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Entradas para la categoría ‘Animales’

No sé, algo pasa entre el ratón y el gato

martes, enero 3rd, 2012

(Cosas que pasan al dejar la ciudad e ir a vivir al campo. Bueno, y por se una nulidad, claro)

Yo comprendo que un ratón, con estos días de lluvia made in Arca de Noé y de Paz y Amor porque sí, pues entre en una casa en la que hay tantas viandas navideñas como polvorones, turrones, mazapanes… yo qué sé. Y lo entiendo porque yo, sin ser ratón haría lo mismo; es más, de hecho lo hago todos los días, todos los días entro en casa aunque no sea Navidad.

Lo que no alcanzo a entender es que, ya que entras en propiedad ajena, es que no tengas cuidado y así, a las cuatro de la mañana te pongas a roer una madera y luego, como si fuera tu domicilio, pues a dar vueltas por la casa y que termines pasando por encima de unas bandejas de metal y hagas un ruido que no veas. Que una cosa es ser ratón y otra bobo porque, por ejemplo, el Ratón Pérez en eso es un modelo: entra, se va, y aquí paz y después gloria.

Pues hace unos días entró un roedor y montó tal sindios que entonces hice lo que tenía que hacer. Cogí a Pak, el gato (que vive fuera de casa) le hice un contrato basura, lo di de alta en la Seguridad Social, lo sindiqué, lo metí en casa frente adonde yo creía que estaba el ratón, y tal cual le dije: «Pack, a currar».

Desde que Pak está currando, la verdad que no he oído nada, pero absolutamente nada al ratón, ni de noche ni de día, ni a media tarde ni a tarde entera; pero a mí lo que me extraña es que Pack no me presente el cadáver del bicho o una pequeña prueba del que el animalejo está fiambre, como hacen todos sus congéneres gatunos.

Para mí que se han confabulado; que el ratón vive en casa, que Pack le ha dicho que de hacer ruido nada de nada porque Pack sabe perfectamente que si después de tres días no lo ha cazado y la alimaña sigue haciendo de las suyas lo despido; es decir y con perdón (pero es que me tiene desesperado), que se va a la puta calle, que ahora vienen las nevadas, y busco una solución más drástica: un león, por ejemplo.

Y entonces, sabiendo esto ¿por qué Pack no presenta al difunto ratón? Pues por la misma razón, porque sabe que en cuanto termine su trabajo lo doy de baja, el finiquito, y como el tipo no es tonto pues así están los dos: el ratón en casa, sin hacer ruido, calladito, y el gato haciendo que curra, frente al fuego y a verlas vir mientras a mí me desespera porque no me gustan animales en casa, que para eso estoy yo. Pero a decir verdad, la culpa es mía y solo mía, lo reconozco, porque todo comenzó al principio; no cuando le hice el contrato basura, no; sino cuando lo sindiqué, cuando lo afilié, porque yo es que al Pavk este lo veo pero tan tan tranquilo que para mí que es un liberado.

LA PERIODISTA GABRIELA RUIZ, PREMIADA

La joven periodista y colega del blog, Gabriela Ruiz, obtuvo con su relato bla, ble, bli, blo, blue, la mencion especial del jurado del Concurso Cuentos Para la Igualdad, que organizó el Ayuntamiento de Dos hermanas (Sevilla). El cuento, con ilustraciones de Patricia Carcelén, narra la historia de una niña que nace de color azul y que cuando llega a la edad de 7 años es consciente de que es diferente e intenta por alocadosy fantasiosos medios ser normal. Enhorabuena Gabriela.

Rodribico… en España, Brasil y Portugal

martes, diciembre 20th, 2011

Te lo cuento, vamos que si te lo cuento, como me llamo Guisande. Estate quieto hombre… ¿Te acuerdas de aquél elemento aéreo que se llamaba Rodribico?. Pues Rodribico, el pájaro que nació en Galicia y que fue el inspirador de los cuentos que relataba a mis hijas Alejandra y Victoria sigue surcando los más insólitos lugares y ahora llegará esta semana a todas las librerías de España (tras ser traducido al castellano con el nombre de Rodripico), a las de Brasil y Portugal (con el nombre de Rodibico).

En definitiva, y a lo que vamos. ¿Hay algún regalo mejor de Reyes para un niño que un libro?. ¿sí, no?. Pues claro que lo hay; pero no un libro cualquiera, sino los cuentos de Rodribico, Rodibico o Rodripico, que cada uno cuesta unos 6 euros; ná una ganga, un chollo. «¡¡¡ Mire señora, mireeeee !!!, ¡¡¡ toque el género, toque el género !!!». «¡¡¡ Un libro barato barato !!!, «¡¡¡ Toque, toque, que estamos que lo tiramos, que lo tiramossssss !!!». Dios, lo que hay que hacer para vender un libro y lo peor, no me da vergüenza, pero ninguna, así me va.

¿Y a quién debo todo esto de que el pajaruelo vuele y vuele cada año más y más alto y casi con toda probabilidad conozca otros países. Pues además de a mis hijas, a la editora Belén López (del sello Baía y Ártabros) que la engañamos como una china…. quiero decir que apostó por nosotros, al crack de los megacrack de la ilustración del mundo mundial que es mi amigo Xosé Tomás y, por supuesto, a vosotros, que dando conocer el blog también habéis presentado al pajaruelo en sociedad.

Y como casi llevamos tres años juntos, con cerca de 300 artículos publicados y como contigo pasé de periodista a escritor (bueno, eso de escritor no lo asimilo mucho, la verdad; casi mejor periodista a secas) pues quería compartir contigo este sueño que poco a poco se va haciendo realidad. Y qué es lo que más deseo, cuál es mi mayor anhelo… pues, sinceramente, y sé que me conoces, mi mayor deseo es que también tus sueños se hagan realidad porque yo solamente entiendo que en la vida solamente se es feliz si los que te rodean también lo son, y tú, colega, no lo olvides, eres uno de ellos, mi amigo.

IGNACIO CAPEÁNS Y CARLOS TEMBLEQUE PUBLICAN UN LIBRO
Siempre es bueno que los amigos del blog tengan ilusión por hacer cosas fuera de lo que es su trabajo cotidiano y, especialmente, sin pueden ayudar a los demás. Est es lo que han hecho el periodista Ignacio Capeáns Garrido y el economista, Carlos Sánchez-Tembleque Ponte con su libro «40 preguntas y respuestas para entender la maldita crisis». Enhorabuena a ambos y a ver si salimos de la crisis,

Otra forma de pasear al perro

jueves, julio 7th, 2011

De verdad que cuando no hay imaginación no se puede hacer nada, pero nada de nada; bueno sí, dormir y que las ideas del macroespaciointergaláctico aterricen en tu mollera como si tal. Pero hay gente increíble, que no sé que tiene en el coco, en el intelecto, en la materia gris, pero que se le va, se le va olla y cuando vuelve (con la olla) lo hace ya con tapa y con unas ideas que son geniales.

¿Tú sabías que se podía pasear un perro sin salir de casa? Pues sí, mira por dónde. Y no te creas que este descubrimiento lo han hecho científicos de la Universidad de Francfort, de Oxford, de Cleveland o de Huelva… huelvan comentarios. Pues no, lo ha descubierto Albertiño, hombre, ¡¡¡¡ Alberto Pedreira Lavandeira !!!, el de ahí al lado, mi cuasivecino, en Oza dos Ríos, Galicia, España.

Alberto Pedreira Lavandeira, mas conocido por «¡¡¡ que fas Alberto ho !!!» estaba tan tranquilo una noche en casa con su perro cuando por esas cosas de la vida encontró un lápiz láser de no sé que publicidad, así que se puso a jugar con él hasta que oyó un ladrido del canelo. Y fue escuchar el ladrido… abrió la puerta de casa, lo hizo salir, la cerró, luego salió a la ventana y llamó al chucho: «¡¡¡ Yuska, Yuska !!!». En cuanto Yuska llegó a la calle y lo vio en el alfeizar se puso a ladrar y entonces, Alberto… encendió inmediatamente el lápiz láser, enfocó cerca de las patas del can y fue llevando la luz hasta una pared y el perro detrás.

Ya perfeccionado el tema, Alberto, en zapatillas, cervecita en mano, cigarrillito en boca y tapita de anchoitas y quesito en plato, desde la ventana enfocaba hacia una pared y hacia allí iba el can a toda leche y cuando se acercaba, rayo láser que te crió hacia otro lado, y la bestia a tratar de tragarse la luz como fuera, y así 10 o 15 veces hasta que Yuska medio babeaba.

Ahora Alberto cuando quiere pasear el perro… láser en mano y el animal esquizofrénico de un lado para otro como un loco. Yo conocí al Yuska este antes del láser y parecía de la tercera edad, fofo, decaído, medio tristón y a veces desaparecía, aunque yo creo que era para ir a cobrar la pensión… pero ahora, vamos está el bicho que no veas, una agilidad, un gracejo en los ojos, unos saltos, una musculatura, un fortaleza, una vitalidad… con decirte que hasta estoy yo por autolasearme…

SUSANA FALCÓN Y «LA TARDE ES TUYA» DE RADIO VOZ

La colega y amiga del blog, Susana Falcón, conduce todo los días el programa La tarde es tuya, de Radio Voz. De cuatro a a diez de la noche, 6 horas de música para alegrar la vida, que falta hace ¿verdad Susana?

Lo que yo daría por ser…

lunes, junio 13th, 2011

El oso pardo, la cigüeña negra, el lagarto gigante del Hierro o la foca monje son especies protegidas y yo no, y yo esto no lo entiendo porque yo soy bastante más listo que ellas, pero mucho más; claro que a lo mejor va a ser por eso, que por ir de listillo no me han puesto en la lista como el Guisande del Gran Atlántico, por ejemplo, que si es por nombre que no quede.

A mí esto de no estar catalogado me produce una gran desazón… y si te soy sincero, cada vez que hablan de este tema… es tal la tristeza, la angustia y la desgana que me embarga, que me domina… porque personalmente creo que debería ser una especie protegida; pero no porque valga mucho, ni porque valga poco, sino justo porque aún no se sabe para qué vale realmente un Guisande del Gran Atlántico.

A mí me encantaría un día verme en la dichosa guía, que llegaran a casa unos funcionarios de Medioambiente y me dijeran: «Es usted una posible especie protegida». Y al comentarles que bueno, que lo hablaremos más tarde que voy a currar, contestaran: «De trabajar nada, no vaya ser que le pase algo, que mire que no hay accidentes laborales… y en itínere, mientras se va al trabajo… nada nada, usted a descansar».

Y tras decirle que vale, y preguntarles si hay que celebrarlo, cuestiono como quien no quiere la cosa: «¿Y tengo que vivir en cautividad o…?», «¡¡¡Por dios!!!, hasta que no sepamos que tipo de bicho… perdón por lo de bicho, es que es la costumbre de tratar con animales, que un caso como usted es nuevo también para nosotros. Como le decía, hasta que no sepamos que tipo de humano es… nada de cautividad, no queremos que se perturbe, haga lo que quiera».

Y ya empatado con ellos y visto el chollo que es esto de la especie protegida, pues entonces les digo que si puedo (para ir adelantando camino, y sobre todo para que no se echen patrás) ponerme un nombre en latín, como el resto, para no desentonar, y que si les parece bien Guisandium grandisimun atlantiquorum, y que si pongo «depredador» o simplemente «animal», así a secas.

Y como yo me tomo las cosas muy a pecho, que si puedo añadir que habito por toda España, que si soy omnívoro y que si (y esto es delicado) para mí cualquier época del año es buena para el apareamiento y que si no puede ser todo el año… pues en invierno, que es cuando hace más frío; pero que si no les molesta, claro, que si puedo elegir, que entonces cojo Semana Santa, en temporada baja.

Y tras recibir el okey, pues les comento que creo que un viajecillo a Cuba, pasando por Italia, Francia, París, Groenlandia, Rusia, Egipto y Hawai… que me iría bien, que no sé exactamente si estoy o no en vías de extinción, pero que si es así, qué mejor que me conozcan en otro países y contribuir aunque de forma modesta a la ciencia.

Y mira que son profesionales estos funcionarios de Medioambiente, que ya pueden morir 600.000 tipos en Sudáfrica oye, que ellos… su trabajo es su trabajo y lo llevan a extremos que hasta para dormir en el trayecto me ponen un sonajero y me cantan a coro cuatro esquinitas tiene mi cama, cuatro… es que con gente así, experta y competente da ganas de estar, hombre, ¡¡¡ da ganas de estar !!!.

Y entonces, entonces… a vivir, a disfrutar, sin reparar en gastos ni nada; pero eso sí (sin que ellos lo sepan) pensando siempre en a ver si me cruzo con un oso pardo, una cigüeña negra, un lagarto gigante del Hierro o una foca monje y los voy estrangulando uno a uno para poder entrar por derecho propio en lo que tanto deseo: «La Guía de Especies Protegidas». Dios, qué animaladas escribo.

UN AMIGO, UNA REVISTA
Un gran amigo del blog, javier Sanz, he ha metido de lleno en una aventura, publica una revista en papel, Entropía; o sea un papelón. Aquí os dejo el enlace y espero que la revista tenga éxito y no un catastrófico desenlace. http://historiasdelahistoria.com/2011/06/02/el-numero-1-de-la-revista-entropia-ya-esta-en-la-calle/

Tengo una mala suerte, pero una mala suerte con los animales…

martes, mayo 10th, 2011

(Lo que pasa cuando de la ciudad te vas a vivir al campo sin tener ni idea)

Cuando vives en el campo descubres muchas cosas, sobre todo de ti mismo, que es lo peor, claro. Yo por ejemplo he descubierto que tengo una mala suerte con los animales… pero una mala suerte que es mucho el asunto, y menos mal que en la aldea no leen estos artículos y especialmente este; que si lo hacen y con eso de las meigas me dicen que estoy embrujado y que no me hablan yo haría lo mismo… vamos, de hecho a veces ni me miro durante todo el día… y ni me hablo…

Un perro

El caso es que cuando nos asentamos en la aldea llevábamos con nosotros una perra que se llamaba Wolfie Nájera J.r. Pues al cabo de un año desapareció y dicen que la robaron junto con otros de la zona; pero como había tenido cachorros nos quedamos con uno: Houston. Bueno, pues Houston ni que tuviera fecha de caducidad porque a los cinco meses houstos ya notaba yo que no rondaba mucho la casa, como que le pasaba algo. No lo entendía porque el anuncio decía: «Tú no lo harías», pero esto más bien parecía que era al revés, que el que conducía un Ferrari era el can y que era a mí al que arrojaba por la ventanilla y me dejaba por ahí colgado en una curva y ahí te las den todas.

Entonces descubrí que Manolo, mi vecino, que tiene más tiempo que un reloj, le daba de comer jamón casero; y claro, taquito de jamón a taquito de jamón… pues yo lo comprendo, qué quieres que te diga, yo sin ser perro reconocido pues también haría lo mismo, me cambiaría de casa, para qué nos vamos a engañar… ¿tú sabes como está el jamón de aldea?, joé si te cuento…


El gato

Ya sin animales, la familia optó entonces por un gato y duró tan poco que si te digo la verdad ni recuerdo cómo se llamaba, Espaski o Paski, algo así. El caso es que el felino, a la semana de estar en casa se metió debajo del coche, yo di marcha atrás y por la parte delantera vi una bola de pelo grisáceo que como una pelota dio tres votes y allí quedó; ni uno más ni uno menos, tres, pero cuando digo tres son tres, que se me quedaron clavados los ojos viendo las espectaculares volteretas de casi un metro de altura que dio, que no daba crédito a lo que estaba viendo.

Estaba convencido que a partir de entonces ya no habría ningún animal en casa porque si te soy sincero llegué a punto en el que cuando me decían que viera un lindo gatito o un cariñoso perrito yo lo que veía era un lindo y cariñoso cadáver. Mira que me decían: «¡¡¡ Fíjate papá, qué alegre !!!; ¡¡¡ mira cómo salta !!!, ¡¡¡ mira, mira, lo llamo y viene… !!! », pues ná, yo era ver un animal y lo que veía era una mortaja, imposible ver otra cosa.

«Rasss, rassss, rasssss, rassssss»

Pues no sé si unas semanas o unos meses después del atropello del gatuno, un día estando en casa oigo: «Rasssssss, rassssss, rasssssss», como si alguien estuviera arañando algo metálico. Me levanté y nada, silencio. Y al poco rato… otra vez: «Rassssss, rassssss, rassssss». Ya de pie nuevamente (ya sabes que esto de ser el cabeza de familia es inherente al cargo de tener que ir a ver qué pasa aunque estés más muerto de miedo que los demás. Por cierto ¿si te drogas en estos casos te envalentonas más?).

Bueno, a lo que iba, me quedé de pie en silencio, en medio del salón y oigo otra vez: «Rassss, rasssss, rassssss». Y entonces lo localizo. En la tubería de la chimenea que va de abajo arriba por dentro de la casa, unos 6 metros, se había metido un pájaro, se había quedado atrapado en el medio y no podía salir y con las alas y las patas golpeaba las paredes del tubo metálico.

Mi primer pensamiento fue, digamos dual: todo o nada; es decir, enciendo la chimenea y que se atufe con el humo y a otra cosa mariposa o trato de salvarlo. La verdad que el pensamiento duró , pero lo tuve, porque la sioux dijo inmediatamente que había que rescatarlo, ya sabes la movida esa americana del condenado perro que siempre lo salva alguien, los bomberos, la policía… pero claro esto es España, o lo salvamos nosotros o… vete tú a esperar a la policía o a los bomberos para sacar un perro… ¡¡¡ anda ya !!!.

Así que moviendo la tubería pensé que a lo mejor lo hacía descender hasta la estufa de hierro del piso inferior y ahí liberarlo. Nada, dale que te dale a la estructura metálica y que no, que lo hacía bajar como mucho un metro mientras seguía haciendo «Rassss, rasssss, rasssss» con patas y alas.

Claro, yo pensé, aunque no se lo dije a nadie, que si el pájaro supiera hablar sería más fácil pues le explicaría mis intenciones, pero éste no sabía, así que llamé a los vecinos, a los lugareños, pues suponía que a estas situaciones estaban acostumbrados. Y joé que si estaban acostumbrados. Y vamos fue comentarles lo que pasaba y todos lo tuvieron clarísimo, ni dualidad ni chorradas; la respuesta fue unánime, como si lo dijeran a coro: «Haberá que deixalo ahí, tendrá que morrer».

Durante dos días, por mucho que intentaba sacarlo… nada, y lo peor era comprobar como poco a poco del «rasssssss, raassssss, rasssssss, rasssssss», se pasó a un lánguido y angustioso «ras, raas, raaas» y la sioux y yo nos mirábamos de noche torciendo el cuello echándole el ojo al tubo… que te lo juro que nos sentíamos como asesinos.

Así estuvimos dos interminables noches, la sioux y yo, a punto de terminar con estrabismo, mirando el condenado tubo y hubo momentos en los que estuve por tomarme una copa de valium 123 para olvidar la tragedia que vivía, notando como se agotaba la existencia del pajaruelo con su ya casi imperceptible «raas, ras, ras, ra, r.. ». Y de verdad que después de todo esto no quiero más bichería en casa, no quiero saber nada ni de gatos ni de personas ni de nada; aunque la verdad, si te soy sincero, realmente sincero, importar no me importa mucho; que traigan lo que quieran, total, para lo que va a durar…

LUIS M. PARRA GANA UN PREMIO FOTOGRÁFICO

El colega del blog, el fotógrafo Luis M. Parra ha obtenido el primer premio del IV Concurso Fotográfico Joseba Plazaola, organizado entre la Asociación Española de Arboricultura, con la instantánea «lo que el viento se llevo». Por otra parte, otro amigo del blog Juan Carlos Regueira Ponte es desde hace unos días el dueño del bar O Cruce, en Oza de los Ríos, por lo que es seguro que tendrá el local lleno de gente por lo simpático que es. Además, me ha prometido tener una libreta y un bolígrafo siempre a mi disposición para anotar ideas para artículos. A ver…

Qué lío con las moscas

jueves, marzo 31st, 2011

Esto de la Zoología es complicado. Hay cosas que no pero otras… tú ves por ejemplo un león que corre por la sabana tras una gacela, le da un zarpazo, la tira al suelo, se lanza al cuello y… ¿qué pasa, qué hace?, se la come; normal, y se la come pues por eso, porque es un león, porque está en la sabana y no en el zoológico de Barcelona, porque ha visto una gacela y porque tiene hambre y no es un grillo, que si lo fuera no podría. Normal

Ves un mono que trepa por los árboles, se mosquea con otro que quiere ser el jefe y una vez que de tres mordiscos le queda clarito que no ha llegado el momento sucesorio ¿qué ocurre?, pues que todo queda solucionado y aquí paz y después gloria y hasta la próxima liada primate. Normal también

Y así más o menos funciona la naturaleza, la fauna, casi todos los animales, porque cuando hacen una cosa es por o para algo, para un fin determinado, concreto, preciso, específico… y no hay dudas. Pues sí las hay, claro que las hay, porque la mosca…. ¿qué diablos hace la mosca cuando mueve frenéticamente esas patitas delanteras, a ver qué hace?.

Yo cuando veo una mosca, así, con sus patitas dale que te dale a la cabeza pienso si es que se la está limpiando, si se está peinando el flequillo o le pica la mollera y se la está rascando; pero no lo tengo claro porque ¿no es casualidad que siempre le pique la cabeza, pero la cabeza entera, y nunca un lado o la espalda? Y de peinarse ¿es que todas llevan flequillo, no hay ninguna mosca que se ponga raya al medio?

Suponiendo que no le pique la cabeza, ni que se peine, ni que se frote las patitas porque tenga frío o esté haciendo musculatura… ¿qué le pasa a la mosca, qué hace, a qué se debe esa actitud, casi diría que irresponsable e irracional si no hay un motivo?

El león pega el zarpazo para eso, para cargarse a la gacela, el mono monta un cirio para decir que él es el que manda y la serpiente se enrolla como los políticos para aplastarte, para matarte, pero la mosca… ¿cómo es posible que haga una cosa y que pueda ser para cuatro, cinco o veinte distintas?. No es normal, no es normal y lo sorprendente es que la veamos casi todos los días y no sepamos qué es lo que hace y sí, por ejemplo, el imbécil ese del caballito de mar, que ya me dirás tú cuantos caballitos de mar has visto en tu vida… ninguno.

Yo creo personalmente que el tema es complicado, y mucho debe de serlo desde el momento en que los científicos patrios prefieren estudiar cómo vive el hurón o la escolopendra en Singapur y no la mosca, que te facilita la tarea porque lo mismo la tienes en Tuy, Algeciras que en Ribadavia o Cornellá. Y esta actitud de la comunidad científica podría indicar dejadez, desinterés, desidia… pero no, más bien incapacidad y temor a lo desconocido porque el tema se las trae, ya que de limpiarte la cabeza, a que te pique la cachola, peinarte o frotar las patas simplemente porque hace frío hay un abanico de posibilidades que cualquier conclusión…. puede ser mosqueante, ¿no?

¡¡¡ Tenemos que vender una yegua !!!

miércoles, enero 26th, 2011

(Cosas que pasan cuando vives en una aldea tras abandonar la ciudad y no tiene ni idea)

Os lo juro que sigo sin entender esas macroproducciones de Holywood en las que se gastan un dineral en exteriores. Yo porque no soy director de cine, que lo único que hice fue un cortometraje que se llama Garabolis que sino… para películas, para películas películas mi aldea, que más que un lugar parece un plató: 11 habitantes que son once artistas; y como escenario cinco casas, pero todo mezclado y revuelto… cada día un guionazo, pero un guionazo que no veas. Aquí sales… y escuchas una trama alucinante; no sales… y la escuchas igual porque aquí se habla a gritos y cuando digo a gritos es agritos, no en voz alta… no, vamos que aquí problemas habrá otros pero de sonido…. ni uno. Aquí, quieras o no, sino te haces director de cine, algo relacionado con el séptimo arte, o con el arte en general, se te pega.

Y se te pega de muchas formas, como hace unos días, cuando salí de casa y me dirigí a la de Maruja, la dueña de la Rubia, la yegua que estuvo enferma y que ahora quieren/queremos (porque esto parece una comuna que todo se hace en grupo) venderla, a ver si encontramos entre todos a un incauto, pica y se lleva a la cuadrúpeda.

Timar timar no es, pero que nos estamos acercando a que nos lleven al cuartelillo… eso ya es otra cosa. Mientras tanto, para buscar al ingenuo, para tantear el terreno, de vez en cuando al ir a un bar sueltas como quien no quiere la cosa. «Pues Maruja vende una yegua… ». Y entonces te caen palos por todos los lados. «Sí, home, unha yejua; si ahora utilízanse tractores…»; «pero tí que eres periodista qué carallo sabrás de yejuas… », «¡¡¡ para facer riejos hay que baixar o lombo y darlle co sacho, rapaz. Nin yejuas nin ost… !!!», «Anda dalle a ordenador en cala ¡¡ho !!», apostilla otro, a la vez que te das cuenta que como tratante de ganado… como no te comas lo que vendes…

Tal que el pardillo no aparece, la Rubia sale poco del establo y me temo que un día se va a morir y esto va a ser más que un disgusto porque parece que vivimos contrarreloj para colocar al trotón. Y es que claro, la Rubia no es como un coche, que tiene un kilometraje, que lo puedes ver y según la chapa, el ruido del motor… la Rubia, la verdad que lleva un tute que no veas; pero cada vez que preguntas a Maruja tiene menos años. No me digas cómo pero cada mes que pasa, la bestia esta rejuvenece y yo le digo a Maruja que no exagere, que no baje más la edad que a este paso por potrillo no cuela ni de coña.

Y así llevamos cuatro meses, buscando un comprador, y yo, en el periódico, entre la agencia Efe, Reuters, Colpisa, Europa Press, DPA y France Press y la Rubia, llevo una temporada de tensión porque claro, esto es como todo (bueno, miento, como todo no, estoy hay que vivirlo para creerlo); se oyen rumores de que alguien puede estar interesado en la Rubia, que a lo mejor la llevamos a Curtis o a Betanzos a la feria para venderla, que si es mejor que vengan a verla, que es posible que se restablezca totalmente de esa neumonía y trabaje un año más…

Y claro, quieras o no vives, en una incertidumbre, en una inquietud porque es salir de casa y ni que la Rubia fuera un familiar directo, ya que es ver a Maruja y te sale sin pensar: ¿Cómo está la Rubia?. Y según lo dices piensas: «Joé Guisande, que preguntas más por la Rubia que por tu madre». Y es que además la Rubia, la Rubia está como siempre, rubia, pero es que yo, al menos yo con este tema estoy negro. Oye, ¿tú no querrás una yegua verdad?.

Cómo que vamos al congrio…

viernes, noviembre 19th, 2010

(cosas que pasan cuando de la ciudad te vas a virvir una aldea sin tener ni idea)

A mi lo de la pesca como que me queda lejos; pues de cuando tenía 14 o 15 años, más/menos, o raíz cuadrada de 225, que también da 15. Entonces sí, allá iba yo con mi caña de pescar y a pasar el tiempo en cualquier muelle de los muchos pueblos que viví en Galicia. Y eso, iba a pescar. Ahora por lo visto no; ahora la gente no va a pescar, va como a cazar, a tiro fijo.

Así, hace unos días alguien en la aldea me dijo: «¿¡¡¡ Qué, Guisande, ¿vienes?, vamos al congrio !!!?». Yo alguna vez había ido al congrio, lo reconozco, a la trucha, a la robaliza e incluso al pulpo, pero en el súper porque después de que una vez me perdí 16 horas en el mar en Venezuela… lo que es el agua me da miedo hasta la que sale del grifo, pero esa es otra historia.

Pues lo dicho, fue oír eso de ¿vamos al congrio? y pensé: «¡¡¡ Los cocongrios !!!, ¿cómo es eso de ir al congrio?, ¿es que el congrio nos está esperando?, ¿es que lo han llamado hace unos días para decirle que íbamos a ir? ¿Y dónde hemos quedado con el congrio?. Y es más, hasta pensé, que es justo lo peor que me puede ocurrir, pensar: «¿Es que acaso el congrio lleva un móvil, lo llamas y le dice “oye, que vamos” o es que al llegar le envías un sms diciendo “ya estamos”».

Pues no me digas cómo me liaron y fuimos al congrio. Y fuimos muy de mañana, tan de mañana que lo que pasó hasta las doce… incapaz de recordarlo; pero de las doce en adelante me lo sé todo; pero todo. Y cuando digo todo es todo, y de lo que no me olvido fue de que no pescamos ningún congrio, que mis acompañantes tiraron y tiraron sedal y sedal y que el congrio no picaba.

Cambiaban de cebo, mantenían el equilibrio en la barca y… otra vez a lanzar el sedal. Y en esas estaba cuando abrieron una caja con no sé cuantos anzuelos y era tan bonita la caja y estaba todo tan ordenadito que la verdad me daba no sé que tocarla; es que la caja, con los anzuelos y otras cosas de colores era preciosa, parecía un cuadro, una pintura… Yo de esto no dije nada, no fuera ser que me tomaran por raro, pero me acordé de cómo mi abuela tenía la caja de los hilos todos ordenaditos, el azul aquí, con sus matices allá; el rojo; el violeta; el blanco; el negro…

«No pica, no pica osti…» decía uno que para mí que estaba mosqueado, mientras el otro aseveraba con otro taco; bueno otro no, varios cajonenrós típicos de la zona y por el medio oí algo de la Virgen, no sé que de Santa María o algo así, me parece porque hasta miré si estaba en un iglesia y no, estaba en el barco, por eso me acuerdo.

Mientras ellos pescaban, supongo que pescar era lo que estaban haciendo, yo estuve callado, agarrado a la caña, mirándolos de reojo y sin decir nada, no fuera ser que se rebotaran más y al verme se les ocurriera, ya en plan desesperados, utilizarme como cebo. Y así pasaron las horas, yo sin decir ni mú; pero sé lo que pasó; sé lo que pasó pero chitón ¿eh?. Lo que pasó fue que con tanto «vamos al congrio, vamos al congrio» como si hubieran quedado con él; y con tanto «tiene que estar por estar zona», como si lo estuvieran esperando, y con tanta seguridad de que «aquí seguro que está», lo que tengo claro es que el congrio no sé si tendrá móvil, pero que estaba fuera de cobertura no me lo quita nadie.

LEONARDO MARíN, UN COCINERO ESPECIAL

No soy muy aficionado a la cocina, pero sí a quienes la entiende de una forma especial, como Leonardo Marín, un amigo del blog. Aquí está su enlace http://leonardodiariodeuncocinero.blogspot.com/

La rubia tiene neumonía

jueves, julio 15th, 2010

(Cosas que pasan al cambiar de una ciudad a una aldea, de vivir repleto de ordenadores e Internet, a otras… muy distintas)

La rubia tiene neumonía. La rubia no es mi mujer, que también es rubia y que como enfermedad me tiene mí, sino una yegua a la que si le pasa algo… Es que la rubia es la que hace abono para casi todos los 11 que vivimos en la aldea y a la que, cuando falla el tractor, se le engancha el arado para hacer los riejos y nos ponemos encima (como haciendo surf) para luego plantar todo tipo de cosas: pimientos, patatas, tomates, cebollas…

Gran preocupación esta de la rubia. Y es que en la aldea el tema de las hipotecas basura, la Bolsa, el Ibex 35 o 125 o la fusión de las cajas como que no preocupa mucho, pero que la rubia tenga neumonía… tío, eso son palabras mayores porque si falla el tractor y falla la rubia ¿tú sabes lo que es hacer un riejo a mano, con el sacho, cavando la tierra y encorvando la espalda?, tela, tela.

Hombre, no lo voy a negar, también nos tiene un poco inquietos que si este verano es seco pues entonces el manantial se puede quedar sin agua y habrá que hablar con el alcalde para decirle que conecte el lavadero público con el manantial para poder abastecernos; pero lo más antiguos del lugar, por ahora ven con optimismo la situación. Hablamos mucho de ello, sentados en un banco en el zaguan de cualquier casa, pero yo no los veo intranquilos en exceso, aunque por si las moscas yo ya he hecho un escrito al Ayuntamiento por si hay que enviarlo. Y lo envío, aunque ellos siempre dicen que hay que esperar pero mira por donde con ellos he descubierto que soy un echao palante.

También nos tiene preocupados el tema de las hortalizas. Maruja, por ejemplo, dice que no le salen las zanahorias que plantó; pero Maruja sabe que puede coger de las nuestras, que están creciendo que no veas, lo mismo que Virtudes, que hace unos días nos dio unos limones porque no sé quien fue a pescar y nos trajo unas truchas.

También Manolo anda un poco extrañado porque dice que los huevos de las gallinas este año como que no los ve grandes ni tan amarillos, pero estos son pequeños problemas sin importancia. Lo de la rubia es punto y aparte. Por eso, en cuanto notaron que la rubia tosía de una forma distinta a la habitual, continua, convulsiva, y que sudaba, una delegación (dos personas) llegó a mi casa preocupada por la situación para consultarme.

Claro, yo de yeguas sé lo justo, pues como tú, que es la hembra del caballo, que tiene cuatro patas, que si te acercas por detrás te puede dar una coz y para de contar sobre el cuadrúpedo animal pero…. uno tiene sus contactos y este asunto es bastante más importante que si me falla el ordenador, la cobertura del móvil, Internet, si se va la luz, si no puedo entrar en una página web, si se queda colgado facebook, o arde la agencia Efe, Reuters o Colpisa juntas… vas a comparar.
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Así que llamé a Huber Varela y a Nieves Bregua, que además de amigos son un matrimonio de excelentes veterinarios de Oza, y Huber vino, miró al animal y vamos, en un plis plas dijo: «Neumonía». Fue decir «neumonía» y sobre San Huber del Niño Jesús (porque es un santo) cayeron miles de preguntas. Yo no entendía nada, en mi línea; pero parece que el asunto no es muy muy grave, aunque bastante más que la Bolsa, las hipotecas basura y la fusión de las cajas. Yo oía, escuchaba, y entendía lo mínimo, pero comprendí que si le pasa algo a la rubia…. es que me veo con el sacho, y además… ¡¡¡ qué caramba !!! le tenemos cariño, la pobre, que es muy bonita, que nunca me di cuenta hasta que enfermó, ha hecho ya tantos riejos…. Anda, rubia, ponte buena. Yo, a mi manera, sin que lo sepan, te quiero.

PERLITAS.ES, UN SITIO DIVERTIDO

No sé exactamente cómo se llama eso, pero creo que es Portal de Bitácoras; pues como en la vida hay que ser agradecido, Jaume tiene uno que se llama Perlitas.es, que es entretenido y divertido, lo cual no suele ser habitual. Vean y pasen, sí, al fondo a la derecha

Llegaron las moscas

miércoles, mayo 19th, 2010

(Cosas que pasan al cambiar de la ciudad al campo sin tener idea)

Llegaron las moscas y para mí que llegaron porque tenían que llegar como llegan las cerezas, los tomates o los pimientos porque aunque ahora empezamos el segundo año de nuestra vida en la aldea, lo normal es pensar que será como el primero. Es decir, que si el año pasado hubo castañas en octubre, pues en octubre habrá castaña; que si en junio o julio hubo ciruelas, pues en junio o julio volverá a haber ciruelas y que si… pues no, según la sioux y los niños no y no, y la llegada de las moscas es para ellos un misterio. Ni que fueran alienígenas, ya ves, que estos son así ¿algo raro?, pues de otro mundo y tan felices ellos. Dios, qué cruz.

Y claro yo callé porque para misterio misterio que una sioux y un hijo fracoamericano y otro francés llegaran un día a esta aldea de 11 habitantes y que me conocieran porque, mira tú por dónde, se confundieron de casa y entraron en la mía….. vamos, comparado con lo de las moscas… pero la vida es así y a mí ya nada me asombra y menos en Galicia que casi nunca hace sol

Pero a lo que vamos, para la sioux no que es que llegaran, sino que es una invasión y a mí esta palabra en boca de un norteamericano me da pavor, escalofríos, y como invasión que para ella es empezó con un matamoscas manual en plan Nadal, a diestro y siniestro con ellas que no veas, y al cabo de unas horas mejoró la técnica y ya veía yo que tenía un estilo más depurado, más a lo Federer, liftando, haciendo dejadas de moscas sobre el cristal, mucha más técnica, pero mucha más, aunque creo que a las moscas…. como que les dió un poco igual tanta destreza.

Yo le ayudé e hice lo que me decía la lógica, la que me queda, así que (en la parte de casa que me tocó arrasar) abrí las ventanas y se fueron; vamos me iba yo a matar en matar a otros… sí hombre. Conclusión: Ella me preguntó cómo había acabado tan pronto y yo le dije que en mi zona había pocas, vas a poner ahora triste a alguien por unos insecticillos… bo.

Total (entre nosotros) las mías se fueron y ella montó una escabechina que si la denuncian por crímenes de Guerra o contra la Humanidad no me extrañaría porque una cosa es quitarle la vida a dos, tres o cuatro mosquejos, y si me apuras a cinco, pero así, casi en manadas…. a familias enteras…. pues no, con lo fácil que es abrir una ventana, que además te queda la manilla a la altura de la mano… si para eso está y por eso se llama manilla, MA-NO, MA-NI-LLA, creo, no sé, ya qué más da a estas alturas de la masacre.

Con todo, quien más cerca estuvo de todo el asunto con las moscas fue Noé que dijo que «entraron por un agujero». Y la verdad que eso me tranquilizó bastante porque ya me imaginaba yo un golpe en la puerta de casa y alguien que la había abierto, un moscón que no veas y unas 4.000 colegas detrás diciendo:«Nada, que vimos la casa y… ».

Y Noé, Christopher, Alejandra o Victoria, que son muy hospitalarias, diciendo como si en vez de una casa fuera una plaza de toros: «Pues nada, pasen y ya saben; las ventanas de la izquierda son de sol y las de la derecha de sombra, así que cada una a su cristalito y… ». De verdad, mejor pensar que entraron por un agujero, que las invitaron o que realmente la llegada de estos dípteros es un misterio, todo antes que lo de la invasión, pobres, como quedaron ¡¡¡¡ qué bestialidad !!!!