Un camino hacia el fracaso

España

La falta de tiempo y de ordenador en casa –desde hace casi un mes– me privó estos días de poder sentarme un rato a meditar y escribir sobre Roberto Blanco Valdés, catedrático y columnista de La Voz de Galicia, que esta semana sufrió un tercer atentado hacia su integridad física y familiar al estallar un artefacto explosivo en su casa de Santiago, una cobarde acción en la que afortunadamente no hubo que lamentar daños personales. Junto a los restos de la bomba casera se encontraron numerosas octavillas, escritas en gallego reintegracionista, con diversas acusaciones hacia el catedrático de Derecho Constitucional. Aprovecho un pequeño momento en la redacción de La Voz para teclear y gritar contra una acción nauseabunda e intolerable, no sólo contra Blanco Valdés, sino contra la libertad de expresión en sí y contra todos los gallegos de bien. Ya el pasado 1 de noviembre, varios desconocidos lanzaron un cóctel molotov contra la entrada de su vivienda y diez días después colocaron un neumático junto al cierre de la finca prendiéndole fuego. La policía sospecha que detrás de estos atentados está un grupo de radicales independentistas gallegos cuyo único argumento es la violencia, al estilo batasuno. Combatir la palabra a golpe de bombas y cócteles molotov evidencia la sinrazón de los que se autoproclaman defensores de Galicia insultando y amenazando a todo aquel que no piense como ellos. Van de antifascistas practicando el principio fascista de negar y despreciar al contrario. Hable la lengua que hable. Piense lo que piense. Como sea y cuando sea.

Afortunadamente la Galicia institucional, mediática, política y social se ha unido y ha reaccionado con contundencia ante un triple ataque intolerable, propio de los que siempre caminan escupiendo soflamas e infamias. Un camino hacia el fracaso. Necesitaba gritar esto desde aquí y condenarlo sin cortapisas, con la Voz alta. Por Roberto Blanco Valdés, por mi periódico, por la bendita libertad de expresión y por esa mayoría a pie de calle que no quiere más vergüenzas así en Galicia. Basta ya.

[Foto Xoán A. Soler, La Voz de Galicia]

Actualización:
«Siempre libre», por Santiago Rey Fernández-Latorre:

[…] «Blanco Valdés es la antítesis de los sofistas, tan abundantes hoy en el articulismo español, escritores amorales capaces de defender una tesis y su contraria. Roberto no se mueve. Defendió las libertades luchando contra la dictadura en primera línea y hoy sigue haciéndolo, cuando nos amenazan nuevos amagos de tiranías, por fortuna antagónicas con el ADN gallego y condenadas de antemano al más absoluto fracaso. Es un sarcasmo nauseabundo que se presenten como defensores de Galicia quienes amenazan y atentan contra un hombre que ejemplifica lo que ha de ser un gallego de bien»…

[+] La Voz de Galicia


3 comentarios

  1. Como está el patio

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  2. Estos tipo son unos fachas, unos descerebrados; si Castelao levantara la cabeza y viera a estos personajes hablaría en inglés. Vas a comparar la capcidad intelectual de Castelao con esta tropa. Pues es lo que hay. Animo a mi colega y amigo Roberto Blanco Valdés

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  3. me uno a todo lo que has dicho Nacho, y a tí Guisande…La libertad de expresión es fundamental, sin ella no tenemos nada

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