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Archivo para diciembre, 2011

El Rey tiene una paciencia… ¡ buah !

jueves, diciembre 29th, 2011

Yo creo que el rey Juan Carlos hasta la corona no, pero hasta la coronilla de que critiquen lo que gana… pues sí; porque en el fondo, Juan Carlos es como el veterano de una empresa (España) que cada cierto tiempo ve llegar a los de prácticas, a todos esos manzanillos (nuevos gobiernos) y tiene que guerrear con ellos y eso… joé, eso no hay dinero que lo pague porque mira que no son pesados los críos… tela.

Yo me imagino que Juan Carlos, cuando los ministros toman posesión de su cargo, va pensando según los ve: «Joé éste, joé éste… Dios, no, con ese careto de parvo, me va a montar una… joé joé joé… ¡¡¡¡ y es el de Exteriores !!!!» y mientras juran, Juan Carlos los ve pasar con la mirada perdida va cavilando en viajes y más viajes «privados» por todo el mundo pidiendo disculpas y más disculpas y…

Y en efecto, como no hay mucho intelecto y sí mucho indocumentado; al cabo de dos, y si no son dos son cuatro o siete meses… pues a uno que se le ocurre decir la palabra «moro», por ejemplo, y ya la tenemos liada parda con Marruecos y Juan Carlos a intervenir por teléfono: «Que no, Mohamed, que es un chiquillo, si está empezando hombre. Pero no hagas caso, ya sabes como son ahora esto chavales… que solo lleva unos meses… Oye, que te envío unas botellas de Rioja y ya quedamos ¿vale?, que sí que voy, joé que te pones a veces… ».

Y tal que cuelga el teléfono y la Sofi le dice que ya está la sopa… pues otra llamada de urgencia, que otro se lió en una declaración a una radio y parece que insinuó no sé qué contra Estados Unidos y allá va Juan Carlos con el móvil por palacio adelante a decirle a Obama que no, que… y así día tras día, año tras año, hablando en no sé cuantos idiomas y seguro que de vez en cuando, al reunirse con el presidente le dice: «¡¡¡ Pero hombre, por Dios !!!, ¡¡¡ dile a esos chiquillos que estén callados !!!, ¡¡¡ que jueguen a la play, pero que no hablen!!!, ¡¡¡ por Dios, que no hableeeen… !!!».

Yo estoy seguro que Juan Carlos, como el más veterano que es de la empresa,  es un buen tipo, un bonachón, y cuando el becario de Industria mete la gamba, pues lo mira con ojos paternales, como a un bebé, llama al rey de Arabia Saudita, Abdalá Rin abel Asís (Paco para Juan Carlos) y le comenta : «Paco, que es por lo del chico este del que te hablaba, el de Industria; sí, ese, el tontaina del que te comenté; que ya me imaginaba que me la iba a hacer… Pues resulta que se confundió y mandó construir 700 aviones en vez 100 y que nos sobran 600; oye, pilla unos 300, que no son ná. Por cierto, este año vendrás a Marbella, como siempre ¿no?».

Y así va Juan Carlos, solventando año tras año desaguisado tras desaguisado, cirio tras cirio y cristo tras cristo que le montan los manzanillos de turno y claro, pues todo tiene un límite porque ahora, por ejemplo, está con lo de Undangarin y el pobre no tiene forma de resolverlo y es que no hay manera porque lo de Urdangarin realmente no es de recibo; bueno de recibo no, otra cosa, que si es de recibo… el tío este, el Urdan, va y lo cobra.

El artículo que más os gustó en 2011 fue: «Lo que está de Dios..»

miércoles, diciembre 28th, 2011

Mi abuela siempre decía que «lo que está de Dios, está de Dios», y así vivió hasta casi los noventa años, con lo cual la receta debía ser buena y sobre todo porque mi abuelo, que no lo decía, se fue antes; o sea, que estaba de adiós, más bien. Y tú espera a que lea esto mi madre y ya te cuento yo adonde voy.

Pero la vida de mi abuela era así. Que un niño se caía y se hería… pues ella decía: «Si está de Dios, está de Dios» y tan pancha se quedaba, sentada en su sillón, y lo mismo podía caerse el chaval en el pasillo que por una ventana, que lo que estaba de Dios… estaba de Dios. Y es que para ella lo mismo era un accidente de un autobús con 4.334 muertos, que clavarte una astilla en una mano, el asunto estaba de Dios y de Dios estaba o, en versión gallega, «neniño, cala oh e non lle des máis voltas».

Y dicho todo esto no sé qué pensaría mi abuela de lo que está ocurriendo estos días en mi aldea, Mortoares, en la que vivimos 11 personas; pero que en un mes Suso se haya casi amputado un dedo con una sierra, que ayer a Maruja la operaran de cataratas, que Manolo se lastimara al cortar un chorizo, que la sioux (mi mujer) tenga que ir al neurólogo por un dolor en las cervicales y que un hijo de ella, Christopher Cameron, esté con gripe… para mi no es «lo que está de Dios, está de Dios», es que Dios está aquí y nada de eso que está en todas partes… o, vale, si está en todas partes el 99% en mi aldea, es que no hay otra.

Es que piénsalo bien; de 11 habitantes, casi la mitad está fuera de combate… y eso es mucho porque al cambio es como si sales de tu casa y la mitad de la población en la que vives está lisiada. Miras para un lado, un tuerto; miras para otro, un cojo; más allá… un tío con muletas; el de más acá, la cabeza vendada; que miras y no ves, pues eres tú que estas ciego, vamos, una fiesta.

Y claro, como lo que está ocurriendo parece una plaga de desgracias que no tiene fin… pues los que sobrevivimos ya nos miramos como diciendo «a que vas a ser tú el siguiente, a que lo vas a ser que tienes una cara de gotero que… » y así, los que quedamos, terminaremos teniendo estrabismo de tanto vernos de reojo y es que la verdad que ves a alguno que no sé como te diría, pero para mí… que está de Dios.

EL CINEASTA FERNANDO BENÍTEZ, PREMIADO. SOLE MORAIS Y SUS ZUECOS
El amigo del blog y cineasta Fernando Benítez ha ganado un premio con su largometraje Fuego Inolvidable en el Festival Internacional de Cine y Video Independiente que tuvo lugar la ciudad de Oaxaca del citado país centroamericano. Enhorabuena Fernando.
La también colega del blog, Sole Moráis está que se sale con los zuecos que ella adorna y son muchos los pedidos que tiene, ya que además de ser flipantes no son nada caros, unos 60 auros, aunque si váis de parte de Alfondo a la derecha, seguro que tiene un detalle y algo rebaja. Suerte Sole.

Rodribico… en España, Brasil y Portugal

martes, diciembre 20th, 2011

Te lo cuento, vamos que si te lo cuento, como me llamo Guisande. Estate quieto hombre… ¿Te acuerdas de aquél elemento aéreo que se llamaba Rodribico?. Pues Rodribico, el pájaro que nació en Galicia y que fue el inspirador de los cuentos que relataba a mis hijas Alejandra y Victoria sigue surcando los más insólitos lugares y ahora llegará esta semana a todas las librerías de España (tras ser traducido al castellano con el nombre de Rodripico), a las de Brasil y Portugal (con el nombre de Rodibico).

En definitiva, y a lo que vamos. ¿Hay algún regalo mejor de Reyes para un niño que un libro?. ¿sí, no?. Pues claro que lo hay; pero no un libro cualquiera, sino los cuentos de Rodribico, Rodibico o Rodripico, que cada uno cuesta unos 6 euros; ná una ganga, un chollo. «¡¡¡ Mire señora, mireeeee !!!, ¡¡¡ toque el género, toque el género !!!». «¡¡¡ Un libro barato barato !!!, «¡¡¡ Toque, toque, que estamos que lo tiramos, que lo tiramossssss !!!». Dios, lo que hay que hacer para vender un libro y lo peor, no me da vergüenza, pero ninguna, así me va.

¿Y a quién debo todo esto de que el pajaruelo vuele y vuele cada año más y más alto y casi con toda probabilidad conozca otros países. Pues además de a mis hijas, a la editora Belén López (del sello Baía y Ártabros) que la engañamos como una china…. quiero decir que apostó por nosotros, al crack de los megacrack de la ilustración del mundo mundial que es mi amigo Xosé Tomás y, por supuesto, a vosotros, que dando conocer el blog también habéis presentado al pajaruelo en sociedad.

Y como casi llevamos tres años juntos, con cerca de 300 artículos publicados y como contigo pasé de periodista a escritor (bueno, eso de escritor no lo asimilo mucho, la verdad; casi mejor periodista a secas) pues quería compartir contigo este sueño que poco a poco se va haciendo realidad. Y qué es lo que más deseo, cuál es mi mayor anhelo… pues, sinceramente, y sé que me conoces, mi mayor deseo es que también tus sueños se hagan realidad porque yo solamente entiendo que en la vida solamente se es feliz si los que te rodean también lo son, y tú, colega, no lo olvides, eres uno de ellos, mi amigo.

IGNACIO CAPEÁNS Y CARLOS TEMBLEQUE PUBLICAN UN LIBRO
Siempre es bueno que los amigos del blog tengan ilusión por hacer cosas fuera de lo que es su trabajo cotidiano y, especialmente, sin pueden ayudar a los demás. Est es lo que han hecho el periodista Ignacio Capeáns Garrido y el economista, Carlos Sánchez-Tembleque Ponte con su libro «40 preguntas y respuestas para entender la maldita crisis». Enhorabuena a ambos y a ver si salimos de la crisis,

El español adora la familia si…

sábado, diciembre 17th, 2011

El español lo que más aprecia en la vida es heredar, después tener un despacho y luego la familia; sí, la familia, no solo su mujer y sus hijos, no, la familia enterita: esa banda que te toca en suerte ¿qué no?, ¿qué se critica mucho a la parentela?… bo.

Lo de heredar es para algunos una auténtica profesión. Un tío, español tiene que ser, claro, es capaz de estar veinte, treinta o 180 años al lado de quien sea con tal de que le dejen algo. Que el tipo es antipático… da lo mismo; que es aburrido y triste… da lo mismo; que incluso te trata mal o insulta… da lo mismo. El español, el auténtico español cumple su fin existencial cuando tras la defunción se abre el testamento y todo o casi todo queda para él. Que ya no lo puede disfrutar porque tiene reuma, artritis, colesterol, diabetes y un par de baipás… da lo mismo. ¿Qué ha hecho Eulogio Eduarte en su vida? Heredar. Feliz, fin cumplido.

Y lo del despacho, otro caso. Para un español tener un despacho es lo máximo porque para él un habitáculo de esos, aunque entres de canto, es sinónimo de poder, de superioridad, de autoridad, de mando, pese a que no sepa que así como el traje es el féretro del espíritu (que te encorseta y te hace sentir antinatural), el despacho es el féretro del cerebro: en cuanto entras, tal cual loncha de jamón vives al vacío y no te enteras de nada, pero de nada de nada. ¿Tenía mucha valía Don Eulogio Eduarte? , «¡¡¡¡ buenoooooo !!!!, con decirle que tenía despacho… ». Feliz, sin enterarse pero feliz. Fin cumplido

Y después de la herencia y el despacho, lo que más aprecia el español es la familia, y no es que la aprecie, la ama, la adora, la venera. Por ejemplo, tú tienes un familiar que es abogado, pues en cuestión de una generación la familia dice «yo creo que era secretario judicial»; cinco años más tarde… de creer nada, «era secretario judicial»; en la siguiente generación «yo creo que era juez» y unos años más tarde: «era juez, si lo sabré yo». ¿eso no es amor, eso no es defender a la familia, adorarla enaltecerla?

Pero eso en todo. Que tienes un pariente que era albañil; pues en una generación… «yo creo que era aparejador»; cinco años más tarde ya no hay dudas, «era aparejador»; y en la siguiente generación… con dos bemoles… «era arquitecto, si lo sabré yo». Y me vas a decir que todavía aún que esto no es amor… pues sí lo es pero… solo hay un pero, una premisa: que el «juez» o el «arquitecto» estén muertos porque si viven… «va, un picapleitos de tres al cuarto», «pero si era un pringaillo que carreta ladrillos… ». Raros somos, pero amoris-mortiscausa familiaris tenemos pero que de sobra.

Maruja mi vecina, la sioux, el regateo y los chinos

martes, diciembre 13th, 2011

(La felicidad de vivir en una aldea de 11 habitantes con unos vecinos maravillosos)

Para Maruja mi vecina no hemos entrado en la Unión Europea ni historias. Ni euro, ni libra, ni yen, ni la petanca; ella sigue pagando como si hubiera pesetas y las compras las hace al estilo de los años 50: regateando; es decir, negociando.

A ella le da lo mismo que en un escaparate una cosa valga 100, 120 que 840. Ella entra y… y es otro mundo. Y por eso de que es otro mundo, hace unos días fuimos a Betanzos (el pueblo más grande que hay al lado de mi aldea), que es como Nueva York aquí en el rural: 12.000 habitantes, más o menos. Y por eso de la vida, Maruja, la sioux (mi mujer) y yo entramos en un chino porque querían comprar no sé qué.

Como ya lo veía venir todo me puse a observar lo que tenía que suceder porque… como te diría, hay cosas que son así y así son. Podía suceder comprar o no comprar, mirar o no mirar, entrar y salir, incluso ni entrar ni salir, quedarnos en la puerta, que para eso somos gallegos; pero yo lo tenía tan claro, pero tan claro, que las dejé a ellas juntas y me puse en un lugar estratégico frente a la cajera para ver qué pasaba. ¿Y que pasó?, pues lo que tenía que pasar.

Miraron unas fundas para unos sofás y cuando Maruja preguntó el precio… la primera en la frente: «¿E isto en pesetas canto é?». Y tras la conversión a la extintayugoeslaviapeseta, en el chino se escuchó: «¡¡¡ Jasússssss !!!». Bueno, el «¡¡¡ Jasússssss !!!» se oyó en todo el local chino, en parte de Shanghai en las provincias de Qinghai y Henan, y quizás en alguna zona del ex sahara español y en el sureste del Serengueti. Entonces Maruja, si dar tiempo a que la empleada comentase nada, movió con sus manos la falda de izquierda a derecha y de deracha a izquierda hacia arriba, como si la remangara, y continuó: «¡¡¡¡ Si non e para min !!!!, ¡¡¡¡ que é para esta rapaza que é de fora y ten catro fillos e ainda no encontrou traballo !!!!».

La sioux no entendía nada, yo, de verdad que todo, pero cuando digo todo… es todo, y cuando la sioux trataba de intervenir, Maruja decía: «¡¡¡¡ Cala ho !!!!, ¡¡¡¡ ti que saberás, déixame a min ho !!!!». Yo no sé si fue por lo de extranjera, por lo del trabajo o lo de los cuatro hijos, pero así de repente, las fundas de 40 euros bajaron a 35.

Y tras una nueva conversión monetaria, Maruja siguió: «Pero non ves que acaba de chegar e que está empezando unha nova vida. Non te acordas cando tí e mais eu empezamos unha vida… ». Y mira, en confianza, yo no sé que pensó la dueña del chino, que no era china, por cierto, pero de 35 bajó a 30 euros y a mí como que me dio que más que por un sentimiento de solidaridad lo hizo para ver si de una vez se iban de allí y la dejaban en paz, que falta le hacía, si le vieras la cara…

Ni qué decir tiene que yo a estas alturas de la compra-negociación ya no miraba nada. Estaba frente a una estantería como podía estar frente a una ensaimada, en Kazajistán o en Nairobi y lo único que pensaba era que Maruja si seguía así, hablando a grito pelado, iba a crear un conflicto internacional y que ya me veía yo escribiendo un suplemento especial en el periódico sobre cómo entramos en guerra con la China por culpa de unas funditas; vamos, un curre que no veas.

Mientras había clientes que entraban, pagaban y salían; entre el «arredemo» y el «Jasús», no me digas a cuento de qué Maruja empezó a recordar la época del hambre en las aldeas, del frío que se pasaba, de enfermedades, de un hermano que se fue a la Argentina, de cómo un día que era joven fue a una fiesta y no sé qué pasó con un traje, de… mira, yo te prometeo que no conozco a Merkel ni al Sarkozy, pero que ponen a Maruja al frente del BCE y que no suben las primas de riesgo y que los inversores se las ven y las desean para cobrar… vamos, como hay Dios que la Maruja al frente del BCE arrasa.

Total, que una compra que tendría que llevar unos 10 minutos duró casi una hora; y ya en la calle, Maruja estaba orgullosa de cómo había regateado; pero a mí me quedaba una duda porque según Maruja, la sioux acababa de llegar a España, estaba con cuatro niños, empezando una nueva vida, sin trabajo y entonces le pregunté a Maruja ¿y cómo no se te ocurrió decir que era viuda? Y ni que a Maruja le hubiera pegado un tiro oye; se quedó parada, quieta, pensativa, inmóvil y dijo: «Non o dixe, ¿ti estás seguro que non o dixe?». Y la verdad que seguro seguro, lo que se dice seguro no. Para mí que no dijo que la sioux estaba viuda, lo sé porque yo estoy vivo, pero que muy vivo; ahora de la de la tienda… de ella no respondo.

Mis amigos de Molloy College

miércoles, diciembre 7th, 2011

Apreciados universitarios de Molloy College, estaba yo pensando que lo que no ha conseguido la NASA lo hemos logrado tú y yo casi en cuestión de segundos: Encontrar más allá vida inteligente (o sea, vosotros y nosotros), porque esto, de alguna forma, es como el primer contacto entre dos civilizaciones, entre dos culturas, más o menos ¿no?.

Sé que ahora, este lunes, termináis el curso de Cultura Española, pero ello no significa que tenga que cesar esta relacion con el blog, ya que en cualquier momento podéis hacer cualquier tipo de comentario (siempre en el último artículo) exponer vuestras ideas, inquietudes, curiosidades y estoy seguro que alguien os contestará porque de esta historia, grande o pequeña, que se llama Al fondo a la derecha, ya formáis parte.

Para mí ha sido y seguirá siendo una gran experiencia, y aún recuerdo cómo al inicio de esta relación transoceánica, con cierto nerviosismo abrí vuestras fotos en el ordenador y os vi sentados con vuestra típica imagen de universitarios estadounidenses, vuestras sonrisas, vuestras camisetas, los póster en la pared de la ciudad de León, y El Guernica de Picasso.

Por momentos me sentí como trasladado en el tiempo, sentado junto a vosotros, con mis libros, con mis apuntes, y seguro que haciendo las mismas bromas o fijándome en la chica o el chico de al lado como seguro que vosotros y vosotras hacéis cada vez que vais a clase. Para mí ha sido muy emocionante estos días en los que hemos hablado de costumbres, de tópicos, de ideas, de… en definitiva, conocernos un poco más a través de algo tan simple y universal como es la escritura, que no es otra cosa que hacer marcas y más marcas como si fuera un jeroglífico que luego hay que interpretar.

Y mientras hacía esas marcas mi mente volaba por ese espacio que es el infinito, donde todo es posible, y pensaba en lo lejos y a la vez en lo cerca que estáis porque al final, en lo más profundo del ser humano te das cuenta que los pensamientos, los sentimientos y las inquietudes son en todos los sitios muy parecidos, aunque en este país que se llama España no haya tantos toreros como creías ni se duerma la siesta, y en Estados Unidos tampoco toda la gente va armada o comiendo hamburguesas por la calle.

Como os digo, esto no es una despedida, sino la continuidad de una relación en el tiempo y no puedo menos que dar las gracias a la Dirección de Molloy College, y muy pero muy especialmente a vuestro profesor Enrique Martínez Bogo porque gracias a que eligió este blog para vuestros estudios nos ha unido en algo que es tan importante y maravilloso para todos los seres humanos: La amistad. Y con esa amistad, con ese cariño (y reconozco que un poco emocionado), tanto yo como quienes leen este blog os decimos, gracias, siempre gracias.