La Voz de Galicia lavozdegalicia.es - blogs - tevagustar.es: Motor | Inmobiliaria | Empleo | Mercadillo

¡MÍREME A LOS OJOS!

Escrito por Luci Garcés
9 de Febrero de 2010 a las 11:18h

Hace más de cuatro lustros, un compañero se inmiscuyó en mi vida, o me hizo en parte confidente de la suya diciéndome: Nunca escribas una carta de amor tras una ruptura. Es probable que dijese más cosas, él o yo, pero esa frase me devolvió en cierta forma a la introspección de los sentimientos, al recato de sentires que no significa frialdad, gelidez.

Pero todo es demasiado difícil: amor-generosidad, amor-pasión, amor- obsesión, amor-amor que dirían algunos. La sombra se estremece de vez en cuando y me pincha recordando el drama de Don Juan, y yo le respondo, ligeramente taciturna, que el drama, en realidad fue de doña Inés. Ese ¡Ámame porque te amo!, exigente, apremioso, inútil se escuche como se escuche…

Anoche, por primera vez en mucho tiempo y no estando de viaje, me acosté -minutos más o menos- a medianoche, lo que convulsionó la estructura familiar creyendo que me encontraba enferma y había renunciado a esos preciosos minutos u horas de silencio nocturno, interrumpido alguna vez por el ladrido de un can, la llamada en celo de los gatos que crecen y pululan en torno a los ecológicos contenedores de basuras orgánicas.

Pero la noche no es una poética sucesión de minutos con luna o sin ella, con Vía Láctea o nubarrones. Hay motores en marchas prohibidas, derrapes, pitido de tren en lejanía, canciones de borrachos y un rumor de olas desde esta playa en la que vivo… La noche se cierra en mis ojos tras un bostezo y el abrazo a una almohada diseñada ex profeso para los que dormimos lateralmente sobre el costado que no nos gusta y la abrazamos con cierta desesperación para hundirnos en el mar proceloso del sueño.

¡Ay!, pero esta noche tan prometedora, alargada por los imprevistos bostezos, guardaba en si misma una bomba de relojería para instaurar la in-somnolencia. A las cinco de la mañana, como una cita torera en otro hemisferio, con fiereza una voz de mujer reclamó un ¡Míreme a los ojos! Dilo mirándome. He retoñado gracias a ti, a este amor que me crece cada día, porque sabes, Luis, que te amo, que doy mi vida por ti. ¡Míreme a los ojos!

Al apremiante alegato, la noche esperó una respuesta, la sombra se estremeció, yo recupere totalmente la consciencia ante el drama que se intuía bajo mi ventana, en la calle, en un recodo de la vida. Y la respuesta estaba allí, desnuda de afeites, un hombre lloraba y gemía en una trastocada escena de amor, en una calderoniana renuncia. Y a cada exigente ¡Míreme! Respondía una varonil andanada de sollozos. Docta la noche siguió amparando a los amantes y los demás nos sumergimos de nuevo en nuestras sábanas-arena.

La noche rota de Lola Bertrand

Escrito por Luci Garcés
2 de Enero de 2010 a las 16:39h

Lola Bertrand era un tsunami de versos, relatos, leyendas, de afectos

Lola Bertrand era un tsunami de versos, relatos, leyendas, de afectos

Lola Bertrand siempre fue una mujer de rompe y rasga. O mejor dicho, fue una mujer entera aunque el alma se la fueran haciendo pedazos desde sus “rojas coletas” hasta ese matrimonio roto en la violencia y su resurgir al amor, a la familia, a los hijos a la creatividad innata que puliría a diario ocultando con una desfachatez bronca sus saberes y presumiendo de no haber estudiado; de los hijos que le enseñaban a ver más con sus ayudas en la tecnología, de saberse amada por Aurelio, de los nietos que enriquecían su historia…

 

 

Lola, miren ustedes por donde, no fue santo de mi devoción ni yo de la suya, pero un día, en un cruce de correos electrónicos nos encontramos. Guardo esa misiva del 2004 como uno de esos tesoros no buscados. Ella, ahora se adelantó a mi viaje hacia el viento, al dominio de los temporales, a la vida infinita. Había nacido en Gijón hace 59 años. Sabía escribir, hacer reír, picar en lo que podía doler para abrazar después. Sabía perdonar. Mujer sabia, sabía que tras cada noche había un amanecer. Y se fue el 30 de diciembre del 2009 hacia el mar, con sus besos salados, con su risa bronca, con sus palabras.

 

 

Se le rompió la noche

 

Se le rompió la noche entre los labios,
y se quedó sentada en una esquina del paisaje,
viéndola resbalar, como una gota oscura de deseo;
d
   e
      s
         l
            i
                z
                    a
                        n
                             d
                                   o… tristeza,
sinuosa entre sus senos.

Se le filtró el dolor,
como un cristal opaco
de relieves etéreos e inconcretos;
en las entrañas rojas,
le detonó el reloj del tiempo;
se le escapó la nausea al infinito,
latiendo…
la
    ti
        en
            do…
…soledades…

Los ojos,
-burbuja plástica de luz-
se ahogaron en un pozo de retinas
preñadas de secretos;
solo quedó el dolor desnudo y aterido
r
   o
      d
         a
            n
               d
                  o…
por su cuerpo.

(Y allí parada en medio de la nada
me conté mis secretos)

 

 

Lola Bertrand (Poema publicado en la página personal del poeta aragonés

Sergio Borao Llop)

 

DE NUEVO LOS TRES JUNTOS

Escrito por Luci Garcés
29 de Diciembre de 2009 a las 17:42h

¡Por fin juntos de nuevo!

¡Por fin juntos de nuevo!

Durante un fin de semana muy largo mis cosas de escribir han estado diseminadas por la mesa donde trabajo, sin que ninguna de ellas pudiera encontrar el centro: mi ordenador. La sombra sonreía taimadamente. Nada nos separaba. Quizás mis pasos impacientes alrededor del montón de hojas y libros que se desmoronaron tras perder lo que ya era su soporte natural, los lados de la pantalla. Un desastre a todas luces pero que como un pleno redondo me ha permitido reencontrarme con tarjetas, algún cede de música, apuntes, libros, fotos ya olvidadas…

 

Es lo que ocurre casi siempre. Yo amontono libros, libretas, papeles de índole diversa y pienso que animo a la sombra a soplar sobre ello y por la magia de si misma enreda, pierde y hace que arreglar mi disquetera y añadirle unas gigas de rejuvenecimiento al PC sirva para que todas las cosas olvidadas en mi mesa, aparezcan, algunas abriendo la madera de la mesa, resucitando de alguna forma con filacterias verdes enrolladas en raíces de tinta. Allí dentro, además de oraciones, talismanes y ocultos sortilegios, se ocultan las gramáticas de dos o tres idiomas, el pulcro ordenamiento de diccionarios  específicos para combatir dudas, desconocimientos y ayudar a encontrar la definición exacta que, una vez leída, rechazamos por pedantería, no del diccionario, sino propia.

Me bebo una copa de cava para celebrar el regreso de mi ya crecida computadora, y escribo. Sombra acepta el no diálogo, o interpreta mi tecleo nervioso, impaciente y feliz. De nuevo los tres juntos canturreamos un mantra sonrosado.internaut2

Una partida caliente

Escrito por Luci Garcés
2 de Noviembre de 2009 a las 13:47h

Si llegar a Vigo había sido una explosión de color en un largo, largo anochecer, la partida prometía algo de frío y bastante humedad, creo que en algún momento incluso lloviznó.

tras las maniobras de introducir un coche en el garaje y maniobrar con el otro _un Peugeot con tan sólo 16.000 kilómetros_ previa segunda o tercera lectura a las instrucciones en francés, se colocaron las maletas en el interior, las mochilas para practicar callejeo por los lugares habitados por los que pasaríamos y unas docenas de botellas de agua. Y partimos comenzando nuestro pequeño calvario.

1) Para desconocedores Vigo es una cuesta contínua. Incluso el aparente horizonte rizado del agua no es sino la tapadera mojada a una sima donde se almacenan restos de navios, redondas balas de cañón, tesoros no expoliados por los piratas de antaño y si por los de hogaño. pues eso, Vigo es una cuesta, que se sube despacio y resollando o se baja jacarandosamente acelerado.

2) Pues eso, Vigo es una cuesta y la de salir en dos impulsos las dos cuestas del garaje hasta salir a la cuesta de la calle demostró que las maniobras interiores en el edificio habían sido en llano, pero que la peripecia siguiente era algo más que saber manejar marcha, poner freno de mano, sacar el anterior, acelerar, cambiar de marcha, y topdo ello sin atropellar a ingenuos peatones cruzando por zona no reservada para ese asunto, sin topar con otro vehículo que inverosimilmente adelanta por la derecha para situarse de nuevo a la izquierda y todo eso mientras pita y saca por la ventanilla el dedo corazón apuntándo al cielo…

3) Entonces es cuando uno descubre dos cosas. A las diez de la mañana hay un tráfico de coches infernal, sigue lloviznando, y la segunda marcha decide no entrar salvo siendo forzada. Debería olerme mal, pero en ese momento me preocupa más acertar en el giro que debo hacer…

4) Y me equivoco, así que en vez de recorrer tan sólo hasta el punto equis 400 metros, debo añadirle 200 más de cuesta bajada y subida.

5) En el punto equis, ni un metro antes ni un metro después, nuestro Peugeot nuevecito empieza a echar humo como un dragón limpi´`andose las narices antes de sacar llamas por la boca…

6) Frente a mi, mientras pido a mis compañeros que bajen del coche y cierro el contacto (averignado entonces que la parte eléctrica va por libre) chillan y gesticulan dos jóvenes que por el idioma con el que me gritan pienso que son rumanos.

7) El personal comenta, pregunta, mira. Nosotros esperamos una grúa haciendo fotos sobre el vehículo. Nos cruzan conocidos. Les saludamos atentamente y les explicamos poco.

8) llega la grúa y se lleva el coche. Nosotros vamos en una casi limousine que envía la aseguradora a recogernos.

9) Una vez comprobado que no viajaremos en ese automóvil, cargamos un taxi con nuestras pertenencias y nosotros mismos. Vuelta al garaje, recargamos mi buga y salimos para aumentarle en unos miles los 106.000 kilómetros que tiene. Sigue lloviznando.ch_peregrino11

Casi en la frontera lusa

Escrito por Luci Garcés
6 de Octubre de 2009 a las 12:32h

A voluntad ir y volver sobre el camino hasta encontrarse

A voluntad ir y volver sobre el camino hasta encontrarse

No he vaciado del todo el maletero. lleva esas cosas que se acumulan en los trasteros de la casa o de la memoria. El maletero no es más que el trastero de mi buga, de mi trotacaminos rápido, de mi caja de vidrio y metal. Es como un fanal rodante y dentro cabemos casi todo lo que somos nosotras. Este viaje lo iniciamos tres: la sombra, Clara (mi hija mayor) y yo al volante. Sombra se cela porque mis manos estan tan unidas al círculo que guía el automóvil como ella a mis talones. No importa, está atardeciendo cuando salimos de Santa Cristina, de lo que un día fue juncal y ahora calle, a cinco kilómetros escasos del centro de A Coruña , a donde ni siquiera llegamos para alejarnos en un giro a una derecha no metafórica e introducirnos en la autopista hacia Vigo, primera etapa hacia el sur y donde decidiré si marcharé por tierras lusas o mi camino seguirá la vieja ruta por Castilla y Extremadura. Ahora no pienso en ello. Sigo al sol que marcha más veloz que yo hacia el oeste, más allá del Finis Terrae, siempre más allá. Creo que observamos poco, que hubop un instante en el que dejamos de hacerlo. La relatividad es ese sol perseguido hacia el oeste que dentro de nada aparecerá en el este americano, para volver allí al Finis Terrae chileno y regresar a nuestro Levante.

El sol es un guía y la luna y los diamantes que conforman las luces de la nocturnidad, otro.  Me gusta viajar de noche, la luz de los coches una espada rasgando la nada negra y dejando ver, a retazos, tierras, casas, ciervos, lobos.

Llegar a Rande es llegar a Vigo, es soñar con el próximo amanecer, súbito, en las Cíes, es una plegaria al pasar por San Simón, es cerrar el ocaso de la primera etapa. Es tomar la decisión de cuál será la próxima ruta.

Desandar el Camino

Escrito por Luci Garcés
30 de Septiembre de 2009 a las 15:19h

La sombra y yo hace tiempo que nos aburrimos. Hemos roto algún nudo en nuestra simbiosis y si bien sigue grapada a mis calcañares percibo una cierta reticencia a seguir en esa situación y si me dejase me arrastraría a otros lugares. Ha llegado, pues, el momento de ponerse en camino, de andar de nuevo por vericuetos polvorientos o por lustrosas calzadas adornadas con cartelesblancos, azules o con lucecitas. Aligero la mochila de los pensamientos circulares, ventrales y monolíticos, y escojo una mochila de las de llevar a hombros y procuro que quepa mi ordenador portátil y que el wifi no sea un bien por descubrir unos kilómetros después de salir de casa. Percibo que la sombra esta alerta, que se despereza como quien no quiere la cosa y que se prepara su propia mochila. Solo falta elegir destino. Ya no somos ni ella ni yo mochileros al albur con una ligera idea de donde terminaremos nuestra ruta. Vamos a ir a Córdoba, recorreremos la mítica Ruta de la Plata. Desandaremos el Camino sin guiarnos por las estrellas sino por los recuerdos de otros viajes, de otras estancias, de otros que nos precedieron. Siento que sombra me abraza las piernas y tantea mi tendón de Aquiles, el estado de mis gemelos, del menisco que causa molestias desde un tiempo lejano cuando era portera de balonmano… Parece conforme, pero antes de dar el primer paso de salida comprueba que la mochila lleve todo lo prescrito para controlar mi salud. Cotillea y, finalmente, partimos rumbo al sur.

A voluntad ir y volver sobre el camino hasta encontrarse

A voluntad ir y volver sobre el camino hasta encontrarse

La censura es querer desmemoriarnos

Escrito por Luci Garcés
14 de Septiembre de 2009 a las 16:17h

No hace mucho un polígrafo gallego opinaba sobre lo que el idioma es a la cultura y lo que motiva el desarraigo de una lengua por la imposición de otra. Mencionaba, entonces, a Puerto Rico no exactamente como paladín del español en el Caribe. No. Estuve tentada a escribirle para que explicar que la defensa de la lengua y de la nacionalidad se hace desde ciertas relatividades, no sólo desde el matiz político de derecha e izquierda.

Así, hace más de 30 años, en Lorient, un grupo de entusiastas nacionalistas gallegos tuvo que protestar porque los bretones había hecho una reproducción inversa de la bandera gallega convirtiendo su legitimidad heráldica en bastardía con el añadido de la cruz de Santiago (¡qué cosas!) y juraban a diestro y siniestro que la bandera lo que tenía era una estrella roja, y sus defensores de izquierda radical abogaban por la independencia de Galicia. Se estableció entonces un diálogo de besugos (sin ofender y recordando aquellos tan graciosos que publicaban los tebeos) porque los independentistas bretones no captaban el lenguaje que los unía y separaba (bretón y galego), sino porque eran de derechas, amén de amigos de explosivos.

En Puerto Rico, la lucha por defender su cultura y su lengua, y su isla, pasa un momento grave debido a las elecciones. Ahora mandan los que no quieren ser independientes sino pertenecer a todos los efectos a Estados Unidos y están regulando el cambio de un idioma por otro, cuando ambos se estudian desde el primer año de guarderías y colegios y el pueblo llano y no llano elige el español como lengua. Esta imposición del inglés es protestada desde todos los ámbitos, puede que los juegos panamericanos no se celebren, y, ahora se censura a los escritores hispanos sean o no de la isla por lenguaje soez (¿?) y aunque no se dice por criticar a los omnipresentes estadounidenses, también es ese el motivo.

Paso un texto del Pen Club de Puerto Rico y algunas adhesiones de escritores, científicos, profesores universitarios… Lo que dicen no tiene ningún desperdicio. Y es que censurar es desmemoriarnos.

PEN CLUB DE PUERTO RICO REPUDIA CENSURA DE LIBROS

San Juan, Puerto Rico, 14 de agosto de 2009, “Efectivo de inmediato, queda terminantemente prohibido el uso de los siguientes textos: Antología personal de José Luis González, El entierro de Cortijo de Edgardo Rodríguez Juliá, Mejor te lo cuento: Antología personal de Juan Antonio Ramos, Reunión de espejos de José Luis Vega, Aura de Carlos Fuentes,” así lee el documento que censura obras de nuestra literatura. Hay que hablar claro. Existe el censor y existe la obra censurada. El escritor tiene la pasión por hablar y escribir. El censor vive de amordazar. Impedir que cinco obras fundamentales de la literatura latinoamericana sean leídas por estudiantes de undécimo grado de las escuelas de Puerto Rico, es censura. El “Indice de libros prohibidos”, la lista de obras que desde el 1559 al 1948 fueron recopiladas y prohibidas, y sus autores condenados por heréticos, porque sus obras “corrompían a los fieles”, no es cosa del pasado. El Index sigue vivo y es peligroso.

Hoy en pleno Siglo XXI, en nuestro propio suelo, revive este peligroso movimiento que contradice los propios cimientos de nuestra constitución: la libertad de expresión. Ninguna sociedad puede evadir el que exista la palabra del poder y la palabra del pueblo, el discurso del aparato del estado o “establishment” , y el discurso que emana de las fuentes de la cultura. Recordemos que toda una tradición de dictaduras en América Latina buscó su fundamento en la censura, el analfabetismo, la ignorancia y la pobreza.

Aclaremos: toda censura a un autor es también una censura a sus lectores. Esta desatinada determinación de parte de las autoridades del DE prohibe que nuestros jóvenes tengan la oportunidad de conocer esta importante literatura como ejercicio pleno de su libertad de conocer y de conocerse. Todo libro que despierte conciencia en los ciudadanos de su sentido de identidad, que nos identifique como puertorriqueñ os y que declare nuestra historia, lucha, y persistencia como pueblo y como parte de una tradición hispana, tiene como riesgo la censura en Puerto Rico. Esto es intolerable y reaccionamos enérgicamente contra todo atentado de censura a nuestros escritores y hermanos latinoamericanos, en este caso Carlos Fuentes, en un acto contradictorio para la democracia y el crecimiento maduro de nuestros jóvenes.

En momentos históricos de apertura, globalización, mega-comunicaciones , un Puerto Rico castrado y enmudecido por la censura constituye triste espectáculo internacional que nos anticipa un retroceso en la historia de las libertades democráticas.

La acción de censura del Secretario de Educación, Sr. Carlos Chardón, es intolerable. Hacemos un llamado a él y al Señor Gobernador de Puerto Rico, Luis Fortuño, a que rectifiquen el acto anticonstitucional y antidemocrático cometido por la oficina de Asuntos Académicos del DE, episodio dramático que atenta contra la libertad y la expresión de las ideas, amenaza la enseñanza adecuada y plural de nuestros jóvenes, y nos entorpece el acceso a las realidades urgentes que deben discutirse en el aula escolar.

Mairym Cruz-Bernal
Presidenta
PEN CLUB DE PUERTO RICO
Suscrito al PEN-INTERNATIONAL con sede en Londres

Declaraciones de escritores:

Ana Lydia Vega
Tradicionalmente, la censura oficial de una alegada “obscenidad” literaria ha sido pretexto fariseo para la supresión de ideas incomodantes. Desde esa perspectiva, mueve a sospecha el proceso de saneamiento moral que ha emprendido el Departamento de Educación de Puerto Rico a fin de excluir libros asignados de escritores reconocidos. ¿Disimulará el argumento de las “malas palabras” alguna torpe maniobra de purificación ideológica? No se puede olvidar el historial de persecución y marginación que, en nuestro país, ha sido la maldición continua del pensamiento disidente.

Mayra Santos Febres
El principal deber de un maestro es educar. Educar no es proveer datos y reglas de moral sino despertar en el estudiante la curiosidad por saber. ¿Qué curiosidad por el saber van a desarrollar los estudiantes si se les priva de textos contemporáneos, de textos de probada
excelencia literaria, textos controversiales, difíciles, que nos presentan “el bien y el mal” de manera fácil, predigerida?¿ Cómo van a aprender a pensar nuestros estudiantes, si no tienen en su currículo libros -es decir, material de reflexión- qué conectar con su vida?

Luce López-Baralt
Deseo por medio de estas líneas mostrar mi más férrea oposición al intento por parte del Departamento de Educación de censurar y de eliminar del currículo obras literarias de primera importancia debido a su alegado contenido sexual impropio. El desconocimiento literario que esta medida implica es lamentable pero evidente: de seguir fielmente estas directrices, tendríamos que retirar del currículo las obras más importantes de nuestras letras, pues, leídas por un lector avisado, todas tienen, de un modo u otro, alusiones sexuales que el Departametno de Educación consideraría “impropias”. Me refiero al “Libro de Buen Amor” del Arcipreste de Hita, a “La Celestina”, al “Lazarillo de Tormes”, y al mismísimo “Quijote”, que los censores de antaño, y hablo literalmente, consideraron inaceptable por “lascivo”. Un maestro que enseñe con madurez y con conocimiento literario auténtico todas estas obras sabrá dirigir al alumnado en la lectura y estudio de las mismas sin crearle escándalos falsos ni mucho menos fomentarle actitudes represivas y fundamentalistas. De no ser así, ninguna obra literaria válida podría ser enseñada a los alumnos puertorriqueñ os, que quedarían reducidos a textos “recortados” de cualquier expresión o símbolo amoroso o erótico considerado por los censores como escandaloso. Reitero mi oposición a tales medidas represivas.

Mario R. Cancel
Siempre llaman la atención los resortes que se mueven en el momento en que una autoridad oficial ejecuta un acto de censura. La acción demuestra el poder del censor, pero también manifiesta sus miedos, sus pesadillas y su flaquezas. La impresión que dejan situaciones como esta es que estamos sentados sobro un barril del pólvora a punto de explotar. Confirma, por otro lado, el poder subversivo de la palabra. Las reservas morales manifiestas por las autoridades de educación no les permiten comprender que los problemas que reconocen en las generaciones jóvenes dependen menos de lo que leen -o podrían leer- que de lo que ven cotidianamente en la vida pública. Censurar las presuntas inmoralidades de unos cuantos libros mientras se tolera la inmoralidad en los nichos del poder es injusto.

Marta Aponte Alsina
La censura es un indicio de los miedos de los censores. Paradójicamente logra lo contrario de lo que se propone: despertar el interés en textos que de otro modo se leerían a regañadientes por cumplir con un requisito escolar. Ha sucedido antes, no es nuevo el debate sobre la “pertinencia” y la “moralidad” de los libros que se asignan como lecturas obligatorias. Hay que cuestionar minuciosamente a los burócratas actuales del DE sobre los valores, gustos y criterios que aplican para seleccionar unos libros y censurar otros. Después de todo son empleados gubernamentales, y los libros se compran con fondos públicos. Al mismo tiempo se abre una oportunidad para debatir, con la mayor amplitud, el lugar de los libros y la lectura en los procesos de formación social y personal.

Arturo Echavarría
La iniciativa tomada por el DE tiene consecuencias gravísimas, y, como tal, merece nuestro repudio más enérgico. Se trata no sólo de una intervención indebida que coarta el derecho que tiene el estudiante puertorriqueñ o a conocer su propia tradición literaria, sino que atenta contra la libertad en que se fundamenta toda expresión artística.

Aurea María Sotomayor
Los burócratas de la educación en Puerto Rico se autorizan primero como ignorantes para ejercer su función. Distinto y peor a aquel juez que reconocía la obscenidad cuando la veía, éstos no tienen que leer para reconocer que todo podría ser obsceno, y por tanto, no apto para “menores”. Como no saben, porque no han leído, es imposible argumentar con ellos absolutamente nada. Paradójicamente, el propósito de estos promotores de la educación es regar la ignorancia sistemáticamente y obstaculizar el pensamiento.

Néstor Barreto
toda censura es deleznable.
en su afán de ocupar todos los espacios de poder posibles este gobierno muestra características protofascistas que ya debían ser obvias para los que en su rol de intelectuales velan por no perder y en todo caso ampliar las modestas conquistas de nuestros productores culturales en el ámbito editorial y educacional.
esas características son obvias para mí.
por lo que deploro y condeno las acciones del departamento de educación usando como excusa valores y mores puertorriqueñ os supuestamente comunes y que terminan siendo al final muestras de un auto-odio feroz, inflamado por una idea de mandato que empaña su visión y deforma demasiadas de sus acciones.
parecen estar en un momento frenético de desconstrucció n que requiere de concertaciones a las que habíamos perdido costumbre.

Tina Casanova
Es con gran estupor e indignación que me entero de la censura del DE a las obras literarias de compañeros escritores utilizadas en los currículos de nuestras salas de clase. ¿Qué más esgrimirán contra nosotros los escritores de esta bendita patria? No basta con reducir los espacios literarios en los medios de comunicación. Tampoco con que las pequeñas librerías hayan sido devoradas por Borders y no tengamos dónde vender nuestras obras. Ya han comenzado a desmantelar el programa Lee y Sueña donde nuestras obras infantiles se hacían accesibles a los lectores jóvenes de los pueblos que no tienen librerías. Y ahora esto. Nos acorralan, nos eliminan con superfluos argumentos hipócritas.

Etnairis Rivera
Censura es sinónimo de tiranía. Trágicamente, en Puerto Rico impera la ideocracia que tan bien definió y discursó Don Miguel de Unamuno: “de las tiranías todas, la más odiosa, es la persecusión en nombre de unas ideas.” O será que también censurarán al ilustre y preclaro filósofo, humanista Unamuno, censurado ya en su propia época.

Lilliana Ramos Collado
Curiosamente, los libros suprimidos son obras dirigidas a la crítica social del presente histórico, y el uso de “malas palabras” es apenas indicador de ese interés en reflexionar sobre el aquí y el ahora. Sabemos que las “malas palabras” siempre pertenecen a su época. Lo que se censura aquí no es hablar “malo”, sino hablar del presente, como si el presente fuera inmencionable e inhistoriable. Como si el presente no fuera nuestro. Si bien los libros censurados hoy no son de historia, sí interpelan al lector —sobre todo al joven lector— a pensar en su situación vital en el presente. Los jóvenes no son tontos, y en una isla familiarizada con la vulgaridad mediante la radio y la televisión (local y extranjera), nadie se llama a engaño. Esta censura tardía nada tiene que ver con la moral, sino con el gesto torpe de acallar la reflexión acerca de los que nos rodea.

Marie Ramos Rosado
La censura de obras literarias en pleno siglo XXI nos hace retroceder en tiempo y pensar que volvimos a los tiempos de la Inqusición. Además, entre los objetivos primordiales del siglo XXI, en el sistema educativo están el desarrollo de un pensamiento crítico, para poder instaurar una sociedad más liberadora. Por otro lado, escuchamos por radio y televisión a líderes políticos y desarrolladores gubernamentales como el Sr. José “Cheo” Madera tildar al pueblo con palabras como: “crápulas, garrapitas y vividores”; palabras que resultan ofensivas para la autoestima e identidad nacional. Pues estos motes afectan más que nada a la “psiquis” maltrecha de nuestro pueblo. Sin embargo, el Departamento no censura estas acciones de nuestros líderes. Mientras los escritores y artistas de las palabras utilizan esas llamadas “malas palabras” como imágenes poéticas y metáforas que
irradian belleza a sus textos literarios. Nos oponemos enérgicamente a esa actitud fundamentalista e inquisitoria del Departamento de Educación Pública de Puerto Rico.

Alberto Martínez-Márquez
La decisión del Secretario de Educación concerniente al retiro de varias obras sobresalientes de la literatura puertorriqueñ a, debido a su lenguaje burdo y soez, no es sino la puesta en práctica de un nuevo puritanismo que pretende complacer al sector anti-intectual del PNP, a los fundamentalistas cristianos y a los sectores moralistas del país. Las declaraciones del Sub-secretario para asuntos académicos del DE, Juan J. Rodríguez va en detrimento de la pertinencia y excelencia de los libros que han sido censurados. Lo expresado por Rodríguez deja mucho que desear viniendo de una persona que ostenta el grado de académico de la primera institución universitaria del país, demostrando así una crasa ignorancia por la producción e historia literarias de nuestra nación boricua. Con respecto a la censura de libros de autores/as puertorriqueñ os/as hay que destacar que es parte de una agenda de los gobiernos anexionistas que han gobernado nuestra isla. Es necesario señalar que durante el romerato se censuraron libros de Juan A. Corretjer y de René Marques y que durante el rosellato se censuró una novela de Olga Nolla. El Secretario de Estado, Kenneth McClintock, ha hecho unas declaraciones muy desafortunadas para justificar la acción del DE de censurar los libros de José Luis González, Juan A. Ramos y Edgardo Rodríguez Juliá, entre otros. Denunciamos la errada determinación del DE de privar a nuestro estudiantado de una literatura de gran calidad que forma parte de nuestro acervo cultural.

Carmen Amaralis Vega Olivencia
Es absolutamente intolerable lo que pretenden los doblados, los que pretenden destruir nuestra conciencia de patria, los que pretenden fundirnos con USA y hacernos desaparecer como Pueblo. La censura normalmente se revierte, y espero que el resultado sea el despertar de la curiosidad entre nuestros jóvenes. Puerto Rico es fuerte, pero no podemos permitir ni un minuto más estos atropellos. La libertad de palabra es sagrada.

Veranillo del membrillo

Escrito por Luci Garcés
13 de Septiembre de 2009 a las 19:06h

Ya no huelen a membrillo los armarios, ni las arcas donde se doraban en el tiempo los linos, los encajes, los misteriosos tejidos para vestir las camas, los doseles, las mesas para banquetes de fiesta. Ya no se asan en hogueras que marcan un ritmo de luz-sombra en un otoño que no se consume aún en fríos, ni en la desnudez de los árboles de hoja caduca. El verano aletea en las viñas, en el dorado tierno de las uvas, en los amarillos que tornan el colorido de los olmos en materazos de sol en agonía.

Ya hay un corretear de piececillos estrenando botas y calcetines, ondeando mandiles de cuadritos, aún con colores que definen el sexo de los usuarios. Los maestros, ahora profesores, son tan jóvenes como fuimos un día y quizás llegue hasta ellos ese olor que marcaba el veranillo del membrillo, el comienzo de la escuela, los últimos chapuzones en la playa, las verbenas conmemorando, con sensuales movimientos y descompasadas orquestas, mártires, santos, envueltos en la leyenda. Septiembre esta aquí.

El disco de uranio de Falín

Escrito por Luci Garcés
17 de Agosto de 2009 a las 19:46h

Leo en una biografía que Falín, a partir de los cuatro años cantaba y se ganaba el derecho a estudiar en un colegio de capuchinos. Que fue expulsado varias veces del centro por travieso, hiperactivo y alguna cosa más, pero que era admitido de nuevo por su maravillosa voz. ¡Hala! Falín, en aquel entonces no pensaba en el futuro. Seguro. tendría una memopria inmediata. A los nueve años fue a Austria con el coro del colegio, como solista, y recibió su primer premio: ser declarado la mejor voz infantil de Europa. Era en 1951.

Después ocurrieron muchas cosas y, convertido ya en Raphael (con ph como su casa discográfica), en 1987 grabó el disco “Raphael, ayer, hoy, siempre”. Se vendieron casi de sopetón 50 millones de copias y para destacar la millonaria cifra de elepés y  casettes, comprados, se supone, por fans y emisoras, se creó el Disco de Uranio.

El asunto era tema de mitos del pop, pues los siguientes discos de Uranio fueron para Michael Jackson, pero por ventas de 27 millones, dicen.  Dadas las críticas de los últimos días sobre el incombustible Raphael, me pregunto si más que desmemoria, a veces, lo que hay es escasilla formación.

Memoria histórica o desmemoria

Escrito por Luci Garcés
13 de Agosto de 2009 a las 21:34h

La memoria, creo yo, es siempre histórica. De la propia vida, de la vida de la sociedad, de la politica. La memoria no se detiene en el instante que la convertiría en presente. Siempre estamos al borde del pasado o del futuro. Por eso creo que existe tanta desmemoria, que no es sino eslabones rotos de la cadena de cada una de nuestras vidas.

Vuelvo pues a charlar con la sombra, porque ella esta siempre dispuesta a filosofar ya que según afirma esta condenada a seguir mis pasos, bien amarrada a mis calcañares. Suelo decirle que no es cierto, que en cuanto me distraigo se pasea sola, mira las telarañas y medita sobre la dualidad que somos. Nuestra última guerra es por un revolcón, casto y rapidito, que tuvo por escenario el sofá en el que leo, veo la tele y dormito a las horas en las que debería estar arropada en la cama. Según ella, la aplasté y casi no de deja argüir que ella es tan delgada que no hay forma de aplastarla, triturarla o cualquier cosa similar. Pero no hay caso. Decidió enmudecer. Veremos mañana, quizá pierda la memoria y yo trate de no recordar.

ojd