La Voz de Galicia lavozdegalicia.es - blogs | Inmobiliaria | Empleo | Mercadillo

Entradas etiquetadas como ‘blogosfera’

El polvo de las sandalias

Martes, junio 2nd, 2009

Para mostrar su desdén por una ciudad en la que no habían sido particularmente bienvenidos, los clásicos se sacudían el polvo de las sandalias nada más cruzar la puerta de sus murallas. Ahora, después de leer determinadas cosas perpetradas por ahí, vamos a sacudirnos el polvo, aunque sea únicamente de las sandalias del cerebro. Y qué mejor sacudida que la que nos proporciona Hasta Elena con su entrada Lobo Antunes: la literatura en estado de exigencia. La blogosfera, conviene recordarlo ahora, también custodia estos tesoros.

Más monos

Martes, junio 2nd, 2009

Raúl del Pozo recuerda, en su columna de hoy, la tesis de que los blogueros son (somos) «monos con ordenata». El texto es el clásico ejemplo de una presunta rectificación (él lo llama consuelo) que, en realidad, se limita a divagar por los darwinistas cerros de Cuenca. Creo que ya no merece la pena perder un minuto más con este asunto de los simios.

Cuestión de chicha

Miércoles, mayo 20th, 2009

Anda revuelto el patio de la prensa. A la crisis planetaria (esa en la que algunos ven los mismos brotes verdes que tal vez se hayan fumado previamente) se suman en los medios de comunicación el desplome de los ingresos por publicidad y la fuga de lectores desde el papel (o sea, apoquinando) a las pantallas (por el morro). Es complicado que alguien con menos de 25 tacos pague 1,10 euros por este artilugio llamado diario, porque la chavalada se lo papa gratis total en el ordenador, la PDA o el móvil y, además, actualizado en tiempo real, con vídeos, sonido, comentarios y toda la artillería multimedia.

Umberto Eco, que tiene más de integrado que de apocalíptico, ha pasado por Madrid para sentenciar: «Hegel dijo que la lectura de los diarios por la mañana eran el rezo matutino del hombre moderno, pero no sé si mi nieto querrá rezar de esa manera». No tengo ni idea de lo que va a pasar de aquí a tres años vista (ya no digamos más allá). Pero creo que los vaticinios que sobrevuelan nuestras cabezas son tan fiables como los pronósticos de los augures romanos cuando examinaban las entrañas de las aves para predecir el curso de una batalla.

Lo que sí tengo claro es que la principal herramienta de Internet, más poderosa incluso que las imágenes y el sonido, sigue siendo la palabra escrita. Así que habrá que darle a vueltas a la mollera para que este tinglado del periodismo siga funcionando, en el formato que sea, porque tenemos entre manos una materia prima de muchos megatones. 

Hay un ejemplo cercano. Como subrayó ayer el propio Eco, el libro actual tiene ya 500 años y, si nos vamos a los manuscritos, más de 1.000. El libro ha sobrevivido a todas las embestidas: la radio, el cine, la televisión, los videojuegos e Internet juntos no han podido con Gutenberg (al menos de momento). El libro tiene un diseño imbatible, cierto. Pero, sobre todo, tiene una sustancia única: contenido. Esa chicha es la que marca la diferencia. La diferencia entre pagar o no pagar. Y la diferencia entre lo que se esfuma y lo que permanece. Apliquémonos el cuento (nunca mejor dicho).

Lástima que cuando ya estamos metidos hasta el cuello en el centro del torbellino en lugar de usar las neuronas para hallar nuevas salidas, ciertos gurús mediáticos se dedican a disparar contra el pianista, o sea, contra el bloguero. Baste, como muestra, esta recopilación de Mangas Verdes (vía La Huella Digital): Un bozal inútil. Así nos va.

Paradójicamente

Lunes, mayo 18th, 2009

Sólo a  mí se me ocurre citar a Bartleby, el escribiente. Su mera mención, en la anterior entrada de este cuaderno de bitácora, ha tenido en mí un efecto devastador, paralizante, como los venenos que las arañas inyectan en sus víctimas para luego poder paladearlas con sosiego. Hace una semana yo mismo me inoculé la pócima del mal de Bartleby al plantar aquí su nombre y, lo que es más grave, su legendaria sentencia: «Preferiría no hacerlo».

Por eso, hoy, aunque tendría que contar algo sobre Mario Benedetti, que también se ha ido a respirar el polvo de las estrellas, sinceramente, preferiría no hacerlo. Podría, por ejemplo, dedicar a Benedetti uno de mis Inicios de novela. Podría citar el arranque, pongamos por caso, de La tregua, que creo que empezaba así: «Sólo me faltan seis meses y veintiocho días para estar en condiciones de jubilarme. Debe hacer por lo menos cinco años que llevo este cómputo diario de mi saldo de trabajo. Verdaderamente, ¿preciso tanto el ocio?». O podría reproducir algunos versos de un poema particularmente hermoso en el que Benedetti se confiesa como pasajero del tranvía número no sé cuántos. Podría, pero preferiría no hacerlo.

También podría escribir sobre Ramón Piñeiro, al que acabamos de dedicar el Día das Letras Galegas, y que tiene un libro de honda belleza titulado Filosofía da saudade. Quizás ahora no resulte un título deslumbrante, porque hasta hay una filosofía del fútbol o de las artes decorativas, pero cuando Ramón Piñeiro escribió este ensayo ponerle una filosofía a la saudade fue un acto de enorme osadía literaria. También podría escribir sobre una fabulosa exposición de las polaroids del cineasta Tarkovski que se exhibe en la Fundación Luis Seoane, justo frente al segundo piso desde el que escribo estas crónicas de lo minúsculo (o de la nada, ya no sé).

Podría incluso escribir del doblete del Barça, que tiene feliz al gran Enrique Vila-Matas, o de Raúl del Pozo, que no es Umbral, aunque sobre el papel ocupe el espacio físico del difunto, y que hoy nos llama a los blogueros «monos con ordenata», piratas, sanguijuelas y otras lindezas. Bueno, si esto es el planeta de los simios, que no se crea Del Pozo que es Charlton Heston.

Preferiría, en fin, no escribir de estos asuntos, pero, paradójicamente, creo que ya lo he hecho. Tal vez Bartleby no me haya aniquilado del todo.

Autonecrológica

Martes, abril 28th, 2009

Impresionante (por no usar palabras de mayor calibre) la autonecrológica que ha dejado escrita en su blog el escritor y periodista Javier Ortiz, fallecido esta madrugada. Que la tierra le sea leve.

El Nobel bloguero

Martes, marzo 17th, 2009

Pasó estos días por aquí el premio Nobel de Economía del 2008, el norteamericano Paul Krugman, quien, por cierto, ha sembrado el pánico con sus tenebrosos augurios sobre la crisis. Pero no voy a descubrir yo a Paul Krugman, entre otras cosas porque no tengo ni pajolera idea de economía, salvo que, al menos en el universo doméstico, los ingresos tienen que ser mayores o iguales que los gastos, si no el tema se pone chungo. Pero supongo que la macroeconomía no se reduce a esa sencilla aritmética de toda la vida. En fin, a lo que íbamos. Krugman, un auténtico gurú planetario, es autor de un sesudo blog que se publica bajo el lema The Conscience of a Liberal en la web de The New York Times. Tiene tela que todo un premio Nobel se baje a la arena bloguera, cuando en este país nuestro a menudo se considera a los autores de bitácoras como una especie de frikis que, agazapados en el anonimato, se dedican a colgar por ahí vídeos guarros y chorradas de diverso calibre (a pesar de que la blogosfera exhibe, a poco que se escarbe, auténticas maravillas sobre periodismo, literatura, arte, cine, música, arquitectura, deportes, ciencia o, simplemente, sobre la vida misma). Ahora que podemos fardar de Nobel bloguero a lo mejor algún intelectual castizo se cae del guindo y descubre que lo esencial no es tanto el formato, sino lo que se perpetra en el mismo. Porque si por algunos fuera, todavía seguiríamos atados a las tablillas de la escritura cuneiforme. Así nos va.

De gorra

Viernes, marzo 13th, 2009

Hoy estoy algo vago. Lo admito. Para qué buscar excusas. Al viernes llega uno de puntillas, estirado, como con una elongación del cerebro después de ir tirándose un día tras otro por el tobogán de la semana, un tobogán que a veces me recuerda al célebre día de la marmota. Pues eso, como estoy vago, voy a escribir esta entrada de gorra, o sea, animando al amable lector a pasear por otros escondrijos de la blogosfera. Ya se sabe que esto de las bitácoras es una gigantesca casa de citas, quiero decir que nos citamos unos a  otros y así sucesivamente. Por tanto, hoy levanto una planta más en esta casa de citas universal y enlazo a Pablo Gallo, que añade en su blog un nuevo episodio al enigma de Antoni Casas Ros, y a Álex Nortub, que ha montado una fiesta por todo lo alto en su coqueto Hotel junto a la vía. Allá me voy, antes de que se beban el agua de los floreros. A lo mejor me encuentro a Casas Ros bailando hasta el amanecer. Quién sabe. Estas fiestas las carga el diablo.

A hueco

Jueves, febrero 12th, 2009

Interroga Lichtenberg en el siglo XVIII: «Cuando un libro choca con una cabeza y suena a hueco, ¿siempre es el libro?». Febrero del 2009, me pregunto ingenuamente: cuando la blogosfera choca con una cabeza y suena a hueco, ¿siempre es la blogosfera?

Tres ciudades enlazadas

Viernes, enero 30th, 2009

Es curioso cómo, a través de una serie de bitácoras, se ha ido trazando un camino de ida y vuelta, de enlace en enlace, entre tres ciudades blogueras: A Coruña, Barcelona y Zaragoza. Uno puede partir de aquí mismo, de esta ciudad atlántica suspendida en los puntos suspensivos de Estíbaliz Espinosa, y brincar al Hotel junto a la vía que tiene abierto Álex Nortub en Barcelona. Allí, en BCN, se puede uno quedar plácidamente en Hasta Elena, en El lamento de Portnoy, en la web de Vila-Matas (que tiende al blog, sólo que nos tiene a la espera para crear expectación), en Semper Tremulusa o en Iceland bailout plan (9). En caso de lluvia, siempre puede uno cobijarse bajo el Paraguas en llamas de Jordi Mestre o emprender, sin más rodeos, el vuelo hasta Zaragoza para aterrizar, por ejemplo, en la biblioteca de Antón Castro. En la misma ZGZ se pueden subir los 39 escalones de Alfredo Moreno o reposar entre nómadas con Marta Navarro. Marta nos abre la puerta al MigraMundo de Guillermo Pardo, ya en A Coruña, donde rodamos de blog en blog para rastrear El cuadernillo verde de María B., el Im-Pulso de Félix SoriaLa Huella Digital de Nacho de la Fuente,  y para desembarcar luego en el camarote coruñés (Javier Pedreira, Wicho) de ese trasatlántico llamado Microsiervos. Se impone una última parada en los mundos virtuales de dos coruñeses hasta las cachas emigrados en Bilbao, Pablo Gallo, y en Bruselas,  Gritando a voces en alta mar, antes de rematar el periplo en la acogedora casa en la que cohabito, entre otros grandes blogueros y amigos, con César Casal, Rubén Santamarta, Sandra Faginas, Antía Díaz, Miguel Piñeiro, Paco Sánchez, Fernando Hidalgo, Jorge Casanova, César Rodríguez, Olalla Sánchez, Francesc Pumarola, Carlos Agulló y los gallegos errantes de Global Galicia. Y ya estamos de regreso. Teniendo links, quién necesita puentes aéreos. A Coruña-Zaragoza-Barcelona es ya una conurbación bloguera.

Perdón por los más que probables olvidos (mis neuronas ya no son lo que eran). Un saludo a todos (incluso a los olvidados) desde esta región ocultamente furibunda.

Posts amigos

Jueves, diciembre 25th, 2008

Vamos a cambiar de registro, porque me temo que de tanto hablar de mi libro corro el peligro de acabar como Paco Umbral en aquella trifulca televisiva con Mercedes Milá (en la que, por supuesto, Umbral tenía toda la razón y la Milá ya estaba anunciándonos que acabaría dedicándose a Gran Hermano y esas zarandajas). Así que para no caer en el penoso autobombo, voy a jugar a la contra y enlazar aquí un puñado de excelentes posts que me he encontrando buceando por ahí. Y como dice Magda, de Apostillas literarias, os dejo también un largo abrazo.

Plácido en 39 escalones

Nochebuena en El dormitorio de Maud

Leonard Cohen en Entrenómadas

Y especialmente quiero recordar la obra de dos amigos y compañeros de blogosfera, Marta Navarro, que acaba de publicar su poemario Ocho islas y un invierno, y Pablo Gallo, que afina la futura edición de su Libro de voyeur, dos trabajos de los que quiero hablar aquí largo y tendido cuando tenga tiempo y sosiego para escribir algo decente y no estas prosas de emergencia.

Lo dicho, un largo abrazo.

ojd