 y hasta creo que si ponen Betadine, pues que se lo beben como si fuera Baylis.

Y entonces sí que se acaban los problemas; es decir que si hay vino de sobra y ya da lo mismo los callos o el churrasco, todos dicen que «está perfecto», que sabe genial y da lo mismo esté como esté.

Que está salado… un trago de tintorro, mucho más salado… pues dos; que se quemó una chuleta… pues ya puede estar una parte carbonizada, calcinada, achicharrada, que siempre habrá uno que saque de navaja y rascando en ella diga: «ná, esto se hace así y está buenísima». Y oye, alucinante, todos asienten convencidos, con un compañerismo… y esto sí que es una filosofía del comer y no como el otro, el papón ese de la patata, el Adriá

Me encantaría ser delincuente en USA

Miércoles, abril 25th, 2012

A mí me encantaría ser delincuente en Estados Unidos, pero muchísimo, ni te lo imaginas. No digo estar metido en eso de los estupefacientes, que yo soy de los de drogas no; ni en secuestros, tampoco; sino un delincuente normal, de robos a bancos, por ejemplo, para compensar y para que sepan de qué va ser sinvergüenza.

Y en el fondo, la verdad, es que después de meditarlo mucho, he de reconocer que lo que me gusta no es exactamente ser delincuente sino más bien… Vamos a ver, si la tele representa más o menos la realidad de una sociedad, la de Estados Unidos, si eres delincuente, mola, pese a que cuando te vayan a detener en tu edificio se monte la de Jerusalem en la calle y los vecinos descubran a qué te dedicas.

Y se monta un cirio porque todo el mundo quiere entrar. Que si el FBI, que si la CIA, que si la DEIA que si los SWART, que si los detectives que siguen el caso, que si Asuntos Internos…. Y yo no entiendo porque entre quien entre siempre pasa lo mismo: sacan de arma, van pegados a la pared, apuntan al salón; luego giran a la izquierda o derecha que casi ni lo ves y miran en una habitación, luego en  otra y en otra. Siguen por un pasillo y miran en una más, en un cuarto de baño, en la cocina… y yo lo que pienso es: «¡¡¡ joé, menuda casa tiene el pavo este para ser delincuente !!!». «¿Será aquilada o tendrá una hipoteca?». Y hasta a veces me da ganas de decir a uno de los del SWART: «Mire, podría separarse un poco que no veo bien la sala y de paso encender la luz, que con esas linternillas… ».

Y mientras el del SWART veo que no me hace caso, porque está muy en lo suyo, que es a ver a quien le descerraja el tiro, cavilo: «Pero si con esa casaza para qué discuten quién entra si ahí cabe todo dios: el FBI, la CIA, la DEA, los SWAT, los Rangers, el Séptimo de Caballería, ET, los Simpson… joé que si entran… ». Y entonces piensas que ser delincuente en USA, con tamaña casa y si te pillan a los 60 o 70, pues como que te apuntas porque en España ser caco… no es plan.

En España, cuando te quieren detener, ya para empezar nadie discute para ver quien entra primero, y a los que le tocan le dan una patada a la puerta de la casa/ habitación y lo más seguro es que te cojan de por medio y te esnafren como una mosca contra la pared o que la puerta se empotre con la ventana, si es que la hay, y eso no es delincuencia ni gaitas, eso es de una pobreza, de una indigencia, de una penuria… una habitación de 2 x 2…

Además  me da que en España la Policía, antes de entrar, quien lo hace primero es un equipo de desinfección. Que alguien llama a la puerta, se la abre el delincuente y la limpiadora, bayeta en una mano y con el Pronto en la otra le dice: «¡¡¡ Pero hombre, como me tiene usted esto !!!, ¡¡¡ que vienen a detenerle y está esto así, manga por hombro !!!, ande, ande, ayúdeme a recoger que como vean esto va a ser peor».

Y tras ayudar a la limpiadora sale el tío y bueno; que tal como está de sucio y de desarrapado que nadie lo quiere tocar, que nadie quiere infectarse y empieza un rollo… que yo no me lo llevo, que te lo llevas tú, que en mi coche patrulla no va, que vaya en el tuyo que lo acabo de limpiar, que yo no puedo que tengo moto… ¡¡ ah !!, pues yo bicicleta, que soy de la patrulla verde… Y mientras eso ocurre, en confianza, a mí como si lo fríen o lo meten en un taxi; yo solo pienso en la casaza del caco made in Usa y .. joé que si mola si te pillan a los 60 ó 70, después de usarla tantos años… un chollo.

Charla a unos escolares simpáticos, cariñosos y alegres

Lunes, abril 16th, 2012

Quién dijo que no hay niños maravillosos, pues yo los encontré; los estudiantes del Colegio Virxe do Monte (Cospeito-Lugo), donde el viernes pasado pronuncié una charla sobre cómo se hace un cuento infantil. Y tan contentos quedaron que no solamente me pidieron si podía quedarme y ser su profesor (vamos yo me apunto y doy aprobado general, pero como uno diga una mala contestación… van a estudiar como si estuvieran haciendo Notarías) sino que incluso me regalaron una pancarta, un cuento de Rodripico inventado por ellos y varios dibujos.

Y es que no solamente cuando sabes algo te apetece transmitirlo a otros, que es casi como una obligación porque si puedes ayudarles en su futuro pues mejor; sino que cuando esos otros ponen ojos como platos atendiendo a lo que hablas y les preguntas, responden e inventas con ellos y disfrutan… no se puede pedir más.

Y la verdad que muy bien lo tuvieron que pasar porque hubo un momento en que era el recreo, y el recreo… tío es el recreo, que no nos engañemos; así que cuando les dijes que iba a acabar porque venía eso, el recreo, dijeron que no, que siguiera contándoles cosas de cuentos. Incluso me inventé uno sobre la marcha para explicarles que un cuento debe contener aventura y una intriga para tener ganas de leerlo y cuando les relaté que Rodripico encontraba un papel en el suelo del nido, con unas marcas, o unas letras y que si eso si sería una clave secreta que había que descifrar para encontrar una gruta en una montaña y llegar por un estrecho pasadizo a un tesoro o si … estaban en tal tensión esperando a saber lo que era que por un momento pensé: «En la próxima charla me traigo un equipo médico, no les vaya a dar estos rapaciños un payá».

Y comprobé que lo pasaban bien cuando les hice un dibujo en el encerado para que vieran lo importante que es la expresión de los ojos y la boca. Y en esta última, en la boca, dibujé al muñeco protestando y entonces decidí hacer una prueba real y menos teoría y encerado: «¿Cómo grita un muñeco? Vamos a gritar todos. A la una a las dos y a las tres ¡¡¡¡ yaaaa!!!». Y fue tal grito el de los 30 niños que aún me retumban en los oídos, y auténtico también fue cuando al muñeco lo puse sonriendo y les dije que hicieran igual. Y si veis los caretos que ponían…. mucho, pero mucho mucho.

Y EL VIERNES… ¡¡¡ MAGIA !!!!!

¿Fue un éxito la charla? parece ser que sí; pero como les dije que hicieran comentarios a este artículo y que escribieran lo que quisieran… pues leeré lo que realmente opinan. Y ya puestos, pues le di una charla a los de 9 a 12 años sobre medios de comunicación.

Y ya más puestos, el próximo viernes, pues otra a los mayores sobre guiones de Radio, Teatro y Televisión y como ya solo quedan los peques de todos, y por no dejarlos sin nada ya que preguntaron «¿quién es el señor que escribe los cuentos?» y eso me llegó al alma… pues les haré dibujos y algún truco de magia (tendré que practicar que hace tiempo que no ensayo) y les regalaré caramelos, que seguro que les gusta, bastante más que la charla, seguro.

Total, que entre liada y liada, los algo más de 200 alumnos del Colegio Virxe do Monte tendrán su dosis de Guisande, que no sé si tendrá efectos colaterales en forma de desquicie, pero esperemos que no para que el Ayuntamiento no me considere persona non grata. Y si los escolares fueron geniales, no menos los profes, que me colmaron de atenciones, aunque pronto descubrieron que yo, la verdad, no necesito nada, solamente lo que me dieron: Cariño

PD._ Adviértase en la foto la profesionalidad de mago con las mangas remangadas en plan: «Nada por aquí, nada por allá».

Si quiere el FMI me gaseo, será por gas…

Miércoles, abril 11th, 2012

De verdad que sabía que había gente que estaba pasada, pero que muy pasada, y entre otras cosas creía que, por ejemplo, al FMI lo único que le debíamos era dinero; pero no, por las declaraciones de estos personajes: Erik Oppers, Ken Chikada, Frank Eich, Patrick Imam, John Kiff, Michael Kisser, Mauricio Soto y Tao Sun, portavoces del FMI, al organismo internacional le debemos la vida, pues estos tipos han elaborado un informe en el que se que dice que el hecho de que la gente viva más de lo esperado «es un riesgo para el sistema financiero». O sea, que si nos morimos… mejor. Ni con heroína pura se le ocurre a alguien decir esto, flipante; bueno, igual hay otras drogas, no sé.

La verdad que ya puestos, los que suscribieron el informe podían haber añadido en un anexo que si se implanta un plan de gaseo masivo y compulsivo, a lo bestia, o si se monta la III Guerra Mundial… pues que a lo mejor mejoramos económicamente, hay empleo y el sistema financiero se recupera.

O sea, que según el FMI no te puedes morir antes ni después, porque si vas a una entidad crediticia a hacerte un seguro a 25 años y dices que morirás en unos cinco, el personal bancario te dirá: «¿Y quién paga entonces el préstamo?» Y si dices que vas a vivir, pues 300 años, quizás oigas: «Joé, ¡¡¡ es que usted nos arruina el sistema !!!, ¿¡¡¡ 300 años, 300 años !!!?, ¡¡¡ qué locura !!!. ¿Pero está usted seguro?».

Es decir, que para el FMI deberíamos no solo tener DNI y un número (porque el nombre y apellido desde tiempo inmemorial que les importa un bledo), sino un código de barras con el día de la defunción para asegurarse la rentabilidad. Que te mueres en 25 años… pues te dan un préstamo a ese plazo fijo; que en tres… pues como si mueres mañana, pa lo que vales…

Yo la verdad que entiendo al FMI, aun que mejor dicho a su portavoces, al Erik Oppers y comparsa porque están tan mal los tiempos, pero tan mal, que seguro que se han reunido para lo que se reúnen todos estos mendas, para cobrar una dieta; por que el informe… ni con heroína, aunque a lo mejor hay otras drogas, no sé.

Concluyó el rodaje de «Rojo y Negro»

Martes, abril 10th, 2012

 

Si os digo la verdad, no sé si haré otro cortometraje más porque rodar una cinta, aunque dure solamente cinco o siete minutos, es bastante agotador, pero mucho; que lo de escribir es más sencillo, bastante más. Y es que en esto de grabar hay que pensar las imágenes y tenerlas todas en el coco y cuando crees que todo está controlado, resolver situaciones que van surgiendo en las distintas tomas. Pero como tenía una idea…. pues ¡¡hala!!, vamos a ello, a liarnos hasta las cejas y recejas, orejas y reorejas.

Y al final, después de más de diez horas de intenso trabajo, dimos por finalizado el cortometraje Rojo y Negro, que ahora pasa a posproducción y al que después Miguel Costas, (fundador de Siniestro Total), un crack, le pondrá la banda sonora, como ya hizo con el otro corto, GARABOLIS.

Y lo cierto es que no me puedo quejar pues todos, absolutamente todos los que intervinieron en el rodaje pusieron muchísimo de su parte, con una infinita paciencia y una gran profesionalidad, empezando por los actores Marta Otero y Manuel Agrafojo, hasta los cámaras César Domínguez y Héctor Cortés, pasando Veneatra Paynther, que hizo de estilista y aportó interesantes soluciones, y por Pablo Martínez, que lo dirigió y al que mareé tanto en las tomas que dudo que quiera volver a hacer otro conmigo; pero igual sí, porque me huele que es como yo, que se lía, se lía y se lía… y no podemos olvidar en esta historia, que trata de una cinta muda y que versa sobre el amor entre zapatos, a la tienda Ulanka, que donó los zapatos, y Pantuflas, donde también se tomaron imágenes, así como a quien hizo el making-of, Gonzalo Barral.

En total fueron más de 200 tomas para mostrar poco más de 50, un currele… y ahora calculo que dentro de un mes, al añadirle la música, estará ya concluido y entonces…a presentarlo en varios concursos, que como piden que sea inédito, pues en principio no lo vamos a publicar en el blog, aunque todo se estudiará a ver realmente qué hacemos. Por lo de pronto os dejo con esa fotografías, en una de las cuales aparece todo el equipo. En fin, un saludo, y por Dios, ¡¡¡ que no se me ocurran más ideaaaassss, que esto de los cortos es agotadoooorrrrr !!!.

En la última foto, el equipo que hizo el cortometraje. De izquierda a derecha: Manuel Agrafojo, Pablo Martínez, Manuel Guisande, Veneatra Paynther, Héctor Cortés, César Domínguez, y abajo Marta Otero.

DOS CONFERENCIAS EN LUGO

La Dirección del Colegio Público Virxen do Monte (Cospeito-Lugo) me ha invitado para dar pronunciar dos charlas sobre Cómo se escribe un cuento (el 13 de este mes) y otra sobre Guiones de Radio, Televisión y Teatro (día 20). Según me cuentan, los chavales, sobre todo los más pequeños están ilusionados por ver a quien escribe los cuentos y espero no defraudarlos, y, lógicamente, tengo que dar glas gracias al equipo directivo del centro escolar, integrado por la directora Esther Rodríguez Otero; Jesús María Juaristi Linacero, secretaria; Angela Veiga Mouriz, jefa de Estudios y a Samarita Canto Buide, jefa de Estudios de le ESO.

No hay como una visita para…

Viernes, marzo 30th, 2012

A mí me encantan las visitas y me encantan porque os lo juro que es la única forma, pero la única, de tener limpia la casa. Llaman por teléfono, dice que alguien va a venir y oye, ni que estuviéramos entrenados para una evacuación: todos como flechas limpiando la casa, ordenando las cosas, recogiendo aquí, allá… es alucinante y con una precisión… Y todo esto se lo debo a la Veneatra Paynther, la sioux, mi mujer, porque ella, como es de familia de militares estadounidenses… pues ni que fuéramos los marines, solo nos falta decir: «¡¡¡ Sí señor !!!, ¡¡¡ sí señor !!!; ¡¡¡ sí señor !!! ¡¡¡ sí señor !!!» porque el resto… bueno, el resto es que lo bordamos.

Es cierto que al principio había una cadena de mando que molaba mogollón. La teniente Paynther me informaba directamente, yo (que no hice la mili, creo que era sargento) entendía perfectamente las indicaciones, algunas complicadas y en clave, porque decir por ejemplo: «los platos soupero en su sitio», al principio la estrategia me souperaba porque que estos americanos, en cosas de formación militar son mucho; pero después me lo soupe todo hasta que un día, no me digas porqué, me degradaron y ahora hay un mando único: ella, y me da la impresión que para rato porque no hay convocadas oposiciones.

Y palabra que tenemos una autodisciplina que es todo un ejemplo porque cuando hay que limpiar la casa (piensa que en el campo no es lo mismo que un piso, que entras y no te llevas un árbol en los zapatos de milagro), la teniente Paynther  otea el horizonte, oye, y sin planos, no como el MacArthur  ese, y lo planifica todo con una visión, con un enfoque, con una perspectiva global… y nosotros en formación a la espera de las órdenes, que palabra que entra alguien en ese momento y tela si nos ve así, que se le ponen donde yo sé, que no se mueve ni una mosca.

A mí me suele tocar poner el lavaplatos y hacer las camas mientras los otros dos soldados, Noé y Christopher Cameron, resetean su habitación quitando de todo, desde juegos, algún vaso… en confianza, cuando digo de todo incluyo yogures, flanes, pipas, papeles, caramelos…

La verdad que nunca lo he calculado, pero a mí me da que en 20 minutos la casa está presentable, en 40 como una patena y en una hora… a una hora nunca hemos llegado porque si estamos 60 minutos sacándole brillo me da que la vemos desde fuera, le hacemos fotos y esos días tocan jornadas de supervivencia porque…  «¡¡¡ Sí señor !!!!, ¡¡¡ sí señor !!!!»; pero qué pasa… si hoy no hay visita.

Pues yo no tengo argumentos

Martes, marzo 27th, 2012

A mí lo que más me sorprende de la gente, de mucha, no es que tenga opinión para todo (bueno eso también), sino los argumentos con los que desarrolla ese sentir, ese saber. No empero (ostras, mira que tenía ganas desde hace años escribir un día eso del no empero y no encontraba el momento. Queda como un poco ridículo ¿no?, pero bueno me hacía ilusión. No empero, no empero».

Pues eso, no empero, tú coges por ejemplo a un tipo el 3 de julio de 1988, a las siete y media de la tarde (sí, en Cuenca vale también por qué no… ) y le preguntas sobre la pena de muerte, y te suelta un carrete que te mata; pues vuelves a pillar al mismo tipo veinte años más tarde, el 4 de agosto del 2008, a la hora que sea, y le sacas a relucir el mismo tema… y alucinante, no se diferencia en nada de lo que te dijo, ni un ápice, ni un olígrafo. Igualito.

Y quien dice de la pena de muerte… pues del aborto, del machismo, del feminismo, del maltrato… de lo que sea. Pues yo no soy capaz, imposible. A mí, por ejemplo, me preguntas por la pena de muerte y lo máximo que alcanzo a decir es: «Hombre, no es plan» y no me digas cómo pero de ahí no hay quien me apee, no soy capaz de hilar tres palabras más.

A mí ya me gustaría soltar una teoría (pero reducida, no como el plasta ese sobre eso de la pena de muerte) y que el argumento fuera consistente y convenciera o, hasta voy más lejos, que incluso no convenciera, que me partieran la cara, da lo mismo, pero que al menos tuviera un fondo, un algo… pues nada, no hay forma. ¿Que qué opino de la pena de muerte? «hombre, no es plan», es que no me sale otra cosa.

No me digas que no es penoso, tanta agencia Efe, Reuters, Europa Press y France Press que tengo aquí en el periódico, tanto Internet y estudios de millones de especialistas… y lo único que se me ocurre decir es… «hombre, no es plan». Hasta he llegado a pensar que como dicen que solo utilizamos el 20% del cerebro a ver si lo que va a ocurrir es que yo al 80% restante lo pongo en funcionamiento de noche, de forma inconsciente (que a mí todo lo que sea inconsciente me va que no veas) y que por eso de ser periodista y acostumbrado a sintetizar, por la mañana todo un compendio del saber y del conocimiento lo reduzco a un «hombre, no es plan».

Yo es que si no es así, la verdad que otra cosa no se me ocurre y si lo que quiere la Ciencia es abrirme la testa y averiguar, por mí… con tal de que después la cosan y no se note… pero eso sí que los cirujanos al menos sean profesionales y no eso del Mir o sustituciones de fin de semana, no vaya a ser que se animen porque «como ya está abierto… » y que se pongan a hacer pruebas y pruebas, a improvisar y a lo bobo me maten porque eso de morir… no es que sea una pena, que yo no valgo mucho, pero, «hombre, no es plan».

En la ciudad hay gente que está fatal, pero fatal fatal

Viernes, marzo 23rd, 2012

Fue solamente una mañana, ¡¡¡ pero qué mañana !!!. Y la conclusión es que en la ciudad la gente está fatal, pero de atar de atar, pero completamente de atar, bastante más que la vaca marela que veo todos los días aquí en la aldea, aunque supongo que también tuve mala suerte y que no todo el personal está así porque sino… «es que non volvo, hay non, non sí, non sí».

Y es que todo comenzó en la Jefatura de Tráfico de La Coruña, donde fui a una ventanilla y nada más decir: «Mire, traigo un papel para una baja de un coche y… ». ¡¡¡ Dios !!!, la señorita que estaba tras el cristal dijo más o menos casi gritando y como si la estuviera estrangulando: «¡¡¡ Pero si aquí no es, que es en la ventanilla 3 !!!».

Joé con la ventanilla 3, ni que fuera algo especial, porque por mucho que la miré era igual que la 1 y la 2, y hasta pensé que si la gente está de atar, que guay que la chica estuviera encarcelada tras el cristal que si la dejan suelta se me lanza a la yugular en plan boa por el agujero ese de la ventanilla. Y así, sobre las 10 de la mañana, ya no necesitaba tomar el segundo café del día porque el grito que me dio me despertó que no veas.

Y solo cinco minutos después, pero solo cinco, subo a un autobús urbano, de esos que tienen asientos enfrentados (muy propio de la ciudad, por lo que veo) y ni tiempo para sentarme porque otras dos que me caen de remanguillé en la chepa sin comerlo ni beberlo. Pago 1,20 euros y al segundo oigo: «¡¡¡ Ehhh !!!, ¡¡¡ ehhh !!!, ¡¡¡ usteeeeddd !!!, ¡¡¡ el billeteeeeeee, el billeteeeeee !!!», y vuelvo retumbándome a los oídos a por el billete que, claro, como no sabía por donde salía el condenado papelillo… pues escuché un «¡¡¡¡ ahíííííi !!!». «Vale Fernando Alonso, vale crack de la línea 2», pensé.

Así que con el papelillo en la mano voy por el pasillo del autobús cuando encuentro varios asientos vacíos: dos mirando para atrás del autobús y otros dos hacia delante, ocupado uno de ellos por un señor. Me siento junto a él y le digo «son incómodos esos asientos en los que vas al revés ¿verdad?». Joé, ni que fuera el padre de la boa de la ventanilla 3, una mirada… pero una mirada… que estuve por decirle que no soy un asesino, se lo juro; que cuando voy en autobús me llaman usuario, que cuando bajo y ando soy peatón y que cuando cojo el coche, pues conductor; vamos, un ser normal, que apunto estuve de mirarle si iba a hacer un ademán y sacar una navaja albaceteña e incluso animarle: «Venga hombre, ábrame en canal si así es más feliz; venga, que pongo el pecho al descubierto y hacemos aquí una ensangretá… si usted así es feliz… ».

Y tal cual bajo del autobús, me dirijo al antiguo Gobierno Civil coruñés para un trámite. Espera que te espera, pues me tocaba el número 42, y cuando lo anuncian pues voy (ni que estuviera predestinado), a la mesa 3. Y en la mesa 3 intento explicarle a la señorita que a mi mujer le caducó el DNI y… pues como si le cuento que soy San José de Calasanz; la chica me mira y dice: «¿Y el número?» y trato de explicarle que mi mujer y… «¿y el número?».

Y le digo que soy el 42, incluso de zapato, y me dice «¿tengo que verlo sino… ». Y ¡¡¡hala !!!, como yo llevo pocos papeles, a sacar servilletas de bares, anotaciones, móvil , cartera, llaves y el número que no lo encuentro y entonces le voy a decir y… «¿Y el número?», vuelve a responder en plan eco.

Y claro, al final aparece el número en medio de un rebumbio de papeles en la mesa y entonces pienso que el DNI de mi mujer en realidad está vigente, pero que muy vigente y que lo que está caducado, pero totalmente, es alguna gente, empezando por la señorita boa y la señorita del 42. Y pensar que otro día tengo que volver… que me aten, pero a mí a la marela, que me parece más normal.

La fusión de pueblos tiene su punto

Miércoles, marzo 21st, 2012

(La fusión de los ayuntamientos de Oza de los Ríos y Cesuras y otras cosas)

Vamos a ver, para quien no lo sepa, Oza de los Ríos (La Coruña), el pueblo del que depende mi aldea se va a fusionar con el colindante, que es Cesuras: en total unos 6.000 habitantes. ¿Esto es bueno?, pues creo que es genial. La villa, al tener más población, recibirá más ayudas de  la Xunta de Galicia (ese sitio donde ellos disfrutan, nosotros pagamos y entonces ellos se xuntan); se racionalizarán mejor los servicios y, lo que es más importante, esto no afectará al ecosistema, entendiendo por tal la vaca marela, la pinta, unas mil gallinas que habrá en la zona, algún borriquillo, que también lo hay, y yo, que cada vez me siento más integrado, formando parte del paisaje cuando no duermo la siesta; o sea nunca. Y todo ello gracias al alcalde de Oza, Pablo González,  y al de Cesuras, Julián Lucas.

¿Alguna crítica?, pues dicen que para tal trascendente decisión, en la que casi todos están de acuerdo en el fondo, falló la forma porque no se hizo una consulta popular. Vale, que sí, que la verdad sería mejor hacerla, pero vamos a ver neniño, ¡¡¡ espabila ho !!!!… que somos españoles, que nos conocemos todos y esto no es tan sencillo.

Esto de la fusión es como un matrimonio; espera, no escapes, que solo es un artículo… Imagínate que tienes una novia y el primer día que la conoces se la presentas no a tus padres, sino a toda la familia, pero a toda. Pues a la pobrecilla solo le faltaría que la pusieran en una tarima y como en el siglo XIX  que le miraran los dientes para que al final oyeras «pues la veo yo… es que me da… », «es que yo la miro y no sé qué tiene en los ojos, tiene un algo ummm… », «la pena es que se manca», «es maja pero si no tuviera ese muñón… ». Vamos, que se hace así y no hay dios que se case en este país porque… «¿Pero quién dice que le falta una pierna, que tiene un muñón?», «¿¿¡¡¡ manca !!!?, ¿¡¡¡ pero de dónde quitáis que es manca !!!?», «pero joé, ¿¡¡¡ qué es lo que habéis visto por Diosssss !!!?, ¿¡¡¡ qué es lo que habéis vistooooooo !!!?», ¿¡¡¡ pero abuela, desde cuando os drogaiiiiiissssss, desde cuandoooooo !!!?».

Por eso esta decisión de unión, pese a no ser consultada, me parece bien  porque las ventajas son tan obvias… y es que además esta fusión va a ser mucho, cuasierótica diría yo porque al haber dos piscinas, una será para el verano y la otra para el invierno y además no va hacer falta que se cubra porque me huele que solo se utilizarán las duchas.

Y es que cuando los manantiales se sequen… te voy a centrar que yú eres de urbi et orbi. Tú que vives en la ciudad, imagínate que tu piso es el único del edificio que tiene agua; pues bueno, los primeros días nada, pero cuando veas a tus vecinos que rozan la infección que no sabes ya si tienen piel o cuero o si es una herida o una costra… pues a turnos todos a tu casa a pegarse un baño. Pues eso es lo que ocurrirá aquí cuando no haya agua, todo a ducharse a la piscina. «Hombre, no te reconocía, como nunca te vi en pelota picada… » «cajoenrós, que me olvidé el champú, me dejas… », «pero qué bestia, si esto es detergente… ».

Y luego, tal como somos… pues que alguien se olvida una toalla… pues la vas a devolver y como mínimo  escucharás «pues quédate a comer» y te quedas; «y quédate a dormir» y duermes; «pues que venga tu familia y pasáis el fin de semana», y viene, y… «oye, no os vais a ir, que hace un mes que estáis aquí… », y te vas. Y esto va a unir, a crear unos lazos de amistad y confianza…

Yo soy Pablo González, el alcalde de Oza, y Julián Lucas,  el de Cesuras, y lo primero hago cuando oficialmente se formalice esta unión es organizar una macrofiesta a la gallega, a saber: una cisterna de vino tinto, otra de vino blanco otra de fanta para lo peques y 7.000.000 kilos de churrasco. Y cuando ya todo el personal esté pedal y se vaya a casa…  aquí esta la clave de todo; ni consultas ni bobadas, un apagón eléctrico de mil bemoles durante toda la noche y vamos, tenemos aquí a los nueve meses en Oza-Cesuras un baby boom que  me río yo de la repoblación forestal. Es que ni agua para bautizos va a quedar, lo veo venir, pero con patucos, claro.

Respuestas a tus preguntas periodísticas

Domingo, marzo 18th, 2012

Cuando tenía 15 o 17 años, todo lo que caía en mis manos en forma de artículos sobre Periodismo o del trabajo de un periodista, lo devoraba; pero los plumillas escribían tan poco de ellos y de la profesión que a lo mejor por eso estoy delgado… de devorar ná, aunque también puede ser que tenga tipo fideo porque nací a final de mes, no lo sé, pero algo de eso hay, fijo. Y todo esto viene a cuento porque por correo interno me han preguntado en varias ocasiones algunas cosas, como por ejemplo, si pienso mucho los artículos que escribo, en qué me inspiro.

Si fuera normal diría que, bueno, que para escribir un artículo parto de un pensamiento profundo, un gran análisis de la realidad, de un minucioso estudio, y que luego estoy unas tres o cuatro horas ante el ordenador para darle forma… y que es así cómo los hago mientras a la izquierda de la pantalla tengo un cenicero y el tabaco, a la derecha dos cochecitos de cuando era pequeño y por la ventana veo el campo.

Añadiría, si fuera normal, que esto requiere una profunda formación intelectual, pero muchísima, ni te imaginas; que no hay tanta gente capaz y que yo y que yo y que yo… Pues no, excepto lo de los cochecitos, el tabaco y el campo… lo demás no es cierto, todo mentira, excepto lo de normal «Pensamiento: Sí, oh !!!  era boa… ». Pues eso, ni estudios, ni profundidad, ni análisis ni conceptos ni gaitas; estáis ante un imbécil al que le surgen ideas bobas y absurdas a borbones, digo a bobortones, como las aguas de los balnearios pero con algo mejor de salud que ese tipo de clientela made in carbono 14 parcheada con baypas.

Y es que esto, lo mío, como te lo diría, es una forma de ser. Por ejemplo, un diseñador va a un país, ve cómo viste la gente e inconscientemente piensa en ropa, en qué cambios haría, qué modificaría. Pues igual me sucede a mí; entro en un sitio, oigo o veo cualquier cosa y cambio esa realidad por otra: la subrrealista (idiotez también vale). ¿Y hay un algo más en los artículos, un fondo, una enseñanza, un… ?. Ay neniño !!, eso lo tendrás que contestar tú, que no voy a responder yo a todo… bo

Ya sé que te estás haciendo una pregunta: ¿Y tú (o sea yo) siempre soy así, siempre estoy escribiendo como si fuera ese intelectualillo con gafas y medio parvo que está dale que te dale a la tecla o que siempre estoy pensando sin parar… ?, pues no; de intelectual… pues como tú con lo del «viento es el aire en movimiento», que fue lo que me quedó de mis años de estudios, además de esa duda de que para qué servía un logaritmo neperiano.

Y ya puestos, en este arrebato de sinceridad, te voy a contar un secreto: ¿Sabes cuántos «amigos» tengo en Facebook?, pues casi 3.000. ¿Sabes cuántos hablan conmigo cuando entro?, pues prácticamente ninguno porque cuando chatean conmigo lo primero que me dicen es: «Perdona, que seguro que te molesto» o «disculpa, seguro que te interrumpo, que estarás escribiendo» o (hasta de usted me tratan) «no le importaría… ».

Mira chaval, ni molestas, ni interrumpes, ni perdona ni nada; lo que sí haces es mosquearme pero mucho que mucho porque cuando entro en el Face estoy mirando como un bobo a la gente que está a la derecha, en el chat, y lo que pienso es: «¿Joé, de casi 3.000 tíos no habrá uno, ni tan siquiera uno que desee hablar conmigo, ¡¡¡¡ pero ni unoooo !!!!?» Y te lo juro que me mosqueas pero me mosqueas mogollón, hombre mucho mucho lo que se dice muchísmo no, que gracias a tu pregunta por correo interno he escrito un artículo: este, dios qué noble soy y que morro le echo.