Mi apuesta para este Mundobasket 2010 era que Turquía iba a llegar a la final y ser la primera candidata a ganarlo todo. Por el juego desplegado durante las fases preliminares, y como superaron in extremis a Serbia en la semifinal, tenía la impresión que estaban preparado a afrontar al otro finalista, Estados Unidos, con mucho a favor.
Pero, no tuve en cuenta el factor “miedo”.
Leí hace unas semanas un artículo sobre paleogenética titulado “Usted es un Neandertal” . Empezaba el artículo con “la ciencia ha descubierto que todos llevamos en nuestros genes, partes del neandertal. Pero no se preocupe, nuestro robusto pariente era sorprendentemente listo y cultivado” ¡!! Esto con una foto de una reconstrucción facial del neandertal.
Parece que debemos tener miedo en ser asociado al neandertal.
Hace ya 25 años, al llegar a España y a la liga de baloncesto, todos los comentarios giraban sobre el hecho que los jugadores “americanos” tenían que ser los salvadores de los equipos. Los nacionales eran comparsas. Cuando un equipo tenían un rendimiento bajo, o no alcanzaba las metas, el nacional nunca se veía responsabilizado. Sin embargo, o los 2 jugadores extranjeros, “los americanos” y el entrenador, estaban directamente puestos en entredicho.
Al mismo tiempo, había un cierto recelo en reconocer que eran “los americanos” los que realmente eran los profesionales, los más “machos”, los superhombres. Entonces, se les exigía mucho más allá de lo razonable en todos los sentidos. No faltaban historias de coches con transmisiones manuales, alcohol, mujeres, actitudes, y “proteínas” musculares.
Después de 25 años, he sido testigo privilegiado y agradecido de ver a España Campeona del Mundo y los estados Unidos viendo superado en distintas Olimpiadas y Campeonatos del Mundo. Luego siguieron también el exceso de críticas al baloncesto “Made in USA”.
No hubo reparo en los comentarios sobre como el baloncesto NBA no era baloncesto, que no se saben las reglas FIBA, que los árbitros no les señalaban todo, que eran maleducados, que se creían los reyes del mambo, que era un equipo egoísta sin concepto de juego colectivo, que les faltaba los fundamentos excelsos del baloncesto balcánico, que tiraban fatal de 3 puntos y que tenían que llevar a los mejores de la NBA para pretender asustar a los Serbia, Argentina, España, Lituania, Grecia, etc.
Era un ataque en toda regla subestimando la capacidad y el derecho al equipo estadounidense en ser Campeón del Mundo 2010.
Mi perspectiva siempre es que si a lo largo de un Mundobasket una selección nacional acaba invicta, y lo gana todo, puede que hayan sobornado a alguien muy bien, o puede sencillamente que han metido el balón más veces en la canasta contraria, al mismo tiempo que impedían que se las metieran en su canasta.
A pesar de todos estos defectos, fallos y lagunas, la selección de recambio de los Estados Unidos, lograron ser los mejores en porcentaje de asistencias por partido (18.2) junto con España; los sextos en tiros de 3 puntos, los primeros en porcentaje de tiros de campo (49,7 %), los primeros en rebotes por partido (41,7), los décimonovenos en pérdidas de balones (12), los primeros en balones recuperados (10,4) por partido justo antes de Costa de Marfil, los terceros en tapones por partido por detrás de España y de Costa de Marfil.
Los máximos anotadores, reboteadores y pasadores eran de Argentina, de China, Irán, Jordania, Brasil, Angola, Nueva Zelanda, Puerto Rico, Còte d’Ivoire, y Serbia.
¿Cómo pueden llegar a ser campeones del mundo un equipo con tantos defectos, y tantos fallos?
Delante del televisor viendo la final entre Turquía y estados Unidos, me “mosqueaba” ver al equipo que pensé había hecho el mejor baloncesto colectivo, sobre todo en defensa y polivalencia, estar tan asustado y miedoso. La identidad del equipo turco, marcada en cada uno de los partidos anteriores, había desaparecido.
Charles Swindoll escribió que “”Cuanto más vivo, más realizo el impacto de la ACTITUD sobre la vida. La ACTITUD es más importante que los hechos. Más importante que el pasado, que la educación, que el dinero, que las circunstancias, que los fallos, los éxitos, que los que opinan los demás de uno o lo que hagan o piensan. Es mucho más importante que la apariencia, que el don, que la habilidad. La actitud puede destrozar o fortalecer una empresa….o una iglesia…un hogar. No podemos cambiar lo inevitable. Lo único que podemos hacer es tocar la única cuerda que tenemos en nuestra guitarra, y eso es nuestra actitud, como reaccionamos frente a las circunstancias de la vida.”
Los jugadores americanos se quejan constantemente de los arbitrajes, pero al mismo tiempo vuelven a defender agresivamente y corren el contraataque como posesos.
Los jugadores turcos salieron con miedo, acojonados, impresionados y asustados; habrá que estudiar el por qué, para evitar que algún jugador de cantera les imite. Y los jugadores de esta selección americana hecha con jugadores de segunda fila, con todos sus defectos y fallos, salieron con la actitud apropiada al reto y al objetivo de merecerse la corona de Campeón del Mundo de la Roja.
Al final, Sun Tzu tenía razón: “Asegurarte contra la derrota recae en tus manos. Pero, la oportunidad de derrotar al oponente está provisto por el enemigo mismo”.
USA 81 – Turquía 64.